Universidad nacional mayor de san marcos



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MODELO EDUCATIVO SAN MARCOS

Considerando que una transformación y expansión sustanciales de la educación superior, la mejora de su calidad 

y su pertinencia y la manera de resolver las principales dificultades que la acechan exigen la firme participación 

no sólo de gobiernos e instituciones de educación superior, sino también de todas las partes interesadas, com-

prendidos los estudiantes y sus familias, los profesores, el mundo de los negocios y la industria, los sectores 

público y privado de la economía, los parlamentos, los medios de comunicación, la comunidad, las asociaciones 

profesionales y la sociedad, y exigen igualmente que las instituciones de educación superior asuman mayores 

responsabilidades para con la sociedad y rindan cuentas sobre la utilización de los recursos públicos y privados, 

nacionales o internacionales,

Subrayando que los sistemas de educación superior deberían: aumentar su capacidad para vivir en medio de 

la incertidumbre, para transformarse y provocar el cambio, para atender las necesidades sociales y fomentar la 

solidaridad y la igualdad; preservar y ejercer el rigor y la originalidad científicos con espíritu imparcial por ser un 

requisito previo decisivo para alcanzar y mantener un nivel indispensable de calidad; y colocar a los estudiantes en 

el primer plano de sus preocupaciones en la perspectiva de una educación a lo largo de toda la vida a fin de que 

se puedan integrar plenamente en la sociedad mundial del conocimiento del siglo que viene,

Considerando asimismo que la cooperación y el intercambio internacionales son mecanismos decisivos para 

promover la educación superior en todo el mundo, proclamamos lo siguiente:



MISIONES Y FUNCIONES DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR

Artículo 1. La misión de educar, formar y realizar investigaciones

Reafirmamos la necesidad de preservar, reforzar y fomentar aún más las misiones y valores fundamentales de la 

educación superior, en particular la misión de contribuir al desarrollo sostenible y el mejoramiento del conjunto de 

la sociedad, a saber:

a)  formar diplomados altamente cualificados y ciudadanos responsables, capaces de atender a las necesidades 

de todos los aspectos de la actividad humana, ofreciéndoles cualificaciones que estén a la altura de los tiem-

pos modernos, comprendida la capacitación profesional, en las que se combinen los conocimientos teóricos y 

prácticos de alto nivel mediante cursos y programas que estén constantemente adaptados a las necesidades 

presentes y futuras de la sociedad;

b)  constituir un espacio abierto para la formación superior que propicie el aprendizaje permanente, brindando una 

óptima gama de opciones y la posibilidad de entrar y salir fácilmente del sistema, así como oportunidades de rea-

lización individual y movilidad social con el fin de formar ciudadanos que participen activamente en la sociedad 

y estén abiertos al mundo, y para promover el fortalecimiento de las capacidades endógenas y la consolidación 

en un marco de justicia de los derechos humanos, el desarrollo sostenible la democracia y la paz;

c)  promover, generar y difundir conocimientos por medio de la investigación y, como parte de los servicios que 

ha de prestar a la comunidad, proporcionar las competencias técnicas adecuadas para contribuir al desarrollo 

cultural, social y económico de las sociedades, fomentando y desarrollando la investigación científica y tecno-

lógica a la par que la investigación en el campo de las ciencias sociales, las humanidades y las artes creativas;

d)  contribuir a comprender, interpretar, preservar, reforzar, fomentar y difundir las culturas nacionales y regiona-

les, internacionales e históricas, en un contexto de pluralismo y diversidad cultural;

e)  contribuir a proteger y consolidar los valores de la sociedad, velando por inculcar en los jóvenes los valores en 

que reposa la ciudadanía democrática y proporcionando perspectivas críticas y objetivas a fin de propiciar el 

debate sobre las opciones estratégicas y el fortalecimiento de enfoques humanistas;

f)  contribuir al desarrollo y la mejora de la educación en todos los niveles, en particular mediante la capacitación 

del personal docente.


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Artículo 2. Función ética, autonomía, responsabilidad y prospectiva

De conformidad con la Recomendación relativa a la condición del personal docente de la enseñanza superior 

aprobada por la Conferencia General de la UNESCO en noviembre de 1997, los establecimientos de enseñanza 

superior, el personal y los estudiantes universitarios deberán:

a)  preservar y desarrollar sus funciones fundamentales, sometiendo todas sus actividades a las exigencias de la 

ética y del rigor científico e intelectual;

b)  poder opinar sobre los problemas éticos, culturales y sociales, con total autonomía y plena responsabilidad, por 

estar provistos de una especie de autoridad intelectual que la sociedad necesita para ayudarla a reflexionar, 

comprender y actuar;

c)  reforzar sus funciones críticas y progresistas mediante un análisis constante de las nuevas tendencias socia-

les, económicas, culturales y políticas, desempeñando de esa manera funciones de centro de previsión, alerta 

y prevención;

d)  utilizar su capacidad intelectual y prestigio moral para defender y difundir activamente valores universalmente 

aceptados, y en particular la paz, la justicia, la libertad, la igualdad y la solidaridad, tal y como han quedado 

consagrados en la Constitución de la UNESCO;

e)  disfrutar plenamente de su libertad académica y autonomía, concebidas como un conjunto de derechos y 

obligaciones siendo al mismo tiempo plenamente responsables para con la sociedad y rindiéndole cuentas;

f)  aportar su contribución a la definición y tratamiento de los problemas que afectan al bienestar de las comuni-

dades, las naciones y la sociedad mundial.

FORJAR UNA NUEVA VISIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR

Artículo 3. Igualdad de acceso

a)  De conformidad con el párrafo 1 del Artículo 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el acceso 

a los estudios superiores debería estar basado en los méritos, la capacidad, los esfuerzos, la perseverancia 

y la determinación de los aspirantes y, en la perspectiva de la educación a lo largo de toda la vida, podrá te-

ner lugar a cualquier edad, tomando debidamente en cuenta las competencias adquiridas anteriormente. En 

consecuencia, en el acceso a la educación superior no se podrá admitir ninguna discriminación fundada en la 

raza, el sexo, el idioma, la religión o en consideraciones económicas, culturales o sociales, ni en incapacidades 

físicas.


b)  La equidad en el acceso a la educación superior debería empezar por el fortalecimiento y, de ser necesario, 

una nueva orientación de su vinculación con los demás niveles de enseñanza, y más concretamente con la 

enseñanza secundaria. Las instituciones de educación superior deben ser consideradas componentes de un 

sistema continuo al que deben también contribuir y que deben fomentar, que empieza con la educación para la 

primera infancia y la enseñanza primaria y prosigue a lo largo de toda la vida. Los establecimientos de educa-

ción superior deben actuar en estrecha colaboración con los padres, las escuelas, los estudiantes y los grupos 

socioeconómicos y las entidades elegidas. La enseñanza secundaria no debería limitarse a formar candidatos 

cualificados para acceder a la enseñanza superior fomentando la capacidad de aprender en general, sino tam-

bién prepararlos para la vida activa brindando formación para una amplia gama de profesiones. No obstante

el acceso a la enseñanza superior debería seguir estando abierto a toda persona que haya finalizado satisfac-

toriamente la enseñanza secundaria u otros estudios equivalentes o que reúna las condiciones necesarias, en 

la medida de lo posible, sin distinción de edad y sin ninguna discriminación.



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MODELO EDUCATIVO SAN MARCOS

c)  Por consiguiente, el rápido y amplio incremento de la demanda de educación superior exige, cuando proceda, 

que en toda política de acceso a la misma se dé preferencia al planteamiento basado en los méritos, tal como 

se ha definido en el Artículo 3 a) supra. 

d)  Se debe facilitar activamente el acceso a la educación superior de los miembros de algunos grupos específi-

cos, como los pueblos indígenas, las minorías culturales y lingüísticas, de grupos desfavorecidos, de pueblos 

que viven en situación de ocupación y personas que sufren discapacidades, puesto que esos grupos, tanto 

colectiva como individualmente, pueden poseer experiencias y talentos que podrían ser muy valiosos para el 

desarrollo de las sociedades y naciones. Una asistencia material especial y soluciones educativas pueden con-

tribuir a superar los obstáculos con que tropiezan esos grupos tanto para tener acceso a la educación superior 

como para llevar a cabo estudios en ese nivel. 



Artículo 4. Fortalecimiento de la participación y promoción del acceso de las mujeres

a)  Aunque se hayan realizado progresos considerables en cuanto a mejorar el acceso de las mujeres a la ense-

ñanza superior, en muchas partes del mundo todavía subsisten distintos obstáculos de índole socioeconómica, 

cultural y política, que impiden su pleno acceso e integración efectiva. Superarlos sigue revistiendo una priori-

dad urgente en el proceso de renovación encaminado a establecer un sistema de educación superior equitativo 

y no discriminatorio, fundado en el principio del mérito. 

b)  Se requieren más esfuerzos para eliminar todos los estereotipos fundados en el género en la educación su-

perior, tener en cuenta el punto de vista del género en las distintas disciplinas, consolidar la participación 

cualitativa de las mujeres en todos los niveles y las disciplinas en que están insuficientemente representadas, 

e incrementar sobre todo su participación activa en la adopción de decisiones.

c)  Han de fomentarse los estudios sobre el género (o estudios relativos a la mujer) como campo específico que 

tiene un papel estratégico en la transformación de la educación superior y de la sociedad.

d)  Hay que esforzarse por eliminar los obstáculos políticos y sociales que hacen que la mujer esté insuficiente-

mente representada, y favorecer en particular la participación activa de la mujer en los niveles de la elaboración 

de políticas y la adopción de decisiones, tanto en la educación superior como en la sociedad.

Artículo 5. Promoción del saber mediante la investigación en los ámbitos de la ciencia, el arte y las huma-

nidades y la difusión de sus resultados

a)  El progreso del conocimiento mediante la investigación es una función esencial de todos los sistemas de edu-

cación superior que tienen el deber de promover los estudios de postgrado. Deberían fomentarse y reforzarse 

la innovación, la interdisciplinariedad y la transdisciplinariedad en los programas, fundando las orientaciones a 

largo plazo en los objetivos y necesidades sociales y culturales. Se debería establecer un equilibrio adecuado 

entre la investigación fundamental y la orientada hacia objetivos específicos.

b)  Las instituciones deberán velar por que todos los miembros de la comunidad académica que realizan investigaciones 

reciban formación, recursos y apoyo suficientes. Los derechos intelectuales y culturales derivados de las conclusio-

nes de la investigación deberían utilizarse en provecho de la humanidad y protegerse para evitar su uso indebido.

c)  Se debería incrementar la investigación en todas las disciplinas, comprendidas las ciencias sociales y hu-

manas, las ciencias de la educación (incluida la investigación sobre la educación superior), la ingeniería, las 

ciencias naturales, las matemáticas, la informática y las artes, en el marco de políticas nacionales, regionales 

e internacionales de investigación y desarrollo. Reviste especial importancia el fomento de las capacidades de 

investigación en los establecimientos de enseñanza superior con funciones de investigación puesto que cuan-

do la educación superior y la investigación se llevan a cabo en un alto nivel dentro de la misma institución se 

logra una potenciación mutua de la calidad. Estas instituciones deberían obtener el apoyo material y financiero 

necesario de fuentes públicas y privadas.


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Artículo 6. Orientación a largo plazo fundada en la pertinencia

a)  La pertinencia de la educación superior debe evaluarse en función de la adecuación entre lo que la sociedad 

espera de las instituciones y lo que éstas hacen. Ello requiere normas éticas, imparcialidad política, capacidad 

crítica y, al mismo tiempo, una mejor articulación con los problemas de la sociedad y del mundo del trabajo, 

fundando las orientaciones a largo plazo en objetivos y necesidades societales, comprendidos el respeto de las 

culturas y la protección del medio ambiente. El objetivo es facilitar el acceso a una educación general amplia, y 

también a una educación especializada y para determinadas carreras, a menudo interdisciplinaria, centrada en 

las competencias y aptitudes, pues ambas preparan a los individuos para vivir en situaciones diversas y poder 

cambiar de actividad.

b)  La educación superior debe reforzar sus funciones de servicio a la sociedad, y más concretamente sus ac-

tividades encaminadas a erradicar la pobreza, la intolerancia, la violencia, el analfabetismo, el hambre, el 

deterioro del medio ambiente y las enfermedades, principalmente mediante un planteamiento interdisciplinario 

y transdisciplinario para analizar los problemas y las cuestiones planteados.

c)  La educación superior debe aumentar su contribución al desarrollo del conjunto del sistema educativo, sobre 

todo mejorando la formación del personal docente, la elaboración de los planes de estudio y la investigación 

sobre la educación.

d)  En última instancia, la educación superior debería apuntar a crear una nueva sociedad no violenta y de la que 

esté excluida la explotación, sociedad formada por personas muy cultas, motivadas e integradas, movidas por 

el amor hacia la humanidad y guiadas por la sabiduría.

Artículo 7. Reforzar la cooperación con el mundo del trabajo y el análisis y la previsión de las necesidades 

de la sociedad

a)  En un contexto económico caracterizado por los cambios y la aparición de nuevos modelos de producción 

basados en el saber y sus aplicaciones, así como en el tratamiento de la información, deberían reforzarse y 

renovarse los vínculos entre la enseñanza superior, el mundo del trabajo y otros sectores de la sociedad.

b)  Los vínculos con el mundo del trabajo pueden reforzarse mediante la participación de sus representantes en 

los órganos rectores de las instituciones, la intensificación de la utilización, por los docentes y los estudiantes, 

en los planos nacional e internacional, de las posibilidades de aprendizaje profesional y de combinación de es-

tudios y trabajo, el intercambio de personal entre el mundo del trabajo y las instituciones de educación superior 

y la revisión de los planes de estudio para que se adapten mejor a las prácticas profesionales.

c)  En su calidad de fuente permanente de formación, perfeccionamiento y reciclaje profesionales, las institucio-

nes de educación superior deberían tomar en consideración sistemáticamente las tendencias que se dan en 

el mundo laboral y en los sectores científicos, tecnológicos y económicos. A fin de satisfacer las demandas 

planteadas en el ámbito del trabajo los sistemas de educación superior y el mundo del trabajo deben crear 

y evaluar conjuntamente modalidades de aprendizaje, programas de transición y programas de evaluación y 

reconocimiento previos de los conocimientos adquiridos, que integren la teoría y la formación en el empleo. 

En el marco de su función prospectiva, las instituciones de educación superior podrían contribuir a fomentar la 

creación de empleos, sin que éste sea el único fin en sí.

d)  Aprender a emprender y fomentar el espíritu de iniciativa deben convertirse en importantes preocupaciones 

de la educación superior, a fin de facilitar las posibilidades de empleo de los diplomados, que cada vez es-

tarán más llamados a crear puestos de trabajo y no a limitarse a buscarlos. Las instituciones de educación 

superior deberían brindar a los estudiantes la posibilidad de desarrollar plenamente sus propias capacidades 

con sentido de la responsabilidad social, educándolos para que tengan una participación activa en la sociedad 

democrática y promuevan los cambios que propiciarán la igualdad y la justicia.


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MODELO EDUCATIVO SAN MARCOS



Artículo 8. La diversificación como medio de reforzar la igualdad de oportunidades

a)  La diversificación de los modelos de educación superior y de las modalidades y los criterios de contratación es 

indispensable para responder a la tendencia internacional de masificación de la demanda y a la vez para dar 

acceso a distintos modos de enseñanza y ampliar el acceso a grupos públicos cada vez más diversos, con mi-

ras a la educación a lo largo de toda la vida, lo cual supone que se pueda ingresar en el sistema de educación 

superior y salir de él fácilmente.

b)  Unos sistemas de educación superior más diversificados suponen nuevos tipos de establecimientos de en-

señanza postsecundaria, públicos, privados y no lucrativos, entre otros. Esas instituciones deben ofrecer una 

amplia gama de posibilidades de educación y formación: títulos tradicionales, cursillos, estudios a tiempo 

parcial, horarios flexibles, cursos en módulos, enseñanza a distancia con ayuda, etc.



Artículo 9. Métodos educativos innovadores: pensamiento crítico y creatividad

a)  En un mundo en rápido cambio, se percibe la necesidad de una nueva visión y un nuevo modelo de enseñanza 

superior, que debería estar centrado en el estudiante, lo cual exige, en la mayor parte de los países, reformas en pro-

fundidad y una política de ampliación del acceso, para acoger a categorías de personas cada vez más diversas, así 

como una renovación de los contenidos, métodos, prácticas y medios de transmisión del saber, que han de basarse 

en nuevos tipos de vínculos y de colaboración con la comunidad y con los más amplios sectores de la sociedad.

b)  Las instituciones de educación superior deben formar a los estudiantes para que se conviertan en ciudadanos 

bien informados y profundamente motivados, provistos de un sentido crítico y capaces de analizar los pro-

blemas de la sociedad, buscar soluciones para los problemas que se planteen a la sociedad, aplicar éstas y 

asumir responsabilidades sociales.

c)  Para alcanzar estos objetivos, puede ser necesario reformular los planes de estudio y utilizar métodos nuevos 

y adecuados que permitan superar el mero dominio cognitivo de las disciplinas; se debería facilitar el acceso a 

nuevos planteamientos pedagógicos y didácticos y fomentarlos para propiciar la adquisición de conocimientos 

prácticos, competencias y aptitudes para la comunicación, el análisis creativo y crítico, la reflexión indepen-

diente y el trabajo en equipo en contextos multiculturales, en los que la creatividad exige combinar el saber 

teórico y práctico tradicional o local con la ciencia y la tecnología de vanguardia. Esta reestructuración de 

los planes de estudio debería tomar en consideración las cuestiones relacionadas con las diferencias entre 

hombres y mujeres, así como el contexto cultural, histórico y económico, propio de cada país. La enseñanza 

de las normas relativas a los derechos humanos y la educación sobre las necesidades de las comunidades 

del mundo entero deberían quedar reflejadas en los planes de estudio de todas las disciplinas, especialmente 

las que preparan para las actividades empresariales. El personal académico debería desempeñar una función 

decisiva en la definición de los planes de estudio.

d)  Los nuevos métodos pedagógicos también supondrán nuevos materiales didácticos. Estos deberán estar aso-

ciados a nuevos métodos de examen, que pongan a prueba no sólo la memoria sino también las facultades de 

comprensión, la aptitud para las labores prácticas y la creatividad.

Artículo 10. El personal y los estudiantes, principales protagonistas de la educación superior

a)  Un elemento esencial para las instituciones de enseñanza superior es una enérgica política de formación del 

personal. Se deberían establecer directrices claras sobre los docentes de la educación superior, que debe-

rían ocuparse sobre todo, hoy en día, de enseñar a sus alumnos a aprender y a tomar iniciativas, y no a ser, 

únicamente, pozos de ciencia. Deberían tomarse medidas adecuadas en materia de investigación, así como 

de actualización y mejora de sus competencias pedagógicas mediante programas adecuados de formación 

del personal, que estimulen la innovación permanente en los planes de estudio y los métodos de enseñanza 

y aprendizaje, y que aseguren condiciones profesionales y financieras apropiadas a los docentes a fin de 

garantizar la excelencia de la investigación y la enseñanza, y en las que queden reflejadas las disposiciones 

de la Recomendación relativa a la condición del personal docente de la enseñanza superior aprobada por la 

Conferencia General de la UNESCO en noviembre de 1997. Con ese fin, se debería conceder más importancia 


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a la experiencia internacional. Además, dada la función que desempeña la enseñanza superior en la educación 

permanente, debería considerarse que la experiencia adquirida fuera de las instituciones constituye un mérito 

importante para formar parte del personal de la enseñanza superior. 

b)  Todos los establecimientos de enseñanza superior deberían establecer directrices claras, preparando a los 

profesores de los niveles preescolar, primario y secundario, fomentando la innovación constante en los planes 

de estudio, las prácticas más adecuadas en los métodos pedagógicos y el conocimiento cabal de los diversos 

tipos de aprendizaje. Es indispensable contar con un personal administrativo y técnico preparado de modo 

apropiado. 

c)  Los responsables de la adopción de decisiones en los planos nacional e institucional deberían situar a los 

estudiantes y sus necesidades en el centro de sus preocupaciones, y considerarlos participantes esenciales 

y protagonistas responsables del proceso de renovación de la enseñanza superior. Estos principios deberían 

abarcar la participación de los estudiantes en las cuestiones relativas a esta enseñanza, en la evaluación, en 

la renovación de los métodos pedagógicos y de los programas y, en el marco institucional vigente, en la elabo-

ración de políticas y en la gestión de los establecimientos. En la medida en que los estudiantes tienen derecho 

a organizarse y tener representantes, se debería garantizar su participación en estas cuestiones.

d)  Habría que desarrollar los servicios de orientación para facilitar el paso de los estudiantes secundarios a la 

enseñanza superior, sea cual fuere su edad, y para tener en cuenta las necesidades de categorías cada vez 

más diversificadas de educandos. Hay que tener en cuenta las necesidades, no sólo de los que pasan a la 

educación superior procedentes de escuelas o establecimientos postescolares, sino también de las necesida-

des de los que abandonan la enseñanza o vuelven a ella en un proceso de educación permanente. Este apoyo 

es importante si se quiere que los estudiantes se adapten a los cursos, reduciéndose así el abandono escolar. 

Los alumnos que abandonan sus estudios han de tener oportunidades adecuadas de volver a la enseñanza 

superior, de estimarlo conveniente y en el momento que les parezca oportuno.




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