Universidad de Costa Rica Escuela de Filología, Linguística y Literatura Vanguardias



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César Valverde

César Valverde nació en El Carmen, San José, el día 08 de marzo del año 1928 y murió el día 03 de diciembre del año 1998. Desde niño quiso ser pintor, pero estudió abogacía, por petición de sus padres. A la edad de seis años un maestro llamado Gonzalo Morales, le hizo un retrato y ello fue un estímulo decisivo para fortificar su vocación de pintor. Su pintura, dijo él,  era su lenguaje, sus palabras, sus formas, colores y sus diseños.

Fue licenciado en Artes Plásticas por la Universidad de Costa Rica y también Licenciado en Leyes por la Universidad de Madrid, España.

Estudió además pintura en la Academia de Belle Arti de Roma, La Carcoran School of Art, en Washington D. C., La Regiknal School of Art de Manchester, Inglaterra. Tiene también estudios de postgrado en Administración y Desarrollo Económico en Inglaterra y Francia.

Ha ocupado, entre otros cargos, los de Director de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Costa Rica, Asesor Internacional de la OEA. , en países de Centro América y Sur América, Subdirector de la Oficina de Planificación Nacional y Agregado  Cultural de Costa Rica en Roma.

Como pintor, ha ganado numerosos premios y tiene una obra pictórica mural de gran relevancia.



Por su obra plástica obtuvo más de once premios, nacionales e internacionales. Fue miembro del llamado grupo de los ocho
Nestor Zeledón Guzmán

Hijo de tigre, Zeledón Guzmán nació el 7 de enero de 1933 en Guadalupe, en el hogar del también escultor Néstor Zeledón Varela, compañero de artes y propósitos de Paco Zúñiga y el Indio Sánchez. En el taller del padre y en el del maestro imaginero Manuel Zúñiga aprendió sus primeras artes. Antes y después que estas, sin embargo, debió de conocer un poco más del mundo y sus dolores cuando, con dieciséis años, debió de partir con su familia hacia Guanacaste, pues su padre padeció la persecución del gobierno de la naciente Segunda República. Ese periodo en la sabana guanacasteca influyó mucho en su obra posterior; no solo hubo de desempeñar diversos oficios -machetero, sabanero, carpintero-, sino que se encontró entre peones y campesinos, cuyo espíritu habría de retratar. Al mismo tiempo, seguía con la imaginería.



En 1950 ingresó a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica, consciente de que si quería continuar creciendo como escultor era necesaria una formación más estructurada. Ocho años después concluyó la licenciatura, y desde entonces ejerció la docencia en esa universidad y después también en la Nacional; en ambas instituciones se pensionó en 1983 como catedrático. Como integrante de los grupos Plus-1 (1955) y Ocho (1964) e individualmente, Zeledón Guzmán vivió durante los años cincuentas y sesentas su edad heroica: exhibió sus esculturas repetidas, ganó certámenes, participó en la II Bienal de Arte Hispanoamericano en México en 1960 y, muy especialmente, buscó un estilo y en esa búsqueda pasó por el arte figurativo, el expresionista, el neorrealista y el no figurativo.

“Busco despertar al espectador con un mensaje fuerte, aunque en determinados momentos resulte desagradable. Yo no hago obras que halagan el gusto de nadie”
Harold Fonseca

Desde los 10 años, el pintor Harold Fonseca sucumbió ante el misticismo y la belleza del arte precolombino.

Hoy, 68 años después, las impresiones de aquel arte sintético, de colores naturales (cafés, verdes y negro) y con gran impacto visual nutren su obra y se mezclan con elementos de influencia europea y afrocaribeña para mostrar su universo creativo: Latinoamérica.

Fonseca, quien vive en Fort Lauderdale (Estados Unidos) desde 1957, presenta, a partir de hoy, la muestra Caminos en la Casa de Cultura Popular José Figueres Ferrer (barrio Escalante)

El artista es integrante del desaparecido Grupo 8, conjunto que revolucionó la plástica nacional al abrir una brecha para los artistas jóvenes e introducir el abstraccionismo al país.

Amante de sus raíces, este pintor costarricense transcurre sus años en un continuo ir y venir de Estados Unidos a Costa Rica. Además de las visitas a su familia y a su hermano el sacerdote Pipo de la Iglesia de Barrio Luján en Costa Rica, sus viajes incluyen el trabajo y cada vez que pisa suelo nacional trae una exposición o las ideas para una.

"Toda esta obra es mi herencia para los jóvenes, a mí me gusta exponer para que todos la vean y así poder devolver un poco de todo lo que la vida me ha ofrecido a mí", explicó el plástico, quien llegó a Costa Rica desde hace tres meses.

Este artista de 78 años recuerda con gran felicidad que en la escuela primaria la maestra lo estimulaba a que pintara y le pedía que dibujara la bandera o el mapa de Costa Rica en la pizarra para que sus compañeros lo copiaran. "Todavía me los sé de memoria de tanto dibujarlos".

Cuando era adolescente (14 ó 15 años, no recuerda bien), le regalaron una cajita de pinturas óleo que desató "su fiebre" por la pintura.

"Agarré tres reglillas y una tabla, las pegué y me hice mi primer caballete. Con él y mis pinturas agarraba el tren, me bajaba en Mata de Limón y cogía un barquillo que me llevaba al otro lado del estero. Allí me sentaba a dibujar en un restaurante; cuando el tren venía de regreso ya estaba esperándolo. También me iba a Barva y a Escazú", dijo.

Fonseca se profesionalizó en Corcoran School of Art y el Art Institute en Chicago. Antes, en Costa Rica había estudiado dibujo con el profesor Alexander Biering y cursó agronomía en la Universidad de Costa Rica.

Gracias a su excelencia como ilustrador es contratado por la Organización de Estados Americanos (OEA), donde conoció al historiador y crítico de arte José Gómez-Sicre, quien lo ayudó a realizar su primer exposición individual en 1960 y lo incorpora a la Primera Exhibición de Arte Contemporáneo como representación de Costa Rica.

Después fue diplomático de la OEA en Costa Rica y forma el Grupo 8. "Luis Daell, Felo García, Hernán González, Manuel de la Cruz González, César Valverde, Néstor Zeledón, Guillermo Jiménez y yo estábamos unidos por un mismo propósito: sacar a los artistas de los closets donde estaban metidos", explicó Fonseca.

EXPONENTES VANGUARDISTAS COSTARRICENSES DEL SIGLO XX

MAX JIMENÉZ
Max Jiménez, nacido el 16 de abril de 1900 en San José (Costa Rica) muerto el 3 de mayo de 1947 en Buenos Aires (Argentina), hijo de Roberto Jiménez y Ana Huete. Fue escritor, novelista, poeta, periodista, escultor y pintor.

Comenzó su carrera artística en el campo de la pintura y escultura en 1921. En París, hizo varias exposiciones de dibujos a pluma y esculturas en 1924 obteniendo buenas críticas.

La pintura de Max Jiménez está bastante relacionada con sus trabajos de escultura, principalmente por la creación de volúmenes muy semejantes y por el uso de la deformación, consciente, en la mayoría de las figuras. Sus temas y figuras son principalmente tropicales y su estilo difícil de clasificar se puede considerar vanguardista.

En 1925 por dificultades económicas tuvo que regresar a Costa Rica, siguió dedicándose a la pintura, y también comenzó a escribir artículos periodísticos destacando Arte y proletariado en 1926. En 1929 viajó a España y conoció a varios escritores e intelectuales, entre ellos Ramón del Valle-Inclán y Concha Espina, que lo presentó en su salón literario de los viernes y desde entonces la presencia de España en su poesía resultará inevitable. En 1930 publicó en Madrid su segundo libro de poesía Sonaja.

Empezaron a interesarle las técnicas de grabado en madera y viaja a Estados Unidos a estudiarlas en la Liga de Estudiantes de Arte de Nueva York. En 1938 comenzó a perfeccionar su técnica del óleo y empezó a innovar con materiales fabricados por él mismo. En 1939 viajó a París donde expuso diez óleos con gran éxito de crítica.

En 1943 viajó a La Habana donde se relacionó con diversos artistas y siguió pintando sus temas tropicales y temas de negros cubanos. Expuso en esta capital 14 óleos.

En 1945 regresó a Costa Rica donde hizo una exposición de 21 óleos, casi todos ya exhibidos anteriormente en Europa y Cuba, pero tiene una pobre acogida entre la crítica de su país.

En 1946 viajó a Chile y poco después a Buenos Aires donde murió en medio de una terrible crisis creadora y existencial.


Obras


• Ensayos (Prólogo de J. García Monge). San José: Trejos, 1926
• Gleba. París : Le livre libre, 1929.
• Unos Fantoches. San José : Alsina, 1929.
• Quijongo. Madrid : Espasa Calpe, 1933.
• Revenar. Santiago : Nascimento, 1936.
• Poesías. San José : Círculo de Amigos del Arte, 1936.
• Sonaja. Madrid : Argis, 1936.
• El domador de Pulgas. La Habana : Hermes, 1936.
• El Jaul. Santiago : Nascimento, 1937.
• Candelillas. San José : Ed. Costa Rica, 1965.
• Obra literaria de Max Jiménez. San José : Studium, 1984.

Pintura
Figuras tropicales monumentales muy sensuales de colorido generalmente muy intenso y logradas al óleo

Patio y Niños, 1949.



Dibujo
Sus dibujos son líneas de formas ondulantes y sensuales.
Dibuja con grafito, plumilla y aguadas.
El tema preferido es el desnudo femenino y algunas cabezas.
Autoretrato, 1931.

Grabado
El grabado generalmente lo ejecuta para ilustrar su obra literaria.
Autorretrato, 1968.

Escultura
Sus esculturas son formas monolíticas de gran fuerza expresiva
El artista tenía preferencia por los materiales autóctonos costarricenses y entre ellos se destacó en el uso de la piedra y la madera. Las formas de sus esculturas pétreas o de las de madera son sugeridas por el material mismo.
Los temas tratados en ellas generalmente son figuras humanas, cabezas o cuerpos sólidos de composición cerrada. La talla en madera de una cabeza de caballo es atípica en su obra escultórica.
Desnudo, piedra.
FRANCISCO AMIGHETTI RUÍZ
Nació en San José, Costa Rica el 1º de junio de 1907. Por muchos años fue profesor de Historia del Arte y de Xilografía en la Universidad de Costa Rica.

Francisco Amighetti se retira de sus funciones como docente para concentrar su energía en la cromoxilografía (grabado en madera a colores) esta etapa terminó en 1972 cuando realiza una exposición en el Palacio de Bellas Artes de México. Amighetti compartió el Salón de Honor con varios artistas centroamericanos y con el costarricense Manuel de la Cruz González. Francisco representaba, en el contexto del Salón, el mestizaje entre el arte moderno y la tendencia de recuperación americanista; el poeta de la provincia respondía entonces con su sensibilidad estética a los acontecimientos centroamericanos, mientras las nuevas generaciones de pintores fracasaron rotundamente ante un jurado altamente politizado y de acuerdo a las circunstancias históricas.

El conjunto de este repertorio estilístico quedará como base para la obra de los años maduros, en efecto el artista recurre a su propia obra como si se tratara de un archivo de su sensibilidad y retoma constantemente imágenes del pasado, dibujos o pinturas que sirven de punto  de referencia a sus grabados; pero en general la obra de Francisco corresponde a lo a lo que hemos dado en llamar “expresionismo”. Esta intensidad de la expresión queda determinada por la técnica y por la necesidad del artista que desea comunicar sus sentimientos e ideas “con la suficiente fuerza y claridad”, este comentario acentuadamente subjetivo, se caracteriza por restituir la sensación en un grado de intensidad tal que su obra más sincera y brutal de los últimos años es imposible de aceptar en una convivencia cotidiana. El carácter lírico de sus obras iniciales, si bien se conserva ha dado paso a una de la existencia  no pesimista sino más bien descarnada por su análisis crítico de la psicología costarricense y de los horrores del mundo contemporáneo y particularmente del centroamericano. Si en la mentalidad de un contemporáneo del artista como Manuel de la Cruz se asocia el humanismo con la figuración, puede afirmarse que la obra reciente del artista corresponde a una denuncia de la DESHUMANIZACION.

La vejez es una constante temática en su obra así como también los bebedores, es como si para Francisco el alcohol llenara las venas  de la humanidad enloqueciendo las mentes de los hombres, la violencia en general parece generarse de este estado artificial y de la tensión que se desprende de las relaciones humanas dentro de las reglas del juego, sus jugadores y bebedores representan a la humanidad reducida por sus vicios sociales a un bestiario de origen medieval donde la gárgola femenina ocupa un lugar central. Historia natural del Diablo es el título de un escrito inédito que explica  el origen moral y simbólico  de la existencia humana y que en los últimos años ha servido  como excusa para rescatar al misterioso personaje.       



MARGARITA BERTHEAU

Margarita Bertheau nació en Costa Rica en 1913, pero su infancia y juventud transcurrió en Cuba y recibió una educación en artes plásticas. Cuba aumentó la calidad de su aprendizaje por siendo un importante centro de cultura donde las últimas tendencias artísticas se conocían y discutían. Parte de la educación de Margarita Bertheau fue los estudios de ballet. Por eso, cuando regresó a Costa Rica, su primera relación con la actividad artística nacional era trabajando con los diseños de vestuario para la presentación de estos espectáculos. Además, realizó escenografías para las presentaciones de ballet.

Desde que Margarita Bertheau regresó a Costa Rica, empezó a conocer a los artistas de la época. Unos amigos eran pintor y grabador Francisco Amighetti y el escritor y artista Max Jiménez, a este escritor lo unía con ella Cuba, donde los dos vivieron esporádicamente.

Al mismo tiempo que Margarita continuaba con sus actividades de escenografía, diseño de trajes y también de sombreros, empezó a incursionar en la pintura. Margarita Bertheau es más conocida por su trabajo de acuarela. Durante la década de 1940 comenzó a hacer retratos de algunas amigas y de las personas más cerca de ella, quienes también formaban parte del grupo de artistas e intelectuales que se interesaban en todos los aspectos de la culturas, por ejemplo, Yolanda Oreamuno. Además, Margarita empezó a trabajar con Francisco Amighetti en un interés común: la pintura mural.

En los años de 1950, Margarita se mudó para Golfito. El saldo de esta permanencia en Golfito fue una cantidad importante de acuarelas y su cada vez mayor identificación con esta técnica. La década de 1950 fue para Margarita muy fructífera porque estaba totalmente involucrada en sus pinturas y realizó diferentes actividades que fueron viajes de exploración en la búsqueda de definición en el desarrollo de su pintura.  En esta época de experimentación se interesó en el estudio de la abstracción, al igual que otros pintores nacionales. Al final de la década de 1950 había depurado su técnica de la acuarela y desarrollado un estilo propio. Su técnica y estilo de la acuarela se caracterizaron por la ausencia del uso del color blanco y la abundancia del agua. También enseñó dibujo y fue entonces cuando insistió en la necesidad de utilizar modelos vivos.

Desde 1960, Margarita Bertheau inició su trabajo con el paisaje del Valle Central, en especial de Escazú, que se convertiría en su tema favorita. Al mismo tiempo que Escazú fue mostrándole no sólo su paisaje sino también su arquitectura y la belleza sintética de los interiores de sus viviendas adobe. El interés por Escazú, su paisaje y sus casas la llevó a tomar la decisión de fijar su residencia en aquella zona, en diferentes lugares del área. Incursionó entonces en el interior de sus casas y estas empezaron a ser tema de sus acuarelas. El detalle y el uso de la menor cantidad de elementos en sus obras son las características sobresalientes de sus acuarelas de la década de 1970.



FELO GARCÍA
Rafael Ángel García, mejor conocido como Felo, nació en Paraíso de Cartago, el 30 de julio de 1928, y desde muy pequeño empezó a vivir en San José.

Desde los 10 años empezó a jugar fútbol, incluso a la edad de 15 hasta los 18 años formó parte del Deportivo Saprissa, y de los 24 hasta los 32 del Club Sport Herediano, entre otros equipos.

En 1947, por medio de una beca del gobierno, puede ir a estudiar a Londres arquitectura y diseño urbano.  Pero debido a la Revolución del 48 termina su beca y debe regresar al país, sin embargo no lo logra y se queda en Cuba donde tiene un importante encuentro: Manuel de la Cruz González, un artista, quien le despierta el placer del dibujo y la pintura a Felo.

Regresa a Costa Rica en 1951, trabaja para el Ministerio de Obras Públicas y Transporte, y es gracias a esa institución que puede finalizar sus estudios en Londres.

Su participación en el Grupo 8, se debe a las críticas tan duras que sufrió el arte no Figurativo, abstracto, de las que fueron víctimas varios artistas jóvenes que propusieron esta nueva forma de hacer arte. Por lo tanto se reúnen para hacerle frente a este medio tan conservador acostumbrado a un arte imitativo.  Al final, el Grupo 8 triunfó y se disolvió.

Luego Felo se convirtió en el primer Ministro de Cultura del país. Durante su gestión de fundó el Ballet Nacional de Costa Rica. Después de terminar su gestión siguió pintando y trabajando como arquitecto, además fue profesor en la Escuela de Artes Plásticas de la  Universidad de Costa Rica. Además luchó por que se abriera la Escuela de Arquitectura de la U.C.R, la cual abre en 1971, con Felo García como primer director.

Es importante recalcar que el campo arquitectónico, en el cual Felo se ve inmerso, empieza a mezclarse con su trabajo plástico, volviéndose protagonista de su pintura, y a la que se le llama estética de Tugurio.

Felo García se expresa en la pintura por medio del arte abstracto, en la cual construye una nueva realidad, su forma de comunicación se vuelve altamente subjetiva, la que tiene sustento en la lectura de formas, la combinación de colores y  el contraste de texturas.



LOLA FERNÁNDEZ
La artista nació en 1926 en Cartagena, Colombia, pero empezó a vivir en Costa Rica desde los 4 años de edad, lo que la hace prácticamente propia del país.

Curso sus estudios en la Academia de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica. Entre sus maestros, quienes también se mencionan en este trabajo están Francisco Amighetti y Margarita Bertheau. Después viaja a terminar sus estudios en la Academia de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Bogotá, en donde se gradúa en la especialidad de Pintura. Luego le otorgan una beca y viaja para estudiar en Florencia, Italia. Su primera exposición es nada menos que en París, 1957. Regresa a Costa Rica en 1959 y ejerce como profesora en la Universidad de Costa Rica. Pero Lola sigue estudiando cuando la UNESCO le da una beca para viajar al Oriente.

La obra de Lola Fernandez, figurativa (que se reconoce por su forma externa) y abstracta, manifestaciones que podrían considerarse opuestos, en esta artista son, más bien, una unidad de creación. Estas dos manifestaciones emergen en diferentes faces de la artista, sean las dos juntas o solo una.

Durante sus años de pintura pueden distinguirse muchas y distintas series a las que ella se dedica. Entres ellas están serie de los ríos, serie de la Violencia, serie los Viejos, serie Retratos, entre muchísimas otras.



FRANCISCO ALVARADO ABELLA
Nació el 2 de octubre de 1929 en puerto Limón. A los 9 años, ya en San José, empieza a estudiar en el anexo de Bellas Artes, ahí una de sus profesoras fue Margarita Bertheau. Tiene la oportunidad de viajar a Italia,  y se interesa por todos los cambios que trae consigo el siglo XX. Vuelve a Costa Rica y estudia Arquitectura y luego  estudia en Cuba y posteriormente en la Universidad Autónoma de México.
Cuando regresa a Costa Rica funda una Escuela para hombres y mujeres de todas las edades, que este legitimidad por el Ministerio de Educación Pública, así la academia ESEMPI, situada en Barrio Amón, empieza a funcionar en 1956.

En los años 70, Francisco aumenta su productividad, sus obras las ubica usualmente en tres salas distintas del Museo Nacional, en donde se muestran tendencias distintas.  Había una sala de pintura clásica, otra impresionista y abstracta. Sin embargo el mismo considera que a pesar de las diferencias entre ellas todas sus formas tienen unidad. Pero también el pintor se considera como surreal y expresionista.


REFERENCIAS
    (1974). Lola Fernandéz. Costa Rica. Taller de publicaciones I.T.C.R.
Barrionuevo, Floria. Guardia, M.E. (2003). Margarita Bertheau. Editorial de la Universidad de Costa Rica.
Fundacón Museos Banco Central de Costa Rica. (2005). Felo García: artista, gestor, provocador, innovador. Editorial de la Universidad de Costa Rica.
Peréz Ylgiesias, María, Guardia Yglesias, María, Marín Guzmán, Flora. (2011) ALVARADO. San José, Costa Rica.
Quesada Soto, Álvaro. (1999). Max Jiménez. Aproximaciones críticas. Costa Rica. Editorial de la Universidad de Costa Rica.


    Ramirez, Juan Antonio. (2003). El arte de las Vanguardias. España. Anaya.
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