Selección de comentarios de la obra dr. Domenico Lombardi, Alcalde de Pietrasanta Gustavo Vélez scultore a Pietrasanta 2013



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SELECCIÓN DE COMENTARIOS DE LA OBRA

Dr. Domenico Lombardi, Alcalde de Pietrasanta - Gustavo Vélez scultore a Pietrasanta 2013 "Deslizando la mirada entre una curva y la otra, se puede notar fácilmente que las esculturas de Gustavo Vélez son el reflejo de su experiencia de casi veinte años en los talleres artesanales y fundiciones de Pietrasanta. Después de sus estudios en El Instituto de Bellas Artes de Medellín y en Historia del Arte en Florencia, el artista Colombiano de hecho pasó a aprender las técnicas esculturales en Pietrasanta, arrebatando los mejores secretos a los maestros artesanos locales.

Su creatividad y su dedicación después por la escultura, en el transcurso de los años, hicieron el resto. Su gran pasión por las formas esbeltas lo llevó a perfeccionarse en descubrir la suavidad del mármol, que a veces se casa con la piedra al natural, sin descuidar la traducción en obra de sus creaciones en bronce, de la cual cuida en modo particular el rendimiento de la superficie, que ama pulir, de modo casi reflejante. Así como las esculturas en acero, a las cuales dedica largas horas, para poder de hecho alcanzar el resultado de un efecto espejo.

Las esculturas de Vélez fascinan por su fuerza expresiva no sólo dada por la modulación sinuosa de las formas, en un constante movimiento 'cristalizado' hacia lo alto con un germinar orgulloso, sino que impacta por su peculiaridad de reflejar y reflejarse. Reflejan de hecho a quien se detiene para admirarlas – comenzando con el artista que la creó, pero sobre todo el mundo que la rodea, y el cielo infinito, que de este modo vienen capturados y hechos propios. En el mármol en cambio el reflejo se convierte delicado y transparente, que bien se unen con las eventuales venas de la piedra. Gustavo Vélez, por primera vez, en esta ocasión presenta sus últimas obras en la Plaza del Duomo y en la Iglesia de Sant’Agostino de Pietrasanta, exaltando así la preciosidad de los materiales, en una "danza" de juegos armónicos, que se unen con las imponentes arquitecturas históricas, con los cuales dialogan en un encuentro directo. Arte e historia, creatividad y tradición: estos son los binomios vencedores para una gran muestra, como la de Gustavo Vélez en Pietrasanta”.

 

Fernando Castro R., Filósofo y escritor de la Revista Art Nexus - Gustavo Vélez: la poesía de la escultura “…Gustavo Vélez es muy consciente de los caminos hacia la escultura cuando utiliza materiales para dar forma a sus obras. Aunque sus primeras obras profundizaban en la representación, durante los últimos quince años se ha entregado a las formas abstractas. Su búsqueda por encontrar una forma en la materia está muy relacionada con la forma en que un poeta da significado al zumbido que aflora desde la confusión del lenguaje.

Aunque Vélez trabaja con diferentes materiales él encuentra un placer especial al esculpir el mármol. Él dice, “El medio que más aprecio y con el cuál mejor coexisto día a día es el mármol. Es por esto que diecisiete años atrás viajé a Pietrasanta luego de completar mi entrenamiento en Florencia. Me apasiona esculpir mármol, extraer todos sus valores, y conseguir la transparencia y movimiento que yacen en él”. Vélez, a menudo se reta a sí mismo a capturar la forma abstracta de objetos cuya forma intenta desvanecerse o es difícil de desentrañar. Es el tipo de reto que Leonardo da Vinci tomó cuando reflexionó sobre el agua, el cual llamó “vetturale di natura” (el vehículo de la naturaleza). Con sus poderes característicos de observación Leonardo dibujó las líneas de flujo del agua. El instinto de Vélez es enfocarse en el flujo sin el componente representacional. La escultura en mármol Bruma (2013) apunta a la curvatura y claridad de la niebla. Bruma tiene un movimiento auto-impulsador sugerido por un tipo de banda Mobius infinita que parece estar oculta dentro de ella. El mármol irradia luminiscencia y establece una verticalidad que apunta hacia arriba así como el vapor que surge cuando el sol calienta el día.

Las esculturas pulidas en bronce y acero de Vélez agregan un elemento que el mármol rara vez exhibe: reflexión. Algo más sucede cuando una obra tridimensional como Creciente (Bronce, 2003) se puede instalar en un espacio y, a su vez reflejarlo. Las imágenes de los objetos y observadores que la rodean se convierten en sus propiedades; y sus movimientos la activan. La obra se convierte continua junto con el espacio que ocupa. Si somos el tipo de observador que pregunta qué es lo que la obra representa, posiblemente podríamos decir que Creciente continúa la serie sobre llamas nombradas en otras obras de bronce como Fiamma (Bronce, 2010). Pero si nos contentamos con examinarla como una forma abstracta, podemos observar que, no obstante la dureza del metal, la obra parece tener la fluidez de los líquidos y que nosotros (los observadores) contribuimos con su movimiento. La experiencia de Creciente es como observar un mar congelado de mercurio, o los efectos de la erosión sobre la roca provocados por el viento durante billones de años, o el crecimiento de una tormenta solar; cualquiera de los mencionados, o ninguno.

Las obras de Vélez tienen la precisión de la poesía al igual que su amplitud. Es apropiado terminar estas reflexiones acerca del trabajo de Gustavo Vélez con una de sus obras públicas monumentales Gran Monumental (Acero, 2013) una de las cuales se encuentra en la Casa de Campo en República Dominicana y la otra en el Trump Ocean Club en Panamá. Actualmente es la obra más grande de Vélez y una que requirió una verdadera planeación arquitectónica, estructural y de construcción. Gran Monumental no apunta a los temas que el repertorio de Vélez se enfocaba, sino que introduce el nuevo tema de lo hecho por el hombre versus la naturaleza como es expresado en ángulos y curvas, arquitectura y paisaje. De hecho, uno podría imaginar que la estructura de acero se prepara para levantarse ella misma en forma de un signo de interrogación para preguntar: ¿Está siendo la materia domesticada en una forma artificial o la forma artificial se derrite para volver a la forma amorfa de dónde surgió?

Antonella Serafini, curadora de arte Italiana y escritora - En las formas de Gustavo Vélez "…De frente a una escultura de Gustavo Vélez debemos continuamente desplazarnos de un significado a otro, girar en torno y volvernos conscientes de la posibilidad múltiple de interpretación o también abandonarnos a la línea y seguirla en su recorrido tridimensional, seguir su sugerencia estética y dejarse…Me viene en mente usar una palabra que suena igual en español e italiano: incantare". Por: Valentina Foguer, Directora Cultural de Pietrasanta, Italia - La fluidez creativa en las venas de las esculturas de Gustavo Vélez

"…Tal vez lo que mejor connota las esculturas de Gustavo Vélez es la constante fluidez de formas y su armonía efusiva. Vélez pasa de la presencia cúbica de un bloque de mármol a la esbeltez de una pieza que es gobernada por el dominio de la técnica de la piedra. En sus trabajos recientes ya se denota la monumentalidad, donde el reto no es sólo con el material sino con el mundo que lo rodea. La habilidad, la capacidad, la resolución, la visión, todas estas gracias son traducidas a las manos de un artista como Vélez, que insiste en el cuidado de la forma y sus detalles. Vélez permite que el infinito todavía sea explorado y transmitido, en un juego de puntos fijos y proyectos móviles, entre la tierra y el cielo".

La fluidez creativa en las venas de las esculturas de Gustavo Vélez Por: Valentina Foguer, Consultora de arte. Pietrasanta, Italia “…Tal vez lo que mejor connota las esculturas de Gustavo Vélez es la constante fluidez de formas y su armonía efusiva. Vélez pasa de la presencia cúbica de un bloque de mármol a la esbeltez de una pieza que es gobernada por el dominio de la técnica de la piedra. En sus trabajos recientes ya se denota la monumentalidad, donde el reto no es sólo con el material sino con el mundo que lo rodea. La habilidad, la capacidad, la resolución, la visión, todas estas gracias son traducidas a las manos de un artista como Vélez, que insiste en el cuidado de la forma y sus detalles. Vélez permite que el infinito todavía sea explorado y transmitido, en un juego de puntos fijos y proyectos móviles, entre la tierra y el cielo”.

Pablo Lores Kanto, International Press (Japón) "…Gustavo Vélez ha encontrado en la libertad el tema de su quehacer artístico y utiliza sus obras para atrapar y mantener cautiva a tan esquiva dama. Su obra trasciende por el dinamismo de las líneas y la sinuosidad de sus formas. Más de un crítico ha señalado esta vocación por lo infinito…y es que el infinito es el alma de la libertad. Y la obra de Gustavo Vélez no es la manifestación plana de la libertad, es un estado de ella”.

Kato Kaoru, Investigador del arte latinoamericano / Profesor de la Universidad Kanagawa. Japón - La gravedad en Vélez. Nuestro cuerpo está limitado por la gravedad, pero tenemos deseos de volar en lo alto liberándonos de esta fuerza. Las obras de Vélez indiscutiblemente están cumpliendo con ese deseo. Gustavo logra crear las formas de plantas arraigadas firmemente en la tierra, con hojas y tallos que crecen enredándose en el cielo. Con sus curvas delgadas, ligeras y elegantes, sus esculturas están a punto de volar.

En sus obras se denota la importancia de la tridimencionalidad, que es el fundamento en la escultura. Las formas sin interrupción pueden ser observadas desde cualquier ángulo y los movimientos de las líneas continuas cambian de sombra a sol dependiendo de las luces.



Darío Ortíz Robledo - Presidente del Museo de Arte del Tolima "…Su calidez humana no ha buscado desde entonces otra cosa que romper con la frialdad del mármol, perforándolo, horadándolo, involucrando dos materiales opuestos, armonizándolos. Tallando ritmos en las líneas y los planos que se encuentran. Descubriendo la transparencia del mármol y la naturaleza sensible y viva dentro de una piedra muerta, lo suave y etéreo dentro de una roca dura. Es una lucha constante de opuestos que se atraen, un encuentro entre dos técnicas y dos épocas, entre lo clásico y lo contemporáneo, lo abstracto y lo figurativo.

Veo en sus obras de hoy al muchacho de mirada vivaz que conocí algún día y a lo que hablamos entonces de Brancucci a Giambologna y lo oigo ahora anhelando que la pieza se eleve, se suelte como aves hacia el infinito dejando, sin embargo, partes de la piedra sin tocar, vírgenes y rudas, como un legado místico que nos perpetúa su origen. La escultura de Gustavo Vélez es el símil de la flama prisionera en la fría piedra recordándonos que por más alto que pongamos el alma no somos más que un cuerpo que un día se hará polvo. Que como sobrantes en el guijarro de un escultor solamente somos partículas, limadura, ceniza, polvo de mármol cualquiera en la veta perdida de algún Bernini”.



Luis Fernando Rodríguez Velásquez - Rector General. Universidad Pontificia Bolivariana RÍTMICAS es el nombre de la Exposición del escultor Gustavo Vélez en la Universidad Pontificia Bolivariana. Oportunidad singular para dar a conocer a la comunidad universitaria y en particular, a los jóvenes, la expresión que frente a la vida tiene un hombre nacido en la tierra de los hombres libres, Fredonia, Antioquia. A través de sus esculturas, ha pretendido proyectar la complejidad de las siluetas de las montañas entre las que ha vivido, su capacidad de auscultar entre las honduras de los diferentes contextos culturales del mundo, imaginando y objetivando sus ideas en el mármol, el bronce y otros materiales, recreados para disfrute de la sociedad, en propuestas que invitan al bien vivir y dan razones para vivir y razones para esperar.

Los ritmos de vida del maestro Gustavo Vélez, están fundados en su compromiso integral, como ser en familia y como ciudadano. Se dan a conocer e interpretar en la vitalidad de sus trazos, en el juego de líneas y claro-oscuros, en obras que dan a quien las observa, la oportunidad de encontrarse en sus propios ritmos y proyecciones vitales, en silenciosa conversación con lo que el artista propone para su libre expresión conceptual.

Desde su taller privado en El Uvital, Fredonia, siempre fiel a las fuentes nutricias de los valores de su lar nativo, soñó con proyectarse al mundo en un diálogo intercultural, descubriendo así sus vivencias, a través de diversas experiencias como el “Encuentro de Pietrasanta”, entre otras oportunidades. La huella del artista, por su generosa voluntad, queda para disfrute de las presentes y futuras generaciones de universitarios de la Pontificia Bolivariana, en la escultura que ha denominado RITMO, la cual, desde el Edificio Rectoral, será una permanente oportunidad e invitación que con ritmo, propicie un diálogo espiritual, con el maestro Vélez, para trascender desde la singularidad hasta la construcción solidaria del sentido de la vida en sociedad. La Universidad Pontificia Bolivariana, se siente orgullosa de acoger en su casa unas obras de arte que por única vez en este año, serán expuestas en Colombia y que pronto degustarán personas de Tokio y otras ciudades de Asia y Europa. Al maestro Gustavo Vélez, nuestra perenne gratitud.

Juan Sebastián Betancur Embajador de Colombia en Italia 2015. Una obra de arte produce admiración cuando al entrar en contacto con ella algo se mueve en nuestro interior. Desaparece el artista y permanece la obra.

Actualmente soy el Embajador de Colombia en Italia y una de las actividades que genera más satisfacción es la de asistir a la presentación de obras de artistas Colombianos.

En esta oportunidad he tenido el enorme placer de acompañar al Maestro Colombiano Gustavo Vélez en la inauguración de su nueva muestra en Italia, en la hermosa ciudad de Pistoia, en la sede del Museo Marino Marini, en donde el artista expone un grupo maravilloso de obras, unas de mármol, otras de acero y algunas de bronce.

Tuve la oportunidad de verlas, de contemplarlas antes de su exposición al público y de comentar con el artista sobre las mismas.

La primera y más fuerte impresión que me produjo fue la de SERENIDAD, sensación tan escasa en estos tiempos de nerviosismo, crispación y mal carácter. Percibí esa impresión porque este joven Maestro, viviendo en estos momentos de desolación y tragedias, ha sido capaz de observar con su imaginación que en la naturaleza hay espacio para que el artista pueda plasmar esa tranquila armonía, que todos quieren y no siempre se siente.

Esa sensación se percibe en: "Visiones", "Equilibrio", "Volo Azzurro", "Luna", "Eclipse", "Sonata", "Ilusión", "Viento", "Fuga" y "Libertad". Estos títulos te anuncian que después de las tormentas se despeja el cielo y aparece la luz.



Un comentario final sobrecogedor, hablando con el artista le pregunté cómo se trabaja hoy el mármol, ese, el de Carrara, que trabajaron Miguel Ángel y Bernini en el Renacimiento Italiano, aquellos grandes maestros que trabajaban con sus manos, con martillo y con cincel. Me contesta:

"Yo también uso las manos el martillo y el cincel". Este detalle le da un aroma de permanencia que permite intuir un futuro sereno.


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