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4.5.- DESARROLLO DE COMPETENCIAS EMOCIONALES EN PROFESIONALES QUE TRABAJAN CON PARVULOS




4.5.1.- Necesidad de desarrollar competencias emocionales en educadoras de párvulo y técnicos en educación parvularia

Las educadoras y técnicos consultadas en este estudio se manifiestan conscientes de sus carencias en el manejo apropiado de sus propias emociones y de los déficits sobre estas capacidades que observan los pensum de estudio de las instituciones formadoras.

No es algo que se le tome el peso o la importancia. Lamentablemente, hoy en día con los avances científicos y todo a lo que más importancia se le da es al tema del desarrollo neurológico, al tema de la psicología, pero lo que realmente con la inteligencia emocional y sus competencias, lamentablemente, no, y es algo que tiene que reforzar solamente cuando está en lo práctico y solo” (Jefa Carrera, CFT)
Las entrevistas enfatizan en la necesidad de incluir el tema de la educación emocional en su formación inicial como educadoras. Consideran que existen algunos intentos incipientes por tratar estas materias en algunas universidades, pero aún no está suficientemente desarrollados sus objetivos programáticos ni la estructura temática a abordar.

A las educadoras de párvulos, en todas las formaciones de cualquier profesional no nos enseñan a trabajar las emociones. En estas carreras, donde trabajas con personas, debieran enseñarte a trabajar la emocionalidad, qué le pasa al otro, qué me pasa a mí, qué hago ahí”. (Educadora, Jardín Privado)


Me atrevería decir que escasas mallas, y ni siquiera me atrevo a afirmar cuántas porque no he visto las mallas de todas las universidades, pero creo que escasas” (Experta, Institución Estatal)
En la formación inicial de los profesores, creo que está cada vez más abordado pero muy incipiente, todavía los énfasis están en lo curricular, todavía el énfasis a lo mejor se ha abierto un poco más a las necesidades educativas, especiales, individuales. Hay más apertura de hacer un diseño más universal de aprendizaje, más diversificado, todo eso, pero creo que dentro de todo aquello, la educación emocional todavía requiere mayor profundización” (Educadora, Escuela Pública)
(…) yo creo que no está en la malla curricular de las educadoras las herramientas para el aprecio por la profesión, por un lado, y, por otro, para desarrollar técnicas personales o profesionales que te permitan asumir las tensiones dentro del aula, porque la responsabilidad de estar con niños muy pequeños es gigantesca. Efectivamente, la universidad o el instituto técnico no te prepara para poder tener acciones específicas que te permitan que los niños se desarrollen emocionalmente” (Experta, Institución Estatal)
Consideran que, siendo una temática tan relevante, es preciso un cambio en la estructura curricular de la formación de profesores, que puede ir desde introducir nuevas cátedras, orientar algunas de las ya existentes al desarrollo o abordaje de estas competencias o a incluirlas de forma transversal en la línea de prácticas:

Yo creo que la malla curricular de las Úes, yo creo que éstas… o sea, yo he revisado algunas y, en general, está. Ahora, no sé hasta qué punto se profundiza eso, los contenidos para ver de qué manera podríamos hacerlo mejor, porque tienen varias psicologías. Podría ser que en la medida que ellas van aprendiendo cómo aprenden los párvulos, vayan sabiendo esta otra temática de cómo abordarlos y con qué metodología para lograr mejor resultados” (Educadora, Jardín Público)


(La educación emocional y desarrollo personal), si yo pudiera, lo pondría en todas las mallas y en todos los años de la formación inicial, como un ramo obligatorio y permanente en los cuatro años de formación” (Experta, Institución Estatal)
También se enfatiza que no es solo pertinente a la formación de educadoras de párvulo, sino a todas las profesiones vinculadas a la educación, ya que los niños deben continuamente abordar este ámbito de su formación y precisan educadores con competencias emocionales:
Ojalá (…) en la malla curricular de educadoras de párvulos, diferencial y básica, pudiera incorporarse un área de la emocionalidad que sería maravilloso, porque no puede ser solamente un trabajo en la educación preescolar, sino que debe ser continua” (Educadora, Jardín Privado).
Especialmente relevante resulta en los técnicos en párvulo, de manera de hacer duplas laborales de mayor complementariedad y la conformación efectiva de equipos de trabajo:

También debiera ser necesario abordar esa formación en las técnicos, porque estamos hablando de equipos pedagógicos de aula, y un equipo pedagógico de aula está conformado por una educadora y por una técnico” (Experta, Institución Estatal)


Otras entrevistadas advierten que se trata de competencias para la vida y no solo para el ejercicio profesional, por lo que debieran abordarse muy seriamente en el sistema educativo en su conjunto, desde la edad pre escolar hasta la universitaria:
Si partimos formando a todos los educadores, a chicos de la media, a la básica y los de primero medio y así. No sé si soy muy maternalista, pero creo que debe ser así, creo que tendríamos una cultura y sociedad muy diferente, menos chaqueteo” (Educadora, Jardín Privado)
Cabe destacar que varios relatos de las entrevistadas ponen de manifiesto limites laxos frente al desafío de introducir este tema en la formación inicial y abarcan una gran cantidad de temas que se intersectan con competencias genéricas, con conocimiento sobre la psicología infantil, con didáctica y estrategias de enseñanza – aprendizaje, entre otros temas. Esto puede deberse a un desconocimiento sobre qué enseñar específicamente en éste ámbito de la educación emocional y a poder nombrar o vislumbrar el alcance del tema. También puede significar que las nociones que se tienen del tema implican una alta valoración y transversalización del mismo.


4.5.2.- Dónde y cuándo se desarrollan las competencias emocionales en los profesionales que trabajan con párvulos

La reflexión respecto a dónde se aprenden o cómo se desarrollan estas competencias abre el tema a la incidencia de factores culturales (el medio familiar, escolar y social) hasta factores genéticos o biológicos. Este amplio abanico de visiones acoge mitos o interpretaciones



  1. Para algunas entrevistadas, se trata de características personales innatas, ya que se puede participar en muchas instancias formativas, pero ello por sí solo no significa un cambio en las personas ni el desarrollo de las mismas. También se advierte que, en el caso de las mujeres, estas competencias se asocian con la maternidad:

Depende de la persona, porque una persona puede que no haya aprendido en una capacitación en ese sentido, pero si es cariñosa y acogedora, va a hacerlo bien. Nosotros acá lamentablemente hemos tenido malas experiencias de educadoras que han estudiado en la universidad y son discriminadores, poco cálidas, son ellas como persona que no tienen esas competencias, por lo tanto, por mucho que estudien claro” (Educadora, Jardín Público)
Yo creo que (…) tendrían que en ese caso la experiencia podría ser o cuando llegan a ser mamás también, que es parte de la experiencia” (Educadora, Jardín Público)
Sea por prejuicios de género o por la constatación de elementos de la personalidad atribuidos a una carga genética, los relatos ponen de manifiesto que se trata de un ámbito muy profundo de la estructura humana, que involucra aspectos de nuestra constitución biológica y psicológica, que pueden ser moldeables con la voluntad a través de la vivencia de experiencias o situaciones que instan a su activación.


  1. Para otras entrevistadas, se trata de competencias que se desarrollan en los seres humanos, por tanto, que es posible propiciar cambios a través de la formación inicial, como también de la educación continua y la experiencia profesional. Estos relatos lo vinculan a la experiencia empírica, siendo ésta una fuente de vivencias, de reflexión, de interpelación personal que constituyen una oportunidad para tomar conciencia de sí misma y propiciar cambios.

Creo que tienen que salir de la universidad educadoras con mayor conocimiento de aquello. Creo que se debe tener en la formación continua y por supuesto que el bagaje de experiencias te permite digamos aplicar lo mejor” (Educadora, Escuela Pública)
Yo creo que la educadora de párvulos es un profesional que realmente requiere ser muy reflexivo, y eso no se instala de la noche a la mañana, es un proceso que requiere un ejercicio” (Experta, Institución Estatal)
En mi opinión independiente que sean competencias emocionales, sea cual sea la universidad, siempre las va a enseñar en teoría, pero todo se aprende en la práctica, puede que yo este recién egresada de la universidad, tenga mis conocimientos más frescos, versus una educadora que esta por jubilar y que a lo mejor no aprendió algo de neurociencias, de las emociones, lo sabe en teoría, pero sí, a diferencia mía, lo aprende en la práctica. Uno aprende las cosas en la práctica es ahí donde se aprende realmente, en el aprender haciendo” (Jefa Carrera, CFT)
En todos éstos casos, se enfatiza que lo importante es que no se trata de un aprendizaje teórico o una aproximación cognitiva del tema, el desarrollo de competencias implica saber actuar, por tanto, no es solo saber, es saber hacer y ser. De ahí que la noción de competencia resulte valorada por las entrevistadas, pues se trata de un ámbito de conocimiento que debe ponerse en ejercicio cotidianamente.

  1. Hay consenso en que se trata de un ámbito de aprendizaje permanente, ya que tanto los cambios biográficos personales como de los contextos socioculturales varían constantemente y ameritan una reflexión sobre la dimensión emocional de forma regular, constante:

Yo creo que tiene que ser súper continuo en el tiempo, porque me imagino que, por una cosa social, también es cambiante en los alumnos, los requerimientos no van a ser los mismos y creo que cada vez cambia más rápido” (Educadora, Escuela Pública).
El desarrollo afectivo es tan potente como el desarrollo de la corporalidad. Requiere un ejercicio constante, si la auto percepción no se instala de la noche a la mañana, el hablar de un yo observador es decir algo, que en el fondo uno se mire a sí mismo. Requiere para que esto sea apropiado de un ejercicio como la musculatura, todos los días hay que hacer abdominales para tener la guata dura; bueno, esto es lo mismo, para ser reflexivo tengo que ejercitar la reflexión y eso debería cruzar no solo una asignatura, sino ser transversal a todas las asignaturas de una malla curricular” (Experta, Institución Estatal)


  1. La educación continua es, para otro grupo de entrevistadas, el lugar privilegiado de aprendizaje, ya que se ha pasado por un proceso de formación inicial, se cuenta con experiencia profesional fruto de la inserción laboral y se empieza a valorar ésta dimensión para el ejercicio profesional. La educación continua es una oportunidad para reforzar lo aprendido, pero con la experiencia práctica acumulada:

Yo creo que hay que hacer mucha fuerza académica de la importancia de la formación inicial de las educadoras de párvulos, sean técnicas o sean profesionales. Creo que la formación inicial de un educador cualquiera, incluso de la profesora básica o incluso del profesor que se va a especializar en alguna asignatura para la media, debe tener dentro de su currículum de formación algo que te permita, no sé cómo decirlo, reforzar en la formación continua, porque todo lo que tú recibes en tres o cuatro años de formación inicial para la pedagogía en sus distintos ámbitos no se resuelve con esos cuatro años. Yo creo que la academia debería tener una mayor presencia sobre la formación continua de los profesionales y técnicos que trabajan en la formación inicial” (Experta, Institución Estatal)
La educación continua también debiese brindar herramientas para aprender a formar al interior del establecimiento una comunidad de práctica, un espacio de encuentro basado en la experiencia profesional que permita el análisis sobre el establecimiento en conjunto con los pares.

Requiere de un apoyo constante, de una formación continua y que no necesariamente siempre viene de fuera, no siempre es una capacitación formal. También puede ser un autoanálisis del establecimiento, de los niveles, de nuestros niños en específico, que pueden tener características más específicas y de la conversación de la reflexión entre pares, creo que es tan válida como la capacitación formal” (Educadora, Escuela Pública)



4.5.3.- Jardín Infantil como comunidad de aprendizaje y autocuidado

De los relatos de las entrevistadas, se advierte en algunas una valoración a prácticas de autocuidado profesional y de equipo espontáneas, porque estos aspectos no están contemplados durante la formación profesional.

En ninguna carrera hay auto cuidado” (Educadora, Jardín Privado).
Para algunas entrevistadas, se observa que el establecimiento educativo puede ser una instancia para desarrollar el autocuidado. Éste no es significado de manera homogénea por las entrevistadas y comprende desde actividades físicas de activación o de relajación hasta reflexión sobre las prácticas:

Yo, hasta el mes pasado, tenía auto cuidado de equipo, pero formal; lo saqué porque no están acostumbrados a tener auto cuidado de equipo y yo tenía un masajista para que las chicas se desconectaran y era como media hora y salía de la sala y venía un terapeuta. Después dijeron (…) tía, nos da vergüenza porque es un varón, cuesta relajarse. Qué les gustaría hacer, nos gustaría zumba y ya ok y todas tienen que inscribirse, sí, perfecto. Zumba y todas felices y dos veces a la semana después de la jornada” (Educadora, Jardín Privado)


Para algunas entrevistadas, el autocuidado tiene relación con la capacidad de reflexionar sobre la propia práctica educativa, pero una reflexión libre de prejuicios sobre sí mismas y al resto de los actores con los que se vincula la educadora, con una actitud propositiva para identificar soluciones a los problemas, con capacidad de diálogo con el resto del equipo. Este tipo de reflexión grupal fomenta una comunidad de aprendizaje entre profesionales y se erige como una red de contención para abordar situaciones difíciles. En suma, se advierte que el trabajo colaborativo al interior del jardín es uno de las estrategias de autocuidado más significativas:

Eso requiere de un educador y de un equipo técnico que está afectivamente preparado para eso, que es capaz de cuestionarse, que es capaz de reflexionar, de ser autocritico, de mirar con perspectiva de mejora, no solamente con el juicio que se suele hacer que tiene que ver con las familias, con el establecimiento, con todo lo externo a uno mismo, sino que saber decir, ésta es la realidad con la que cuento y cómo la mejoro, cómo soluciono los problemas. Y eso, claro, hay veces que las mallas curriculares no te lo dan, pero sí te lo puede dar una experiencia con tus equipos pedagógicos, cuando uno cuenta con un buen líder pedagógico como es un director; si uno cuenta con un director que eso lo tiene claro, va ser capaz de conformar comunidades de aprendizaje con todos los educadores y técnicos que forman el establecimiento, y el trabajo colaborativo te debería permitir tener esta mirada tanto personal, como desarrollo técnico profesional o de conocimiento del campo técnico profesional” (Experta, Institución Estatal)


Sin embargo, se observa que la posibilidad de dialogar y establecer relaciones cooperativas y contenedoras en los establecimientos educacionales para párvulos no siempre es común. Por una parte, hay entrevistadas que advierten que es posible el diálogo con otras, siempre que se asuma la actitud humilde de aprendizaje permanente junto y con los otros; pero hay algunos que oponen celos profesionales, restricción de información, falta de apoyo a otras colegas:

En mi experiencia, por lo general, el diálogo entre educadoras existe y de hecho es bueno que exista porque uno no es sabedora de todo, porque dos cabezas piensan mejor que una y es que yo, en mi experiencia, al menos hasta ahora, hasta el momento sí, el trabajo de equipo existe” (Jefa Carrera, CFT)


El problema es que las educadoras, no sé las profes sean igual, son como muy celosas, no les gusta trasmitir las cosas para apoyar a otras educadoras que van saliendo recién, no les gusta dar las herramientas que les han funcionado mejor y lo mismo los particulares, entonces son todos los establecimientos. No sé si será poco ético o serán así todas las profesiones de celosas” (Educadora, Jardín Privado)
Finalmente, se advierte que un elemento que atenta contra la generación de esta comunidad de aprendizaje es no destinar tiempo para ello, en virtud de las intensas jornadas de trabajo que limitan los horarios de encuentro y reflexión:

Siempre está la disposición, efectivamente, faltan los tiempos, siempre son escasos, de ahí el fundamento de poder tener menos horas lectivas y más horas no lectivas para poder hacer un planeamiento de clases, sino para tener tiempos de reflexión sobre todos estos aspectos, porque estamos abarcando muchos aspectos en nuestros alumnos” (Educadora, Escuela Pública)



4.5.5.- Precauciones sobre la formación de competencias emocionales en profesionales que trabajan con párvulos

Surge de las entrevistas otros tópicos que tienen que ver con precauciones que se deben tener al momento de abordar la formación en la Región de Aysén, de competencias emocionales en todos los profesionales que trabajan con párvulos. En primer lugar, abordar mitos sobre este tema, pues se tiende a una comprensión simplista y muy general sobre la educación emocional:

O sea, el desarrollo socioemocional se cree que está dado por que los niños lloran más o lloran menos, se adaptó o no se adaptó en el jardín infantil o en la sala cuna, como que eso fueran los indicadores más importantes versus qué tanto de las emociones están presentes en el currículum en términos transversales. Yo creo que de eso no tenemos avances” (Experta, Institución Estatal)
Considerar que los bajos sueldos en la profesión instan a muchas educadoras a tener trabajos complementarios, o teniendo vocación profesional, buscan otros trabajos en procura de mejores salarios. Esta situación impide las oportunidades de estudio y la reflexión.

Educadoras que están trabajando en otras cosas porque le gustan mucho los niños, pero con el sueldo no les alcanza entonces encuentran otro tipo de pega” (Educadora, Jardín Privado)


Además de los bajos sueldos, las condiciones climáticas y lumínicas de la región pueden incidir de algún modo en el estado emocional de las personas, más aún de las educadoras que tiene horarios exigentes y a los cuales no puede fallar:

Yo creo que el tema, mira el sueldo, creo que es un tema importante, quizás no tanto en esta región, que es bajo en general, o sea yo me traje una educadora de Viña del Mar que ganaba 250 mil pesos versus lo que gana acá. Pero acá tenemos otras cosas como el aislamiento, el invierno, muchas horas de oscuridad, eso influye en el estado emocional” (Educadora, Jardín Privado)


Debido a la distancia geográfica de la región y su aislamiento, se observan varias profesionales que han obtenido sus títulos técnicos y profesionales a través de educación a distancia, lo que no favorece el aprendizaje de competencias genéricas y habilidades de relación con otras personas, cuestión relevante en el ejercicio profesional:

Otro problema que tenemos es que han llegado muchas educadoras que su formación ha sido difícil. Hay gente que es técnica y que ha obtenido el título de educadora a distancia, que jamás han ido a una universidad, ni a instituto superior y no han tenido experiencia de compañeras de curso, que lo que aprendes en la universidad porque uno a pesar de aprender todo lo que te puedan trasmitir los docentes, hay todo un enriquecimiento con las compañeras, ellas no porque han permanecido estudiando a distancia” (Educadora, Jardín Público)


También se advierte que hay vacíos curriculares en la formación a distancia o en los programas de continuidad de estudio que entregan el título de educadoras de párvulo a técnicos en párvulo, justamente porque los temas vinculados a la educación emocional (como desarrollo del niño, psicología infantil, entre otros) están ausentes de la formación.

No es por discriminar, pero aquí hay mucha institución educativa centros de formación, que prepara a las técnicos para educadoras y es que en dos años sales como educadora, y yo siento que no salen muy bien preparadas porque les faltó la parte psicopedagógico, la parte emocional del niño, conocer más las etapas de los niños que van pasando. Porque como técnicos son súper artistas, para el canto, para la gimnasia, pero la parte emocional, que es la más importante, con dos años no se logra y si no tienes una buena práctica, menos. Entonces, yo creo que cuando estudias educadora de párvulo deberían ser cinco años, pero que partían de cero. Es que la mayoría toma un curso a distancia y sale como educadora, pero no está bien preparadas o las mismas instituciones que de repente las mallas curriculares y reconocen ramos por aquí y por acá y es que no es la misma educación que está planteando el centro educacional” (Educadora, Jardín Privado)


Finalmente, se señala que las capacitaciones que se generen no debieran tener una barrera arancelaria, ya que sumado a los bajos sueldos de las educadoras, las pocas horas disponibles, el tener que pagar por una formación posterior, resulta desmotivador. A ello se suma la necesidad de tejer redes sin discriminar entre jardines públicos y particulares, favoreciendo que todas las educadoras tengan la posibilidad de perfeccionamiento:

Yo creo que sería bueno de repente, lo que pasa es que cuando uno es particular quedas un poco aparte de los cursos que hay en la región, por ejemplo, son pocas las veces que te invitan a un curso o, si te invitan, como eres particular, te la hacen pagar. Entonces, debería haber más unión entre las educadoras, capacitación entre todas para intercambiar experiencias, eso ayuda bastante” (Educadora, Jardín Privado)



4.5.6.- Síntesis

Las entrevistadas reconocen cada día más falta de manejo de sus emociones y conocimientos de las emociones de los otros, como base fundamental de las relaciones humanas. Demandan la inclusión del tema en los programas de formación profesional, así como el abordaje del desarrollo personal y el autocuidado.


Observan que los programas de formación técnico profesional en la educación de párvulos han actualizado conocimientos sobre las nuevas tecnologías domésticas y en el aula, pero las emociones todavía no ocupan el sitial que les corresponde, como competencias para la vida y no solo para el ejercicio profesional, por lo que debieran tratarse muy seriamente en el sistema educativo en su conjunto, desde la edad pre escolar hasta la universitaria.
En el caso de todos los profesores, sugieren incorporar el estudio y aprendizajes sobre las emociones en la estructura curricular a través de nuevas cátedras, orientar algunas de las ya existentes o incluirlas de forma transversal en la línea de prácticas.
Asumen que las emociones se aprenden y pueden educarse. Que tienen como base la sociedad, la familia, la escuela y todos los escenarios de encuentro y relación, empezando por la relación con uno mismo.
El desarrollo afectivo es tan potente como el desarrollo de la corporalidad requiere un ejercicio constante… la auto percepción no se instala de la noche a la mañana, el hablar de un yo observador es decir algo, que en el fondo uno se mire a si mismo requiere para que esto sea apropiado de un ejercicio…todos los días…. Para ser reflexivo tengo que ejercitar la reflexión y eso debería cruzar no solo una asignatura, sino ser transversal a todas las asignaturas de una malla curricular” (Experta Institución Estatal).
Hay consenso de que se trata de un ámbito de aprendizaje permanente, ya que tanto los cambios biográficos personales como de los contextos socioculturales ameritan una reflexión sobre la dimensión emocional de forma regular, constante. En tal sentido, las docentes y técnicos valoran la educación continua, como la oportunidad para reforzar lo aprendido en base a la experiencia práctica acumulada.
También, dentro del establecimiento, se valoran las jornadas de reflexión como importante actualización y de ajustes permanentes de la dinámica educacional entre los docentes, técnicos y la institución en su conjunto. Respecto a la ausencia del autocuidado en la formación profesional, advierten que el trabajo colaborativo al interior del jardín es uno de las estrategias más significativas.
La escasez de tiempo dentro de la exigente jornada laboral limita la frecuencia para realizar actividades conjuntas. En el ámbito de las emociones más disonantes, reconocen “los celos profesionales” como una oposición al intercambio de conocimientos, experiencias e información.
En el caso de Aysén, los bajos sueldos provocan que la trabajadora se sobre exijan y realicen labores remunerativas complementarias. Así, a las presiones por la escasez económica, de tiempo y, a veces, los niveles de entusiasmo se suman en la región las condiciones climáticas y lumínicas, que pueden afectar de algún modo el estado emocional de las educadoras.
Aunque hay casos en los que la remuneración es mejor que en el resto del país, entre otros factores regionales que influyen en el estado emocional de las docentes, se reconoce la situación de aislamiento, el clima con un invierno con largas horas de oscuridad.
Por el aislamiento de Aysén y su lejanía respecto al resto del país, algunas profesionales han obtenido sus títulos mediante estudios a distancia, careciendo del contacto e intercambio con sus pares durante su solitario y silencioso proceso de formación.
En función de la escasez de recursos personales para autofinanciarse capacitaciones, las docentes y técnicos sugieren que en la región deberían organizarse actividades institucionales gratuitas únicas, que incluyeran a las docentes y técnicos de párvulos de los jardines públicos y privados.
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