Tema 3: el mercado los mercados



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TEMA 3: EL MERCADO

1.-LOS MERCADOS
En una economía de mercado no hay nadie que dé órdenes o que tome decisiones administrativas para determinar lo que se debe producir y en qué cantidades sino que las decisiones sobre qué producir, cómo hacerlo y para quién se toman en función de los precios que se forman en los diferentes mercados.
El mercado es el ámbito al que acuden quienes desean adquirir algo y quienes disponen de ello y están dispuestos a ofrecerlo para ponerse de acuerdo sobre la cantidad y el precio a los que estarían dispuestos a comprarlo o a venderlo, respectivamente.

Los productores llevan al mercado sus productos y allí los compradores deciden si desean comprarlos o no y en ese trato entre productores y compradores se produce una especie de regateo que es el que permite formar el precio de las mercancías.

Los precios son las referencias que sirven para que esas decisiones se adopten sin intervención externa. Los productores ofrecerán aquellos productos que puedan venderse a precios más atractivos para ellos y los consumidores comprarán los bienes o servicios cuyo precio les resulte más atractivo.

Si el precio les parece adecuado a ambos, los productores venderán el producto y los compradores lo comprarán. Por el contrario, si un comprador considera que el precio es muy elevado para él, renunciará a comprarlo. Y si el vendedor comprueba que a un determinado precio no vende sus productos porque les parece caro a los compradores, lo más seguro es que baje el precio para poder venderlo, aunque esto sólo lo podrá hacer si tiene margen suficiente para obtener beneficio a ese precio más bajo. Si no lo tiene, terminará saliendo del mercado y entrarán otros vendedores más eficaces, es decir, capaces de vender los mismos productos con unos costes más bajos que le permitan vender más barato.

En ese proceso se van estableciendo finalmente precios que satisfacen a ambos y que los economistas llamamos precios de equilibrio.

Por lo tanto, la clave del funcionamiento de los mercados radica en la formación de esos precios de forma que puedan satisfacer al mismo tiempo a los compradores y a los vendedores.



La naturaleza de los mercados

Tradicionalmente, los mercados eran espacios físicos donde los vendedores y compradores acudían un día determinado para hacer sus negocios. Todavía, muchos mercados ocupan un espacio físico. La mayoría de las veces tenemos que desplazarnos a algún sitio para comprar mercancías. Pero puede haber mercados que en realidad no estén en ningún lugar físico y que no exijan que los compradores o vendedores se vean la cara (mercado abstracto). Eso ocurre cuando compramos por teléfono o cuando compramos una vivienda. Aunque decimos que existe un mercado de la vivienda, en realidad no hay un lugar concreto donde estén todas las viviendas, sino que el mercado, en este caso, es toda la ciudad o todo el espacio urbano.

Hoy día, cada vez son más habituales los intercambios a través de internet en los que ni siquiera sabemos dónde está el vendedor o el comprador, pues se puede operar desde cualquier lugar del mundo.

En todos los casos, y mucho más cuando los mercados son menos presenciales, hace falta que haya leyes y normas que regulen su funcionamiento. Esas leyes la establece el Estado con el fin de facilitar el intercambio, pues sin ellas habría tanta desconfianza y tanta inseguridad que nadie se atrevería a intercambiar algo con otra persona.

Desde el punto de vista de lo ofertado y demandado distinguimos dos grandes grupos de mercados: el de bienes y servicios de consumo y el mercado de factores o recursos productivos.


En el mercado de bienes y servicios los demandantes son las familias o economías domesticas fundamentalmente, aunque las empresas y el Estado también intervienen y los oferentes son las empresas, y el objeto intercambiado es un bien o servicio a cambio del cual se ha de pagar un precio.


En el mercado de factores ocurre al revés: los demandantes son las empresas cuando necesitan recursos productivos para llevar a cabo su actividad y los oferentes son las familias. Estas ofrecen los factores que poseen (tierra, capital y trabajo) a las empresas, a cambio de una cantidad de dinero que constituye la remuneración de esos factores.
Este dinero es el que permite a las familias acudir al mercado de bienes y servicios de consumo para adquirir los productos que necesiten. Por ello puede observarse que tanto demandantes como oferentes se necesitan y mantienen una estrecha relación que permite la existencia de estos dos tipos de mercado.

Además de las familias y las empresas, en ambos mercados intervienen también el Estado y el sector exterior (el resto del mundo).


El Estado actúa como demandante en el mercado de factores, por ejemplo cuando contrata a sus empleados lo hará en el mercado de trabajo. Y será oferente en el mercado de bienes y servicios cuando nos ofrece la enseñanza o la sanidad. Además actúa como regulador de los mercados.
Cuando mantenemos intercambios con otros países también estamos llevando a cabo la función de mercado, por ejemplo comprando bienes o servicios o contratando trabajadores.
Ejercicio 1: En el esquema siguiente, indicar a qué se refieren las flechas.



2.- EL FUNCIONAMIENTO ELEMENTAL DEL MERCADO: DEMANDA, OFERTA Y PRECIOS
En una economía de mercado las decisiones sobre qué producir, como hacerlo y para quién, se toman en función de los precios que se establecen en los diferentes mercados. Aunque la fijación de precios depende de la naturaleza de cada mercado, de lo que puedan hacer o no los agentes que intervienen en él, así como de las diferentes estrategias que persigan los agentes, nosotros vamos a estudiar el funcionamiento de los mercados de una forma muy simplificada, es decir, la fijación del precio en función de los oferentes y demandantes sin que intervengan elementos externos.
2.1.- LA DEMANDA


Se entiende por demanda de un bien la cantidad que los consumidores (demandantes) están dispuesto a adquirir a los distintos precios.

Podemos distinguir entre demandas individuales (sujetos individuales) y demanda del mercado, o suma de las demandas individuales.




Factores que inciden en la demanda


En la cantidad demandada de un determinado bien o servicio influyen, entre otros, los siguientes elementos:


a) Precio del bien: Lo normal es que cuanto mayor sea el precio de un bien, menos cantidad estarán dispuestos a consumir los compradores, y por lo tanto cuanto más bajo sea el precio, mayor cantidad estarán dispuestos a consumir. Así podemos decir que la relación de la demanda de un bien con su precio es inversa.
Sin embargo, esta relación entre demanda y el precio tendrá una excepción en los bienes de primera necesidad y los de lujo. En ambos caso, es posible que la cantidad se mantenga aunque aumente el precio.



b) De los ingresos o riqueza: en este caso la relación es por lo general directa: la cantidad demandada de un bien aumentará a medida que lo haga el nivel de renta, independientemente de que el precio siga siendo igual o aumente. Sin embargo, no todos los bienes se comportan de este modo.

c) Precios de otros bienes: normalmente los precios de otros bienes no influyen en la demanda de otro bien. Aunque esto podría cambiar en los casos de:


c.1.- Los bienes complementarios: cuando se incrementa el precio de un bien la demanda de su bien complementario disminuye, lo que se debe a que ambos bienes han de usarse conjuntamente para satisfacer una necesidad. Un ejemplo muy claro es la disminución de la demanda de gasolina que se produce cuando aumenta el precio de los vehículos (y viceversa obviamente).

c.2.- Los bienes sustitutivos: cuando aumenta el precio de un bien la demanda de su sustitutivo sube, y esto sucede porque se usan alternativamente para satisfacer una misma necesidad. Un ejemplo de bienes sustitutivos es el aceite de oliva y el de girasol, ya que si el precio del aceite de oliva aumenta también lo hará la demanda de aceite de girasol, al resultar una alternativa más barata.




d) Gustos o moda: cuando el conjunto de los consumidores o un sector significativo de éstos desplaza sus preferencias hacia determinados bienes la demanda de estos aumenta. Por ejemplo, determinados productos lácteos que se nos presentan como creadores de defensas naturales han experimentado en los últimos tiempos una mayor apreciación por parte de los consumidores: nuestro gusto por ellos ha aumentado y también nuestra demanda, independientemente de la evolución del precio de estos bienes. La relación entre la demanda y los gustos de los consumidores es, pues, de tipo directo: ambas variables se mueven en la misma dirección.
e) Factores coyunturales. Una época de altas temperaturas hace que aumente la demanda de ventiladores aunque su suba su precio.

La curva de demanda


Es la representación gráfica de la relación entre el precio de un bien y la cantidad demandada suponiendo que renta, gustos, precios de otros bienes y factores coyunturales no intervienen. Representa, por tanto, las compras deseadas de un bien a cada posible precio.
Por lo tanto es una simplificación de la demanda. Para hacer un estudio real habría que tener en cuenta los demás factores.


Es una curva decreciente de izquierda a derecha, pues a medida que disminuye el precio del bien, aumenta la cantidad demandada de él.

Esta curva es conocida como de demanda-precio.



Ejercicio 2: Teniendo en cuenta los valores expresados en esta tabla, cópiala y elabora la gráfica de demanda y explícala:

P CD (€)

6

8

10

12

15

17

19

21

Q CDs

32

27

24

21

18

15

12

9

Ejercicio 3: Suponiendo que una familia que, al incorporarse uno de sus miembros al mercado de trabajo, sus ingresos pasa de 1800€ a 3000 € al mes. Indica cómo se modificaría el consumo de la siguiente lista de bienes y servicios. Explica el porqué:

Margarina




Pescado congelado




Gasolina




Automóvil




Viajes




Leche




2.2. LA OFERTA

Cuando los productores llevan sus productos al mercado no están dispuestos a venderlos a cualquier precio, sino que dependerá de él para vender más o menos cantidad.

Se entiende por oferta la cantidad de un bien o servicio que el productor está dispuesto a vender a los diferentes precios de mercado.
De forma general, podemos decir que cuanto mayor sea el precio de un bien, mayor será la cantidad que estén dispuestos a vender los productores.


Factores que inciden en la oferta


a) Precio del bien: cuanto mayor sea el precio del bien mayor será la cantidad ofrecida, sin tener en cuenta el resto de factores. En consecuencia, la relación entre oferta y precio es directa.
b) Costes de producción: si un productor consigue obtener el producto con menos coste, podrá permitirse ofrecer más cantidad aunque el precio siga siendo el mismo.


c) Precios de los demás bienes: podemos también suponer que si los precios de los demás bienes crecen, sin aumentar el precio del bien que estamos considerando la oferta de éste disminuirá. Esto es así porque la oferta de los otros bienes (más caros) será más atractiva comparativamente y es de esperar que los oferentes del bien desplacen su oferta hacia esos otros bienes que han subido de precio. Lo que sucederá ante este tipo de situación es que a largo plazo las inversiones de los empresarios se dirigirán hacia aquel sector en el que se produzca esa subida relativa de precios, y en consecuencia lo oferta del bien que no experimentó la subida de precios disminuirá. La relación entre la oferta de un bien y los precios de los otros bienes es, pues, inversa.


d) Precios de los factores productivos: cuando se incrementa el precio de un factor productivo sucede un fenómeno similar al enunciado anteriormente. Dado que existen procesos productivos intensivos en capital y trabajo, la subida de precios de uno o los dos factores originará una disminución de la oferta.

La relación entre oferta y precio de los factores productivos utilizados es inversa.




e) Tecnología: Si el productor dispone de una tecnología más moderna que le permita producir más en menos tiempo o con menos recursos, también podrá ofrecer más cantidad al mismo precio.
La relación de la oferta con el avance tecnológico es directa.


f) Objetivos empresariales: El productor puede a veces aumentar o disminuir la oferta aunque no varíen los precios porque persiguen algunos objetivos estratégico distintos, o ganar más dinero en el futuro. Así pueden reducir la cantidad ofrecida para crear sensación de escasez y conseguir así que suban los precios y obtener beneficios extraordinarios.


La curva de oferta


Es la representación gráfica de las cantidades de un bien que los productores están dispuestos a ofrecer a los distintos precios, suponiendo que el resto de los factores que inciden en la cantidad ofertada permanecen constantes.
Es evidente que nos estamos refiriendo a la curva de oferta-precio. Al igual que en la curva de demanda, estamos ante la representación gráfica de las ventas deseadas por los productores ante precios hipotéticos, y no ante una representación de ventas reales.

En la representación gráfica podemos observar que, como hemos establecido, la función de oferta es una función creciente.


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