Texto expositivo



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TEXTO EXPOSITIVO
Comunicarnos con el cuerpo
[Flora Davis, La comunicación no verbal (2004).]
Los mimos siempre han sabido que los movimientos corporales de un hombre son tan personales como su firma. Los novelistas también saben que, con frecuencia, los gestos reflejan el carácter de sus personajes.

Las investigaciones acerca de la comunicación humana a menudo han descuidado al individuo en sí. No obstante, es obvio que cualquiera de nosotros puede hacer un análisis aproximado del carácter de un individuo basándose en su modo de moverse rígido, desenvuelto, vigoroso, y la manera en que lo haga representa un rasgo bastante estable de su personalidad.

Tomemos por ejemplo la simple acción de caminar: levantar en forma alterna los pies, llevarlos hacia adelante y colocarlos sobre el piso. Este solo hecho nos puede indicar muchas cosas. El hombre que habitualmente taconee con fuerza al caminar nos dará la impresión de ser un individuo decidido. Si camina ligero, podrá parecer impaciente o agresivo, aunque si con el mismo impulso lo hace más lentamente, de manera más homogénea, nos hará pensar que se trata de una persona paciente y perseverante. Otra lo hará con muy poco impulso como si cruzando un trozo de césped tratara de no arruinar la hierba y nos dará una idea de falta de seguridad. Como el movimiento de la pierna comienza a la altura de la cadera, hay otras variaciones. El hecho de levantar las caderas exageradamente da impresión de confianza en sí mismo; si al mismo tiempo se produce una leve rotación, estamos ante alguien garboso y desenfadado. Si a esto se le agrega un poco de ritmo, más énfasis y una figura en forma de guitarra, tendremos la forma de caminar que, en una mujer, hará volverse a los hombres por la calle.

Esto representa el "cómo" del movimiento corporal, en contraste con el "qué": no el acto de caminar sino la forma de hacerlo.



Resumen.

Los movimientos corporales de un hombre son muy reveladores de su carácter. cualquiera de nosotros puede hacer un análisis aproximado del carácter de un individuo basándose en su modo de moverse. La simple acción de caminar nos puede revelar información sobre el carácter de la persona: decidido, impaciente, tímido... No se trata del acto de caminar, sino de la forma de hacerlo.


Enunciado del tema.

Flora Davis explica que los movimientos corporales ofrecen mucha información sobre el carácter de las personas.


Análisis formal del texto.

Nos encontramos ante un texto expositivo que forma parte de un fragmento de un libro titulado Comunicación no verbal, publicado en 2004 y escrito por Flora Davis. El fragmento explica que los gestos de las personas son muy reveladores de la identidad de cada uno, pues transmiten información sobre el carácter de las personas.

Dentro de las características pragmáticas de este texto expositivo, cabe destacar que el emisor es individual, puesto que lo ha escrito una persona; es privado, porque es responsable de sus propias palabras; es especializado, porque trata un tema técnico relativo a comunicación no verbal; y es conocido, dado que firma el texto.

Su actitud ante el texto, como sucede en los textos expositivos, es objetiva. Al dominar la materia, adquiere un rango de autoridad el emisor, puesto que el lector da por hecho que el autor conoce la materia y confía en que las afirmaciones vertidas en el texto son ciertas. La objetividad es patente en la tendencia a la claridad, puesto que el emisor se caracteriza por una intención didáctica, y, por extensión, formal. Además, busca rigor en las afirmaciones y precisión a la hora de enunciarlas, como se puede observar en los diversos análisis que propone como ejemplos sobre la forma de subir las escaleras: “El hecho de levantar las caderas exageradamente da impresión de confianza en sí mismo” (L. 17-18). El rigor proviene del cuidado de la información. Aunque Davis no indica sus fuentes, deducimos que como emisor especializado, ha acudido y consultado diversos estudios sobre al materia que expone, o ha corroborado esos datos con varios sujetos de estudio.

Respecto al destinatario, como estamos ante un texto divulgativo, donde se desa­rrolla un tema de interés general par aun amplio sector del público sin conocimientos de ese tema, hablamos de un destinatario común. Además es múltiple, porque está desti­nado a los lectores del libro, y heterogéneo, porque que no tiene rasgos en común. Claramente, no hay referencias al destinatario en el texto, como suele ser habitual en los textos expositivos.

Respecto al canal, además de escrito, es unilateral, ya que el emisor y el receptor no pueden intercambiar sus funciones. El código es la lengua española, pero hay que destacar que la función comunicativa predominante es la representativa o referencial, puesto que en la exposición se privilegia el papel del mensaje, o lo que es lo mismo, lo que interesa es el tema que se presenta.

En relación a los aspectos estructurales del texto, la exposición se caracteriza por una ordenación clara y coherente de los contenidos, que sigue un esquema dividido en tres partes. En primer lugar tenemos la introducción, que se extendería durante el primer párrafo. En la introducción el emisor enuncia el tema, en este caso, la importancia de los gestos como indicador del carácter de las personas. En segundo lugar tenemos el desarrollo, el cual se extiende hasta ante último párrafo. En dicho desarrollo se ofrecen ejemplos sobre cómo nuestra forma de movernos delata rasgos de nuestra personalidad. Finalmente, aparece la conclusión, que comprende el último párrafo. En este caso el emisor cierra el tema con una pequeña aclaración: lo que revela información de nosotros mismos no es el qué hacemos, sino el cómo lo hacemos.

Al observar este esquema, hay que indicar que el texto posee una estructura deductiva, puesto que el emisor parte de afirmaciones generales para ir dando datos más concretos que desglosen esa idea general y la apoyen. El modelo de ordenación de la información predominante es el de la enuncia­ción-ejemplo, que se encuentra principalmente en los ejemplos sobre las distintas formas de subir las escaleras: “El hombre que habitualmente taconee con fuerza al caminar nos dará la impresión de ser un individuo decidido” (L. 11-12).

Al tratarse de un texto expositivo, suele ser habitual que aparezcan definiciones, aunque en este texto escasean porque no trata una materia técnica y no son requeridas. Entre los recursos usados por el emisor, el que más abunda es el de las ejemplificaciones, puesto que el emisor ofrece diversos ejemplos sobre las distintas formas de subir las escaleras.

Finalmente, en relación a sus aspectos lingüísticos del texto, hay que destacar el predominio de las formas verbales en presente de indicativo: sabe, reflejan, representa. La adjetivación es de carácter descriptivo (rígido, desenvuelto, vigoroso). Como es habitual en los textos expositivos, suelen abundar los sustantivos abstractos, como carácter, aunque en este textos los sustantivos tienden a ser más concretos, pues se refieren a acciones, el tema es más verificable con la realidad, no apela al ámbito de las ideas.



Sí predomina en el texto la modalidad enunciativa o declarativa, así como la coordi­n­­a­ción copulativa: “...y la manera en que lo haga representa un rasgo bastante estable de su personalidad” (L. 7-8). Hay numerosos conectores discursivos para ordenar la información, entre ellos, el adversativo “No obstante” (L. 5). Finalmente, hay que destacar a nivel léxico, que el vocabulario es rigurosamente denotativo y que, aunque suele ser común en la exposición que aparezcan algunos tecnicismos, en este texto escasean.

Como conclusión, podemos afirmar que el presente texto se acomoda perfectamente a las características de la variedad textual expositiva, tal y como hemos venido demostrando, al analizar sus rasgos a nivel pragmático, semántico y lingüístico.


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