Sensibilizacion al arte: elementos caracteristicos del arte del siglo XX



Descargar 2,47 Mb.
Página1/20
Fecha de conversión07.06.2017
Tamaño2,47 Mb.
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   20
SENSIBILIZACION AL ARTE: ELEMENTOS CARACTERISTICOS DEL ARTE DEL SIGLO XX.

Autor:


Mtra. Elena Segurajáuregui

Índice


Objetivo 3

Justificación 3

Introducción 3

Estructura de Guión 3



  • Cambios del pensamiento 3

  • El arte como contraposición a la Industrialización 4

  • Contexto internacional 4

  • El espectador 5

  • El artista 6

  • Cambios sociales manifestados en el arte 7

  • Vanguardias 8

  • La obra 10

  • Corrientes artísticas más características 12

  • Impresionismo 1874 12

  • Expresionismo 1905 13

  • Cubismo 1907 14

  • Futurismo 1909 15

  • Constructivismo 1914 16

  • Suprematismo 1915 18

  • Dadaismo 1916 19

  • Surrealismo 1924 20

  • Expresionismo abstracto1944 21

  • Grupo CoBrA 1948 22

  • POP ART 1950 24

  • Minimalismo 1960 25

  • Arte Conceptual 1960 – 1980 26

  • GRAFFITI 1970 28

  • Street art 29

  • Conclusiones 31

  • Exámenes 32

  • Imágenes 36

  • Bibliografía 55

Objetivo:

Apoyar y Proporcionar a las carreras de Comunicación y Diseño herramientas para profundizar sobre las corrientes artísticas que se llevaron a cabo en la primera mitad del silo XX. Dando un enfoque desde los factores que determinaron la producción artística generando una línea de tiempo.

Justificación:

Los apuntes que se realizaron como material didáctico para la Unidad de Enseñanza Aprendizaje, Sensibilización al Arte, apoya a las carreras de Comunicación y Diseño en la Unidad Cuajimalpa.

Como miembro activo del Área de Historia del Departamento de Evaluación del Diseño en el tiempo, considero necesario la elaboración de material didáctico que pueda ser de utilidad a los alumnos, al tiempo que sirva al grupo de investigación como material de apoyo.

Introducción:

La UEA Sensibilización al arte que se imparte en la Unidad Cuajimalpa apoya a las carreras de Diseño y Comunicación.

Para comprender los elementos que caracterizan las vanguardias estilísticas del siglo XX y su desarrollo. El presente material permite entender los cambios del arte en el siglo XX y la forma en que los artistas ven el mundo después de la Revolución Industrial, la primera y segunda guerra mundial.

Se presenta la evolución de las corrientes y la fundamentación de las mismas.

Estructura de Guión:


  • Cambios del pensamiento:

La conexión entre arte y emoción da sentido al arte. En el siglo XX se consideró la manifestación artística como un estado subjetivo del artista, así como del observador.

La expresividad es algo de lo que se puede hablar y que se puede enseñar. La expresividad de la obra reside en los sentimientos en lo representado, en los rostros, en las escenas, en las conductas, pero los sentimientos no persisten en los tiempos, por lo que las lecturas no son siempre iguales.



La trayectoria de la historiografía del arte está llena de contradicciones que se acentúan más y más a medida que nos acercamos a la época en que vivimos. A la vez que se intenta sistematizar las experiencias artísticas, agrupar, desagrupar, ordenar de la manera que sea,  buscar líneas hereditarias que nos muestren la razón de ser de determinadas manifestaciones y comportamientos,  se defiende la idea de que la historia del arte, y en especial la del arte contemporáneo, no encaja en una plantilla determinada y compartimentada que nos permita clasificar, tramo por tramo,  a los artistas, a las obras, a los conceptos e ideas que forman el conjunto del arte del siglo XX. Porque nada aparece o desaparece en un segundo, en un día o en un año, toda manifestación artística tiene su devenir lento y su desaparición pausada que sólo  la memoria histórica del individuo puede eliminar o mantener, enterrar o rescatar.
Sin embargo, porque en el último siglo los sucesos artísticos han aumentado su número de manera considerable y porque ante tal  acumulación de hechos se hace más necesario establecer  un discurso claro que responda al cómo, al cuándo y al por qué de las cosas, revisar aquí la historia del arte del siglo XX debe ser un ejercicio pedagógico  sencillo,  no por ello carente de rigor, para que el complejo mundo del arte que a lo largo del siglo pasado se ha ido tejiendo pueda ser conocido y comprendido por el mayor número de personas; y para que las delimitaciones que de ahora en adelante vamos a ir marcando configuren un panorama más lógico y racional ante el aparente desbordamiento que el arte del siglo XX  ha provocado.

  • El arte como contraposición a la Industrialización.

El arte del siglo XX está indiscutiblemente unido al avance industrial y a la modernización de la sociedad. Los últimos años del siglo XIX  y los primeros del  siglo XX  presencian un fluir vertiginoso de ideas, inventos, imágenes y sucesos, de manera que cualquier parcela de la vida queda inmediatamente contaminada por esas nuevas experiencias, y, por supuesto, el arte entra de lleno en el entramado de la modernidad y el desarrollo, participando de él pero también haciendo sustanciales aportaciones al nacimiento y crecimiento de nuevas corrientes culturales.
 La Revolución Industrial, totalmente establecida a finales del siglo XIX,  comienza a dar paso a la revolución tecnológica que se presenta como uno de los factores más influyentes en el desarrollo histórico del siglo XX. La presencia de la máquina, hacia 1900, es un hecho que la sociedad acepta con normalidad y los avances técnicos forman parte de la vida cotidiana. Avances todos ellos que provocan en la sociedad admiración y fascinación (no exentos de cierto recelo y vértigo) y, ante todo, un ansia de experimentación y conocimiento del que no quedan al margen los artistas. (Enlace a cuadro cronológico de avances técnicos más significativos).
 La cultura burguesa desarrollada al abrigo de la revolución industrial está perfectamente asentada a comienzos del siglo XX, apoyándose cada vez más en los valores que el capitalismo creciente va implantando. La gran revolución social y política de la industrialización y la tecnificación va seguida de un cambio espiritual fundamental para la cultura y el arte.

  • Contexto internacional

La política internacional del momento es expansionista, aunque para España fin de siglo signifique crisis generalizada y pérdida de las colonias, países como Francia, Bélgica, Holanda o Inglaterra desarrollan una fuerte expansión colonial, apoyada en el crecimiento económico. Japón, tras duras guerras con China, surge como uno de los pilares de la gran balanza económica. En el otro lado se sitúa Estados Unidos. El nuevo mapa económico que empieza a perfilarse en estos años tendrá directas repercusiones sobre el panorama artístico del siglo XX, ya que los centros de creación y mercado del arte se trasladarán de un punto a otro del mundo orientados por los polos financieros.
 A menor escala, el aspecto general del fin del siglo XIX, es urbano y cosmopolita. Un mundo de propuestas y nuevas situaciones se abre con el creciente desarrollo de los medios de comunicación y las ciudades se constituyen en el escenario ideal para experimentar y sentir los nuevos inventos y novedades. Así, en el terreno artístico también las grandes ciudades se transforman en núcleos difusores a la vez que centralizadores de estilos y tendencias. Son las plataformas indiscutibles del arte del siglo XX.

Como ya hemos señalado, el arte de finales del siglo XIX y comienzos del XX está condicionado por el ambiente desarrollista que le rodea. Los resultados de las investigaciones y estudios científicos, los nuevos parámetros que se desarrollan dentro el campo de la filosofía y la espiritualidad y una nueva organización político y social aportan a las artes plásticas nuevos fundamentos en cuanto a contenidos, formas de expresión, materiales y elementos del lenguaje. El artista, la obra y el espectador ponen en práctica valores renovados que determinan los rasgos definitivos del arte en torno a 1900 y que, en gran medida, permanecerán a lo largo de todo el siglo XX.



  • El espectador:

Es el elemento en apariencia más alejado de la creación artística es un valor en alza dentro del terrero del arte, ejerciendo cada vez mayor presión en la creación artística. En la ciudad moderna e industrial confluye una creciente población obrera procedente de las áreas rurales y una fuerte burguesía capitalista. Una sociedad urbana, que gracias a los nuevos métodos de producción, distribución y comercialización del sistema industrial puede acceder a objetos hasta entonces considerados artísticos e inasequibles para la mayoría.  El gusto se ve formado y apoyado por el aumento de objetos en el mercado, por los medios de propaganda y de difusión y determina el crecimiento de las redes de distribución masiva y la vulgarización del producto. Factores que irán incrementándose a medida que el siglo XX avance.  La etapa contemporánea convierte el objeto artístico en elemento de consumo introducido en los sistemas especulativos del comercio, no sólo estimado por su valor estético o por lo deseado que pueda ser para su disfrute, sino como un objeto de interés financiero condicionado por las leyes del mercado capitalista en el que se encuentra inmerso.

Ante estos nuevos valores, el artista se encuentra en una posición que le hace reaccionar de manera contradictoria. Siguiendo las tendencias de la modernidad será transmisor del nuevo orden que le rodea, pero los conceptos filosóficos y espirituales que se plantean ante los cambios generales, que abren en las artes nuevas vías de reflexión e interiorización (interpretación subjetiva de la realidad, negación de la realidad aparente, aparición de la idea como base de la creación, ruptura y renovación del lenguaje estético clásico), hacen que el artista busque aislamiento, refugios fuera de los grupos sociales establecidos. Aparece así la figura del artista bohemio, fuera de orden, que se une y agrupa con otros artistas con quienes se identifica y con quienes discute, investiga y renueva los parámetros estéticos establecidos por las tendencias anteriores. la figura del artista educador y renovador, comienza a desdoblarse en dos caras de una misma moneda, posición difícil que irá tomando complejidad con el tiempo. 



  • El artista:

En cuanto a la influencia que los nuevos modos de vida y valores proyectan sobre la obra de arte propiamente dicha son múltiples y, desde luego, no se pueden entender sin la presencia del nuevo espíritu renovador que mueve al artista. Estos condicionantes afectan a la temática de las obras, a los materiales para su plasmación, a las formas expresivas, a la composición y estructura, al propio concepto de la obra como objeto artístico. El resultado, y la gran marca que distingue el arte del siglo XX, es la consecución de un nuevo lenguaje plástico con múltiple ramificaciones de las que van a resultar las principales tendencias del siglo XX. Este nuevo factor, la libre interpretación de las formas plásticas y el fuerte carácter individualizador que cada artista imprime en sus obras, hará  que la historia del arte del siglo XX sea una historia de artistas y no de grandes tendencias como había venido sucediendo. 

Los años finales del siglo XIX, suponen el punto final de una línea renovadora comenzada siglo y medio atrás. La discusión entre artistas, historiadores, críticos y filósofos sobre lo clásico y lo moderno, lo académico y lo experimental, la objetividad y la subjetividad, estaba resuelta hacia los años cincuenta del siglo XIX, pero el paso final hacia un arte totalmente renovado lo dan los artista en los últimos años de ese siglo con la aportación de renovados elementos del lenguaje plástico que materializan los nuevos mensajes de temática y concepto.


Es difícil establecer un espacio temporal en torno a 1900, que enmarque los orígenes del arte del siglo XX y, a su vez, determinar un conjunto de características que definan esa tendencia originaria. En los años que frágilmente podemos delimitar entre 1880 y 1905 conviven los viejos maestros de la “renovación” plástica con una nueva generación, más joven, que culminará los cambios definitivos. Junto a Cézanne, Gauguin, Degás, Renoir, Monet, Van Gogh, encontramos a Picasso, Matisse, Kirchner, Brancusi, Kandinsky, Braque .... Sin embargo, podemos decir que la obra de todos ellos gira en torno a una idea globalizadora  basada en la subjetividad y la espiritualidad que la obra de arte encierra en sí y la capacidad para plasmar ese concepto de manera material.
En este sentido, lo bello, como eje interior de la obra, es entendido como una fuerza o esencia que irradia del objeto artístico hacia el exterior y que reacciona ante la subjetividad y la apreciación  personal del artista, un concepto que se amplía también en cuanto a valor semántico al aceptarse como estéticos conceptos antes opuestos a la belleza como la deformidad, lo social, lo moralmente recriminable y lo vulgar. 

De la misma manera, la percepción de la naturaleza y de la realidad pasa por el crisol de la parcialidad y la subjetividad. Una realidad y una naturaleza que se desplazan hacia los nuevos ambientes y escenarios urbanos donde se desarrolla la vida moderna: fábricas, calles abarrotadas de gente, teatros, cafés y, al tiempo, entornos más privados, permiten al artista recrearse en escenas íntimas, habitaciones, retratos que reflejan un ambiente muy personal.



  • Cambios sociales manifestados en el arte.

El arte del siglo XX se ve fuertemente influenciado por la política y lo social del momento. No escapa a la realidad sino que brota de ella. Luego de la Ilustración, que había creado un sentimiento de confianza en el ser humano, la razón y la ciencia entraron en crisis. Las dos guerras mundiales marcan un clima tenso e inestable. La crisis europea y la crisis de la bolsa estadounidense en 1930 impactan en la sociedad creando movimientos artísticos de protesta. Es una época de profundos y acelerados cambios, donde el progreso científico y tecnológico deja avances impensados como el automóvil, el avión, la televisión, la llegada del hombre a la Luna, etc. Todo esto provoca un gran impacto en la sociedad y surgen movimientos artísticos como el futurismo. El crecimiento industrial y la vida en las ciudades también dejaron su huella en el arte, por ejemplo en el arte pop. Se pueden distinguir dos grandes movimientos en el siglo XX: Las vanguardias y luego el arte postmoderno.

La revolución industrial se convirtió en una gran influencia en el arte. El caso más curioso de esta etapa es el movimiento impresionista en la pintura y su convivencia con la fotografía.

El término implica la idea de grupo que avanza, que se sitúa por delante. La vanguardia artística se manifestó como una acción de grupo reducido, una élite que se enfrentaba, incluso con violencia, a unas situaciones más o menos establecidas y aceptadas por la mayoría. Por esta razón acostumbraba ser rechazada socialmente, aunque con el tiempo alcanzó reconocimiento y se asimilaron sus ideas.


  • Vanguardias:

La palabra vanguardia con relación al arte apareció por primera vez en el primer cuarto del siglo XX, en textos de los socialistas utópicos. No se trataba de un grupo o de una tendencia artística en particular, sino que trataba de transformar la sociedad: la ciencia y la industria. La vanguardia estaba vinculada con actitudes sociales progresistas.

Más adelante, sobre todo a fines del siglo XX, el término vanguardia se utilizó en el vocabulario político, y poco antes de la Primera Guerra Mundial, pasó a ser frecuente en la crítica artística, aplicándose a una tendencia concreta: Cubismo, Futurismo. La vanguardia artística es una búsqueda de renovar, experimentar y/o distorsionar un sistema de representación artístico. Implica innovación, ruptura de preconceptos.

Las vanguardias artísticas de principios del siglo XX, tenían un carácter contradictorio. Surgieron como triunfo del proyecto cultural moderno (que plantea un rechazo al pasado y búsqueda de progreso), y a la vez son una crítica al mismo proyecto modernista. La vanguardia no reconoce arte sin acción transformadora.

Hay un quiebre con el pasado y la tradición. Comienza un proceso de experimentación y se reemplaza el producto por el proceso como fin de la intención artística. La ruptura no se da solo en el plano estético, sino también en el político. Estos grupos tenían claras ideologías y muchos de ellos eran activos militantes políticos. Con el tiempo vanguardia y política se fueron distanciando, aunque hoy en día podemos ver todavía algunos grupos que buscan expresar ideas o valores mediante su arte (por ejemplo el eco-art).

Se puede considerar estos movimientos como una revolución del arte porque produjeron cambios profundos en el lenguaje de las artes. La constante búsqueda de lo nuevo y de ruptura con el pasado dio como resultado la renovación total del concepto de arte y sus límites.

Para entender el arte del siglo XX debemos aclarar qué es el arte, pues no parece que se haya llegado a ofrecer respuesta a tan necesaria cuestión y las teorías tan diversas han resultado incomprendidas por el público y hasta por los artistas, que quedan, con tantas explicaciones, más confundidos que sin ellas.

El problema para explicar el sentido del arte del siglo XX se debe a la dificultad de dar una definición del arte que abarque los distintos periodos de su historia. Las numerosas opiniones que se han vertido son, el mejor de los casos, descripciones, y parciales. Tal hecho ha permitido que muchos autores hayan confeccionado obras que se ajustan al criterio de algún teórico y por ello deben ser admitidas por la crítica. Otras veces se simula el trabajo de otro artista reconocido y tampoco se poseen razones para poder negarle la calificación de artista. Estos hechos, que nada tienen que ver con el arte, oscurecen su interpretación. Finalmente, las consideraciones vertidas sobre esta cuestión tienen por objeto justificar ciertas obras o justificar al autor de las consideraciones, pues el prestigio del crítico exige que alcance la definición adecuada, y, en muchos otros casos, es una determinada intención la que dirige la opinión del crítico, por otra parte, la consideración del arte del siglo XX como trasgresor nada dice de la obra sino del uso. La mayoría de los artistas son personas comprometidas, de la misma forma que durante muchos siglos los artistas eran creyentes. Pero sería absurdo analizar el trabajo de Miguel Ángel, Leonardo y Rafael por su contenido religioso. En cambio, los críticos modernos aceptan revisar obras del siglo XX por su intención. Lo único que se deduce de tal hecho es la ideología del crítico y con ello su dificultad para realizar un análisis más perfecto de las obras que estudia. Si de la existencia de la Capilla Sixtina no podemos deducir la existencia de Dios, podemos, en cambio, emplear este ejemplo para entender que en el arte corrosivo su intención corrosiva carece de valor artístico y que el análisis de las obras debe ser el de su forma y contenido.

Por lo tanto, para entender el arte del siglo XX debemos aclarar qué es el arte, pues no parece que se haya llegado a ofrecer respuesta a tan necesaria cuestión y las teorías tan diversas han resultado incomprendidas por el público y hasta por los artistas, que quedan, con tantas explicaciones, más confundidos que sin ellas. El error en la definición del arte es lo que ha producido los errores en la explicación del arte del siglo XX.

Podemos decir que el arte es la expresión del sentimiento del hombre. Pero debemos precisarla. En primer lugar, debemos ampliarla diciendo: cuando se conoce el mundo. En segundo lugar, se observa que esta definición supone al artista como hombre universal, como sujeto cognoscente que se erige en representante de la humanidad.

Así, tal definición de hombre universal con un conocimiento universal sólo podría ser aplicada a los artistas griegos, y a los pocos que han existido después de ellos con sus mismas características. Y así es: fuera de las obras supremas, las que expresan el conocimiento del Hombre, no hay Arte. Pero nos queda el arte que expresa el sentimiento individual del hombre y que, en el siglo XX, a la vista de sus expresiones, ha planteado una absoluta incomprensión y se nos exige la pertinente aclaración.



  • La obra:

Cuando analizamos una obra debemos preguntar cuál es su sentido, o si acaso tiene alguno, sólo entonces, si le posee, determinaremos que es arte. Sin conocer el sentido, no distinguiremos la intención —ya sabemos que nosotros debemos distinguir la intención interna (el sentido) de la externa (la utilización). Por eso hoy no tendría sentido pintar como Miguel Ángel, porque cada tiempo exige una aportación. Determinado el sentido, el que corresponde a su tiempo, debemos valorar la altura del estilo resultante con respecto a otros. El arte es algo concreto, no es un convenio. El arte del siglo XX se caracteriza por tres factores muy bien percibidos por la crítica pero mal valorados. 1. La negación de la obra como arte y su consideración de objeto. 2. La mayor consideración al concepto que se quiere expresar que a la obra y su acabado. 3. El anonimato del pintor, al menos como intención inicial del artista.

Las vanguardias realizaron un estudio científico de la obra de arte, lo cual significa analizar los elementos que la componen, materia, técnica y figura. Según nuestra definición, el artista de ese siglo no realiza arte sino ciencia. El estudio científico presenta los elementos que estudia por separado. Tales elementos son objetos. Las obras de los artistas no son obras de arte, son la exposición de los elementos que las componen, es decir, son componentes.

El arte del siglo XX presenta objetos en lugar de arte, como manifiestan numerosos artistas y como confirma la teoría. El error no es de descripción, es de interpretación. El artista no reduce el arte a un objeto sino que nunca hace arte, luego no precisa reducirle, y lo que hace es mostrar ese objeto.



  • Corrientes artísticas más características:

Impresionismo 1874

El Impresionismo es un movimiento pictórico que surge en Francia a finales del S. XIX en contra de las fórmulas artísticas impuestas por la Academia Francesa de Bellas Artes, que fijaba los modelos a seguir y patrocinaba las exposiciones oficiales en el Salón parisino.

El objetivo de los impresionistas era conseguir una representación del mundo espontánea y directa.

Los impresionistas eliminaron los detalles minuciosos y tan sólo sugirieron las formas, empleando para ello los colores primarios (azul, rojo y amarillo) y los complementarios (naranja, verde y violeta). Consiguieron ofrecer una ilusión de la realidad aplicando directamente sobre el lienzo pinceladas de color cortas y yuxtapuestas.

CONTEXTO HISTORICO


  • Surge en pleno II Imperio Frances. Gobierna Napoleon III.

  • La primera exposición importante la realizan en 1874.

CARACTERISTICAS

Las características del Impresionismo son muy claras e intentan plasmar más que cualquier cosa la luz y los efectos de esta en los paisajes y momentos agradables de la vida, sin quitar el protagonismo de aquello que refleja. Ese movimiento artístico surgió tras el eclecticismo – que tenía como reto romper estilismos, rompimientos esos que generaran el arte– y como una continuación, y porque no, vertiente del realismo, ya que también adopta como tema la vida cotidiana.



  • Pintar al aire libre.

  • Preocupación por captar la luz y los colores efímeros.

  • Pincelada suelta y rápida.

Expresionismo 1905

El Expresionismo es una corriente artística que busca la expresión de los sentimientos y las emociones del autor más que la representación de la realidad objetiva.

Revela el lado pesimista de la vida generado por las circunstancias históricas del momento. La cara oculta de la modernización, la alineación, el aislamiento, la masificación, se hizo patente en las grandes ciudades y los artistas, creyeron que debían captar los sentimientos más íntimos del ser humano. La angustia existencial es el principal motor de su estética.

El fin es potenciar el impacto emocional del espectador distorsionando y exagerando los temas. Representan las emociones sin preocuparse de la realidad externa, sino de la naturaleza interna y de las impresiones que despierta en el observador. La fuerza psicológica y expresiva se plasma a través de los colores fuertes y puros, las formas retorcidas y la composición agresiva. No importa ni la luz ni la perspectiva, que se altera intencionadamente.


  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   20


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal