Sentencia número setenta y dos



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SENTENCIA NÚMERO SETENTA Y DOS.-

En la ciudad de Concordia, Provincia de Entre Ríos, a los veinticuatro días del mes de junio de dos mil dieciséis, se reúne el Tribunal de Juicio y Apelaciones presidido por el Vocal Dr. Martín Francisco Carbonell, e integrado por los Dres. Edwin Ives Leonardo Bastián y Silvina Isabel Gallo, conforme a lo informado a fs. 54 vta., para deliberar y dictar sentencia en los autos caratulados "IBARROLA, JUAN CARLOS S/ HOMICIDIO AGRAVADO EN GRADO DE TENTATIVA, ROBO DOBLEMENTE AGRAVADO y PORTACIÓN ILEGAL DE ARMA DE FUEGO DE USO CIVIL, EN CONCURSO IDEAL”, Expte. Nº 3510 del registro de este Tribunal.-

Han actuado en el debate los Dres. Maximiliano Larocca Rees y Gustavo Confalonieri en representación del Ministerio Público Fiscal, el imputado Juan Carlos Ibarrola y sus abogados de confianza los Dres. Juan José Buktenica y Francisco Azcué en ejercicio de la Defensa Técnica del mismo.-

Al concretar su alegato final acusatorio, el fiscal consideró que se han logrado acreditar todos los extremos que fueran objeto de acusación. Sostuvo la existencia de abultada prueba que permite probar la materialidad del hecho. Valoró en primer término la versión aportada por Durcach en el plenario, a quien calificó de coherente y razonado quien dio detalles pormenorizados del suceso, destacando que imputó directamente a Ibarrola de ser el autor material del ilícito. Relacionó sus dichos con la versión aportada por el testigo Bogado, vecino del mismo, quien se entrevistó con aquél, indicó que su declaración apoya la credibilidad del relato de Durcach. Alegó que Durcach estaba baleado que pensaba que se iba a morir y que se debe tener en consideración el contexto y las circunstancias de modo tiempo y lugar a los fines de evaluar de qué manera cuenta el evento a terceras personas.

Añadió que su testimonio se concatena con las declaraciones de Maschio y Escobar, policías que llegaron al lugar y se entrevistaron con la víctima -quien quedó claro que nunca perdió el conocimiento-, y les dijo que Ibarrola fue el agresor. Valoró además en tal sentido los dichos en el plenario de la testigo Celeste Farneda, como así también el informe médico policial confeccionado por la misma. Destacó que Bogado Maschio y Escobar dieron cuenta que Durcach presentaba una herida de arma de fuego. Computó la documental incorporada, reseñó el acta de inspección ocular, acta de secuestro de proyectil extraído a la víctima y relevamiento planimétrico, de lo cual surge la escena típica de un hecho ilícito, la existencia de manchas de sangre e impactos de bala registrados en la documental elaborada por criminalística, todo lo cual se relaciona además con la cantidad de disparos y la coherencia en el relato de Durcach al referir cuatro "gatilladas". Valoró asimismo el informe del médico forense incorporado en autos, quien examina a la víctima en fecha 27 de marzo de 2014 y que califica las heridas como de carácter grave. Hizo referencia luego al pagaré en dolares que intentara sustraer el imputado y que se cayera en el lugar del hecho como indicara Durcach -que fuera levantado por éste y entregado a la postre-, destacó la pericial caligráfica incorporada de la que surge que dicho instrumento tiene la firma estampada de Ibarrola. Indicó que se acredita así la relación comercial y la calidad de acreedor y deudor entre Durcach y el imputado.

Destacó que el Homicidio en grado de Tentativa o la agresión con el arma fue realizada sin la presencia de testigos. Consideró que si se prueba que lo que dice Durcach es verdad y se concatena con el resto de la prueba se tiene que acreditar el Homicidio en grado de Tentativa como el Robo, porque no se puede "recortar" y decir "probamos una cosa y no probamos la otra", que se trata de un análisis conjunto a la hora de determinar dicha circunstancia. Destacó nuevamente la declaración brindada por Durcach en el plenario, versión que al momento del suceso transmitió a cada una de las personas con las que interactuó. Valoró la declaración de la testigo Horopaska, ex novia de la víctima, quien ratificó la versión aportada en la IPP que fuera incorporada como prueba documental, respecto a que el día del hecho Ibarrola iba a concurrir a pagar la deuda. Puso de resalto que la versión aportada por Durcach ha sido mantenida en el tiempo durante dos años, lo cual surge de las dos declaraciones prestadas en sede Fiscal que fueran incorporadas como prueba.

Computó luego la pericia psicológica realizada a la víctima ello en virtud de carecer de testigos del hecho, destacó las conclusiones del informe pericial -que reseñó-, de la cual surge la verosimilitud del relato de Durcach, calificó a la misma de concluyente y contundente. Que se desprende además de la misma que la víctima es una persona muy religiosa lo que se corrobora con el contenido de los mensajes texto incorporados a través de los informes de las empresas de telefonía. Que ello denota la coherencia de los dichos de Durcach en el plenario en cuanto al aspecto solidario de los préstamos de dinero. Valoró luego la requisa vehicular realizada en el automóvil de Ibarrola, indicó en primer término que por una equivocación en el dominio del auto dicho procedimiento no se efectuó al realizarse el allanamiento sino que se esperó la orden de requisa que llegó con posterioridad, todo lo cual consta en la documental incorporada. Cuestionó la versión aportada por la testigo Bordigion -pareja del imputado- respecto a que el vehículo no se hubiera embarrado la noche del suceso al concurrir a la casa de la hermana de Ibarrola, lo cual fue descartado por la propia declaración de un testigo de la Defensa, y por otra parte quedó acreditado que más de la mitad de las calles son de ripio y en bajada. Señaló el sr. Fiscal que ese auto yendo a la casa de Durcach o a la casa de Ibarrola inevitablemente tendría que haber tenido algún vestigio de barro o algo que indique que transitó por calles de ripio o tierra. Que de las tomas fotográficas realizadas en la requisa el auto parece salido del lavadero, que la testigo mintió al decir que el vehículo no se lavó, que las llaves estaban en poder de la testigo y el auto estaba dentro del inmueble que tiene un portón de chapa grande, todo lo cual descarta la posibilidad de que alguna persona hubiera ingresado y mantenido contacto con el automóvil. Concluyó así que luego del hecho el auto fue dolosamente limpiado para borrar las evidencias de haber estado en calle de tierra. Destacó que del interior del vehículo se levantaron muestras de dermotest del volante la palanca de cambio y el asiento del acompañante, habiéndose hallado la presencia de dos metales plomo y antimonio en el volante y la palanca, y un metal -plomo- en la cinta levantada en el asiento, lo cual constituyen vestigios de manipulación de arma de fuego. Resaltó que el arma pese a los allanamientos realizados no fue hallada, destacó además que según los dichos de Bordigion cuando llegó la policía el imputado se había terminado de bañar. Citó el fallo "Sack" de este Tribunal. Valoró que dicha testigo negó que hubieran prestado al auto a alguna persona y descartó que el imputado tuviera armas. Alegó que de lo expuesto se debe concluir que se limpió el vehículo y se escondió el arma de fuego. Sostuvo que se trata de indicios totalmente incriminantes que deben ser tenidos en cuenta en el contexto de la interacción de los elementos cargosos de este juicio. Hizo referencia a los cuatro celulares secuestrados en autos -tres al imputado y uno a Durcach-, valoró los resultados de los informes incorporados en autos -documental 56, 61, 92 y 95-, destacó que del celular de Durcach -conforme lo informado por el perito Rossi- surge interacción entre la víctima e Ibarrola y reseñó algunos de los mensajes que constan en la documental enviados el día del hecho a las 09;00.03 hs. y a las 10:11 hs., destacando además que Durcach lo estaba citando le pedía que fuera a su casa. Añadió que en la plancha surge el teléfono de Ibarrola -documental 95- el día del hecho se conecta efectivamente con el de Durcach. Reiteró que el presente caso se resuelve por la credibilidad del relato y todas las pruebas que lo rodearon y las interrelaciones entre si. Que no se le puede creer a Durcach en el disparo y no en el robo, se le debe creer integralmente o no. Que a su criterio no existe forma en este juicio con los elementos reseñados someramente de no creerle a Durcach, que todo se relaciona con lo que él dijo. Reiteró que existe evidencia concreta que lavaron ese auto, el arma estuvo en el mismo no obstante que hasta el día de la fecha no fue hallada. Sostuvo que la documental incorporada es contundente en determinar sin lugar a dudas la autoría y participación de Ibarrola. Que de suponer que estuvo efectivamente en la casa de su hermana no hay precisión en el horario. Alegó que según el informe de telecom la sra. Bordigion llamó telefónicamente a la hermana de Ibarrola en dos oportunidades esa noche, surgiendo además que no se movió de su domicilio hasta las 21;20 hs. -hora del último contacto telefónico-. Sostuvo por otra parte que el hecho no se cometió en gran cantidad de minutos, fue un suceso rápido, tan rápido fue que al volver Durcach de la casa del vecino ya no estaba más el auto, no pudo haber durado más de veinte o treinta minutos. Descartó por otra parte la existencia de causas de inimputabilidad ni de justificación y valoró el informe médico forense elaborado por el Dr.Borghi.

Concluyó que claramente se ha demostrado el Homicidio Criminis causa en grado de tentativa. Citó el precedente "Bourdin" del 01/10/08 de este Tribunal, en relación al dolo requerido mayor al del homicidio. Que en este caso ha quedado claro que le apuntó y le pegó en la cara a Durcach en una zona vital quedando la bala alojada milagrosamente al lado de la oreja, hizo referencia al poder de un arma de fuego y añadió que se trató de un elemento idóneo para causar el fin propuesto. Alegó además que surge evidente el móvil que tenía el imputado, quería robar el pagare donde tenía el comprobante de las deudas para que esas deudas jamás se pudieran cobrar. Quería robar y matarlo para que no se descubra ese robo, indicó que conforme los dichos de Durcach, el imputado le dijo "vengo a robarte y a matarte". Que esa muerte que era el fin buscado era para que no se descubra ese robo, que había sido el objetivo fundamental de esa muerte. Que se debe tener en cuenta que en esa intención de matarlo para robar, lo que le importaba era el pagaré no la vida de Durcach, y destacó que se debe analizar la cantidad de disparos de arma de fuego y la distancia de los mismos. Concluyó que surge claro que lo que le interesaba era robar los documentos y que no queden pruebas de la acreencia y que claramente el "criminis causae" está probado, como así también el robo con arma con aptitud de disparo, porque se le extrajo el proyectil. Citó respecto de la no existencia del arma como determinante del delito con arma el precedente "Bruel, Daniel-Sirake, Gustavo Omar s/ Robo Calificado por el uso de Arma S/ Recurso de Casación" del STJER. Valoró además que Ibarrola no tenía autorización alguna para portar arma de fuego, y que de la pericia realizada al proyectil extraído se determinó que pertenece a un arma de uso civil. Consideró que se debe condenar al imputado como autor material del delito de Homicidio Calificado criminis causa, art.80 inc. 7 del CP, en grado de tentativa -art.42 del CP- y Robo doblemente agravado con arma y por el resultado lesivo -art.166 inc.1 y 2 del CP- y Portación Ilegal de arma de fuego de uso civil -art.189 bis inc.2 tercer párrafo del CP- en Concurso Ideal.

Peticionó por lo expuesto se condene al imputado a la pena de catorce años de prisión efectiva, accesorias legales y costas. Valoró la multiplicidad de hechos ilícitos, que la conducta ha sido gravísima, que no existe arrepentimiento alguno, que se ha reconocido una deuda por parte de Bordigion que hasta el día de hoy no se ha hecho lo suficiente para devolverla, que hay hasta el día de hoy un intento de entorpecimiento de la investigación, que no ha resultado habida el arma, encontrando como único atenuante la falta de antecedentes penales computables del imputado.

Seguidamente se concedió la palabra al sr. Defensor técnico, Dr. Buktenica, quien al formular su alegato de clausura cuestionó en primer término el tiempo que demanda llevar adelante una investigación y concluir un debate en esta ciudad. Dijo que la anterior Defensa, la policía y el Poder Judicial de Chajarí hacen que hoy no se pueda tener certeza de nada y entorpecen una investigación. Resaltó que los policías y el médico que prestaron declaración en el plenario no recordaban absolutamente nada. Cuestionó que el médico declarara que se trató de una lesión gravísima y no recordara dónde estaba o por dónde había salido la bala. Puso de resalto cómo miente la persona que vino como víctima, destacó en tal sentido que el médico dijo que él pidió el traslado a Paraná porque podía haber alguna complicación ello a contrario de lo declarado por Durcach. Indicó además, en relación a las complicaciones alegadas por éste respecto a una esquirla que le quedó en el cerebro, que la ex pareja del mismo declaró que no tuvo dolores, que salvo el diente donde le pegó, nada. Añadió que en veinticuatro horas le dieron el alta. Refirió que a Durcach no se le conoce actividad lícita ni ilícita. Cuestionó que se resalte que la víctima sea cristiana siendo que presta dinero, que es mal visto en el cristianismo prestar dinero sobre todo cobrando intereses. Ironizó en relación a los dichos de Durcach respecto a que como es tan bueno y tan cristiano le daba en dólares y le cobraba uno a uno. Destacó que Durcach agregó un pagaré de 1400 dólares, cuya conversión al cambio de aquella fecha más intereses al 20 %, ascendería a la suma 18000 pesos que le debía su defendido. Concluyó así que es mentira que tenía cinco pagarés que se los robo el imputado, que tenía uno en dólares, que como todo prestamista lo hacía en dólares y cobraba intereses. Que la víctima dijo que ingresó al lugar donde había que preservar la escena vio un pagaré en el piso lo sacó y lo guardó y se preguntó cómo lo hizo si Bogado declaró que no lo dejaba entrar que venía caminando atrás de él, añadió que cuando llegan al domicilio luego de caminar veinte metros se encuentran con el móvil policial y los funcionarios en la puerta. Se preguntó entonces el sr.Defensor cuándo junta el pagaré Durcach, si delante de la policía; añadió que conforme los dichos de Maschio la víctima no se quedaba quieta. Concluyó así que estaba ordenando lo que había premeditado, que lo premeditó tanto que guardó el pagaré y lo agregó a la Fiscalía el 13/11/14. Que fue todo pergeñado por Durcach, que miente que pidió el traslado lo dijo el médico, miente que le quisieron robar los pagaré ya que no le dan los números que ese es el único que se le debía que lo escondió porque no le robaron nada, miente que encontró el plomo cuando vino después de estar internado en Paraná ya que la policía encontró y secuestró el proyectil. Cuestionó además que no hubiera referido a la investigación que tenía un disparo a la altura del codo y que por otra parte hubiera mentido a los funcionarios al decirles antes de retirarse hacia el hospital el día del hecho que aguardaran que apagaba la alarma y las cámaras y bajaba. Dijo que a su criterio la víctima sufre un delirio y está convencida que maneja la investigación a su arbitrio. Que las mentiras que dijo caen por su propio peso. Que la Fiscalía equivoca su análisis puesto que Durcach nunca pensó que moría. Se preguntó si Ibarrola o quien fuera, al momento en que Durcach se encontraba "regalado" en el piso no lo iba a "rematar ahí", cuestionó además que en esa situación extrema arrastrándose por el piso siendo perseguido por una persona que le había disparado tres veces recordara detalles como que su perro más pequeño le lamió la sangre. Que miente respecto a que Bogado se quedó afuera de su casa porque no tenía "quien lo mande para que entre", lo que no se condice con los dichos del testigo, quien dijo que llevaba su arma y que la víctima caminaba atrás de él, siendo la versión de éste más creíble. Valoró que es dudosa la procedencia de Durcach y su forma de vida, resaltó que la novia no sabe de qué trabaja y llamó su atención que después de un atentado donde casi pierde la vida al ser preguntado por ella respecto de cómo va la investigación, Durcach respondiera "que eso está en manos de la justicia", como así también la falta de actividad de la Defensa anterior del imputado en la búsqueda de testigos. Ironizó en relación a la versión dada por Durcach al darse cuenta que había recibido un impacto de bala en el rostro. Cuestionó la violación al principio de congruencia en el relato fáctico, respecto de la distancia de disparo contenida en la acusación y los dichos de la víctima en tal sentido en el plenario. Descartó la existencia de alguna prueba que acredite la conexidad entre ambos delitos alegada por la Fiscalía, como así tampoco la presunción que su defendido iba a robar a Durcach. Que por una cuestión de lógica si su defendido no tenía y necesitaba dinero no hubiera ido al prestamista, como tampoco le hubiera llevado cuatro mil pesos. Que si nunca lo ejecutó y le cobra como quiere y cuando quiere, para qué fue a llevar plata. Que tampoco necesitaba llevar dinero para entrar, bastaba con decir que iba a pagar e ingresaba. Descartó que su defendido hubiera verificado que Durcach estaba solo, tal como lo sostuvo. Indicó en relación a los mensajes de texto respecto de los cuales alegara la Fiscalía que el padre del imputado hace catorce años está muerto. Destacó la ausencia de manchas de sangre en la propiedad a excepción de las gotas relevadas por la policía, pese a haberse producido el disparo en un lugar que sangra mucho. Cuestionó que no se hubiera preservado la escena del crimen en el interior y exterior del lugar del hecho, no habiéndose relevado posibles huellas de vehículos.

Hizo referencia luego a que la investigación no se equivocó de vehículo, que la víctima indicó que se trataba de un volskwagen Golf que por ese motivo buscaban ese automóvil, que Durcach sabía que se había comprado un auto y quería que le pague. Valoró la documental incorporada e indicó que ese auto Golf está a media cuadra y es del vecino de Ibarrola. Destacó que en el auto de su defendido no se halló nada. Lamentó la ausencia del psicólogo en el plenario a fin de deponer acerca de la personalidad de la víctima, sostuvo que la Defensa no debe probar nada sino la Fiscalía. Que no se le puede creer a Durcach con la cantidad de mentiras que dice. Se preguntó por otra parte cuál es el problema si el auto se lavó, alegó que el punto era que la arena que se levantó en el lugar coincida con la tierra de la casa de Durcach, que es totalmente distinta es greda y no como el ripio de las calles del centro de la ciudad. Que si la Fiscalía sostiene que se lavó cuánto duró el hecho y cuánto se demoró en lavar el vehículo y sacar ese barro. Concluyó así que Ibarrola no fue y que por eso no dan los veinte minutos. Destacó por otra parte la existencia de las llamadas a la casa de la hermana del imputado. Concluyó que en definitiva que la investigación está reinada por un impulso de Durcach de llevarla para donde quiso, que lo mismo hizo aquí. Que no hay forma de acreditar que su defendido en veinte minutos fue a la casa de Durcach después de las nueve y algo, bajo semejante tormenta, entró a la casa sin ningún motivo llevó adelante semejante hecho le robó unos pagare y la plata que nunca se encontraron, salió del lugar sin dejar huellas de sus pisadas adentro. Que ello porque no están las huellas del auto, porque estuvo en otro lugar, es mentira que fue a lo de su padre porque está muerto, que quizás ese mensaje se lo mandó el mismo Durcach desde otro teléfono, porque le dio negativo la prueba de dermotest de sus manos y de sus ropas, le dio negativo la prueba de sangre en sus ropas. Adujo en relación a la presencia de dos metales en el auto, que su defendido pudo haber ido a cazar con un arma prestada. Cuestionó que se hubiera debido secuestrar el auto al que alude Durcach y ver si había algo de Ibarrola en el mismo. Peticionó la absolución de su defendido y consideró que no existe prueba alguna de cargo que pueda acreditar semejante acusación.

Seguidamente en uso de la palabra el sr. Defensor técnico Dr. Azcué, expresó que a criterio de la Defensa, y en relación a las calificaciones legales endilgadas por la Fiscalía, existe un concurso aparente de leyes por consunción, que conforme la doctrina si bien el código no lo contempla se soluciona aplicando el concurso ideal. Sostuvo que el eje central de la causa lo constituye el delito previsto en el art.80 inc.7 en función del 42 del CP. Que el imputar tanta cantidad de delitos constituye una estrategia bastante obvia de la Fiscalía. Alegó la existencia de grandes debilidades probatorias en todos ellos. Se refirió a la conexión ideológica del delito del art.80 inc.7, efectuó citas doctrinarias de Nuñez y Soler respecto de conceptos tales como unión final y unión compulsiva. Interpretó utilizando la lógica que la Fiscalía en la acusación está direccionada a la unión final. Sostuvo que a su criterio se discuten cuestiones poco trascendentales y la Fiscalía no se ha dedicado a probar los elementos requeridos por el tipo penal. Alegó que el Sr.Fiscal se ha dedicado a desacreditar los testigos de la Defensa. Que a su criterio ni siquiera es necesario que la Defensa acredite donde estuvo Ibarrola. Que la Fiscalía debe probar todos los extremos de la acusación. Que tendría que haber probado que su defendido portó un arma, que le sustrajo un bien utilizando fuerza o intimidación -como lo requiere el robo-, y que realizó una acción tendiente a provocar la muerte y no lo logró por una circunstancia ajena a su voluntad. Concordó con el co-defensor en que la supuesta víctima no es una persona normal, por muchas cuestiones, que la principal es la versión que da al recibir el disparo. Que sus declaraciones son poco creíbles. Descartó la existencia de certeza en la presente causa requerida para esta instancia e hizo referencia una vez más a la orfandad probatoria. Reiteró los conceptos brindados por el Dr.Buktenica, valoró en tal sentido la prueba de dermotest negativa del imputado lo relacionó con la cantidad de disparos efectuados y la cercanía en su realización con el horario del hecho, indicó además que la ropa secuestrada no presentaba ningún rastro de pólvora. Sostuvo que es muy difícil de sacar del auto el barro que existe en la casa de Durcach, que si se pisa y luego se sube al auto queda en la alfombra. Que seguramente la tierra o ripio que existe en la casa de la hermana de su defendido con el agua de la misma lluvia se quitó. Que a su criterio de las fotografías no se desprende que estuviera limpio y que lo hubieran lavado, destacó una vez más que dentro del auto sacan arena, que tampoco surge que la ropa que se secuestra estuviera mojada o embarrada. Que si bien Durcach tenía un plomo en el rostro eso es todo lo que hay. Alegó que si se finaliza con una condena se estarían violando los principios de legalidad y el in dubio pro reo. Peticionó por lo expuesto la absolución de su defendido.

Seguidamente se concedió la palabra al sr.Fiscal quien en uso del derecho de réplica expresó que la única vulneración de derechos sería una absolución. Que el trámite de la causa le insumió a la Fiscalía algo más de un año y un mes, que el auto de elevación es de fecha 8 de julio de 2015, que si la audiencia de juicio se realiza en esta fecha no es problema de la Fiscalía de Chajarí. Que un año para un homicidio "criminis causae" es un plazo razonable. Que si los Defensores tenían cosas que hacer y no las hicieron no es problema suyo. Que en relación al automóvil jamás Durcach habló de dominio de auto, hizo referencia a un Golf a similar. Que en relación al padre muerto quedó evidente que la testigo Bordigion dijo que ella le manejaba los mensajes, que ello no tiene importancia ya que quedó demostrado con la plancha de los teléfonos que ese mensaje salió del teléfono de Ibarrola al de Durcach.

Acto seguido el sr.Defensor Dr.Buktenica expresó al sr. Fiscal que si lo ofendió solicitaba disculpas que lo considera un excelente profesional, que se refiere a la causa y no a su persona.-

Las generales del imputado son
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