Ústav románských jazyků a literatur Bakalářská diplomová práce 2009 Radka Snopková Masarykova univerzita Filozofická fakulta Ústav románských jazyků a literatur



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Masarykova univerzita

Filozofická fakulta
Ústav románských jazyků a literatur

Bakalářská diplomová práce

2009 Radka Snopková

Masarykova univerzita

Filozofická fakulta

Ústav románských jazyků a literatur
Španělský jazyk a literatura
Radka Snopková
Préstamos en el turismo

Bakalářská diplomová práce

Vedoucí práce: Mgr. Ivo Buzek Ph.D.
2009

Prohlašuji, že jsem diplomovou práci vypracovala

samostatně s využitím uvedených pramenů a literatury

a její tištěná verze se shoduje s verzí elektronickou.

… … … … … … … … … … … … …

Chtěla bych poděkovat vedoucímu práce panu

Mgr. Ivo Buzkovi, Ph.D. za ochotu, trpělivost a cenné rady při psaní této práce.

ÍNDICE

1. INTRODUCCIÓN 7



2. FORMACIÓN DE PALABRAS .............................................................................. 9

2.1. Derivación ....................................................................................................... 10

2.2. Composición ................................................................................................... 10

2.3. Prefijación ....................................................................................................... 12

2.4. Sufijación ...................................................................................................... 13

2.5. Parasíntesis ..................................................................................................... 14

2.6. Otros procesos de formación de palabras ...................................................... 15

3. NEOLOGISMOS ..................................................................................................... 17

4. PRÉSTAMOS ........................................................................................................... 18

5. PRÉSTAMOS SEGÚN LA CLASIFICACIÓN SOCIOLINGÜÍSTICA Y ETNOLÓGICA ...................................................................................................................... 20

5.1. Préstamos culturales ........................................................................................ 20

5.1.1. Préstamos culturales antigüos ................................................................ 20

5.1.2. Préstamos culturales recientes ................................................................ 23

5.1.3. Anglicismos ............................................................................................. 25

5.2. Préstamos íntimos ............................................................................................ 26

5.3. Préstamos dialectales ....................................................................................... 27

6. PRÉSTAMOS EN FUNCIÓN DEL NIVEL LINGÜÍSTICO AFECTADO ............ 29

6.1. La tipología formalista ..................................................................................... 30

6.2. Préstamos morfológicos ................................................................................... 31

6.3. Préstamos semánticos ..................................................................................... 34

6.3.1. Análogos .................................................................................................. 35

6.3.2. Homólogos ............................................................................................... 36

6.4. Préstamos léxicos ............................................................................................. 36

6.4.1. Importación ............................................................................................. 37

6.4.2. Híbridos .................................................................................................. 37

6.4.3. Calco léxico ............................................................................................. 38

6.5. Préstamos fónicos y gráficos ........................................................................... 39

6.6. Calcos sintácticos ............................................................................................ 40

6.7. Calcos fraseológicos ........................................................................................ 41

7. GLOSARIO ............................................................................................................... 43

8. CONCLUSIÓN ........................................................................................................ 49

9. BIBLIOGRAFÍA ...................................................................................................... 51

1. INTRODUCCIÓN
El turismo nació en el siglo XIX cuando se formaron las primeras estructuras comerciales con especialización en la administración de los viajes. La Organización Mundial del Turismo (OMT) lo define como conjunto de actividades que realizan las personas en lugares diferentes de su residencia habitual, por un período de tiempo consecutivo inferior a un año, con fines de ocio, por negocio o por otros motivos, y no por motivos lucrativos.

En la primera etapa los estudios de turismo se extendieron sólo en el campo geográfico y económico y un poco más tarde, en la segunda etapa, empezaron a cubrir también los campos sociológicos, psicológicos y antropológicos. Los aspectos lingüísticos han sido marginalizados por muchos años, sin embargo, hoy en día la situación va rectificándose. Esa realidad se debe al lenguaje heterogéneo que la lengua de turismo utiliza, es decir, que combina componentes de varias esferas como por ejempo de gastronomía, historia, arte, economía, geografía y muchas más.

Si nos adelantamos en la historia de turismo encontramos las raíces ya en los siglos XVII y XVIII cuando la aristocracia realizaba sus viajes por las cortes europeas con los destinos políticos pero sus visitas incluían también el conocimiento cultural y artístico. La figura del turista como el cliente de una estructura comercial turística surgió a partir del siglo XIX y con él también aparecieron primeras publicaciones de guías turísticas.

Los estudios turísticos distinguen entre los sectores profesionales que abarcan hostelería, transportes y seguros, agencias de viages, marketing turístico, reuniones profesionales y producción editorial. El segundo sector incluye los productos turísticos como la historia o historia del arte, artesanía, gastronomía, espectáculos o entretenimientos y deportes. Lo que une esos dos sectores es, sobre todo, el caudal terminológico abundante.

De lo dicho anteriormente podemos sacar la conclusión de que el papel muy importante en la lengua de turismo lo desempeñan los extranjerismos que todavía conservan su forma original o préstamos que ya se han asimilado lingüísticamente a la lengua receptora.

Este estudio lo vamos a dedicar precisamente a esta problemática, a saber, a la problemática de las palabras prestadas de otras lenguas.

En la primera parte de nuestro trabajo vamos a hablar sobre la creación de palabras que se considera la base de los préstamos y la parte siguiente la vamos a dedicar al propio estudio sobre los préstamos. Como veremos existen dos tipos de clasificaciones: la primera evalúa los préstamos desde el punto de vista etnológico y sociolingüístico donde se incorporan los préstamos culturales que son los que más nos interesan aquí, y el segundo tipo de clasificación nos lleva al nivel de préstamo lingüístico.

La última parte de este estudio contiene un glosario con palabras prestadas que podemos encontrar en las guías turísticas o en el sector de turismo en general.

2. FORMACIÓN DE PALABRAS
La formación de palabras también llamada lexicogenesia forma parte de la lexicología “que estudia las unidades léxicas de una lengua” (GDEA)1. Como es muy frecuente que en un plano lingüístico existen varias opiniones, el caso de la formación de palabras no es distinto. Entre lingüistas no existe unanimidad ni en el objeto del análisis ni en los términos (morfemas, monemas, palabras, lexemas etc.). Esa diversidad se debe a diferentes actitudes que existen entre diversas escuelas lingüísticas particulares y también a la concepción concreta según la que se dirigen los expertos en la materia.

Con la continua evolución de la sociedad se ha desarrollado también su lengua. Este carácter dinámico es dado por los nuevos elementos que se introducen en la lengua y allí con el tiempo se establecen y se adaptan a las condiciones de la lengua concreta. La lengua busca la inspiración para la innovación léxica no solamente en la lengua corriente sino en los tecnolectos (lenguas especiales) y también en el argot. El léxico de todos esos grupos se refleja, al final, en la lengua común. Novedades lingüísticas no aparecen sólo en el léxico sino afectan todos los planos lingüísticos aunque es el léxico en que más rápido se pueden notar los cambios. Esas innovaciones y cambios los podemos encontrar en los diccionarios de neologismos o en los diccionarios de uso corriente con las voces no registradas.

La renovación de los términos léxicos es una necesidad que proviene del mundo extralingüístico. Existen dos puntos de vista acerca de la innovación léxica. En el primer caso es la necesidad de dar el nombre a lo nuevo “(objetos, ideas, tecnologías), o sea, a los conceptos materiales e intelectuales” (Bartoš-Valíková, 2002: 5) (camping, pizza, hotel, chárter, delfinario, autocar). El segundo caso sirve para renombrar los términos antiguos que cuadren en el campo sociolingüístico actual (rooming list - lista de cliente, resort - centro turístico, booking - reserva/contratación, batel - embarcación). La formación de palabras no funciona como un elemento particular, al contrario. Con otros niveles del análisis (etimológico, léxico-semántico, fonológico, morfológico y sintáctico) crea un sistema pendiente y complejo.

2.1. Derivación


Palabras complejas son resultados de los procesos morfológicos que distinguen entre dos tipos de procesos: la derivación por medio de los afijos (prefijos y sufijos) y la composición (cap.2.2.). Por la derivación se entiende la formación de palabras nuevas mediante la adición de “un afijo o cualquier otro medio no afijal”. (Varela Ortega, 2005: 31)

El representante de la derivación no afijal es la formación regresiva basada en la derivación mediante la eliminación de los morfemas flexivos del verbo. En el resultado la forma derivada es más simple que la primitiva (guía > guiar, desliz > deslizar, retén > retener, cheque > chequear) y formación temática que se forma sobre el tema verbal puro (control > controlar, marcha > marchar, visita > visitar, cita > citar). En el caso de la formación temática podemos observar, además, un fenómeno particular. Está basado en el proceso de conversión que afecta algunas lenguas como por ejemplo el inglés a pesar de no cambiar la forma fonológica, cambia la categoría léxica (to board (verbo) ‘embarcar’ – board (nombre) ‘embarque’).

A pesar de todo en la mayoría de los casos la derivación se afectúa por medio de la adición de un afijo pleno. En el resultado podemos distinguir entre tres tipos de derivaciones: prefijación, sufijación y parasíntesis.

La morfología española reconoce dos tipos de los afijos más que son los infijos que están ubicados dentro de la raíz o lexema (lej-it-os) e interfijos que se ubican entre la base léxica y el sufijo (cafe-t-ito/ cafe-c-ito). Sin embargo este tipo de los afijos no pueden derivar palabras por sí solo.


2.2. Composición
El asunto de la composición y su clasificación no ha sido todavía unificado y respecto a ese tema existen varias teorías. La composición podríamos definirla como “la combinación de por lo menos dos unidades léxicas (palabras, raíces, bases), que tiene una existencia autónoma en la lengua” (Bartoš-Valíková, 2002: 10) y que influye en todos los niveles lingüísticos. El punto de los estudios en la composición es la estructura onomasiológica que es el contenido conceptual de la palabra analizada.

La contradicción en las corrientes lingüísticas la podemos notar en las palabras como contraoferta o contracultural donde no está bastante claro si se trata de palabras compuestas o derivadas. Hay lingüistas que tratan de establecer nuevos términos que designen la forma precisa de un elemento compuesto. De allí surgen denominaciones como por ejemplo lexema compuesto, sintagma léxico, denominación compleja etc. A pesar de varias teorías y clasificaciones podemos constatar que la composición está casi siempre basada en dos criterios básicos: criterio léxico-semántico y criterio morfosintáctico. Una de las composiciones más frecuentes es la unidad de verbo + sustantivo (limpiacoches, destrozavehículos, portabicicletas). Además, de ella se han originado muchos neologismos (unidades léxicas nuevas).

Aunque existen varias teorías en torno a la composición, la base sigue siendo la misma y eso que “las formaciones compuestas expresan una idea única y presentan un aislamiento semántico respecto al grupo sintagmático (sintagma) del que se originan” (Bartoš-Valíková, 2002: 13). Bajo el término aislamiento semántico, que acabamos de mencionar, podemos imaginarnos composiciones como por ejemplo bono de hotel, turismo de masas, hotel de charme donde el significado de las formaciones surge del significado de sus componentes particulares.

La parte siguiente la vamos a dedicar a la propia clasificación de la composición gráfica que se designa precisamente como compuestos sintácticos y distingue tres tipos de clasificaciones.

- desayuno buffet turismo aventura barco restaurante hotel residencia

- cheque de viajero guía de turismo tarjeta de embarque surf de nieve

- paquete vacacional billete electrónico hotel independiente cadena hotelera
Algunos lingüistas prefieren la clasificación más detallada según las formaciones gráficamente unidas. En el resultado consiguen la división en seis siguientes grupos: sinapsia, disyunción, contraposición, yuxtaposición, prefijos vulgares y acortamientos.
Sinapsia cañón de nieve tráfico de influencia navegación a vela

Disyunción casco histórico operador turístico parque temático

Contraposición cena coloquio avión turismo coche salón

cena-coloquio avión-turismo coche-salón

Yuxtaposición vinicultura bocacalle socioeconómico

Prefijos vulgares aerotransporte ecoturismo acueducto

Acortamiento bici[cleta] [auto]bús taxi[metro]


2.3. Prefijación
Prefijación se puede denominar como un tipo de derivación léxica (aunque existen discusiones acerca de ese tema) donde un afijo se antepone a un lexema y así se crea una nueva palabra (encaminamiento > re-encaminamiento, bajar > re-bajar, pista > auto-pista, hotelero > extra-hotelero). En el caso de la prefijación hay que tener en cuenta que al contrario de los sufijos (como veremos en el cap. 2.4.) no cambian la categoría gramatical de la base léxica. Dicho de una manera muy simple, el lexema precedente precisa el significado de la base.

Como no existe unanimidad en las cuestiones de la misma prefijación, tampoco está muy clara la terminología de los elementos antepuestos a la base de la palabra. De allí surgen varios términos específicos como vamos a ver a continuación.

El papel más importante en la terminología de la prefijación desempeña el término elemento prefijal que incluye todos los elementos antepuestos existentes. Elementos prefijales los podemos clasificar de la manera siguiente:

prefijos (prefijos tradicionales o convencionales)

con- (con-junto), des- (des-embarque), re- (re-compensar)

prefijoides (del origen grecolatino con semantismo correspondiente al de preposiciones y adverbios)

mini- (mini-bus), maxi- (maxi-oferta), super- (super-avión)

formas prefijales cultas 2 (del origen grecolatino con semantismo correspondiente al de los nombres)

aero- (aero-transporte), narco- (narco-tráfico), euro- (euro-copa), foto- (foto-grafía) 3
Algunos lingüistas prefieren la clasificación a los prefijos vulgares que en el marco léxico pueden actuar como palabras independientes, autónomas (reembarcar, desestacionalizar, entrever, prepagar) y a los prefijos cultos del origen latino o griego los que no pueden funcionar como lexemas independientes (contracultural, posfecha, extraprovincial).

2.4. Sufijación


La derivación léxica a través de la sufijación es el proceso de formación de palabras más usual, más variado y sobre todo el más productivo de la lengua española. El español dispone de una gran cantidad de sufijos con varios significados y permite que en este tipo de la derivación entren todas las clases de palabras (nombres, verbos, adjetivos). El proceso de sufijación aparece en todo tipo de la lengua (técnica, científica, administrativa, jurídica, literaria y por supuesto en la lengua de turismo también).

Como ya ha sido dicho en el capítulo sobre los prefijos en cuanto a la variedad de opiniones en torno de aquel tema, el caso de los sufijos no es distinto. La clasificación de los sufijos más general es desde el punto de vista semántico según la que se distingue entre las categorías de sufijos apreciativos y no apreciativos. 4

Los sufijos o sufijoides se posponen a la base de la palabra. En la mayoría de los casos tienen una categoría gramatical propia y un género fijo. Los sufijos o los sufijoides se pueden clasificar según la función sintáctica lo que causa en la unidad derivada un cambio categorial. Ese fenómeno lo podemos observar tanto en los sufijos apreciativos como en los no apreciativos (hotel > hotelero, excursión > excursionismo, chárter > chartero). Según el tipo de cambio sintáctico surgen unidades formadas por nominalización, adjetivización y verbalización.

● nominalización

derivados denominales (N→N)

billete >billetero excursión >excursionista calle > calleja

derivados deadjetivales (Adj.→N)



operado > operación económico > economía casero > caserismo

derivados deverbales (V→N)



embarcar > embarque transportar > transporte navegar > navegación
● adjetivización

derivados denominales (N→Adj.)



tarifa > tarifario terminal > terminado hotel > hotelero
derivados deverbales (V→Adj.)

situar > situado confirmar > confirmado localizar > localizado

derivados deadjetivales (Adj.→Adj.)



grande > grandote mundial > mundialista dulce > dulcito
● verbalización

derivados denominales (N→V)



excursión > excursionar reserva > reservar rebaja > rebajar

derivados deadjetivales (Adj.→V)



arrancado > arrancar acelerado > acelerar activo > activar

derivados deverbales (V→V)



activar > activizar tirar > tirotear saltar > saltear

derivados deadverbiales (Adv.→V)



adelante > adelantar atrás > atrasar
2.5. Parasíntesis
Parasíntesis tanto como la prefijación y sufijación se considera un subtipo de la derivación. La parasíntesis la podemos definir como la creación de unidades léxicas donde la prefijación funciona simultáneamente con la sufijación. Así que distinguimos dos tipos de parasíntesis: parasíntesis por afijación y parasíntesis en composición.

La parasíntesis por afijación que se basa en la combinación de prefijación y composición se subdivide en dos categorías. La primera es la formación construida sobre un verbo: desestacionalizar5 – estacionalizar – desestacionalización. En el caso del verbo desestacionalizar se puede observar el proceso entero donde primero se antepone el prefijo des- y después se adjunta el sufijo –ción.

El segundo tipo de la parasíntesis por afijación es la formación basada en los nombres o adjetivos. Por ejemplo el verbo entristecer, donde el prefijo en- y el infijo –ec- se han aliado con el adjetivo triste y de tal manera ha surgido una nueva unidad léxica.
Parasíntesis en composición basada en la combinación de composición y sufijación no es tan común en el español como es parasíntesis por afijación. Además, como vamos a ver a continuación en los ejemplos, parasíntesis lleva mucho en común con la composición (cap. 2.2.) lo que causa que algunos lingüistas la intercalan en el mismo grupo. Parasíntesis en composición embarca las palabras como por ejemplo sietemesino, corchotapones, quinceañera etc.
2.6. Otros procesos de formación de palabras
Hay un grupo de formación de palabras que no contiene rasgos ni de la derivación ni de la composición. En este caso hablamos sobre procesos misceláneos que incluyen estos procesos particulares: acronimia, combinaciones, abreviaturas y siglas. En otros procesos de formación de palabras embarcamos también la abreviación que consiste, más bien, en la modificación de palabras ya existentes.
Empezamos con el proceso mencionado en el primer lugar que es la acronimia denominada también como cruce léxico basado en la composición especial donde la parte inicial de una primera palabra se combina con la parte final de una segunda palabra. De tal manera se forman palabras como: motel (mo[tor] + [ho]tel), apartotel (apart[amento] + [h]otel), informática (infor[mación] + [auto]mática).

Otro formante de procesos misceláneos son las combinaciones aprovechadas mucho en el lenguaje periodístico para expresarse de manera más económica. Combinaciones son fusiones de dos partes de palabras con distintos significados. De tal creaciones surgen nuevas palabras “cuyos significados engloban los de sus constituyentes” (Bartoš/ Valíková, 2002: 81). Es por ejemplo: credivuelo = crédito + vuelo, secrefata = secretaria + azafata, quechañol = quechua + español.

El tercer fenómeno que se puede denominar en muy breve como “reducciones gráficas” (Bartoš-Valíková, 2002: 81) son las abreviaturas. La morfología española distingue tres tipos de abreviaturas. En primer lugar son las abreviaturas simples (Apt. = aeropuerto, tlf. = teléfono, Resa. = reserva etc.). El segundo grupo lo forman abreviaturas no demasiado abundantes en la cantidad que son abreviaturas compuestas (T.O. = tour operator, GL = gran lujo). Y el tercer grupo, para el lenguaje de turismo, además, muy útil, son las abreviaturas complejas. Sin embargo hay lingüistas que adjuntan las abreviaturas complejas al grupo de las acronimias (Expoviaje, Fitur = Feria Internacional de Turismo, Intur = Feria Internacional de Turismo de Interior).

Si formamos nuevas palabras mediante el uso de las sílabas iniciales hablamos luego de las siglas. Las siglas se utilizan para la denominación de instituciones, organizaciones, sociedades o partidos políticos (CV = Ciudad de vacaciones, IATA = Asociación Internacional de Transporte Aéreo, HR = Hotel residencia, FEH = Federación Española de Hoteles).

El último proceso de formación de palabras es abreviación que, a diferencia de los procesos anteriores, solamente modifica palabras ya existentes. Además es un fenómeno con matiz sociolingüístico que caracteriza un grupo social concreto (jerga, argot, léxico juvenil etc.). Abreviación sigue estos dos modelos: apócope que es la forma más extendida en el español y se caracteriza por la pérdida de sílabas finales (taxi[metro], bici[cleta], metro[politano] etc.) y aféresis que es el segundo tipo de la abreviación (no muy empleado en el español). Para éste es típica la pérdida de las sílabas iniciales ([disco]teca, [auto]bús, [mu]chacho etc).

3. NEOLOGISMOS


Neologismos son productos de un proceso que se denomina como la neología de la que se forman unidades léxicas nuevas. A pesar de que los lingüistas tienen acerca de la definición de los neologismos más o menos claro, lo que no está todavía muy aclarado es, hasta cuándo se puede considerar una palabra extranjera un neologismo. Acerca de esta cuestión existen dos puntos de vista: el primero es el aspecto sincrónico 6 que es una noción temporal bastante relativa porque podría extenderse tanto a los meses como a los años. El problema es que un neologismo depende de otros elementos léxicos y allí está fijamente aliado con ellos, es decir, que no se puede observar como un elemento lingüístico aislado. Por todas estas razones en la evaluación nos puede ayudar el punto de vista diacrónico 7 que se centra más en la historia de la evolución del español lo que nos lleva al resultado que “cada unidad de la lengua puede ser neologismo en un momento de su historia” (Bartoš-Valíková, 2002: 6).

Unidades léxicas nuevas, o sea, los neologismos, se crean por razones de una necesidad, necesidad de dar el nombre a algo nuevo. En el primer caso son las razones comunicativas cuando hablamos sobre la necesidad comunicativa que denomina realidades nuevas y el segundo caso son necesidades expresivas que dependen, más bien, de la creación individual.

A continuación vamos a dedicarnos a la clasificación de los neologismos que se divide en dos grupos: neología formal y neología semántica.

La neología formal sirve para la creación de significantes de los que surgen lexías, es decir, nuevas unidades léxicas (superavión, motel, TB ‘temporada baja’). La neología formal elabora los mecanismos que tienen parte en la creación de palabras que hemos visto en el capítulo anterior (prefijación, sufijación, composición, acronimias y siglas).

El segundo tipo es la neología semántica que da al significante ya existente en la lengua receptora un nuevo significado (escalada ‘subida a un monte’/ ‘intensificación’8) . El papel más importante en el marco de neología semántica lo desempeñan los préstamos semánticos de los que vamos a hablar más detalladamente en el capítulo sobre los préstamos lingüísticos afectados.
4. PRÉSTAMOS
El capítulo anterior lo hemos enfocado hacia la formación de palabras cuando una lengua utiliza sus propios recursos. El término que designa aquel tipo de formación es la neología interna (creación autóctona). En los capítulos siguientes vamos a transladarnos al segundo tipo de neología que es la neología externa, más conocida bajo el término préstamo.

Por el préstamo se entiende, entonces, “el intercambio de elementos lingüísticos (generalmente léxicos) entre dos comunidades de habla o dos lenguas históricas” (Gómez Capuz, 2004: 9). Mediante la globalización y los medios de comunicación de masas ha crecido el número de los extranjerismos usados en todas las lenguas. La lengua española siempre ha sido la importadora de préstamos. Esa realidad ha sido dada por la dependencia en el campo técnico y científico respecto a las culturas occidentales más desarrolladas sobre todo la angloamericana.

Aunque los estudios de los préstamos lingüísticos enfocan el análisis de los préstamos en el sistema de la lengua receptora, no se puede completamente omitir el aspecto sociocultural que está siempre presente en la problemática de los préstamos. Por esa realidad vamos a dedicar, también, algunos capítulos a esta perspectiva, es decir, al punto de vista sociolingüístico.
La clasificación de los préstamos la podemos dividir en tres grupos básicos:
1/ Según la teoría de Bloomfield que tiene siempre presente el aspecto social y etnológico.

2/ La teoría de los formalistas parece enfocar los datos lingüísticos puros, aun así, el criterio principal lleva en sí mismo un obvio enfoque sociolingüístico. Según esta teoría el préstamo es denominado como un proceso en el que se reproduce un modelo propio de una cultura superior con un grado variable de fidelidad.

3/ El último tipo de la clasificación de los préstamos es según el nivel lingüístico afectado que se centra sólo en el campo lingüístico. Los lingüistas tratan de analizar los efectos estructurales de los hechos de préstamos de todos los niveles de la lengua receptora.
Los préstamos se intercalan en el sistema lingüístico de la lengua española siguiendo estos tres modelos. Hay que considerar que el español se utiliza y extiende por diversos países del mundo y así que constituye un diasistema complejo con múltiples variedades. En este caso

nos referimos a los préstamos dialectales que reflejan las influencias internas dentro del español. Otro tipo de los préstamos que se incorporan en este grupo son los préstamos íntimos que reflejan las influencias entre el español y otras lenguas que aparecen en el mismo territorio (por ejemplo la interferencia entre el castellano y el catalán). De ambos vamos a hablar más tarde.

La problemática de los préstamos siempre ha estado al margen del mundo lingüístico aunque en los últimos años el interés por ese tema ha aumentado.

5. PRÉSTAMOS SEGÚN LA CLASIFICACIÓN SOCIOLINGÜÍSTICA Y ETNOLÓGICA


Este tipo de la clasificación surgió a principios del siglo XX por el mérito de dos lingüistas europeos Meillet y Vendryes pero la formulación más exacta la ofreció un norteamericano, Leonard Bloomfield, en el año 1933. Bloomfield propone doble dicotomía de la que se derivan tres tipos de préstamos: culturales, íntimos y dialectales. Los préstamos culturales Bloomfield los considera los básicos y los íntimos y dialectales los define por la oposición a ellos.

Según la definición de Bloomfield, los préstamos culturales demuestran lo que una nación siente u opina y eso posteriormente ofrece, o sea, enseña a los demás. En general los préstamos culturales son los que se delimitan a los términos técnicos y novedades culturales. En este grupo aparecen los anglicismos, galicismos o algunos occitanismos que son los más aportados para la lengua de turismo.

En los años treinta del siglo XX Bloomfield define otro tipo de préstamo que se designa por los rasgos totalmente diferentes en cuanto a su condición social y consecuencia estructural. Estos nuevos tipos de préstamos se llaman préstamos íntimos, también llamados interferenciales. Préstamos íntimos, según Bloomfield, no se basan sólo en las novedades léxicas culturales sino que incluyen todos tipos del habla y calcos sintácticos. Como un ejemplo nos pueden servir los castellanismos del catalán o del gallego.

El tercer tipo que Bloomfield define y del que vamos a hablar son los préstamos dialectales donde los rasgos prestados originan en la misma lengua y el papel más importante lo desempeña el nivel social. Esta clasificación nos puede aclarar la relación que existe entre la lengua española con otras lenguas y sus variedades idiomáticas.

Los ejemplos con la clasificación de estos tres tipos de los préstamos sociolingüísticos los vamos a desarrollar en los capítulos posteriores.
5.1. Préstamos culturales
5.1.1.Préstamos culturales antiguos
Aunque en el léxico de turismo no encontramos muchos préstamos culturales antiguos, con la excepción de los galicismos como vamos a ver, hay que tener en cuenta su existencia también, ya que nos pueden ayudar a entender algunos procesos ocurridos en el área de los préstamos modernos. Justamente por esa razón vale la pena dedicarles a lo menos un capítulo.

En general podemos decir que los préstamos culturales sirven para la transmisión de las novedades culturales entre dos culturas mediante las vías indirectas. Esas palabras no se consideran palabras invasoras sino elementos básicos en la formación del léxico español. En la lista de los préstamos históricos superan, sobre todo, las palabras del origen latín lo que es dado por la influencia del latín en la época de la romanización de la Península Ibérica.

Los lingüistas tampoco recomiendan mezclar préstamos históricos con préstamos recientes a la misma lista porque de tal manera podríamos llegar a los resultados totalmente heterogéneos (por ejemplo mezclar los germanismos antiguos del origen visigótico con los germanismos modernos del origen alemán).

Los préstamos antiguos están, hoy en día, completamente asimilados en la lengua receptora lo que es detectable sólo a través de un análisis etimológico porque los hispanohablantes ya no sienten su matiz extranjero.


A continuación vamos a tratar de establecer una lista de los préstamos históricos siguiendo el orden cronológico. Las voces más antiguas del origen ajeno originaron en la época prerromana donde penetraron al español mediante el latín popular. También se habla de las voces ibéricas, celtas y celtíberas (perro, gancho, arroyo, manteca, carro). Como éstos son los préstamos más antiguos, es muy complicado determinar si se establecieron ya en el latín vulgar o si llegaron directamente al castellano primitivo. La mayoría de los lingüistas incorpora en el grupo de voces prerromanas también los vasquismos antiguos (chaparro, izquierdo, cencerro) porque se dasarrollaron también a través del latín vulgar. Sin embargo, Juan Gómez Capuz señala una diferencia obvia, ya que los vasquismos pertenecen a una lengua todavía viva al contrario de las voces prerromanas.

Con la invasión de los visigodos a partir del siglo V penetran en la Península Ibérica los germanismos antiguos. Como los visigodos destacaron, sobre todo, en el campo de la milicia, también el léxico peninsular aceptó las expresiones pertenecientes a esta esfera (guerra, tregua, ropa, orgullo, arpa).

Desde el siglo VIII empieza una de las épocas más destacadas no sólo en el campo lingüístico. La Península fue sometida bajo la dominación de los musulmanes quienes le dieron una fama mundial. Los arabismos lucen en todos los campos técnicos como los productos agrícolas, fauna y flora, medicina, química, matemáticas, música, milicia, vestidos y mucho más (zanahoria, alhelí, alcatraz, alcohol, ajedrez, alcalde, alcoba) 9.

El auge del imperio francés entre los siglos XV y XVIII causa que también su léxico, que se consideraba en aquel entonces el símbolo de prestigio, se transmite detrás de sus fronteras. Este tránsito cultural y humano de la moderna sociedad francesa está portado a España mediante el camino de Santiago de Compostela. Bajo la influencia del francés occitano y provenzal se habían incorporado en la lengua española los occitanismos (fraile, hereje, cascabel, batalla) que lucieron durante la Edad Media y los galicismos antiguos (maleta, jardín, billete, conserje, hotel, jefe) que empezaron a influir en el léxico peninsular a partir del siglo XV y su influencia fue notable hasta el siglo XIX. Además, como podemos fijarnos en las palabras ejemplares, los galicismos desempeñan un papel muy importante en el léxico de turismo.

Simultáneamente con los occitanismos se desarrollan también los catalanismos antiguos (paella, cartel, papel, barraca) donde aparecen muchas expresiones cuyo origen es dudoso porque algunos catalanismos se entrecruzcan con los occitanismos.

Con el florecimiento del Renacimiento italiano que se refleja en todos los campos culturales se despierta la necesidad de dar nombres a los nuevos inventos, opiniones e influencias también en español. En este caso hablamos sobre los italianismos antiguos que dejaron huellas en literatura, música, pintura y arquitectura incluso la vida social (folleto, casino, carnaval, novela, piano) o embarcan también expresiones del campo militar, marítimo y comercial (piloto, brújula, centinela).

El penúltimo grupo lo forman los indigenismos o voces amerindias de la época de la colonización del Nuevo Mundo a partir del siglo XVI. No hay que extrañarse que son palabras que denominan los términos técnicos de fauna y flora que Europa entonces desconocía (cacao, tomate, patata, puma, cóndor, loro). Aunque algunos lingüistas utilizan el término americanismos, en realidad, ese término no resulta muy adecuado porque de tal manera embarcaría también los préstamos dialectales utilizados en Hispanoamérica.

El último tipo son los lusismos y galleguismos antiguos (brincar, chubasco, macho) cuya procedencia puede ser también discutible como ya lo hemos conocido en el caso de los occitanismos.

5.1.2. Préstamos culturales recientes
Al contrario de los préstamos antiguos, los préstamos culturales recientes ocupan un lugar muy importante en la lista del léxico turístico. Esa realidad se debe al hecho de que el turismo es un fenómeno relativamente joven. Nació a finales del siglo XIX y al mismo tiempo aparecieron las primeras guías turísticas en aquel entonces llamadas Baedeker, según el apellido de su editor alemán. Sin embargo, al turismo no se le dio la forma que conocemos hoy en día hasta los años sesenta del siglo pasado.

Préstamos culturales recientes son los que más influyen en el español actual y además son los que tienen que ser el objeto de análisis lingüístico, ya que forman parte del proceso de integración. Hay casos cuando puede ser complicado distinguir si se trata de un préstamo o, en realidad, de extranjerismo lo que depende del grado de la asimilación de la palabra en cuestión.

No cabe duda de que la lengua que más ha influido en el español en las últimas décadas es el inglés. Esa realidad no se extiende sólo a la lengua española en general sino a la esfera de turismo en particular. Ese hecho se debe al uso internacional del inglés como la lengua comunicativa en el campo turístico. Por esa razón vamos a dedicar un capítulo entero al uso de los préstamos ingleses y por ahora los dejamos aparte.

A pesar de que en el turismo los préstamos más destacados son los del inglés, no se pueden omitir préstamos de otras lenguas que se reflejan en el vocabulario del español reciente.


Uno de los préstamos más destacados son los galicismos modernos que nacieron a finales del siglo XIX y han continuado en la tradición de galicismos antiguos. Como son unos elementos relativamente nuevos, en muchos casos no se han asimilado, todavía, en el sistema de la lengua española y siguien siendo extranjerismos. El área de galicismos modernos embarca las palabras del campo gastronómico (buffet, menú), la moda (chándal), la cosmética (maquillaje), la vida social (chófer), los espectáculos (discoteca), transporte (avión, limusina) y mucho más. “Junto con el árabe y el inglés, ha sido una de las pocas influencias extranjeras que ha desbordado el ámbito del préstamo léxico” (Gómez Capuz, 2004: 25), pues ofrece también préstamos semánticos (bolsa ‘mercado de valores’) y morfológicos o sintácticos (avión a reacción) que vamos a analizar detalladamente más tarde.

Como los italianismos antiguos influyeron mucho durante la época de Renacimiento en la lengua española, los italianismos modernos ya no son tan ricos en el número de palabras prestadas. Cubren el ámbito gastronómico (pizza, capuccino), artístico (divo, elenco) y deportivo (regata).

Entre los préstamos modernos aparecen también los germanismos aunque su presencia es escasa en número lo que es dado por la dificultad de asimilación gráfica y morfológica. En el léxico de germanismos modernos destacan los términos bélicos (búnker, putch) y de la minería (níquel). Para el léxico de turismo son insignificantes.

Los galleguismos, vasquismos y catalanismos modernos no han tenido mucha influencia en el español. Dejaron huellas sólo en la esfera de gastronomía (cremá), cultura (meiga), folklore (sardana) y en la política (conseller).

Respecto al capítulo anterior donde consideramos los arabismos uno de los préstamos culturales antiguos más aportados, no los podemos excluir del capítulo sobre los préstamos modernos aunque aquí ya no se les da tanta importancia. Podemos decir que los arabismos modernos se delimitan sólo a las esferas políticas (ulema) y religiosas (sharía) e igual que los germanismos no tienen nada que ver con el léxico de turismo. Hablando de los arabismos vale la pena mencionar también un fenómeno particular que son los dobletes (alminar – arabismo antiguo, frente a minarete – arabismo moderno) que se forman gracias a la transliteración de los arabismos a través del francés e inglés.

A partir de ahora vamos a mencionar lenguas cuyo léxico se ha reflejado sólo en el español moderno y pero que tampoco tienen mucha importancia para el turismo. El léxico de esas lenguas se delimita sólo a ciertos campos en los que destacan términos geográficos, políticos y deportivos. Los lingüistas utilizan para la denominación de este tipo de préstamos el término xenismos, bajo lo que se entiende “realidad propia de una cultura extranjera, la cual resulta desconocida en la cultura de la lengua receptora” (Gómez Capuz, 2004: 22-23). En el primer lugar son lusismos modernos que designan sobre todo los término técnicos musicales (samba, bossa nova), no obstante, destacan las palabras del origen brasileño. En el campo de los términos políticos y económicos destacan las voces del ruso (zar/ zarina, rublo) y en el exotismo de los costumbres destacan voces del japonés (bonsai, kimono, karaoke).

En las guías turísticas podemos encontrar algunas voces noruegas (esquí, fiordo) o islandesas (géiser), voces de lenguas africanas, asiáticas y oceánicas (safari, bungalow/ bungaló) o indígenas norteamericanas (kayac).
5.1.3. Anglicismos
Como ya hemos mencionado en el capítulo anterior, la lengua de comunicación en la organización turística a nivel internacional es, sin duda, el inglés. Por eso resulta que los anglicismos son los préstamos que aparecen en el léxico de turismo con mayor frecuencia y por esta razón será muy útil dedicarles su propio capítulo aparte.

La denominación más general dice que los anglicismos son “las influencias directas o indirectas del inglés en las estructuras fónicas, léxicas o sintácticas” (Medina López, 2004: 13) de lenguas extranjeras.

A principios del siglo XX los lingüistas no podían llegar a respuesta única si utilizar los préstamos, en este caso los anglicismos, o no. Esa pregunta la trataron de descifrar a lo largo del siglo XX y hoy en día consideramos los anglicismos algo habitual. Usamos expresiones o palabras del origen inglés hasta las construcciones sintácticas anglosajonas que pueden “tener una forma más sutil y menos clara” (Medina López, 2004: 15) cuando lo pensamos bien. Además, el uso de los anglicismos puede reflejar también el nivel sociocultural del hablante o su profesión.

Los anglicismos afectan casi todos los campos técnicos. Aparecen en la gastronomía (food, bacon, snack), moda y vestidos (jersey, shorts), vida social (hobby, ticket), cosmética (champú), tipos humanos y profesiones (gentleman, VIP, barman), política y economía (cheque, cash, marketing), música y sociedad (fan, DJ/disc-jockey, rocker), cine, televisión y espectáculo (film, magazine, spot), deportes (criquet), salud y formas físicas (jogging, relax), milicia (marine), objetos prácticos (grill, spray), medios de comunicación (DVD, fax), ciencias (radar, láser), informática (CD-ROM, e-mail).


Palabras prestadas del inglés forman un grupo bastante rico en el léxico de turismo y por eso, a continuación, vamos a mencionar algunos que se usan en la comunicación en un aeropuerto, hoteles o en un viaje tanto de monumentos como a la naturaleza. Anglicismos relacionados con el turismo son los que denominan viviendas (bungalow/ bungaló, camping/ cámping, caravaning), medios de transportes (chárter, airbus, ferry, fast ferry, car ferry, jumbo, boeing, jeep) o prácticas deportivas (hydrospeed, snorkeling, surf, snowboard/ surf de nieve, windsurf, trekking).

5.2. Préstamos íntimos


El español como una lengua mundial habita varios territorios del mundo y por eso en cada zona luce signos particulares. Esos signos particulares son dados por la convivencia de la lengua socialmente superior (en nuestro caso el español) con las lenguas originarias de la zona concreta. Ese fenómeno se refleja tanto en los países hispanoamericanos donde convive español con las lenguas indígenas como en España donde el español cohabita con las lenguas minoritarias (catalán, gallego, vasco etc.). Para que nos hagamos una imagen más concreta podemos utilizar la descripción de Juan Gómez Capuz (2004: 29) quien caracteriza esta situación de la manera siguiente: “se usan dos lenguas distintas para propósito comunicativos distintos, de manera que podemos distinguir una lengua A o superior (el español o castellano) y una lengua B o inferior (las lenguas amerindias en la América hispana, como el quechua o el guaraní; el catalán, gallego y vasco en España)”. Desde el punto de vista sociolingüístico podríamos usar el término bilingüismo 10 o diglosia 11 que son característicos para la convivencia de dos lenguas en un territorio; sin embargo, para nuestros estudios el término más adecuado es el préstamo íntimo también llamado interferencia.

Aunque los préstamos íntimos forman, sin duda, un grupo muy interesante, en la lengua de turismo aparecen raras veces y por eso les dedicaremos solamente un par de líneas.

La influencia de una lengua sobre otra se manifiesta en todos los niveles lingüísticos (morfosintáctico, fonológico y léxico-semántico); no obstante, hay que tener en cuenta que existen dos variedades de influencias. El primer caso es cuando la lengua superior influye en la lengua inferior que es, en general, el fenómeno más extendido. Además, si se trata de dos lenguas con una estructura gramatical parecida (como por ejemplo las lenguas románicas), entonces hablamos sobre la interferencia proactiva que se basa en tres mecanismos: transferencia que afecta el nivel morfosintáctico (la costumbre > la costum) y fonológico (jota > xota), identificación de elementos semejantes (uso castellanizado del lo neutro lo bonic que era’) y desuso de elementos y relaciones gramaticales (concordancia del participio con el pronombre átono de complemento directo les he vistes’ > ‘les he vist’).

El segundo caso que no es muy frecuente es la interferencia retroactiva cuando la lengua inferior influye en la lengua superior. La interferencia retroactiva se produce en el nivel fonológico (el fenómeno del ‘seseo’), morfosintáctico (ir con el tren > ir en el tren) y en el nivel léxico (trenet ‘tren de vía estrecha’, entrepán ‘bocadillo’).

5.3. Préstamos dialectales
Préstamos dialectales también llamados préstamos internos surgen del prestigio y se distinguen según el nivel social. La mayoría de los lingüistas opina que préstamos dialectales tienen muchas variedades internas, es decir, en el marco de una misma lengua histórica y como el español crea un diasistema muy complejo, se pueden notar varias influencias correlativas dentro de ese sistema. Siguiendo esta reflexión, podemos distinguir tres categorías de los préstamos íntimos:
a/ Préstamos diatópicos que son palabras o expresiones propias de variedades geográficas o diatópicas ajenas que han penetrado en el español europeo estándar.

En el marco peninsular son algunas palabras con el uso de la fonética andaluza como la pronunciación aspirada de la h- muda inicial y la pérdida de la –d- intervocálica (‘hondo’ [jondo]12).

Entre otras variedades que últimamente influyen en el lenguaje de los hispanohablantes europeos son americanismos que penetran en la lengua peninsular, sobre todo, por vías de medios de comunicación (balsero, capitalino).

b/ El segundo lugar lo ocupan los préstamos diatécnicos que podríamos definir como términos técnicos introducidos en la lengua común que se caracterizan, en muy breve, como los tecnicismos (facturación, airbus, tarifa, paella, snack-bar). El uso de los tecnicismos que aparecen en las guías turísticas sirve para brindar la objetividad al lector. Tecnicismos pueden aparecer en las esferas relacionadas con la historia, arte, flora y fauna, geografía, gastronomía etc.


c/ En el último lugar se encuentran los préstamos diastráticos que se pueden definir como la introducción de los elementos léxicos que son característicos para una clase o un grupo sociales. De la definición podemos imaginarnos que para la lengua de turismo no tienen ningún significado; sin embargo, para complementar nuestra lista de los préstamos dialectales vamos a desarrollarlos un poco más.

Entre los préstamos diastráticos podemos distinguir dos grupos particulares. El primer grupo contiene las expresiones jergales cuyo uso prevalece entre los grupos sociales bajos o también se puede relacionar con grupos profesionales (jerga delincuente). Además, hoy en día está de moda entre los jovenes quienes lo emplean como la jerga juvenil (bocata ‘bocadillo’).

El segundo grupo está representado por los gitanismos o préstamos del caló (jalar ‘comer’, parné ‘dinero’) que también consideramos los elementos internos originándose en variedades internas de la lengua española como una misma lengua histórica de la que se han intercalado en el español común.

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