“Turno para la mujer en Bienal de Venecia”. Bbc mundo



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51ª Bienal de Venecia, 2005

Las artistas latinoamericanas

Alicia Romero, Marcelo Giménez

(sel., trad., notas)


Turno para la mujer en Bienal de Venecia”. BBC Mundo

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_4082000/4082864.stm

"¿Tienen que desnudarse las mujeres para ingresar al Museo Metropolitano?" Las "Guerrilla Girls" denuncian la discriminación. Cuando la Bienal de Venecia abra sus puertas este fin de semana, será la primera vez en sus 110 años de historia en que la exposición no será curada por un hombre. En esta ocasión, las españolas María de Corral y Rosa Martínez fueron las encargadas de seleccionar las obras de uno de los eventos más prestigiosos del mundo del arte. Martínez dijo a la BBC que la elección como curadora "profesionalmente es muy importante, pero también creo que hay que ver la importancia política y simbólica". La 51º edición de la Bienal fue curada por dos artistas españolas. La artista está a cargo de un pabellón llamado "Siempre un poco más lejos", en el que investiga el rompimiento de las barreras artísticas. "Es sobre la apariencia de fronteras entre las disciplinas, las disciplinas clásicas, de pintura, escultura, y demás, y la posibilidad y la gran libertad de las ideas utilizando diferentes medios para expresar los pensamientos", dijo Martínez. "Los artistas pueden navegar por diferentes medios... a través de la pintura un día, o por la fotografía. Pueden utilizarlo todo", agrega. La curadora subraya que en esta bienal hay una presencia femenina "equilibrada".



Chicas guerrilla


La primera sala de la muestra es, de hecho, un manifiesto contra la escasa participación de las mujeres en el mundo artístico. Allí se encuentran los carteles de las "Guerrilla Girls", un grupo anónimo de artistas mujeres que desde hace veinte años denuncia la discriminación en el arte. Uno de ellos dice "¿Tienen que desnudarse las mujeres para ingresar al Museo Metropolitano? Menos del 3% de los artistas en las exposiciones de arte moderno son mujeres, pero el 83% de los desnudos son femeninos". En el mismo lugar cuelga una lámpara gigante de la artista francoportuguesa Joana Vasconcelos, quien sustituyó los cristales por cientos de tampones. Vasconcelos denuncia la misoginia y el conservadurismo. Vasconcelos afirma que su obra, llamado La Novia es una reflexión sobre la condición de las mujeres "bajo las dictaduras inspiradas en el modelo de catolicismo más misógino y conservador".

América Latina


Es sobre la apariencia de fronteras entre las disciplinas, las disciplinas clásicas, de pintura, escultura, y demás, y la posibilidad y la gran libertad de las ideas utilizando diferentes medios para expresar los pensamientos. María del Corral, por su parte, tuvo la tarea de hacer un recorrido por la historia del arte contemporáneo desde la década de los setenta. En la muestra, que se llama "La experiencia del arte", están presentes artistas latinoamericanos como la cubana Tania Bruguera, el mexicano Gabriel Orozco y los argentinos Jorge Macchi y Leandro Erlich. La guatemalteca Regina José Galindo recibió un León de Oro en la categoría de artista joven por un tríptico que incluye su video Himenoplastia, donde muestra la reconstrucción de un himen, como crítica de la imposición de la virginidad como requisito para el matrimonio. El alemán Thomas Schütte recibió un León de Oro por su obra internacional, la estadounidense Bárbara Kruger fue galardonada por su trayectoria artística, y el pabellón de Francia se llevó el primer premio nacional.

“Acento Hispanoamericano en la Bienal. Arte en Español para Venecia”



http://www.eluniversal.com/2005/06/11/til_art_11316A.shtml
Venecia. La presencia de dos directoras españolas ha tenido gran importancia para los artistas latinoamericanos en la Bienal de Venecia, pues aunque la mayoría de los países siguen exponiendo fuera de la sede central en los Giardini, participan más creadores en las dos exposiciones generales que lo que es habitual.

Exceptuando a México, ausente este año en el Pabellón del Instituto Italo-Latinoamericano (IILA), varios de los países tienen una destacada representación y en un lugar mejor que en ediciones anteriores de esta muestra, que celebra 110 años de existencia.



Convidados


Entre los latinoamericanos llamaba la atención estos días la falta de artistas mexicanos, representados sólo por Gabriel Orozco y por el español residente en el país Santiago Sierra. Orozco, que ya estuvo en la edición de hace dos años y cuyas obras han sido comparadas con las de un Mondrian del círculo, forma parte de la muestra La experiencia del arte, dirigida por María de Corral. Allí están también los argentinos Leandro Erlich y Jorge Macchi -este último además representante de su país en el respectivo pabellón-, reseñó DPA.

La cubana Tania Bruguera trajo a Venecia Justicia poética, un corredor tapizado de bolsitas de té usadas que pese a estar ya teóricamente gastadas, desprenden un agradable aroma y, tal como subraya la artista, recuerdan más a sus orígenes naturales que a la bebida ya procesada.

En una selección por la que incluso se ha calificado de "hispanófila" a la presente edición con los latinoamericanos, se suman nueve españoles. Están incluidos en la otra gran sección de la Bienal, titulada Siempre un poco más lejos, Guillermo Calzadilla (Cuba) que, con Jennifer Allora (EEUU), muestran un enorme hipopótamo que remeda a las estatuas ecuestres de los próceres, sobre el que hay una persona leyendo el periódico y que toca un silbato cuando lee una injusticia.

Regina José Galindo (Guatemala) exhibe dos videos, uno de los cuales muestra una "himenoplastia" o reconstrucción del himen, y en contraste María Teresa Hincapié de Zuluaga construyó un jardín de quietud titulado El espacio se mueve despacio, en el que en medio de la oscuridad se escuchan ruidos de animales y se proyectan imágenes de indígenas en la selva con música tocada en vivo.

Está también Donna Conlon, estadounidense que vive en Panamá y que trajo a Venecia Espectros urbanos, un video que combina los rascacielos con una serie de montajes de fichas y chapas de botellas, además de ser la representante del país centroamericano en el IILA con un interesante film titulado Coexistencia, en el que se ve a hormigas llevando hojas, pero también banderas de diferentes países y el símbolo de la paz.

“Creadores latinoamericanos llevan arte del continente a la Bienal”

http://actualidad.terra.es/cultura/articulo/creadores_bienal_latinoamericanos_llevan_arte_343574.htm
La 51 edición de la Bienal de Arte Contemporáneo de Venecia, que se inaugura este viernes, cuenta con una nutrida presencia latinoamericana, con varios pabellones nacionales y una quincena de artistas en la sección oficial.

Las directoras de la muestra, las españolas María de Corral y Rosa Martínez, han seleccionado para sus respectivas exposiciones a varios creadores procedentes de diversos países de América Latina, que han llevado a la bienal obras pictóricas, montajes audiovisuales, esculturas e instalaciones.

En 'Siempre un poco más lejos', la exhibición organizada por Martínez, hay un total de ocho artistas de Latinoamérica, una región 'con una gran creatividad y una gran energía', señaló a EFE la comisaria.

La elección se basó en que fueran creadores 'con un trabajo de continuidad, capaces de desarrollar un mundo personal y que no se dejen llevar por las modas', agregó la comisaria, que recordó además 'esa conexión que tradicionalmente desde España tenemos con Latinoamérica'.

En su muestra tienen cabida obras de las brasileñas Laura Belém, Rivane Neuenschwander y Valeska Soares, los cubanos Carlos Garaicoa y Diango Hernández, la colombiana María Teresa Hincapié de Zuloaga, el argentino Sergio Vega y Regina José Galindo, de Guatemala.

Martínez hizo hincapié en la presencia 'equilibrada' de mujeres entre los artistas, algo que va en línea con una exposición de sabor 'femenino y feminista', indicó.

A través de los trabajos de los ocho latinoamericanos y otros 41 artistas de los cinco continentes, Martínez explora el presente del arte y su transformación y retos futuros.

La exhibición de María De Corral, por su parte, hace un recorrido por la evolución del arte contemporáneo desde la década de los setenta con los obras de 42 creadores, entre ellos seis procedentes de diversos países de América Latina.

De la muestra, que lleva por título 'La experiencia del arte', forman parte la cubana Tania Bruguera, los brasileños José Damasceno y Cildo Meireles, el mexicano Gabriel Orozco y los argentinos Leandro Erlich y Jorge Macchi.

Este último es también el artista responsable del pabellón argentino, uno de los cuatro presentes a nivel nacional en el escaparate veneciano del arte contemporáneo. Con la colaboración del músico Edgardo Rudnitzky, Macchi ha trabajado en una instalación audiovisual que lleva por título 'La Ascensión', situada en el antiguo oratorio de San Felipe Neri, en la Venecia histórica.

También tienen un pabellón propio Uruguay, Venezuela y Brasil, todos ellos situados en los Jardines de la Bienal, donde se ubican el Pabellón Italia (donde se encuentra la muestra de María de Corral) y las exposiciones nacionales de una treintena de países.

La exhibición uruguaya está a cargo de la artista Lacy Duarte, mientras que la de Venezuela ha sido ideada por Santiago Pol y en la de Brasil participan el fotógrafo Caio Reisewitz y el grupo Chelpa Ferro, integrado por Sergio Mekler, Luiz Zerbini y Barrao.

Otro pabellón es el organizado por el Instituto Italo Latinoamericano de Roma, que con el título general de 'La trama y la urdimbre' sirve de escaparate a los trabajos de dieciséis artistas de doce países de la región.

Están presentes Bolivia (con Joaquín Sánchez y Guiomar Mesa), Chile (Gonzalo Díaz), Colombia (Juan Manuel Echavarría, Oswaldo Maciá y Oscar Muñoz), Costa Rica (Cecilia Paredes y Jaime David Tischler), Cuba (Los Carpinteros) y El Salvador (Luis Paredes). También alberga obras de Guatemala (Luis González Palma), Haití (Maxence Denis), Panamá (Donna Conlon), Paraguay (Mónica González), Perú (Luz María Bedoya) y República Dominicana (Polibio Díaz).

Los trabajos que estos artistas han llevado a la Ciudad de los Canales recrean la diversidad de creencias, símbolos y paisajes del continente a través de sus obras visuales, en las que también hay espacio para sentimientos como el temor y el ansia, situaciones de drama y la violencia o, por el contrario, de belleza y humor.

La Bienal veneciana echará a andar de forma oficial con la inauguración de este viernes y el domingo abrirá las puertas al público, que podrá visitarla hasta el próximo 6 de noviembre.


HERNÁNDEZ, Carmen. “Reflexiones sobre un Proyecto Expositivo. Desde el cuerpo: alegorías de lo femenino (MBA, enero-marzo de 1998)”, en CEM, ESCUELA DE SOCIOLOGÍA, FACES-UCV. III Jornada Nacional de Investigación Universitaria de Género. Caracas, 18 de julio de 2002

http://av.celarg.org.ve/Recomendaciones/ponenciacarmen.htm
Esta ponencia es una reflexión sobre el proyecto expositivo Desde el cuerpo: Alegorías de lo femenino presentado en el Museo de Bellas Artes entre enero y marzo de 1998. Al no contar con un registro documental de esta experiencia, creo necesario retomar algunas premisas que contribuyan a comprender el vigor que la perspectiva de género, asociada a políticas de representación individuales y colectivas, ha adquirido en el arte contemporáneo. Los trabajos seleccionados se inscriben en una visión crítica de la tradicional construcción de la subjetividad "femenina" como dimensión subalterna y a la vez, cuestionan los parámetros excluyentes del arte.

Hoy, a cuatro años de presentada la muestra, los problemas allí planteados resultan vigentes, sin embargo, hablaría de representaciones de las diferencias, porque el término femenino todavía opera como signo discriminatorio y esto oscurece la orientación subversiva de mi propósito curatorial, que recurrió a lo femenino para visibilizar una perspectiva crítica al sistema androcéntrico1 articulada en el arte realizado por algunas mujeres.

Si pensamos que la mujer -como signo o representación- ha sido definida por un orden patriarcal que requería definir su hegemonía en la producción de bienes materiales y simbólicos, resulta razonable que las mujeres hayan experimentado la necesidad de diseñar nuevas posibilidades de inserción en lo social. En el arte este proceso se hizo evidente a partir de los años 70 bajo la influencia de los movimientos feministas.

Pero estas obras presentan varios problemas, entre los cuales destaca su evaluación desde parámetros formalistas que no valoran los continuos emotivos e intelectuales que las sustentan estructuralmente. El arte feminista es básicamente plural y pocas veces se reconoce su enérgico alejamiento de la pintura y la escultura en su condición de códigos hegemónicos del modernismo. Como rechazo ideológico a su momento histórico, estas artistas asumieron el arte procesual caracterizado por el video, el performance y las instalaciones, y privilegiaron géneros menores como la autobiografía, el testimonio y las crónicas. Hoy es posible reconocer que el arte feminista de los años 70 contribuyó a recuperar formas expresivas periféricas y a la vez, advirtió sobre la no neutralidad del lenguaje y del arte, apuntando sus marcas de género, raza, sexualidad y clase social. Reconoció que el género sexual es construido socialmente y no un destino biológico. Cuestionó la noción de individualidad y genialidad artísticas para propiciar las experiencias colectivas y valoró lo personal como político2 en contraposición a la supuesta existencia del arte como expresión universal y neutra.

En el arte contemporáneo realizado por mujeres se observa la constante referencia al cuerpo como signo potencialmente expresivo para repensar la relación entre objeto y sujeto. Esta actitud responde a un deseo de constante desafío a los cánones sociales y artísticos, lo cual ha propiciado una densidad semántica que estimula una ambigüedad referencial sustentada en la rebeldía a suscribirse a modelos previamente fijados. Muchas de estas experiencias realizadas a lo largo de los años 80 y 90 del siglo XX, han contribuido a disolver los límites entre los géneros, visible sobre todo en las combinatorias entre desnudo, retrato y autorretrato, así como en las mezclas de modalidades técnicas.

Respecto a sus antecesoras, las artistas contemporáneas manifiestan menos interés por la capacidad expresiva del performance y se interesan más por las articulaciones del lenguaje. Laura Cottingham señala que, salvo la actuación crítica de las Guerrilla Girls3, son pocos los casos de abierta provocación y es más común observar una ironía sutil hacia las estructuras ideológicas por medio de complejas relaciones con la tecnología.

En la exposición Desde el cuerpo: alegorías de lo femenino, se pudo observar que las artistas seleccionadas asumen el lenguaje del arte como posibilidad de problematizar su rol como sujeto y artista. El cuerpo es asumido como sitio de lucha porque es allí donde se marcan las diferencias representacionales entramadas en estructuras de poder.

Entre las artistas más conocidas en los años 80 y 90 se encuentran Rebecca Horn, Jenny Holzer, Mary Kelly, Sherrie Levine, Barbara Kruger, Louise Lawler, Annette Lemieux, Lorna Simpson, Laurie Simmons, Cindy Sherman, Rosemarie Trockel, Kiki Smith, Sadie Benning, Geneviene Cadieux y Sue Williams, entre muchas otras. En esta última década el panorama se muestra más complejo porque se han activado las reflexiones de algunas latinoamericanas4 junto a nuevas figuras de diferentes países.

Si la primera generación feminista aspiraba reescribir la historia del arte por un interés de recuperación del papel de las mujeres, las artistas activas durante los años 80 y 90, se centran más en la revisión de prácticas patriarcales y se distancian un poco del análisis del rol de la mujer.

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