Revista internacional de derecho romano los rescriptos imperiales como fuente del derecho the imperial rescripts as a source of law



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ISSN 1989-1970
ridrom@uclm.es






Derecho Romano,
Tradición Romanística y
Ciencias
Histórico-Jurídicas


REVISTA INTERNACIONAL DE DERECHO ROMANO

LOS RESCRIPTOS IMPERIALES COMO FUENTE DEL DERECHO

THE IMPERIAL RESCRIPTS AS A SOURCE OF LAW

Juan Antonio Bueno Delgado

Universidad de Alcalá (UAH)



Profesor Contratado Doctor de Derecho Romano

juanantonio.bueno@uah.es

Con el nombre genérico de constituciones imperiales se conoce todo un entramado de actuaciones de los emperadores dotadas de un alto contenido jurídico, que se manifiestan de diversas formas. El término constitutiones principum irrumpe en el lenguaje jurídico para designar técnicamente el conjunto de normas emanadas de la voluntad imperial.
Un texto de Ulpiano contempla esta denominación, así como las diversas formas de manifestación de las mismas.
Dig. 1, 4, 1, pr. y 1 (ULPIANUS libro primo institutionum):
1) Quod principi placuit, legis habet vigorem: utpote cum lege regia1, quae de imperio eius lata est, populus ei et in eum omne suum imperium et potestatem conferat.
2) Quodcumque igitur imperator per epistulam et subscriptionem statuit vel cognoscens decrevit vel de plano interlocutus est vel edicto praecepit, legem esse constat. haec sunt quas vulgo constitutiones appelamus.
Ya Gayo, (Inst. 1, 5), había sentado las bases de lo que después habría de ser complementado por Ulpiano;
Constitutio principis est quod imperator decreto vel edicto vel epistula constituit, nec unquam dubitatum est, quin id legis vicem optineat, cum ipse imperator per legem imperium accipiat,
sin embargo, la atribución de fuerza de ley a las constituciones en general es criticada por la doctrina, que no admite de los clásicos sus afirmaciones respecto a la legitimación de la función legislativa de los emperadores y que no deduce de los textos la prueba de sus afirmaciones, sino, todo lo más, la afirmación de su valor vinculante, del mismo modo que las opiniones concordes de los juristas dotados de ius respondendi2.
Para D'ORS3, "la expresión legis vicem optinere (empleada por Gayo) no supone equiparación a la <>, sino validez jurídica en sentido más amplio"... "El mismo sentido genérico tiene el principio (Ulp. D. 1, 4, 1, pr.) <<quod principi placuit legis habet vigorem>>"; manifestando, en el mismo lugar4 que, "en relación con el procedimiento cognitorio, en la última etapa clásica, así como en la primera postclásica (hasta Diocleciano), los rescriptos son la fuente viva del derecho". ORESTANO5 utiliza estos textos tanto en orden a la legitimación del poder normativo imperial, como respecto a la valoración de las constituciones imperiales.
Aunque los príncipes no asumieran en principio, al menos formalmente, ninguna competencia legislativa, los textos en cuestión anteriores demuestran sin embargo, que llevaron a cabo diversas actuaciones encaminadas a crear Derecho.
En virtud del ius edicendi del que gozaban los emperadores podían publicar edictos, al igual que lo hacían los magistrados, con la particularidad de que mientras los edictos de los magistrados generalmente perdían su vigencia cuando cesaba en su cargo el magistrado que los dictó, los edictos imperiales se perpetuaban en el tiempo mientras no fueran derogados expresamente. Además, los edictos imperiales no estaban sujetos al límite de la colegialidad, puesto que el princeps no tenía colega. Mediante edicta se regulaban principalmente cuestiones de Derecho público.
Por otra parte, como consecuencia de la aplicación del procedimiento extra ordinem, los príncipes conocían, bien en primera instancia, o bien en apelación, de determinados asuntos litigiosos relacionados principalmente con el orden civil y criminal. Sus decisiones, o fallos, constituían auténticas sentencias judiciales, denominadas técnicamente decretos.
En el orden interno emanaban órdenes e instrucciones a sus funcionarios (especialmente a los gobernadores provinciales), que se conocen como mandata. No están explícitamente enumeradas como constituciones, pero introducen importantes cuestiones de derecho privado y son generalmente reconocidas.
Los emperadores exponían también su parecer en orden a concretas cuestiones jurídicas que les eran planteadas (consultationes o relationes) por funcionarios públicos, jueces, magistrados; o por particulares (libelli, preces o supplicationes).
Cuando contestaban a los particulares lo hacían en el mismo documento en el que se les formulaba la petición (subscriptiones), y en distinto documento (epistulae) en los demás casos. Ambas formas (subscriptiones y epistulae) reciben unitariamente el nombre de rescripta6.
De esta forma se obtenía un dictamen cuyo contenido alcanzaba un gran valor jurídico, como ocurría con los juristas que gozaban de ius respondendi. La diferencia estriba, pues, en que, mientras en este caso los dictámenes eran avalados por la auctoritas de los juristas más sobresalientes, o sea, aquéllos a los que el emperador había dotado de ius respondendi, en el caso de los rescripta los dictámenes provenían del emperador mismo (auctoritas principis).
Edicta, decreta, mandata y rescripta, constituyen pues las denominadas constituciones imperiales, o “leges”.
Siempre los más célebres juristas han formado parte de los consilia de los sucesivos emperadores7, participando activamente no sólo en lo político, sino también en lo que se refiere a la actividad normativa. No es de extrañar por tanto, que su participación se dejara notar en la actividad legislativa llevada a cabo por los emperadores de los que tan cerca se encontraban. Buena prueba de ello se da en las fuentes, pero puesto que este es un tema prácticamente zanjado y con el fin de no abundar innecesariamente, únicamente citaremos aquí un texto de Ulpiano que refiere un rescripto de los divi fratres,
Dig. 37, 14, 17, pr (ULPIANUS libro undecimo ad legem Iuliam et Papiam): “Divi fratres in haec verba rescripserunt:
El texto no deja lugar a dudas en lo referente a la influencia que la actividad jurisprudencial ejerce sobre la actividad legislativa imperial, y en especial por lo que respecta a la elaboración de rescriptos las referencias a las obras jurisprudenciales son constantes, como ya señalara GUALANDI8.
Al realizar mi estudio sobre la retención de la prenda por créditos quirografarios en Derecho Romano9 pude comprobar con meridiana claridad este extremo por lo que se refiere al periodo de la jurisprudencia postseveriana y más concretamente al reinado del emperador Gordiano III.
Marcus Antonius Gordianus (Gordiano III)10, nació en el año 225? d.C. Fue nombrado Caesar cuando contaba con 12 o 13 años de edad y muy probablemente en agosto del año 238 fue proclamado emperador. Su muerte acaeció en el año 244, por tanto, a los 19 años de edad. Su vida efímera y su corto reinado aportaron sin embargo al Imperio, durante los años comprendidos entre el 238 y el 244, un periodo de relativa calma en un momento caracterizado por frecuentes revueltas políticas y económicas, quizás porque su elección satisfizo a todos los estamentos sociales (especialmente senado y ejército) y quizá también porque su política armonizó las relaciones entre administración central y provincial11.
Como ya sostuviera SCHULZ12, NICOLETTI mantiene que con Ulpiano y Paulo se cierra una etapa de la historia de la cultura jurídica romana13 y que el alto grado de sistematización alcanzado en las obras de estos juristas se hace notar en sus sucesores, quienes respetan rigurosamente la tradición precedente; ahora bien, no por ello se deja absolutamente de escribir y de publicar obras paralelas, aunque, eso sí, basadas en las de sus predecesores.
Prueba de ello es el caso de Erennio Modestino, jurista de menor relieve que los anteriores, pero que interesa en este momento destacar para poner de manifiesto esas interrelaciones a las que nos referíamos más arriba entre jurisprudencia y burocracia imperial y más concretamente entre Modestino y Gordiano.
De origen oriental, aunque de familia profundamente romanizada, Modestino escribió en griego y en latín, siendo su obra más representativa y la que mejor lo identifica una monografía escrita en griego titulada Παραίτησις _πιτρoπ_ς o Libri de excusationibus14.
Alcanzó diversos cargos administrativos, entre los que se destaca el de praefectus vigilum del año 230 al 240 d.C. aprox.15 Fue discípulo de Ulpiano16. De las últimas noticias sobre su vida las conocemos precisamente por una constitución de Gordiano III del año 23917.
De todos los datos que sabemos de la vida y de las obras de Erennio Modestino18, dos merecen especial consideración de cara al planteamiento aquí expuesto. El primero de ellos es el relativo a su profunda preocupación por la problemática jurídica suscitada especialmente a partir de la constitutio Antoniniana y las relaciones entre el Derecho romano y provincial y la transposición de términos y conceptos jurídicos completamente extraños al ambiente provincial, con el que mantenía continuo contacto. Sus obras, Differentiae, Regulae, Responsa, Pandectae, diversos Libri, reflejan con claridad esta inquietud. En todas ellas prevalece, como dice Adele NICOLETTI19, “la exigencia de garantizar una facilidad de comunicación de los contenidos culturales … a fin de asegurar una rápida difusión del Derecho romano en las provincias”20.
Pero no sólo eso; conocedor de los problemas jurídicos que acaecían en las provincias, así como del complejo entramado del sistema jurídico romano, Modestino aprovechó de ambos lados aquellos elementos que le brindaban la posibilidad de afrontar con nuevas perspectivas la transformación. No en vano, formó parte del consilium de Gordiano, y este es el dato que no podemos pasar por alto, ya que, desde su puesto, el modesto jurista pudo influir y no poco en la labor legislativa llevada a cabo por el emperador21. Su presencia en el alto estamento de la cancillería se deja sentir en muchas de las constituciones promulgadas durante el mandato de Gordiano III. Constituciones que llevan el sello, el estilo, e incluso el lenguaje22 de Modestino, como veremos a continuación, basándonos en la exposición de NICOLETTI, trabajo que seguimos fielmente aquí para no restar mérito a la autora, aunque en algunos aspectos sometamos a revisión:
Comenzando por la forma adverbial tantummodo, de uso frecuente en las obras de Modestino y que es también bastante utilizada en los rescriptos gordianos.
Cod. 4, 34, 4. (Imp. Gordianus A. Timocrati militi): “… sed si, cum depositi actione expertus es, tantummodo sortis facta condemnatio est, …”
Cod. 5, 73, 1. (Imp. Gordianus A. Felici): “… si vero ut suam distraxit, ignoransque rem alienam emptor comparavit, neque statim per traditionem possessionis dominus effectus est, sed tantummodo adversus te statuti temporis, cum te legitimae aetatis esse non diffitearis, potest uti praescriptione”. (a. 238).
Cod. 6, 20, 4. (Imp. Gordianus A. Marino): “… his etenim, qui in familia defuncti non sunt, profecticiam tantummodo dotem post varias prudentium opiniones conferri placuit”.(a. 239).
Cod. 8, 9, 1. (Imp. Gordianus A. Aristoni): “… integrum tibi ius est ea persequi, non interdicto Salviano (id enim tantummodo adversus conductorem debitoremve competit),…”. (a. 238).
Cod. 8, 23 (24), 1. (Imp. Gordianus A. Lamponi): “… Sed si vos usum fructum possessionis tantummodo pignori dedistis,…” (a. 238).
Cod. 9, 2, 6. (Imp. Gordianus A. Avidiano): “Absentem capitali crimine accusari non posse; sed requirendum tantummodo adnotari solere…” (a. 243).
Continuando con el esquema de NICOLETTI, otras formas linguísticas usadas por el jurisconsulto son empleadas asimismo por el emperador; como por ejemplo el habitual non ignoras de los Responsa del primero que se repite con asiduidad en algunos pasajes gordianos:
Dig. 31, 34, 5 (MODESTINUS libro decimo responsorum): "... Modestinus respondit: quod in primis est, non esse consumptan de dote actionem mulieri, cum patri suo non consenserit, utique non ignoras. sic enim re..."
la misma forma se repite en Dig. 34, 1, 5
Dig. 34, 1, 5 (MODESTINUS libro undecimo responsorum): “Verba testamenti: omnibus libertis nostris cibaria praestabitis pro arbitrio vestro, non ignorantes, quot ex his caros habuerim item alio loco: Prothymum Polychronium Hypatium comiendo: ut et vobiscum sint et cibaria praestetis peto, quaero, an omnibus cibaria debent dari an his quos commendavit et cum heredibus esse iussit? Modestinus respondit omnibus libertis cibaria relicta proponi, quorum modum viri boni arbitrio statuendum esse”.
en Cod. 4, 65, 10 (Imp. Gordianus A. Pomponio Sabino): Viam veritatis ignoras, in conductionibus non sucedere …”. (a. 239),
y en Cod. 5, 37, 1223 (Imp. Gordianus A. Octavianae): " ... si modo annos legitimae aetatis implesti. neque enim ignoras non multum patrocinari fecunditatem liberorum feminis ad rerum suarum administrationem, si intra ...". (a. 241).
Otro adverbio usual en las obras de Modestino es iterato, que aparece también en un rescripto de Gordiano:
Dig. 48, 16, 17 (MODESTINUS libro septimo decimo responsorum): "... quaero, si postea eum iterato reum non fecerit, an in ...".
Cod. 7, 9, 1 (Imp. Gordianus A. Epigono): "Si ita, ut lege municipali ..., quod manumissione evasisti, iterato cogeris succedere".

Respecto al empleo del verbo nequeo24, éste se da en las obras de Alfeno, Servio y Ulpiano y también en las de Modestino y paralelamente en algunas constituciones de Gordiano:
Dig. 19, 1, 39 (MODESTINUS libro quinto responsorum): "... sed ad ea, quae ignoravit et de quibus emptorem certiorare nequivit. Herennius Modestinus respondit, ...".
Cod. 4, 29, 7 (Imp. Gordianus A. Viviano): " ... propter senatus consulti auxilium vendendo eum dominium mulieri auferre nequivit, nec tibi ..." (a. 238).

Asimismo en Cod. 8, 23 (24), 1


Cod. 8, 23 (24), 1 (Imp. Gordianus A. Lamponi): “… in quo pignoris vinculum non constitit, distrahens, dominio vos privare nequivit…” ( a. 238)
y en Cod. 8, 42 (43), 4 (Imp. Gordianus A. Rufinae: “… priusquam instrumenta redderet, evacuatae obligationis vires reparari queunt”. (a. 238).
Lo mismo se puede decir del empleo de la forma in fatum concedere, típicamente de Modestino, como sustitutiva de decedere, que tiene lugar igualmente en varias constituciones de Gordiano:
Dig. 34, 3, 20, 1 (MODESTINUS libro decimo responsorum): "Gaius Seius cum adolevisset, accepit curatores Publium Maevium et Lucium Sempronium, sed enim idem Gaius Seius intra legitimam aetatem constitutus cum in fatum concederet, testamento suo de curatoribus suis ita cavit: ...".
Cod. 2, 52, 2 (Imp. Gordianus A. Secundino militi): "Si intra legitimam aetatem vel, ea impleta, nondum exacto tempore praestituto pater tuus in fata concessit tuque ei heres extitisti ...". (a. 238).
Dicha forma recurre también en Cod. 8, 42 (43), 4
Cod. 8, 42 (43), 4 (Imp. Gordianus A. Rufinae: “… nec enim ex eo, quod creditor in fatum concessit, priusquam instrumenta redderet, …”. (a. 238).
y en Cod. 6, 30, 3, pr. (Imp. Gordianus A. Florentino militi: “… nec ea propter, quod intra paucos dies mortis patria sui concessit in fatum, tu ad eiusdem fratris tui potes accedere succesionem. …”. (a. 241).
El accommodare consensum de

Dig. 20, 1, 26, 1 (MODESTINUS libro quarto responsorum): "Pater Seio emancipato filio ... quod mandante patre manu sua perscripsit instrumentum chirographi, cum neque consensum suum accommodaverat patri aut signo suo aut alia scriptura ...".
es usado también por Gordiano en
Cod. 4, 51, 2 (Imp. Gordianus A. Grattiae Aeliae): "Distrahente marito rem iuris tui, si consensum non accommodasti, licet sigillo tuo venditionis instrumentum fraude conquisita signaveris, ...".
Pero no sólo las concurrencias gramaticales demuestran la estrecha colaboración entre Modestino y Gordiano, éste incluso llega a adoptar algunas de las soluciones del jurisconsulto al emitir sus rescriptos25. En relación con la actio ad exhibendum, por ejemplo, el emperador toma la opinión de Modestino como modelo para su cumplimiento, haciendo especial mención de la respuesta del jurista, al que se refiere en términos elogiosos:
Cod. 3, 42, 5 (Imp. Gordianus A. Sabiniano militi): "Ad exhibendum actione non tantum eum qui possidet, sed etiam eum teneri, qui dolo fecit, quominus exhiberet, merito tibi a non contemnendae auctoritatis iuris consulto Modestino responsum est". (a. 239)26.
Por otra parte, no es esta la única vez que Gordiano, más que probablemente inspirado por Modestino, cita en sus rescriptos a representantes de la jurisprudencia severiana, lo que demuestra la relación existente entre los tres agentes jurídicos: jurisprudencia clásica, Modestino y cancillería imperial de Gordiano III27:
Cod. 5, 4, 6 (Imp. Gordianus A. Valeriae): "Etsi contra mandata principum contractum sit in provincia consentiente muliere matrimonium, tamen post depositum officium si in eadem voluntate perseveraverit, iustae nuptiae efficiuntur: et ideo postea liberos susceptos natosque ex iusto matrimonio legitimos esse responsum viri prudentissimi Pauli declarat". (a. 239).
El rigor de dicho texto concuerda además con otro28 del mismo emperador en materia de dote por la inexistencia de iustum matrimonium que encontramos en
Sch. Sin. 1, 3; Cod. Greg. 5, 1 (Imp. Gordianus A. rationalibus): "Manifestum est nuptiis contra mandata contractis dotem, quae data illo tempore cum traducta est fuerat, iuxta sententiam divi Severi fieri caducam, nec, si consensu postea coepisse videatur matrimonium, in praeteritum commisso vitio potuit mederi".
Cod. 6, 37, 12 (Imp. Gordianus A. Muciano): "Cum responso viri prudentissimi Papiniani, quod precibus insertum est, praeceptionis legatum et omissa parte hereditatis vindicari posse declaratur, intellegis desiderio tuo iuxta iuris formam esse consultum. Verba vero responsi haec sunt: Filiae mater praedium ita legavit: praecipito sumito extra partem hereditatis: cum hereditati matris filia renuntiasset, nihilo minus eam recte legatum vindicare visum est". (a. 240).
Una vez conocido lo que dice el emperador, veamos a continuación qué es lo que dicen los juristas por él mencionados y observemos por lo demás el empleo de un lenguaje similar en ambos textos29:
Dig. 23, 2, 65, 1 (PAULUS libro septimo responsorum): "Idem eodem. Respondit mihi placere, etsi contra mandata contractum sit matrimonium in provincia, tamen post depositum officium, si in eadem voluntate perseverat, iustas nuptias effici: et ideo postea liberos natos ex iusto matrimonio legitimos esse".
Comparar con Cod. 5, 4, 6
Cod. 5, 4, 6 (Imp. Gordianus A. Valeriae): “Etsi contra mandata principum contractum sit in provincia consentiente muliere matrimonium, tamen post depositum officium si in eadem voluntate preseveraverit, iustae nuptiae efficientur: et ideo postea liberos susceptos natosque ex iusto matrimonio legitimos esse responsum viri prudentissimi Pauli declarat”. (a. 239).
Pueden compararse, por otra parte, los textos sobre los legati per praeceptionem de
Dig. 30, 87 (PAPINIANUS libro octavo decimo quaestionum): “Filio pater, quem in potestari retinuit, heredi pro parte instituto legatum quoque relinquit. durissima sententia est existimantium denegandam ei legati petitionem, si patris abstinuerit hereditate: non enim impugnatur iudicium ab eo, qui ‘iustis rationibus’ noluit negotiis hereditariis impicari”.
y Dig. 30, 90 (PAPINIANUS libro octavo decimo quaestionum): “Quid ergo si ita legaverit ‘hoc amplius filio meo’? non dubie voluntatis quidem quaestio erit, sed non absimilis est prioris casus circa filii providentiam, ‘nisi evidens voluntas contraria patris probetur’. Plane se pluribus filiis institutis inter eos verbis legatorum bona diviserit, voluntatis ratione legatorum actio denegabitur ei, qui non agnoverit hereditatem”.
con Cod. 6, 37, 12, pr. (Imp. Gordianus A. Muciano): “Cum responso viri prudentissimi Papiniani, quod precibus insertum est, preaeceptionis legatum et omissa parte hereditatis vindicari posse declaratur, intellegis desiderio tuo iuxta iuris formam esse consultum. Verba vero responsi haec sunt: Filiae mater peadium ita legavit: praecipito sumito extra partem hereditatis; cum hereditati matris filia renuntiasset, nihilo minus eam recte legatum vindicare visum est”. (a. 240).
En Papiniano se inspira también el emperador en relación con la prohibición del procurator Caesaris de dar iudices inter privatas personas:
Dig. 49, 1, 23, 1 (PAPINIANUS libro nono decimo responsorum): "Cum procurator Caesaris, qui partibus praesidis non fungebatur, in lite privatorum ius dandi iudicis non habuisset, frustra provocatum ab ea sententia constitit, quae non tenebat",
frente a Cod. 3, 3, 1 (Imp. Gordianus A. Vicanis): "Procuratori nostro non vice praesidis agenti dandi iudices inter privatas personas non competere facultatem manifestum est: et ideo si, ut adlegatis, inter privatas personas is cuius meministis arbitros dandos putavit, sententia ab eis prolata nullo iure subsistit". (a. 242).
Otras correspondencias entre Gordiano y Papiniano pueden hallarse en
Cod. 2, 11 (12), 17 (Imp. Gordianus A. Magno): “Verbum precibus insertum potius verecundiam onerare quam ullam existimationis maculam videtur adspergere. etenim cum non causa cognita dictum est συχοφαντεΐς, sed ad postulatum patroni interlocutione iudicis responsum sit, nequaquam hoc infamiam inrogat”. (a. 242),
en relación con Dig. 3, 2, 20
Dig. 3, 2, 20 (PAPINIANUS libro primo responsorum): “Ob haec verba sententiae preasidis provinciae callido commento videris accusationis instigator fuisse pudor potius oneratur, quam ignominia videtur irrogari: non enim qui exhortatur mandatoris opera fungitur”.
El texto de Cod. 7, 46, 3, sobre validez de sentencias en materia de usura

Cod. 7, 46, 3 (Imp. Gordianus A. Aemilio): "Haec sententia: omnem debiti quantitatem cum usuris competentibus solve iudicati actionem parere non potest, cum apud iudices ita demum sine certa quantitate facta condemnatio auctoritate rei iudicatae censeatur, si parte aliqua actorum certa sit quantitas comprehensa".
está inspirado en Ulpiano Dig. 42, 1, 59, 2
Dig. 42, 1, 59, 2 (ULPIANUS libro quarto de omnibus tribunalibus): "Qui sortis quidem condemnationem faciunt, de usuris autem ita pronuntiant usurae si quae competunt vel quae competunt, ut praestentur, non recte pronuntiant: debem enim de usuris quoque cognoscere et certam facere condemnationem".
Modestino, por su parte, -Dig. 42, 1, 27-, adopta análoga solución.



Dig. 42, 1, 27 (MODESTINUS libro primo responsorum): "Praeses provinciae usuras usurarum condemnavit contra leges et sacras constitutiones ideoque Lucius Titius contra prolatam sententiam iniustam praesidis appellavit: quaero, cum non secundum legem Titius provocasset, an exigi possit pecunia secundum condemnationem. Modestinus respondit, si sententiae certa quantitas continetur, nihil proponi, cur iudicati agi non possit".
Además de las citadas, en los rescriptos de Gordiano aparecen continuamente, directa o indirectamente, referencias a Paulo, Ulpiano, y a otros juristas clásicos. Gordiano, siguiendo la tradición y bajo la indudable influencia de Modestino, recurre para la resolución de casos concretos a la opinión de los prudentes o iuris auctores. El espíritu de sus normas descansa en principios acuñados por aquéllos.
Cod. 6, 20, 4. (Imp. Gordianus A. Marino): “Filiae dotem in medium ita demum conferre coguntur, si vel ab intestato succedant vel contra tabulae petant: nec dubium est profecticiam seu adventiciam dotem a patre datam vel constitutum fratribus qui in potestate fuerunt conferendam esse. his etenim, qui in familia defuncti non sunt, profecticiam tantummodo dotem post varias prudentium opiniones conferri placuit. (a. 239).
Cod. 7, 18, 1. (Imp. Gordianus A. Proculo): “Dispar causa est eius, qui dissimulata condicione sua distrahi se passus est, et eius, qui petrium participatus est. nam superiori quidem non denegatur libertatis defensio, posteriori autem, et si civis Romanus sit et particpatus est pretia, libertas denegatur. Eandemque et in eo distinctionem adhibendam, cui fideicommissaria libertas debetur, meritissimo iuis auctores responderunt”. (a. 239).
Es frecuente también el recurso del emperador al Edictum Perpetuum30.
En tiempos de Constantino el valor normativo de los rescriptos no supone ningún problema, dado que, con el establecimiento del poder absoluto, las manifestaciones de voluntad del emperador, investido de potestad legislativa, son consideradas constante y única fuente de derecho31.
Cod. 1, 14, 1 (Imp. Constantinus A. Septimio Basso pu.): Inter aequitatem iusque interpositam interpretationem nobis solis et oportet et licet inspicere. (a. 316)32.
No puede decirse lo mismo, sin embargo, respecto de la época clásica y principios de la postclásica. Aunque Gayo enumera en plano de igualdad las costitutiones principum con el resto de las fuentes de los iura populi Romani33.
Gai. 1, 2: Constant autem iura populi Romani ex legibus, plebiscitis, senatusconsultis, constitutionibus principum, edictis eorum qui ius edicendi habent, responsis prudentium ....
En este periodo, como ya señalara VACCA34, de cuya tesis no nos apartamos en la exposición de este asunto, incluso con empleo a veces de su propia terminología, el problema del valor normativo de los rescriptos imperiales presenta dos aspectos: el valor del rescripto como fuente del derecho y el valor del rescripto como precedente.
Por lo que respecta al caso concreto que da lugar al rescripto, no hay duda del valor del mismo como fuente aplicable, puesto que se trata de la expresión del poder supremo, que reside en el emperador. La cuestión está en la aplicación del rescripto a casos similares. ¿Tiene la decisión del emperador valor de ley, o de principio jurídico de carácter general, de manera que pueda ser utilizada para la solución de otros casos? ¿En qué medida vincula? Si se considera fuente de derecho, por supuesto que sería aplicable en otros casos; si se valora, empero, como precedente, como tal habrá de observarse, teniendo siempre en cuenta, eso sí, que se trata de la voluntad imperial y no de la respuesta de un jurisconsulto, cuyo límite se encuentra en la respuesta diferente de otro colega35.
Así las cosas, parece conveniente, por una parte, examinar la práctica y, por otra parte, las fuentes jurídicas a este respecto, con el fin de aclarar, en la medida de lo posible, el alcance y el valor de los rescriptos.
En relación con la praxis seguida en la época a la que hemos hecho referencia, existen testimonios en las fuentes papirológicas que evidencian que, con cierta frecuencia, se recurría a invocar rescriptos para la solución de casos análogos a aquél por el que surgió.
En el papiro Strassb. 2236
I. 1Θεo Σεoυρoς ϰα ᾿Αντωννoς ᾿Ioυ[λ]ιαν 2/ Σωσϑένoυς δι Σωσϑένoυς νδρός. 3/ Μαϰρς νoμς παραγραφ τoς διϰαί[αν] 4/ ατίαν σχηϰόσι ϰα νευ τινς μφισβ[η] 5/ τήσεως ν τ νoμ γενoμένoις πρς μ[6/ τoς ν λλ πόλει διατρείψαντας τν εϰoσι 7/ ριϑμ βoηϑoνται, πρς δ τoς π τς ατς 8/ δέϰα. Πρoετέϑη ν λεξανδρεί 9/ η|__ Φαρμoϑι ϰϑ'.
10 II. Σoυβατιανo ϰύλα γεμoνεύσαντoς 10/ |__ ιε´ Φαμενϑ ιζ´. Κληϑέν[τ]ων Σαβείνoυ 11/ ϰα Μαξίμoυ Διoνυσίoυ ϰα παϰo[υ]σάντων, 12/ μεϑτερα·
’Αϰύλας επεν· ‘Τί πoϰρείν 13/ πρς τν χρόνoν [τ]ς νo[μ]ς, ς φησι[ν] με 14 τν νν τς Παυσoράπιoς /15 τ[ν] σχε 15ν δέϰα τεσσάρων, ϰα τν ν τoύτ σιωπήν; 16/
’Ασϰληπιάδης ήτωρ επεν· ’Γέγoνεν’. ’Αϰύ17/λας επεν· |__Διατάξεις εσν τν ϰυρίων περ τν ν τoς ϑνεσιν oϰoύντων· ν λλα18/χόσε νoμ παραϰoλoυϑήση χoντός 20 τινoς 19/ φoρμν ϰν βραχεαν διϰαίαν ϰατoχς, 20/ σιωπήσαντoς τo νoμίζoντoς ατ διαφέρειν 21/ ϰα νασχoμένoυ πρ δεϰαετίαν, χειν τ[] βέ22/βαιoν τoς ϰατασχόντας.’ 23/
III. Μεττίoυ ‘Ρoύφoυ γεμoνεύσαντoς |__ ι´´ 24/ ’Αϑρ 25 ϰδ . Κληϑέντoς Σαλoυστίoυ Καπί25/τωνoς πρς ’Ioυλίαν Πυϑαρoν ϰα επόντo[ς] τ[ν] []π[o]μνηματoγρ[ά]φoν Μαιϰιανν ϰηϰoέναι περ τo 26/ πρ[ά]γμ[α]τoς, μεθ’ τερα· Μέττιoς Ρoφoς 27/ Καπίτωνι εὶἶπε[ν]· Οδεμίαν παρείσδυσιν χεις,28/ γρ γ[υν] ν τ νoμ γέγoνεν πoλλ χρόν. Παρ’ 29/ μεν δ[ ]δo [δ]ι’ νιαυτo νoμ ατάρϰης 30/ στν [ε]ς δε[σ]πoτίαν’.
I. Diui Seuerus et Antoninus Iulianae Sosthenis filiae per Sosthenem maritum. Longae possessionis praescriptio eis qui iustam causam habuerunt et sine ulla controversia in possessione fuerunt, aduersus eos qui in alia ciuitate morantur annorum uigintispatio confirmatur, aduersus eos autem qui in eadem (annorum) decem. Proposita Alexandreae anno VIII, Pharmuthi XXIV.
II. Subatiano Aquila praefecto anno XV, Phamenoth XVII. Vocatis Sabino et Maximo Dionysii filiis et auditis, post alia:
Aquila dixit: 'Quid respondes de tempore possessionis, cum dicant esse post emptionem Pausorapidis annorum fere XIV, et de silentio in hoc tempore?'
Asclepiades rhetor dixit: 'Fuit'. Aquilia dixit: 'Sunt constitutiones principum de eis qui in prouinciis habitant: si possessio ad alium peruenit qui habeat quoddam initium possessionis, quamuis breue iustum tamen, cum is qui putat sua interesse taceat nec agat plus decem annis, habere firmitatem possidentes'.
III. Mettio Rufo praefecto a. X, Hathyr XIV. Vocato Sallustio Capitone aduersus Iuliam Pytharum et dicente scribam actorum Maecianum se audiuisse de causa, post alia: Mettius Rufus Capitoni dixit: 'Nullam habes cauillationem, mulier enim in possessione longo tempore fuit. Apud nos, autem, uide, annalis possessio sufficit ad dominium (firmandum)'.
se recoge la solución de un caso de longae possessionis praescriptio, sobre la base de un rescripto anterior37 de Severo y Caracalla sobre el mismo asunto:
1... λoγ [Ατoϰ2/ρ[άτωρ] Κασαρ 3/ [Λoκιoς Σεπτίμιoς Σεoυρ]oς 5 Πέρ[τ]ιvαξ [Σε]βαστς 4/ [’ΑραβιϰςΑδιαβηιϰός 5/ [Παρϑιϰς μέγιστoς] ϰα ατoϰρά[τωρ] Κασαρ 6/ [Μρϰoς Αρή]λιoςΑντωvενoς Σεβαστς 7/ ’Ioυλιαν Σω[σϑ]ενιανo δι Σωσϑένoυς 8/ νδρός. [Μ]αϰρς 10 νoμς παραγραφ 9/ τoς διϰαία[ν] ατ[ί]αν σχηϰόσι ϰα νευ 10/ τινς μφισβητήσεως ν τ νoμ 11/ γενoμ[έν]oις πρς μν τoς ν λλo12/τρί πόλει διατρείβτας τν εϰoσι 13/ ριϑμ βεβαιoται, τoς 15 δ π τς 14/ ατς τν δέϰα. 15/ Πρoετέϑη ν ’Α16/λεξανδρεί η’ |__ Τβι γ´.
.... imperator Caesar Lucius Septimius Seuerus Pertinax Aug. Arabicus Adiabenicus ....Parthicus Maximus et imp. Caesar Marcus Aurelius Antoninus Augustus Iulianae Sostheniani filiae per Sosthenem maritum. Longae possessionis praescriptio iis, qui iustam causam habuerunt et sine ulla controversia in possessione fuerunt, aduersus eos qui in alia ciuitate morantur annorum uiginti spatio confirmatur, aduersus eos autem qui in eadem annorum decem. Proposita Alexandrae, anno VIII, Tybi III.

Otro ejemplo38 de aplicación de un rescripto a una causa posterior lo encontramos en el papiro Tebt. II, 28639, que encuentra fundamento en un rescripto de Adriano:
1[’Ε]ϰ μέρoυς πoϰρίματoς ϑεo Αδριανo. 2/

[τoυς] ϛ´ Αδριανo Καίσαρoς τo ϰυρίoυ ’Αϑρ ιζ. ’Απoλλωνίδης 3/ [π]ρ[]ς Κλαύδιoν ’Αντωνν[o]ν. Μεϑτερα Αλιoς Αδριανός· 4/ [Κ]α π[ρ]ώην σoι πεφηνάμην τι τ 5 [π]ίϰριμά μoυ βoηϑε [σ]oι 5/ [ϰν] Φιλωτέραν δ oμαι ϰρατίστην oσαν ϰα π τ 6/ [ρίστ] μo γνωρίμην oδέν σε διϰήσειν ϰα μάλιστα7δ[υαν] τι νoμ διϰος[oν εσχύει, σ δ περ τν8/ o ζη[τ]oυμένων νoχλε<ν> μoι ϑέλεις χων τν πίτρo9/πoν [τ]ο<<τoυ>> δανιστo ς 10 πoϰαταστήσει σoι τ σώματα’.10/

Φλάυιoς ’Ioυγϰενς· ’Αϰoλoύϑως τας τo ϰυρίoυ μν 11/ ποφάσεσι τ σώματα ϰα τς ργασίας πoλήμψεται 12/ ’Απoλλ[ω]νίδης παρ τo ’Αντωνίνoυ τo ϰληρoνόμoυ’.13/

’Ioύλι[o]ς Θέων τν ερoνιϰν ϰα τελν νεω14/ϰ[όρoς 15 τ]o μ[εγ]άλ[o]υ Σαράπιδoς [γ]ενόμενoς ρχιδιϰαστς 15/ [ερες] ϰα πoμνη[μα]τ[oγ]ράφoς νασ[τ]ς ες [σ]υμ16/[βoύλιoν ϰ σϰεψάμ[ενoς με]τ [τ]ν [π]α[ρό]ν[τω]ν 17/ [πηγόρ]ευσεν πόφα[σιν, ϰ νεγνώσ'[η ϰα]τ λέ18/ξ[ιν] o[τ]ως χoυσα· "[. . ] ϰ τν νν ϰ [α] [ϰ] τς 20 19/ τν ρ<χι>τεϰτόνων ‘πρ[o]σφωνήσεως ϰ [α] ϰ τς 20/ α[]τoψ[ί]ας ν γ πεδoν, ‘ oϰεία τ Πτoλέμ 21/ πρoσήϰει. Περ γρ τς νoμς oδν ζητεν 22/ δεόμεϑα, πρoσϰυνε[ν] φείλoντες τς να23/γνω[σ]ϑείσας τo ϑεo Τ[ρ]αιανo ϰα τo ϰυρίoυ μν 24/ Αδρια[νo] Καίσαρoς Σεβαστ[o] πoφ[ά]σεις".
Ex decreto diui Hadriani.

Anno VI Hadriani Caesaris domini, mense Hathyr XVII, in causa Apollonidis cum Claudio Antonino. Post alia Aelius Hadrianus: 'Iam pridem certiorem te feci decretum meum tibi prodesse, nec puto Philoteram, feminam egregiam et mihi optime cognitam, ullam iniuriam tibi facturam, maxime cum sciat nihil ualere iniustam possessionem: tu autem de rebus haud controuersis molestus mihi esse uis, qui creditoris tutorem seruos tibi restituturum habes'.

Flauius Iuncinus: 'Secundum domini nostri decreta accipiet Apollinides seruos operasque ab Antonino herede'.

Iulius Theon ex hieronicis et immunibus, magni Sarapidis aedituus, iam iuridicus et sacerdos et a comentariis, in consilio stans et cum assessoribus locutus sententiam pronuntiauit, quae etiam recitata est, ita se habentem: '(Post alia:)ex documentis emptionum et architectorum testimonio, item ex inspectione quam ipse feci, domus ad Ptolemam pertinet. De possessione autem nihil nobis est inquirendum, cum uenerari nos oporteat quae recitata sunt diui Traiani et domini nostri Hadriani Caesaris Augusti oracula'.
También de las fuentes jurídicas podemos sacar muchos ejemplos de utilización de rescriptos (o constituciones imperiales en general) para resolver casos análogos, o en los que se hace referencia a anteriores decisiones imperiales en la solución de controversias similares. El Digesto está plagado de ellos40. No hace falta citar ejemplos, basta adentrarnos en él para darnos cuenta; de lo que se deduce que en la práctica los rescriptos tuvieron de hecho valor vinculante, al menos como precedente.
Y no ya como precedente, sino con un mayor alcance eran considerados a finales del siglo II d.C., de donde, por no extendernos, recogeremos las opiniones de aquellos juristas más destacados de la época, es decir, Paulo, para quien comentando un rescripto de los emperadores Severo y Antonino Caracalla le concede alcance general.
Dig. 22, 6, 9, 6 (PAULUS libro singulari de iuris et facti ignorantia): Et licet municipium mentio in hac epistula fiat, tamen et in qualibet persona idem observabitur. sed ne quodin opere aquae ductus relicta esse pecunia proponitur, in hunc solum casum cessare repetitionem dicendum est. nam initium constitutionis generale est: demonstrat enim, si non per errorem solutum sit fideicommissum, quod indebitum fuit, non posse repeti: item et illa pars aeque generalis est, ut qui iuris ignorantia legis Falcidiae beneficio usi non sunt, no possint repetere: ut secundum hoc possit dici etiam, si pecunia, quae per fideicommissum relicta est quaque soluta est, non ad aliquid faciendum relicta sit, et licet consumpta non sit, sed exstet apud eum cui soluta est, cessare repetitionem.
O Ulpiano que dice generalia sunt rescripta.
Dig. 47, 12, 3, 5 (ULPIANUS libro vicensimo quinto ad edictum praetoris): Divus Hadrianus rescripto poenam statuit quadraginta in eos qui in civitate sepeliunt, quam fisco inferri iussit, e in magistratus eadem qui passi sunt, et locum publicari iussit et corpus transferri. quid tamen, si lex municipalis permittat in civitate sepeleri? post rescripta principalia an ab hoc discessum sit, videbimus, quia generalia sunt rescripta et oportet imperialia statuta suam vim optinere et in omni loco valere.
O Modestino en Dig. 27, 1, 6, 2.
Dig. 27, 1, 6, 2 (MODESTINUS libro secundo excusationum): "...δπερ δηλoται ξ πιστoλς vτωvίvoυ τo Éσεβoς γραφεσης μv τ ϰoιv τς σίας, παvτ δ τ ϰόσμ διαφερoύσης...".
Y frente a la teoría de que esto no fuera así porque en relación con las constituciones imperiales en general y en particular con los rescriptos falta el requisito de la publicidad, la inscripción de Skaptoparene41 recoge un rescripto del emperador Gordiano del año 238 (Rescriptum Gordiani ad Scaptoparenos), en el que se dice
"...ex libro libellorum rescriptorum a domino nostro imp. Caes. M. Antonio Gordiano Pio Felice Aug. et propositorum Romae in porticu thermarum Trajanorum in verba quae Infra scripta sunt..."42.
Es más, como ya habíamos visto respecto de Gayo (Inst. 1, 5) y Ulpiano (Dig. 1, 5, 1, pr. y 1)43, a los que habría que añadir un texto de Pomponio (Dig. 1, 2, 2, 12)44, los juristas mencionados consideran los rescriptos fuente de derecho y, por tanto, tienen fuerza de ley, fundamentando estas afirmaciones en la atribución a los emperadores, por el pueblo, de todo su imperium y potestas, por lo que se les confiere legitimidad en cuanto a la función legislativa por ellos desarrollada. Para quienes afirman que la actividad imperial no constituye fuente de Derecho, sino que hay que limitarla a concretos casos, los citados Gayo, Ulpiano y Pomponio son fruto de interpolaciones; textos estos que son perfectamente válidos para aquéllos que consideran que desde el siglo II d.C. las constitutiones principum tienen valor de ley45.
Según MAGDELAIN46, en el siglo I se halla en pleno vigor el principio de subordinación del emperador a la ley, la cual no puede contradecir en sus disposiciones, ni derogarla, ni invadir su campo de actuación. Las constituciones imperiales tienen, en efecto, valor obligatorio, lo que no implica en absoluto su equiparación a la ley. En el siglo II se reconoce al emperador un poder legislativo secundario que se caracteriza por las expresiones legis vicem y pro lege, empleadas respectivamente por Gayo (I. 1, 5) y por Pomponio (Dig. 1, 2, 2, 12); pero las constituciones imperiales no son leyes stricto sensu, sino que simplemente se asimilan a las leyes. A principios del siglo III y más concretamente en la época de los Severos es cuando, según MAGDELAIN, por vía de delegación de la soberanía popular en la figura del emperador, ese poder legislativo de segundo orden caracterizado por las fórmulas legis vicem y pro lege, se afirma categóricamente la regla princeps legibus solutus, por virtud de la cual a partir de ese momento las constituciones imperiales alcanzan el rango de ley. Como dice ARANGIO-RUIZ47, la máxima "quod principi placuit legis habet vigorem" se entiende ahora como expresión del poder absoluto del príncipe.
NÖRR48 aborda el estudio valorativo de los rescriptos circunscribiéndolo a la época comprendida entre Adriano49 y Diocleciano; limitación temporal que tiene como consecuencia una limitación del material de fuentes utilizado por el autor, que contempla este periodo de siglo y medio como una unidad, interesándose por lo que se refiere a la mecánica de tramitación de los rescriptos, formas de proposición, promulgación, ... archivo y copias. Y especialmente, en cuanto a la consideración de los rescriptos como fuente jurídica establece un esquema dividido en cinco puntos: generalización, abstracción, poder de expresión, poder de validez y publicidad.
Respecto de este último aspecto, la publicidad, como capacidad de los destinatarios para obtener el conocimiento de la norma, acabamos de decir algo. No es usual que los rescriptos, y más los que se dan por la fórmula proponere, sean exhibidos en lugares públicos, sino que se destinan generalmente a los archivos, a donde no todos los ciudadanos tienen fácil acceso; en estos casos, el contenido de dichos rescriptos se conoce normalmente a través de los escritos de los juristas.
Por lo que se refiere a la generalización, NÖRR lo relaciona con el ámbito de validez personal de la norma, según esta afecte a una persona, a un grupo de personas (por ejemplo ciudad, provincia), o a la generalidad. Lo que no es igual que el poder de validez que se pone en relación con la aceptación interna de la norma y la obediencia externa y su sanción por la vulneración de la misma. Más difícil de determinar es el poder de expresión, que trata de la cuestión en cuanto la norma como tal es comprensible. Y en relación con la abstracción, afecta al ámbito que regla la norma, es decir, cuanto más abstracta es la norma más grande es su ámbito de validez potencial.
Para explicar estas cinco categorías, NÖRR parte de dos conceptos complementarios que caracterizan las constituciones de la época que él limita: exemplum y lex, poniendo de manifiesto que ambos conceptos coinciden con el punto de partida y punto final del desarrollo de la calidad jurídica de los rescriptos; haciendo notar que durante mucho tiempo los conceptos exemplum y lex se utilizaban paralelamente, seguramente porque entre ellos no existía contradicción, ya que una lex podía tener efecto fuera de su ámbito de validez como exemplum. Por lo que se refiere al poder de validez de la lex exige una obediencia estricta, mientras que el exemplum justifica a aquél que se comporta conforme a la norma.
El problema, pues, según NÖRR, es discernir si los rescriptos imperiales son considerados como una lex o si como exemplum, lo que, ante la poca claridad se convierte en un asunto de inteligencia política. Sin embargo, no se trata de tomar partido por una u otra postura, sino de contemplar el asunto con una visión amplia, tratando de establecer la correcta evolución. Los rescriptos son disposiciones de los emperadores que nacen como exempla, pero con la tendencia de convertirse en leges (piénsese en aquellos exempla que las fuentes designan como exempla generalia). El carácter generalizado se expresa en que las constituciones imperiales se coleccionan para servir de exempla. Los particulares que quieran apoyarse en él en refuerzo de sus pretensiones deben procurarse una copia que aportarán al tribunal. A medida que los rescripta son utilizados como exempla se generaliza su aplicación y se aproximan al carácter esencial de una lex como norma dirigida a un comportamiento futuro.
Poniendo esta cuestión de la generalización en relación con la abstracción llegamos al carácter específico de la jurisprudencia romana, que por esa extraña mezcla de precisión y apertura elabora normas abstractas a partir de concretos exempla.
Para GARCIA GARRIDO50, los juristas romanos se autoimpusieron conscientemente límites a la generalización y abstracción, huyendo de elaborar más teorías y aplicar más principios generales de los necesarios y útiles para la resolución de los problemas que se les planteaban; pero eso no nos lleva a concluir que los romanos prescindieran absolutamente de estos recursos, ni mucho menos, los juristas romanos no pusieron reparos a teorizar o a generalizar siempre que se tratase de aclarar algún punto oscuro o que favoreciese el encontrar soluciones, aunque sin perder nunca de vista su fin práctico; y para ello recurrieron constantemente al empleo de un medio técnico que ellos emplearon eficazmente: la extensión analógica. La analogía constituye, según este autor, uno de los instrumentos técnicos primordiales en el proceso de elaboración y desarrollo del Derecho romano.
En efecto, según el esquema que nos presenta GARCIA GARRIDO51 <>.
Por otra parte, la actividad normativa de los emperadores consiste en la aplicación del Derecho vigente con escrupulosa fidelidad y respeto a la tradición jurisprudencial, y sólo cuando existen lagunas, por motivos de equidad o por política legislativa, se convierten en intérpretes52 adaptando viejos principios para enunciar nuevas reglas, las cuales fácilmente se incorporan a un sistema que desde luego no les resulta extraño.
En palabras de GARCIA GARRIDO53
"la actividad creadora de la interpretatio prudentium y el nuevo Derecho imperial, aún permaneciendo como fuentes distintas e independientes se influyen recíprocamente y cooperan en la adaptación de las normas del ius civile a las nuevas exigencias y necesidades sociales. Los juristas, que demuestran un conocimiento no superficial ni aproximado de las decisiones imperiales, extraen de ellas los nuevos principios y, a través de una rigurosa búsqueda de la voluntad normativa del Príncipe, determinan si esos principios y reglas deben encontrar una aplicación general más allá del caso que los motivó. De otra parte, los emperadores respetan en sus decisiones la tradición jurisprudencial proporcionando las soluciones más adecuadas para la nueva situación jurídica o aceptando entre las diversas posiciones jurisprudenciales la que creen más oportuna. Además, los emperadores en sus rescriptos, con los que resuelven las cuestiones jurídicas que les plantean los particulares, o deciden definitivamente una contienda judicial, utilizan los mismos procedimientos de elaboración casuística y de equiparaciones y extensiones analógicas usados tradicionalmente por la Jurisprudencia".
Aunque los rescriptos tuvieran en principio eficacia normativa directa únicamente sobre el concreto asunto del que habían emanado, fuera de ese caso singular, para los demás casos, los rescriptos tuvieron la eficacia de un precedente "privilegiado", dadas las circunstancias por las que ven la luz, es decir, derivados del órgano que tiene la máxima auctoritas, o sea, la auctoritas imperial. Por ese motivo, parece poderse afirmar que, si bien los rescriptos nacen con una efectividad normativa concreta, también nacen con una vocación normativa de generalidad; a la que se llega a través de un proceso de abstracción y generalización que no corresponde al emperador como tal, sino a otros órganos (magistrados, jueces, juristas) que, mediante concretos mecanismos, llegan a extraer de la voluntad imperial la esencia de su decisión, convirtiéndola en principio aplicable a los demás casos54; de tal forma que, a través de esos mecanismos, la evolución del Derecho romano se desarrolla a la par que la construcción de una ciencia del Derecho, o si se prefiere, del Derecho como ciencia.
Como dice GUALANDI55,
"I giuristi che, come abbiamo visto, dimostrano una conoscenza non superficiale ed approssimativa delle statuizioni imperiali, non solo straggono da esse i nuovi principî, ma sanno anche sfruttare appieno i mezzi che la legislazione degli imperatori loro fornisce per attuare quelle trasformazioni ed apportare quelle modificazioni al ius civile che le mutate esigenze sociali rendevano necessarie o, comunque, utili" ... "Le norme poste dalla volontà normativa del princeps ricevono da parte dei giuristi un organico e preciso inquadramento, e sono inserite, mercè un'interpretazione attenta e sagace ed un lavorio critico elegante e sottile, nel sistema giuridico preesistente, dando vita a nuove e complesse costruzioni dei vari istituti".
Para comprender cuáles son y cómo funcionan esos mecanismos hemos de prestar especial atención a la técnica empleada por los juristas en la individualización de principios jurídicos a partir de "criterios decisionales precedentes", según VACCA; "exempla", según NÖRR; "casos-guía", según GARCIA GARRIDO.
En este caso, el método no difiere sobremanera del empleado por los mismos juristas en relación con la abstracción e individualización de principios derivados de su actividad jurisprudencial; en concreto, el aspecto que a nosotros mayormente interesa es el del respondere. Método que consiste, esencialmente, en la repetición constante y sucesiva de la ratio decidendi de sus respuestas, aplicándola a casos análogos, hasta convertirla, mediante esta práctica de generalización y consenso, en principio del ius civile, contribuyendo de esta guisa a la construcción de una ciencia jurídica racional56.
Como dice GARCIA GARRIDO57
"los jurisconsultos romanos supieron hacer del derecho un arte y una ciencia"58 ... "el ius civile se va dilatando gradualmente en un desarrollo orgánico movido por la perfecta lógica de los prudentes", de los cuales "es característica en toda aportación un constante y quizás medroso reenvío a los precedentes" ... "como consecuencia de esta formación lenta a través de los siglos ... la obra de los prudentes llega a adquirir la característica de la universalidad".
En palabras de PEROZZI59 podríamos resumir estas afirmaciones concluyendo que
"los juristas en una lenta y laboriosa formación, extrajeron el Derecho de la vida para devolverlo a la vida misma".
Pues bien, al igual que hicieran los juristas con la elaboración primero de libri responsorum, definitionum y regularum, obras todas ellas de carácter casuístico, con el fin de establecer modelos aplicables en la solución de controversias futuras, para después, mediante un proceso de simplificación e individualización de principios utilizar los resultados de su actividad a los fines de la construcción de la "ciencia jurídica como sistema racional"60; de la misma manera se emplearon los juristas respecto de las decisiones imperiales61.
Los juristas realizan estas compilaciones de constituciones imperiales no con el fin de crear un cuerpo normativo, sino para, por medio de los mecanismos de abstracción y generalización de los que ya hemos hablado, establecer máximas de carácter vinculante, en el sentido de ser aplicadas como precedente, y que adquieren efecto normativo desde el momento que las rationes decidendi extraídas de las decisiones imperiales (rescripta) coinciden con la ratio misma del Ordenamiento jurídico, enunciando un principio que se identifica con los principios del Ordenamiento, pasando a formar parte de él como principio interno y, como consecuencia de esa recepción se produce su generalización; siendo, por tanto, de obligada aplicación en el futuro.

Otras veces el método empleado por los juristas consiste en una generalización directa de la regla contenida en el rescripto; patentizando de esta manera su labor creadora de Derecho. Es decir, el jurista tomando como base la decisión imperial enunciada para un caso concreto la transforma en regla abstracta de aplicación general. La mejor manera de ver este mecanismo es mediante el cotejo de constituciones recogidas en el Código de Justiniano de las que se hace expresa mención en el Digesto62.
Cod. 2, 18, 1. (Impp. Severus et Antoninus AA. Sopatrae): Cum tutores filiorum tuorum suspectos faceres eisdemque tutores seu curatores peteres,, munere pietatis fungebaris: quae causa non admittit negotiorum gestorum actionem, ut sumptus, quos in ea lite fecisti, repetere possis, cum etiam, si quis pro adfectione domestica aliquos sumptus fecerit, nulla ratione eos potere potest.
Dig. 3, 5, 43 (ULPIANUS libro sexto disputationum): Is, qui amicitia ductus paterna pupillis tutorem petierit vel suspectos tutores postulavit, nullam advesus eos habet actionem secumdum divi Severi constitutionem.
Al confrontar ambos textos se aprecia cómo el jurista quiere dar alcance general a una decisión inicialmente aplicada para una situación particular.
Lo mismo ocurre respecto de un rescripto de los emperadores Severo y Caracalla al que se refiere Ulpiano en dos ocasiones y Marciano en una.
Cod. 8, 50, 1 (Impp. Severus et Antoninus AA. Ovinio): Ex duobus captivis Sarmatia nata patris originem ita secuta videtur, si ambo parentes in civitatem nostram redissent. quamquam enim iure propio postliminium habere non possit quae capta non est, tamen parentum restitutio reddet patri filiam. Qui cum ab hostibus interemptus sit, matris dumtaxat condicionem, quae secum filiam duxit, videtur necessario secuta. nam fictio legis Cornelia, quae legitimos apud hostes defuncto constituit heredes, ad eam quae illic suscepta est non pertinet, cum eo tempore quo captus est diem suum pater obisse existimetur. est
Dig. 38, 17, 1, 3 (ULPIANUS libro duodecimo ad Sabinum): ... sed et si apud hostes conceptus a captiva procreatus cum ea rediit, secundum rescriptum imperatoris nostri et divi patris eius ad Ovinium Tertullum poterit ex hoc senatus consulto admiti quasi vulgo quaesitus.
Dig. 49, 15, 9 (ULPIANUS libro quarto ad legem Iuliam et Papiam): Apud hostes susceptus filius si postliminio redierit, filii iura habet: habere enim eum postliminium nulla dubitatio est post rescriptum imperatoris Antonini et divi patris eius ad Ovinium Tertullum praesidem provinciae Mysiae inferioris.
Dig. 49, 15, 25 (MARCIANUS libro quarto decimo institutionum): Divi Severus et Antoninus rescripserunt, si uxor cum marito ab hostibus capta fuerit et ibidem ex marito enixa sit: si reversi fuerint, iustos esse et parentes et liberos et filium in potestate patris, quemadmodum iure postliminii revesus sit: quod si cum matre sola revertatur, quasi sine marito natus, spurius habebitur.
Especial interés merece detenerse en las palabras de Ulpiano afirmando que habere enim eum postliminium nulla dubitatio est post rescriptum imperatores Antonini et divi patris eius ad Ovinium Tertullum, que constituye, según expresión de VOLTERRA63 un nuevo ejemplo del método seguido por los juristas para atribuir a la decisión contenida en un rescripto valor de norma general abstracta64.

Respetando la tradición y el clasicismo precedentes, como dice NICOLETTI65, los juristas “nel rispetto di questo passato … rinnovano la vita attraverso le costituzioni imperiali”.
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