Universidad de Chile Facultad de Filosofía y Humanidades



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135
. Se trata del empleo de  formas simbólicas, las 
que son corrientes al modo de pensar de los hombres del renacimiento. Para Bruno, las ideas no 
se pueden expresar sin estar incorporadas a imágenes, según Cassirer: 
Para este tipo de cultura la 
alegoría no es un complemento exterior, una vestidura ocasional, sino que ante todo se convierte en un 
vehículo de pensamiento. El mundo de los antiguos mitos podía si, en Bruno, invadir el propio 
pensamiento filosófico, asumiendo un valor dominante”
136
. 
Si bien esto es fruto de una tradición 
cultural antigua, prolongada en la corriente mitológica alegórica medieval, en Bruno la inmediata 
conciliación entre el mundo pagano y el cristiano, unión ahistórica se quiebra. El nolano aspira, 
en las formas de su escritura,  a conquistar el sentido del tiempo y de la historia que hace 
considerar las culturas pasadas como  algo que debe ubicarse y verse en una dimensión conciente 
y constructiva. La literatura bruniana pretende trasformar el mundo mítico en un mundo 
lógicamente significante, clarísimo en su función así como en demostrar su gusto por la 
estructura discursiva alegórica y el símbolo, es decir, por las imágenes que esconden o velan 
ideas y verdades.  
Como veíamos, la herramienta discursiva nolana es  ‘el mito’ y ‘la fábula’. Es decir, 
aquellas 
“reliquias sagradas de dorados brillos de tiempos mejores, extraídas de la tradición de los 
pueblos más antiguos a las flautas y trompas de los griegos
137

,  medios para  velar y entrever  
descubriendo las verdades alcanzadas con anterioridad, logrando la complicidad con el lector en 
un sentido que podría descubrirse incluso más allá de lo racional. Donde más podemos detectar el 
carácter fabulesco, mítico, metafórico y alegórico de la obra nolana es en su libro La expulsión de 
la bestia triunfante. Se trata de una verdadera fábula  combativa referida a la sustitución que hace 
Júpiter en los cielos cuando reemplaza los vicios por las virtudes ordenadas en 48 constelaciones. 
Dicho Dios  celebra la fiesta de la batalla de los dioses contra los gigantes, signo de la guerra 
continua y sin tregua alguna que libra el alma contra los vicios y efectos desordenados. Para 
lograrlo organiza un concilio de los dioses dedicado a examinar las constelaciones del cielo a fin 
de expulsar los vicios asentados como imágenes, este texto posee un carácter contradictorio y 
                                                           
135
 En este punto ocuparemos el trabajo de PAOLO ROSSI. Francis Bacon : de la magia a la cienciaEditorial Alianza, Madrid., 
1990, pág. 160. 
136
 Ibídem. 
 
 
75
137
 Ibíd, pág. 178. 

 
reiterativo en su ambición por hacer notar la verdad corrigiendo los errores estelares:  
“Lo que más 
teme Júpiter, por las necesidades apremiantes es no ser Júpiter. El hado quiere también que, aunque el 
mismísimo Júpiter sepa que es inmutable y que no puede ser más que lo que debe ser y será, no deje de 
incurrir por tales medios en su destino
138
”. 
En general, para Bruno publicar una obra significaba discutir, dialogar y polemizar. 
Podríamos decir, que cada obra publicada produjo una serie de alteraciones en el círculo social 
intelectual de elite fundamentalmente académicos que leían sus libros. Incluso antes de publicar
cuando nuestro autor se acercaba a imprimir una obra, la controversia convertía al mismo taller 
tipográfico en  un lugar de discusión, de conversación, de encuentro de complicidades. Ello debió 
ser muy importante para Bruno pues había sido duramente criticado por los académicos 
londinenses, cuestión que explica porque tres de sus obras más polémicas se editaron en 
Inglaterra, específicamente en  1584, en la imprenta de John Charlewood con un falso pie de 
página que decía Paris
139
. Por tanto podemos preguntarnos ¿Qué significaba para Bruno 
imprimir? Al respecto, sabemos que Bruno le tomaba gran peso a dicho proceso pues vigilaba 
escrupulosamente cada paso. Imprimir era una herramienta cómplice que permitía hacer público 
el pensamiento y la reflexión privada, permitiendo la educación mediante imágenes y contenidos 
escritos
140
. Imprimir y su acción correspondiente de publicar era, para Bruno, una acción  “en 
disputa”, representativa de la sociedad europea  tendiente a  la creación y construcción de  
nuevos tipos de explicaciones religiosas, saberes e interpretaciones divergentes, a veces, 
intolerables entre si. Por ello, la serie de cuestionamientos que los libros publicados por Bruno 
sugieren como hechos inventivos nos permiten leer hoy los cuestionamientos sociales de su 
época, el porqué de su peligrosidad, la heterodoxia ligada a la lectura como hábito intensivo de 
textos que, aunque fueran escasos, podrían ser peligrosos para el dogma religioso en cualquiera 
de sus interpretaciones ya que ponían fuera de control la lectura, la imaginación, exponiendo al 
hombre a la razón mágica
141

 
 
                                                           
138
 Júpiter es símbolo del  sujeto histórico. Bruno. Ibíd, pág. 115. 
139
 Nos referimos a La cena de las Cenizas; Expulsión de la bestia triunfante; Cábala del Caballo Pegaso.  
140
 Bruno. La cena… Op cit, págs 32 -  48. La obra nolana también podía evidenciar como la imprenta había conseguido 
revolucionar las expectativas intelectuales pues ella era el medio más optimo para la potencialización de los sentimientos 
identitarios nacionalistas. De ahí que fuese especialmente criticable para sus detractores ingleses que Bruno publicase en una 
imprenta inglesa sus libros bajo el consentimiento de las autoridades monárquicas del gobierno anglicano de Isabel I. 
141
 Según la Iglesia Católica, la filosofía es vanidad y engaño., una seducción del maligno ante la promesa del “Seréis como Dios 
conocedores del bien y del mal” (Génesis 3,5) o  la advertencia “mirad  que nadie os engañe con filosofías y vanas falacias, 
fundadas en tradiciones humanas, en los elementos del mundo y no en Cristo. Pues en Cristo habita toda plenitud de la divinidad 
 
 
76

 
Capítulo Tercero: Pensamiento mágico, mundo y universo 
Escribiendo en Inglaterra la obra del infinito universo 
 
Diálogos metafísicos 
 
Hacia 1583, Bruno continúa su peregrinaje, trasladándose ahora a Inglaterra. Henry 
Cobhan embajador inglés en Francia, había enviado un despacho a Francis Walsingham, primer 
secretario del reino, en el que declaraba: 
Doctor Jordano Bruno Nolano, a profesor in Philosophy, 
intend. to pass into England, whose religión I cannot commentd” 
142
 ( nótese el dejo de ironía en este 
comentario). 
Sabemos que en abril del mismo año, sin  una razón clara, Bruno se hallaba en Londres 
provisto de cartas de presentación para Michael de Castelnau, embajador de Francia. Pese a dicha 
certeza, no tenemos claro el motivo del traslado de Bruno a Inglaterra. Frances Yates
143
 ha 
señalado que Enrique III le habría encargado una misión secreta, la de favorecer una alianza con 
Inglaterra en contra de España. No obstante, según Miguel Ángel Granada sería más probable 
que su traslado estuviera motivado por las dificultades que una persona de la heteroxia religiosa 
como Bruno representaba para el monarca francés en un momento de encrespamiento religioso y 
de reacción ultra católica. 
En junio del mismo año  encontramos a Bruno en Oxford, donde acudía a la Universidad 
junto con un séquito de seguidores del príncipe polaco Alberto Laski. De nuevo en Londres, 
Bruno residió en la Embajada Francesa,  donde estableció amistad con  John Florio (1553-1625) 
filósofo inglés, destacado escritor y traductor de El Decameron
144
, hijo de un religioso exiliado 
italiano que trabajaba en la embajada y era académico de la Universidad de Oxford. Aquí, Bruno 
continúo la publicación de sus escritos mnemotécnicos. En 1583 publicó sus libros: Ars 
Reminiscendi (reimpresión de los argumentos contenidos en el libro francés Cantus Circaeus); la 
Explicatio triginta sigillorum y el Sigillus Sigillorum.  
También aquí Bruno se introdujo en los círculos cortesanos relacionándose con la 
                                                                                                                                                                                            
corporalmente”. (Colosenses 2, 8 -9). Granada. La reivindicación… Op cit, pág. 12. 
142
 De acuerdo a una traducción personal: ‘Doctor Giordano Bruno, profesor de Filosofía ha intentado entrar a Inglaterra, cuya 
religión no puedo comentar’.  Bruno. La Cena de las…Op cit, pág. 27. Traducción de la autora. 
143
 Yates. Op cit, pág. 55. 
 
 
77
144
 Obra cúlmine de Giovanni Boccaccio (1313- 1375), considerado como el primer narrador moderno. Fue escrita entre 1349 y 
1351, siendo  una colección de cien cuentos de variada procedencia donde el autor muestra su inigualable destreza de narrador y 
su magnífica descripción de las costumbres de aquel tiempo. Los cuentos son relatados por un grupo de diez jóvenes que se 
retiran a las afueras de Florencia para protegerse del contagio de la peste que asolaba la ciudad. En : 
http://www.lsf.com.ar/libros/X/840803619.asp 

 
aristocracia, la que se encontraba muy interesada por todo lo relativo a la cultura italiana como 
estrategia para reimplantar el poderío isabelino en Inglaterra. Granada señala que incluso 
acompañó a Castelnau a entrevistas con la reina Isabel I, lugar donde conoció a quienes dedicó  
gran parte de las obras que aquí ocupamos como fuentes
145

            La atmósfera intelectual londinense era muy distinta al rígido dogmatismo aristotélico de 
impronta humanista italiano debido a que allí se potenciaba el desarrollo intelectual laico por 
sobre las disquisiciones religiosas
146
. Es en Londres donde  Bruno se relacionó con los círculos 
financieros, mercantiles y navieros insertándose en la tradición científico natural en la que 
destacaron figuras universitarias tales como: Robert Recorde (1510-1558), físico y matemático 
ingles;Thomas Digges (1546-1595), matemático y astrónomo, seguidor de Copérnico descubridor 
de las estrellas novas y John Dee (1527–1608), mago de la corte inglesa. 
En este contexto, nuestro autor desarrolló una colección de diálogos metafísicos
147
 
compuesta por los siguientes títulos: De la Causa, principio y uno; Sobre el infinito universo y los 
mundos; y La cena de las Cenizas. Todas estas obras fueron escritas en italiano durante el año 
1584 hallándose dedicadas a su protector Miguel de Castelnau
148
. 
En ellos, la realidad metafísica que Bruno construye con sus escritos la podemos detectar 
en las formas mediante las cuales el autor enfoca su actualidad, componiendo las cualidades de su 
devenir. Si consideramos las estructuras, los motivos y objetivos de estos tres primeros libros 
obtendremos ciertas respuestas. 
Procurando un análisis del mundo del texto bruniano se puede plantear que los tres libros 
citados comparten el mismo objetivo: fundamentar la unidad de todo lo existente en el mundo, en 
el universo infinito y su eternidad, expresando la experiencia estética moral, científica y pasional 
propia del ímpetu nolano y en su infinito deseo por alcanzar el conocimiento divino. 
En cuanto al tipo de narración, en todas aquellas obras figura primero la epístola 
proemial, donde dedica y agradece su apoyo a Miguel de Castelnau. Prosiguen los argumentos 
                                                           
145
 Bruno. La cena de las.. Op cit, pág. 29. 
146
 HUGH  TREVOR ROPER. Príncipes y artistas. Mecenazgo e ideología en cuatro cortes de los Hamburgo 1517-1623,Celeste 
Ediciones, Madrid., 1992, pág.122. 
147
 Giovanni Gentile (1875 – 1944), filosofo italiano y  estudioso de la obra nolana fue quien ordenó las obras brunianas de 
acuerdo a diálogos, ya sean metafísicos o morales. En los primeros, Gentile afirma que “el motivo de filosofar de Bruno, aun en 
tales discusiones es francamente metafísicos porque la física aristotélica, a la que Bruno pretende reemplazar y a la que combate 
en su propio terreno y con sus propias armas, es, de hecho, como se sabe, un cuerpo de costritas puramente metafísicas en torno 
a la naturaleza”. G. BRUNO. Sobre el infinito universo y los mundos. Ediciones Aguilar. Buenos Aires, Argentina, 1972, págs. 9 
-10. 
 
 
78
148
 Todos los libros de Bruno comienzan identificando a Castelnau como “ Señor de Mauvissiérre, de Concressault y de Joinville, 
Caballero de la orden del Rey Cristianísimo Enrique III, Consejero de su Consejo Privado, capitán de 50 hombres de armas ante la 
Serenísima Reina de Inglaterra Isabel I,  y militante del partido u orientación de los politques”. El partido de los politiques  era el 
partido al cual  propendía el monarca francés, caracterizado por ser una asociación reformadora, radicalmente abierta a la 
tolerancia religiosa. Bruno mantenía estrecha relación con ellos, es el caso de su amistad con P. Sydney y Fulke Greville. 

 
que otorgan sentido a la obra, donde habla de si mismo, justificándose y argumentando los 
motivos de su lucha intelectual. Continúan los  poemas que resumen el contenido del libro; luego 
los diálogos que forman las obras siempre ordenadas como conversaciones intelectuales de tipo 
casi  mayéutico
149
. En lo que respecta a los personajes, existe una estructura permanente  que se 
observa en las tres obras:  
-Un personaje que representa su filosofía (llamado Filoteo o Teofilo). 
-Quienes lo apoyan y van haciéndole preguntas para que pueda explicarse mejor, ya sea 
en calidad de garantes o bien de discípulos de su pensamiento. 
-Otros personajes con quienes polemizar. Estos pueden ser sujetos o actores que lo 
importunan y le sirven para canalizar su animadversión intelectual. 
En cuanto al contenido formal de las tres obras, éste se puede sintetizar como sigue:  
En el libro De la causa, principio y uno
150
, el autor demuestra como todas las formas de las cosas 
naturales son alma, al igual que todas las cosas  animadas, no existiendo nada que no tenga alma 
ni principio vital. El alma es la forma de todas las cosas, por lo que preside la materia, domina los 
compuestos, efectuando la composición y consistencia de las partes. Es por esta constancia que la 
divinidad se encuentra en todas partes, siendo todo dominio de la gracia de Dios.  De esta forma, 
se define el porqué y el cómo de la existencia. Para entender este planteamiento es imprescindible 
tener en cuenta los siguientes puntos centrales de la obra nolana: 
1° El concepto de principio diferenciándolo de causa. Por principio comprendemos todo 
aquello desde lo cual algo concurre intrínsecamente a construir la cosa y permanecer en el efecto. 
Mientras que, por causa se entiende el fundamento, equivalente a todo aquello a lo que concurre 
exteriormente la producción de cosas obteniendo su ser fuera del compuesto, tal como sucede con 
la causa eficiente y el fin a que está ordenada la cosa producida. Una frase muy certera al 
respecto es “Dios es principio de todo pero no causa de todo”
151
. Bruno distingue dos tipos de 
causas, todas las cuales buscarían la perfección del universo: 
a. Causa eficiente y formal: Su fin es la perfección del universo, actúa en las distintas 
partes de la materia haciendo que la totalidad de las formas tenga existencia actual. Se refiere al 
                                                           
149
 Del griego maieutiké (arte de las comadronas, arte de ayudar a procrear). La mayéutica es el método filosófico de investigación 
y enseñanza propuesto por Sócrates, basado en el diálogo entre maestro y discípulo con la intención de llegar al conocimiento de 
la esencia o rasgos universales de las cosas.. En un pasaje del Teetetes de Platón dice Sócrates que practica un arte parecido al de 
su madre Fenaretes, que era comadrona: “Mi arte mayéutica tiene las mismas características generales que el arte [de las 
comadronas]. Pero difiere de él en que hace parir a los hombres y no a las mujeres, y en que vigila las almas, y no los cuerpos, 
en su trabajo de parto. Lo mejor del arte que practico es, sin embargo, que permite saber si lo que engendra la reflexión del 
joven es una apariencia engañosa o un fruto verdadero”. 
En: http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiagriega/Presocraticos/Mayeutica.htm 
150
 Bruno. ‘De la causa, principio y uno’… Op. Cit. 
 
 
79
151
 Ibíd, pág. 34. 

 
intelecto universal, primera facultad del alma del mundo, es motor y agitador del universo 
determinando las especies que se reproducen. Los magos la denominan “fecunda en gérmenes” o 
sembradora debido a que impregna la materia de todas sus formas y, de acuerdo al modo y 
naturaleza de éstas, configura, forma y entreteje la materia en órdenes tan admirables que en 
manera alguna pueden atribuirse al azar ni a cualquier otro principio que no tenga en sí la aptitud 
de diferenciar y ordenar. Bruno la denomina como “artífice interno” porque forma a la materia 
configurándola desde dentro. 
En este orden, el intelecto universal o causa eficiente misma y formal dice relación con el 
concepto clásico de “logos”, el cual se entiende de acuerdo a dos categorías: “intelecto divino” o 
“intelecto del universo” responsable de todo; e intelecto intermedio o verdadera causa  eficiente, 
intrínseca y extrínseca de todas las cosas naturales
152
.  
b. Causa formal: es principio y causa de las cosas naturales, es fuerza animadora y 
vivificadora de la materia. Se divide en dos clases:  
- Causa por medio de la cual la eficiente actúa siendo canal de perfección. 
- Principio, es decir, concepto suscitado de la materia por la causa eficiente.     
2°. El cuerpo y la materialidad como sustrato del alma. La materia es el sustrato de la 
naturaleza, mientras que el alma es forma y sustancia. A saber: 
“En la naturaleza hay dos especies 
de sustancia: una que es forma y otra que es materia, porque es preciso que haya una actividad sustancial 
en que resida el poder activo de todo y que haya un poder o sustrato en el cual exista una no menor 
potencia por vía de todo: en aquel reside el poder de hacer, en esta, la capacidad de ser hecho”
153
. Por 
tanto, nada se aniquila ni pierde el ser sino tan solo su forma exterior accidental y material. 
Por lo tanto, la materia es potencia y sustancia, sustancia porque en sí es alma y  potencia 
porque no hay nada donde deje de hallarse, ubicándose en el mundo inteligible o sensible. Por lo 
anterior, la potencia o esencia de la materia implica una condición activa y otra pasiva. La 
primera se refiere a todo por medio del cual el sustrato opera prácticamente, la segunda se refiere 
a la posibilidad de ser virtud y eficacia de la potencia activa, potencia receptiva, sustrato de causa 
eficiente.  
3° Lo central de esta obra radica en el convencimiento de que existe un intelecto que  
otorga  el ser a todas las cosas, llamado por los pitagóricos y por el Timeo de Platón “dador de las 
formas”, es decir,  un alma y principio formal  del que se hacen todas las cosas y las informa, y 
                                                           
152
 Por extrínseca se entiende todo en cuanto a que su ser es distinto de la sustancia y esencia de los efectos y porque su ser no es 
el de las cosas engendradas y corruptibles, bien que actúa sobre ellas.  Mientras que, por intrínseca refiere a todo en cuanto al acto 
de su operación. 
 
 
80
153
 Bruno. De la causa… Op. Cit, pág. 89. 

 
que aquéllos mismos llaman “fuente de las formas” y una materia de la que todas las cosas están 
hechas y formadas por todos llamada “receptáculo de las formas”.  
En el libro Sobre el infinito, universo y los mundos
154
, Bruno define el Logos como el 
conocimiento universal; al universo como hijo del alma única o inteligencia absoluta, quien 
constituye un conjunto animado, y sagrado animal  dotado de movimientos propios y de la 
inmensidad que constituye en sí todos los seres, llenando todos los espacios  posibles debido a 
que su alma, es decir, el ser de su ser es la inmensidad infinita divina. Sumado a lo anterior Bruno 
desarrolla, en este sentido, la idea de que el movimiento es natural e intrínseco a los seres vivos 
(animismo); que los cuerpos no son pesados ni ligeros por naturaleza; explica  el movimiento 
diario  y anual de la tierra;  explica el movimiento permutación viscisitudinal; el movimiento 
mediante el cual el hemisferio inferior de la Tierra obtiene la misma relación  con respecto al 
universo que guarda al hemisferio superior  y el movimiento relacionado con los polos. 
De esta forma, todas las cosas que integran el universo están dotadas de alma y de vida, ya 
que en todas ellas se encuentra presente la sustancia espiritual, origen de su propio movimiento. 
Por lo tanto, todas las verdades  provienen de todos los sentidos, de todas las cosas y seres, 
cuestión que nos indica la necesidad de reflexionar sobre los canales mediante los cuales la 
verdad, para el nolano,  se manifiesta. A saber:  
1.  En primer lugar, la razón, modo de argumentación,  discurso y movimiento de juicio. 
2.   En segundo lugar, en el intelecto, modo de principio o conclusión; facultad superior a la 
razón que origina la visión o contemplación.  
3.  En tercer lugar, la mente en forma propia o viviente. 
Ya que Bruno señala que el universo es infinito e inmenso, reconoce que en él no existen 
diferencias. Por lo tanto, al no haber diferencia no hay diversidad de aptitudes sino la posibilidad 
de que existan innumerables explicaciones y probabilidades, incluida la de otros mundos 
semejantes al nuestro. En efecto, siendo infinitos los mundos contenidos en el universo 
imperecedero (como la Tierra, el fuego y los astros), todos se mueven por un principio interno 
que es la propia alma , por lo que es inútil investigar un motor extrínseco tal como lo sostenía el 
pensamiento tomista. 
En este sentido, es preciso que de un inaccesible rostro divino haya una efigie en la cual, 
como infinitos miembros se encuentren  innumerables mundos y seres hablando de un espacio 
infinito. Por lo tanto, el autor diferencia dos conceptos:  
                                                           
 
 
81
154
 Bruno. Sobre el infinito… Op cit Libro original escrito en italiano, traducción al español  de Angel J. Capelletti del texto 
Dialoghi italiani  de Giovanni Gentile y Giovanni Aquilecchia, tercera edición, Firenze, 1958. 

 
1. El de “totalidad concentrada” en Dios, es decir, el todo infinito que  excluye de sí todo 
término  pero que en su  particularidad lo es todo en sí mismo, lo que dice relación con los 
movimientos finitos propios del sujeto. 
2. Y el de  “totalidad desplegada”  equivalente al todo infinito sin borde, términos o 
superficie, lo que dice relación  con la infinitud del alma del mundo o divinidad. 
Para Bruno, la trascendencia del ser se siembra en el reconocimiento del alma humana 
inmortal y en la siempre ilimitada capacidad creadora de la mente renacentista ubicada en un 
siglo particularmente repleto de nuevos descubrimientos
155
. Al respecto, Dewerman recrea 
palabras nolanas: 
“Pensar significa entrar en una relación racional con la realidad que se puede 
conocer. Ahora bien, el conjunto de la realidad es el cosmos. Consiguientemente, la grandeza del 
pensamiento se manifiesta en el volumen con que la propia masa del cosmos se contiene en unas ideas. 
Un pensamiento ilimitado gusta de limitar estrechamente el universo, mientras que el pensamiento 
infinito considera lo ilimitado de un mundo esencialmente infinito”
156
. 
De esta manera y  ubicado en un panorama poco alentador en términos de expectativas 
religiosas Bruno revela su pensamiento en una teoría que podría definirse como  puramente 
experiencial ya que se sustenta en la reflexión acerca de las vivencias, lo que vamos siendo y 
haciendo pues 
la experiencia es contraria al vacío y no al lleno”
157
 ella es riqueza en el cambio y la 
estabilidad, alma y cuerpo, vida eterna en la inmortalidad, en síntesis la certeza nolana avalada 
por su tiempo
:“Me son por testigos de cuanto dijo los efectos y los brillantes éxitos que con  noble 
maravilla admira este siglo” 
158
. 
En la tercera obra a analizar, llamada La cena de las cenizas
159
 el autor deja más  claro  la 
condición polémica de su escrito. En efecto, el título de la obra corresponde  a la cena acontecida 
el día miércoles de Cenizas, 14 de febrero de 1584, en la residencia Whitehall de Fulke 
Greville(1554 – 1628),amigo de Philip Sydney  y miembro de la aristocracia cortesana. Greville, 
abierto a los rumbos de la cultura europea singularmente  italiana, en un comienzo estuvo del 
lado de Bruno, pero a raíz del despectivo tratamiento  otorgado por éste a las costumbres y 
                                                           
155
 Recordemos que es durante los primeros años del siglo en cuestión cuando Américo Vespucio reconoce que los territorios 
descubiertos por Colón  no son parte de la península asiática sino que forman parte de  un nuevo continente, lo que amplía no solo 
el espacio habitable sino que siembra cuestionamientos sobre las características y dimensiones  del mundo observable y su 
equivalencia con la finitud del universo medieval. Sobre América, Bruno intenta, a través de la figura de Acuario persuadir a los 
hombres de la doctrina de la universalidad adánica del pecado original, de la verdad de la absurda doctrina de que las poblaciones 
aborígenes de América proceden originalmente del viejo mundo en virtud de una navegación anterior: “recientemente se ha 
descubierto una nueva parte de la Tierra a la que llaman Nuevo Mundo, donde poseen memoriales de diez mil años y más que 
son, completos y redondos”. Bruno. La expulsión.. Op cit, pág. 275. 
156
 Dewerman. Op cit, pág 237. 
157
 Bruno. Sobre el infinito... Op cit., pág. 87. 
158
 Bruno. De la causa… Op cit, pág. 56. 
 
 
82
159
 Bruno. La cena de..Op cit. 

 
cultura inglesa se distanció de él, hecho que se ejemplifica en el siguiente diálogo: 
“Teofilo. Y le preguntó sí comprendía la lengua inglesa. El nolano respondió que no y dijo la 
verdad. 
Frulla: Mejor para él porque había oído más cosas desagradables e impropias que contrarias a 
ellas Vienen muy bien ser sordo por necesidad cuando no se sería sordo por gusto. Pero yo estaría mas 
bien tentado a creer que él la comprende y que simula no entenderla para no privarse de  todas las 
ocasiones que se le presentan por la gran cantidad de ásperos encuentros y para poder filosofar mejor 
acerca de las costumbres de los que se le ponen delante. 
Teofilo: No hay nada que lo obligue o lo incline  a ello porque aquellas personas honorables y los 
caballeros con que suele conversar, todas saben hablar latín, francés o español o italiano, pues sabiendo 
que la lengua inglesa tan sólo se usa en esta isla considerarían salvajes si únicamente conocieran su 
lengua materna”
160

Como ha sido progresivo en estas obras, el nolano va confirmando cada vez más sus 
desavenencias y odiosidad con la cultura universitaria inglesa, humanista, literaria, intelectual y 
aristotélica. La suma de todas estas disciplinas es lo que Bruno define como pedanterismo
equivalente a la conjunción de rasgos tales como: el menosprecio de la auténtica indagación 
filosófica de la verdad mediante la guía del intelecto; la sumisión a los sentidos y especialmente 
al oído, representante de la tradición y principio de la autoridad; la ignorancia; la reducción a los 
aspectos gramaticales y retóricos con menosprecio de la especulación filosófica; la adscripción a 
la reforma protestante debido al acuerdo sostenido en el desprecio de las obras y magnificación 
de la fe, crítica de la sabiduría humana y mundana y la lectura literal de la Escritura. Para Bruno, 
estos aspectos  engloban los rasgos más negativos de la cultura europea, siendo la quintaesencia 
del deterioro moral que ha llegado al mundo
161

Por su parte, la molestia de los  intelectuales ingleses se evidenciaba en una ácida critica a 
su desinterés por aprender inglés; a su oposición al presupuesto copernicano por el cual la tierra 
se movía, considerándolo como algo absurdo e incorrecto explicado solo por la comodidad que le 
resultaba tener  a Copérnico en sus cálculos y no por una reflexión que tomase en cuenta la 
correspondiente  infinitud  y universalidad  de la mente. 
Es así como en Inglaterra, pareciera ser que  la llegada de nuestro autor fue más bien 
interpretada como una amenaza al ego siempre receloso de los intelectuales, lo que podría 
explicar sus ofensivas calificaciones cuando los llama 
“innobilísimos, que cuando ven a un 
                                                           
160
 Considérese la gravedad de sus palabras en un momento donde la identidad nacional se abrigaba en el manejo  y estudio de una 
lengua en común. Bruno. La cena… Op cit,  pág. 116. 
 
 
83
161
 Bruno. Expulsión de la bestia… Op cit, pág. 118. 

 
extranjero parecen (por Dios!) otros tantos lobos, otros tantos osos que con su torvo semblante le lanzan 
esa mirada  que arrojaría un cerdo a quien viniera a llevársele por delante la comedera
162
.
 
Pues bien de acuerdo al contenido de estos libros,  la unidad del pensamiento nolano 
reflexiona sobre el mundo al trascender sus propias fronteras, concibiendo a Dios como su mismo 
resultado y al universo como parte de sus dominios, cuestión que entiende el pensamiento 
bruniano como un sistema infinito e  integral, en el que Dios es principio y causa, pero también 
es representación del propio poder y autoestima que el europeo reivindicaba al promover su 
cultura en la consolidación política, intelectual y expansionista. Puede decirse que las obras 
metafísicas de Bruno representan  el complejo fenómeno de la revolución conceptual y científica 
que opera en el siglo XVI y cuyo resultado es lo que hoy día conocemos como ciencia moderna. 
Nos referimos al cambio en la forma de ver el cosmos: un hombre medieval vivía en un universo 
ptolomeico, es decir,  cerrado y constituido por  una serie de esferas concéntricas  en torno a la 
tierra, mientras, que el hombre moderno vive en un mundo abierto, en el que la Tierra es un 
elemento más del universo, ni inmóvil ni central. Lo trascendente de este cambio es su 
redundancia en la actitud del hombre frente al mundo, no se trata de instalarse  en una nueva 
imagen del universo sino de cuestionarse el problema de la estructura, valor y límites de la 
racionalidad humana y la conducta moral, en sus diálogos Bruno dará respuestas a aquello
163
.  

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