Universidad de los hemisferios



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INTRODUCCIÓN


El video casero, junto con las fotografías y el álbum de familia, surge como una opción que brinda la oportunidad de registrar ciertos momentos claves e importantes en la vida de una persona y en conjunto de una misma familia. Momentos que buscan ser inmortalizados para siempre en una cinta de video, y para que años más tarde puedan volver a ser vistos y revividos en la memoria de cada uno. Y es que el audiovisual ha permitido a muchos la oportunidad de preservar estos valiosos recuerdos, los que a diferencia de la fotografía, son imágenes en movimiento, con sonido y planos secuencia que muestran una acción en proceso o incluso verdaderas tramas protagonizadas por los propios miembros de una familia.

La oportunidad de registrar a modo de historia y el ver cómo con el pasar de los años van creciendo los hijos, es una experiencia única e inigualable, y que solo gracias al video y a la fotografía se ha podido conseguir. En este caso, nos centraremos en el video de registro casero, con sus pequeños relatos filmados de manera amateur y sin conocimiento cinematográfico alguno, y que, a su manera, logran documentar momentos cruciales en la vida de una persona, comenzando desde el matrimonio de los padres, el nacimiento de los hijos, el bautizo, los primeros cumpleaños, celebraciones, hasta el momento en que estos ya son grandes y dejan atrás todo un legado de cambios y aprendizajes, puestos una vez más en evidencia al verse en video años después.

La investigación “Representaciones visuales y audiovisuales y formas de historización a través de relatos documentales o ficticios acerca de la familia, del grupo social y de la pertenencia cultural: los registros caseros familiares en familias de Quito”, objeto del presente informe tiene que ver con el proyecto “Imágenes fotográficas y audiovisuales de registros familiares, institucionales o sociales, memoria visual y audiovisual del Ecuador, y fuentes de representación de lo familiar, lo social, lo cultural o lo histórico” que inició el Centro de Investigaciones en Comunicación y Opinión Pública (CICOP) de la Facultad de Comunicación, con el propósito de determinar cómo se conforma la memoria visual y audiovisual del Ecuador y las representaciones de lo familiar, lo social, lo cultural o lo histórico en las imágenes fotográficas y audiovisuales dadas en diversos registros ya sean familiares, institucionales o sociales.

La pregunta de investigación que nos hemos planteado es la siguiente: ¿Son las representaciones visuales y audiovisuales formas de relatos documentales o ficticios acerca de la familia, del grupo social, de la pertenencia cultural o formas de historizarlas?

Alrededor de tal pregunta nos planteamos los siguientes objetivos: a) determinar cómo se conforma la memoria visual y audiovisual del Ecuador y las representaciones de lo familiar, lo social, lo cultural o lo histórico en las imágenes fotográficas y audiovisuales dadas en diversos registros ya sean familiares, institucionales o sociales; b) describir las representaciones visuales y audiovisuales como formas de relatos documentales o ficticios acerca de la familia, del grupo social, de la pertenencia cultural o formas de historizarlas; c) analizar cómo se conforma el relato en el video casero para evidenciar la manera que tienen las familias de hacer sus historias íntimas en relación a lo social; d) determinar cómo se articula la memoria histórica de las familias en base a los eventos o sucesos internos.

El documento está formado por las siguientes partes: a) Representación visual, en la cual daremos un significado al concepto de cultura visual según varios autores y la manera en la que las personas representamos la visualidad; b)relato en el video casero, en esta parte nos adentramos un poco más a la técnica y a la narrativa utilizada por las familias al crear registros audiovisuales de los momentos más significativos de la vida de sus familiares y amigos, también c) el video casero en la actualidad, que es un espacio para recalcar los beneficios que traen las nuevas tecnologías al momento de filmar una situación y acontecimientos de manera rápida y como la calidad de imagen es cada vez superior y d) historización o memoria familiar, en donde se intentará demostrar la razón por la que las familias registraban en video todos los momentos relevantes en la vida de los hijos como es el caso de cumpleaños, bautizos y viajes, a modo de crear una historia de los mismos y como estos recuerdos vuelven a aparecer en la mente del ser humano aun cuando han pasado varios años.

Finalmente, en la parte de los hallazgos encontraremos tablas organizadas con toda la información obtenida de los videos caseros y de las entrevistas obtenidas en esta investigación. Estos datos son válidos para lograr un acercamiento a la realidad que vivían las familias, diez o veinte años atrás y que fueron captadas en video, así como también el punto de vista de sus miembros con respecto a un evento familiar importante. El documento cierra con discusión y las conclusiones finales a las que se llegaron, después de haber recopilado toda la información y haberla analizado.

PARTE 1

RESÚMENES ANALÍTICOS


FICHA DE RESUMEN ANALÍTICO 1

Partes del Resumen Analítico:

Análisis completo sobre las diferencias entre la memoria y el recuerdo, también entre la imagen fija y la imagen en movimiento, como forma que el autor utiliza a modo de autorretrato, para congelar una etapa o incluso toda la historia de su vida. El objetivo es comprobar las diferencias entre la manera de hacer memoria a partir de imágenes fijas o en movimiento, debatiendo sobre la manera en que recordamos y construimos nuestras identidades a través de las mismas.

Título:

La fotografía y el Cine Autobiográfico: la imagen familiar como huella mnemónica e identitaria.



Autor:

Rebeca Pardo



Año de publicación:

2011


Editorial o patrocinador:

T&B editores



Sitio de publicación:

La biografía fílmica: actas del Segundo Congreso Internacional de Historia y Cine (2, 2010, Madrid) [cd-rom]. Gloria Camarero (ed.). Madrid: T&B editores, 2011, pp. 245-261.



Contenido:

“Las imágenes familiares, entendiendo bajo este término tanto las fotografías como las películas domésticas, se han convertido en los últimos años en materia prima de trabajos tan heterogéneos como irregulares. Uno de los campos en los que se ha abierto paso la imagen doméstica con resultados más interesantes ha sido el cine, donde asistimos a una avalancha de películas, documentales y ensayos o experimentos audiovisuales que, sobre todo en EE.UU., están siendo objeto de interesantes análisis y publicaciones. Este fenómeno contemporáneo tiene sus raíces en la propia naturaleza de la fotografía, del cine e incluso del vídeo, como “ojos” o “testigos” de cuestiones sociales, memorialistas, documentalistas y, en el fondo, identitarias” [MarcadorDePosición1].

“Según el Diccionario de la Real Academia Española1, la «Memoria» es (entre otras muchas acepciones) la “Facultad psíquica por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado” y la “Exposición de hechos, datos o motivos referentes a determinado asunto” El «Recuerdo», por otro lado, es definido por el mismo diccionario2 como “Memoria que se hace o aviso que se da de algo pasado o de que ya se habló”, “Cosa que se regala en testimonio de buen afecto” e incluso “Objeto que se conserva para recordar a una persona, una circunstancia, un suceso, etc.”[MarcadorDePosición1].

“Según estas definiciones, la memoria vendría a ser una facultad, una capacidad y, al hablarnos de «exposición de hechos», se le estaría otorgando un carácter de narratividad. Frente a todo esto, el recuerdo se define como algo mucho más concreto y puntual”[MarcadorDePosición1].

“Denominaremos «postmemoria» a aquella memoria surgida no de la propia experiencia sino del testimonio de los otros, que en los casos que nos ocupan serán frecuentemente relatos de las generaciones anteriores de la misma familia”[MarcadorDePosición1].

“Variación gráfica del término «audiovisual» que, según el DRAE es un adjetivo “que se refiere conjuntamente al oído y a la vista, o los emplea a la vez. Se dice especialmente de métodos didácticos que se valen de grabaciones acústicas acompañadas de imágenes ópticas”[MarcadorDePosición1].

“La imagen familiar se ha ido convirtiendo con el tiempo en una importante huella mnemónica en la que se cimientan los recuerdos familiares y personales, pero en la que últimamente también se apoyan las memorias colectivas e incluso históricas”[MarcadorDePosición1].

“No son éstas las únicas muestras del creciente interés por la imagen familiar que se vienen dando en diferentes ámbitos de la cultura y las artes en el último medio siglo, con mucha mayor intensidad en los últimos 20 años, pero con frecuencia se han estudiado estas obras como trabajos «autobiográficos» o «autorretratos», a menudo dejándolos de lado como meros ejercicios narcisistas, sin un debido análisis de la trascendencia y las dimensiones de lo que, según la investigación que realizo actualmente para la tesis doctoral, podríamos catalogar casi como un movimiento cultural y artístico de «retaguardia» por hacer una referencia a la mirada al pasado y un guiño a las vanguardias artísticas que hicieron del cine amateur una forma más de arte”[MarcadorDePosición1].

“No es lo mismo elaborar un trabajo autobiográfico o autorreferencial a partir de fotografías y películas de la propia familia que hacer una obra biográfica o autobiográfica (existe la posibilidad de la “auto-ficción”) a partir de material encontrado en mercadillos, contenedores de basura u otros lugares. En el primer caso estaríamos trabajando la propia memoria y la postmemoria, junto con la memoria colectiva de nuestro entorno (lo que se podría denominar la «mitología» o la «Leyenda» familiar) y por lo tanto el motor de los trabajos realizados en estos casos parte normalmente de un choque entre las propias vivencias, los recuerdos surgidos de lo que Anne Muxel ha denominado la «memoria de la mesa» en clara referencia a las conversaciones de «sobremesa» y las imágenes familiares…que no siempre encajan perfectamente. Precisamente de los espacios vacíos, de las grietas, de las sombras y de algunas imágenes escondidas o silencios, han surgido trabajos tan interesantes como The House I Once Called Home donde el conocido fotógrafo norteamericano Duane Michals hace un interesante viaje fotográfico y textual a la casa donde vivió su infancia”[MarcadorDePosición1].

“Los trabajos realizados a partir de huellas ajenas se elaboran alrededor de lo que propongo denominar «memoria empática», que nace de un peculiar proceso de asimilación de las imágenes y las vivencias ajenas con las propias, gracias a la similitud y los lugares comunes que existen entre todas las poses familiares y las situaciones captadas por la cámara (aunque sean de diferentes países o culturas). Este proceso de asimilación se produce gracias a lo que Marianne Hirsch ha llamado «Affiliative look», que traducimos como «mirada afiliativa» y que consiste según esta autora en un proceso por el que nos involucramos con una imagen familiar ajena hasta adaptar esa imagen dentro de nuestra propia narrativa familiar”[MarcadorDePosición1].

“En estos casos, el resultado de las obras suele ser menos comprometido personalmente, más pegado a los clichés o a un intento de romperlos, y suele estar más ligado a la fascinación con la que habitualmente deslumbran las imágenes pretéritas de la intimidad de nuestros semejantes. Al haberse perdido el significado de la imagen, el testimonio o la referencia oral/escrita, este tipo de huella despierta procesos mucho más dados a la fantasía o a la complicidad y a la generalización basada en esa sensación de que todos somos iguales o muy parecidos si se nos mira a través de las mismas poses y los mismos clichés”[MarcadorDePosición1].

“Sin embargo, las obras realizadas a partir de las propias huellas suelen surgir del descalabro, del desarraigo, del desencuentro o del desconcierto, por no reconocerse en lo que supuestamente es más propio: la memoria familiar recogida en unas poses que idealizan un pasado que se reinventa a sí mismo cada vez que se hace presente en una mirada, mientras el presente se hace futuro en cada toma… y quien mira se siente y se sabe distinto a todos esos reflejos de sí mismo que ya no son su propio yo y que, quizás, nunca lo fueron. Del mismo modo, pasamos ante la cámara siendo y no siendo los mismos, mientras las imágenes son y no son las mismas que recordamos. Por tanto, la mayoría de estos trabajos tiene un marcado cariz identitario y de «autobúsqueda»”[MarcadorDePosición1].

“En general, la imagen familiar constituye un intento de retener el tiempo en el que algunos autores creen ver un proceso de duelo y de preparación ante la muerte. También coinciden estas imágenes en mezclar la representación y la emoción teniendo un claro «punctum» para cualquier miembro de la familia que se sienta parte de esa gran leyenda familiar, de ese compromiso adquirido para mostrarse como un grupo bien avenido y feliz. Precisamente, otra característica compartida por estas imágenes es el de una estética similar (con aberraciones compositivas características de un comentario tan habitual como el de que están “mal hechas”, o con curiosos lugares comunes como el de la típica columna que se apoya firmemente… sobre una alfombra) que dirige todos sus esfuerzos compositivos a la creación de un significado muy concreto: el de familia feliz”[MarcadorDePosición1].

“También coinciden los temas tratados en películas y fotografías (niños, celebraciones, viajes…), así como la elección habitual de un profesional para inmortalizar los momentos más “institucionales” o los “rituales de socialización” más importantes del grupo. La pose es otra de las coincidencias entre la fotografía y las películas, aunque se sostenga mejor en el primer caso que en el segundo, y relacionados con la pose están el «aire» y el «aura» familiar, ese algo familiar que hace reconocer el “linaje” entre personas fotografiadas que, sin embargo, resulta invisible en la vida real”[MarcadorDePosición1].

“Podríamos hablar también del “tiempo familiar”, una peculiar deformación de calendarios, relojes y referencias de cualquier tipo que se doblegan ante las imágenes convertidas en representantes de una época, de una etapa, de un tiempo. Si antes comentábamos la verdad narrativa que encierran, podríamos ir un paso más allá y hablar también del mito familiar que alimentan, de esa leyenda que va fluyendo conforme se recuerda a partir de las poses y se reconstruye lo que ya fue reconstruido en una especie de bucle retroalimentado por la satisfacción de contribuir a ese legado importante que es la identidad familiar”[MarcadorDePosición1].

Metodología:

“El centro de nuestro interés es la «imagen familiar», concepto en el que agruparemos todo aquel material visual (tenga o no sonido) en el que se recojan momentos familiares. Básicamente hablaremos de dos grandes grupos de imágenes familiares: las películas domésticas (realizadas en cualquier soporte: desde los primeros formatos de cine doméstico hasta las últimas tecnologías digitales pasando por el vídeo) y la fotografía familiar (en cualquiera de los soportes conocidos: desde los primeros «puntos de vista» hasta las imágenes captadas con un teléfono móvil)”[MarcadorDePosición1].



Discusión:

Estudio y diferenciación entre las fotografías de álbumes familiares y las películas de origen doméstico y amateur, de las cuales se rescata la oportunidad de acceder a toda la memoria individual familiar capturada años atrás, pero aún así defiende el hecho deque las fotografías siguen siendo más accesibles para toda clase social a diferencia de las películas, con las que no todos tenían la oportunidad de documentar hechos con una cámara de video, haciendo difícil el momento de la filmación sobre todo si no se conocía la técnica ni la edición.



Conclusiones:

“Podríamos decir que las imágenes familiares descontextualizadas pierden su significado y se reducen a una representación, a un punto de vista, de los eventos capturados por la cámara. En este momento nos damos cuenta de que nuestras imágenes pueden haberse reducido a meras informaciones (como las de los extraños) y para recuperar su significado original hemos de hacer un pequeño trabajo de arqueología de la propia existencia y con las indagaciones, normalmente, llegan las sorpresas”[MarcadorDePosición1].

“Frente a todas estas líneas comunes, nuestra primera diferenciación entre las películas y las fotografías nos remite a lo narrativo frente a lo puntual: la memoria frente al recuerdo. Podríamos decir que las obras basadas en películas domésticas son más narrativas, más fluidas, entre otras cosas porque tienen más información sobre el transcurrir de los hechos, lo que suele cimentar una memoria más completa”[MarcadorDePosición1].

“Por tanto, ante las dimensiones del despropósito, cabría pensar que las películas domésticas tienen el mayor carácter narrativo posible dentro del campo de la imagen familiar y, por tanto, aportan un mayor grado de memoria que una sola fotografía”[MarcadorDePosición1].

“Por otro lado, podríamos decir que hay un tema técnico y económico que hace que la fotografía familiar sea mucho más accesible, frecuente y abundante que las películas domésticas (aunque esto puede variar según las culturas y los países). Hay muchos miembros de una familia que tienen cámaras de fotos y fotografían (sobre todo tras la creciente digitalización del medio), pero muy pocos tienen una cámara de vídeo y prácticamente nadie de cine (nuevamente dependiendo de países y culturas, y más frecuentes desde la digitalización de los medios, aunque muy lejos del alcance de la fotografía)” [MarcadorDePosición1].

“Podríamos decir por tanto que, cuando se ve una película doméstica, se es mucho más consciente del acto de grabación o filmación que ante una fotografía del mismo tipo, lo que tiene unas claras repercusiones en la lectura y decodificación de las imágenes. Hemos de insistir, dentro de estas diferencias, en la facilidad de “posar para la foto” y en la dificultad de mantener las mismas poses en una película, lo que se traduce en unas imágenes más o menos espontáneas (dentro de la habitual incomodidad que representa que alguien nos enfoque con una cámara de vídeo o de cine, que suele ser mayor que la que supone estar ante una cámara de fotos)”[MarcadorDePosición1].

“En cuanto al «tiempo familiar» que mencionábamos antes, habría que matizar que la fotografía condensa mucho más ese tiempo que las películas, y que al tener más información de más momentos pasados las películas tienden un poco más al recuerdo que al mito… aunque sin alejarse por completo de él”[MarcadorDePosición1].

“Todas estas características de la imagen familiar y las diferencias entre la fotografía y las películas domésticas contribuyen a crear unas obras “audio/visuales” en las que se recupera el pasado de una forma muy determinada y en las que se reconstruye la vida (propia o ajena) a partir de unas huellas mnemónicas muy concretas que marcarán el camino a seguir en este trayecto más o menos complejo, dependiendo de la implicación personal con el proyecto y del contexto socio-cultural en el que éste se encuentre”[MarcadorDePosición1].



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FICHA DE RESUMEN ANALÍTICO 2

Partes del Resumen Analítico:

Esta investigación rescata el valor del patrimonio fílmico familiar, así como el surgimiento del cine amateur, pero en particular los videos familiares y cuyo desarrollo está dividido en cuatro partes: 1. La oposición del cine amateur en relación al cine industrial; 2. Inventario de las características que definirían el lenguaje del cine doméstico; 3. La idealización del sentido de familia contenido en las películas caseras, y 4. El valor patrimonial del film de familia en la construcción de identidad y memoria histórica en el sur de Chile.



Título:

Patrimonio Audiovisual y Memoria Regional. Una aproximación al Film de Familia



Autores:

Paola Lagos Labbé y Arturo Figueroa Günther



Año de publicación:

2008


Editorial o patrocinador:

Universidad Austral, Chile



Sitio de publicación:

Revista Austral de Ciencias Sociales, 2008, no.15, p.97-114.



Contenido:

“El cine nace documentando la realidad. No cualquier realidad, sino precisamente la realidad más cercana, más íntima. Basta recordar una de las primeras filmaciones de los pioneros Lumière en los albores del séptimo arte: Le repas de bébé (La comida del bebé, Louis y Auguste Lumière, 1895), registra una sencilla toma en plano secuencia de encuadre fijo, donde vemos al propio Auguste Lumière y a su mujer en la mesa de la terraza del hogar una mañana cualquiera, dando de comer a su pequeña hija. Se trata, probablemente, del primer film de familia del que se tenga noción. A partir de entonces, el gesto de volcar la cámara "hacia dentro", hacia lo más próximo y personal (incluso hacia el propio "yo"), ha escrito su propia e incesante aunque marginal historia, la que se ha de narrar en paralelo (si no, como veremos, en franca "oposición") a la historia oficial del cine”[Pao08].

“La época dorada del cine doméstico tiene cabida en Estados Unidos a partir de la década de los 30' (y hasta finales de la década de los 60'), cuando la llegada del formato 8 mm. y las pequeñas y portátiles cámaras domésticas, penetraron con fuerza como un hobby predilecto en el tiempo libre de la familia nuclear norteamericana de clase media (Shand 2009). Es justamente en este origen donde se cimientan dos de las principales consideraciones extraídas a partir de los escasos pero significativos debates teóricos que desde los estudios fílmicos y la crítica académica han depositado su interés en el film de familia. La primera de ellas, su carácter amateur y, en segundo lugar, su hipotética condición como reproductor y promotor de un modelo ideológico de vida burgués. [Pao08].

“Respecto a la pertenencia del home movie en la esfera del cine amateur, primero que nada, cabe señalar que este término no pretende referirse peyorativamente a este tipo de películas. Con "cine amateur-' nos referimos más bien a las características de su perfil aficionado y, sobre todo, intentamos recuperar el sentido original del término de raíz latina (amator), proveniente del francés, que designa al que ama. Quienes portaban la cámara doméstica (generalmente los padres de familia), eran amateurs porque amaban el cine y se sentían fascinados con las posibilidades de este ejercicio de registro de la vida cotidiana, de sus actividades en el tiempo libre, de la intimidad del hogar, de sus relaciones filiales y sociales. De acuerdo a lo anterior, lo que realmente diferencia a un amateur deun profesional, es que el primero puede ser tan virtuoso como el segundo, pero su motivación es la afición y efusión hacia aquella actividad que ama y cuyo valor radica, por lo tanto, más en la satisfacción de quien la ejecuta, que en los réditos productivos o económicos que pueda obtener de ella”[Pao08].

“Si bien el enfoque recientemente abordado sobre el film de familia como un producto que se define en oposición entre lo profesional y lo amateur es pertinente, lo cierto es que corre el riesgo de simplificar y restringir un fenómeno mucho más complejo, alrededor del cual giran una serie de aspectos que lo enriquecen y que superan -a nuestro juicio- las tensiones impuestas desde una perspectiva industrial. Se trata de representaciones simbólicas desde las cuales es posible analizar prácticas comunicativas específicas, que no sólo dan cuenta de patrones de comportamiento y dinámicas culturales por parte de los actores sociales que las producen, reproducen y les atribuyen sentido, sino que constituyen un medio de aproximación a una historia diacrónica de dichos sujetos, de un núcleo familiar completo, o de una comunidad, en un entorno, época y contexto determinado”[Pao08].

“Crónicas personales de la vida privada, estas películas nos abren una ventana hacia la identidad, la autorepresentación y el sentido de pertenencia familiar de dichos grupos humanos. Estos rasgos identitarios se reflejan en gestos, detalles, vestimentas, costumbres, hábitos y comportamientos que se manifiestan en eventos en apariencia intrascendentes, pero en realidad sumamente significativos porque están cargados de valor emocional y de la espontaneidad de la vida cotidiana”[Pao08].

“Cuando nos enfrentamos a los filmes de familia; los propios y los ajenos, nos instalamos en un acto de recepción que opera comunicándonos un tipo de mensaje que tendemos a percibir mucho más desde la emoción que desde el intelecto; desde la evocación de sensaciones, que la comprensión de conceptos; en definitiva, desde la identificación y la empatía. La razón es simple: casi todos estuvimos, estamos o estaremos insertos en algún tipo de conexión social familiar. La familia es el seno de nuestras relaciones más íntimas y complejas; relaciones que definen enormemente quiénes somos. Nuestros vínculos afectivos -pues convengamos que el concepto de familia se funda en muchos más lazos que los meramente sanguíneos; supone fuertes nexos de amor, afinidad, amistad, compromiso; experiencias compartidas, pasión, convivencia e incluso conveniencia o hábito- se construyen sobre intensas emociones asociadas a los roles que cada uno de nosotros representa en la familia: hijo(a), madre, padre, hermano(a), pareja, amante, abuelo(a), nieto(a), amigo(a). Es claro que la idea de aquello que define a la familia puede variar radicalmente dependiendo de la cultura y del devenir histórico, pero lo que aparentemente no se altera es nuestra relación de dependencia hacia un determinado sentido de familia”[Pao08].

“Las colecciones de registros familiares, son archivos documentales esenciales para la construcción de la memoria individual y colectiva; una verdadera herencia cultural y patrimonial de nuestro entorno y de su diversidad identitaria. Ello, pues la identidad familiar supone un conjunto de representaciones y sentidos que hacen concebirnos como parte de una historia o un proyecto de comunidad. En esta línea, la identidad familiar no es una, sino la suma de las identidades de cada uno de sus miembros; y reivindica una estructura orgánica, pero erigida a partir de una gama diversa de particularidades”[Pao08].

“Es posible que cada integrante de un grupo familiar difiera respecto a los recuerdos comunes en función de sus experiencias de vida y rasgos personales. Sin embargo, parte de las vivencias del sujeto también es el compartir y cohabitar junto a otros individuos en una dimensión común: el contexto del espacio doméstico y la vida cotidiana. Se produce, entonces, una negociación respecto de los sentidos atribuibles a la memoria; transacción que contribuirá a revelar aspectos sobre nuestra procedencia, a la vez que humanizará y personalizará nuestra comprensión del pasado y la consiguiente conformación de una identidad”[Pao08].

Metodología:

“El presente artículo surge a partir del recientemente estrenado DVD Dos familias con una cámara, trabajo de recuperación, rescate y puesta en valor del cine doméstico filmado por dos tradicionales familias descendientes de colonos alemanes en la ciudad de Valdivia: los Kunstmann y los Gleisner. A partir de un universo aproximado de 60 latas de 8 mm. (mudas; blanco y negro y color) registradas entre principios de la década del 40' y mediados de la década del 50', la obra recoge una selección que constituye un verdadero caleidoscopio visual de 40 minutos, que condensa la intimidad cotidiana de un tipo de familia valdiviana (de clase media acomodada; tercera y cuarta generación de inmigrantes alemanes) en las medianías del siglo XX. Junto con la documentación del día a día de estas vidas, los registros familiares nos sitúan como testigos privilegiados del pasado recientede Valdivia y sus inmediaciones, así como de las transformaciones históricas, culturales, sociales y urbanas de la ciudad y su cascara arquitectónica, antes del terremoto que sacudiera su geografía y su entereza en 1960”[Pao08].



Discusión:

“El gran potencial testimonial, comunicativo y patrimonial del filme de familia, le confiere un valor incalculable, toda vez que su legado se convierte en un excepcional documento histórico para la reconstrucción de nuestra memoria regional. Ello, en tanto el dispositivo cinematográfico posee un privilegio ontológico como depositario de memoria, pues toda imagen fosiliza una historia tras de sí, como testigo y huella del pasado. Por lo tanto, la historicidad y patrimonialidad del registro fílmico no vendrá dada sólo por la voluntad del rescate, sino por la esencia del medio. Así es como el tiempo preservado en estas home movies refuerza nuestros vínculos identitarios con el paisaje geográfico y humano de nuestra cultura local y comunitaria, en sus esferas públicas y privadas (Lagos 2009). En ese sentido, los archivos contenidos en Dos familias... son verdaderos retazos de la realidad local, crónicas íntimas que se erigen como valiosas herramientas para aproximarnos a una interpretación de la historia reciente de Valdivia, sus costumbres, su vida cotidiana y su imaginario cultural, en las medianías del siglo recién pasado”[Pao08].



Conclusiones:

“En este sentido, podemos afirmar que el cine doméstico es un "cine de lo esencial", cuyo poder empático radica en que el espectador puede reconocerse y/o verse representado en esas vidas ordinarias que nos recuerdan nuestra propia imagen y la de nuestros seres queridos, en momentos a los que conferimos simbólicamente un carácter "sagrado" y a los que, en consecuencia, deseamos aferramos. Esto explica que las home movies construyan una imagen idealizada de la vida familiar, fundada sobre aquellos acontecimientos dichosos que, por lo mismo, se conciben como memorables para la posteridad”[Pao08].

“En consecuencia, es aquella esfera que define espacios de naturaleza emocional y espiritual (por lo tanto, subjetiva) la que a nuestro juicio eclosiona la sublimación del sentido de familia contenido en las películas caseras; la misma que hace de estos registros -supuestamente de "realidades"-unas pequeñas ficciones familiares; quimeras o simulacros que condensan sólo momentos de felicidad, diversión, estabilidad, ilusión y paz. Es justamente allí donde radica el carácter ficticio de un tipo de representación que -por omisión- no se ajusta a la complejidad de la realidad, pues tanto los acontecimientos que se viven como las emociones que se experimentan en el núcleo familiar, son diversas y contradictorias. Aparentemente, en el "cotidiano" de este universo paralelo construido en las home moviesno habría cabida para crisis, frustraciones, tristeza, violencia, enfermedades, divorcio, engaños, desempleo, muerte o sufrimiento. Y es que estas películas activan procesos de reminiscencia y tal parece que nadie quiere recordar que el dolor es también parte del día a día”[Pao08].

“En la actualidad, el rescate, preservación e integración de los valores históricos recuperados en los registros cinematográficos en general y en los filmes de familia en particular -habida cuenta de su potencial de archivo adquiere exponencial relevancia como base de identidad cultural. Urge, pues, su proyección y puesta en valor patrimonial. Muchos legados fílmicos se encuentran en peligro por la fragilidad de los soportes y la obsolescencia de los aparatos técnicos requeridos para su reproducción”[Pao08].



“Tal como hemos visto, las motivaciones que como en una prospección arqueológica nos llevan a intentar rozar el pasado contenido en las películas familiares, desde nuestro presente, son diversas y pueden obedecer tanto a necesidades históricas y políticas, como afectivas y emocionales. En cualquier caso, cuando nos sumergimos en la dimensión de las películas familiares, nos enfrentamos a la posibilidad cierta de situarnos como sujetos de la historia e historiadores de nuestra propia memoria”[Pao08].

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FICHA DE RESUMEN ANALÍTICO 3




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