Voces: sucesion ~ aceptacion de herencia ~ renuncia a la herencia ~ unificacion civil y comercial ~ codigo civil y comercial de la nacion título



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Voces: SUCESION ~ ACEPTACION DE HERENCIA ~ RENUNCIA A LA HERENCIA ~ UNIFICACION CIVIL Y COMERCIAL ~ CODIGO CIVIL Y COMERCIAL DE LA NACION

Título: Derecho de opción. Aceptación y renuncia a la herencia. Normas del nuevo Código Civil y Comercial

Autor: Solari, Néstor E.

Publicado en: DFyP 2014 (diciembre), 03/12/2014, 87

Cita Online: AR/DOC/4102/2014

Sumario: I. Las normas.— II. Distintas cuestiones.
Abstract: El derecho de aceptar o renunciar a una sucesión es una facultad que tiene toda persona llamada a una determinada herencia y que, en el derecho sucesorio, se conoce como "derecho de opción".

I. Las normas

El derecho de aceptar o renunciar a una sucesión es una facultad que tiene toda persona llamada a una determinada herencia y que, en el derecho sucesorio, se conoce como "derecho de opción".

Tanto en el régimen vigente —arts. 3313 y 3314— como en el Código Civil y Comercial —arts. 2288 y 2289—, recientemente aprobado, contemplan específicamente el denominado derecho de opción, además de otros aspectos y cuestiones involucradas.

Analizaremos los alcances de cada uno de ellos, y las modificaciones que se han efectuado, respecto del régimen vigente.

II. Distintas cuestiones

Caracterización. Toda persona llamada a la herencia tiene el derecho de aceptar o renunciar a dicho llamado, consecuencia lógica de que nadie puede ser obligado a recibir una herencia. Tal criterio es garantizado en el código civil vigente como en el nuevo Código Civil y Comercial. Por lo que todo heredero, sea llamado por ley o por testamento, podrá ejercer el correspondiente derecho de opción, aceptando o renunciando al llamamiento.

Cómputo. Dado que la transmisión de la herencia se produce al momento mismo del fallecimiento del causante, el derecho de opción comienza a correr desde la muerte del de cujus.

De ahí que cualquier aceptación o renuncia efectuada con anterioridad no producirá efecto alguno, por tratarse de herencia futura (así lo consagran los arts. 3311 del Código Civil y el 2286 del Código Civil y Comercial).

Aceptación parcial o condicional. El derecho de aceptar o renunciar a la herencia debe serlo por el todo, no pudiéndose aceptar o renunciar una parte de la misma. Si hubiere aceptación parcial, se lo considera aceptante por el todo de la herencia. Asimismo, si se establecieran condiciones para la aceptación, dichas condiciones se tienen por no hechas.

Plazo. Una de las diferencias esenciales que presenta el nuevo texto, respecto del régimen vigente, lo constituye el plazo que tiene el heredero para aceptar o renunciar a la herencia. En el actual Código Civil el plazo es de 20 años. Mientras que en el Código Civil y Comercial dicho plazo se reduce a 10 años. Consideramos atinada la reducción del plazo proyectado, pues el término de veinte años resultaba excesivo.

Caso de silencio. La hipótesis de silencio del heredero durante el plazo que goza para el derecho de opción, es otra diferencia que debe destacarse.

En el régimen vigente, la ley no establece expresamente la solución. En tal contexto, se halla discutida la situación jurídica del heredero que ha guardado silencio. Una primera interpretación, estima que debe considerárselo heredero aceptante; otra, postula la solución opuesta, es decir, que debe tenérselo por renunciante; finalmente, se encuentran aquéllos que pregonan la solución intermedia, según si otro heredero ha aceptado o no la herencia en dicho término, basada en la nota al art. 3313 del Código Civil (1).

En cambio, en el nuevo Código, se brinda una solución específica ante el silencio del heredero llamado a la sucesión, considerándoselo renunciante.

Intimación. Plazo. Sin perjuicio del plazo que gozan aquellas personas llamadas a la sucesión para aceptar o renunciar a la herencia, el mismo podría reducirse sustancialmente cuando estamos en presencia de una intimación para que acepte o renuncie a la herencia.

En lo que respecta al plazo para efectuar la intimación, se modifica el criterio actual.

En efecto, en el régimen vigente el heredero puede ser intimado para que en el término de treinta días ejerza su derecho de opción (conf. art. 3314 C.C.)

El Código Civil y Comercial modifica la solución actual, al establecer que el heredero puede ser intimado a aceptar o renunciar la herencia en un plazo no menor de un mes ni mayor de tres meses. De esta manera, se contempla un período entre un mes y tres meses, para poder expedirse el intimado.

Por lo demás, dicho plazo puede ser renovado una sola vez por causa justificada (conf. art. 2289). Esta posibilidad de que sea renovado el plazo implica una innovación respecto del régimen vigente, que solamente contempla un plazo único de treinta días.

Plazo de luto y llanto. La intimación efectuada al heredero, no puede ser ejercida dentro del plazo de luto y llanto, que la ley garantiza. Tanto el régimen actual (2) como el nuevo Código (3) así lo establecen.

Forma de la intimación. También se modifica la forma en que se puede realizar la intimación. En el Código Civil vigente la intimación puede ser judicial o extrajudicial, dado que no se establece una forma determinada. Mientras que en el Código Civil y Comercial se establece que la intimación deberá ser judicial (conf. art. 2289).

Caso de silencio ante la intimación. En el régimen vigente, no se encuentra prevista expresamente la hipótesis de que el heredero intimado hubiere guardado silencio, luego de los treinta días de haber sido intimado. El criterio que ha prevalecido es que ante el silencio se lo tenga por aceptante.

En el Código Civil y Comercial se adopta una solución específica, pues la última parte del primer párrafo del art. 2289 indica: "Transcurrido el plazo sin haber respondido la intimación, se lo tiene por aceptante."

Personas legitimadas. Respecto de las personas legitimadas para efectuar la intimación correspondiente, tanto el sistema actual (art. 3313 C.C.) como el nuevo Código (art. 2289), otorgan tal facultad a los terceros interesados. De modo que cualquier persona que demuestre un interés legítimo en dicha sucesión, podrá intimarlo al llamado a dicha sucesión para que ejerza su correspondiente derecho de opción.

Transmisión del derecho de opción. El derecho de opción puede ser transmitido a sus herederos, en caso de que la persona llamada a la sucesión falleciere durante el plazo previsto por la ley.

El art. 3316 del C.C. dice: "Toda persona que goza el derecho de aceptar o repudiar una herencia, transmite a sus sucesores el derecho de opción que le correspondía. Si son varios los coherederos pueden aceptarla los unos, y repudiarlas los otros; pero los que acepten deben hacerlo por el todo de la sucesión."

Similar disposición consagra el nuevo Código, en el art. 2290: "Si el heredero fallece sin haber aceptado ni renunciado la herencia, el derecho de hacerlo se transmite a sus herederos. Si éstos no se ponen de acuerdo en aceptar o renunciar la herencia deferida a su causante, los que la aceptan adquieren la totalidad de los derechos y obligaciones que corresponden a éste."

Agrega el Código Civil y Comercial: "La renuncia de la herencia del causante fallecido sin aceptar ni renunciar una herencia a él deferida, implica también la renuncia a ésta." (art. 2290, último párrafo).

Efectos. Se mantiene el efecto retroactivo, tanto de la aceptación como de la renuncia a la herencia, consecuencia lógica de que nuestro sistema sucesorio consagra el principio de que la transmisión se produce en el mismo instante de la muerte del causante.

De ahí que el período transcurrido entre la muerte y la aceptación o renuncia no altera la transmisión inmediata y directa entre el causante y el heredero. En tal sentido, el art. 2291 nuevo Código determina: "El ejercicio del derecho de opción tiene efecto retroactivo al día de la apertura de la sucesión."

Acción de los acreedores. También se mantiene incólume el derecho de los acreedores del heredero, ante la renuncia a la herencia de su deudor. Así, el art. 2292 del Código Civil y Comercial establece: "Si el heredero renuncia a la herencia en perjuicio de sus acreedores, éstos pueden hacerse autorizar judicialmente para aceptarla en su nombre. En tal caso, la aceptación sólo tiene lugar a favor de los acreedores que la formulan y hasta la concurrencia del monto de sus créditos."

 (1) Dice: "Después de veinte años de silencio no tiene esta elección: queda en el "statu quo", es decir heredero sin que en adelante le sea posible renunciar. Lo contrario sucede en el caso en que el heredero que se ha abstenido, se encuentre en presencia de otros herederos que han aceptado la sucesión. El silencio del heredero que se ha abstenido equivale a una renuncia por su parte y pierde la facultad de aceptar."

 (2) De acuerdo al art. 2257 C.C.: "Hasta pasados nueve días desde la muerte de aquel de cuya sucesión se trate, no puede intentarse acción alguna contra el heredero para que acepte o repudie la herencia. Los jueces, a instancia de los interesados, pueden entretanto dictar las medidas necesarias para la seguridad de los bienes."

 (3) El segundo párrafo del art. 2289 indica: "La intimación no puede ser hecha hasta pasados nueve días de la muerte del causante, sin perjuicio de que los interesados soliciten las medidas necesarias para resguardar sus derechos."



 




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