"villarrubia, Matías Miguel s/ homicidio simple" legajo nº 0413, Fº61, Lºi juzgado: Juzgado de Garantías Nº 2 Uruguay



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Moretti, sostiene que se le pide al joven de 19 años que haga acto de constricción, quizás quiere hacerlo. Esto ha sido una tragedia, pero su defendido podría haber terminado muerto también. Sin querer confrontar, están convencidos que no tuvieron toda la prueba que habrían necesitado. Una es la reconstrucción del hecho, que podría haber determinado cómo sucedió el hecho. El otro punto es la pericia psicológica. A fin de llevarlo a la situación desde el punto de vista psicológica al momento del hecho. Si se llega a la condena se hará a través de una pericial hecha mucho tiempo después del hecho. Cuando le quisieron preguntar al psicólogo y psiquiatra le dijeron que ya lo habían contestado. Que en el hecho hay solo un testigo de cargo, seis meses después traer a colación que esa situación es el antecedente de la pelea, criterio que considera un absurdo, el cual define como un vicio que desvía palmariamente de las leyes de la lógica que llevan a conclusiones contradictorias. Considerar ese hecho de septiembre como inicio del conflicto es un absurdo. La sana critica para la fundamentación de las pruebas, es lógica, psicología y experiencia común. Realmente esta situación no es una cuestión menor, su defendido no trata de aventar sus responsabilidades, sino ejercer su defensa dentro de la norma jurídica. Solamente un testigo, que se contradice con el resto de los testigos, ninguno dice que se peleó con Villarrubia. No es atinado desde el punto de vista del derecho. Cuando comenzaron al trabajo específico, no están de acuerdo con el Fiscal. Cuando pidieron la reconstrucción del hecho, por la repercusión social, la Fiscalía se la denegó. Porqué vinieron los testigos treinta días después. En la apreciación de los hechos no deben trasvasar la razonabilidad, arbitrariedad o absurdidad. Eso es democracia, Constitución Nacional, que se deba estar a la existencia de eximentes, como dice el código y la ley. Coincide que no están ante hechos estáticos, pero que no se trata de que el derecho penal se vuelva más rígido. Se cae en el extremismo o absolutismo, que cree que en Argentina se ha dejado de lado, nunca más doctrina de la seguridad nacional. A partir del año 94 se introdujo el art. 75 inc 22 respecto de los tratados internacionales, entre ellos el Pacto de San José de Costa Rica. No está de acuerdo que a través del art. 275 CPPER se tenga que apretar. Pasa a dar lectura del instrumento internacional. Villarrubia pasó a relatar el hecho, cuando le preguntó por el cuchillo debió hacerle la aclaración del mencionado artículo. Considera que el Tribunal debe llevar el derecho adelante en su particularidad, el cual es conocido por éste. En cuanto a las hermanas Malarino y la joven Allois, tres personas vieron el hecho en sí. Si bien es cierto que el Fiscal acepta que estaba la camioneta. La defensa considera que no hubo interceptación por parte de su defendido. Resalta las declaraciones de las testigos. Si los autos estaban como sostiene la Fiscalía, se pregunta cómo pudieron estacionar así, esa situación es una cuestión ilógica. Ayelén dice que el auto del chico quedó en medio de la calle, no es acaso un elemento suficiente para indicar que había mentido. Ayelén Malarino miente, surge de su propia declaración firmada en Fiscalía, se contradice. Romina Malarino también declaró dando una connotación distinta. La joven Allois dijo que Villarrubia estaciona a la derecha y atrás estaciona Scheiver. Se ve en el CD como relata los hechos, no es tal cual lo planteó la Fiscalía, dijo que pararon y detrás paro Scheiver, también que miraba a ver si lo veía a Scheiver. Se ve una mueca que como que mira para la derecha, que cuando vuelve, ya no lo ve a Villarrubia. Si miró para la derecha, y si no lo vio, Scheiver ya había bajado. Entonces Romina y Ayelén no son veraces. No le interesa imputarles falso testimonio. Para la parte no son veraces. El Tribunal deberá merituar que las testigos han mentido. El testigo posterior Ríos, es el que más asepsia tiene. El testigo se mantuvo claro aún en el careo. Escuchó gritos, se asomó, vio dos autos con las puertas abiertas. Su defendido dijo que le habían abierto la puerta, es primario. Las testigos ya vienen con mendacidades con el tema de la manopla. El testigo describió como se sucedió la escena, dijo que vio unas piernas revolcándose. Es importante porque en la riña se golpearon y se cayeron. Luego vio al del Renault 11 que se fue. En el careo se sostiene, pero cuando viene Ayelén, ésta se desdice, que no estaba así el auto, sino que podía salir, es un arreglo para no caer en falso testimonio. La conclusión es clara, había una camioneta, el Renault y el Gol. No hubo interceptación, el hecho descripto en la apertura no fue así. La pericia no se hizo como corresponde, solo se hizo respecto a si conocía la criminalidad de sus actos y si podía dirigir sus acciones, pero eso fue al momento del hecho. En la derivación se da una razón suficiente, esto es lo que tendrá que dar el Tribunal respecto de los dichos por la Fiscalía para llegar a una condena. La circunstancias en que se bajan ambos conductores. Malarino Romina dijo que se bajó, tomó la manopla que tenían en el autos. Romina dijo que en segundos se bajaron y se pelearon, la Fiscalía dice que Villarrubia se baja y acomete contra Scheiber. Ayelén dijo que respecto de los autos, relacionó en igual manera que lo dice Romina Malarino. En fiscalía dijeron que se bajaron juntos, acá no. Esto es importante porque su defendido al momento del hecho no tenía consciencia, lo cual desarrollará posteriormente. Brenda Allois, declara que ella se dio vuelta y no lo vio a Scheiver, estaban pegados los autos, si no lo vio es porque estaba fuera del mismo. Ello le da a entender que si bien es cierto Scheiver por desgracia no tomó ese pequeño instante de razonamiento, como le dijo la novia, porque sos así, te dije. Evidentemente no es tal cual lo indica la querella. Desde la apertura habla de la interceptación. Surge de la prueba que no hay interceptación, no surge de las testimoniales. Se refiere al cuchillo. Le decían que se apuren al desarrollo del tema cuando hablaban de la restricción de libertad, no tiene antecedentes penales. Solo tiene que ha nacido en una familia pobre, se lo denota con que es primario, no todos tenemos la posibilidad de estudiar. En cuanto a la puñalada o penetración del cuchillo, traer a una bioquímica para justificar que para levantar una mano para defenderse resulta una ubicuidad. La penetración del cuchillo, como una cuestión de lógica, solamente en la hoja tiene 4 o 5 centímetros de sangre, sobre su 11 o 12 centímetros en total. Ha preguntado para hacer una puñalada, para que penetre solo 5 centímetros. Si doy una puñalada, una vez que penetra sigue adelante, como lo dijeron los técnicos. La única forma de probar es que en un minuto se produjo la tragedia. El cuanto tiempo, en la pelea, en esta parte han seguido a Eugenio Zaffaroni, para acreditar la ausencia de acción por involuntabilidad. Refiere que hay personas que realizan movimiento y otras que están paralizadas, ambas operan con involuntariedad, con incapacidad psíquica de la acción o de la conducta. En nuestro código se tratan todas estas incapacidades juntas en el art. 34 inc 1º del código de fondo, base legal del concepto de capacidad o voluntabilidad. El Dr. Zaffaroni, dice que la doctrina tradicional trata las insuficiencias, alteraciones morbosas, pero a renglón seguido habla de la nosotaxia psiquiátrica, que es lo más moderno. No se trata de la tipicidad, de la culpabilidad. Se están teniendo otras armas para poder conocer en estas circunstancias en especial, de dos chicos jóvenes con todo por delante. El agente padece de insuficiencia de facultades o alteraciones morbosas, no comprenden la criminalidad. Es por ello que se solicitó la pericial que se les negó. La fiscalía dijo que era improcedente, se pregunta qué queremos con la verdad real o ficticia o normativa. Que pasó, no pide que se lo exima de responsabilidad, pero quieren saber que pasó. La pericial que se realizó es de fecha posterior. No se ha cumplido con el art. 64 del CPPER, que dice que tiene que investigar las eximentes. Resalta que habla de consciencia con s, no con c. Su defendido en una pelea necesariamente no puede tener dos pensamientos, tiene que haber uno, necesariamente tiene que haber una automatización. Hay algunas arbitrariedades, no conciencia de la voz de la consciencia del súper yo. Eso le quiso preguntar la Fiscalía. A dos meses del hecho se realizó la pericia. El perito dijo que lo preguntado no formaba parte de los puntos de pericia, el Tribunal deberá condenar con un informe del 28 de abril. Querían saber la verdad real y no la verdad procesal. Según el Dr. Zaffaroni, la consecuencia en la cuestión de la automatización es que no se puede comprender, el Defensor pasa a leerlo textualmente el Manual de Derecho del mencionado Jurista. Refiere que su defendido vio que se le venía Scheiver, fue un tomar una cosa automatizadamente, allí no hay consciencia. En consecuencia hay involuntariedad. Villarrubia se bajó y peleó, creen positivamente que no estuvo con consciencia con s, al momento de bajar con el cuchillo, no tenía consciencia y en la lucha tampoco. Señala que para que una resolución sea válida tiene que ser acorde al art. 75 inc. 22 de la Constitución Nacional y respetar los principios procesales y formales, con resguardo de la persona en sí. Quiere decir que Villarrubia no es un delincuente.

Que, en ejercicio del derecho a réplica el Sr. Fiscal considera que la defensa trae a colación cuestiones de la IPP, etapas ya completamente precluídas. En cuanto a la labor de Ministerio Fiscal, todo el alegato del Dr. Moretti cae por su propio peso. Si hay una investigación incompleta, que prueba generó la parte para resaltarlo en el marco del proceso. Todas las evidencias ventiladas en este proceso fueron generadas por la Fiscalía. Se habla de las eximentes de la responsabilidad, se habla de evacuar las citas que formula el imputado, como consta en las actas, el imputado guardó silencio en la IPP. La pretendida reconstrucción de los hechos, es una prueba de control, los hechos tenían claridad, esa parte la entendió superabundante. Eso fue controlado por el Juez de Garantías, quien decidió en consonancia con su postura, de esto no hizo ninguna reserva la defensa. En cuanto al hecho precedente, y a su descalificación, no es un hecho cuestionado ni negado por Villarrubia, en su declaración lo dijo, que corrieron con la llave cruz. Aunque dijo que un tal Gustavo lo había corrido. Señalar que este hecho es lo que motiva el hecho del debate es una afirmación del defensor, no hubo ni una fundamentación por su parte que permita descartarlo. Solicita se teste parte del alegato por haber hecho alusiones a actos preliminares como las testimoniales de Gauna, Zabala y Valle, porque eran testigos de la Fiscalía, que esta consideró sobreabundantes, ante la declaración del propio Villarrubia. No pueden ser considerados. En cuanto a la supuesta involuntabilidad. Hay un análisis pericial realizado según lo dispone el Código, se les hizo saber los puntos de pericia, la contraparte nunca pidió otros puntos. Se notificó el informe y la parte no lo impugnó. Nada impedía que traigan un conductor técnico, sabrá la defensa porque no lo hizo. La hipótesis defensiva, no hay ni el más mínimo elemento que lo sostenga. Hay todo un derrotero, que finaliza con perdón de la expresión vertida por el imputado, eso no era sino la plena consciencia de lo que hacía.

A su vez la parte querellante sostuvo que la defensa centró las críticas a la actuación de la Fiscalía. Enumera todas las omisiones de la defensa. Asimismo la constancias de la IPP que no fueron objeto de pregunta ni incorporación. Se habla que no se trajeron a los testigos Gauna, Zabala, Valle, pero independientemente de que sean de la fiscalía, ahora son del tribunal, la defensa no dijo nada. Quien alega debe probar, acá no se ha probado la causal del art. 34 inc. 1º del Código Penal, por el contrario se ha probado toda consciencia y voluntariedad, hubo numerosos actos de Villarrubia tendientes a sesgar la integridad física de la víctima.

A su vez, la Defensa refiere que se cuestiona el planteo formulado respecto del acto previo, sus dichos se refieren con las declaraciones del testigo presencial. Se quería hacer ver que había situaciones contradictorias, lo que creaba una duda. En cuanto a las declaraciones que se hacen sobre el arma que se la describe y que llama la atención de que los testigos de dichos coinciden en que ninguno de ellos se refieren a la misma, ni a la persona que los persigue. Se habla de una llave cruz, pero el hecho del arma es muy importante para quien debe reproducir realmente como pasó. Se le preguntó a Inda si denunció, dijo que no. A la pericia, fue pedida oportunamente, pero fue denegada por resolución del 24/05/2014, se apeló dicha resolución y el Juez de Garantías no hizo lugar.

Que, habiendo sido reseñadas las posturas partivas, y de conformidad a lo dispuesto en el Art. 453 del C.P.P.E.R. (Ley 9754), el Tribunal deberá plantearse las siguientes cuestiones a resolver, conforme las exigencias normativas procesales:

PRIMERA CUESTION: ¿Está probada la existencia material del hecho que se investiga y, en su caso, la responsabilidad del acusado en su comisión?

SEGUNDA CUESTION: En el supuesto afirmativo, ¿Concurre alguna eximente? En caso negativo, ¿Deben responder penalmente y qué calificación legal corresponde aplicar?

TERCERA CUESTION: En su caso, ¿Qué pena corresponde aplicar teniendo en cuenta las atenuantes y agravantes?

CUARTA CUESTIÓN: ¿Cómo debe efectuarse la imposición de las costas del proceso y demás aspectos vinculados al caso?

A la primera cuestión planteada el Sr. Vocal Dr. PIMENTEL dijo:

I- En el Auto de Elevación de la Causa a Juicio, se le atribuye al encartado la comisión del siguiente hecho reputado delictuoso, a saber: "haber causado la muerte a Ezequiel Scheiver de 24 años de edad a quién interceptara en la intersección de calles Galarza y Maipú, ciudad, cuando se movilizaba la víctima en un vehículo 'Volkswagen', modelo 'Gol', color celeste claro, dominio SZB-117, rodado que era seguido desde varias cuadras antes por el imputado Villarrubia conduciendo éste un vehículo marca 'Renault 11', color blanco, dominio RFY-801, superando la marcha por la izquierda del automotor de Scheiver, previo mediar un intercambio de palabras entre ambos, deteniéndolo delante de aquél, bajándose Villarrubia munido de un cuchillo 'Tramontina', al tiempo que también lo hacía Scheiver con una manopla, para atacarlo violentamente, produciéndose un forcejeo entre ambos, ocasionándole Villarrubia a Scheiver una herida en región temporal izquierda penetrante de cráneo que provocara hematoma extradural temporal izquierdo y subdural subyacente con edema hemiférico, lesión de la arteria "silviana" que comprometiera la vitalidad de casi todo el hemisferio izquierdo, hecho ocurrido el 08 de marzo de 2014 minutos antes de las 04.00 hs. aproximadamente, encontrándose el damnificado en fecha 10/03/2014 la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital local internado inconsciente, con asistencia respiratoria mecánica, con principio de hipotermia, midriasis fija bilateral, reflejos periféricos negativos y con mínima actividad cerebral, falleciendo a consecuencia de la herida penetrante que lesionara la arteria "silviana", lo que condujo a la isquemia e infarto del hemisferio cerebral izquierdo, con edema cerebral que le produce un enclavamiento y paro cardíaco en 11/03/2014 en las primeras horas de la tarde."

II- En oportunidad del juicio, explicado que le fuera tal hecho al imputado, éste optó por hacer uso del derecho de manifestar todo por cuanto tuvieren conducente para aclarar los mismos.

Así, expresa que al principio de la pelea iba con su novia para su casa y aparece Scheiver del lado izquierdo, le queda mirando mal. Lo sigue y se le pone a la par y le dice "Qué te pasa, sos pesado?", no sé qué le dice a la novia y se ríe. Que el imputado le dijo "No, qué te pasa a vos" No sabe qué le pasaba. Que él siguió y aquél lo seguía a la par. Se le ponía a la par y en una de esas le hace señas de que parara, pero él no paró, siguió. Que le dijo "Si sos pesado, pará, dale pará" como más de tres veces. Que en el tercer semáforo pasó el imputado adelante y Scheiver le empezó a seguir de atrás, que se tiró para la vereda y se ubicó atrás de una camioneta, mientras que Scheiver lo siguió de atrás y frenó, paró atrás, y cuando miró para atrás vio que ya venía caminando hacia su auto, tapándose la mano derecha. Que éste le abrió la puerta del auto, alcanzó a bajarse, y ahí empezaron a las piñas, que él se cubrió, pero se cayó para atrás porque chocó con la vereda y Scheiver se cayó él arriba suyo. Que ahí se puso peor, que Scheiver le pegaba piñas, que se cubrió y ahí le agarró de la cara hasta que él solo lo dejó. Que agarró y se fue para su auto, y el dicente hizo lo mismo. Relata que cuando se bajó lo único que tenía era el cuchillo, que no vio qué traía Scheiver escondido en la mano, podía ser un arma, por lo que manoteó lo primero que tenía ahí arriba en la guantera. Que cuando se cayeron calcula que ahí se habría pinchado. Que no se dio cuenta y cree que la víctima tampoco. Que de la nada Scheiver vino a relajarlo, que no sabe en qué estado estaba Scheiver, sabía que tenía problemas de drogas. Cuando terminó de pelear se fue a su auto y se fue, que ahí terminó todo. Que a Ezequiel Scheiver no lo conocía, sólo de vista, que nunca habló con él, que nunca tuvo problemas. Que a Lucas Caballero lo conoce de la escuela. Parece que Caballero lo conocía a Ezequiel Scheiver, por lo que sabe él, porque supuestamente eran amigos. Los ha visto juntos. Cree que tenían problemas por una campera. No sabe cuál era el problema. Sabe de la pelea en el puerto entre ellos y otros gurises. Estaban discutiendo por la campera de Ezequiel Scheiver que le había prestado a Lucas. El dicente estaba, no iban en su auto. Ezequiel Scheiver le pegó, éste se había metido con la novia de otro gurí, el cual tenía una llave cruz y lo corrió. El dicente iba en el asiento de atrás, eran tres, sabe que el tercero se llama Gustavo. El día del hecho iba con Macarena, quien era su novia. Tenía el cuchillo porque trabaja en la construcción, para cuando comen un sandwich. Estaban tomando Fernet con Coca. Después del hecho se fue a su casa, no había nadie, eran las cuatro de la mañana. No fue ningún amigo. Después del hecho se peleó con su novia, ella se fue a su casa. A la noche del sábado volvió a estar con su novia. El no sabía qué le había pasado al gurí, recién se enteró cuando llegó la policía a su casa. El dicente fue a la casa de ella, no hablaron del hecho ahí, le comentó que había peleado, no le dijo nada más. Le aclaró cómo había sido la pelea y con qué había sido. Preguntado si empleó el arma contra Ezequiel Scheiver, dice que trató de defenderse.

III- Durante el debate, comparecieron en calidad de testigos Martín GAILLARD, Héctor Adrián JACQUET, Ramón Baltasar QUINTANA, Romina Gabriela MALARINO, Brenda Macarena ALLOIS, Ayelén Camila MALARINO, Miguel Ángel Ríos, Gabriel González, Adrián Raúl SIEMENS, José CABELLUZZI, María Silvina TALEB, Juliana Andrea HERRERA, Pablo Daniel LEIVA, Mariano Ariel MAZARIN, Germán Andrés INDA, Jonathan Agustín BOCHATAY, Claudio Rodrigo PICCOLI y Eduardo GANDOLA; los que en resumen dijeron:

1) El testigo Martín GAILLARD, dijo que fueron al lugar del hecho convocados por el Jefe Departamental, y cuando llegaron allí se encontraron con un Volkswagen Gol celeste, en su interior se veía sobre el torpedo una manopla y un cuchillo ensangrentado. Que estaba estacionado en calle Galarza, paralelo al cordón norte pasando Maipú unos diez metros. Que se encontraba una femenina -cuñada del lesionado- o sea que éste venía con su cuñada y su hermana, y que el lesionado había sido trasladado al hospital con la novia. La cuñada le dijo que venía en el auto, que tuvieron una discusión con otro vehículo, y se trenzaron en lucha su cuñado con el conductor del otro vehículo. Que luego se subieron al auto y el otro auto se fue. Que cuando su cuñado quiso encender el auto se descompuso, ahí se dieron cuenta que estaba herido y llamaron a la ambulancia. Que el dicente se fue al Hospital de Zona a entrevistar a la novia y a la víctima. Se entrevistó con la novia de la víctima, estaba alterada, conmocionada, por la situación que habían vivido, y refería más o menos lo mismo que su hermana. No pudo recabar demasiados detalles. Manifestó que no conocía a la persona, y no sabía por qué motivo habían peleado. Buscaron cámaras de seguridad por la zona, obtuvieron las del kiosco Pucará, donde observó el auto de la víctima, y detrás del mismo pasaba un automóvil blanco Renault Once, con bagueta ancha en el costado y detalle en el guardabarro delantero izquierdo, sin vidrios polarizados. Que se empezó a buscar dicho vehículo, se tomaron declaraciones testimoniales, entre ellas de un joven de apellido Inda, el cual refiere una situación previa en la que él y la víctima habían sido alcanzados cuando iban en moto por Avenida Paysandú, y les habían cerrado el paso. Que el conductor del vehículo sería una persona de apellido Caballero, que vive en la zona de ingreso a la ciudad, en el Loteo Vinelli. Que se comisionó personal para ubicarlo, y se averiguó que tenía un Renault 11 celeste o azul, se lo entrevistó y este joven le dijo al personal policial que quien había tenido una discusión previa con la víctima había sido Villarrubia, amigo de él, quien tenía un Renault 11 con esas características. Se requiere del Fiscal solicite la orden de allanamiento y secuestro del vehículo, se pidió la filmación de las cámaras del Banco Bersa donde se ve a ambos vehículos en situación inversa a lo captado en el Pucará. Agregó que estuvo presente en el allanamiento de la finca de Villarrubia, donde se secuestró el vehículo, había vasos en el interior y una botella de cerveza si mal no recuerda, manifestando que no hubo acción de impedimento para levantar indicios, o intento de borrar esos elementos. Que no tuvo conocimiento de la llegada de un testigo Ríos en el lugar, que las jóvenes presentes no se lo comentaron, ni que éste las haya ayudado. En el momento del hecho las jóvenes estaban en un alto grado de angustia. No le llegó conocimiento de que haya un testigo Ríos. Que llegó primero el Jefe Departamental con su chofer, sabía que lo habían asistido, pero no tenía conocimiento del corte del puño de la campera, que luego lo habló con él y le relató esa circunstancia.

2) Por su parte, Héctor Adrián JACQUET, refirió que tomó intervención en la madrugada del día 8 de marzo del corriente año por un llamado telefónico. Que estaba con Antoniouw cuando le avisaron de un hecho en calles Galarza y Maipú. Que concurrió al lugar como personal de Criminalística. Que se hizo inspección general de visu, se entrevistó a la gente que llegaba, se localizaron los primeros indicios y efectuaron el relevamiento planimétrico. Que los indicios que fueron individualizados fueron registrados en forma permanente a través de las fotografías y las medidas. Que encontraron manchas de sangre en el lugar, tratándose de un goteo de sangre en la esquina SO, luego se localizó una pulsera metálica que seguía un rastro de sangre que terminaba en el VW Gol. Atrás de este vehículo, en el exterior, se observaron dos tissue de papel con manchas de sangre. Se inspeccionó el Gol y sobre el torpedo del lado del acompañante se visualizaba una manopla metálica con aparentes manchas de sangre y a unos centímetros un cuchillo tipo serrucho con aparentes manchas de sangre. Indica sobre la planimetría las primeras manchas, las pulseras, otro goteo que se dirigía a la vereda norte de calle Galarza, en torno al vehículo señala los tissue, señala sobre el torpedo, en la parte central hacia la derecha, donde había una manopla metálica con aparentes manchas de sangre y el arma blanca tipo serrucho con aparentes manchas de sangre. Indica dónde estaba la pulsera y la foto correspondiente. Que en relación al cuchillo se mantuvo la bioseguridad para no contaminar los elementos. Luego se observa la manopla y el cuchillo con el centímetro, pudiéndose apreciar elementos de tipo piloso en el mismo. A preguntas del Dr. Moretti respecto a los cms. en que comienza el rastro de la sangre, contestó que aproximadamente siete cms. Se ven fotos de las prendas de la víctima. Se le exhibe la manopla y el cuchillo, a los cuales los reconoce el testigo. Aclara el defensor que el testigo dijo que había 7 cms. de sangre y ahora hay 3 cms., aclarando el testigo que se tomaron hisopados luego de que se hicieron los análisis en Criminalística. Refiere que en la madrugada del día siguiente se realizó un allanamiento en una finca ubicada en Camino Viejo a San Justo. Que se tomaron las medidas en la puerta exterior del conductor donde se ve una mancha rojiza, muy sutil. que se tomó la muestra y se mandó al laboratorio para acreditar si era sangre. Que en la puerta del conductor sobre el apoyabrazos, del lado interno, se encontraron manchas rojizas, lo mismo que en la parte superior del panel de la puerta del conductor. Se ensobró, se selló y se firmó por los testigos para enviarlos para las pericias correspondientes.

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