Unidad II: construcción de la profesión docente, proyectos educativos y el estado mexicano. 1857-1910



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UNIDAD II: CONSTRUCCIÓN DE LA PROFESIÓN DOCENTE, PROYECTOS EDUCATIVOS Y EL ESTADO MEXICANO. 1857-1910

TEMA 2: Las ideas educativas en Europa y los proyectos de Barreda, Baranda y Sierra.

LECTURA: La República restaurada y la educación, un intento de victoria definitiva.

Autor: Josefina Vázquez

El grupo liberal tiene la necesidad de afianzar su triunfo político con un cambio ideológico: “en las conciencias de los ciudadanos del futuro” que garantizará al Estado liberal su hegemonía. Cambio que solo podía lograrse por medio de la escuela. (libertad de enseñanza irrestricta sostenida en la Constitución de 1857 a la Ley Orgánica de Instrucción Pública de 1867 y su reforma de 1869, que daban al Estado el derecho de imponer límites a esa libertad y de excluir del campo educativo la enseñanza religiosa.

Transformación que se concretó en la construcción del proyecto educativo de Gabino Barreda.



  • Escuela laica, científica, generadora de un fondo común de verdades para la sociedad nacional; gestora del cambio ideológico, positivo, que el grupo liberal ansiaba como base de la formación del ciudadano mexicano del s. XX.

  • 1861: Después del triunfo sobre los conservadores, Juárez había promulgado una ley de educación (15 de Abril), en la cual se reflejaba la convicción de que el gobierno tenía que controlar este medio de formación de ciudadanos. (apertura de escuelas para niños de ambos sexos y serán auxiliadas con los fondos las que se sostengan por sociedades de beneficencia y por las municipales, si se sujetan todas al plan de estudios (moral, lectura, escritura, gramática, aritmética, sistema de pesos y medidas y canto, estudio de leyes fundamentales del país; estudio de la constitución y de la historia del país); el mismo gobierno federal sostendrá en los Estados profesores. Lo anterior permitiría la derrota espiritual del clero. (el clero se había debilitado por la pérdida de sus bienes)

  • 5 de Julio de 1867: Entró Juárez a la Cd. De México y en unos meses después se formaba una comisión para discutir las condiciones de una lay de instrucción (Formada por: Fco y José Díaz Covarrubias, Pedro Contreras Elizalde, Ignacio Alvarado y Eulalio María Ortega, presidido por Gabino Barreda). De este trabajo resultó la ley orgánica de Instrucción Pública del 2 de diciembre de 1867.

(Con el fin de ilustrar al pueblo para moralizarlo y establecer de una manera sólida la libertad y el respeto a la Constitución).

Establecía la instrucción primaria gratuita para los pobres y obligatoria en los términos que expondrá el reglamento, excluía toda enseñanza religiosa del plan de estudios.

(escuela de sordomudos se enseñaba catecismo y principios religiosos.

En los demás planteles se aludía a deberes de las mujeres en sociedad, de las madres en relación a la familia o de moral.

Ley de 1867, referente a la educación secundaria e instrucciones especiales, establecía la existencia de las siguientes: Secundarias para personas del sexo femenino, de estudios preparatorios; de jurisprudencia; de medicina, cirugía y farmacia; agricultura y veterinaria; ingenieros; naturalista; bellas artes; música y declamación; comercio: normal de profesores; artes de oficios; sordomudos; observatorio astronómico; academia nal. De ciencias y literatura y un jardín botánico.

El más sobresaliente: Colegio de San Ildefonso en escuela de estudios preparatorios de acuerdo a los principios del positivismo.



  • La ley reglamentaria apareció el 24 de enero de 1868. A cambio de la enseñanza religiosa se enseñaba la moral, obligaciones y derechos de los ciudadanos y un compendio de la historia y de la geografía del país.

Fundador de la escuela: Gabino Barreda: la escuela iba a desempeñar un papel sumamente importante ya que sería la que daría la base homogénea de la educación profesional: “…para que la conducta práctica sea suficientemente armónica con las necesidades reales de la sociedad, es preciso que haya un fondo común de verdades de que todos partamos” (Adaptaba la doctrina de Comte a la circunstancia mexicana). Según Barreda, la ley de 1867 era perfecta para poner en orden la mente de los mexicanos y acabar con el caos que el país había estado viviendo. (Extensión a la instrucción elemental a preparatoria para combatir la ignorancia; que proporcionaba una educación uniforme y a una edad apropiada para fijar bien las ideas del grupo selecto que continuaría su educación adelante, del cual seguramente saldrían las clases dirigentes).

Barreda, de acuerdo a las exigencias de la situación mexicana, adoptó el lema del positivismo: “Amor, Orden y Progreso” como “Libertad, Orden y Progreso”; excluyó la religión de la humanidad, y se colocó a la Lógica en lugar supremo en vez de materias con la Sociología. “Los estudios más importantes se han arreglado de manera que se comience por el de las matemáticas y se concluya por el de la lógica, interponiendo entre ambas el estudio de las ciencias naturales”.



  • Barreda necesitaba del liberalismo y los liberales necesitaban aliarse a una doctrina al servicio del orden material; y fue posible hacer ajustes.

  • La enseñanza media adquirió (a pesar de estar basada en una filosofía importada) un sello nacional del que había carecido antes.

  • 15 de mayo de 1869: aparecía la reforma a la ley orgánica de instrucción pública, que demostraba en qué medida la educación pública seguía siendo la preocupación esencial de la República Restaurada (retoque a la ley anterior, insistiendo en):

“habrá en el DF costeados por los fondos municipales, el número de escuelas de instrucción primarias de niños y niñas que exija su población y sus necesidades: este número se determinará en el reglamento que deberá darse en cumplimiento de la presente ley…”

Lo importante era acelerar la adopción de “obligatoriedad”(especialmente en la clase inferior).



  • La fe de los liberales en la educación fue tan poderosa que las escuelas se multiplicaron rápidamente.

  • En el informe del Ministro Baranda en 1843, se registraban 1310 escuelas primarias, en 1857: 2424 escuelas; 1870: 4570 (casi la mitad era una realización del esfuerzo liberal.)

  • 1874: Díaz Covarrubias menciona 8103 escuelas primarias: 5567 para niños, 1594 para niñas, 548 mixtas, 124 para adultos, 21 para adultas y 249 sin clasificación.

  • El aumento de escuelas era minúsculo para las necesidades de la república. Algunas eran sostenidad por la federación, estados, municipios, corporaciones o individuos particulares y algunas otras por el clero católico o asociaciones religiosas, privadas.

  • Fue esfuerzo de los liberales el impulso a la educación femenina, aunque la urgencia mayor era la masculina.

  • Durante la presidencia de Sebastián Lerdo de Tejada, se incorporaron las Leyes de Reforma a la Constitución y se promulgó la Ley de Adicciones y Reformas del 25 de septiembre de 1873, que se oponía a la existencia de órdenes religiosas, establecía el laicismo en todo el país, mediante el artículo 4º que además se establecía una multa gubernativa de 25 a 200 pesos si no se cumplía. Esta fue la última acción legislativa de importancia que en materia educativa decretó la República Restaurada. Problemas presentados: la práctica de este principio era casi imposible, los niños de las ciudades que tenían acceso a las escuelas no iban por ignorancia o por hambre. Era común que los niños fueran sólo por temporadas y muy pocos lograban terminas los ciclos. No se hizo efectiva la multa.

  • Los liberales creyeron en el poder de la educación casi con desesperación, era necesario liberar a todos los mexicanos incluyendo marginales como mujeres e indios. Estos eventos no han sido un éxito, hubo pocos logros, hasta hoy no se ha cumplido el sueño a pesar de que hay mayor presupuesto y mejores comunicaciones.

  • Los liberales esperaban todo de la educación: la asimilación del indio, redimir al peón, rematar la victoria sobre la Iglesia, el éxito de la colonización, la sabiduría general del país y una vida internacional en un plan de igualdad con las demás naciones…

LOGROS EN LA EDUCACIÓN:

  • Centralización (por municipios)

  • Se unió la enseñanza de la lectura y la escritura, se suprimió la gramática para sustituirla por la lengua tradicional y determinó la enseñanza de la geometría separada de la aritmética.

TEMA 2: Las ideas educativas en Europa y los proyectos de Barreda, Baranda y Sierra.

LECTURA: La Introducción de la Pedagogía Moderna Autor: Mílada Bazant

Inicio del porfiriato: 1877 y termina en 1910 con la guerra de independencia.


  • El gobierno porfirista asumió el compromiso de otorgar educación básica a toda la población como medio para lograr la democracia y la integración nacional. Planteó un programa de general de educación pública que asegurase el carácter obligatorio, científico y uniforma de la educción primaria.

  • La ley de Instrucción Pública de 1888 se ampliaron los márgenes de acción del Estado en materia educativa y el Ministro de Instrucción Pública (Joaquín Baranda) convocó a un proceso de discusión sistemática a todos los interesados en mejorar la educación del país: profesores, pedagogos, médicos, abogados, etc.

México siguió el ejemplo francés al tomar la gratuidad absoluta, la obligatoriedad y el laicismo de las escuelas públicas francesas. Justo Sierra llamó a estas características de la enseñanza “nuestra fórmula, copia de la francesa” y su autor Jules Ferry “el inventor de la fórmula”.

CONGRESOS:

Se realizó el Congreso Higiénico Pedagógico (1882), el Primer y Segundo Congreso de Instrucción Pública (1889 y 1890) y el Tercer Congreso (1910). En ellos se discutieron los principios rectores de la educación mexicana: uniformidad, laicismo, obligatoriedad, etc. Sus métodos de enseñanza, así como las condiciones higiénico-pedagógicas y laborales en que debía operar la escuela pública.

Congreso Higiénico: relacionaba el aspecto educativo con el higiénico. Participaron médicos y maestros y discutieron sobre las condiciones higiénicas que debían tener las escuelas primarias, cómo debía ser el mobiliario escolar higiénico y económico, qué requisitos debían cumplir los libros y los útiles escolares para que no afectaran la salud de los alumnos, etc. Una de las resoluciones que se tomaron es fue que las escuelas públicas no debían situarse en casas de vecindad (cuidado de la salud). Los postulados de este congreso no tuvo la influencia porque no fue nacional y sus postulados estuvieron restringidos a la instrucción elemental.

Primer Congreso: Se inauguró en diciembre de 1889. Se reunieron representantes de los estados con el gobierno federal con objeto de intercambiar opiniones, pero sobre todo unificar criterios, con el fin de lograr la unidad nacional. Se inspiró en las ideas de Ferry surgidas del Congreso Pedagógico que había tenido lugar en París en 1880.

Puntos a tratar:



  1. La uniformidad: hacer extensiva en todo el país la instrucción elemental (obligatoria, laica y gratuita). Había problema en cuanto a la uniformidad si se incluía metodología de enseñanza, textos, etc. Por las condiciones de la gente y luegares. centralizar la educación y eso iba en contra de la soberanía de legislar libremente. Se llegó a la conclusión de que la uniformidad en la educación nacional consistiría en la enseñanza obligatoria, gratuita y laica. Sierra opinó que la uniformidad no podría ser absoluta, sino fácilmente relacionable a las distintas condiciones del país. También los programas de enseñanza (materias básicas) adoptando en la práctica dada estado asignaturas diferentes según las necesidades y prioridades de la población.

  2. Laicismo: sinónimo de neutral, nunca como antirreligioso o sectario. Adolfo Cisneros Cámara, delegado de Yucatán, proponía que el laicismo se extendiera a las escuelas particulares, pues de no ser así, no se lograría uniformidad. La comisión concluyó que “la libertad de conciencia y de cultos obligaba a respetar, fuera de la escuela oficial, toda decisión de los padres sobre la educación de sus hijos”, se respetaron las creencias de las escuelas particulares, siempre y cuando no atacaran a las instituciones.

  3. Otras resoluciones: el período de la educación debía ser de los 6 a los 12 años y debía comprender 4 cursos o años escolares.

Materias a estudiar: instrucción moral y cívica, lengua nacional (incluía escritura y lectura), lecciones de cosas; aritmética; ciencias físicas y naturales; geometría, historia, dibujo, canto, gimnasia y labores manuales para niñas. Abierta la opción a que cada estado puede agregar materias de acuerdo a sus necesidades. Las clases dudarían en el primer año: 20 minutos; en el segundo: 25; en el tercero 30 y en el cuarto: 40; con media hora de descanso. La semana escolar de 5 días y el año de 10 meses.

La primaria superior sería obligatoria para quienes desease continuar con los estudios preparatorios, tendría una duración de 2 años y se estudiarían las mismas materias pero de forma más extensa. Inglés y francés voluntarios y los alumnos interesados podrían solicitarlo.

Se sugirió por primera vez en el país la necesidad de que los niños tuvieran la opción de ir a la escuela de los 4 a los 6 años. La escuela de párvulos se destinaba entonces a “favorecer el desenvolvimiento físico, intelectual y moral” de los niños cuyas edades estarían comprendidas en las arriba mencionadas (estas escuelas dirigidas exclusivamente por mujeres, supervisando la enseñanza de juegos libres y gimnásticos, trabajos manuales y jardinería, conversaciones maternales y canto.)

Retribución “digna”, jubilación total después de 30 años de servicio y ayuda en cado de enfermedad.



El Segundo Congreso

Temas a discusión:



  1. Libro de texto como requisito para algunas materias de enseñanza elemental obligatoria. El abuso del empleo del libro de texto reducía el trabajo intelectual a ejercicios de memoria.

  2. Métodos, procedimientos y sistemas propios y sistemas propios que deberían aplicarse.

  3. Orden y forma de exponer los conocimientos.

  4. Currículum de la Normal, se propuso dejar a las escuelas normales la plena libertad de organizarse en consonancia con las necesidades y costumbres de las regiones en que se estén llamadas a ejercer su acción fecunda.

  5. Absoluta necesidad la difusión del normalismo y por tal, se creaba en cada entidad federativa un centro de propagación del magisterio. (como la instrucción primaria estaba dividid en 2 grados: elemental y superior; también se establecían dos para la normal: elemental 3 años y la superior de 5. Se determinó que para ingresar a la normal no sería necesario haber cursado la preparatoria.

  6. La obra más importante, a decir de Justo Sierra: la organización de la preparatoria.

  7. Se decidió adoptar el método científico con total exclusión de todo elemento teórico o metafísico”.

  8. Se adoptó en el plan de estudios la jerarquía: lógica, matemáticas, por estar sistematizada por la ciencia.

Se decidió que en cada entidad se creará un centro de propagación del normalismo, con lo que el Estado daba reconocimiento formal a la carrera de profesor primaria.

Con base en las resoluciones de estos encuentros, varias entidades del país reformaron sus legislaciones educativas, sin embargo, la realidad de la escuela pública mexicana contrastaba con los ideales plasmados en las leyes.

Lo anterior movió al recién nombrado Subsecretario de Instrucción Pública (Justo Sierra), a impulsar una reforma educativa a partir de 1902 con el propósito de modernizar la educación, intención que se plasmó en la Ley de 1908. (El problema social que representa la formación de maestros estuvo a discusión, misma que se refleja en la ponencia de Justo Sierra: “¿debe exigirse título a los profesores de instrucción primaria?

Cierre del congreso:

Justo Sierra plasmó que la labor de dichas reuniones no sólo era pedagógica, sino política y social por su trascendencia.

Para Sierra eran imprescindibles la acción fuerte del Estado y la vigorización de un centro que sirva para aumentar la fuerza de cohesión, porque de lo contrario la incoherencia se pronunciará cada día más y el organismo no se integrará y esta sociedad será un aborto. Creía en la sociedad como un organismo semejante a otros organismos vivos y por ende sujeto a las leyes necesarias de la evolución que consistían en un doble movimiento de integración y diferenciación.

Al terminar el congreso se decidió que cada 3 años debía celebrarse uno.
El Estado había iniciado una era de reformas y ahora se exhortaba a todos los participantes a que continuaran, cada uno en su esfera, con la obra de construcción y progreso intelectual.
Para Sierra era un ideal, inalcanzable para la gran mayoría de la población.

De cualquier manera, el esfuerzo del congreso fue importante porque cimentó la base sobre la cual se dirigió la educación nacional. Sin imponer legislaciones, el gobierno central logró que los estados encaminaran sus esfuerzos educativos hacia un ideal común. La unidad del país, aunque fueran ideales, sirvió de estímulo y de tarea a la cual se comprometieron con pasión y patriotismo muchos pedagogos y maestros.



Tercer Congreso: Septiembre de 1910.

Asistieron las 2 personas que en cada estado ocuparan los puestos más elevados en el ramo de la educación primaria y un maestro en función.

Discurso inaugural por Justo Sierra, cuyo tema central fueron los maestros, daba una visión veraz de lo que era la educación nacional. Convoca a los maestros a unirse a un esfuerzo continuo para que en una generación se cumpla el ideal que debía ser así: toda la población escolar a la escuela, los maestros tenían la misión educadora que los ponía moralmente por encima de todos cuanto prestan como ciudadanos servicios a la patria exceptuando a los encargados de la defensa de honor y del territorio nacional.

Consentía que la situación del maestro era precaria (normalmente se les ignoraba y materialmente se les olvidaba), exhortaba a todos los gobiernos, grupos sociales para que encontraran solución a este problema a través de algunos impuestos especiales o de algunas asociaciones de familias.

Proponía que los educadores eran como apóstoles y que debían inculcar en los niños el amor a la patria en adoración por un deber, por un amor, sin consentir que se discuta.

Proponía que para agilizar el proceso educativo los maestros se reunieran periódicamente en asambleas y sugirieran un centro de impulsión para confederar las escuelas, buscar unificaciones. El ministro Sierra reconocía que la educación estaba muy atrasada y les pedía a los maestros salvarla.

Este congreso se convirtió en una plataforma en donde maestros y directores informaron sobre los alcances de la educación en sus respectivos estados durante todo el régimen.

Se tomó una única resolución: celebrar un congreso anual para tratar todos los asuntos de interés general en el ramo de instrucción primaria.

LEGISLACIÓN EDUCATIVA DE LOS NOVENTA.

Como resultado de los 2 congresos de instrucción reformaron sus leyes de educación pública (1891).

El actual ministro de educación Joaquín Baranda envió una circular a los estados solicitando su cooperación franca en la tarea conjunta de realizar los propósitos educativos bajo una misma guía.

Para facilitar la divulgación de una educación primaria uniforme “como elemento nacional de fuerza, de paz y de progreso” proponía 2 programas es estudio. (1896)



  1. Amplio: acorde con las comunidades más adelantadas del país.

  2. Reducido: destinado a las poblaciones de pocos recursos.

Porfirio Díaz al principio de su 5to periodo presidencial, considero que la unidad de la enseñanza pública en cuanto a su fondo y forma era un hecho en todo el país (métodos anticuados y rutinarios se han sustituido con intención uniforme y dominadora y un método superior y racional). La realidad de lo anterior, o el trasfondo, es que había crisis económica, y la uniformidad de la educación era para centralizar el poder (se suprimieron las alcabalas y las autoridades municipales no tuvieron ni la fuerza ni el interés para dirigirlas, además que éstas constituían la fuente de recursos más importantes para los ayuntamientos). La crisis financiera causada por la depreciación de la plata, provocó un aumento considerable en los egresos y una baja súbita de los ingresos ocasionando una interrupción en las mejoras educativas en gran escala.

Algunos estados como Jalisco, se anticiparon a la federación y habían decretado la nacionalización de las escuelas municipales en 1887, al determinar que a partir de ese momento “las escuelas serán costeadas por el gobierno”. La Junta Directiva de estudios del estado de Jalisco argumentaba que la dirección y la organización de la instrucción primaria:

“… no son negocios particulares de cada localidad, puesto que en ellos se versan los intereses de la Nación entera… y para dirigir con acierto la enseñanza, se necesita una suma de conocimientos especiales que se hallan generalmente hablando, fuera del alcance de las personas que componen la mayor parte de las corporaciones municipales”

Por tal, la educación requería una nueva organización. El saneamiento de la hacienda permitió construir algunos edificios escolares y arreglar los ya existentes, amén de proveerlos de libros, útiles y mobiliario. Se creó la Dirección General de Instrucción Primaria a fin de que ésta se difundiera y atendiera con uniformidad bajo un mismo plan científico y administrativo.

Se decretó una nueva ley reglamentaria de la instrucción obligatoria en el DF con el fin de darle carácter legal a toda esta serie de reformas el 3 de junio de 1896.

El 7 de noviembre del mismo año se expidió una nueva ley que declaró la instrucción primaria superior como media entre la elemental y la preparatoria. Se incluyeron los trabajos manuales (desarrollar aptitudes en los alumnos para la industria) y los programas aprobador fueron más precisos y analíticos que los bosquejados en los congresos.

En Diciembre de 1896 se promulgó el reglamento interior de las escuelas nacionales por primera vez lo que Justo Sierra, amplió en 1908; el objeto de la instrucción primaria es la educación física, intelectual y moral de los alumnos.

PROYECTOS Y REALIZACIONES

El cambio de siglo coincidió con un cambio de nombramientos de la Secretaría de Justicia e Instrucción Pública. Joaquín Baranda, después de 20 años como ministro renunció por causas políticas en febrero de 1901, Porfirio Díaz (en su sexto periodo) asigna a Justino Fernández con 73 años de edad y estaba alejado de los asuntos políticos durante algún tiempo. Fernández nombró como Subsecretario de Instrucción a Justo Sierra, quien desde siempre se había apasionado por los niveles educativos: la primaria ya no debía ser simplemente instructiva, sino esencialmente educativa; no era suficiente enseñar al niño a leer, escribir y contar, sino a pensar y a sentir.

Su plan de reformas quedó impreso en el discurso que pronunció en septiembre de 1902, cuando se creó el Consejo Superior de Educación (sustituía a la anterior Junta Directiva de Instrucción Pública) y funcionaba como cuerpo consultivo, estaba autorizado para resolver todos los asuntos sobre instrucción pública y expedir las disposiciones necesarias para hacer más eficaz la educación nacional.

La manera de concebir la educación para Justo Sierra fue original y quedó magistralmente expuesta en el discurso mencionado. Era necesario crear una conciencia nacional como defensa de los peligros expansionistas del exterior (9 de 14 millones de habitantes que habían en 1902 no tenían conciencia de pertenecer a una nación: indígenas y había necesidad de integrarlos a la sociedad: idea moderna y original. De la pasividad de los indígenas se podía hacer un elemento esencial de carácter: la disciplina)

Sierra pone a la práctica un plan unitario de educación (que había trabajado mucho tiempo antes):

Reorganización de la primaria superior aumentando los cursos a 4 años (antes 2 obligatorios para quienes querían estudiar preparatoria), con especificación que los 2 primeros tendrían un carácter general y común a los alumnos y los últimos 2 una enseñanza especial que tendría por objeto iniciar a los educandos en determinados principios elementales de ciencias, artes u oficios de positiva utilidad para la vida social. Los oficios se dividieron en 4 áreas para las escuelas de varones: industrial, comercial, agrícola y minera; y para las niñas: industrial, de artes y comercial. La instrucción básica aumentó a 6 años, en vez de los 4 anteriores. (dadas las características de la época, alto número de analfabetas y era más plausible que fueran 4 años). En algunos estados, alto índice de deserción.

Las primarias superiores especiales (optativas) no tuvieron el éxito que se esperaba. Es curioso que los niños se interesaran más por aprender escritura en máquina y taquigrafía que nociones de tecnología, química, biotánica, geometría, etc.

Los estados también se aunaron a la educación básica de 6 años (4 elemental y 2 superior). Se extendió que la primaria superior debía tener carácter práctico (útil a la vida social). Algunos estados adoptaron características propias.

Esta innovación porfiriana (conocimiento básico para abrirse paso en la vida) era muy útil, ya que los niños podían trabajar terminando.

LOS PÁRVULOS TAMBIÉN DEBEN APRENDER (3-6 años)

También había preocupación por los niños de los 3 a 6 años (educación iniciada por Pestalozzi y más tarde perfeccionada por Fröbel) donde la actividad educativa debía partir de “aprender haciendo” a través de actividades muy sencillas.

Algunos estados se anticiparon al DF y ya tenían jardines de niños desde la década de 1880. San Luis Potosí tenía4 en 1881 y para fines del porfiriato 23. Esta entidad preocupada por la educación, desde la época del gobernador Pedro Díez Gutiérrez, a quien se debió que este ramo pasara a ser cuidado directo del estado, otorgaba la tercera parte de su presupuesto para fomentarla. El gobierno dividió su territorio en dos zonas para la dirección técnica y administrativa de las escuelas y quizá por este hecho logró controlar y fomentar tanto la educación.

Aunque la mayoría de los estados afirmó en 1910 que se establecerían jardines de niños en ellos, ninguno llegó a tener escuelas de este tipo. Otras entidades como Jalisco y Sonora optaron por incluir en sus escuelas elementales un departamento de párvulos en espera de que los recursos permitieran brindar una educación específica para este nivel.

EL SUEÑO DE JUSTO SIERRA: LA ESCUELA MODERNA MEXICANA.

El 16 de mayo de 1905 se creó la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, con Justo Sierra a la cabeza, y a partir de entonces se le dio mayor impulso a la educación.

Justo Sierra propuso la desaparición del Ministerio de Justicia e Instrucción, ya que el primer ramo podría formar parte de la Secretaría de Gobernación y el segundo en la de Fomento.

Su nombramiento como secretario fue muy bien recibido por los profesores, estudiantes e intelectuales de México. Para él significaba que Díaz había comprendido que la educación pública del país era tan importante como la transformación económica. La asignación del presupuesto aumentó.

A grandes rasgos, la educación en el país había mejorado enormemente; la organización de las escuelas era diferente y apropiada a las circunstancias y a los recursos de cada entidad, el método de estudio había cambiado radicalmente; las asignaturas eran adecuadas en su duración y elección; la formación de los maestros era obra del régimen y se había llenado un vacío enorme.

A pesar del panorama optimista, en 1905 el 85% de la población era analfabeta. El avance educativo había avanzado teórica e ideológicamente. El porfiriato había encontrado la fórmula para unificar criterios y esfuerzos hacia un ideal común. Faltaba la parte práctica. Sierra, en su nueva postura como ministro, recalcaba sus ideas sobre la importancia de la educación así: “el servicio nacional de primordial importancia, está por encima de todos los demás…”

EL TESTAMENTO EDUCATIVO DE SIERRA

En la crisis del Porfiriato (1907) Sierra preparaba la nueva reglamentación de la enseñanza primaria. Tomaba ideas presentadas en el Primer Congreso de Instrucción que consistía en que la educación oficial sería esencialmente educativa, la instrucción se consideraría como medio de educación. Esta idea tomó forma legal en mayo de 1908, como ley innovadora, condensó el pensamiento educativo de Sierra en su forma más madura y completa y, según el director de la Enseñanza Primaria en el DF y territorios Miguel Martínez, constituía “el credo pedagógico más avanzado de la época”.

Características: Para Justo Sierra: innovaciones radicales y profundas:

-nacional: que todos los educandos desarrollen el amor a la patria mexicana y sus instituciones y el propósito de contribuir para el progreso del país y el perfeccionamiento de sus habitantes será integral (desenvolvimiento moral, físico, intelectual y estético de los escolares).

_ Laica: o neutral respecto de todas las creencias religiosas; y se abstendrá en consecuencia de enseñar, defender o atacar ninguna de ellas.

-Gratuita.

Para Sierra el Estado debía de educar, no instruir. Debía encargarse con plena conciencia de la trascendencia que esto tiene, de buscar en el niño al hombre físico, moral e intelectual; debía procurar el desarrollo armónico de sus facultades y además, educar la facultad de concebir lo bello y formar el gusto artístico.

En el artículo 5º se formulaba el programa de la escuela primaria, que se hacía un incapié en el enfoque de las asignaturas, con esencia en lo educativo, llevar al niño de lo “concreto a lo abstracto”.

Una de las innovaciones del programa de estudios fue la obligación de enseñar los trabajos manuales, porque fomentaba en el niño aptitudes y facultades especiales desarrollando su destreza manual y óptica, y al hacer esto se contribuía a la formación de las ideas cultivando en él las aptitudes de invención y creación.

En el artículo 6º se aumenta a 5 los años de la educación primaria elemental en vez de los 4 anteriores, considerándolo difícil por las condiciones del país, y por lo tanto, el Ejecutivo disponía la creación de escuelas elementales de 2, 3 o 4 años, con el fin de que toda la población escolar pudiera recibir en la escuela los primeros elementos de la transformación educativa (no hubo necesidad de crear estas escuelas ya que en las normales de 5, la mitad de los alumnos sólo cursaba algunos años). La primaria superior se mantuvo en 2 años y con las mismas materias que la de la elemental pero vistas con más amplitud. Algunas asignaturas como la economía política, los elementos de teneduría de libros y las nociones de topografía fueron suprimidas (finalidad útil y no se entiende por qué las suprimieron).

LA HOMOGENEIDAD UTÓPICA (un mundo paralelo a la realidad, pero irrealizable)

Metodología. Trabajo en grupos (según sus conocimientos con un monitor), como ventajas: el alumno fungía como maestro, se instruía a un número mayor de niños, suplió la enorme carencia de maestros, si se hacían grupos homogéneos se trabajaba con ellos como si fuera sólo uno; las desventajas: la instrucción era raquítica, mecánica y rutinaria. Con ello, generó en el maestro un análisis sobre su función, como medio esencial para la educación del niño. Se aprobó también el sistema mixto, para comunidades con pocos recursos y que no podían sostener un número suficiente de maestros.

Las escuelas se dividían en clases, en grados según el número de maestros que servía en la escuela, la cifra de educandos y también de acuerdo con la importancia social del centro de la población.

Las escuelas de terceras clases estaban destinadas a las zonas rurales siguiendo hasta donde se podía el modo simultáneo y cuando un solo maestro tenía que enseñar a tres grupos de alumnos, se adoptaba el sistema de medio tiempo.

Las escuelas de primera clase tenían asignaturas adicionales como caligrafía, nociones de contabilidad, economía, política e historia universal y todas las materias eran estudiadas con mayor intensidad (mayor nivel académico).

LA ASPIRACIÓN DE UN CONTROL

En cuanto a la teoría, la educación en la sociedad porfiriana alcanzó una época de oro, ¿pero en la práctica? El sistema reglamentado de un cuerpo de inspectores surgió como necesidad para hacer obligatoria la educación, bien organizado y con funciones bien delimitadas para que aumentara la asistencia escolar.

Una de las grandes preocupaciones de Sierra era la asistencia escolar, así que desde los primeros años del siglo ofreció comida y vestido a quienes concurriesen a ella. La creación del cuerpo de inspectores sirvió para controlar y mejorar el sistema educativo del país.



En 1920 se consideraba generalizada la inspección escolar en toda la república. Casa estado dividió su territorio en distritos o zonas escolares, para que los inspectores o visitadores pudieran llevar a cabo más eficientemente su alta y difícil misión. Sus funciones eran muy completas: desde las condiciones higiénicas hasta los libros empleados, controlaban la asistencia y disciplina escolares, su eficiencia en el funcionamiento de las escuelas dependía de la información registrada por el inspector.

Gracias a la labor de los inspectores se pudo conocer la situación educativa y mejorarla considerablemente. Según los informes de los inspectores la situación de las escuelas no era el todo mala, pues se cumplía la ley hasta donde era posible. Cabe mencionar que hay opiniones negativas sobre el trabajo de los inspectores. El ilustre maestro Abraham Castellanos, Oaxaqueño, los inspectores sirven para desorganizar la instrucción, son magníficos destructores del orden escolar, el alumno y maestro tiemblan ante este cosaco de la pedagogía. Pero también hay otros puntos de vista, el sistema de inspectores además de cuidar y vigilar el desarrollo técnico y administrativo de las escuelas, funcionaba de una manera paternalista en la que por convicción más que por coerción, se hacía que los niños fueran a la escuela.


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