Sentencia t-691/12



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III. DECISIÓN
En mérito de lo expuesto, la Sala Primera de la Corte Constitucional, administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,

RESUELVE
Primero.- LEVANTAR la suspensión de los términos de este proceso.
Segundo.- Revocar la sentencia de tutela dictada por el Juzgado Treinta y Uno Civil Municipal de Bogotá que negó los derechos de Heiler Yesid Ledezma Leudo dentro del proceso de tutela de la referencia, así como la sentencia de tutela del Juzgado Veintiuno Civil del Circuito de la misma ciudad, que la confirmó. En su lugar, se resuelve tutelar los derechos a la igualdad, a la no discriminación, a la educación, al debido proceso y a la dignidad de Heiler Yesid Ledezma Leudo.
Tercero.- Ordenar a la Universidad Distrital Francisco José de Caldas que realice un acto simbólico de carácter público para celebrar los aportes de la comunidad afrocolombiana a la comunidad universitaria, y a la sociedad en general. En especial, se deberá celebrar el aporte a la construcción de una comunidad académica incluyente y respetuosa del orden constitucional vigente.
En el proceso de diseño, de planeación y de ejecución del evento, dos principios básicos se han de tener en cuenta: (i) el respeto al diálogo, el uso de la deliberación como herramienta para llegar a tomar decisiones; (ii) el respeto a la participación, garantizar que la deliberación sea abierta y todas las personas tengan acceso a ella. El evento debe permitir el acceso real y efectivo de la comunidad universitaria en general (estudiantes, docentes, personal administrativo) a presenciar y participar del mismo, tanto por el lugar, por el tiempo o por el modo en que se lleve a cabo. El evento, en cualquier caso, deberá realizarse antes de finalizar el año 2013.
La Universidad Distrital Francisco José de Caldas deberá remitir un informe escrito a la Sala de Revisión, a propósito de la realización del evento en cuestión, adjuntando un video que deje registro de cómo fue llevado a cabo el mismo, la Universidad deberá remitir copia al Alcalde Mayor de Bogotá, así como a la Personería Distrital y a la Defensoría del Pueblo.
Cuarto.- Ordenar a la Universidad Distrital Francisco José de Caldas que adopte las medidas adecuadas y necesarias para evitar que entre sus estudiantes, sus docentes y su personal administrativo de cualquier nivel jerárquico, vuelvan a suscitarse escenarios de discriminación, en general, y a causa del racismo en particular. La Universidad Distrital deberá presentar un informe con relación a esta orden dentro de 60 días calendario, contados a partir de la notificación de la presente sentencia, en el que establezca qué resolvió hacer la comunidad universitaria, señalando las fechas en que se adelantaran las acciones establecidas. La Universidad deberá remitir copia del informe a que hace referencia esta orden al Alcalde Mayor de Bogotá, D.C, y a la Secretaría de Educación del Distrito de la misma ciudad.
Cópiese, notifíquese, comuníquese, insértese en la Gaceta de la Corte Constitucional, cúmplase y archívese el expediente.

MARÍA VICTORIA CALLE CORREA

Magistrada

MAURICIO GONZÁLEZ CUERVO

Magistrado

ADRIANA MARIA GUILLÉN ARANGO

Magistrada (E)

MARTHA VICTORIA SÁCHICA MÉNDEZ

Secretaria General
ANEXOS

Primer anexo

Intervenciones y participaciones ante la Sala Primera de Revisión de la Corte Constitucional
1. Profesor Yaroslav José Chavarrio Alvarado
1.1. Luego de presentarse,281 narró el profesor Chavarrio Alvarado lo ocurrido en los siguientes términos,
“En desarrollo de mi actividad académica, el sábado 24 de abril de 2010, como era habitual, dicte la clase correspondiente a conmutación digital y en particular, el tema sistemas de colas y específicamente el concepto de intensidad de tráfico. Es mi costumbre dentro de los cursos soportar la clase con material audiovisual en el cual se dan ejemplos relacionados con los tópicos de clase a fin de reforzar los conceptos vistos en la materia, en este caso en particular el material de ese día incluye ejemplos de variedad y sistema de colas encontrados en la vida diaria, tocando tangencialmente las colas efectuadas en bancos, restaurantes de comidas rápidas, matriculas en las universidades, en los lavaderos de carros y servicios en estaciones de gasolina. En esta clase se manejó el concepto de rata de arribo y rata de servicio y se presentaron varios ejemplos; entre ellos, utilicé como analogía el hecho de que un tráfico de 1 erlang equivalía a que llegaran 25 carros en una hora y que en esas circunstancias el empleado, cajero o lavador de carros al estar en condiciones de atender un número de 25 carros en el mismo tiempo estaría muy ocupado y utilicé el término o expresión de que esta situación era como tener un jefe negrero. Este ejemplo fue tomado por el accionante como comentario racista y sintiéndose aludido, me manifestó que no debía utilizar ese tipo de ejemplos y le contesté que no le veía ningún inconveniente pero que si por ello se sentía ofendido me disculpara y proseguí la clase y ese fue todo el incidente.

El término jefe negrero o negrero es un término castizo o de uso común en el argot laboral consignado en el real diccionario de la lengua española y el sentido dado en la clase era general no especial o dirigido a algún alumno en particular. Sin embargo, el alumno hábilmente tomó tal expresión como argumento para quejarse, aumentando un léxico jamás utilizado de mi parte y menos aún la situación burlona o escénica a la cual se refiere en su tutela. La expresión utilizada sin el ánimo de ofender a alumno alguno, fue aprovechada hábilmente por el alumno, tomándola como argumento para tildarme de racista ante las directivas de la universidad y en consecuencia pedir el cambio de profesor con el objeto de solucionar su ya cuestionada situación académica en la universidad por encontrarse en período de prueba académica.”282


1.2. El profesor considerar que el estudiante, ahora accionante, no ha sido fiel a la verdad, y que en tal medida, ha afectado su derecho a la honra y al buen nombre. Dijo al respecto,
“Considero grave la actitud del estudiante al efectuar afirmaciones que no corresponden a la realidad y que afectan mi buen nombre y honra, tomando además en consideración la experiencia y profesionalismo con el que me he desempeñado como docente de la universidad, puesto en ningún momento durante la clase se sostuvo una conversación entre el profesor y el estudiante en los términos en que este último la describe en la tutela, ni se utilizaron las palabras esclavo, amo, latigazos o frases como ‘trabaje, trabaje, trabaje’ y otras que están fuera de contexto con respecto al tema tratado en clase. Tampoco existió la supuesta actitud de burla del docente descrita por el estudiante.”283
1.3. El profesor, que asegura haberse sentido incluso presionado por una persona extraña a sus clases, y que él describe como ‘de color’,284 acusa al accionante de injuriarlo.285 A su juicio, las declaraciones de varias de las personas que son estudiantes de su clase, dadas en el contexto de la investigación interna acerca de lo ocurrido, prueban su versión de los hechos.286 Por ello, reitera que el suceso que dio lugar a la presente acción de tutela, no pasó en los precisos términos que declara el accionante.
1.4. El profesor resalta que es el propio estudiante Ledezma quien reconoce que se encuentra en periodo de prueba académica. Al respecto indica que se trata de una situación que surge,
“[…] no sólo con las asignaturas mías, sino con casi todas y desde mucho tiempo antes del incidente en mi clase, de manera tal que sus problemas académicos no tienen origen en el supuesto racismo, ni en la amistad existente entre los docentes como él lo afirma o en la igualdad por parte de la Universidad; el problema radica en el mismo estudiante que ha descuidado sus deberes académicos y en su creencia que debe ser sujeto de preferencias por el hecho de pertenecer a las comunidades afro descendientes o por haber obtenido distinciones en alguna oportunidad por logros pasados, en los que no nos podemos quedar eternamente.”287
1.5. Además, el profesor advierte que los apoyos recibidos por los estudiantes que firman una declaración en tal sentido, y cuya copia reposa en el segundo cuaderno del expediente, no prueban en modo alguno los hechos ocurridos. Sólo una de las personas firmantes, corresponde al programa de Ingeniería de Telecomunicaciones. Al respeto de personas, afirma, “[…] en momento alguno les puede constar acto alguno de discriminación en este programa […]”.288
1.6. Con relación a las solicitudes presentadas por el accionante ante los jueces de tutela, considera que las mismas demuestra que el único propósito del accionante es lograr por vía judicial lo que no ha conseguido por vía académica. Dijo al respecto,
“Basta con detenernos tan sólo un instante y observamos cómo las pretensiones elevadas en la tutela que nos ocupa tienen un único y exclusivo objetivo; el pretender que mediante la utilización de la figura de la tutela, se obvien las falencias académicas en las que ha incurrido el estudiante, se le promueva sin el lleno de los requisitos estatutarios consagrados en la universidad, sin el cumplimiento del pensum académico fijado por ley para obtener el título profesional que acredita la correspondiente idoneidad y se le otorguen beneficios en sus evaluaciones, aprovechando simplemente su origen étnico.
[…] No basta con afirmar que se nos está discriminando por cualquiera de nuestras condiciones personales, es necesario probar la ocurrencia de dichas afirmaciones y tal situación en este plenario hasta la fecha no ha sucedido ni podrá ocurrir jamás puesto que realmente el supuesto hecho nunca tuvo ocurrencia.”
1.7. Para el profesor Yaroslav José Chavarrio Alvarado el estudiante nunca fue sometido a un trato discriminatorio, de acuerdo con la jurisprudencia constitucional colombiana. Entendiendo
“[…] la discriminación como un acto arbitrario dirigido a perjudicar a una persona o grupo tales, con base principalmente en estereotipos o prejuicios sociales casi siempre ajenos a la voluntad de las mismas, como raza, sexo, nacionalidad, etc. Este es el concepto que básicamente nos da la pauta para dirimir el conflicto aquí planteado, bajo el entendimiento de que dicha definición no encaja en el presente caso, como quiera que está probado que el lenguaje utilizado en mi clase tenía connotaciones meramente explicativas dirigidas a forjar conocimientos y obtener claridad de un determinado tema en desarrollo de una clase dirigida a varios alumnos todo lo cual está lejos de constituirse en un acto arbitrario dirigido a irrogar perjuicio alguno, diferente sí, es el hecho de que en el auditorio se encuentren personas prevenidas que crean que a la comunidad blanca le está prohibido utilizar la palabra negro o cualquiera de sus equivalentes.”289
1.8. El profesor solicita que se desestimen todas y cada una de las pretensiones presentadas por el accionante y que, si la Sala lo considera pertinente, compulse copias para que el estudiante sea investigado por injuriarlo a él como docente.
2. Universidad Distrital Francisco José de Caldas
El Rector de la Universidad, Inocencio Bahamón Calderón, participó en el presente proceso para solicitar a la Corte que desestime las pretensiones del accionante, pues, a su juicio, la institución no ha violado en ningún sentido sus derechos constitucionales. Dijo al respecto,
“De acuerdo con lo solicitado por ustedes, tomamos en primer término que nuestra Institución tiene como principios rectores la no discriminación a personas, por carácter y razones de sexo, origen nacional, lengua, religión, opinión política o religiosa, ni étnica y con el único propósito que se acogen nuestros estatutos y que la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, nos rige, de acuerdo con la Ley 30 de 1992, art 69 del Estatuto Superior.
Antes por el contrario, hay un conglomerado muy amplio en los diferentes programas ofrecidos por Bienestar Institucional a la Comunidad Universitaria y que hacen reconocimiento a la sociedad afro descendiente, que buscan plantear acusaciones concretas, como son los principios Rectores de Dignidad Humana, Igualdad, Imparcialidad y Lealtad y que [en] toda la comunidad universitaria, han sido tratados con respeto para todos los efectos institucionales, que como Universidad Pública que somos, y seremos respetuosos de ésos derechos que la Constitución de 1991 otorga.
Por lo anteriormente expuesto, y acorde que no ha habido discurso racial discriminatorio en el aula de clase o fuera de ella, por parte del docente Yaroslav José Chavarrio Alvarado, hacia el estudiante en Ingeniería en Telecomunicaciones Heiler Ledezma, como se evidencia en los testimonios de estudiantes presentes en el aula de clase y, como los mismos evidencian la disculpa ofrecida por el docente José Chavarrio al estudiante Ledezma, cuando se dieron los hechos, en el momento en que el docente empleó la expresión ‘Negrero’ y que como manifiestan los estudiantes, no tuvo la connotación racial que el estudiante Ledezma expone es su queja o esto sirva de justificación de su bajo rendimiento académico (ver anexos versiones de los estudiantes del curso y de los representantes estudiantiles). Y por cuanto no se han violado los derechos constitucionales ni fundamentales de acuerdo con la Carta Política de 1991, y, que el docente institucionalmente desde que está vinculado a la Universidad Distrital y hasta la fecha, goza de buena conducta, buena moral y sanas costumbres.”
2.1. Los representantes estudiantiles Eduardo Salazar Prado y Wilton Angulo Castañeda participaron dentro del proceso para acompañar la posición de la universidad. Reiteran el apoyo al profesor Yaroslav José Chavarrio Alvarado por considerarlo un gran docente, de buenas calidades humanas. Dicen entre otras cosas,
“[…]; ratificamos la posición y las palabras de sus compañeros de clase de Conmutación Digital, los cuales argumentan en sus documentos y en las reuniones a las que han asistido que durante clase en referencia los hechos no acontecieron de la forma en que dice el estudiante Ledezma Leudo, que sí existió por parte del docente el uso del término negrero pero que en ningún momento [haciendo] alusión a algún tipo de discriminación sino que lo utilizó como referencia a un ejercicio que estaba explicando en clase, que el estudiante en cuestión trascurrido algún tiempo solicito al docente realizar una disculpa pues se sentía discriminado por este término y que el docente respectivamente explicó que el término lo usó netamente como un término cotidiano de ejemplo de trabajo y que en ningún momento quiso referirse al estudiante Ledezma Leudo ni a su tipo de raza”.290
3. Heiler Yesid Ledezma Leudo
Durante el tiempo que el proceso ha sido conocido por la Sala de Revisión, el accionante Heiler Yesid Ledezma Leudo ha participado en varias ocasiones.
3.1. El 17 de marzo de 2011, remitió una comunicación en la que presentó su promedio académico REAL (3,6375). Adjuntó copia de las calificaciones de las asignaturas cursadas por él en el ciclo de Ingeniería en Telecomunicaciones en la Universidad Distrital, Francisco José de Caldas.291
3.2. El accionante aclaró (9 de marzo de 2011) que activar el Convenio entre la Universidad Distrital y la Universidad Nacional Abierta y a Distancia ha sido la única manera de que su derecho a la educación no se vea obstaculizado.292
3.3. Posteriormente (12 de abril de 2011), Heiler Yesid Ledezma Leudo le informó a la Sala de Revisión que cumplió con los requisitos académicos y sólo le hace falta sustentar su tesis de grado.293
Después (20 de mayo de 2011), el accionante demostró que el promedio de su carrera suministrado por la Universidad Distrital a la Juez de primera instancia, supuestamente de dos punto ochenta y uno (2.81), era errado. El promedio que se ha debido reportar al proceso judicial era de tres punto veintiocho (3.28).294
3.4. El actor también informó a la Sala de actuaciones sesgadas y parcializadas en contra de su hermano gemelo, Heicer Enrique Ledezma Leudo, al sustentar la tesis que presentaron conjuntamente.295 Remitió copia de la comunicación en la que éste (Heicer Ledezma) le explicó al Consejo Curricular respectivo de la Facultad Tecnológica lo ocurrido con el profesor Henry Montaña Quintero.296
3.5. El 14 de julio de 2011, el accionante puso en conocimiento de la Sala de Revisión un documento suscrito por Bienestar Institucional con ocasión a la reunión del Grupo Étnico de Gestión de la Universidad Distrital ‘Francisco José de Caldas’, “[…] en donde se evidencian algunas anomalías consistentes en escenarios de discriminación de tipo racial fomentados por parte de personal docente y administrativo, generadores de gran impacto en el plano personal (psicológico, afectivo y emocional).297 En tal contexto se analizó el nuevo caso de Heicer Ledezma. El Acta de la reunión dice, entre otras cosas, lo siguiente,
“Heicer Ledezma expone detalladamente y con documentos que sirven de soporte de sus afirmaciones, el caso de racismo del que tanto él como su hermano han sido víctimas.
Seguidamente, el profesor Rosendo de la Universidad Distrital señala que existe la necesidad de que los estudiantes afrocolombianos de la UDFJC se gradúen y en ese sentido, añadió que una institución de educación superior como la Distrital no soportaría que se discriminara a cualquier estudiante puesto que ese tipo de conductas son inadmisibles en cualquier docente. Más adelante el profesor Rosendo señaló que conoció de primera mano la situación relacionada con los hermanos Ledezma ya que es docente de la Facultad Tecnológica donde se dieron los hechos y por ello cree que efectivamente Heicer Ledezma fue víctima de discriminación más no de racismo por parte de un docente de la Universidad Distrital, puesto que la conducta del docente de romperle en la cara el documento entregado por el estudiante contraría la ética docente e incluso sus argumentos violan una parte fundamental del estatuto estudiantil en relación con los trabajos de grados.
Posteriormente, el profesor Rosendo señaló que desafortunadamente en la sociedad colombiana existe un problema cultural de fondo relacionado con la forma soterrada como se manifiestan las conductas racistas y esa misma situación se reproduce dentro de las instituciones educativas, las cuales en la mayoría de los casos son aceptadas por los docentes o directivos de las instituciones. Respecto a lo anterior el profesor Rosendo preguntó ¿de qué forma se podría tipificar y exponer las tendencias o conductas racistas dentro de la Universidad Distrital FJC? Finaliza señalando que es claro que en la Universidad Distrital se deben alfabetizar a todos los docentes, puesto que no se deben admitir este tipo de conductas.”298
Al final, el Acta indica que se llegaron a las siguientes conclusiones,
“Dentro de las conclusiones más importantes de la reunión se estuvo de acuerdo en que efectivamente los hermanos Ledezma son víctimas claras de racismo y discriminación por parte de algunos docentes de la Facultad Tecnológica de la Universidad Distrital FJC. En tal sentido, se acuerda realizar un proceso de acompañamiento a los hermanos Ledezma como mecanismo para que logren graduarse sin más contratiempos y de manera más justa. Al respecto, los hermanos Ledezma señalan que ellos están realizando las correcciones y ajustes necesarios sugeridos por el profesor que tiene asignado el documento.”299
A parte de tener que acompañar el proceso de graduación y de calificador externo de los hermanos Ledezma Leudo, se presentaron otras propuestas generales para la Universidad así,
“1) Crear un plan de acción contra el racismo y la discriminación racial que incluya denuncias, reconocimiento público y solicitud de perdón en espacios públicos por parte de los directivos y profesores de la universidad que estén vinculados con este tipo de prácticas.
2) Formar y capacitar a los directivos y demás funcionarios de la Universidad en temas de racismo y discriminación racial que incluya todas las autoridades académicas y administrativas, independientemente de su nivel jerárquico.
3) Formular y llenar de contenido la propuesta de creación de un Comité de arbitramento en los temas de racismo y discriminación racial.
4) Discutir y trabajar la propuesta de creación de una comisión académica, protocolo contra el racismo o instancia académico-administrativa para dirimir los casos de calificación a estudiantes afros.”300
3.6. El 19 de diciembre de 2011 el accionante Heiler Yesid Ledezma Leudo presentó copia de la decisión mediante la cual se había decidido sancionar a Frank Nixon Giraldo Ramos (Coordinador de ingeniería en telecomunicaciones) y a Harold Vacca González (profesor que había investigado el caso de racismo) con dos meses de suspensión en el ejercicio de su cargos.301 La Delegada para la Vigilancia Administrativa de la Personería de Bogotá sancionó el 15 de diciembre de 2011 a los profesores en cuestión por considerar que habían violado el derecho al debido proceso de Heiler Yesid Ledezma Leudo.
En el caso del profesor Harold Vacca González se indicó lo siguiente,
“[…] se le cuestiona dentro de este plenario, no adelantar la investigación disciplinaria referente al caso de posible racismo del profesor Yaroslav Chavarrio, respecto al estudiante Heiler Yesid Ledezma para la cual fue asignado […]
[…] las diligencias realizadas por el profesor Vacca González, concluyeron con un informe en el que se determina que no hubo actos de racismo, ni irrespeto por parte del profesor y por tanto no amerita apertura, ni proceso disciplinario alguno; es decir que no se realizó investigación, pero culmina con una decisión de fondo, porque se llega a la conclusión que no hubo actos de racismo, lo que equivale a una decisión de fondo, porque decidió el asunto de la queja y frente a la cual guardando el respeto al debido proceso debía tener la oportunidad el quejoso de recurrir ante una instancia superior, para que se revisara la actuación y la decisión en caso de inconformismo frente a esa decisión, pero no se le brindó esa oportunidad, menoscabando abiertamente el debido proceso, especialmente el principio de la doble instancia que se encuentra instituido en Colombia para actuaciones judiciales y administrativas.
Al respecto se pregunta el despacho ¿si no hubo proceso disciplinario, entonces como se concluye que no hay conducta racista? Llegar a esa afirmación implica la recopilación de un material probatorio y el análisis del mismo, pero por supuesto que respetando las formas propias del juicio y con mayor veras en tratándose de un proceso con características de derecho sancionatorio, el cual requiere de algunas ritualidades.
Tanto es que se dio por concluida la investigación con el informe del docente Vacca González que la misma Rectoría de la Universidad en la respuesta que da a los Despachos Judiciales referentes a la tutela impuesta y en las comunicaciones que se libran, como se observa a folios 158, 161 y 243, afirma que no existió hecho de racismo alguno por parte del profesor Yaroslav Chavarrio, cuando ya en la presente investigación vemos cómo fue que se realizó la investigación al citado profesor.
[…] a lo expuesto, no son de recibo las exculpaciones del disciplinado y su defensa concluyendo el Despacho que el cargo endilgado al profesor Harold Vacca González, no fue desvirtuado y por el contrario está llamado a prosperar.”
Con relación al profesor Frank Nixon Giraldo Ramos, el pronunciamiento de la Personería de Bogotá indicó que en su calidad de Director del Consejo Curricular, había aceptado la investigación presentada por el profesor, a pesar de su incongruencia. Al respecto dice lo siguiente,
“[…] se le cuestiona dentro de este plenario, que en su condición de Coordinador del Proyecto curricular, al ordenar la investigación disciplinaria contra el profesor Yaroslav Chavarrio, por el posible caso de racismo respecto al estudiante Heiler Yesid Ledezma, no dio aplicación al procedimiento establecido en el capítulo 2 del Acuerdo N° 011 de 2002, toda vez que no profirió el auto formal de apertura que indica la citada norma para iniciar el proceso, al cual debía proceder por cuanto se había puesto en conocimiento los hechos por parte del alumno Ledezma, mediante queja escrita.
Además, porque siendo quien preside el Consejo Curricular de Electrónica, acogió el informe presentado por el investigador, con todas las inconsistencias presentadas en la investigación.
[…]
[…] se le reprocha [como primer] cargo específicamente, el no haber proferido el auto formal de apertura que indica la citada norma para iniciar el proceso.
Al respecto, considera el Despacho que si bien el acuerdo habla de un auto formal de apertura, el escrito con el cual se ordenó la investigación, contiene los elementos señalados en dicho reglamento, como es, que se trata de uno de los funcionarios que dicha norma faculta para ordenar la investigación, que se tenía conocimiento del hecho a través de un aqueja de un estudiante y que ofrecía serios motivos de credibilidad; además que el auto formal de apertura, es un auto contra el que no proceden recursos, por tanto tal con dicho escrito, a la luz del artículo 116 del estatuto del profesor, no se vulneran derechos de ninguna de las partes, por ende concluye el Despacho que se trata de un formalismo que no transgrede de manera ostensible el debido proceso, por lo que se considera que este cargo no está llamado a prosperar.
No ocurre lo mismo, con el segundo cargo endilgado al señor Giraldo Ramos, consistente en que siendo quien preside el Consejo Curricular de Electrónica, acogió el informe presentado por el investigador, con todas las inconsistencias presentadas en la investigación. Al respecto como ya vimos en el análisis efectuado respecto al cargo atribuido al profesor Harold Vacca González, análisis que será tenido en cuenta en su totalidad también para este cargo; está evidenciado que el docente investigador adelantó una investigación disciplinaria contra el profesor Yaroslav Chavarrio, desconociendo los preceptos establecidos en el estatuto del profesor, los preceptos legales referentes a las ritualidades de la prueba testimonial y tampoco se respetó el debido proceso en cuenta a los recursos de ley.
[…] no son de recibo las exculpaciones del disciplinado y su defensa, concluyendo el Despacho que el segundo cargo endilgado al profesor Frank Nixon Giraldo Ramos, no fue desvirtuado y por el contrario está llamado a prosperar.”
La Personería Delegada consideró que le “preocupaba […] la usanza de lo que se hace en la Universidad Distrital en materia de procedimientos para disciplinar a sus docentes, conforme a lo expuesto por los investigados y probado en el presente investigativo, desconoce el imperio de la Constitución Política, la ley disciplinaria y los mismos reglamentos expedidos por el ente Universitario para tal fin y que se mire el tema como meramente académico, desconociendo y despreciando el aspecto jurídico al que deben ceñirse estas actuaciones, máxime que tienen carácter sancionatorio; no es aceptable para este Despacho que se creen prácticas impuestas por la usanza académica, en total contravía con el sistema jurídico imperante, toda vez que en nuestro ordenamiento legal no opera el derecho consuetudinario, sino la aplicación de procedimientos previamente establecidos, todo ello regido por los principios Constitucionales de legalidad y debido proceso.302
La Personería Delegada respectiva, además de imponer las sanciones indicadas, remitió copia de la totalidad del expediente a la Procuraduría General de la Nación, para que se investigue al profesor Yaroslav José Chavarrio Alvarado.
3.7. Finalmente, Heiler Yesid Ledezma Leudo, presentó a la Sala de Revisión un certificado de la Vicerrectoría Académica de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, con el resultado del 100% de las materias cursadas. Además, el resultado de la evaluación de su trabajo de grado.
4. Alianza Colectiva Multi-Étnica Estudiantil de la Universidad Distrital, Francisco José de Caldas, ACME-UD
El primero de junio de 2011, la Alianza Colectiva Multi-Étnica Estudiantil de la Universidad Distrital, Francisco José de Caldas (sociedad multipresidida) participó dentro del proceso ante la Sala de Revisión, para acompañar los argumentos del accionante. Además de reiterar lo dicho por éste, se cuestiona detalladamente, frase a frase, la participación del Rector de la Universidad Distrital ante la Corte Constitucional.303
4.1. En especial aclaran que el accionante, si bien tiene carácter, no es una persona que irrespete a los demás y, mucho menos, que llegue hasta agresiones físicas. A su parecer se trata de afirmaciones que se presentan sin sustento alguno”.304
4.2. Rechazan que el Rector de la Universidad reconozca que haya ocurrido un hecho de discriminación en la clase del profesor Yaroslav Chavarrio, pero que lo denomine tan sólo como un ‘hecho bochornoso’ y, más grave aún, que oculte la gravedad de lo ocurrido, al sostener que fue una analogía no concluyente que ‘bien pudo obviarse’. De la misma manera como consideran reprochable que la Decana haya remitido información errada al juzgado de primera instancia.305
4.3. Cuestionan el supuesto servicio especial que afirma el Rector de la Universidad, que se brinda a la población afrodescendiente. “[…] Nunca se aplica en la realidad. Es ampliamente sabido en la comunidad universitaria que el trato que han recibido los Afrodescendientes no es diferente del trato inhumano que ha recibido el estudiante Heiler Yesid en el caso de racismo que motiva la acción de tutela.”306
4.4. Los estudiantes rechazan que el Rector de la Universidad Distrital considere, aún, que el concepto de ‘raza’ tiene validez como criterio de clasificación en ciencias naturales. Dicen al respecto,
“Primero debemos aclarar que no existen las razas humanas, de manera que esta afirmación en sí demuestra la falta de claridad y conocimiento que tienen estos dos representantes estudiantiles con respecto a la discriminación racial y conceptos de etnia. Si bien aún se usa la palabra racismo cotidianamente, esta deriva de un error de concepto históricamente reproducido respecto a la falsa creencia de que el color de la piel de los seres humanos clasifica a estos en ‘razas’, error que la Ciencia genética demostró hace décadas con respecto a las anteriormente llamadas razas humanas. Así, aunque aún se use bibliográfica y coloquialmente la palabra ‘racismo’ para enunciar la discriminación que sufre un individuo en virtud de su etnia, es claro que la palabra racismo no demuestra la existencia de razas humanas.
Habiendo hecho esta aclaración nos permitimos argumentar que es impensable siquiera suponer que Heiler Ledezma opte por este tipo de comportamiento en escenarios en los que evidentemente es minoría. Era el único estudiante Afrodescendiente de la clase. Pero más allá de razones numéricas que evidencian que efectivamente [era] minoría, [… el estudiante] siempre se ha enorgullecido de llevar en lo más alto las insignias de la Universidad Distrital independientemente de la conformación étnica-poblacional de la institución.”
4.5. La intervención fue suscrita por trescientas veintiséis (326) personas que escriben su nombre, código como estudiantes de la universidad, documento de identificación y firma.
4.6. Finalmente, se adjuntó copia de la carta de abril 7 de 2011 del representante estudiantil Paterson Steven Rodríguez Chaparro, dirigida a la Alianza Colectiva Multi-Étnica Estudiantil.307
5. Asociación Colombiana de Universidades, ASCUN
El Director Ejecutivo de la Asociación, Bernardo Rivera Sánchez, intervino en el proceso para defender la posición de la Universidad acusada, en los siguientes términos,
“Resulta incuestionable que en un Estado de Derecho como el nuestro, el trato discriminatorio por circunstancias como la señalada por el accionante, no puede tolerarse, y debe ser respondido por la autoridad respectiva con acciones de verificación e investigación, dentro del marco normativo que le otorga la autonomía universitaria.
Esas acciones se llevaron a cabo por la Universidad, con lo cual se destaca la importancia que la institución le otorgó a la queja. Por esta razón no se puede aceptar tampoco se puede admitir que se haya producido violación del artículo 13 de la Constitución, así como tampoco se puede admitir que exista violación de los artículos 67 y 68 ibídem, pues en manera alguna se le ha negado al accionante el acceso a la educación o se ha negado a los grupos étnicos ‘derecho a una formación que respete y desarrolle su identidad cultural.’
Respecto a la libertad de cátedra, tal y como lo consignó la Corte Constitucional (T-588 de 1998), no podemos desconocer que la ‘independencia y autonomía de cátedra otorgada al docente está sujeta a límites que surgen del respeto a otros derechos constitucionales y de la conformación misma del proceso de aprendizaje.’ Pero en el caso presente, la queja del estudiante no está dirigida al contenido de la cátedra, sino a un comentario marginal, cuya interpretación y alcance solamente puede definirse al interior de la institución y con la participación de los involucrados. […]
Por lo anterior, se considera entonces que la presencia misma del accionante en la universidad es expresión de respeto a las normas constitucionales y el trámite de ésta para verificar las quejas del estudiante, demuestran que el ente educativo ha tenido interés en investigar los hechos con prontitud.”308
6. RedAfro
El Presidente de RedAfro, Donaldo Barrios Gelez, participó en el proceso para defender la posición de Heiler Yesid Ledezma Leudo. Luego de hacer varias anotaciones conceptuales, la intervención dijo lo siguiente, 309
“Siendo el respeto hacia las minorías étnicas una obligación del estatuto universitario, el docente Yaroslav Chavarrio, debió ir más allá del cuidado que el general de las personas deben tener por el derecho de los afrodescendientes a no recibir tratos discriminatorios, esto es, no permitir que en el desarrollo de su cátedra se menoscabe la moral de un estudiante en razón de su pertenencia a un grupo étnico. De las pruebas se infiere que el docente no sólo permitió que en sus clases se mostrara la ‘raza negra’ como aquella que puede ser sometida a trabajo sin descanso bajo los latigazos del amo, sino que también actuó en forma discriminatoria.
La norma violada no es sólo una disposición inspirada en conservar el orden de la universidad, ésta constituye el reconocimiento y vigencia del principio universal y constitucional de la no discriminación por razón de la raza, por lo que no vemos en el acto una simple violación (si hay violaciones simples), se trata de un acto que vulnera derechos fundamentales de un estudiante aún en contra del estatuto docente de la institución, conducta que merecía un control por parte del estamento universitario competente. En el mismo sentido atribuimos un reproche social a la conducta omisiva del Consejo Curricular al considerar que no era necesario repara el daño.
Dora Marcela Martínez, Decana de la facultad tecnológica en su contestación a la tutela, al referirse a los hechos de discriminación racional plantea breve y lapidariamente, ‘no fue de manera intencional o despectiva’ aparte de esa breve justificación a los actos despectivos protagonizados por el docente Yaroslav Chavarrio, contra los negros, no volvió a tratar el tema.
La defensa de la Universidad Distrital […] frente a la acción instaurada por Heiler Yesid Ledezma, se fundamentó en tratar de demostrar que el accionante no tiene un rendimiento académico sobresaliente como éste lo predica en la demanda, no teniendo esto ninguna relevancia jurídica para el caso y la identificación del demandante como víctima. También se esmera la accionada en demostrar que en el ejercicio de la autonomía universitaria, el Consejo Curricular, podía negar o aprobar las solicitudes del estudiante en el sentido de ser instruido y evaluado por otro docente que no lo discriminara.
El concepto de la Corporación RedAfro, es que la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, trata de invisibilizar una conducta claramente discriminatoria que se da al interior de su plantel educativo que viola desde los tratados internacionales en contra de la discriminación por razón de la raza, trasgrediendo los principios de nuestra constitución política.”
7. Movimiento Cimarrón
Juan de Dios Mosquera Mosquera, en su calidad de Presidente del Movimiento, participó dentro del proceso, para apoyar el reclamo de justicia de Heiler Yesid Ledezma Leudo.
7.1. A juicio del profesor Mosquera, el racismo en Colombia tiene origen en la ideología de la sociedad esclavista, la cual, desafortunadamente, persiste a través de los prejuicios y de los estereotipos.
“El Racismo en Colombia tuvo su origen en la ideología de la sociedad esclavista, imperial, colonial, impuesta por los españoles y europeos, en el continente americano para adueñarse de los territorios, oro y tantas riquezas, destruyendo a las sociedades indígenas y cometiendo el crimen de lesa humanidad, de secuestrar desde África violentamente a millones de personas de los pueblos como blanco, impuso en la sociedad colonial por la fuerza la creencia de que era un ser superior, civilizado y cristiano a quien Dios había dotado de alma e inteligencia, y el papa les había dado el poder de conquistar, dominar y cristianizar a los pueblos indígenas y africanos.
El colonizador español, después de crear el NEGRO, impuso la creencia de que las personas africadas esclavizadas eran inferiores, salvajes y paganas, que su Dios había creado sin alma y como animales, con una fuerza salvaje para el trabajo y sin inteligencia, y destinados a servir y ser esclavos eternos de los blancos; estas creencias racista fueron integradas a la conciencia colectiva como principal ideología de la sociedad junto al cristianismo, durante toda la sociedad colonial y republicana esclavista, de esta ideología surgieron los estereotipos que siguen afectando la sicología colectiva de la población colombiana en la actualidad, cuando se abolió la esclavitud en Colombia en 1851 esta visión se siguió transmitiendo de generación en generación, sin ningún cuestionamiento y sirviendo de justificación de la Discriminación Racial.”
7.2. El profesor Mosquera resalta que la reproducción de los prejuicios y estereotipos racistas están en el aire. Las personas las reproducen en diversos ámbitos y contextos, casi de manera inconsciente.
“Medios de reproducción del racismo: la ideología del racismo, es como el aire, siempre está en el ambiente colectivo e individual y lo respiramos todas las personas sin distingos de color de piel o clase social, está presente en los aparatos ideológicos y el sistema de comunicación, formal e informal, que forma o deforman la opinión pública y la identidad cultural dentro de la sociedad colombiana. El racismo se reproduce y difunde a través de:


  • El lenguaje




  • Los medios de comunicación




  • La publicidad




  • La educación




  • La religión




  • La visión de la filosofía y el arte




  • Los chistes




  • La lúdica




  • Los gestos

La presencia del adjetivo negro como sustantivo para referirse o dirigirse a las personas afro o personas negras, es una herencia directa del esclavismo, en el trato de los españoles con las personas africanas esclavizadas.


Hoy no podemos seguir utilizando estos términos racistas, no podemos seguir hablando como los esclavistas y reproduciendo el sentido de su lenguaje denigrante de las personas negras, es necesario construir una nueva visión de nuestra africanidad y afrocolombianidad, una visión crítica de la historia de las ciencias sociales y el compromiso con el discurso ético, político de los derechos humanos, que nos convocan asumir la tarea de criticar y contextualizar el lenguaje que hemos heredado y enaltecer nuestra afrocolombianidad, restableciéndoles a las personas afros la dignidad humana ignorada y ultrajada,”
8. Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales
La intervención de la Facultad fue remitida por el Profesor Asociado Gregorio Mesa Cuadros. Luego de hacer referencia al problema jurídico del caso, al principio de no discriminación racial, a la libertad de cátedra y a la autonomía universitaria, la intervención presenta la posición de la intervención así,
“Para la Facultad […] en el caso en discusión sí existe discriminación racial en la Universidad Constitucional y del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, en atención a que las conductas son coincidentes con las definiciones elaboradas por la misma Corte que indican la conducta discriminatoria a partir de ‘toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos de raza’ que menoscaba los derechos humanos y las libertades fundamentales en cualquier esfera de la vida pública, vulnerando el derecho a la igualdad y se constituyen en una ofensa profunda contra varios de los principios que sustentan nuestra comunidad política y la sociedad internacional. || […] la práctica de discriminación realizada por los profesores afecta no sólo derechos fundamentales sino que también desconoce la existencia de afrocolombianos como individuos y como colectivos que conforman la sociedad multicultural colombiana.
[…]
De las pruebas aportadas en la tutela, resulta palmaria la existencia de un sistema de discriminación racial en la Universidad Distrital de Colombia: algunos profesores (dos en concreto) evidencian ante sus estudiantes actitudes racistas (el uno pone un ejemplo en donde ridiculiza a los negros en general, y aun estudiante en particular, y se niega a corregir o aclarar la situación oportunamente; el otro evalúa injustificadamente un trabajo igual con notas diferenciales, en donde la menor resulta en detrimento de un estudiante afrodescendiente), la investigación posterior no sólo deriva en impunidad de sus actitudes sino en re-victimización de los agredidos, las autoridades universitarias aducen razones procedimentales para no enfrentar de fondo el problema y la conclusión general que queda en el aire es que un docente puede recaer en esas conductas sin que suceda nada, amparado en la libertad de cátedra y en la dificultad que entraña probar sin dejar duda actitudes racistas.”310
9. Centro de Estudios en Derecho Justicia y Sociedad, DeJuSticia, y el Observatorio de Discriminación Racial
El Centro de Estudios DeJuSticia actuando en nombre propio y como miembro del Observatorio de Discriminación Racial,311 participó en el presente proceso de acción de tutela, para indicar que a su parecer los derechos del accionante sí fueron vulnerados.312
9.1. Luego de analizar los alcances de los derechos involucrados en el caso (la libertad de cátedra y de expresión, por una parte, y los derechos a la igualdad y a la prohibición de discriminación por otra), en especial a propósito de los discursos de odio, se proponen cuatro criterios de ponderación en casos de conflicto entre los derechos a la libertad de cátedra y la prohibición de discriminación. Dice la intervención al respecto,
“A nuestro juicio, deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos: (i) que el discurso sea difundido en ejercicio de la relación de poder derivada de las actividades docentes, (ii) que no tenga pertinencia en la explicación del tema, (iii) que profundice una segregación racial, y (iv) que las afirmaciones estén movidas por el odio o prejuicios sociales.”313

9.2. Para DeJuSticia, los cuatro criterios son aplicables al presente caso, así,


“El primer requisito se cumple con claridad pues el discurso se presentó en desarrollo de las actividades docentes como profesor de la asignatura de Comunicación Digital y en horario de clase. Por lo tanto el discurso se desarrolló en desarrollo de la relación de poder derivada de su condición de profesor y actuó en el escenario de enseñanza y aprendizaje en el que sus alumnos están receptivos a las ideas que de él vengan.
Frente a la pertinencia del comentario, el ejemplo hacía referencia al alto grado de ocupación del trabajador, pero esto no requería extenderse en la condición de la población negra, ni relacionarla con la esclavitud, con la violencia física a la que fue sometida, pues no son pertinentes para la explicación del caso. Además de que no venía al tema, no tenía necesidad de enfatizar, de la forma en que lo hizo, en la condición racial y la esclavitud, ni mucho menos recalcar la cuestión en uno de sus alumnos.
El comentario además tiene un contenido que profundiza una diferencia racial innecesariamente, lo cual no responde a los criterios de igualdad. En caso de un auditorio universitario, para explicar el tema al que hacía referencia el profesor, no se necesitaba llamar la atención sobre una diferencia racial, ni hacer énfasis en ella de la forma en que lo hizo el docente. De este modo, el docente refuerza una división desafortunada en la historia que ha generado y genera aún, las distinciones más graves en cuanto al goce de derechos.
Ante el elemento de odio o prejuicios sociales, la pantomima que acompaña al discurso evidencia un elemento burlesco que denota un trato irrespetuoso y denigrante de la población afrodescendiente. El énfasis en la idea de ‘trato negrero’, lejos de tener un matiz crítico frente al pasado de esclavitud que padeció esta población, revela más bien una intención de ubicar a los afrodescendientes en el lugar de los subalternos. El elemento de violencia está presente en la forma de expresión del docente: la burla constante, los gestos que hacía con las manos y la inferencia que se hace cuando señala que es motivo de risa que uno de sus estudiantes pueda verse reflejado en tal situación de esclavitud.
Por todo lo anterior, consideramos que las expresiones del docente Yaroslav Chavarro corresponden a un discurso discriminatorio. En este sentido, consideramos que hubo una vulneración del derecho a no ser discriminado del peticionario y que resulta válido limitar la libertad de cátedra y la libertad de expresión en aras de proteger el derecho a la igualdad y de preservar la prohibición de discriminación.”
9.3. Finalmente, la intervención contextualiza el caso en el entorno de discriminación existente en Colombia y hace algunas propuestas concretas con relación a qué medias adoptar en razón a la violación a los derechos del accionante que se constata en el proceso.314
A la intervención le interesa, en especial, resaltar que el racismo y la discriminación por raza, siguen siendo elementos presentes en la vida cotidiana del País. Dice al respecto,
“La segregación persiste y no encuentra una posibilidad viable para eliminarla en las políticas públicas del país. Se ha avanzado en algunos aspectos como el reconocimiento de la etnoeducación, pero la puesta en marcha de las ideas y proyectos no ha sido lo más favorable. Precisamente muchos actos de discriminación no son reconocidos como tales y menos aún existen acciones que los combatan.
Concretamente en materia de educación, los resultados siguen reproduciendo una exclusión social. El escenario de aprendizaje tiene la capacidad de dotar a las personas de herramientas para tomar un papel activo y participativo en la gestión de lo público y la exigibilidad de derechos, pero cuando esto se acompaña de una calidad y un acceso precario, el producto será la constancia de la segregación y la ausencia de derechos.
La Ley General de Educación tiene dos avances puntuales para las comunidades afrodescendientes: reconoce la necesidad de tomar medidas para eliminar los estereotipos que fomentan la discriminación racial y de implementar la etnoeducación. La búsqueda del primer objetivo se ha enfocado en la creación de una cátedra obligatoria de Estudios Afrocolombianos, y la del segundo, en el nombramiento de docentes con un perfil de etnoeducadores. Aunque esto representa un avance, debe trabajarse también en otros campos, como el programa de estudios, los temas y la metodología. Y en relación con el primer propósito, en otras formas de eliminar la estigmatización y tomar medidas que la sancionen.
Lo cierto es que si existe un espacio en el que se pueda generar un cambio e impulsar una sociedad más incluyente y democrática, ese espacio es la educación, desde los contenidos que allí se imparten, hasta la forma de funcionamiento de las instituciones y el perfil y papel de los docentes. Por lo tanto, siempre debe haber una coordinación de los actores claves en este proceso para orientar las acciones que conlleven a la eliminación de las diferentes formas de discriminación racial en Colombia.”315


Segundo anexo
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