Sri Ramana Maharshi



Descargar 0,93 Mb.
Página5/18
Fecha de conversión17.09.2017
Tamaño0,93 Mb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   18

D.: Yo soy un hombre de negocios. ¿Cómo manejaré mis negocios y tendré también la paz de la mente?

M.: Esto es también un pensamiento. Abandone este pensamiento también y permanezca como su verdadero Sí mismo.

D.: Se dice: Haz tu deber sin ninguna expectativa de resultados. ¿Cómo obtendré esa disposición de mente?

M.: Usted no necesita aspirar ni obtener ningún estado nuevo. Deshágase de sus pensamientos actuales, eso es todo.

D.: ¿Cómo obtendré la bhakti necesaria para ello?

M.: La bhakti es deshacerse de los pensamientos que sólo son extraños a usted (es decir, al Sí mismo).

D.: ¿Qué es la fuerza del pensamiento, el mesmerismo, etc.? Hubo un médico en París llamado Dr. Coué. Era iletrado, pero no obstante podía curar muchas enfermedades incurables por la fuerza de la voluntad. Solía decir: Genere fuerza para curarse a usted mismo. La fuerza está dentro de usted.

M.: Es a través de la misma fuerza de voluntad que ha surgido la sede de todas las enfermedades: el cuerpo.

D.: Se dice también que los pensamientos se manifiestan como objetos.

M.: Este pensamiento debe ser para mukti (la liberación).

D.: Dios debe hacernos capaces de deshacernos de los demás pensamientos.

M.: Esto es nuevamente un pensamiento. Que eso que se ha encarnado haga la pregunta. Usted no es eso debido a que usted es libre de pensamientos.

Otro visitante, de Rawalpindi, preguntó: —El Atman es sin forma. ¿Cómo me concentraré en él?



M.: Deje en paz al Atman que usted dice que es sin forma o intangible. La mente es tangible para usted. Agarre a la mente y ella lo hará.

D.: La mente misma es muy sutil y es también lo mismo que el Atman. ¿Cómo conoceremos la naturaleza de la mente? Usted ha dicho que todos los soportes son inútiles. ¿Cuál debe ser nuestro apoyo entonces?

M.: ¿Dónde se apoya su mente?

D.: ¿Dónde se apoya?

M.: Pregunte a la mente misma.

D.: Yo le pregunto a usted ahora. ¿Debemos concentrarnos en la mente entonces?

M.: ¡Hum!

D.: ¿Pero cuál es la naturaleza de la mente? Ella es sin forma. El problema es desconcertante.

M.: ¿Por qué está usted desconcertado?

D.: Los sastras quieren que nos concentremos, y yo no puedo hacerlo.

M.: ¿A través de qué sastras hemos conocido nosotros nuestra existencia?

D.: Eso es cuestión de experiencia. Pero yo quiero concentrarme.

M.: Sea libre de pensamientos. No se aferre a nada. Ellos no se aferran a usted. Sea usted mismo.

D.: Yo no comprendo dónde apoyarme y concentrarme. ¿Puedo meditar en mi mente?

M.: ¿La mente de quién?

D.: ¿Mi propia mente?

M.: ¿Quién es usted? La cuestión se resuelve entonces completamente.

(Todos se retiraron para almorzar. El visitante regresó a las dos y media de la tarde y siguió con el mismo tema).



D.: El Maharshi aconseja al buscador deshacerse de los pensamientos. ¿En qué debo concentrar la mente después de que todos los pensamientos son expelidos? Yo no veo dónde apoyarme entonces y en qué debo concentrarme.

M.: ¿Para quién es la concentración?

D.: Para la mente.

M.: Entonces concentre la mente.

D.: ¿En qué?

M.: Responda usted mismo la pregunta. ¿Qué es la mente? ¿Por qué debe usted concentrarse?

D.: Yo no sé qué es la mente. Yo pregunto al Maharshi.

M.: El Maharshi no busca conocer la mente. El preguntador debe preguntar a la mente misma lo que ella es.

D.: El Maharshi aconseja que la mente debe ser desvestida de pensamientos.

M.: Esto mismo es un pensamiento.

D.: ¿Qué queda cuando desaparecen todos los pensamientos?

M.: ¿Es la mente diferente de los pensamientos?

D.: No. La mente está hecha de pensamientos. Mi pregunta es ésta: Cuando todos los pensamientos han sido desalojados, ¿cómo me concentraré en la mente?

M.: ¿No es esto también un pensamiento?

D.: Sí, pero se me aconseja que me concentre.

M.: ¿Por qué debe usted concentrarse? ¿Por qué no debe permitir usted que sus pensamientos jueguen libremente?

D.: Los sastras dicen que los pensamientos, cuando juegan libremente, nos llevan al extravío, es decir, a las cosas cambiantes e irreales.

M.: Así pues, usted no quiere ser conducido a las cosas cambiantes e irreales. Sus pensamientos son cambiantes e irreales. Usted quiere aprehender la Realidad. Eso es exactamente lo que yo digo. Los pensamientos son irreales. Deshágase de ellos.

D.: Ahora comprendo. Sin embargo, hay una duda. «No puedes permanecer inactivo ni un segundo». ¿Cómo puedo deshacerme de los pensamientos?

M.: La misma Gita dice: «Aunque todas las acciones tienen lugar, yo no soy el hacedor». Es como el sol con las actividades del mundo. El Sí mismo permanece siempre sin-acción, mientras los pensamientos emergen y se sumergen. El Sí mismo es Perfección; es inmutable; la mente es limitada y cambiante. Usted sólo necesita arrojar sus limitaciones. Su perfección queda así revelada.

D.: La Gracia es necesaria para eso.

M.: La Gracia está siempre presente. Todo lo que se necesita es que usted se entregue a Ella.

D.: Yo me entrego y suplico para que, incluso si me pierdo, sea llevado a Ella a la fuerza.

M.: ¿Es esto entrega? La entrega, para ser completa, debe ser incuestionable.

D.: Sí, yo me entrego. Usted dice que debo bucear en el océano del Sí mismo como un pescador de perlas en el mar.

M.: Debido a que usted está pensando ahora que está fuera del océano de la Consciencia.

D.: Yo practico el pranayama. Ello genera calor en el cuerpo. ¿Qué debo hacer?

M.: El calor desaparecerá cuando la mente obtenga la calma.

D.: Eso es cierto pero es muy difícil.

M.: Éste es nuevamente un pensamiento, el cual es un obstáculo.
476. Alguien observó lo siguiente: —Se dice que quienes viven o mueren dentro de un radio de 46 kilómetros alrededor de Arunachala obtienen mukti sin pedirla. También se admite que sólo con jnana se obtiene la liberación. El purana también señala que el Vedanta Vijnana es difícil de obtener. Así pues, la mukti es difícil. Pero vivir o morir alrededor de la Colina confiere mukti muy fácilmente, ¿cómo puede ser esto?

M.: Siva dice: «Porque es Mi mandato». Aquellos que viven aquí no necesitan ninguna iniciación, diksha, etc., pero obtienen la mukti. Tal es el mandato de Siva.

D.: El purana dice también que aquellos que nacen aquí son del grupo de fieles de Siva, como fantasmas, espíritus, seres desincorporados, etc.

M.: Así se dice también de otros khetras, por ejemplo, Tiruvarur y Chidambaram.

D.: ¿Cómo es que la mera vida o muerte aquí confiere la mukti? Es difícil de comprender.

M.: Darsanad Abhrasadasi jananat Kamalalaye, Kasyantumaranan muktih smaranad Arunachalam.

«Ver Chidambaram, nacer en Tiruvarur, morir en Benarés o meramente pensar en Arunachala, es estar cierto de la Liberación».



Jananat Kamalalaye significa: «por nacer en Kamalalaya». ¿Qué es esto? Es el Corazón.

Similarmente, Abhrasadasi —la Sede de la Consciencia. Asimismo, Kasi es la Luz de la Realización. Recordar a Arunachala completa el verso. También debe comprenderse en el mismo sentido.



D.: Así pues, la bhakti es necesaria.

M.: Todo depende del punto de vista. Uno ve que todos los que nacen en Tiruvarur, o que visitan Chidambaram, o que mueren en Benarés, o que contemplan Arunachala, son muktas.

D.: Yo pienso en Arunachala pero todavía no soy un mukta.

M.: Cambiar de punto de vista es todo lo que se necesita. Vea lo que ese cambio operó en Arjuna. Él tuvo la visión del Sí mismo Cósmico. Sri Krishna dice: «Los dioses y los santos ansían ver mi Forma Cósmica. Yo no he satisfecho su deseo. Sin embargo, a ti te doto con la visión divina con la que puedes ver esa Forma». Bien, habiendo dicho eso, ¿muestra Él lo que Él es? No. Él pide a Arjuna que vea en Él todo lo que Arjuna desea ver. Si ésa fuera Su forma real, ella debe ser sin cambio y conocida por lo que vale. En lugar de ello, a Arjuna se le ordena que vea lo que desea. Así pues, ¿dónde está la Forma Cósmica? Debe estar en Arjuna.

Además, Arjuna encuentra a Dioses y santos en esa forma y ellos están alabando al Señor. Si la forma es retirada de los Dioses y los santos como ha dicho Krishna, ¿quiénes son los de la visión de Arjuna?



D.: Deben estar en su imaginación.

M.: Están ahí debido al punto de vista de Arjuna.

D.: Entonces el punto de vista debe ser cambiado por la Gracia de Dios.

M.: Sí. Eso les ocurre a los bhaktas.

D.: Un hombre sueña con un tigre, se asusta y se despierta. El tigre soñado aparece al ego soñado que también está asustado. Cuando el hombre despierta, ¿cómo es que ese ego desaparece, y el hombre despierta como el ego de la vigilia?

M.: Eso establece que el ego es el mismo. El sueño con sueños, la vigilia y el sueño profundo son fases pasajeras para el mismo ego.

D.: Es muy difícil aprehender a la mente. La misma dificultad es compartida por todos.

M.: Usted no puede encontrar nunca a la mente a través de la mente. Vaya más allá de ella para encontrar que ella es no-existente.

D.: Entonces uno debe ir directamente a buscar el ego. ¿Es así?

M.: Eso es.

Mente, ego, intelecto, son todos diferentes nombres de un solo órgano interno (antahkarana). La mente es sólo el agregado de los pensamientos. Los pensamientos no pueden existir salvo para el ego. Así pues, todos los pensamientos están penetrados por el ego (aham). Busque de dónde surge el «ego» y los otros pensamientos desaparecerán.



D.: Lo que queda no puede ser «yo» sino Pura Consciencia.

M.: Así es. Usted comienza buscando la felicidad. Al analizar usted encuentra que la miseria es causada por los pensamientos. Ellos son llamados la mente. Mientras trata de controlar a la mente, usted busca el «yo» y se fija en el Ser-Conocimiento-Felicidad.

Otro devoto: —¿Qué es la mente entonces?



M.: La mente es la consciencia que se ha investido de limitaciones. Usted es originalmente ilimitado y perfecto. Más tarde usted se reviste de limitaciones y deviene la mente.

D.: Entonces eso es avarana (velamiento). ¿Cómo acontece esto?

M.: ¿Para quién existe el avarana? Es lo mismo que avidya (ignorancia), ego o la mente.

D.: Avarana significa oscurecimiento. ¿Quién es oscurecido? ¿Cómo surge ese oscurecimiento?

M.: La limitación es ella misma oscurecimiento. No surgirán preguntas si las limitaciones son trascendidas.

16 de marzo de 1938
477. Hubo alguna referencia al corazón. Sri Bhagavan dijo: —Los yoga sastras hablan de 72.000 nadis, de 101 nadis, etc. Otros efectúan una conciliación y dicen que las nadis principales son 101, las cuales se subdividen en 72.000. Algunos suponen que estas nadis salen del cerebro, otros suponen que salen del Corazón, y hay otros que suponen que salen del coxis. Hablan de una paranadi que se dice que se eleva desde el coxis a través de la Sushumna hasta el cerebro, y desde allí desciende al corazón. Otros dicen que la Sushumna acaba en Para.

Algunos aconsejan buscar la realización en la cabeza (Sahasrara); otros entre las cejas; otros en el corazón; otros en el plexo solar. Si la realización equivale a obtener la Paranadi, uno puede entrar en ella desde el Corazón. Pero el yogi está entregado a limpiar las nadis; entonces es despertada Kundalini, la cual, según se dice, se eleva desde el coxis hasta la cabeza. Al yogi se le aconseja después descender al Corazón como la etapa final.

—Los Vedas dicen: «El Corazón es como un loto vuelto hacia abajo, o como un brote de plátano».

«Hay una mota como un átomo brillante, como la punta de un grano de arroz».

«Esa mota es como una llama y, en su centro, está sedente el Brahman trascendental». ¿Cuál es ese Corazón? ¿Es el corazón de los fisiólogos? Si es así, los fisiólogos deben saber mucho.

El Corazón de las Upanishads está construido como Hridayam, que significa: «Esto (es) el centro». Es decir, él es donde la mente emerge y se sumerge. Eso es la sede de la Realización. Cuando yo digo que es el Sí mismo, las gentes imaginan que está dentro del cuerpo. Cuando pregunto dónde está el Sí mismo en el sueño profundo de uno, las gentes parecen pensar que él está dentro del cuerpo, pero inconsciente del cuerpo y su entorno como un hombre confinado en una habitación oscura. A esas gentes es necesario decirles que la sede de la Realización está en algún lugar dentro del cuerpo. El nombre del centro es el Corazón; pero se lo confunde con el órgano cardíaco.

Cuando un hombre sueña, él se crea a sí mismo (es decir, al ahamkar, al veedor) y todo su entorno. Después, todo esto es retirado adentro de sí mismo. El uno devino muchos, junto con el veedor. Similarmente también, el uno deviene muchos en el estado de vigilia. El mundo objetivo es realmente subjetivo. Un astrónomo descubre una estrella nueva a una distancia inconmensurable y anuncia que la luz de aquélla tarda miles de años-luz en llegar a la tierra. Bien, en realidad, ¿dónde está esa estrella? ¿No está en el observador? Sin embargo, las gentes se preguntan cómo una esfera tan enorme, más grande que el sol, y a semejante distancia, puede estar contenida en las células cerebrales de un hombre. El espacio, las magnitudes y la paradoja están todos en la mente. ¿Cómo existen ahí? Puesto que es usted el que deviene consciente de ellos, debe admitir que hay una luz que los ilumina. Estos pensamientos están ausentes en el sueño profundo, pero surgen al despertar. Así pues, esta luz es transitoria; tiene un origen y un fin. La consciencia de «yo» es permanente y continua. Así pues, no puede ser la luz antedicha. Esa luz es diferente pero no tiene existencia independiente. Por consiguiente, debe ser abhasa (luz reflejada). Así pues, la luz en el cerebro es conocimiento reflejado (abhasa sam vit) o ser reflejado (abhasa sat). El conocimiento (Samvit) o Ser (Sat) verdadero está en el centro llamado Corazón (Hridaya). Cuando uno despierta del sueño profundo, eso se refleja en la cabeza, y, por consiguiente, la cabeza ya no yace echada sino que se alza. Desde ahí la consciencia se extiende por todo el cuerpo y así funciona el «yo» sobreimpuesto como la entidad despierta.

La luz pura en el cerebro es suddha manas (la mente pura) que después deviene contaminada y es malina manas, la mente que se encuentra ordinariamente.



Sin embargo, todos éstos están contenidos en el Sí mismo. El cuerpo y sus complementos están en el Sí mismo. El Sí mismo no está confinado en el cuerpo, como se supone comúnmente.

16 de marzo de 1938
478. Sri Maharshi leyó en voz alta una noticia aparecida en un diario que decía lo siguiente: Un guardabosques, armado con un rifle, caminaba por la selva cuando notó dos puntos brillantes que había en un matorral. Al acercarse más para averiguar qué eran, se encontró frente a un tigre enorme a unos metros de distancia. Arrojó su fusil, y asumió una actitud de suplica hacia el rey de la selva. El tigre se levantó y se alejó lentamente sin hacerle daño.

21 de marzo de 1938
479. El doctor Stanley Jones, un misionero cristiano, visitó al Maharshi. Escribe libros y da conferencias. Tiene dos Asramams bajo su control en el Norte de la India. Estaba acompañado por otro caballero y dos señoras. Actualmente está escribiendo un libro, «On the Indian Road», y quiere entrevistar a los hombres espiritualmente grandes de la India a fin de reunir material para el libro. Deseaba saber cómo han procedido los sabios indios y qué han encontrado como su experiencia en la divinidad. Así pues, hizo preguntas. (Esto es sólo una breve reseña de su entrevista).

D.: ¿Cuál es su búsqueda? ¿Cuál es la meta? ¿Hasta dónde ha progresado usted?

M.: La meta es la misma para todos. Pero, dígame ¿por qué debe estar usted en busca de una meta? ¿Por qué no está usted contento con la condición presente?

D.: ¿Entonces no hay metas?

M.: No. ¿Qué hace que usted busque una meta? Ésta es una contra-pregunta que ha de responder usted.

D.: Tengo mis propias ideas sobre estos temas. Yo quiero saber lo que el Maharshi tiene que decir.

M.: El Maharshi no tiene dudas que aclarar.

D.: Bien, yo considero que la meta es la realización de la mente superior por la mente inferior para que el Reino de los Cielos pueda perdurar aquí en la tierra. La mente inferior es incompleta y se debe perfeccionar por la realización de la mente superior.

M.: Así pues, usted admite que hay una mente inferior que es incompleta y que busca la realización de la mente superior para devenir perfecta. ¿Es esa mente inferior aparte de la mente superior? ¿Es independiente de la otra?

D.: El Reino de los Cielos fue descendido a la tierra por Jesucristo. Yo considero que Él es el Reino personificado. Yo quiero que todos comprendan lo mismo. Él dijo: «Yo tengo hambre con el hambre de los demás hombres», y demás. La unión mutua en el placer y el dolor es el Reino de los Cielos. Si ese Reino es universalizado todos se sentirán unidos con los demás.

M.: Usted habla de las diferencias entre las mentes inferior y superior, entre goces y dolores. ¿Qué ocurre con estas diferencias en su sueño profundo?

D.: Pero yo quiero estar completamente despierto.

M.: ¿Es éste su estado completamente despierto? No lo es. Es sólo un sueño en su sueño profundo. Todos están en sueño profundo, soñando el mundo y las cosas y las acciones.

D.: Todo esto es vedántico, y yo no tengo ninguna aplicación para ello. Las diferencias existentes no son imaginarias. Son positivas. Sin embargo, ¿cuál es ese despertar real? ¿Puede decirnos el Maharshi lo que él ha encontrado que es ese despertar?

M.: El despertar real está más allá de los tres estados de vigilia, sueño con sueños y sueño profundo.

D.: Yo estoy realmente despierto y sé que no estoy en sueño profundo.

M.: El despertar real está más allá del plano de las diferencias.

D.: ¿Cuál es el estado del mundo entonces?

M.: ¿Viene el mundo y le dice a usted: «Yo existo»?

D.: No. Pero las personas en el mundo me dicen que el mundo necesita una regeneración espiritual, social y moral.

M.: Usted ve al mundo y a las gentes en él. Ellos son sus pensamientos. ¿Puede el mundo ser aparte de usted?

D.: Yo entro en él con el amor.

M.: Antes de entrar así, ¿está usted aparte?

D.: Yo estoy identificado con él, y sin embargo permanezco aparte. Ahora he venido a preguntarle al Maharshi y a escucharle. ¿Por qué me hace él preguntas?

M.: El Maharshi ha respondido. Su respuesta equivale a esto: el despertar Real no implica diferencias.

D.: ¿Puede ser universalizada esa realización?

M.: ¿Dónde están las diferencias ahí? No hay ningún individuo en ella.

D.: ¿Ha obtenido usted la meta?

M.: La meta no puede ser nada aparte del Sí mismo: tampoco puede ser algo que se obtenga como nuevo. Si eso fuera así, esa meta no podrá ser sostenida y permanente. Lo que aparece como nuevo, también desaparecerá. La meta debe ser eterna y estar dentro. Encuéntrela dentro de usted mismo.

D.: Yo quiero conocer su experiencia.

M.: El Maharshi no busca la iluminación. Esa pregunta no es de ninguna utilidad para el preguntador. Ya sea que yo haya realizado o no, ¿en qué afecta eso al preguntador?

D.: Eso no es así. La experiencia de cada uno tiene en sí un valor humano y puede ser compartida por otros.

M.: El problema debe ser resuelto por el preguntador mismo. La pregunta es mejor dirigirla a uno mismo.

D.: Yo sé la respuesta a la pregunta.

M.: Permítanos conocerla.

D.: Hace veinte años me fue mostrado el Reino de los Cielos. Fue sólo por la Gracia de Dios. Yo no hice ningún esfuerzo para ello. Yo fui feliz. Yo quiero universalizarlo, moralizarlo y socializarlo.

Al mismo tiempo quiero conocer la experiencia de lo Divino del Maharshi.

La señora Jinarajadasa intervino y habló suavemente:—Todos estamos de acuerdo en que el Maharshi ha traído el Reino de los Cielos a la tierra. ¿Por qué le presiona usted para que responda a sus preguntas relativas a su realización? Es usted es quien debe buscarla y obtenerla.

El misionero la escuchó, hizo ligeras observaciones y prosiguió con sus preguntas al Maharshi. Luego de una o dos preguntas ligeras, el mayor Chadwick habló con severidad: —«El Reino de los Cielos está dentro de vosotros», dice la Biblia.



D.: ¿Cómo lo realizaré?

Mayor Chadwick: —¿Por qué le pide al Maharshi que lo realice por usted?

D.: No se lo pido.

Mayor Chadwick: —El Reino está dentro de usted. Usted debe realizarlo.

D.: Está dentro solo para aquellos que lo escuchan.

Mayor Chadwick: —La Biblia dice dentro de vosotros, y no agrega ninguna cualificación.

El interlocutor sintió que su conversación era ya demasiado larga y se retiró después de dar gracias al Maharshi y a los demás.


480. Señora Jinarajadasa: —¿Cómo podremos recordar la verdad experimentada en sueños?

M.: Su presente estado de vigilia, sus sueños y su deseo de recordar son todos pensamientos. Sólo surgen después que ha surgido la mente. ¿No existía usted en ausencia de la mente?

D.: Sí, yo era.

M.: El hecho de su existencia es también su realización.

D.: Yo lo comprendo intelectualmente. La verdad es sentida sólo en vislumbres temporarios. No es permanente.

M.: Esos pensamientos sofocan el estado de su realización eterna.

D.: El ajetreo de la vida de ciudad no es compatible con la realización. Los retiros en la selva proporcionan la quietud y la soledad necesarias.

M.: Uno puede ser libre en una ciudad, y sin embargo puede estar esclavizado en los retiros de la selva. Todo está en la mente.

D.: La mente es maya, supongo.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   18


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal