Universidad de Chile Facultad de Filosofía y Humanidades



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Imagen 2: “Europa en la primera mitad del siglo XVI”. El mapa representa al continente  en los años 
del dominio de Carlos V (1519 – 1556).  Como veíamos “el  Occidente de Europa, que desde el 
siglo XIII había carecido de cohesión política, se halla sometido en la primera mitad del siglo XVI a 
dos fuerzas de signo contrario: la imperial encarnada en Carlos V de Alemania y I de España, y la 
particularista, de carácter nacional en Francisco I de Francia y religioso en los príncipes alemanes. 
En el gráfico se expresan las bases territoriales de la política del emperador  Carlos V quien  en 
efecto, recibió una cuádruple herencia: de su abuelo paterno, Maximiliano, las posesiones de la 
casa de Austria en Alemania (Austria, Estiria, Carintia, Carniola, Tirol y Sundgau, aparte de otros 
territorios menores y derechos sobre el ducado de Milán); de su abuela paterna, María, los 
territorios de Borgoña, a saber: Holanda, Flandes, Artois, Brabante, Luxemburgo, el Franco 
Condado, y el ducado de Borgoña (éste con litigio con Francia); de su abuelo materno, Fernando de 
Aragón, Aragón, Valencia, Cataluña, Baleares, Cerdeña, Sicilia, y Nápoles, más algunas plazas 
africanas; y de su abuela materna, Isabel, Castilla, Navarra, Granada, varias plazas del litoral 
marroquí, Canarias y los nuevos territorios americanos”.  
Fuente
www.pais-global.com.ar/mapas/mapa41.htm

 
 
 
 
 
 
 
 
13

 
El estudio de George Duby 
16
 nos permite ingresar  a la casa del nolano. Imaginamos: un 
hogar modesto como el de cualquier italiano del siglo XVI donde creció Bruno acompañado de 
su madre y de un quizás muy ausente padre. Lamentablemente no conocemos la composición de 
la familia del Bruno. Sabemos que vivía con su madre en Nola, por lo que es muy probable que 
creciera en el seno de un hogar múltiple con sus abuelos, primos y tíos solteros o casados
17
. Nola 
era una comunidad pequeña ubicada en el costado suroeste de la península itálica, cercana a las 
orillas del Mar Tirreno perteneciente al Reino de Nápoles, la que de acuerdo al Tratado de 
Madrid suscrito en 1526 por Francisco I de Francia y Carlos V, pertenecía al Sacro Imperio 
Romano Germánico. Mediante este acuerdo, Nápoles era el centro del imperio comercial 
mediterráneo español contando con dos millones de habitantes lo que la colocaba en el número 
noveno en las mediciones poblacionales europeas
18
.  
En este escenario, donde el amplio poder político de la Casa Hasburgo se mezclaba con 
las ambiciones de la misma elite dirigente napolitana,  el niño Bruno fue educado en un contexto 
controversial de formación privada. En sus primeros años debió familiarizarse con  la condición 
social de su existencia, 
“vivir es participar en  tres medios ensamblados entre sí: la gran comunidad 
política, ciudad o reino (u otro distinto), el grupo de vecindad (vicinato) y la casa”
19

En estos tres 
planos, su casa debió enseñarle las nuevas conductas morales asociadas a los modales urbanos, 
competitivos y represivos modernos, los que fueron producto y resultado paralelo a la 
construcción progresiva del Estado absoluto. El futuro monje domínico de origen popular debió 
vivir los efectos de la imposición cada vez más sistemática de un orden de civilidad que se 
iniciaba con el respeto a la figura paterna, símil de la autoridad pública y absoluta del rey 
soberano
20
.  
                                                           
16
 G. DUBY, – D. BARTHÉLEMY y C. DE LA RONCIERE. ‘La vida privada de los notables toscanos en el umbral del 
Renacimiento’. En: G. DUVY – P. ARIÉS.  Historia de la vida privada, volumen.2: De la Europa feudal al Renacimiento, 
Editorial Taurus, Madrid, 2001. 
17
 “Sabemos que, la composición de los hogares italianos, específicamente después de 1348, alcanzó una dimensión media no 
superior a cuatro personas: padre, madre y dos hijos.  Posteriormente, hacia 1428, dicha cifra aumentó a siete, número  que 
hace pensar que los hogares no se limitarían  a un solo núcleo conyugal podían encontrarse en 1427en la Toscana  una media 
por hogar de 3.8, la cual se repartía en un abanico  de muy diversas configuraciones. El modelo reducido antes definido, la 
familia conyugal simple, aun cuando predomine (54.8%) no acapara toda la realidad, ni mucho menos: hay gente que vive sola 
(13.5%) y, a la inversa, los hogares no se aíslan forzosamente una vez formados”.  Duby- Barthélemy. C de la Ronciere. Op cit, 
pág. 175. 
18
 Antes que Nápoles destacaba Alemania con veinte millones de habitantes, Francia con diecinueve, Rusia con nueve, Polonia 
con nueve, Castilla con seis, los Balcanes con cinco y medio, Borgoña con seis e Inglaterra con tres. Hale. Op cit. P. 33. Para un 
análisis más profundo sobre la historia napolitana ver: BENDETTO CROCE. Storia del Regno di Napoli, Editorial. Gius. Laterza 
& Figli. Bari, Italia, 1944. Ver Imágenes 3, 4 y 5. 
19
 G. Duby - D. Barthélemy- C. de la Ronciere. Op cit, pág. 173. 
 
 
14
20
 Norbert Elías, historiador y sociólogo, ha demostrado  como el ascenso de una sociedad cortesana responde a los impulsos de la 
creciente centralización del poder al monopolio cada vez mayor de las dos decisivas fuentes de poder: los impuestos y las fuerzas 
militares.  Lo que en la dinámica del desarrollo social redunda en un paralelismo en  el cuidado de las  conductas íntimas al son de 
una sociedad elitista. NORBERT ELIAS. La sociedad cortesana, Editorial FCE, México, 1996. 

 
 
 
Imagen N° 3: Tavola Strozzi. Vue du port de Napoles, détail. (Naples, Musée de Saint – Martin).   
Imagen de Nápoles en el siglo XVI. 
Fuente:FERNAND BRAUDEL. Le Modele Italien, Editorial Arthaud, Paris, 1989, pág 134.  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
15

 
 
 
 
 
Imagen 4: Mapa de Nola en el siglo XVI. 
Fuente: 
www.giordanobruno.info
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
16

 
 
 
 
 
 
Imagen N ° 5: Según  Vincenzo Spampanato, investigador y estudioso de Bruno, ésta habría sido la 
antigua casa de Bruno en Nola. El hallazgo fue hecho en 1966 al compararse su ubicación con la que 
Bruno señaló en un texto que dice: “dall’uscio della mia casa vedo la valle del Sarno (fiume) ed ammiro il 
volteggiar nell'aria dei Nibio.”

De acuerdo a nuestra traducción la cita dice: “Desde la salida de mi casa 
veo el valle del Sarno (río) y admiro el revoloteo en el aire de los nibbios”. Los nibios son una especie de 
ave rapaz que revolotea sobre la colina de Cicala. Desde la casa de Bruno, ubicada en el valle del Sarno 
aún se los puede ver. 
 
Fuente: 
http://giobruno.interfree.it/
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
17

 
Sin embargo creemos que Bruno no se ajustó del todo a esta disciplina, decimos “del 
todo” porque evidentemente convivió al interior de varias cortes, siendo mecenado por nobles 
muy influyentes. No obstante ello, siempre hubo algo que resultaba molesto en él, podría ser  su 
falta de parsimonia, tal vez el contenido irreverente de sus libros.  
Poco conocemos de los primeros años de vida de Bruno. Anticipándonos sabemos que se 
trasformó en un extranjero perenne, quien no pasaba mas de dos años en un mismo lugar, 
inclusive, es muy posible que la razón por la que se hacía llamar “el nolano” fuera la de significar 
sus raíces a fin de asegurar que provenía de un lugar, que pertenecía a la misma Europa agrícola y 
forestal, esa de grandes bosques, deshabitada en sus amplias extensiones
21
.  
El hecho de viajar puede resultar poco común para una época donde no existía la facilidad 
de medios de transportes actuales. Sin embargo, era una práctica corriente para estudiantes y 
eruditos. Esta cualidad universitaria en una sociedad analfabeta pudo ser que lo hiciera sentir 
como un desconocido, un viajero inagotable, un extranjero que no hablaba como los demás la 
lengua vernácula de un lugar en una época que reconocía su unidad en los idiomas. Se sumó a lo 
anterior la apariencia de Bruno: él es un hombre que viste y calza diferente: de estatura media, de 
ojos grandes y pelo castaño, de rasgos  latinos, muy distinto a varias  de las sociedades donde se 
cobijó, como lo eran la inglesa y la alemana.  
Pese a esta diferencia, al parecer a Bruno nunca le molestó ser distinguido, al contrario le 
agradaba hacerse notar porque era un polémico y un rebelde ubicado en una sociedad 
particularmente sensible. Efectivamente, tan sensible era el juicio social a la hora de juzgar 
moralmente las conductas  de las personas, como la fragilidad en el estado emocional de los 
europeos y su sentido existencial. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
                                                           
21
 Ver Imagen N ° 6 
 
 
18

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
1.  1548. Nace en Nola.  
2.  1562. Llega a Nápoles. 
3.  1568. Llega a Roma para presentarle al papa Pío V una obra llamada El Arca de Noe, luego retorna a 
Nápoles. 
4.  1576. Tras su primer conflicto con la Iglesia, llega a Génova. 
5.  1577. Llega a Turín. 
6.  1577-1578. Llega a Venecia, donde permanece un mes. Aquí imprimió De segni tempi. 
7.  1578. Llega a Lyon, luego a Ginebra. 
8.  Septiembre de 1578. Llega a Toulouse, donde publica Clavis magna. 
9.  1581. Llega  a Paris, donde en 1582 publica De umbris idearum; Il cantus circaeus; L’ars memoriae; De 
compendiosa archilettura et complemento artis Lullis; y, en agosto de 1582 Il candelaio. 
10.  1583 Llega a Londres, donde publica Ars memoriae; Explicatio triginta segillorum y Il sigillus sogillorum. 
11.  Junio de 1583. Llega a Oxford. 
12.  1584. Retorna a Londres, donde escribe: La cena delle ceneri; De la causa, principio et                          uno; 
De infinito universo et mondi; Lo spaccio de la bestia tronfante; La cabala del caballo Pegaso y De gl’eroici 
furori. 
13.  1585. Retorna a Paris. 
14.  1586. Llega a Wittemberg, donde en 1587 publica: De lampade combinatoria lulliana; De progressu et 
lampade venatoria logicorum; L’animadversiones circa lampadem lullianam y  Lampade triginta statuarum. 
15.  Abril- mayo de 1588. Llega a Praga, donde escribe De lulliano specierum scruttinio y De lampada 
combinatoria.  
16.  1589. Llega a  Helmstedt, donde escribe De magia; These de magia y De magia matemática. 
17.  Junio de 1590. Publica en Francfurt tres poemas latinos de su libro Legni el que no alcanzó a terminar. 
Febrero de 1591. Hace clases privadas en Turín. En la primavera retorna a Francfort donde publica: De 
imaginorum signorum.  
18.  1591. Llega a Zurich. 
19.  Noviembre de 1591. Llega a Venecia. El 23 de mayo de ese año es denunciado a la Inquisición. El 30 de 
julio comienza el interrogatorio y su defensa. 
20.  Febrero de 1593. Es transferido a Roma, donde el proceso se reabre en 1596.  
             17 de febrero de 1600. En el “Campo dei fiori”  en Roma es quemado en la hoguera. 
                                            
                                Imagen 6: Mapa de los viajes de Giordano Bruno 
                                                Fuente: Realizado por la autora 
 
 
 
 
 
19
                                                                                                                                                                                            


 
Aproximación al sentido existencial europeo 
 
La extrañeza ante sí que los demás percibían pudo ser un factor que agravaba las 
antipatías que mucha gente sintió por Bruno. En efecto, nacido en un ambiente de verdadero  
pánico fue heredero y parte de la ingente angustia que desde 1348 a 1660 vivió el mundo 
europeo, cuando la religión era la política del mundo y los hombres correspondían y evaluaban  
su existencia según  su avenencia o discrepancia con los preceptos divinos
22
. La peste negra que 
marcó en 1348 el retorno ofensivo de las epidemias mortales, los conflictos dinásticos, las 
revueltas y rebeliones de todo tipo acaecidas durante los siglos XIV y XVII, la Guerra de los 
Cien años, el avance turco tras las derrotas de Kosovo (1389) y Nicopolis (1396) y la crisis que 
generó el Gran Cisma
23
. Todo ello sumado a las cruzadas contra los husitas, la decadencia moral 
del papado antes del enderezamiento llevado a cabo por la contrarreforma católica y la escisión 
protestante,  ubican a Bruno en un mundo especialmente complejo. 
  
Dicha gama de coincidencias trágicas, sucesión de calamidades suscita una ampliación en 
el nivel de la reflexión ocurrida siempre desde lo teológico. Se habría tratado del ejercicio de sus 
propias ansiedades, en las cuales el miedo conoce un lugar fundamental al ser la réplica más 
humilde frente a las barbaridades conocidas, sentir miedo es reconocerse vulnerable ante una 
situación. 
Un ámbito muy trabajado y clave para entender este ambiente es el de las perspectivas 
escatológicas
24
 . En la temprana fecha de 1554, cuando Bruno tenía seis años de edad,  Cardano 
(1501-1576) había señalado en su libro Tetrabiblos ptolomeico los diferentes efectos de las 
grandes conjunciones planetarias, anunciando el paso del trígono acuoso en el que se estaba 
viviendo al trígono
25
 ígneo mediante una  gran conjunción planetaria que tendría lugar en 1583
26
.  
                                                           
22
 JEAN DELUMEAU. El miedo en occidente(Siglos XIV – XVIII). Una ciudad sitiada, Editorial Taurus, España., 2002.  
23
  “En 1378, a la muerte de Gregorio XI, regresado a Roma desde Aviñon, temibles grupos de presión, los de los cardenales 
divididos en facciones rivales, impusieron a una cristiandad dolorosamente estupefacta un cisma que se prolongaría  durante 
treinta y nueve años. Tras las fluctuaciones iniciales, la Europa católica se dividió en dos: Francia, Escocia, Castilla, Aragón y 
reino de Nápoles se declararon a favor del francés Clemente VII, y años restantes países optaron por el italiano Urbano VI. Los 
dos pontífices y los dos sacros colegios, en adelante enemigos, se excomulgaron recíprocamente y trataron de apartar a países y 
reyes de la obediencia adversa. La obstinación de los pontífices durante largo tiempo hizo fracasar todas las tentativas de 
‘reunión’. El conflicto menguó desde  la realización de una  asamblea en Constanza, en 1414 – 1418, en la que fue elegido  
Martín V  en 1417. Mediante ella, el mundo católico prácticamente recuperó su unidad. El Concilio de Constanza no se había 
reunido únicamente para poner fin al cisma, sino también para condenar las doctrinas husistas y más aún para realizar el deseo, 
durante tiempo experimentado de ‘reformar la Iglesia en su cabeza y en sus miembros”.  JEAN DELUMEAU. La civilización del 
renacimiento, Editorial Juventud, Barcelona, págs. 145 – 148. 
24
 De escatología, es decir, “conjunto de creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba“.RAE. Diccionario de la 
Lengua Española, Editorial Espasa Calpe, Madrid, 1992, pág. 874. Para el tiempo que nos ocupa, pensamos debe  otorgársele otra 
definición, en tanto lo escatológico aquí refiere las promesas en torno a  lo esperado a futuro en términos religiosos y cuyo factor 
común es el inminente final. 
 
 
20
25
 Trígono: “conjunto de tres signos del zodiaco equidistantes entre sí. Cada uno de los cuatro grupos formados de este modo se 
consideraba de naturaleza  y calidad análogas, respectivamente, al fuego, al aire, al agua y a la tierra”. Ibíd., pág.2025. 

 
 
Tal como Cardano, muchas otras previsiones fueron encargadas. Una de ellas fue la de 
Cyprianus Leovitus, quien siguiendo la teoría de los trígonos profetizaba la llegada de una quinta 
monarquía, la venida de Cristo, el final del mundo y el juicio final.  Según Leovitus en su libro 
Pronósticos para los próximos veinte años: 
“En mayo de 1583 se producirá  la gran  conjunción de 
los planetas superiores en la última faz de Piscis, a la que le  seguirá en 1584, a finales de marzo y 
comienzos de abril aproximadamente, la conjunción  máxima de casi todos los planetas en Aries. Pienso 
que hay que despertar a todos  y sacudir de nuestra mente las preocupaciones terrenas para que no 
seamos cogidos de improviso. Pues esta gran conjunción de los planetas superiores es la última que 
acontece al final del trígono acuoso y con ella finalizará completamente todo el trígono acuoso y se 
cambiará  al ígneo. El hijo de Dios, Jesucristo nuestro señor, tomó la naturaleza humana  a finales del 
trígono acuoso, pues seis años antes de su gloriosísima Natividad, se produjo la misma gran conjunción 
en las extremidades de Piscis  y comienzo de Aries. Ahora ocurrirá por segunda vez esa gran conjunción, 
la cual  nos anuncia  sin duda alguna la segunda venida  del hijo de Dios y del hombre  en la majestad de 
su gloria , en la cual todos tendrán que dar cuenta de su vida y de sus acciones 
 […] 
Ahora bien, bajo 
Carlomagno no podía ser el fin del mundo, ya que  entonces todavía  no se habían cumplido cinco mil 
años. Pero mientras dure esta gran conjunción  el número  se inclinará ya a los seis mil años, lo cual 
concuerda con la sagrada profecía , que afirma que este mundo debe durar seis mil años , cantidad a la 
que el propio hijo de Dios restó algo cuando dijo que las postrimerías se abreviarán en virtud de los 
elegidos del Señor”
27
.   
Tal como se expone, lo significativo de esta cita es la complicidad que 
encarna en todos los ámbitos sociales la masificación del miedo
28
.  
 
 
 
 
 
 
 
                                                                                                                                                                                            
26
 “Hay sin embargo algunos rasgos generales que se derivan de las grandes conjunciones, concretamente: las conjunciones en 
los signos acuosos significan, puesto que este trígono es de Marte, muchas guerras […]  y enfermedades malignas contagiosas  
[…] y herejías graves y grandes (  la ley y el dogma de Mahoma y de algunos otros tuvo lugar bajo este trígono). En cambio en el 
primer trígono, esto es, el de Aries, se producen imperios y monarquías universales a causa del predominio del sol y de Júpiter, 
que significan tranquilidad en el mundo, y estas cosas no pueden ocurrir sino con uno que gobierne todas las cosas. Aparecen 
sabios y hombres insignes  […] Así, desde 1583 hasta 1782 comenzará una Monarquía y todo estará bajo el gobierno de un solo 
hombre”. GIORDANO BRUNO. Expulsión de la bestia triunfante, Estudio, introducción y traducción de Miguel Ángel Granada, 
Editorial Alianza, Madrid, 1989, págs. 32 – 33. 
27
 Ibídem. 
 
 
21
28
 Ver Imagen 7. 

 
 
 
 
Imagen 7: Tapisserie de l’Apocalypse. Angers. “La chute de Babylone”. Apocalypse XVIII, 1 – 20.   
Fuente: MARC  DECENEUX. Histoire de la fin du monde. Editorial Ouest- France. 1999. P. 64 - 65.  
En esta imagen observamos la crudeza de la vida terrena, la severidad de Dios y los tormentos  
infernales, poniéndose en claro la alucinante imaginería infernal producida y la obsesión por las 
innumerables trampas  y tentaciones que el maligno construye en la tierra. Nuestra vida terrena era 
concebida como un castigo, una prueba. Esta  representación sumamente significativa  demuestra  la 
presencia permanente del demonio  en la tierra, sus artificios y falsedades destruyéndose, mientras Cristo 
combate rezando por nuestro bien y los ángeles bajan  en busca de los temerosos hombres que huyen del 
diablo a la espera de su salvación o condena eterna
 
 
 
 
22

 
Como vemos, en la Europa en que Bruno nació existía un sentimiento bastante 
generalizado de que el final era inminente, que la humanidad no tenía mayores esperanzas dado 
que el Apocalipsis llegaría. Por lo tanto, para el mundo cristiano era necesario pedir perdón y ser 
conciente de sus pecados,  tal como lo hacían por igual en este tiempo nobles y plebeyos, ricos y 
pobres, hombres y mujeres. Solo había que tener fe y actuar con la rigurosidad de la disciplina 
cristiana. La gravedad ontológica del pecado llegaba al extremo, se pensaba que luego del cisma 
de occidente nadie entraría al paraíso, Dionisio el cartujo afirmaba que 
“nadie podía comprender 
toda la gravedad del pecado: los santos, las esferas, los elementos, los mismos seres inanimados claman a 
Dios pidiendo el castigo del pecado”
29
.  El horror religioso al pecado y la casi total ausencia de 
‘circunstancias atenuantes’ hicieron que la Iglesia en el siglo XVI actuase de manera severa, 
inflexible y porque no decirlo rayana en la crueldad, mientras otros, como Lutero, encontraban la 
salida a sus ansias de salvación. 
Tal como el encuentro personal que Bruno sostuvo con Dios, éste es un tiempo de tan 
profunda inseguridad en el que es corriente que el individuo desarrolle experiencias particulares 
de orden místico. En efecto, la intimidad entre Dios y quien la buscaba se encuentra en todo el 
arte del  siglo XVI
30
. Ello debe interpretarse a la luz de un periodo que necesitaba  intimar con 
Dios como figura del amor puro, padre sublime, confianza eterna. Por lo mismo, era común en 
este tiempo recurrir a los confesores y directores espirituales, es decir, a hombres dotados por la 
Iglesia de determinadas facultades  para ayudar a los fieles a lograr un estado de  plenitud 
particular con Dios, manteniéndolos dentro de las normas establecidas. En esta época también era 
corriente poseer objetos sacros como reliquias capaces de producir milagros, objetos piadosos  
como la cruz que llevaba Santa Teresa, los   que ayudaban a comprender y a dominar las pasiones 
mediante el amor divino.  
La piedad cristiana ofrecía en estos tiempos aspectos sumamente variados, complejos y 
fecundos en el campo de la espiritualidad, los cuales no eran inmediatos sino herederos de la 
tradición medieval. Un estudio interesante al respecto es el de Luis Cognet
31
 quien reflexionando 
sobre la espiritualidad francesa medieval concluye que ésta sería la cultura fundante de la 
espiritualidad desarrollada por los hombres del siglo XVI sin olvidar sus antecedentes judíos. 
Ello obedecería a que en la Edad Media se estructuró  la Teología como ciencia especulativa 
separada de la espiritualidad; considerando progresivamente a la investigación intelectual como 
                                                           
29
 Bruno. Op cit,  pág 6. 
30
 Para entender el arte del renacimiento puede verse: Hauser. Op. Cit, págs. 354- 452. E H. GOMBRICH. La historia del arte, 
Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1999, págs 277 – 385. ERWIN PANOFSKY. Renacimiento y Renacimientos en el Arte 
Occidental, Alianza Editorial, Madrid, 1979. 
 
 
23

 
una actividad especializada independiente en absoluto de la oración. Mientras que la 
espiritualidad se contentaba con bases especulativas y dogmáticas bastante pobres pero afectivas 
y creativas, la filosofía llegó a divorciarse como práctica independiente  e, incluso, incompatible 
a la plegaria. Para Bruno, el camino religioso se construye de acuerdo a estas dos opciones, 
primero, una vida cristiana piadosa sin mayores complicaciones filosóficas para luego, adentrarse  
en la vida y amplio estudio humanista. Esta última opción es el camino que Bruno tomó 
transformándose en uno de los más claros representantes de la discusión y debate existente.  
Hemos partido con estas aclaraciones porque pensamos que Bruno es un hombre del siglo 
XVI que posee una mentalidad semejante a la del resto. En su vida temas fundamentales como la 
presencia divina, el mal, la muerte, las relaciones sociales son trascendentes pues para cada una 
de ellas, nuestro autor contestó, representando el sentido del mundo moderno. Piensa que Dios 
está en todas las cosas, que el mal no existe, que el diablo es una invención, que entre el  mundo 
y el universo hay una gran armonía, mientras que la religión era un gran artificio para mantener a 
los hombres ignorantes y quietos en la aberración que es el cristianismo y el protestantismo, 
como creencias que le ha restado al ser su relevancia.   
Giordano es hijo de su tiempo pero también es hijo de una mujer y un hombre particular. 
La madre Fraulissa y su padre Gioan eran gente de trabajo, modestos como la gran mayoría de la 
Europa del siglo XVI. Hijo de personas sin apellido, sin estirpe, sin linaje, sin alcurnia que 
ostentar. La particularidad de su vida es que a los catorce años, apoyado por su misma familia, 
entró a las aras de la Iglesia para educarse como domínico, lo que le permitiría ascender 
socialmente convirtiéndose en  humanista. 
En esta orden creció este hombre niño hasta los diecisiete años. Lo hizo de la misma 
forma que lo hacía un joven pobre, sin herencia en bienes, sin tierra pero con una gran capacidad 
lectora e infundido en las disquisiciones filosóficas y existenciales de su época. 
Frente al dilema, ¿como Giordano Bruno llegó a ser Giordano Bruno? Nuestra hipótesis 
es que lo que hizo a Bruno particular fue el hacerse dueño de un mundo que por herencia no 
poseía. Ello debido al ascenso social que le permitió alcanzar el saber filosófico y la magia como 
herramienta, instrumento y don de los “elegidos” por la gracia divina o del destino a la verdad, la 
filosofía. Por esto es que para Bruno era, verdaderamente poderoso quien sabía, quien construía 
su conciencia histórica, quien se asentaba en y por la naturaleza del mundo ubicado en la 
concordia simétrica del universo y no el que posee privilegios y riquezas. La distinción en Bruno, 
                                                                                                                                                                                            
 
 
24
31
 LUIS COGNET. Devoción y espiritualidad moderna, Editorial Casal, Francia, 1960. 

 
lo que lo hizo diferente al resto es el haber sido estudiante crítico y lector sin ser de antemano 
parte de la cultura elitista italiana, el hecho de saber era lo que lo hacía sentirse en casa en todas 
partes del mundo, como si en el pensamiento mágico estuviese la patria oculta y la razón para 
errar y no morir de soledad.  
De esta forma, el pensamiento mágico representó el mundo que Bruno vivió, un mundo 
que construía desde el reconocimiento de lo imposible
32
, las posibilidades de existir 
humanamente, ascender a lo prohibido, transgredir, manejar las fuerzas de la naturaleza. En este 
sentido, si bien la magia antecede la ciencia, ella como forma de saber,  construye la realidad en 
el mito de un “yo colectivo” por sobre un “yo personal”, el que no cierra los ojos ante los 
horrores de la historia que transcurre. El mago nolano es un servidor público, un estudioso de su 
actualidad en los ejes conceptuales que hemos trazado, un mítico investigador quien comparte 
con el mito su relación con  el objeto- sujeto de estudio
33

El sentido de la magia comienza en la conciencia de la precariedad de su existencia, la 
pobreza inicial de nuestro autor se revela en su interés por el conocimiento mágico su orientación 
hacia la libertad sobrecogedora en el estudio, la riqueza en la belleza poética y metafórica como 
vía y analogía.  La voluntad, la disposición a creer antes del rigor de la experimentación cazó al 
autor en una red de complicidades donde tanto las formas del saber como el contenido mismo de 
la magia otorgaban sentido a la vida del mundo. Tal como el mito de Acteón, al que Bruno 
recurre en la explicación de su libro titulado  Los heroicos furores
34
, el mago al acecho es cazado 
por el conocimiento. Conquistado por lo que pretendía ser su objeto, el estudioso ya no es más el 
hombre solo, ya no es más él mismo sino solo en su pensamiento y en la construcción de la 
realidad: 
Vio el gran cazador: comprendió en la medida en que ello es posible; y mudose en caza: a 
depredar iba y convirtiese él mismo en presa, - este cazador que lo es por la operación del intelecto que 
convierte en sí los objetos que aprehende.  Así, Acteón, con esos pensamientos, esos canes que buscaban 
fuera de si el bien , la sabiduría, la belleza, la montaraz fiera, por este medio llegó a su presencia; fuera 
de sí por tanta belleza arrebatada, convirtiese en presa, viose convertido en aquello que buscaba y 
advirtió cómo el mismo se trocaba en la anhelada presa de sus canes, de sus pensamientos, pues habiendo 
en él mismo contraído la divinidad, no era necesario buscarla fuera de sí 
35
.  
                                                           
32
 Cyrano de Bergerac decía: “No hay que creer todas las cosas que dice un hombre, de los hombres solo hay que creer lo que es 
humano” .FEBVRE  LUCIEN. Erasmo, la contrarreforma y el espíritu moderno, Editorial  Orbis, Buenos Aires, 1988, pág. 171. 
33
 El destacado profesor Jaime Moreno nos ayudará en esta reflexión. JAIME  MORENO G. “Conocimiento mítico y 
conocimiento científico”, en Revista Chilena de Humanidades, N ° 11, Universidad de Chile, Facultad de Filosofía y 
Humanidades, Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 1990, págs. 23 -34, 
34
 Ver. GIORDANO BRUNO.  Los Heroicos furores, traducción y estudio de Maria Rosario Gonzáles Prada, Editorial  Tecnos, 
Madrid, 1987, titulo original  De Gli eroici furori.   
 
 
25
35
 GIORDANO BRUNO. Ibíd, pág. 75. El mito narra cuando el joven Acteón, hijo del rey de Cadmo tras haber licenciado a sus 
huestes en la caza de siervos, se acercó a un valle cerrado por una muralla de cipreses y pinos, el que estaba consagrado a la diosa 

 
En este mito como en la esforzada vida de un intelectual, el hombre cazador es cazado, el 
conocimiento es nuestro objeto pero también nuestro sujeto. De la misma forma, la magia es la 
herramienta que convierte a Bruno en dueño y señor de lo que antes no poseía. La magia es una  
idea  profunda cuyo sujeto es el hombre, el mundo y el universo unido. Por una parte, se trata de  
una disciplina fundada en el riguroso estudio académico, universitario  y filosófico,  un método  y 
un sistema de apropiación por medio del cual ordenamos el entorno en el estudio y manejo de 
nuestras capacidades universales. Mientras que  por otra parte, se trata de una fe social, es decir, 
un estado colectivo básico, una realidad independiente propia de los sujetos populares distantes 
de la educación universitaria elitista. Es por ello que, en todos los ámbitos, la magia es parte del 
panorama mental europeo, cuya creencia basta para vivir debido a ser fundada en la necesidad de 
superar y trascender la idea de naturaleza como “realidad radical”
36
.’Reconociendo ésto, 
estudiaremos las modalidades de apropiación bruniana, su manejo y lectura de libros. 
Posteriormente, analizaremos su teoría  mágica en el dominio del mundo natural, simpático y 
sagrado
37
.  
 
 

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