Tema 4: santo tomás de aquino marco histórico, sociocultural y filosófico



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TEMA 4: SANTO TOMÁS DE AQUINO


  1. MARCO HISTÓRICO, SOCIOCULTURAL Y FILOSÓFICO

Tomás de Aquino es un filósofo cristiano del s. XIII, es decir de la Baja Edad Media. Pertenece a la Escolástica, nombre que recibe la filosofía de los autores cristianos producida en las escuelas catedralicias y universidades medievales y que abarca desde el s. VII hasta el s. XIV.



Históricamente el siglo XIII es el momento de esplendor del mundo medieval y a la vez es una etapa de grandes transformaciones que irán determinando el fin de la sociedad feudal. Se desarrollan las ciudades y con ellas adquiere protagonismo una nueva clase social: la burguesía. La economía goza de cierta estabilidad y el comercio es floreciente. Políticamente se comienzan a esbozar los Estados de la Europa moderna.

Desde el punto de vista cultural hay que destacar:




  • Es la época de las grandes catedrales y del gótico

  • La fundación de las Universidades que surgen a partir de las escuelas catedralicias, las primeras las de París y Bolonia a principios del siglo XIII.

  • La fundación de las órdenes mendicantes, dominica y franciscana (Sto. Tomás es dominico). Sus miembros pronto se convertirán en los maestros más famosos del XIII. El aspecto más destacado de estas órdenes es que supusieron una renovación interna de la Iglesia al plantear el ideal evangélico de pobreza frente a unas estructuras eclesiásticas excesivamente ricas y poderosas.

  • La recepción de las traducciones de los filósofos griegos, árabes y judíos, que ya había comenzado el siglo anterior. Especialmente destacada es la influencia de Aristóteles. Se puede decir que el XIII es el siglo del aristotelismo.

Respecto al contexto filosófico situamos a Santo Tomás en la disputa del aristotelismo. Durante los siglos anteriores la filosofía era de inspiración fundamentalmente platónica. En esta línea se sitúa San Agustín. Con la llegada de la obra aristotélica y de los comentarios de Averroes (filósofo árabe del s. XII) a Aristóteles se introducen ideas opuestas al pensamiento cristiano. Esto provoca en el siglo XIII un enfrentamiento entre el pensamiento tradicional, de raíz platónico-agustiniana y los defensores del aristotelismo. Algunos de estos seguidores de Aristóteles, los Averroístas Latinos, fueron acusados y condenados por herejes y otros, como es el caso de Tomás de Aquino, consiguieron elaborar un aristotelismo moderado que, aunque al principio tuvo que soportar acusaciones de herejía, terminó convirtiéndose en el pensamiento oficial de la Iglesia.




  1. TEORÍA DEL CONOCIMIENTO:

La filosofía de Sto. Tomás parte de su teoría del conocimiento que establece qué es lo que podemos conocer y cuáles son los límites de nuestro conocimiento. Se trata de una teoría del conocimiento empirista que sostiene que nuestro conocimiento parte siempre de los sentidos. Por lo tanto, en el tema del conocimiento (como en todo lo demás) Santo Tomás sigue a Aristóteles y se opone a Platón cuya teoría del conocimiento es racionalista ya que desprecia el conocimiento sensible y considera que ha de ser la razón por sí misma la que alcance el verdadero conocimiento.

Tomás, sostiene que el origen de todos nuestros conocimientos está en la experiencia, en el conocimiento sensible. Sin embargo, no se queda ahí, ya que a partir del conocimiento sensible de los seres particulares y concretos, el entendimiento humano tiene la capacidad de ir más allá para adquirir un conocimiento intelectual de las esencias universales, a través del proceso de abstracción. El proceso es el siguiente:


  • A través de los órganos de los sentidos captamos la realidad sensible, los objetos singulares, particulares y concretos (este árbol). Obtenemos así imagen particular que se almacena en la imaginación o memoria.

  • Sobre esa imagen actúa el Entendimiento Agente, despojándola de sus elementos individuales y elaborando una representación general, es decir, su función es abstraer el elemento universal o esencia.

  • Esta representación general pasa al Entendimiento Paciente que la recibe produciendo el concepto (el concepto de árbol). La función del Entendimiento Paciente es conocer el universal abstraído por el Entendimiento Agente.

Esta concepción empirista del conocimiento marca unos límites al conocimiento de los que carecía la teoría platónica, que a su vez inspiró a San Agustín. Para Platón y sus seguidores la razón es capaz, a través de la reminiscencia, de captar las realidades inmateriales y las Ideas. Para Tomás, que sigue a Aristóteles, el conocimiento se origina a partir de la experiencia y tiene unos límites que marca la propia experiencia. Por ello sobre las realidades inmateriales y Dios, sólo se puede tener un conocimiento imperfecto y analógico elaborado a partir de los datos de los sentidos. Este último punto será de gran importancia cuando se plantee el problema de las relaciones entre razón y fe.




  1. LAS RELACIONES ENTRE RAZÓN Y FE:

Tanto la fe (en la Revelación) como la razón son fuentes de conocimiento y dan lugar a dos ciencias: la Teología Revelada y la Filosofía, respectivamente. Durante los primeros siglos de la Edad Media, la fe y la teología tenían una primacía absoluta sobre la razón y la filosofía, pues se consideraba que éstas últimas, por sí solas, no eran capaces de proporcionarnos un verdadero y completo conocimiento de la realidad, algo que sólo se alcanza a través de la fe, siendo la razón el instrumento que nos ayuda a profundizar en las afirmaciones de la fe (posición de San Agustín).

A partir del siglo XI esa concepción de las relaciones entre fe y razón entra en crisis y comienzan a surgir disputas entre los que otorgan primacía a la fe sobre la razón y los que lo hacen justamente al revés. Sto. Tomás en el siglo XIII armoniza la razón y la fe manteniendo una posición que afirma:



  • La autonomía de la razón frente a la fe (se separa de San Agustín): la razón y la fe son dos fuentes de conocimiento distintas y autónomas.

  • Aunque sean autónomas, cuando sus objetos de investigación coincidan, no pueden contradecirse, ya que la verdad es sólo una. Si Dios es el que habla a través de la Revelación y Dios es el creador de la razón humana, es lógico pensar que lo que nos dice directamente desde la revelación es lo mismo que lo que nos dice indirectamente a través de la razón. Rechaza, por tanto, la teoría de la doble verdad de Averroes que sostenía que razón y fe pueden llegar a verdades opuestas.

Según Tomás existe un conjunto de verdades que son comunes a la razón y a la fe, es decir se conocen por fe pero también pueden demostrarse racionalmente. Se llaman preámbulos de la fe, son: que Dios existe, que es omnipotente, que el alma es inmortal, y la creación del mundo a partir de la nada. Estas verdades se diferencian de los artículos de fe, verdades sólo conocidas por revelación como por ejemplo la trinidad divina. Tomás justifica la existencia de tales verdades alegando dos tipos de razones:





  • Circunstanciales, ya que es conveniente que ciertas verdades alcanzadas racionalmente sean también reveladas, ya que muchos hombres, por pereza, falta de tiempo o capacidad, no podrían alcanzarlas de otro modo.

  • Estructurales, ya que dada la posibilidad de error que amenaza al hombre, conviene que estas verdades lleguen a los hombres por la vía de la revelación para garantizar su conocimiento.

Su posición conciliadora se manifiesta también en su defensa de la colaboración entre la razón y la fe, ambas ciencias deben prestarse ayuda mutua. La razón debe ayudar a la fe:



    • Proporcionándole procedimientos de ordenación

    • Demostrando los preámbulos de la fe que son verdades alcanzables por la luz de la razón

    • Proporcionando armas dialécticas para defender los artículos de fe frente a los ataques que les dirigen los filósofos y haciendo ver que son, al menos, creíbles.

La fe debe ayudar a la razón:



  • Adelantándose a la razón pues sólo con ésta es muy costoso y lento llegar a la verdad.

  • Confirmando con la autoridad divina lo que descubre la razón

  • Sirviéndole de criterio extrínseco: señalándole al hombre que debe revisar sus posiciones filosóficas si le llevan a conclusiones contrarias a la fe, pues ello es prueba de que está equivocado.




  1. El PROBLEMA DE DIOS (TEOLOGÍA)

Sto. Tomás sabe por revelación que Dios existe, pero él pretende demostrar la existencia de Dios utilizando únicamente la razón. Demostrar que Dios existe es necesario ya que no es una verdad evidente ni tampoco una idea innata, prueba de ello es que existen ateos. También es posible porque partiendo del conocimiento de las cosas sensibles podemos encontrar una vía o camino para demostrar la existencia de Dios (demostración a posteriori). Vemos cómo la teoría del conocimiento de Santo Tomás, que es empirista como la de Aristóteles, hace posible esa demostración.

Las cinco vías constituyen el procedimiento utilizado por Tomás para demostrar la existencia de Dios. Las cinco presentan la misma estructura:


  • Parten de un hecho de experiencia que debe ser explicado.

  • Se recurre al principio de causalidad: todo lo que sucede posee una causa.

  • Se niega la posibilidad de una serie infinita de causas subordinadas entre sí pues eso equivaldría a no explicar nada.

  • Se afirma una primera causa incausada y se identifica con el Dios cristiano de la revelación, así que Dios existe.

Las cinco vías son:




  • Vía del movimiento: va desde el movimiento que observamos en el mundo hasta el motor inmóvil, que es Dios.

  • Vía de la causalidad eficiente: va desde las causas productoras subordinadas, que son a su vez causadas, hasta la primera causa incausada, que es Dios.

  • Vía de la contingencia: va desde la contingencia que observamos en las criaturas (pueden existir o no existir) hasta el ser necesario (es imposible que no exista), que es Dios.

  • Vía de los grados de perfección: va desde la mayor o menor perfección que observamos en las criaturas hasta el ser sumamente perfecto, que es Dios.

  • Vía de la finalidad o del orden cósmico: va desde el orden que observamos en el mundo (todos los seres, incluso los irracionales, cumplen su finalidad) hasta la suprema inteligencia ordenadora, que es Dios.

Una vez demostrada la existencia de Dios, podemos acceder racionalmente a su esencia o modo de ser. Por supuesto el conocimiento que el ser humano puede tener de la esencia divina es imperfecto y limitado puesto que Dios es infinito y el entendimiento humano es finito.

Los atributos divinos pueden ser conocidos a través de dos vías:


  • Vía de la negación: consiste en negar de Dios todos aquellos atributos imperfectos que observamos en las criaturas. Así sabemos que Dios es inmutable, simplicísimo (en él no hay composición materia-forma, acto-potencia, esencia-existencia), infinito, omnisciente...etc.

  • Vía de la eminencia: consiste en predicar de Dios todos aquellos atributos positivos que predicamos de las criaturas pero en grado sumo o eminente. Así sabemos que Dios es la suma perfección, la suma bondad, el sumo bien...etc.




  1. LA ESTRUCTURA DE LA REALIDAD (ONTOLOGÍA, METAFÍSICA)

La ontología tomista está basada, por una parte, en la revelación y, por otra, en la filosofía de Aristóteles de quien toma, entre otras, la teoría hilemórfica según la cual todas las substancias, salvo Dios, son un compuesto de dos elementos: la materia y la forma o esencia, y la teoría de la potencia y el acto según la cual todas las substancias, salvo Dios, son un compuesto de acto y potencia.

Por supuesto, Santo Tomás tiene que negar todas aquellas ideas de Aristóteles que contradicen el dogma cristiano, entre ellas, la eternidad del mundo. Santo Tomás tiene que establecer, tal como exige la revelación, que el mundo fue creado por Dios a partir de la nada y que existe una diferencia radical entre Dios y todas las criaturas.

Dios es el ser absolutamente necesario, existe y no puede no existir. Mientras que todos los demás seres son contingentes, existen pero podrían no existir si Dios así lo decidiera. Para ello Tomás añade a las distinciones que Aristóteles había establecido en los seres, materia-forma, acto-potencia, una distinción más, la distinción entre esencia y existencia.

En todos los seres, salvo Dios, se distingue la esencia, aquello que un ser es, de la existencia, el acto de existir o ser en el mundo. La esencia está en potencia de existir, tiene la posibilidad de existir, pero también de no existir, es contingente, no necesaria. Es preciso que algo o alguien la haga existir actualizando su potencialidad. Ese algo es Dios, el único ser necesario y simple cuya esencia coincide con su existencia. Dios es libre de dar o no dar la existencia a las criaturas.

Santo Tomás al demostrar que Dios es causa de todo cuanto existe, ha demostrado que Dios ha creado el mundo a partir de la nada, ni siquiera la materia es eterna. Ese acto de creación ha sido un acto totalmente libre pues lo contrario sería minimizar la perfección divina. Dios, además, no es sólo causa del comienzo del mundo, sino también de su duración pues lo conserva por medio de una creación continua a la que llamamos providencia.



  1. Antropología o Psicología: El SER HUMANO

La psicología de Santo Tomás está basada en la de Aristóteles con las salvedades que exige la fe cristiana. El ser humano, tal como estableció Aristóteles, es una sustancia compuesta de materia y forma. Ambos elementos son inseparables. El cuerpo es la parte material, dotada de órganos sensoriales. El alma es la forma o esencia y es principio de vida. En el alma humana racional, se integran las capacidades del alma vegetativa propia de las plantas y del alma sensitiva propia de los animales.

Sin embargo Tomás tiene que afirmar la inmortalidad del alma que Aristóteles había negado. Para que el alma pueda existir por sí misma una vez que el cuerpo ha muerto Tomás tiene que admitir que por sí sola constituye una sustancia que subsiste a la muerte del cuerpo y es incorruptible. Esto significa que aunque el alma realiza la plenitud de sus capacidades unida al cuerpo y posee una inclinación natural a unirse a éste, puede subsistir separadamente. Pero entonces algunas capacidades humanas se anulan. Por ejemplo se anula la capacidad sensitiva aunque se mantiene la racional.


  1. Ética:

La ética de Santo Tomás utiliza la ética de Aristóteles pero la adapta a la teología cristiana. La ética aristotélica establecía que la finalidad del ser humano es la felicidad y que ésta consistía primordialmente en la contemplación o actividad intelectual. Para Santo Tomás el fin que el ser humano persigue es también la felicidad pero ésta consiste en la contemplación de Dios, algo que sólo se consigue plenamente en la vida futura.

Nuestros actos son buenos o malos, según sirvan para lograr o no dicho fin. Por tanto, aunque la felicidad plena no puede alcanzarse en esta vida mortal, cada uno debe dirigir a ese fin todos sus actos. Esto significa que obrar bien consistirá en obrar orientándonos hacia Dios.

Para conseguir ese objetivo, el ser humano debe cumplir los preceptos de la Ley Natural. La Ley Natural es la parte de la Ley Eterna referida específicamente al ser humano y la Ley Eterna es la ley con la que Dios gobierna el mundo.

Los preceptos de la Ley Natural se pueden conocer a través de la razón pues coinciden con las tendencias naturales del ser humano. Esas tendencias naturales y los preceptos que de ellas se derivan son:


  • De la tendencia natural, que compartimos con todos los seres, a conservar nuestra vida se deriva que es bueno todo lo que conserva la vida y malo lo que la acaba.

  • De la tendencia, que compartimos con los animales, a procrear y cuidar de la prole se deriva el precepto de hacer lo propio con nuestros hijos.

  • De la tendencia, exclusivamente humana, al conocimiento se deriva el precepto de buscar la verdad y especialmente la suma verdad que es Dios.

Dado que las normas de la Ley Natural se asientan en la naturaleza humana misma son universales, eternas e inmutables.

Por otra parte, aunque la ley natural se obtiene a partir del análisis racional de las tendencias naturales del hombre, dado que el hombre tiene la posibilidad de equivocarse y, puesto que, no todos los hombres pueden dedicarse a investigar sobre ella, Dios decidió que la Ley Natural se expresase positivamente por medio de la Revelación en la forma de los Diez Mandamientos.


  1. Política:

Inspirada en Aristóteles, establece que el ser humano es sociable por naturaleza y que sólo en sociedad alcanza a desarrollarse plenamente como ser humano. Santo Tomás también coincide con Aristóteles en su análisis de las formas de gobierno y en su preferencia por la monarquía y la aristocracia.

Pero Santo Tomás debe añadir a todo esto que, dado que la felicidad del ser humano está en la contemplación de Dios en la otra vida el Estado debe subordinarse a la Iglesia y permitir todo aquello que conduzca al ser humano hasta Dios y prohibir todo aquello que le aleje de Dios. Para ello el buen gobierno, que busca el bien común, dicta la Ley Positiva. La Ley Positiva es el conjunto de leyes con las que los hombres regulan su convivencia en sociedad. Debe basarse en la Ley Natural y no puede nunca entrar en contradicción con ella.

Por lo tanto el planteamiento tomista de las relaciones entre la ley natural y positiva excluye el laicismo como forma de organizar la vida social.







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