Transformando el mundo



Descargar 2,83 Mb.
Página1/27
Fecha de conversión24.03.2017
Tamaño2,83 Mb.
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   27

|


TRANSFORMANDO EL MUNDO

Factor Liderazgo, Empresas B y Sociedad

Baltazar Caravedo Molinari

Lima, 2015

Índice
INTRODUCCIÓN


  1. PRIMERA PARTE. Liderazgo y Empresa




  1. Sistema y Energía Social

    1. Sistema

    2. Energía Social

    3. Conectividad

    4. La energética del mundo subjetivo

    5. Vida, Sistema, Energía, Mente y Lenguaje

    6. Dimensiones, Sistemas, Energía y Conectividad

    7. Energía y Energía Simbólica

g.1 La continuidad del sistema

g.2 Balanza de energía del sistema

h. Sistemas, Vínculos, Dimensiones y Flujo de Energía. Sistemas

h.1 Pre Modernos

h.2 Modernos y Pos Modernos

i. A modo de síntesis




  1. Factor liderazgo

  1. Introducción: La apreciación del líder

  2. Poder-Autoridad-Influencia

b.1 Identidad

b.2 El peso del inconsciente



  1. Proceso social, tipos y estilos de liderazgo

c.1 ¿Líderes y seguidores?

c.2 Tipos de seguidores

c.3 Relación, vínculo, influencia

c.4 Persuadir

c.5 Autoritario, colaborativo, participativo


  1. Sistema Social y Factor liderazgo

d.1 Carácter del vínculo, nivel de consciencia, tamaño del sistema

d.2 Liderazgo Adaptativo

d.3 Fractalidad y transformación

d.4 Liderazgo y Conflictos sociales

d.5 Consideraciones finales


  1. Empresa B



  1. Introducción

  2. La necesidad de ver la totalidad de la organización

  3. La responsabilidad social de la empresa

c.1 Alianzas, confianza y límite a la práctica de la responsabilidad

social


c.2 Sostenibilidad y responsabilidad social

  1. La lógica general de la Empresa B

  2. El balance de la energía social en la organización

  3. Criterios generales para apreciar y medir el factor liderazgo de la organización




  1. El balance de la energía social en las organizaciones y en la empresa B

  1. Introducción

  2. Criterios generales para apreciar la energía de cohesión y el factor liderazgo en la organización.

  3. Empresa B y distribución de la energía social



  1. SEGUNDA PARTE. Sociedad y Factor Liderazgo




  1. El liderazgo en la sociedad

a.Perspectiva

b.Elementos para apreciar la energía social y el factor liderazgo en el

sistema peruano


  1. Factor liderazgo en el sistema Perú 1920-2012

a. Introducción

b. Población y Conexiones

c. Dimensión productiva

d. Dimensión socio cultural

e. Dimensión ambiental

f. Dimensión política

g. Configuración y transformación del sistema Perú

g.1 Período 1920-1950

g.2 Período 1950-1970

g.3 Período 1970-1990

g.4 Período 1990-2012

h. Cómo explicar la trama conflictiva

i. Energía social del sistema Perú

i.1 Población, Mercado e intensidad de conexión

i.2 energía entrópica


  1. A modo de conclusión




  1. Anexos




  1. Bibliografía


Introducción
Una de las preocupaciones de las ciencias sociales se refiere a la explicación de la evolución y transformación de las organizaciones y, desde luego, de las sociedades. Pero ¿qué significa transformación?¿A qué nos referimos cuando usamos ese concepto? En términos generales y muy simples podemos decir que nuestro objetivo como seres humanos es contribuir al sostenimiento de la vida. Sin vida no hay vida. Los procesos que debemos impulsar para lograr este propósito abarcan varios planos y dimensiones. De un lado, la forma en que nos relacionamos con nuestro entorno; cómo hemos ocupado el planeta y cómo tratamos los recursos naturales de los cuales vivimos. De otro lado, las maneras en que nos relacionamos entre nosotros; es decir, cómo nos organizamos en esa búsqueda de subsistencia y continuidad de la especie humana y otras formas de vida. Finalmente, el despliegue de nuestra dimensión subjetiva, nuestras ideas y conocimientos, nuestra conciencia, nuestros afectos, nuestra cultura. Todos estos planos y dimensiones están articulados.

La transformación es la negación de lo dado. Desde un punto de vista humano, lo dado es un vínculo que se mantiene a través de las prácticas, porque tiene una significación o cumple con un sentido. La negación de lo dado es un cambio de significación. En la sociedad humana el sentido de una época está expresado por la información y la emoción dominantes que construyen una racionalidad. Dada la velocidad con la que actualmente se produce y difunde nueva información, es factible pensar que los cambios de sentido no sólo ocurrirán con mayor rapidez, sino que podrán originarse desde los más minúsculos universos sociales. La transformación social es la modificación del sentido de nuestra existencia, individual o colectiva.

¿Cómo se puede transformar? Los significados que impactan sobre nuestra práctica proceden de distintos universos dentro de los cuales actuamos y de los cuales recibimos mensajes, aunque no lo advirtamos. Si bien hay un número muy variado de universos, podemos decir que algunos juegan un papel predominante. Estos son la escuela, nuestros lugares de trabajo (las empresas), nuestros espacios de relación no laboral de la vida cotidiana (familia) y los medios de comunicación. Estos espacios son los mundos referentes que inadvertidamente nos guían.

¿Cómo hacer para que esos universos también cambien? Si admitimos que la re significación es un proceso afectivo en el que nuestras emociones están comprometidas; si estamos de acuerdo en que no hay interacción si no hay comunicación; si aceptamos que la comunicación más efectiva es la que actuamos, y si sostenemos que lo más cerca que tenemos para transformar somos nosotros mismos, una cuestión fundamental tiene que ver con la posibilidad de transformación personal, de nuestra propia existencia. Dado que nuestras sociedades son un continuo tejer vínculos y que todas esas relaciones persiguen un objetivo, se puede decir que, finalmente, la transformación consiste en dar nuevos sentidos a lo que hacemos, a nuestras relaciones. Cuando varía el sentido todo se modifica. El propósito de este texto es contribuir al nuevo sentido que la humanidad pretende darse.

Al abordar la mecánica de la transformación (cómo se da la transformación) algunos argumentos destacan el papel que desempeñan ciertos individuos a los que se les llama “líderes”. Esta perspectiva deposita en unos cuantos la capacidad o fuerza para movilizar una sociedad o una organización y producir sus modificaciones. La historia suele estar contada a partir de personajes o héroes cuyas acciones desencadenaron las nuevas dinámicas que emergieron. Nombres como los de Alejandro el Magno, Julio César, Atila, Napoleón, Simón Bolívar, Ford, Gates, Jobs, entre otros, son referidos como los causantes u originarios de todo aquello que vino posteriormente a los hechos que protagonizaron. Las etapas de una sociedad se suelen dividir por períodos tomando a reyes y presidentes como referentes, dándoles a las personas que ocuparon las máximas posiciones la responsabilidad por lo ocurrido. Algo similar ocurre con las empresas.
Pero ¿es así?¿Qué origina la transformación social? No es lo mismo conducir un grupo o una organización social para cumplir con una tarea que transformarlos. En el reino animal encontramos animales que se imponen a su manada o a su familia extensa. Sabemos que los más fuertes son los que asumen un lugar de mando y se imponen sobre el resto. Pero ¿transforman? Si el líder de la manada es desafiado y derrotado por uno más joven habrá una modificación en los actores que constituyen la línea jerárquica del grupo. No obstante, una vez ocurrido este hecho que dura instantes, el grupo volverá a la habitualidad de los vínculos que los mantiene bajo las mismas normas y reglas durante generaciones. Si bien las distintas especies sobre nuestro planeta han evolucionado, sólo lo han hecho en algunos aspectos y han adquirido para nosotros otra significación mas no han experimentado una transformación en el sentido de lo que ha sido capaz la humanidad. Si bien los animales se comunican entre sí no tienen un lenguaje que les permita reflexionar, generar nuevo conocimiento, producir tecnologías, como lo hacemos los seres humanos. La existencia de individuos que conducen grupos u organizaciones y que son reconocidos como líderes no funcionan gracias a la exclusividad del poder que eventualmente pudieran concentrar para hacer de éste su capacidad transformadora.

En las explicaciones que hacemos de los procesos sociales humanos tendemos a darle más importancia al individuo. ¿Qué tanta fuerza o energía puede tener una persona en la conducción de un proceso? ¿Qué pasa con la relación entre las personas?¿Cómo participan e influyen los demás que no son reconocidos como líderes? Si la posición de líder no es lo que asegura un proceso transformador, tiene que haber algo que está más allá de sus condiciones. ¿Qué tan importante es el sistema en el que actúa la persona?¿Cómo la influye? Por lo general simplificamos, fragmentamos y separamos los componentes de un sistema para realizar un análisis. Al desarrollar este tipo de aproximación perdemos una parte de la realidad. Algunos estudios tienden a centrarse en el individuo al que se denomina líder. Por ello, a veces se percibe que el problema de la dinámica de una organización o de una sociedad (en general de un sistema) lo tiene el “líder” (por ejemplo, que le falta “liderazgo”), como si todo se pudiese realizar gracias al individuo o la persona que funge como tal. Otras veces, se considera que la relación entre líderes y seguidores es vital, y se busca conocer la naturaleza del vínculo entre ambos tipos de actores (por ejemplo, más autoritario, más colaborativo, más participativo). Finalmente, desde otra perspectiva se intenta conocer las características del sistema en el que actúan las personas (el “líder”), cómo se limitan y potencian los procesos entre todos los componentes que interactúan en el sistema, cómo se transforma el sistema y cómo éste ofrece oportunidades a diverso tipo de personas para ejercer liderazgo en situaciones particulares. La visión sistémica permite integrar las parcelas de las que nos valemos para ver la realidad e incorporar la complejidad de la que está hecho el mundo real, además de ampliar nuestra consciencia al momento de tomar decisiones.

¿Qué resistencias emergen para impedir, frustrar o hacer más lenta la transformación?¿La falta de líderes? Las resistencias provienen de la forma en que se articulan los componentes del sistema, las personas, las dimensiones en las que se despliegan. Todo sistema tiene un patrón o mecanismo reproductivo. Nuestros idiomas, por ejemplo, se han modificado en los últimos siglos. Hablamos un castellano que si bien reconocemos que proviene de antaño, que tiene esas raíces; también sabemos que hemos inventado palabras y que hemos transformado mensajes. Los mensajes que circulan gracias al lenguaje y al idioma que hablamos, la construcción de nuestras ideas, la forma en que articulamos los mensajes se ha modificado. Hay una suerte de genética social, una masa hereditaria que está contenida en el lenguaje el mismo que lleva afectos, sentimientos, ideas, planes, nuevas acciones en potencia. Hay algo más que los individuos en todo proceso de transformación. Hay energías que intercambiamos entre las personas y entre los sistemas del que formamos parte. Producen vínculos, nueva energía, es decir, liderazgo. Entonces ¿Qué entender por líder?¿Qué entender por liderazgo?¿Qué diferencias existen entre ambos conceptos? ¿Qué rol desempeña la dinámica del sistema en la transformación? ¿Puede un líder no tener liderazgo?¿A qué se le llamo factor liderazgo? Estas preguntas se encuentran en el fondo de este escrito.
Pareciera, por otro lado, que el sistema del que formamos parte universalmente se encuentra en una situación crítica.1 El desarrollo y predominio del mercado que hemos conocido hasta hoy se está transformando. Las reglas clásicas del mercado ya no son suficientes. Tampoco las empresas que se impulsaron desde los siglos diecinueve y veinte. Se trata de la emergencia de una energía que coloca2 en el centro del debate la preocupación sobre la continuidad de la vida sobre la Tierra. ¿Cómo se manifiesta este nuevo curso, aún incipiente pero paulatinamente expandiéndose? Se trata de las empresas “híbridas” que combinan en su propia constitución la necesidad de utilizar el mercado para resolver problemas sociales y ambientales de la humanidad y al mismo tiempo hacer utilidades, aunque distribuidas de una nueva manera. Se llaman Empresas B. Su aparición hace relativamente poco (desde el 2006) contiene una manera de gestionar que desde mi punto de vista , inevitablemente, redistribuye el sentido de la energía generada en una organización.

Si esta forma empresarial y la nueva mecánica que conlleva se multiplican, el impacto sobre la sociedad y su funcionamiento se piensa que será transformador. No estamos en condiciones de visualizar todas sus implicancias porque su desarrollo aún es incipiente. No obstante, una mirada al desarrollo de las energías sociales del Perú y a los vínculos que se tejieron y manifestaron gracias a éstas nos puede ilustrar acerca de cómo ha sido la dinámica de transformación en la sociedad peruana y ver el futuro con mayor optimismo.

Este trabajo tiene el siguiente propósito: destacar la importancia de los sistemas y el intercambio de energías en los individuos y sus comportamientos, presentar distintas miradas al abordar el estudio de liderazgo; distinguir los conceptos de líder, liderazgo y factor liderazgo; poner en evidencia los elementos explicativos que predominan en cada una; proponer una síntesis integradora por medio del concepto factor liderazgo. Además, abordar la propuesta de Empresa B para complementar el razonamiento, especialmente para mostrar que la continuidad de las empresas se da cuando se reformula la generación y distribución de la energía social, dando origen a la aparición de una nueva forma de liderazgo. Finalmente, mostraré de qué manera se puede manifestar la energía social y el factor liderazgo en una sociedad, en particular, en el Perú.
El presente documento está dividido en dos partes. En la primera, que consta de cuatro capítulos, se desarrolla un planteamiento teórico desde una perspectiva que permite relacionar los conceptos de sistemas y energía social; se hace una discusión de los conceptos de líder y liderazgo para, luego, introducir el concepto de factor liderazgo; y se ofrece una perspectiva del sentido de las empresas B, una aproximación al concepto de balance de energía social en las organizaciones y la distribución de energía en la empresa B. En la segunda parte, que consta de dos capítulos, se distingue la utilización del concepto de factor liderazgo en la sociedad peruana para luego hacer un análisis del despliegue de la energía social de lo que denomino el sistema Perú.

I. PRIMERA PARTE: Liderazgo y Empresa


  1. sistema y energía social




  1. Sistema 3

Un sistema es una entidad conformada por diversos elementos vinculados que tienen un propósito y que, para lograrlo, requieren mantener la unidad4. Un sistema vivo es cualquier entidad que tiene capacidad de autogeneración; es una identidad que busca asegurar su continuidad. En otras palabras, busca adaptarse a los cambios de su entorno para seguir subsistiendo. Esto quiere decir que tiene la capacidad de decidir permanecer en un mismo lugar, migrar, llevar a cabo acciones que lo protejan de los cambios, etc. Para lograrlo requiere contar con un mecanismo que le permita incorporar en su dinámica elementos que lo nutren, que le dan energía para trabajar o desplegarse, alimentar a su especie, entre otras. Igualmente, su organismo posee ciertas características que hacen que produzca desechos que pueden ser expulsados para establecer un equilibrio dinámico que aseguren su perduración. Los sistemas vivos poseen una capacidad de atención y un nivel de consciencia elemental. Un sistema humano es parte de los sistemas vivos con la diferencia de que tiene un desarrollo mental que les permite desplegar una consciencia reflexiva, incrementar sustantivamente su conocimiento y transformar e innovar su entorno a partir del nuevo conocimiento adquirido.


Para que un sistema subsista se requiere del concurso de todos sus elementos integrantes. En el caso de los sistemas vivos, estos se organizan, independientemente del tamaño poblacional, gracias a vínculos de colaboración y rivalidad. En el caso de los sistemas humanos, el desarrollo de su conocimiento y de su consciencia reflexiva, de su inventiva y su capacidad de innovación depende de la colaboración y coordinación.
Peter Checkland (1981), retomando a Von Bertalanffy5 precisa que los sistemas vivos son abiertos, es decir, hay intercambio de energía entre ellos. La energía que hace posible la cohesión es la que se despliega en los vínculos. Cuando los vínculos se debilitan la cohesión disminuye, se pierde o se degrada y la continuidad o sostenibilidad del sistema se ve amenazada o se frustra.
Bertalanffy se resiste a pensar que la dinámica de la humanidad pueda ser producto de algunos individuos por más fortaleza que se les pueda atribuir.6 Los sistemas vivos y, especialmente humanos, son entidades con niveles jerárquicos que procesan información cada vez más compleja7, y requieren regulación para hacer factible la adaptación al entorno. El mecanismo del control se encuentra en el ADN.8
Parsons (1959) considera ciertas condiciones para el funcionamiento de los sistemas humanos, siendo una de ellas la compatibilidad entre los individuos en sus diversos aspectos, no sólo biológicos sino psicológicos o culturales, adecuadamente motivados.9 En este último sentido expresa la necesidad de una participación apropiada para el desarrollo del sistema. Advierte acerca de las relaciones que interfieren10y de la sensitividad del ser humano11 en el proceso de influencias mutuas.

Los sistemas vivos se encuentran en permanente transformación12. El físico Fritjof Capra distingue sistemas vivos y sistemas no vivos13. Sostiene que algo característico de la vida es tener una estructura disipativa; es decir, está fuera del equilibrio. Pero, igualmente, argumenta que los sistemas vivos son sistemas cognitivos y describen un patrón de reproducción o autopoiesis.14


La dinámica humana y la evolución tienen un carácter destructivo. En este sentido la operación de cualquier sistema vivo es hacer desaparecer lo que es. La producción que hace posible la reproducción implica la desaparición de lo que existe. La continuidad implica destrucción.
En todo sistema social se despliega una relación de poder pero ésta puede generar una aspiración y resistencia. La idea de conflicto aparece y su manejo se asocia a la capacidad de administrar la complejidad. Hay Fenómenos que no son inteligibles en términos de las leyes que operan al nivel de los componentes individuales que hacen a los sistemas.15 El reto, por lo mismo, es dar con sus principios de organización.16 El esfuerzo involucra distintas miradas y por eso se trata de un acercamiento tras disciplinario. Los sistemas cambian a lo largo del tiempo no sólo creciendo y deshaciéndose, sino , por último, transformándose.17
Los sistemas complejos son adaptativos, es decir, entidades que interaccionan con su entorno, y en esa dinámica nacen, maduran y mueren. En ese proceso emergen nuevas propiedades, patrones de organización, se incorporan nuevos elementos, desaparecen otros. Lo que ocurre y afecta a una parte puede repercutir o tener efectos sustantivos en otras partes del sistema.18 Los principios de organización en una escala pueden darse a otras escalas.19 la auto organización, la misma que impone ciertas restricciones al proceso. La auto organización implica el involucramiento de una cierta cantidad de energía.20
Todas las expresiones humanas o relacionadas con la humanidad (naturales o artificiales, científicas o artísticas, personales o sociales) son compatibles21. Los sistemas son la infraestructura en la que descansa todo lo demás. Los códigos que regulan sus posiciones y movimientos se encuentran en la base de aquellos más complejos a niveles más elevados. Y, el más básico de esos códigos se refiere a la ley de conservación. El principio de continuidad en el tiempo y estabilidad en el espacio provee las bases del conocimiento humano.
¿De qué se trata la complejidad? Las relaciones o vínculos son un elemento clave. Lo que hace la organización tiene que ver con los vínculos entre sus componentes. El carácter de la relación depende de la naturaleza de los vínculos.

En un sistema vivo, humano, hay unidad y diversidad, fuerzas que se repelen y excluyen.22 Un concepto fundamental es la relación individuo-sistema. Ello nos permite pensar en la “retro actuación” del sistema sobre el individuo y de éste sobre el sistema.


Los fenómenos se nos presentan, originalmente, sin explicación. Ocurren, y nuestra relación con estos, se dan. Nuestra primera pregunta suele ser ¿Por qué ocurren? Y, cuando intentamos una explicación aparece la necesidad de encontrar regularidades que nos permitan predecir su ocurrencia para establecer de qué manera relacionarnos. En la búsqueda de una explicación encontramos los diferentes tipos de elementos que intervienen en la ocurrencia de cualquier fenómeno. La humanidad ha intentado descubrir la ley o las leyes que explican la aparición y el proceso de los fenómenos. La explicación más simple ha sido la existencia de una fuerza superior capaz de hacer y deshacer lo que vemos y sentimos. La creencia en una fuerza superior estableció un patrón que se caracterizó por el sometimiento incondicional y el establecimiento de una comunicación con un sujeto que sólo se manifestaba de manera indirecta, a través de la naturaleza. Con la ruptura del pensamiento mágico y religioso, apareció legitimada la ciencia. Con el avance del conocimiento científico se ha encontrado que los procesos de diferente naturaleza o índole se dan en ciertos contextos. Separar el fenómeno de su contexto es un mecanismo simplificador que, a la larga, no satisface23.

En los contextos en los que se dan los fenómenos intervienen dinámicas que se despliegan en distintas dimensiones. ¿Cómo se articulan esas dinámicas?¿Qué las mueve?¿Qué producen? Abordar estas cuestiones significa admitir, inicialmente al menos, que las respuestas simples no llegan a presentarnos el movimiento real sino una simplificación que limita nuestra comprensión. Desde esta perspectiva no se trata de descartar el pensamiento simple sino de integrarlo en un nuevo contexto que hace posible darle un nuevo sentido.24 La complejidad se encuentra hasta en lo más simple.25 El concepto no está exclusivamente referido a cantidad de unidades que interaccionan sino, asimismo a incertidumbre y azar.26

Detrás de la incertidumbre hay un sujeto que observa, piensa, investiga, siente y se emociona. No hay incertidumbre sin sujeto. Ello significa que para todo ser con un nivel de consciencia y capacidad de adaptación a un patrón de acción, cuando el patrón se modifica, se instala una sensación de incertidumbre acompañada por inseguridad y, probablemente, miedo o temor. Los agentes que intervienen con un nivel de subjetividad no actúan como simples agentes mecánicos que responden a situaciones no esperadas. Se movilizan emociones, las mismas que, si bien conectadas a través de órganos como el cerebro, no responden exclusivamente a una fórmula matemática prevista con anterioridad. En todo caso, se trataría de varias fórmulas cuyo vínculo habría que establecer, aunque una parte se encontraría fuera de nuestra capacidad de entendimiento.
El pensamiento complejo es una perspectiva que reúne varias disciplinas para abordar un proceso. Ahora bien, los procesos son sistemas complejos en constante adaptación al entorno en el que se despliegan. No hay proceso sin sistema complejo ni sistema complejo sin proceso. En todo sistema complejo hay una variedad de agentes. No todo sistema complejo es adaptativo. Lo complejo hace referencia a que se trata de un universo formado por diversos y múltiples elementos interconectados. Algunas de las características se pueden resumir de la siguiente manera: a) intervienen muchos agentes, b) actúan en paralelo, c) reaccionan a lo que otros agentes hacen, d) no hay un control centralizado. El comportamiento de este sistema depende de las decisiones individuales de cada uno de los agentes intervinientes. Es adaptativo cuando puede cambiar y aprender conforme se produce su experiencia. Los sistemas complejos adaptativos son entidades que comparten algunas propiedades tales como complejidad, emergencia, auto organización, auto similitud, adaptación, comunicación, cooperación, organización espacial y temporal y reproducción.

Una pista para abordar la cohesión es la siguiente. La intercomunicación es más que intercambios de información: los individuos-sujeto disponen de un código común porque tienen “el mismo aparato computante” 27. Cada uno reconoce al otro como un ego alter (extraño) y como un alter ego (semejante).28 Desde esta visión toda comunicación es polarizada entre el alter y el ego29. No existe en los sistemas un solo estado; se trata de un proceso de interacciones entre los componentes del sistema que pueden generar cohesión y repulsión al mismo tiempo

.

  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   27


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal