Revista de Ciencias Sociales Nº 30 Primer Semestre 2013



Descargar 2,65 Mb.
Página6/6
Fecha de conversión31.05.2017
Tamaño2,65 Mb.
1   2   3   4   5   6
Conclusiones

Expansión, descentralización y heterogeneidad comunal

Hemos revisado que para el caso italiano, la inmigración internacional y la activación de los circuitos de inmigrantes internacionales se presenta como una realidad contemporánea, más allá de tener claros antecedentes históricos característicos sobre todo desde la segunda mitad del siglo XX.

En la actualidad, observamos una completa expansión de los circuitos de inmigrantes a través de todos los niveles territoriales. Esto se caracteriza por una descentralización desde la capital regional, metropolitana y provincial, la cual traslada su epicentro hacia ciudades medias y pequeñas, preferentemente al interior de conglomerados territoriales en cada provincia.

Para nuestro caso en particular, la Provincia de Bolonia no queda fuera de esta tendencia. Las tasas más aceleradas de acogida del inmigrante provienen de los distintos conglomerados territoriales que se encuentran dentro de la provincia. Luego, si vemos lo que ocurre con las distintas comunas dentro de un conglomerado en particular, nos encontramos con un fenómeno aún más interesante: pequeños asentamientos locales que comienzan a albergar un gran número de inmigrantes.

Lo interesante está en que el crecimiento conjunto de cada conglomerado territorial no es homogéneo, sino más bien heterogéneo. Cada comuna da cuenta de una realidad particular, en la medida que las tasas de crecimiento residencial de los inmigrantes se incrementan. Al mismo tiempo, la singularidad que adquiere cada comuna frente al fenómeno, nos hace interrogarnos sobre la posibilidad real de un sistema de inmigración en Europa que se esté activando desde las comunas, haciéndose masivo por todo el continente, como parte del modelo global. Esto también es una clave de lectura para la investigación en el campo de la movilidad residencial.

La eventual heterogeneidad al interior de cada conglomerado territorial, nos coloca frente a una nueva realidad de territorios que se forman de manera mixta, entre una reducida población nativa local, caracterizada por su fuerte arraigo, y aquella inmigrante internacional que arriba principalmente de los circuitos intraeuropeos y extraeuropeos (África, Asia y América Latina). Y este aspecto sí que es trascendental, en la medida que viene a transformar una estructura poblacional, y al mismo tiempo, a proponer una nueva idea de identidad local y de servicios implicados en la integración e inclusión social.

Lo que es desde luego una realidad para las ciudades europeas, se aleja del contexto latinoamericano. Solo en Santiago de Chile, el 70% de los extranjeros reside en dicha región en el año 1990 (Cambiaso, 2008: 22). La estimación para el año 2009 disminuye levemente, concentrando el 64% de las comunidades inmigrantes en dicha región (MI, 2010). Sin embargo, solo el 3,33% de la población de la Región Metropolitana de Santiago de Chile es representada por la comunidad de inmigrantes, mientras que en regiones como Tarapacá, y Arica y Parinacota, la comunidad de inmigrantes representa cerca del 6, 6% de la población regional (MI, 2010: 15). Es cierto que la capital del país es un punto de referencia para el inmigrante en nuestro contexto latinoamericano, pero también es válido pensar que esto tenderá a transformarse, y la descentralización vista en Italia no es un caso aislado e irrelevante que atañe solamente al contexto europeo, sino una ejemplificación de la tendencia en los sistemas globales de inmigrantes internacionales.

Conformación de nuevos territorios comunales-globales. Pluriculturalidad y ciudadanía

Esta nueva lógica, basada en la formación de territorios globales a partir de pequeñas comunas, coloca la discusión a escala reducida.

Por una parte, se encuentra el problema de la integración e inclusión, como una cuestión conjunta que involucra al “nosotros” en cada una de estas comunas. Los servicios económicos y sociales que brinda la comuna, pasan a ser reevaluados, a su vez esto conlleva conflictos latentes y potenciales, sobre todo en aquellos asentamientos donde el localismo de la población residente nativa es fuerte. Esto forma parte sustancial del sistema de vida de los ciudadanos que en su conjunto, más la ayuda de la política local, debieran resolver.

Por otra parte, el problema de la integración e inclusión implica también comprender este nuevo territorio, que en su gran mayoría ha sido dinamizado desde el siglo XXI por población inmigrante extranjera. Existe una identidad territorial en juego y por definir, donde el rol de la política pública y comunal se vuelve preponderante, así como resulta vital el modo de interacción que adopta la población local frente al inmigrado.

La extrañeza, la otredad y la construcción de estos nuevos territorios, van a estar determinados por el modo en que se entienda la inclusión e integración.

El punto de partida, si bien exige una revisión sobre el sistema de vida (Habermas, 1997), es decir, sobre todos los aspectos funcionales y de racionalidad para una inclusión social, lo importante está en cómo el mundo de vida del habitante nativo puede encontrarse con la mixtura cultural del inmigrado. Este segundo plano parece ser sustancial en el futuro.

Aunque esto es, desde luego, un tema reconocido en la discusión sobre integración e inclusión cultural, se presenta como un primer obstáculo cuando el localismo es fuerte. A su vez, se puede significar una posibilidad y una ventaja el hecho de contar con una población reducida, de ciudades pequeñas que comienzan a acoger a inmigrantes internacionales.

Si la política tiene en cuenta el sistema priorizando al mundo de vida habermasiano, el futuro de la inmigración internacional se asimilará cada vez menos como un problema y rayará cada vez más en algo normal, porque el sentido de arraigo será, desde luego, una realidad conjunta y no segregada al interior de cada una de las comuna en las provincias.

De este modo, la acción de la política pública local y comunal sobre la ciudadanía, implicará tácitamente hablar en el futuro de pluriculturalismo, basado en la diferencia y en la diversidad como un punto de convergencia y de valor en común (Miranda, 2008: 142). El acuerdo político previo, propio de una sociedad moderna y homogénea, ahora deja de tener legitimidad y relevancia en territorios dinamizados por los circuitos de inmigrantes internacionales (Miranda, 2008: 144). Más allá de las reticencias culturales y refugio sobre la comunidad de pertenencia, una sociedad comunal que garantice los derechos colectivos de base, no debiera tener problemas para hacer de la inclusión e integración la clave de una sociedad diversa pero más igualitaria, partiendo, claro está, desde las organizaciones territoriales más cotidianas de base.

Baricella, a propósito de la integración e inclusión

Baricella es una de las comunas del conglomerado territorial Terre di Pianura que sirve de ejemplo para lo que hemos dicho0.

Los municipios y comunas italianas tienen una administración casi total de sus propios recursos (económicos y políticos), lo que les brinda una ventaja importante sobre el control y manejo político de la comuna. Esto se traduce, en la previsión y levantamiento de políticas autónomas dentro de su propio territorio.

Desde el año 2005, el municipio de Baricella se vuelve un punto de atracción del inmigrante, debido, principalmente, a la cercanía de Bolonia y a la gestión municipal que se ocupó del desarrollo de ciertas políticas estratégicas en la acogida e integración del inmigrado. Habría que agregar además, el bajo costo de la vida y del habitar en Baricella, respecto a Bolonia, el que resulta significativo como un polo de atracción inmediato en la movilidad hogar-trabajo para el inmigrante.

Desde esta fecha, Baricella ha podido intervenir localmente en distintas organizaciones sociales para la integración e inclusión de la población inmigrante. En esta dirección existen algunas condicionantes a considerar:



  1. La cultura política a través de voluntariados activos de pensionados y jóvenes que trabajan en pos de la comuna es un elemento determinante.

  2. La cultura política histórica de los partisanos0 como actores importantes dentro de la tradición del territorio, que ejercen una influencia en los valores de la mancomunidad y solidaridad que sirven como cohesión dentro del territorio.

  3. Una población reducida, que permite el desarrollo en base a un mayor conocimiento previo, y una interacción más segura y cercana.

Estas condicionantes, solo por nombrar algunas, permiten que distintas políticas llevadas a cabo en conjunto por el municipio, puedan tener injerencia en la población local, y prever de algún modo la integración del inmigrado a través de distintos programas y actividades de índole cultural. Al mismo tiempo, esta condición de ciudad “acogedora” la convierte en una de las comunas que desde el 2005 en adelante, más población atrae dentro del mismo conglomerado.

Donde aún existe una brecha es en los distintos sistemas sociales, como la implementación del sistema sanitario o el educativo. Aunque se podría decir que la comuna de Baricella ha trabajado fuertemente en garantizar la integración en base al sistema de vida, es decir, en dotar e implementar los servicios para todos, inclusive para el inmigrante, se produce un eventual rechazo de las prácticas cotidianas, observadas en el personal que trabaja en estos servicios sociales, transformándose finalmente en una percepción negativa del habitante nativo sobre el inmigrante.

Esta problemática, remite una vez más a lo que establecíamos en un principio. La inclusión e integración pueden volverse problemáticas si no se trabaja sobre el mundo de vida, aprovechando por cierto, la ventaja de tener un número reducido de población, que expresan este tipo de comunas frente a una capital provincial o metropolitana.



Bibliografía

Arriagada, C. y Ordenes, S. (Editores)

2011 “Inmigrantes internacionales. Ciudad y servicios sociales urbanos. Un desafío de integración con diversidad”, Documentos de Extensión Nº 1, Universidad de Chile; Santiago, Chile.

Blangiardo, G.C.

2010 “Le caratteristiche e i numeri dell’universo immigrato” en: Cesareo e Bichi, “Per un’integrazione possibile, periferia urbane e processi migratori”, FrancoAngeli; Milano, Italy. pp 27-67

Cambiaso, P. F.

2008 “Segregación residencial y nichos étnicos de los inmigrantes internacionales en el Área Metropolitana de Santiago”. En: Revista de Geografía. Norte Grande. Mayo n.39, 21-38.

Comisión Económica Para América Latina y el Carible (CEPAL)

2006 “Migración Internacional, Derechos Humanos y Desarrollo en América Latina y el Caribe: Síntesis y conclusiones”. Comité Especial sobre Población y Desarrollo,

Trigésimo primer período de sesiones de la CEPAL, 20 y 21 de Marzo; Montevideo, Uruguay.

Colombo, A. y Sciortino, G.

2004 “Gli immigrati in Italia Assimilati o esclusi: gli immigrati, gli italiani le politiche”, Il Mulino; Bologna, Italy.

Habermas, J.

1997 “Teoria dell'agire comunicativo II. Critica della ragione funzionalista” , Il Mulino; Bologna, Italy.

Ministerio del Interior

2010 “Informe anual Departamento de extranjería y migración”. Sección estudios, recuperado el 20/09/2012 en:

http://www.extranjeria.gov.cl/filesapp/Informe%20Estimacion%20Poblacion%20Extranjeros%202008.pdf

Miranda, F. J.

2008 “La configuración de la identidad ciudadana en un contexto multicultural”. En: Praxis Filosófica, julio diciembre n.27, Universidad del Valle; Cali, Colombia. pp. 135-146

Neira Orjuela, F.

2009 “Migración, remesas e indicadores económicos en la Comunidad Andina”. En: Revista de Estudios Latinoamericanos, Sin mes, 79-96.

Osservatorio Provinciale dell’Immigrazione di Bologna

2011 “Data base anagrafici della provincia 2005-2010”. Recuperado el 10/04/2011 en www.osservatorioimmigrazione.provincia.bologna.it/index_newsletter.asp
___2008 “Dossier generale Provinciale Bologna”; N°4, recuperado el 10/04/2011 en www.osservatorioimmigrazione.provincia.bologna.it/index_newsletter.asp

Pipa, M. E. y Verdera, F.

2004 “Emigración y remesas en los países andinos. Tendencias recientes y propuestas”. OIT–Oficina Regional para América Latina y el Caribe, OIT–Oficina sub. Regional para los Países Andinos.

Piperno, F. Y Boccagni, P.

2010 “Verso una politica di co-sviluppo sociale attraverso le migrazioni. Il caso dell’Ecuador e del Perù”. Working papers 71, Progetto MIDLA, recuperado el 10/08/2012 en http://www.cespi.it


Recibido: Noviembre 2012
Aceptado: Marzo 2013

RELATO HEGEMÓNICO Y CONTROVERSIAS DE RELATOS: LA MEMORIA EN LA DISCUSIÓN DE UN MODELO DE CIUDAD

Ana Spivak L´Hoste y Matthieu Hubert0

Este trabajo aborda el rol de la memoria en la definición y discusión de la identidad de uno de los territorios tecnocientíficos e industriales más importantes de Francia: la ciudad de Grenoble. A partir de entrevistas y fuentes escritas que destacan la tradición del vínculo entre ciencia, educación superior e industria, analizamos los argumentos del discurso hegemónico que promueve el modelo grenoblés. Un modelo que, paralelamente, es cuestionado por colectivos de ciudadanos que objetan la exclusividad de la orientación tecnocientífica y productiva que se deriva del modelo y denuncian la convergencia de intereses políticos, económicos y científicos de las elites locales. Por último, el artículo reflexiona sobre la ambivalencia política del discurso de polo tecnocientífico.

Palabras clave: Grenoble, Polo Tecnocientífico, Contestación, Memoria, Territorio.



The paper deals with the role of memory in the definition and the discussion about the identity of one of the most important technoscientific and industrial territory in France: the city of Grenoble. Based on interviews and written sources underlining the tradition and the dynamics of relations between science, industry, and high education, we analyze the main arguments of a hegemonic discourse promoting the Grenoble model. However, such a convergence of local actors is also contested from inside. In particular, local groups of citizens object to the exclusive priority toward the production of science, technology and knowledge-based industry: they contest the technoscientist and productivist model that underlies such a priority, and denounce the convergent interests of the political, economic and scientific local elites. Finally, the paper reflects upon the political ambivalence of the hegemonic discourse of the technopole.

Key Words: Grenoble, Technopole, Contestation, Memory, Territory.

INTRODUCCIÓN

Durante las últimas décadas las ciencias sociales renovaron su interés en ciertos objetos de estudio que, pese a las tradiciones académicas que los constituyeron como tales, habían perdido vigencia. Este artículo enfoca uno de esos objetos que, además de renovado interés, muestra una extensión de enfoques y disciplinas que lo abordan. Se trata de la memoria. Esto es, la variedad de formas conscientes o no, públicas o privadas, materiales y comunicativas, consensuales o desafiadas a partir de las cuales el pasado nos constituye (Olick y Robbins, 1998). Una memoria que suma interpretaciones compartidas o discutidas respecto del pasado por parte de quienes integran un colectivo social y que, anclada en narrativas, prácticas, instituciones y objetos, posiciona a los actores respecto del mismo. Pero no es la memoria en si misma lo que aquí nos interesa sino, puntualmente, su relación con un territorio, tipo de relación que se analizó en las últimas décadas enfatizando, entre otras cosas, los nexos entre espacio, lugar y cultura (Gupta y Ferguson, 1992) o las interacciones que, con el tiempo, imprimen identidades a cada lugar (Massey, 1995).

Este artículo aborda el rol de la memoria en la definición y discusión de un territorio. Se trata de la memoria, o las memorias, asociadas a Grenoble, ciudad ubicada en los Alpes franceses cuya caracterización se centra, en buena parte, en la convergencia de instituciones de formación superior, producción de ciencia y tecnología y desarrollo industrial en su territorio. El objetivo de este texto es, primero, ahondar sobre el relato del pasado que explica esa convergencia, relato que elaboran y transmiten académicos, políticos, periodistas y actores sociales ligados a esas actividades así como a la administración de la ciudad. El segundo objetivo consiste en poner en tensión el carácter hegemónico de dicho relato presentando alternativas sobre el pasado que sostiene, alternativas que son movilizadas por colectivos sociales explicitando tanto la no univocidad de su representación de ciudad como los efectos de la reiteración de dicho relato.

A esos fines se consultarán materiales diversos. Por un lado, se analizarán textos que describen la relación entre formación superior, ciencia, tecnología e industria en Grenoble. Textos que, con valor académico, actualizan el status hegemónico de ese relato sobre la ciudad. Por otro lado, se revisarán documentos y registros de entrevistas que también, replicando la importancia de ese vínculo, cristalizan su contenido. Posteriormente, contrastaremos los argumentos que explicitan dichos materiales con aquellos que cuestionan esa lectura del pasado presentando interpretaciones y proyecciones alternativas respecto del territorio ligado a la ciudad y revisando aspectos de su propio presente.

UN RELATO DE CONVERGENCIAS O LA HISTORIA QUE MÁS SE CUENTA

Grenoble es una ciudad de 156000 habitantes0, capital del departamento Isère y centro de la aglomeración Grenoble-Alpes-Métropole, grupo de 23 comunas que suman más de 650000 habitantes0. Dos características centrales destacan a esta ciudad de la región Rhône-Alpes (ver mapa). La primera es, justamente, el entorno natural que la rodea con sus altas montañas, valles y ríos caudalosos. La segunda es la importancia que tuvieron en su desarrollo, que continúan teniendo, las instituciones –y sus vínculos- de formación superior, la producción tecnocientífica e industrias de alta tecnología con base innovativa en la particularización de la ciudad como centro de una dinámica de polo tecnocientífico0.


Mapa de Francia situando la región Rhône Alpes (Ródano-Alpes), Isère y Grenoble

El sitio web oficial de la ciudad presenta a Grenoble como uno de los territorios más innovativos de Francia tanto en términos económicos como sociales y políticos0 haciendo hincapié, particularmente, en la histórica relación entre investigación, educación e industria. Los tres sectores en los cuales se prioriza hoy dicha relación (inclusive en términos de financiamiento) son las micro y nanotecnologías y la informática, las biotecnología y ciencias de la vida y las nuevas tecnologías de la energía. Estos sectores se integran en un tejido industrial tradicional (mecánico y químico) ensanchando la tasa de empleos altamente calificados en la ciudad0 y fundamentando buena parte de los proyectos de envergadura en los que se involucra (instalación de centros de investigación y desarrollo e industrias, campus universitario, proyectos de creación de empleo o desarrollo urbano, etc.)

La lectura de la ciudad como polo tecnocientífico –technopole en el francés original- se justifica en un relato sobre su pasado que afirman y transmiten, desde hace décadas, textos académicos así como otros escritos de prensa0 o divulgación general (Blanchard, 1941, Veyret, 1958, Frappat, 1979, Frémont, 1987, Caron, 2000, Bloch, 2011, entre otros). Se trata de un relato de carácter hegemónico que, más repetido que analizado (Boumaza, 1995), focaliza no sólo en las actividades e instituciones vinculadas con la formación, la tecnociencia y la industria sino que moviliza, a su vez, representaciones acerca del presente y la proyección a futuro de la ciudad (Spivak L’Hoste y Vinck, 2011).

Presentamos, a continuación, algunas de las características centrales de ese relato:



LA PERIODIZACIÓN CONSENSUADA

El punto de partida del relato sobre el desarrollo grenoblés es su industrialización (Dreyfus, 1976). Ésta se inicia con la producción de hidroelectricidad a fines del siglo XIX y se consolida en la postguerra en paralelo al crecimiento poblacional, institucional e industrial de la ciudad. Esa evolución, que afirman diversos artículos (Grossetti, 1999, Caron, 2000, Soutif, 2005, Vinck, 2010), asocia el período que va entre fin del siglo XIX e inicios del XX con la creación de universidades e industrias a partir de las oportunidades derivadas de la producción de hidroelectricidad (caracterizada localmente como Houille Blanche0), las décadas siguientes con el comienzo de los lazos entre investigación e industria y los últimos 50 años con la consolidación de programas comunes y vínculos estables entre instituciones. Estos trabajos, aún asumiendo la existencia de actividades industriales previas0 y otros procesos que también caracterizaron el desarrollo de Grenoble, enfatizan la propuesta de origen de una historia de ciudad que enlaza ciencia y tecnología a partir de una industrialización impulsada por la generación de electricidad aprovechando los ríos de montaña de sus alrededores. Los textos coinciden, asimismo, en los recortes temporales ligados al desarrollo de cada una de las actividades y en las consecuencias que tuvieron para Grenoble (crecimiento demográfico y económico, creación de instituciones, interacción entre sectores, aumento del empleo calificado, entre otras).



EL ENTRAMADO DE CIENCIA, TECNOLOGÍA, FORMACIÓN E INDUSTRIA COMO MODELO

Así, los materiales consultados señalan el inicio del desarrollo tecnocientífico en Grenoble en vínculo con la hidroelectricidad. Esto es, con la formación de profesionales y la producción de conocimiento asociado a esa rama de la industria. También atribuyen, a ese inicio, la marca que modeló las instituciones creadas posteriormente y a la eficacia de sus múltiples relaciones. El establecimiento de centros de formación, investigación e industrias intensivas en conocimiento se sostuvo a través de las décadas. Las fuentes destacan desde el Centre d’Etudes Nucléaires de Grenoble0 creado en los años 50 hasta el campus de innovación en micro y nanotecnologías Minatec en los 2000 o el apoyo de la ciudad a 4 polos de competitividad0 así como múltiples empresas ligadas directa o indirectamente a esos centros o polos0. Y destacan, también, la continuidad implicada en esa creación de instituciones basadas en el vínculo ciencia, tecnología e industria como programa con base en el llamado modelo grenoblés. Un modelo que se presenta como particularidad local de histórica sedimentación pero con una actualidad indiscutida. “En Grenoble siempre hubo una fuerte colaboración e intercambios numerosos entre las empresas, centros de investigación y universidades” afirma un docente universitario en una entrevista. “Eso es lo que llamamos modelo grenoblés ( ) muchos ejemplos de relaciones e innovación tecnológica e industrial en Francia vienen de este modelo de Grenoble” afirma.



LA NATURALEZA HOSTIL Y LOS HOMBRES DE AYER Y DE HOY

Los textos de la primera mitad del siglo XX sobre Grenoble enfatizan la adversidad de su naturaleza pero subrayan, a su vez, beneficios. Los más importantes: la riqueza que producen los recursos naturales -los ríos en particular- y el carácter de sus pobladores. Es el caso de los textos del reconocido geógrafo, fundador del Instituto Geográfico Alpino, Raoul Blanchard que, además de abordar la geografía física local, presenta a sus habitantes como hombres apasionados y prácticos cuya impronta define la ciudad (1941). Hombres que, en un ambiente hostil, se rebelaron ante la adversidad para construir Grenoble0. Esta caracterización de los grenobleses aún persiste. La montaña, en este relato, impone coraje, perseverancia, solidaridad y organización colectiva para afrontar las adversidades (Boumaza, 1997). “En este árbol constituido por raíces (ciencias y educación), tronco (el acoplamiento entre investigación e industria) ramas y hojas (grupos industriales, empresas medianas y start up) circula una savia particular, el espíritu grenoblés. Un espíritu de montaña que ama trepar alto y no teme asumir riesgos ni de atarse a otros para tener más chance de alcanzar el objetivo” explica, en una entrevista, al director de un centro de investigación y desarrollo0. E ilustra una apropiación del entorno ligada a desafíos y exigencias para caracterizar el presente de la ciudad y las cualidades de sus habitantes.

Pero no sólo la naturaleza destaca la ciudad. El relato también enfatiza ciertos nombres propios para sintetizar sus características más relevantes. Nombres que, de hecho, exceden biografías individuales implicando prácticas y sentidos definidos y apropiados colectivamente (Daston y Sibum, 2003). Entre esos nombres se destacan Aristide Bergès y los llamados “tres Louis. El primero, empresario de la industria papelera e ingeniero hidráulico se señala al origen del modelo grenoblés en tanto responsable de impulsar la hidroelectricidad en la región0. Los tres Louis, por su parte, representan cada uno de los vértices del triángulo que ilustra al modelo: la industria representada por el empresario Louis-Paul Merlin (1882-1973) co-fundador de la sociedad Merlin-Gerin, una proveedora de materiales eléctricos que, durante años, fue la mayor fuente de trabajo industrial de la región, la educación por el físico Louis Weil (1914-1968) quien tuvo un rol central en desarrollo de la universidad de ciencias en Grenoble y, por último la investigación por el físico y premio Nóbel Louis Néel (1904-2000) uno de los responsables de la instalación del CEA Grenoble y su primer director. En este último caso, la figura excede, en realidad, el vértice de la investigación ya se considera un entrepreneur de la ciencia y un precursor en la creación de nexos entre educación superior, investigación e industria (Pestre, 1990).

En síntesis, hay una memoria que caracteriza, ordena y trasmite un pasado de la ciudad (que en realidad se extiende al de la aglomeración de la cual es centro) justificando los atributos de un modelo. Un modelo que define instituciones y relaciones diversas destacando un conjunto de condiciones del presente de Grenoble, aquellas que particularizan la dinámica del sector tecnocientífico y de la industria intensiva en conocimiento y que proyectan el futuro de la ciudad con eje en dicha dinámica y relaciones. Un modelo que, de todas formas, memorias alternativas ponen en cuestión tanto en términos de argumentos como de efectos.



OTRA LECTURA SOBRE LA RELACIÓN MEMORIA-TERRITORIO

Hasta aquí la presentación del relato del pasado que destaca la convergencia entre ciencia, tecnología, formación de profesionales e industria de conocimiento intensivo en Grenoble. Un relato que erige esa convergencia como modelo que explica y se explica en el pasado justificando decisiones actuales y prescribiendo una orientación de prioridad sectorial en su territorio. Pero ese pasado no está exento de tensiones. En ese sentido, otras memorias discuten su hegemonía haciendo del modelo grenoblés un objeto de controversia.

La incorporación de esas memorias alternativas en este análisis se circunscribe, en realidad, a una única fuente. Se trata de los textos elaborados por el colectivo Pieza y Mano de Obra (PMO) publicados en Internet, libros o performados en distintos ámbitos y eventos. La elección de esta fuente en nuestro trabajo se debe a dos motivos. Por un lado, implica un recorte del material que resulta accesible analizar en profundidad a los fines de elaborar este acotado artículo. Por otro lado, los textos y performances de PMO resultan una fuente interesante en tanto se basa en ciertos criterios de organización y argumentos del relato de la convergencia para abordar críticamente su contenido y explicitar sus efectos.

“Núcleo del mito, la domesticación de la hidroelectricidad por Aristide Bergès en 1869 hace de una ciudad guantera sin materias primas y lejos de los grandes ejes un centro metalúrgico y químico. De ese evento fundador emerge ( ) la célebre ‘sinergía investigación-industria’ que cien años más tarde es más que nunca motor del desarrollo local. Es decir que en Grenoble, más temprano, más rápido, más a fondo que en otros lados, la ciencia se vende a la industria y la industria compra ciencia con mutuo beneficio (¡sinergía!)” (PMO, 2004a)

PMO coincide con el relato de la convergencia al señalar a la hidroelectricidad al origen. También acuerda con la periodización que explica el perfil científico, tecnológico e industrial de Grenoble en dicho relato: de 1892 a 1914 la industrialización, la entreguerras y la segunda guerra mundial en la creación de laboratorios públicos e industrias. Sin embargo, más allá de las coincidencias de origen y cronología, PMO cuestiona los contenidos del pasado que el relato afirma así como sus implicancias y consecuencias a la luz del presente grenoblés. A continuación presentamos algunos de esos cuestionamientos.

EL UNIVERSO MILITAR: UN ACTOR QUE APARECE EN LA ESCENA HISTÓRICA

Los textos de PMO revelan un elemento casi ausente en el relato del pasado que sustenta la convergencia entre formación, tecnociencia e industria. Se trata del desarrollo de conocimiento asociado a la industria militar. Este elemento se evidencia en dos direcciones: los nexos entre campo nuclear y producción armamentística y la referencia a conocimientos y artefactos con potencialidades bélicas que desarrollan algunas instituciones grenoblesas.

La relación entre lo nuclear y lo militar se basa, centralmente, en la presencia en Grenoble de la sede del CEA, la mayor institución dedicada a la producción de ciencia y tecnología, formación de investigadores y de estrechos vínculos con distintas industria de la ciudad. Un centro civil que fue creado a mediados de los años 50 con el objetivo de desarrollar conocimiento y tecnología en el campo nuclear en Francia. Pese a que la sede grenoblesa del CEA es de carácter civil, y que el desarrollo de la actividad nuclear dejó de ser prioritario, la potencial aplicabilidad de los conocimientos que produce en armamentos interpela los textos de PMO orientando interpretaciones sobre el pasado, el presente y la proyección de la ciudad. Interpretaciones que se arraigan no sólo en el reconocimiento de las competencias bélicas de la industria nuclear sino también en la dualidad propia de toda aplicación tecnológica. Por otra parte, el universo militar también entra en escena con otros conocimientos y desarrollos producidos en instituciones grenoblesas y relacionados con la industria militar. Es el caso, por ejemplo, de la industria química de Grenoble que produjo componentes del gas Moutarde utilizado en la primera guerra mundial.

En realidad, el universo militar no está del todo ausente del relato hegemónico de la convergencia. Dicho relato menciona, fundamentalmente a la marina, como un actor relevante en tanto fuente de profesionales capacitados que participaron en la creación de algunos laboratorios. Lo que suma el colectivo PMO como argumentación es la conexión entre producción de tecnociencia en Grenoble e industria militar. Conexión que desde, este punto de vista, justifica con base en el pasado otras interpretaciones de la actual dinámica de la producción de conocimiento en la ciudad. Por ejemplo, la sospecha de intereses militares en los desarrollos de micro y nanotecnologías.



EL MISMO NOMBRE, OTRO PROTAGONISMO

Otro de los puntos en común entre el pasado que destaca el relato de la convergencia y los textos de PMO es la atención a ciertas figuras en el desarrollo tecnocientífico e industrial grenoblés. Es el caso de Louis Néel.

“El individuo que mejor encarna el trío científico-militar-industrial es Louis Néel ( ). En 1939 explora ( ) el potencial militar de las universidades científicas. Remarca Grenoble. ‘Me sorprendió el exito que obtuvo (el responsable de uno de los laboratorios de la facultad Georges) Flusin, durante la Primera Guerra Mundial, poniendo a punto la metalurgia del magnesio’. Es decir, poniendo a punto los proyectiles y el gas de combate ( ) En suma ¿quién es Louis Néel? Un hombre de poder que comprende la necesidad en todas sus dimensiones (científica, económica, política, militar) mientras que la libertad le parece peligrosa, superflua. ( ) Un autoritario en el rol de responsable. Un verdadero falso modesto que sabe obedecer tanto como ordenar pero que no se concibe fuera de una cadena de mando. ( ) Es un hombre de orden ( ) El gran hombre del tecno-gratin0 grenoblés” (PMO, 2004b).

Louis Néel es, según en el relato que sostiene el modelo grenoblés, quien aprovechó las condiciones de Grenoble capitalizando la existencia de centros de formación superior, laboratorios e industrias y lo atractivo del paisaje para consolidar un destino tecnocientífico en la ciudad. Esa lectura enfatiza su rol de entrepreneur científico, creador e director de instituciones de naturaleza distinta: laboratorios del CNRS0, start ups0 o la propia instalación del CEA en Grenoble. Asimismo remarca su responsabilidad para que la sinergía entre los distintos sectores vinculados a la ciencia, la tecnología y la producción industrial sea posible. Ahora bien, la cita del texto de PMO, sin discutir su carácter entrepreneur y de gran científico, presenta otra faceta de su figura. Una faceta que reinterpreta su rol fundador de la interacción entre ciencia, tecnología e industria vinculándolo con los intereses militares. En particular, remarca su desempeño para cumplir objetivos de ese sector o que se apoya en él para definir sus intereses propios. Una faceta que muestra, además, su personalidad permeada por un carácter que se asocia también a lo militar. La intransigencia, el autoritarismo y el respecto por la línea de mando son algunas de las características que se le atribuyen.



PASADO Y PRESENTE: OTROS ARGUMENTOS DE ESA RELACIÓN

“Así van 30 años que a través de innumerables libros, artículos y campañas publicitarias se extiende el ‘mito grenoblés’, también llamado ‘modelo’ o ‘laboratorio’ grenoblés. Milagro del technopole a la nieve donde una población de Ingenieros, Técnicos, Ejecutivos explotan su inagotable materia gris inventando un futurismo social a usar en el país entre ciencias fundamentales y aplicaciones industriales, compromiso ecosocialista y esquí de domingo en Chamrousse0” (PMO, 2004a).

PMO se refiere, con ironía, a algunos aspectos claves de la caracterización de la convergencia entre ciencia, tecnología e industria en Grenoble explicitando, asimismo, su condición de relato. Un relato de histórica sedimentación que, actualizando parte del pasado institucional, su entorno natural y ciertas características de sus pobladores, justifica el presente de la priorización de la dinámica grenoblesa asociada a su conformación de polo tecnocientífico así como la proyección a futuro de dicha conformación. Ahora bien, los textos de este colectivo, además de revisar los argumentos de ese relato, proponen otros vínculos entre los actores (individuales, colectivos e institucionales) que lo protagonizan destacando la relación entre pasado y presente en otras dos direcciones. La primera tiene que ver los nexos entre el entramado formación, ciencia, tecnología e industria con autoridades políticas y administrativas de la ciudad. Nexos que explicitan vínculos de carácter personal así como desplazamientos de individuos entre esos ámbitos: ingenieros convertidos en alcaldes, jefes de laboratorios públicos que pasan a la industria, industriales que se suman a la administración de la ciudad, etc. También resaltan los efectos que tienen esos vínculos y desplazamientos en las decisiones que se toman en la ciudad, los proyectos que encara y en la actualización de su presente de polo tecnocientífico e industrial.

En su artículo sobre experiencias de polos científicos y tecnológicos, el investigador social Luc Rouban hace referencia a la conformación, en Grenoble, de una nueva elite local en la cual las relaciones entre quienes la integran, en particular las de naturaleza informal, son fuertes y efectivas (1994). Este fenómeno de elite local que Rouban describe, y que PMO caracteriza irónicamente como techno-gratin, crea una arena social en la cual los lazos entre determinadas personas modelan los nexos entre las instituciones en que se desempañan. Esta arena social tiene, según PMO, varias décadas de historia. Una historia que desde su punto de vista supone, además, efectos no sólo en el presente del campo a partir del cual se construye esa elite –el de la formación, ciencia, tecnología e industria- sino también en la reproducción de las representaciones de la ciudad en torno de la idea de polo tecnocientífico e industrial.

La segunda dirección a partir de la cual se caracteriza la relación pasado-presente justifica, desde el punto e vista de PMO, los intereses de la industria local. Una justificación que se hace efectiva independientemente de los productos y procesos involucrados con esa industria o sus posibles consecuencias en términos sociales, políticos e, inclusive, militares. El modelo grenoblés, sostiene PMO, operó en la definición de la ciudad a partir de los intercambios entre formación, ciencia, tecnología e industria. Pero esta definición no incorporó, desde su óptica, una discusión acerca de qué formación, ciencia y tecnología desarrollar ni sobre cuales aplicaciones e industrias. Los diversos proyectos se analizaron en términos de ganancias, de creación de empleo, de atracción a otras industrias o desarrollo de servicios en la ciudad. No obstante, señala PMO, se pasó por alto la discusión, también de carácter moral, sobre los productos que las empresas desarrollan y que incluyen: usos militares, consecuencias negativas para el medioambiente o tecnologías cuestionadas desde una perspectiva socio-ética como la vigilancia a través de cámaras de video o de la proliferación de dispositivos electrónicos miniaturizados que permiten la localización instantánea de los individuos.

SOBRE MEMORIA, LUGARES Y EFECTOS DE CONTROVERSIA

La presentación del relato del pasado que fundamenta la convergencia, en Grenoble, de las instituciones de formación superior, de producción tecnocientífica y la industria, así como los cuestionamientos en torno de los argumentos de dicho relato, permitió ahondar sobre una de las entradas analíticas del vínculo memoria-territorio: el rol de la memoria en la definición y discusión de la identidad y las orientaciones de ciudad. Pero la relación memoria-territorio no se limita apenas al entramado de argumentos que, en este caso, sostienen o contestan dicha lectura0. Asimismo, fundamenta la acción con base en los relatos que la constituyen. A modo de conclusión, introduciremos brevemente algunos aspectos de esta otra dimensión asociada a los relatos: la de sus efectos sobre la dinámica socio-económica, política y simbólica del territorio ligado a la ciudad de Grenoble.

Como vimos el relato de la convergencia de status hegemónico cristaliza al denominado modelo grenoblés, un modelo que describe el pasado, presente y futuro de la región grenoblesa en base a la confluencia e interacción, en su territorio, de instituciones que forman científicos e ingenieros, de laboratorios y de empresas dedicadas al desarrollo y la innovación. Esta confluencia tiene efectivamente un trasfondo histórico. Pero tienen, además, un fundamento económico y político asociado a la dinámica territorial local y a su proyección que el propio relato del pasado alimenta.

Presentaremos un ejemplo para ilustrar esa dimensión de la relación. En el año 2008 se lanzó oficialmente el proyecto científico y urbanístico GIANT (Grenoble Innovation for Advance New Technologies)0. El campus GIANT pretende reunir, en una misma zona de la ciudad, las instituciones más importantes de educación superior, investigación e industria en tres áreas específicas: la información, la salud y las energías renovables. Paralelamente, incluye una propuesta de planificación y ordenamiento urbano del gran terreno originalmente militar donde se sitúan hoy buena parte de las instituciones científicas que impulsan el proyecto que supone la multiplicación del número de habitantes, comercios y servicios (hoteles, restaurantes, extensión del tranvía, etc.) en esa zona de Grenoble.

“Este proyecto no nació así nomás, un buen día, del cerebro inspirado de algún político”, declara André Vallini entonces Presidente del Consejo General del Isère al periódico Le Dauphine Libéré el 9 de noviembre del 2007. “Es la continuidad de lo que hacemos desde hace años para desarrollar las filiares de nuevas tecnologías en Isère” continúa0. Este responsable político, como otros impulsores del proyecto GIANT, se apoya en el pasado del territorio, en un relato sobre ese pasado de ese territorio, para justificar la propuesta. Y, así, se apropia de una memoria como argumento para legitimar su aprobación y puesta en marcha del proyecto aportando a naturalizar ese destino de polo tecnocientífico para la ciudad que tiene efectos concretos en su dinámica y la de sus habitantes.

Efectos que son, de hecho, objeto de controversia. Porque el presente grenoblés no se justifica, en su totalidad, a partir de un pasado único e indiscutido. En la ciudad coinciden múltiples realidades –ensamblajes como propone Dominique Vinck (2010)- que lo cuestionan o que se apoyan en otras memorias para explicar su presente y que están excluidas del relato hegemónico0. Otras realidades que no están incorporadas en la planificación de este proyecto orientado a mejorar la vida cotidiana y laboral de los estudiantes, científicos y tecnólogos que trabajaran o vivirán en el campus y utilizarán los nuevos comercios y servicios. Y que, además, podrían verse afectadas negativamente por las consecuencias que su puesta en marcha implicará en la ciudad, por ejemplo los riesgos económicos y sociales ligados a la especialización exclusiva hacia la industria de alta tecnología (¿que pasa si una crisis afecta este sector?) o el aumento de los costos de vida (la vivienda particularmente) a partir de una densificación urbana en la aglomeración centrada en ejecutivos, investigadores y otros trabajadores calificados y de altos ingresos.

La controversia, otro de los efectos derivados de la asociación entre memoria y territorio, también tiene su dimensión política e ideológica que cuestionan, en nuestro caso, tanto los contenidos de la memoria hegemónica ligada al territorio grenoblés como sus usos. Políticas en tanto se reconoce su uso para justificar –y naturalizar- decisiones tomadas por las autoridades científicas y administrativas de la ciudad sin contemplar la participación de los ciudadanos. Ideológicas porque subyace al cuestionamiento del uso de un pasado para legitimar cierta orientación presente –y al cuestionamiento de esa memoria en si misma- una crítica respecto de un modelo de producción y consumo, de relación con la naturaleza, de tecnologización de la vida cotidiana y de exclusión y control social. Una crítica que, por otra parte, no trasciende en la valorización nacional y la propuesta de reproducción del modelo grenoblés en otras ciudades francesas0 pero que, posiblemente, se activarán en su intento.



BIBLIOGRAFÍA

Blanchard, Raoul

1941 “Pourquoi Grenoble est devenue une grande ville”. En: Revue de Géographie Alpine, t. 29, n° 3: 377-390.

Bloch, Daniel (director)

2011 “Grenoble, cité internationale, cité d'innovations : Rêves et réalités”, Presses Universitaires de Grenoble; Grenoble, Francia.

Boumaza, Nair

1997 “Grenoble, un mythe urbain moderne”. En: Revue de Géographie Alpine, t.85, n°4: 175- 185.
___1995 “Grenoble, ses universités et la montagne”. En: Revue de Géographie Alpine t.83 n°4: 39-51.

Caron, Françoise

2000 “Le dialogue entre la science et l’industrie à Grenoble”. En: Revue pour l’histoire du CNRS, n°2.

Daston, Lorraine y Sibum, Otto

2003 “Introduction: Scientific Personae and Their Histories”. Science in Context 16 : 1-8.

Dreyfus, Paul

1976 “La Ville et la Région de Grenoble: Les relations privilégiées de l'université et de l'industrie”. Paedagogica Europaea, 11 (2): 113-132.

Fremont, Armand

1987 “Milieu géographique et innovation. Le cas grenoblois”. En: Revue de Géographie Alpine, t. 75, n° 4 : 293-313.

Grosseti, Michel

1999 “The genesis of two urban innovation systems in France: Grenoble and Toulouse”. NECSTS/RICTES Conference on Regional Innovation System.

Gupta, Akhil y Ferguson, James

1992 “Beyond “culture”: space, identity, and the politics of difference”. Cultural Anthropology 7 (1): 6-23.

Hubert, Matthieu; Jouvenet, Morgan y Vink, Dominique

2012 “Politiques de l’innovation et transformations des mondes scientifiques. Le pari des nanosciences et nanotechnologies à Grenoble”. En: Aust, Jérôme y Crespy, Cécile (director), Les politiques de recherche entre État, profession et marché, Éditions des Archives Contemporaines; Paris, France.

Massey, Doreen

1995 “Places and theirs past”. History Workshop Journal 39(1): 182-192.

Morsel, Henri y Parent, Jean François

1991 “Les industries de la region grenobloise. Itineraire historique et géographique». Presses Universitaires de Grenoble, Grenoble, Francia.

Olick, Jeffrey K. y Robbins, Joyce

1998 “Social Memory Studies: From "Collective Memory" to the Historical Sociology of Mnemonic Practices”. Annual Review of Sociology, 24: 105-140.

Pestre, Dominique

1990 “Louis Néel et le magnetisme à Grenoble”. Cahiers pour l’histoire du CNRS-8.

PMO


2004a “Le laboratoire Grenoblois”.

http://www.piecesetmaindoeuvre.com/IMG/pdf/Le_laboratoire_grenoblois.pdf

PMO

2004b “Louis Néel à Grenoble. La liaison militaro-scientifique”.



http://www.piecesetmaindoeuvre.com/IMG/pdf/L._Neel.pdf

PMO


2007 “GIANT. Grenoble Isère Alpes Nano Technologies”.

http://www.piecesetmaindoeuvre.com/IMG/pdf/Giant.pdf

Rouban, Luc

1994 “Les politiques technologiques entre centre et périphérie: l'expérience des technopôles”. International Political Science Review, 15 (1): 43-59.

Soutif, Michel

2005 “Grenoble Carrefour des sciences et de l'industrie”. Editions Le Dauphine Libere, Grenoble, Francia.

Spivak L’Hoste, Ana y Hubert, Matthieu

2011 “Convergence de ressources, divergence de mémoires. Passé, présent et futur dans deux commémorations scientifiques”. En : Bernard Miege y Dominique Vinck (directores), Les masques de la convergence. Enquêtes sur sciences, industries et aménagements, Éditions des Archives Contemporaines, Paris, p.381-396.

Spivak L’Hoste, Ana y Vinck, Dominique

2011 “Le récit de la convergence et la convergence d'un récit. Entre formation, science, technologie et industrie à Grenoble”, En: Bernard Miege y Dominique Vinck (directores), Les masques de la convergence. Enquêtes sur sciences, industries et aménagements, Éditions des archives contemporaines; Paris, Francia. pp. 261-280.

Veyret, Paul

1958 “Grenoble et son cadre”. En: Revue de Géographie Alpine, t. 46, n° 1 : 5-20.


Vinck, Dominique

2010 “The 'Enterprise of Science': Construction and Reconstruction of Social Capital Around Nano R&D”. En: International Journal of Nanotechnology, vol. 7, nº 2/3, pp. 121-136

Zuviry Rey, Jon Bernat.

2012 “Precariedad en la universidad y la investigación pública en Francia: Síntesis de una investigación sindical”. Actas del 2do. Encuentro del Comité de Sociología del Trabajo de la FES, Bilbao, 28-29 de junio.




Recibido: Marzo 2012
Aceptado: Diciembre 2012

EL DESIERTO DE LAS MEMORIAS SILENCIADAS

Tamara Schürch 0

El objetivo del presente estudio de Lluvia en el desierto (1999) de la poeta chilena-americana Marjorie Agosín, será demostrar cómo la poeta transforma el desierto en un espacio de reconocimiento y homenaje a las víctimas de la dictadura de Pinochet mediante el uso de la figura retórica de la prosopopeya. Deteniendo la mirada crítica en unos poemas cuyos nombres y signos culturales trazan un vínculo directo con el campo referencial chileno, se pondrá de relieve cómo la poeta proyecta las voces múltiples y paradojales del desierto, las cuales nos revelan un conocimiento poético sobre la expresión y el dilema de la memoria y el duelo en el contexto de la violencia militar.

Palabras claves: Memoria, Desierto Atacama, Literatura



The objective of the present study of Lluvia en el desierto/Rain in the Desert (1999) by the Chilean-American poet Marjorie Agosín, is to demonstrate how her use of personification or prosopopeia transforms the desert into a space of homage and recognition of the victims of the Pinochet dictatorship. By focusing on poems whose names and cultural signs create a direct link to the Chilean context, I will bring to the fore how the poet projects the multiple and paradoxical voices of the desert that reveal poetic knowledge concerning the expression and dilemma of memory and mourning in the context of military violence.

Keywords: Memory, Atacama Desert, Literature

INTRODUCCIÓN

La celebrada poeta, narradora, crítica y activista de derechos humanos, Marjorie Agosín se ha dedicado a plasmar las voces obscurecidas por el olvido de experiencias menos alumbradas del exilio, de la guerra y de la dictadura en su trayectoria literaria y académica. La escritora chilena-americana, cuya obra se inscribe dentro del auge del exilio, se destaca por una poética plural o mosaica en la que combina el lirismo y la pasión por la justicia social. Dicha combinación se manifiesta de modo singular en su poemario bilingüe Lluvia en el desierto/Rain in the desert (1999), obra en la que la poeta se inspira en el paisaje abierto, vasto y despojado del desierto0.

Dedicada a las madres chilenas quienes buscaban a sus hijos desaparecidos en el desierto de Atacama, esta obra nos invita a viajar con la imaginación por el espacio solitario y silencioso del desierto que no sólo aporta a los lectores una mirada hacia la desolación, sino también hacia una asombrosa belleza de vida, flores nocturnas, lluvias escasas y noches de hechizo cósmico, imágenes metafóricas de la memoria silenciada. Aunque Agosín teje un ensamblaje de voces desde el que evoca distintos campos referenciales guiando a los lectores por un camino de integración tanto temporal como espacial, este estudio se concentrará en el contexto chileno del Atacama donde, según nos afirma la autora, nacieron los primeros poemas de su obra0.

Así, nos interesa partir de imágenes y expresiones de unos poemas de Agosín cuyos nombres de lugares geográficos y signos culturales en el paisaje del desierto de Atacama trazan un vínculo directo con el campo referencial chileno y el tiempo del autoritarismo a partir de 1973. En estos poemas, la representación del desierto perfila un espacio de homenaje y rebeldía, que crea la voz del desierto en la obra de Agosín: voces múltiples y paradójicas que evocan una memoria cultural en la cual se inscriben los ritos de duelo. Dicha voz se enfrenta con la memoria repetida de la pérdida de vidas, una expresión de dolor mudo por la ausencia que no obstante, conlleva los signos de esperanza y posible redención para los sujetos poéticos.

En Lluvia en el desierto (1999) el paisaje poético se revela como una especie de “animita” literaria. Las animitas son señales de homenaje a personas fallecidas, santuarios, a veces marcados con flores de papel, una cruz, latas, un árbol seco y velas, o con materiales más sólidos, como bloques de cemento y cerámicas. El escritor y folclorista chileno Oreste Plath escribió extensamente sobre el culto de las ánimas y las animitas, proveniente de la cultura popular chilena. Las animitas representan formas rituales de lamentar y de marcar el lugar de una “mala muerte”; una muerte repentina, un accidente en la carretera, un suicidio, un asesinato o una masacre (Plath, 2008:10). En la obra de Agosín se concibe una “animita’ literaria como un asidero de la textualidad donde se intenta hacer un reconocimiento y homenaje a las víctimas de la violencia de la dictadura de Pinochet, denuncia de la violencia traumática o de muerte y luego la del olvido en la post-dictadura. Esa violencia que estamos refiriendo es aquella que, por un lado, originó la condición de “detenidos-desaparecidos,” los muertos de la dictadura, cuya identidad fue confiscada y negada; y, por otro, al trauma sufrido por las víctimas sobrevivientes que persiste en la era post-dictadura. A veces, según nos dice la poeta y periodista, Lake Sagaris, las animitas representan el llamado silencioso de los muertos en el desierto que gritan por la justicia y por ser reconocidos (2000:159).

En el mismo título de la obra se ilumina esta esperanza de redención asociada de forma elemental en el sustrato de su paisaje poético. La paradoja “Lluvia en el desierto” nos habla de un evento extraordinario, una ceremonia de inmensa gratitud, de presagios de vida bajo las condiciones más inhóspitas0. La lluvia no sólo aporta un sentido de esperanza arraigada en su simbolismo de la fertilidad, según han destacado Cirlot (1997:296), Biedermann (1989:284) y Chevalier y Gheerbrant (1999:71), sino que también representa el llanto de la voz lírica. De hecho Biedermann (1989:284) vislumbra este aspecto simbólico de la lluvia cuando hace referencia a Hildergarda de Bingen (1098-1179), ya que la santa abadesa comparaba las lágrimas con la lluvia. Es en esta caída de las lágrimas, simbolizada por la imagen de la lluvia que podemos aprehender la expresión del duelo, alrededor de la cual se centra el presente análisis. La honda y repetida expresión del dolor por la pérdida de vidas e identidades de los detenidos-desparecidos delinea un camino de aprendizaje y reconocimiento, a través del que lo perdido camina desde la oscuridad hacia la luz. Según Cirlot (1997: 296), por provenir del cielo, la lluvia tiene parentesco con la luz, de ahí que “en muchas mitologías, la lluvia sea considerada como símbolo del descenso de las celestes sobre la tierra.” Chevalier y Gheerbrant (1999:71) sostienen, además, que la lluvia simboliza la sabiduría, y según se verá de la expresión del duelo, emerge un conocimiento optimista que, en el desierto, proviene de la herencia cultural precolombina, como si de las voces de un oráculo se tratara.

Freud afirma que el trabajo del duelo pasa por tres etapas: recordar, repetir, elaborar, proceso que según el psicoanalista, llevaría a la integración de lo perdido en la propia vida de una manera positiva y liberadora0. Sin embargo, tal y como explica la crítica Macarena Gómez-Barris (2009:6), las expresiones artísticas que profundizan en los aspectos relativos al cierre de un pasado no asimilado prevalecen en las producciones culturales post dictadura. Según Jaques Derrida, el duelo no necesariamente lleva a un fin positivo. En un capítulo dedicado a Louis Althusser, Derrida (2001:115) afirma que en cada muerte se pierde el mundo y el origen, por la originalidad de cada vida. Este problema en torno al duelo que explora Derrida, relativo a la experiencia universal de perder a un ser querido, se puede aplicar al contexto de violencia dictatorial y a su “after-life” traumático. Gómez-Barris acuña el término “after-life” para describir la persistencia de la experiencia de violencia en subjetividades post dictadura en Chile (2009:6).0 Los poemas que estudiamos dramatizan esta calidad inefable del dolor y de la tristeza mediante el silencio en la representación del desierto.

Al igual que Agosín, otros artistas y pensadores son visionarios del Atacama como un vasto silencio que contiene memorias y voces obscurecidas. La periodista y poeta Lake Sagaris aborda la noción de la memoria silenciada en Bone and Dream. Into the World’s Driest Desert (2000). A pesar de no caber dentro de los parámetros de un estudio académico, el libro periodístico sobre su viaje por la zona, muestra una investigación profunda de la historia, mitología y culturas del Norte Grande, la que enfrenta la violencia Estatal de la dictadura y de la época salitrera. Su gran sensibilidad hacia el paisaje del desierto, plasmada en una prosa poética entabla, además, una red de conexiones con las imágenes poéticas de Agosín, el libro conmovedor de Ariel Dorfman, Memorias del desierto (2004) y el documental Nostalgia de la luz (2010) del cineasta chileno Patricio Guzmán. Agosín se ciñe a la tradición artística chilena del desierto, heredera de la lírica de poetas que escribieron en el siglo XX. El estudio en detalle de su simbolismo nos permite exponer una poética del desierto en Agosín, la que se concibe desde la resistencia al olvido. La cuestión del duelo se relaciona así tanto con la memoria como con la identidad0. Para examinar dichos dilemas, se analiza críticamente la función primordial de la personificación del desierto. El crítico James J. Paxson, conceptualiza la prosopopeya como una meta-figura o super-tropo compuesta por varias figuras retóricas, cuya función primordial consiste en dar voz a algo o alguien que no la tiene, y hacer presente algo o alguien ausente mediante una abstracción (1994:17)0. Basándome en las ideas de Paxson, se puede ver dentro del lirismo de Agosín que se operan una serie de recursos poéticos, entre ellos la metonimia, el símil, la sinestesia, la paradoja, sobre los que se construye la prosopopeya: voces múltiples que hablan desde el abismo del olvido y silencio, de tal forma que se sustentan, junto con la paradoja, como los fundamentos subversivos en la poética agosiniana.

Las visiones del paisaje desértico evolucionan de tal manera que se iluminan distintos aspectos en la expresión del problema de la memoria y el duelo. En primer lugar, el paisaje que habla, donde el desierto, como espacio de las memorias silenciadas, se presenta desde la tradición artística chilena. Después, de un paisaje “animita” a uno de alucinaciones, y por último, el paisaje de la madre y la memoria guardada se aprecia la transformación de lo espacial hacia el evento animado. En el poema “Chacabuco” el lenguaje de paradojas y sinestesias da presencia iluminada y sonora de los muertos, concretamente, de las víctimas del campo de concentración. Finalmente, la poeta subvierte la tradición simbólica masculina del desierto para dar forma a la figura del “desierto-madre” que protege a las víctimas y a sus historias dentro de sus arenas.

EL PAISAJE QUE HABLA

En Mi país inventado. Un paseo nostálgico por Chile, la escritora chilena Isabel Allende recuerda los paisajes del Norte Grande desde la perspectiva infantil, cuando una vez viajó en tren desde Santiago a Bolivia. Escribe: “Sol, piedras calcinadas, kilómetros y kilómetros de espectral soledad, de vez en cuando un cementerio abandonado, unos edificios en ruinas de adobe o de madera” (2003:21). Si bien es cierto que el desierto debe parecer un lugar solitario y despojado desde la óptica de una niña santigueña, es también un lugar de vida, y sobre todo, de memoria, una idea central de la obra poética de Agosín.

El desierto de Atacama es el lugar más seco del mundo con poderes de preservación tan fuertes que todavía muestra los remanentes de los primeros habitantes momificados, los más antiguos con una edad de 3,000 años (Santoro, Arriaza, Standen y Marquet, 2005:244). Este poder de preservación se debe al clima híper-árido y el alto grado de nitrato del salitre abundante en el desierto, que muestra en los salares, evidencia de un mar antiguo (Erickson, 1987:367). El salitre en conjunción con la composición única de la tierra, crean unas características particulares a este desierto como la “Piel y camanchaca,” donde el viento esculpe la superficie, conservando la misma forma por miles de años (Pankhurst y Hervé, 2007:4)0.

El cineasta Patricio Guzmán elabora estas ideas en su documental, Nostalgia de la luz (2010) en el que muestra cómo el desierto de Atacama preserva miles de años de memoria geológica y arqueológica, donde se encuentran “peces y moluscos petrificadas” de un antiguo mar, “dibujos precolombinos de pastores en las rocas”, “una tierra castigada, impregnada de sal donde los restos humanos se momifican y los objetos permanecen”. El documental se enfoca no sólo en la idea de la arena como guardián de la memoria, sino dirige su atención hacia el cielo de Atacama, por ser este el mejor lugar del mundo para la astronomía, la observación de las estrellas y planetas por los telescopios más poderosos del mundo. Nos llega así un conocimiento del pasado más lejano, del origen del sistema planetario, de “nuestro origen más allá de la luz.” Por ejemplo, se afirma que “el aire transparente, delgado nos permite leer en este gran libro abierto de la memoria hoja por hoja”, lugar que facilita el acceso a la memoria en su tierra y su cielo (Guzmán, 2010). Sagaris (2003:7) reitera esta misma idea dirigiendo su mirada a la tierra en vez del cielo: “There’s nothing virgin or untouched about the Atacama. Rather, everyone and everything that has perished on its rocky plain or among its mountains of salt has left a mark”0. En contraste, con esta extensa memoria geológica, arqueológica, astronómica que se sigue indagando y explorando, las expresiones artísticas de Guzmán y Agosín, al igual que Sagaris, muestran cómo Chile ha olvidado su pasado más cercano. En su película, Guzmán, habla del olvido de la marginalidad de los indios, de la explotación minera del siglo XIX, así como de un olvido central: el del golpe de estado de 1973, las víctimas del terror, los detenidos-desaparecidos y la tragedia individual y colectiva de la dictadura. Al igual que el poemario de Agosín, el documental es una reflexión poética, una meditación con sus pausas y silencios, sobre estas memorias silenciadas, negadas y ocultadas, que se guardan en el desierto de Atacama y se nos revelan bajo su cielo. En las dos obras se retrata el desierto como lugar fronterizo que oculta y desvela las verdades del pasado. Son llamativas las semejanzas entre el poemario de Agosín publicado en 1999 y el documental de Guzmán del 2010, que nos invitan a pensar en la posibilidad que el poemario fuera una de las fuentes de inspiración para la producción del documental. Ambas obras asumen la perspectiva de una mirada contemplativa hacía el paisaje en cuya noche transparente tiene lugar una transformación por la que el olvido se imprime en un espacio, posibilitando el recuerdo, el duelo y la esperanza de sanar.

De ahí que el desierto no sólo representa un espacio portador de la memoria del pasado geológico, arqueológico y astronómico. Por sus condiciones particulares de aridez de salitre en la tierra, se transparenta la historia, de aquellas memorias que se esconden, unas de injusticias y de violencia que ha acaecido desde, por lo menos, la conquista en el siglo XVI. Se puede trazar un vínculo, además, entre la violencia y el territorio “apropriado” por los españoles, las compañías mineras extranjeras a partir de los finales del siglo XVIII y la dictadura (1973-1990). La película de Guzmán es evidencia de esta acumulación de eventos sobre un espacio, al documentar en los lugares reales; las pistas preservadas por la tierra de salitre, como las capas de mineros e indígenas, de los trabajadores y sus viviendas que ahora son ruinas fantasmales; después del golpe de estado, los cuerpos de las víctimas de la dictadura y los remanentes de los campos de concentración, en el caso de Chacabuco, un antiguo campo de mineros.

Existe una creciente historiografía crítica sobre las violencias del Estado chileno en el Norte Grande que elucida acontecimientos históricos que anteriormente fueron sumergidos en el silencio por los poderes del Estado, como por ejemplo, la matanza de obreros de la Escuela Santa María de Iquique en 19070. Gómez-Barris (2009) afirma, no obstante, que es en el campo artístico de la producción cultural donde se hace visible y audible repercusiones de la violencia colectiva no accesibles o vislumbrado por otros discursos, por ejemplo, en torno a las experiencias personales de pérdida, trauma, fragmentación e inestabilidad (2009:29). La mirada poética hacia el paisaje chileno y específicamente el desierto de Atacama por escritores, artistas visuales y músicos no sólo ha convertido a Atacama en un espacio que guarda la memoria histórica del pasado, sino, sobre todo, un espacio para proyectar la dimensión personal de estas voces, experiencias e historias silenciadas. Dicha poetización del paisaje con el uso de la prosopopeya convierte el desierto en un espacio de olvido en el cual se refugian las múltiples voces que nos hablan.

El hecho de que el paisaje, o la naturaleza hablen, es algo que se ha escuchado de poetas a lo largo del tiempo según afirma Bachelard (1943:127): “…la nature parlée éveille la nature naturante qui produit la nature naturée-qu’on écoute dans la nature parlante. Oui, comme l’ont dit tant de poètes, pour qui l’écoute la nature est parlante0.” Aunque esta idea suele manifestarse en el lenguaje poético que proviene de la antigüedad, como figura poética, constituye una idea universal inscrita en las religiones del mundo, en los mitos y leyendas de varias culturas y tradiciones. Por ejemplo, los romanos y griegos consideraron los objetos y la naturaleza animados, simbólicos de distintos deidades con poderes sobrenaturales (Shapiro, 1993:12), mientras en el otro lado del mundo, los pueblos precolombinos en el mismo periodo compartían creencias animistas del paisaje, en su caso, en torno al valor más sagrado para ellos: la fertilidad (van Kessel, 1992:46).

Sagaris (2000) nos ofrece una visión animada, si no animista del desierto Atacama en su libro en el que describe el viaje por el Norte Grande y la búsqueda de historias y secretos escondidos en sus piedras y arena. Con una visión de poeta, Sagaris nos habla del desierto Atacama como lugar que preserva el pasado en el que se proyectan voces. Escribe al respecto:

For thousands of years, the bodies of those who ventured here shrivelled into the desert´s surface of rock and bone, but their voices blended with the air. The desert is so silent that if you stand still, those voices come back to you, telling their stories…” (2000:7)0.

Es interesante que, al igual que Guzmán, Sagaris conciba el silencio de Atacama como evocador de las voces de la memoria, en tanto que están preservadas en la arena, en las montañas de sal y en las piedras. Tanto Sagaris como Guzmán emplean la figura retórica de la prosopopeya para animar y transformar el desierto, evocando voces e historias ausentes u olvidadas de identidades extraviadas dentro de las narrativas de la historia. Esta transformación poética del desierto está íntimamente ligada a una tradición artística de protesta en América del sur, evidente en el lirismo de poetas del siglo XX como el de Andrés Sabella, Gabriela Mistral y Pablo Neruda, cuyos versos han contribuido a la tradición literaria del desierto en Chile. A través del uso de la prosopopeya, en la representación del Norte Grande, estos poetas llaman la atención sobre las injusticias acaecidas en torno a la explotación minera, la violencia militar en contra a los obreros y la marginalidad de los indios0. Agosín se inserta en esta tradición literaria del desierto, en la cual varios artistas de diferentes épocas comparten una visión de este espacio como sitio de las memorias silenciadas, un lugar animado por las voces de resistencia al olvido y las injusticias.

El PAISAJE “ANIMITA”

Las artistas post-73, corpus en el que se incluye la obra de Agosín, retomarían este mismo recurso poético de la prosopopeya para, mediante el paisaje chileno, dar voz a una presencia ausente, de víctimas de la violencia y del olvido en el contexto de la violencia de la dictadura. Sin embargo, en las obras producidas durante la dictadura no se hace patente la oralidad tan característica del lirismo de Neruda, Sabella y Mistral ni mucho menos de las canciones populares de Violeta Parra y el grupo musical Quilapayún. Tal y como afirma Raúl Zurita, los rasgos coloquiales se eliminan por completo en algunos gestos artísticos neovanguardistas del grupo CADA, como las de Lotty Rosenfeld y el mismo Zurita (1988:16). Por otro lado, las obras de Agosín y Guzmán se sitúan a medio camino, manteniendo en los dos casos un lenguaje sin adornos donde el plano auditivo de silencio toma un papel central en su estética visual y escrita.

A pesar de las diferencias percibidas entre las obras de dichos artistas post-golpe, en todos los casos se puede ver cómo los significados implícitos adquieren un papel central para dar voz, presencia a una ausencia, la pérdida de las vidas multiplicadas inscrita en el paisaje chileno. Esta idea se manifiesta de forma dramática en el corto poema de Agosín (1999:69), “La muerte de Atacama,” donde el desierto se transforma en una especie de animita, un sitio para la denuncia y la expresión del duelo:

No era piadosa la muerte

del desierto

llegaba inoportuna, estridente,

acechaba a los más débiles,

a los incautos,

tendida en una cama de flores

a la orilla de los caminos sinuosos

que era un solo e interminable paraje

mentiroso

en el más hipnótico de los horizontes.

La escena irónica creada por la voz lírica en este poema personifica la muerte con la figura del desierto de Atacama, una materia que ya se considera sin vida, dando así el efecto de una doble muerte. El hecho de que la muerte “no fuera piadosa” y de que “llegara inoportuna, estridente,” nos hace vincular el evento con la violencia de la dictadura y las miles de víctimas asesinadas por parte del ejército. Pero esta imagen del desierto es paradójica en tanto que, se encuentra “tendida en una cama de flores” para expresar un espacio de homenaje, un sitio del duelo de esta pérdida múltiple. No obstante, esta “cama de flores” se encuentra en otro desierto, “a la orilla de los caminos sinuosos/que era un solo e interminable paraje/mentiroso /en el más hipnótico de los horizontes” (Agosín, 1999:69). Los versos del final del poema ponen de relieve el olvido y el discurso de la negación de las identidades de víctimas, creando así una imagen palimpsesto, donde el desierto que muere, se encuentra en otro desierto, lo que multiplica de forma metonímica el signo de olvido y pérdida de vidas. Esta multiplicación representa la repetición metonímica de una memoria silenciada, convirtiendo la figura del desierto en un sitio y expresión del duelo.

Por tanto, el paisaje chileno se transforma mediante la prosopopeya en un espacio investido de sacralidad por las voces de ausencias y de los ausentes, para dar forma a una pérdida de vidas. Asimismo, la poética del desierto agosiniana crea un plano auditivo por el que un vasto silencio, llena el paisaje nocturno, como una forma sagrada del silencio desde que se toma conciencia de lo indecible de la violencia, de su carácter infinito por la derrota así como de la confiscación de identidades.

Los nombres e imágenes geográficas junto con los signos culturales, lo aparente y expresado, aportan el contexto referencial de la dictadura en Chile y convocan una memoria cultural en la cual se inscriben los ritos del duelo. Es en este punto de intersección entre los lugares y sus significados que se inscriben en ellos, donde una voz emerge para hablar del desierto como un sitio sagrado donde conmemorar las vidas perdidas, ejemplificado en la imagen de la muerte del desierto “tendida en una cama de flores”, un lugar para el duelo. Sin embargo, al mismo tiempo, la imagen palimpsesto del desierto que muere dentro de otro desierto, multiplica el signo de olvido y pérdida de vida e identidad y así remite a la imposibilidad de nombrar o recuperar completamente aquello que se ha perdido mediante un recordatorio de ello.

El uso de la prosopopeya no sólo da voz a la ausencia y a los ausentes, sino también crea un sitio de homenaje, como una “animita” literaria. Retomando la definición de la prosopopeya de Paxson por la que varias técnicas retóricas operan como sustrato a esta meta-figura, en la poética agosiniana, las voces del desierto se proyectan en base a la metonimia, la paradoja, la sinestesia y el símil. Es más, estas voces actúan como oráculos para dar forma a la expresión de las memorias silenciadas, al componer una serie de saberes ancestrales sobre el duelo, que adquieren sentido en el contexto de la violencia dictatorial y su “after-life” 0.

EL PAISAJE DE ALUCINACIONES

Agosín presenta una imagen hipnótica e ilusoria en la figuración del desierto, donde los signos no corresponden a los significados. Si bien esta imagen inexacta en algunos poemas remite a la desintegración del lenguaje y de la subjetividad dentro del abismo del olvido y pérdida, aspecto que remite a un discurso oficial que niega la presencia de los detenidos desaparecidos, nos interesa destacar en este lenguaje de paradojas y sinestesias la presencia recreada de los muertos, concretamente, de las víctimas del campo de concentración. De esta forma, el paisaje desértico nos revela la transformación del vacío de la profunda pérdida de vidas truncadas por la violencia dictatorial en una canción del duelo. Esto es el caso con “Chacabuco” poema cuyo título delinea una conexión directa con la violencia de la dictadura post 1973 en Chile. Se recuerda que Chacabuco era el campo de concentración más grande del régimen dictatorial, nombre utilizado por la poeta como signo de reminiscencia del terror, la detención, la tortura y el asesinato de vidas inocentes0. Agosín visitó Chacabuco en los años noventa, donde imaginó los poemas que lleva como título este antiguo campo de concentración y antigua salitrera (Entrevista a Agosín, diciembre, 2010).

El poema “Chacabuco”, que se divide en seis partes, está compuesto por versos cortos, los cuales multiplican los espacios de silencio para crear el vacío visual y auditivo del territorio desértico0. En este caso, la inestabilidad del mundo se expresa en el desierto configurado como “territorio de aire, /imagen” (Agosín, 1999:74), territorio de pérdida en el que la percepción engaña al ser, donde las distancias son difíciles de medir. Se trata, de un quiebre del horizonte de referentes por los eventos trágicos bajo la dictadura, tal como afirma la crítica cultural Nelly Richard (1994:23).

La voz lírica como visionaria, percibe las casas del pueblo, casas fantasmales y abandonadas donde el desierto es símbolo de un lugar vacío. Paradójicamente, en esta cualidad de lo efímero, en el espejismo del desierto, se hace más visible la presencia de los extraviados, los muertos, las víctimas de la violencia de la dictadura, los que fueron detenidos y muchos de quienes fueron asesinados en este lugar. En este poema se hace visible la presencia de los olvidados por medio de la paradoja y la sinestesia, técnicas sobre las que se asienta la prosopopeya. La sinestesia es una figura retórica que mezcla las sensaciones auditivas, visuales, gustativas, olfativas y táctiles y asocia elementos procedentes de los sentidos físicos con sensaciones internas (sentimientos) (Chapman, 1991:6). Su empleo se observa sobre todo en los últimos versos del poema0. La imagen del desierto se despliega mediante un lenguaje en apariencia oximorónico, para convertir el vacío del olvido y la muerte dejada por la violencia, en expresión de las memorias silenciadas y el duelo, evidente desde la primera parte del poema:



Los muertos estaban más

vivos que los vivos.

Eran las señales en el afiebrado

territorio del horizonte vacío […]. (Agosín, 1999:73)

La imagen del “territorio del horizonte vacío” se refleja una multiplicación de silencios. Los versos cortos y las pausas contribuyen a esta impresión, por la que el aire parece multiplicar la imagen del paisaje vacío donde se hace visible la gran pérdida, la pérdida del mundo, como señala Derrida (2001:115). Se evoca, no obstante, la presencia de los muertos, hasta tal punto que llegan a ser, “más vivos que los vivos” (Agosín, 1999:73). Si bien la noción de que “Los muertos estaban más / vivos que los vivos”(idem) presenta una paradoja, esta noción evocan creencias culturales precolombinos. Por ejemplo, según las tradiciones culturales precolombinas del Atacama, no se cree en la vida como un viaje lineal hacia la muerte, sino como viaje cíclico donde el pasado existe en el presente y los muertos están vivos. En esta cosmovisión, el futuro existe en el presente y ha existido siempre en el pasado, una idea expuesta por el sociólogo y especialista en la cultura aymara, Juan van Kessel. Afirma: “…los antepasados, llamados familiarmente los abuelos, están siempre presentes, sea en sueños, sea visitas oportunas a las tumbas, sea en los ritos de producción o los ritos familiares ‘de paso’ (1992: 98 ).

“Chacabuco” evoca esta cosmovisión al mostrar en el paisaje del horizonte, un vacío donde los muertos están tan presentes que “estaban más vivos que los vivos” (Agosín, 1999:73). Además, en la estrofa “IV,” se puede ver que:
Sus cuerpos

parecían

voces alumbrando el vacío. (Agosín, 1999:73)

El desierto como espacio vasto de silencio hace posible que los cuerpos de los muertos parezcan voces, que pueden alumbrar el vacío del olvido 0. En este poema agosiniano no son ni el sol, ni la luna, ni las estrellas los que alumbran el vacío, sino las voces de los muertos. Así, el desierto tiene el poder de transformar una cosa en otra, de hacer presentes los muertos, hacer voz de sus cuerpos, luz de las voces y memoria de la luz, dentro del vacío del olvido. Por lo tanto, la imagen sinestésica reconfigura los sentidos de las palabras “muerte”, “voz” y “luz”, para crear una nueva constelación de significados que funciona como mecanismo para resistir y desafiar el olvido. A la vez la misma imagen sinestésica evoca las costumbres de los antiguos pueblos del Atacama, como la de utilizar un polvo alucinógeno con mezcalina extraída de las escasas plantas del desierto, durante los ritos sagrados del duelo, muerte y sacrificio (Pérez de Arce A.,1995:40). Estos ritos ancestrales contienen una calidad onírica o de magia donde el sacerdote o chamán se transforma en animal, calidad que también se observa en el paisaje del poema de Agosín.

Otra paradoja ilustrativa de este proceso, se encuentra en la “V” estrofa: “En el desierto esas casas de los muertos / llamaban” (Agosín, 1999:74). Agosín personifica las casas de los muertos, dotándolas de una voz y así otra vez desafía la noción de la muerte como signo de ausencia y olvido. De esta manera, se puede observar en estas imágenes paradójicas no sólo la pérdida, sino también la multiplicación visual y auditiva, la presencia de los muertos en un desierto que presenta un poder transformador. Gracias a la evocación de esta capacidad, se traspasan límites entre los planos expresivos del poema, al igual que los antiguos pueblos del desierto efectuaban con el uso de los polvos alucinógenos sobre el Atacama (Juan van Kessel, 1992: 97).

Pero, es la última parte del poema, en el cual más se evidencia el empleo de la sinestesia para convertir el vacío de la pérdida, del olvido, no sólo en voz, sino en música, en un lamento interior que se emite desde un ámbito etéreo:

VI

Todo era sonido de luz,

territorio de aire,

imagen

y el ruido de la muerte;

una queja de amor. (Agosín, 1999:74)

Cada fragmento rompe con la esencia inherente a su sustantivo, siendo estos, la luz, el aire y la muerte. Normalmente se piensa en la luz y el sonido como dos ondas distintas, incompatibles. Entonces, un lugar con “sonido de luz,” sería tan silencioso que se siente la reverberación de la luz en las pupilas, luz que proviene, según nos dicen los primeros versos, de las voces de los cuerpos muertos. De forma similar, la palabra territorio se opone a la noción de aire, la primera que evoca materia tangible, mientras la otra significa una materia vacía o intangible. El fragmento representa un espacio de oxímoron, así, aportando una calidad trascendental al paisaje, lugar que altera o cambia los límites para crear nuevos sentidos. Se trata de un paisaje a la vez tangible e intangible en el que las ondas de luz y sonido reverberan, haciendo presente lo ausente, y vivo lo muerto, por medio de la prosopopeya.

Los últimos versos, en los cuales se convierte el ruido de la muerte en un lamento “una queja de amor” (Agosín, 1999:74), no sólo se transforma el ruido en música, sino que se percibe en estos un desafío de la noción silenciosa de la muerte. El silencio de la muerte en el contexto de la dictadura es el de la violencia, un silencio producido por actos incomprensibles que destruyen vidas, voces e identidades. Entonces el desafío de esta noción de silencio en el poema representa una resistencia al olvido de las víctimas de Chacabuco y de la dictadura en general. El empleo de la sinestesia y la serie de paradojas crean un lugar que desafía la imaginación, paisaje que rompe con los significados y categorías establecidas para desafiar y resistir el olvido. Como durante los antiguos ritos del duelo, se aparece un lugar alucinatorio. De acuerdo con las percepciones de van Kessel acerca de la muerte que penetra la vida en Atacama, se trata de una creación lúcida en su espejismo por las reverberaciones de luz y sonido.

El poema de Agosín dibuja un paisaje vasto de aire e imagen, en el que domina lo efímero, lo ilusorio, como formas de expresión que no tapan la verdad sino precisamente nos permite ver y escuchar las voces de los muertos, palpar su presencia, un ruido de vida que se transforma en un lamento lírico, “una queja de amor”0. Este último verso donde el ruido de la muerte se convierte en un lamento, simboliza la transformación del vacío de olvido en una elegía. Descubrimos aquí el homenaje, una semblanza de las vidas perdidas. De ahí es interesante que la palabra “aire” también signifique canción, melodía, música (DRAE, 2001). En el vacío aparente de la tierra, sobre el aire, hay, pues, una escritura, una melodía o “queja de amor”; un poema de duelo. En cada verso del poema se escucha el eco de la pérdida, y este mismo eco constituye un espacio de rebeldía de las víctimas, de resistencia al olvido mediante su queja de amor.

A la par de estas ideas, es importante señalar que la queja es un canto poético proveniente de los romanceros y la poesía épica medieval españoles con un fuerte componente de oralidad, presente en canciones, cuentos, fábulas y leyendas hispanas, arábicas y sefarditas. El hecho que Agosín utiliza esta palabra al final de su poema, convoca la tradición medieval de lamentos poéticos, los cuales, tal y como afirma la crítica Veronika Ryjik (2004:26), se encuentran en varias épicas y romances del siglo XVI. De ahí es interesante que según Ryjik, la queja, cuyo lamento se documenta en la épica desde los tiempos de Homero, surge de uno de los géneros más antiguos de la literatura oral: el lamento por los muertos, una parte de los ritos funerarios en diferentes partes del mundo, evidente en los mismos pueblos antiguos de Atacama, cuya tradición, tal como se ha señalado, incluye la utilización de alucinógenos y la música de la antara0. La queja, sin embargo, es de amor, tal y como se expresa en el último verso del poema. De esta manera, nos revela que la queja no sólo proviene de los muertos, sino que también de los vivos que los recuerdan. Es decir, mediante la voz lírica se escucha el lamento por los muertos, una tristeza indecible por la pérdida de vidas que nace por el amor. Tal y como afirma el psicólogo americano, Eugene Cullen Kennedy, la tristeza en un contexto de terror y pérdida incomprensible proviene de un amor inagotable (2012: 2).

Los signos no corresponden a los significados en la imagen hipnótica e ilusoria del paisaje de alucinaciones en Agosín. Pero en vez de dar forma a la desintegración del lenguaje y de la subjetividad dentro del abismo del olvido, el que remite a un discurso oficial que niega la presencia de los detenidos desaparecidos, este lenguaje de paradojas y sinestesias ha alumbrado la presencia de los muertos, concretamente, las víctimas del campo de concentración, Chacabuco, dentro del marco de la memoria cultural de los antiguos pueblos del Atacama. De esta forma, el paisaje desértico nos revela la transformación del vacío de la profunda pérdida de vidas truncadas por la violencia dictatorial en una canción del duelo, un lamento, una queja de amor. Se ha hecho evidente en el poema “Chacabuco”, cómo este lugar geográfico representado en el poema, evoca signos culturales nortinos que forman parte del lenguaje del duelo que resiste el olvido. A continuación se aborda un aspecto del simbolismo del desierto que desafía la cultura masculina de Atacama: su relación simbólica con la madre.



EL PAISAJE DE LA MADRE Y LA MEMORIA GUARDADA

Agosín subvierte el simbolismo masculino del desierto mediante el uso de la personificación en el cual el paisaje desértico se transforma en la figura de una madre protectora. En este acto de transformación del paisaje en la obra de Agosín, se enfatiza el dolor personal por la inmensidad de la pérdida de vidas que caen en el olvido y crean una ausencia irremediable. La calidad de la figura materna en el paisaje desértico lograda por la poeta aporta un sentido de comunidad y consuelo, componentes múltiples de la expresión profunda del duelo.

La insólita relación entre el desierto y la madre se encuentra poco en representaciones históricas, literarias o culturales. El desierto, por su simbolismo, se asocia a la muerte, al vacío, por representar una intemperie descubierta y estéril. Se opone así al simbolismo de fertilidad y seguridad de la madre0. Históricamente el desierto se relaciona más bien con el hombre. Pienso en las representaciones bíblicas como las figuras de Abraham, que estuvo errante en el desierto de Beerseba, Moisés y la historia del éxodo o uno de los filmes más influyentes de la historia cinemática, Lawrence of Arabia. Igualmente, en el contexto chileno, el desierto de Atacama se recuerda como un lugar histórico de batallas; por ejemplo la Guerra del Pacífico (1879-1873) y luego en el siglo XX, es lugar de la gran explotación minera dominado por el hombre. Acerca de esta relación, los antropólogos, Paulina Salinas y Jaime Barrientos (2011:435) afirman que el desierto de Atacama es un ambiente marcado y controlado por los hombres. En este sentido, son ilustrativas las voces poéticas de Mistral, Sabella y Neruda, a través de las cuales se configura el desierto en figura masculina, vinculada a los obreros, a los secretos dolorosos de la patria y a su extensión infértil desolada.

Con su obra, Agosín subvierte estas nociones del desierto, no sólo porque la mayoría de las caminantes en Lluvia en el desierto son mujeres, sino porque el desierto mismo y la noche se relaciona con la figura de la madre y el cuerpo maternal. La poeta a menudo emplea el símil que compara el desierto con un mar seco, símil que hace más explícita la relación madre-mar-desierto.0 Es bien conocida la relación entre el símbolo de la madre y la tierra (madre-tierra) o con la naturaleza (madre-naturaleza). Según Chevalier y Gheerbrant (1999:674), la palabra Madre también se relaciona íntimamente con el mar. Según ellos, esto se evidencia claramente en el catalán (mar-mare) y el francés (mer-mère). Además, se afirma que la tierra y el mar son símbolos del cuerpo maternal, aunque cabe señalar que esta relación no se encuentra en el diccionario etimológico de Corominas.

Aún si no existe una relación etimológica, la fertilidad que se asocia con el agua hace que la reiteración del símil del desierto como un mar en la obra de Agosín entable la relación entre la figura de la madre y el desierto. Por consiguiente, este símil no sólo se remite a las madres quienes buscaban a seres queridos desaparecidos en el desierto de Atacama, sino al desierto mismo como figura maternal. De esta manera, se puede percibir en este símil la convocación de la figura de Pachamama la figura madre-tierra simbólica de la fertilidad en la cultura aymara (van Kessel:46). Sin embargo, asimismo el símil, enfatiza su infertilidad por estar “seca”, “un mar sin agua” (Agosín, 1999:28), “mar de arenas” (Agosín, 1999:83) como consecuencia de la violencia de la dictadura. Así, el uso inconsciente del género masculino con la palabra “mar” por Agosín, se puede vincular a los años de autoritarismo y al aquel “espíritu masculino del militar y de la nación” identificado por Gómez-Barris (2009:25).

En algunos poemas la poeta personifica el desierto en madre, madre-desierto, lo que aporta un sentido de consuelo, seguridad y ternura dentro de la pérdida irreparable de aquellas vidas truncadas. El uso de la personificación y la prosopopeya forman parte del lenguaje del duelo, que se retrata en el poema “Pisagua,” poema cuyo título traza un vínculo explícito con las víctimas del régimen dictatorial de Pinochet. “Pisagua”, significa “falta de agua” (de “pisi”, que en voz quechua significa “escaso”) (Bahamonde,1978:289). Es el nombre de un pueblo porteño en la región de Iquique al norte de Chile, lugar que fue usado históricamente como campo de detención por su aislamiento geográfico, lejos de la capital, Santiago0. En este poema Agosín subvierte la noción de olvido asociada con la violencia en este lugar mediante la idea de preservación:


Aquel mudo y hablado desierto

guardó sus cuerpos:

cabezas decapitadas,

manos arqueadas por una soga gris.

El desierto preservó sus vidas.

Por muchos años fue como la nieve eterna,

cuidadosa de lo que se oculta

bajo la tierra.

En la hipnótica aridez,

los muertos aún vivían

para contarte la historia. (Agosín, 1999:62)

Las cualidades humanas atribuidas al desierto, son aquellas relativas a una madre protectora, quien ocultó y protegió cuidadosamente a las víctimas enterradas en su arena. La voz hablante es visionara de una escena histórica ominosa, el momento histórico de descubrir los cuerpos en el junio del año 1990. Es significativo que Agosín retrate este momento en su poesía, en la medida que fue un momento histórico para el Chile que se enfrentó colectivamente con la memoria del terror. Este enfrentamiento, por un lado, posibilitó, el duelo para quienes pudieron identificar familiares y enterrarlos; por otro, la oportunidad de vivir el duelo colectivo para una nación que tuvo que enfrentar la verdad de lo que había pasado (Sagaris, 2000:226)0. Este poema pone de relieve el horror de la violencia, de vidas perdidas y fragmentadas y, a la vez, una especie de ironía en la ocurrencia de llevar a las víctimas al Norte Grande. Precisamente, por su sequedad inhabitable, el lugar preservó los cuerpos y así una prueba imborrable de una historia injustificable. En sintonía con la interpretación del símbolo por Chevalier y Gheerbrant (1999:410) se podría verificar un sentido esencial; a saber que “el desierto es la extensión superficial, estéril, bajo la cual debe ser buscada la Realidad”.

Ahora bien, retomando el lenguaje del poema, la voz hablante se refiere al desierto como mudo y hablado. Junto a esta cualidad humana del habla, los verbos en el pretérito, como “guardó,” y “preservó,” y el adjetivo “cuidadosamente” nos recuerda la idea del desierto de Atacama como una madre protectora, en este caso, preservadora de los cuerpos de las víctimas tanto como de las señas de identidad de una memoria colectiva. Así, el desierto de Atacama, en el mundo poético agosiniano, se transforma en la cuna de las memorias ya que en este se “preserv[aron] sus vidas” y se permitió que vivieron “para contarte las historias”(Agosín, 1999:62). Además de evocar este momento histórico en Chile que desató un duelo colectivo, la voz hablante expresa que “los muertos aún vivían/ para contare la historia”. En esta imagen animista, de preservar la vida y la voz en la muerte, se evocan las creencias aymaras y la figura de Pachamama que simboliza la deidad de la fertilidad. La preservación de los cuerpos por la figura madre-tierra, permitió el descubrimiento de los cuerpos y la posibilidad del duelo colectivo que simboliza la llegada metafórica de la lluvia que hizo las voces de los muertos, como semillas latentes, salir a la luz del día para ser escuchadas.

La noción de preservación de la vida en la muerte del desierto también aparece en Norte Grande (1959) de Andrés Sabella cuando describe la muerte de Atacama con las siguientes palabras:

“Los muertos en la pampa “no mueren”: aquí, la muerte no es disolverse en una hedionda nube de olvido, entre las capas salitreras: los cadáveres permanecen intactos, con su gesto helado y las manos dispuestas a volverse dos ramas de vida, si el sol decidiese a besarlas…” (Sabella, 1959:163).

El dramatismo de Sabella en su figuración infernal del desierto nortino, permite proyectar la muerte en el desierto, además de la idea de preservación que se asocia como espacio de esperanza que cuida y alumbra la vida. Agosín precisamente crea mediante las imágenes de su poema, la figura de un desierto que no sólo guarda los cuerpos de los muertos y la memoria de una tragedia histórica indecible, sino también un sentido de esperanza, dignidad y una voz de la memoria que habla desde el olvido.

Tal como se observa en los poemas, “La muerte de Atacama,” “Chacabuco” y “Pisagua,” el espacio emblemático presenta la memoria a la vez como duradera y dinámica. El desierto imaginado como espacio de preservación apunta a la cualidad duradera de la escritura, mientras la cualidad dinámica remite al proceso del duelo que no termina, sino continúa. Así, del paisaje a priori monótono del desierto, surge una multiplicación de imágenes y reverberación sonora del dolor por la pérdida de vidas que se expande de forma gradual en el texto, como la expresión de una memoria silenciada reflejada sin límites. Esto se ve mediante la figura del desierto que se muere en otro desierto, una imagen de palimpsesto en el poema “La muerte de Atacama”. También se observa en el vacío del “territorio de aire, /imagen…” del paisaje de aire y alucinaciones. Se percibe, asimismo, en el desierto-madre que guarda los cuerpos de las víctimas de la dictadura. Ante todo, el llanto de dolor por las vidas desaparecidas, aflora en la repetición de la memoria, proceso necesario para el duelo, según Freud, el cual anticipa la posibilidad de la tercera etapa, la de elaboración. Esto se traduce, no en una superación que deja el pasado olvidado como lo define Freud, sino en esperanza así como una posible redención mediante la memoria, el espacio cultural invadido por un onirismo trascendental.

Entonces, sobre la misma imagen de la muerte, emerge un sitio de reconocimiento y homenaje que se tiende en “una cama de flores”. El lenguaje de paradojas y la sinestesia hace traspasar los límites en el poema “Chacabuco,” donde el espacio vacuo se convierte en lugar alucinante, capaz de transformar la ausencia en presencia y el ruido de los muertos desaparecidos en una “queja de amor.” Finalmente, en el paisaje desértico se personifica en una madre, cuyo íntimo lazo aporta un sentido de solidaridad y de certeza que se transmite en el seno de una memoria colectiva después de la tragedia. Así se proporciona un cierto sentido de cobijo y consuelo dentro de la intemperie que representa lo inefable del dolor y el olvido. Por tanto, en estos poemas el dolor de la pérdida de las vidas desaparecidas, los silencios y vacíos se transforman en una animita literaria, una ceremonia, elegía y homenaje al mismo tiempo, a las víctimas de la violencia durante la dictadura.

Si se piensa de nuevo en la metáfora de la lluvia en el desierto, la lluvia tiene un sonido y un ritmo en su encuentro con la tierra. Este sonido en el libro representa el nacimiento del poema, lugar en el que se conjura el ritmo, una melodía. Se trata de un encuentro entre el agua y la arena, idea que se revela de modo explícito cuando escribe en el poema “Hechizos secretos” en el que la voz lírica es escritora: “La arena como el horizonte del agua, / ondulada e inquieta. / En ella escribo y vuelvo a escribir / una historia, / pequeñas huellas, / parpadeos salvajes / del decir y del no decir” (…) (Agosín, 1999:61). En el mundo poético agosiniano las voces suenan como la cadencia de una lluvia, un llanto de duelo y una melodía o música interior de esperanza, un ruido que se transforma en “una queja de amor” (Agosín, 1999:74). Sobre esta capacidad del desierto, descansa la visión y voz trascendental. En la trama personificada se libera un lugar imaginado o soñado sobre cuya expresión se consolida el necesario duelo en un contexto de violencia militar.

Estas ideas me llevan a proponer que la lluvia en el desierto representa, en la obra de Agosín, un lugar de más allá, donde el amor se sitúa en el centro del mundo poético. En el trasfondo de este espacio soñado, algo trascendental desplegado a través de paradojas, se descubre un ritmo de unión, melodía que aporta un sentido de consuelo y una esperanza. Estos son aspectos esenciales al duelo y la resistencia al olvido. Es así como en Agosín, cuya obra se ciñe a una tradición artística chilena del desierto como espacio de memorias silenciadas, nos presenta la figura del desierto como un lugar de dolor, amor y vida que hace resonar la voz de los otros, de aquellas víctimas que sufrieron la violencia del régimen dictatorial:

de todos los muertos vivos

que hablan, que cantan

y que por las noches

dibujan su nombre,

todos los nombres en esta desnuda

y movediza arena (Agosín, 1999:65).

BIBLIOGRAFÍA

Agosín, Marjorie

1999 “Lluvia en el desierto/ Rain in the desert. Sherman Asher Publishing; Santa Fe, Argentina.

Allende, Isabel

2003 “Mi país inventado. Un paseo nostálgico por Chile”. Rayo; Nueva York, Estados Unidos.

Bachelard, Gaston

1987 “On Poetic Imagination and Reverie.Trans. En: Colette Gaudin.(ed). Spring Publications, Inc. ; Texas, Estados Unidos.
___1943 “L’air et les songes. Essai sur l´imagination du mouvement”. Librairie José Corti ; Paris, Francia.

Bahamonde, Mario

1978 “Diccionario de voces del norte de Chile”. Nascimento; Santiago, Chile.

Biedermann, Hans

1989 “Diccionario de símbolos”. Trad. Juan Godo Cosa. Paidós; Munich, Alemania.

Chapman, Antony J.

1991 “Cognitive Processes in the Perception of Art”. North Holland; Amsterdam, Holanda.

Chevalier, Jean y Alain Gheerbrant

1999 “Diccionario de los símbolos”. 6 ed. Herder; Barcelona, España.

Cirlot, Juan Eduardo

2002 “Diccionario de símbolos”. Siruela, sexta edición; Barcelona, España.
Corominas, Joan

1980 “(1905-1997) Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico”. Editorial Gredos: Madrid, España.


Derrida, Jaques

2001 “The Work of Mourning”. Chicago UP; Place, United States.

Dorfman, Ariel

2005 “Memorias del desierto”. Trad. Eduardo Hojman y Angélica Malinarich Dorfman. Editorial del nuevo extremo; Buenos Aires, Argentina.

Erickson, George E.

1983 “The Chilean Nitrate Deposits: The Origin of the Chilean nitrate deposits, which contain a unique group of saline minerals, has provoked lively discussion for more than 100 years” American Scientist, Vol. 71, No. 4 (July-August). pp 336-374

Frazier, Lessie

2007 “Salt in the Sand. Memory, Violence, and the Nation-State in Chile 1890 to the Present”.Duke UP.; Durham and London.

Freud, Sigmund

1963 “Trauer und Melancholie” (1917). General Psychological Theory. Macmillan Publishing Co; New York, United States. pp.171-72.

Gómez-Barris, Macarena

2009 “Where Memory Dwells. Culture and State Violence in Chile”. California

UP.; Berkely, United States.

González Pizarro, José Antonio

2002 "Norte Grande de Andrés Sabella. La ideas pivóteles de una obra epígonal en la literatura salitrera." En: Revista de Ciencias Sociales, N°12. Universidad Arturo Prat; Iquique, Chile. pp 55-66


González, Sergio

1995 “El poder en la chilenización de Tarapacá. Violencia y nacionalismo entre 1907 y 1950". En: Revista de Ciencias Sociales, N°5. Universidad Arturo Prat; Iquique, Chile.

Ivelic, Milan y Gaspar Galaz

1981 “La pintura en Chile. Desde la colonia hasta 1981”. Ediciones Universitarias de Valparaíso; Valparaíso, Chile.

Jacobs, Birgit

1986 “Costumbres mortuarias de la cultura San Pedro de Atacama”. Tomo I y II. Manuscript library, Precolombian Museum; Santiago, Chile.


Kennedy, Eugene Cullen

2013 “The Secret Reason for the Death of the Innocent in Newtown”. In: National

Catholic Reporter. January 4, 2013.pp1-3.

Melli, Oscar Ricardo

1975 “Geografía del partido de Chacabuco”. WorkBot; Buenos Aires. Argentina.

Mistral, Gabriela

1967 “Poema de Chile”. Editorial Pomair; Barcelona, España.

Muñoz Morales, Nelson

1990 “Pisagua. Junio 1990”. En: Guerrero, Bernardo (editor) “Vida, Pasión y Muerte en Pisagua”. Centro de Investigación de la Realidad del Norte; Iquique, Chile.

Muñoz Orellana, Luis

1990 “Pisagua en los tiempos de González Videla”. En: Bernardo Guerrero (editor). Vida, pasión y muerte en Pisagua. Centro de Investigación de la Realidad del Norte - Editorial Jote Errante; Iquique, Chile. pp. 57-68.

Neruda, Pablo

1980 “Canto General en Pablo Neruda. Poesía escogida”. Aguilar; Madrid, España.

Pankhurst, Robert J. and Francisco Hervé

2007 “Introduction and Overview in Geology of Chile”. En: Ed. Teresa Moreno and Wes Gibbons. The Geological Society; London, England.

Paxson, James J.

1994 “The Poétics of Personification”. Cambridge UP; Cambridge, England.

Peréz de Arce A., José

1995 “Música en la piedra”. Museo Precolombino; Santiago, Chile.

Plath, Oreste

2008 “L'animita, hagiografía Folclórica”. Copesa Editorial: Unlimited; Santiago, Chile.

Real Academia de la Lengua Española

2001 “Diccionario de la lengua española”. 2 ed. Real Academia Española y Vigésima; Madrid, España.

Richard, Nelly

1994 “La insubordinación de los signos. (cambio político, transformaciones culturales y poéticas de la crisis). Editorial Cuarto Propio; Santiago, Chile.

Ryjik, Veronica

2004 “El llanto funerario y la construcción del poder femenino en Las quejas de Jimena.” Olifant. Vol: 23, 155:2, (25-64).

Sabella, Andrés

1997 “Norte Grande”. LOM ediciones, (primera edición 1959); Santiago, Chile.
___1978 “De Hombre de cuatro rumbos. Antología del Norte Grande”. Editorial Nascimiento; Santiago, Chile.

Sagaris, Lake

2000 “Bone and Dream: Into the World’s Driest Desert. Alfred A. Knopf; Toronto, Canada.

Salinas, Paulina y Jaime Barrientos

2011 “Los discursos de las garzones en las salas de cerveza del norte de Chile. Género y discriminación”. En: Polis (Santiago). Vol 10 No. 29. pp 433-461.

Santoro, Calogero M., Bernardo T. Arriaza, Vivien G. Standen, and Pablo A. Marquet. 2005 “People of the Coastal Atacama Desert Living Between Sand Dunes and Waves of the Pacific Ocean” in Desert People. Archeological Perspectives. Ed. Peter Veth, Mike Smith and Peter Hiscock. Blackwell Publishing; Malden, United States. pp 243-260.

Shapiro, H.A.

1993 “Personification in Greek Art. The Representation of Abstract Concepts 600-400 B.C.”. Akanthvs; Zurich, Suiza.


Smith, Mike, Peter Veth, Peter Hiscock, and Lynley A. Wallis.

2005 “Global Deserts in Perspective”. In: Desert Peoples. Archeological Perspectives. Blackwell Publishing; Malden, United States.

Van Kessel, Juan

1992 “Cuando arde el tiempo sagrado”. Hisbol; La Paz, Bolivia.


___1992 “Holocausto al progreso. Los Aymarás de Tarapacá”. Hisbol; La Paz, Bolivia.

Veth, Peter, Mike Smith and Peter Hiscock (Editores

1988 “Desert Peoples. Archaeological Perspectives”. Blackwell; Victoria, Australia.

Zurita, Raúl

1988 “Literatura, lenguaje y sociedad 1973-1983”. Comunicación y cultura para el desarrollo. 4ª edición, Marzo; Santiago, Chile.
___1986 “Anteparadise”. A Bilingual Edition. Trans. Jack Schmitt. California UP; Berkely and Los Angeles; United States.


PELÍCULAS
Gúzman, Patricio

2010 “Nostalgía de la Luz”. 90min. Atacama Productions, Blinker Film Produktion, Westdeutscher Rundfunk; Santiago, Chile.

Lean, David

1962 “Lawrence of Arabia”. Columbia Pictures, Horizon Pictures; United Kingdom.



Recibido: Noviembre 2012

Aceptado: Marzo 2013

LILIANA SUÁREZ Y ROSALVA AÍDA HERNÁNDEZ (EDITORAS). “Descolonizando el feminismo. Teorías y prácticas desde los márgenes”. Editorial Cátedra; Madrid, España, 2008. 469 p.

La obra colectiva que lideran la mexicana Aída Hernández y la española Liliana Suárez tiene, entre otros méritos, poner a disposición de los/as lectores/as hispano-hablantes, numerosos textos críticos respecto del feminismo hegemónico eurocéntrico, urbano, de clase media, academicista. Se trata de una invitación a replantearse las relaciones de producción de conocimiento entre mujeres provenientes de contextos vitales disímiles entre sí, que permitan confluir en relaciones de sororidad y de solidaridad, en pos de la “construcción de puentes entre el feminismo académico y la organización política” (Mohanty, 2003).

Efectivamente, el libro reúne más de una decena de trabajos traducidos y reeditados, que se articulan en torno a la convocatoria de discutir y repensar la descolonización de las relaciones de género, en términos epistemológicos, conceptuales y metodológicos. Para hacerlo, se exponen reflexiones situadas en diferentes lugares teóricos, que tienen sin embargo elementos comunes, tales como: el cuestionamiento de la noción universalista de “la mujer” basada en una categoría monolítica de la diferencia sexual, el reposicionamiento ante las concepciones desarrollistas y civilizatorias como telón de fondo de las posibilidades emancipadoras de las mujeres, y la búsqueda de construcciones propias de mujeres situadas un entramado de estructuras de poder (que superan e incluyen la estructura de género), capaces de reinterpretar y actuar en pos de sus derechos individuales y colectivos. Como lo presenta Aída Hernández “se trata de una nueva actitud que implica considerar la práctica feminista como no necesariamente opuesta a la tradición, sino en ocasiones estrechamente vinculada a ella, donde probablemente encontraremos nuevas formas de encarar las articulaciones locales, nacionales y globales de poder” (p.67).

Una de las discusiones centrales del libro, que conecta transversalmente las diferentes exposiciones, es la tensión en las relaciones de poder Norte/Sur, eje de las claves de dominación coloniales que se reproducen en torno al género. El clásico artículo de Chandra Mohanty “Bajo los ojos del Occidente”, cuya versión original fue publicada en 1984, plantea una crítica aguda a la construcción victimizante de las mujeres del Tercer Mundo construida por el feminismo occidental hegemónico. Discurso colonizador que conlleva importantes implicaciones políticas y teórico-metodológicas a la hora de elaborar las agendas de género por parte de las agencias de cooperación internacional, de los organismos gubernamentales y no-gubernamentales orientados al respeto de los derechos de las mujeres. En efecto, desde diferentes realidades y territorios, las autoras plasman la distancia que existe, entre las problemáticas de género sentidas a nivel local y regional y los lineamientos y políticas globales definidas respecto de las mujeres. Esto, sin desmedro a la necesidad de establecer puentes de cooperación que puedan aminorar estas brechas y permear las agencias feministas con respecto a nuevas miradas que reconcilien tradición y modernidad. Es decir, propuestas para mirar desde el interior de las contradicciones y convergencias entre las tradiciones y las modernidades, intersticios en los que las mujeres establecen estrategias de resistencia y de inserción en las luchas colectivas de sus respectivos colectivos, sean estos pueblos, naciones, colectivos religiosos, etc.

Otra tensión que se delinea como telón de fondo de los trabajos compilados, es la proveniente del ideario liberal ilustrado en el que prevalece una perspectiva individualista del ser humano, versus el imaginario colectivista no-occidental de cosmovisiones y religiones en las que la comunión del ser-humano con la naturaleza, el cosmos y sus relaciones sociales son un eje fundamental. Los ensayos demuestran cómo las mujeres han sabido, entre esas tensiones establecer lealtades consigo miºsmas, con sus hermanas de lucha, sin desconocer a sus hermanos de raza, etnia religión o nación; lealtades no exentas de conflictos, ni de cuestionamientos abiertos a reformulaciones, de acuerdo a las nuevas contingencias socio-históricas y en función de los dinamismos sociales y culturales contemporáneos.

Son estos argumentos los que han sido descalificados por el feminismo hegemónico etnocéntrico, cuestionando a mujeres indígenas, negras o islámicas por “anteponer” sus intereses colectivos raciales, étnicos y/o religiosos, ante sus demandas de género en tanto mujeres. Descalificación del feminismo dominante que remite a la falta de integración entre las nociones de raza, etnia, clase, género y religión (entre otras), al sobreponer la categoría de género por las demás contradicciones propias de una realidad social compleja.

La diversidad cultural, étnica y racial entre las autoras es también un sello del libro “Descolonizando el feminismo. Teoría y práctica desde los márgenes”. Mientras las académicas Amina Mama y Aili Mari Tripp se sitúan, cada una, en el contexto del continente africano para pensar la realidad de las mujeres, las investigadoras Nayareth Tohidi y Saba Mahmood abordan, respectivamente, aspectos teórico-conceptuales y aplicados del feminismo islámico. Por su parte, desde el continente americano, Maylei Blackwell, en la realidad chicana y Tarcila Rivera, desde las demandas de las mujeres indígenas de Perú, exponen las tensiones entre las demandas individuales que levantan las mujeres y las demandas colectivas de sus grupos de pertenencia étnico-racial.

En términos estructurales, el contenido del libro se organiza en tres secciones. La primera es una sección introductoria e integradora de los siguientes textos, presentando aspectos teórico-epistemológicos y políticos del desarrollo de los feminismos post-coloniales, a través de dos capítulos escritos por las coordinadoras del libro: Liliana Suárez y Aída Hernández. En el capítulo “Colonialismo, gobernabilidad y feminismos poscoloniales”, L. Suárez analiza la forma en que “el poder poscolonial y sus efectos de poder se articulan de manera compleja entre las relaciones de género e identidad etnocultural, así como la forma en que sus técnicas de clasificación y jerarquización de las “diferencias” se mantienen en el actual contexto neoliberal. (p. 33). Por su parte, ne el segundo capítulo introductorio, “Feminismos poscoloniales: reflexiones desde el sur del Río Bravo”, A. Hernández presenta los aportes de los feminismos poscoloniales a la práctica política feminista en el contexto latinoamericano, en pos del establecimiento de “puentes de comunicación de sur a sur, de modo tal que las luchas locales puedan impactar de manera más profunda en los poderes locales” (p. 106).

La segunda sección del libro enfatiza aspectos teórico-conceptuales de algunos desarrollos del feminismo poscolonial, aunando los trabajos de Chandra Mohanty, Saba Mahmood y Amina Mama. En el primer texto, “Bajo los ojos del Occidente: academia feminista y discursos coloniales”, Mohanty analiza la manera en que los escritos feministas de la academia occidental “colonizan de forma discursiva las heterogeneidades materiales e históricas de la vida de las mujeres en el Tercer Mundo y legitiman el discurso humanista de Occidente” (p. 121). En el segundo capítulo de esta sección, “Teoría feminista y la agencia social dócil: algunas reflexiones sobre el renacimiento islámico en Egipto”, Saba Mahmood, revisa las “concepciones del ser, de agencia moral y de disciplina que subyacen a las prácticas del movimiento islámico, plasmadas en la experiencia urbana de una mezquita para mujeres, buscando esgrimir argumentos críticos a la percepción de estos movimientos como contrarios a la libertad y a la agencia social, en particular en las mujeres” (p. 167). En el tercer y último capítulo de esta sección conceptual, A. Mama argumenta agudamente sobre las posibilidades de que las “añejas tecnologías del yo y la nación, que han sido desarrolladas en relación estrecha con los proyectos de desarrollo capitalista industrial y de expansionismo imperialista, puedan tornarse útiles para los proyectos de oposición descolonizadores, a favor de la democratización y liberación de las mujeres africanas” (p. 226).

El tercer apartado del libro, reúne cinco capítulos que dan continuidad a la discusión teórico-conceptual: los cuatro primeros, en torno a prácticas feministas implementadas en Irán por mujeres creyentes musulmanas, en Uganda por mujeres activistas, en Perú por mujeres indígenas, y en Estados Unidos por mujeres chicanas; mientras el quinto y último capítulo retoma al análisis de las prácticas feministas a nivel global planetario, en las relaciones Norte-Sur. Así, Nayareh Tohidi en su artículo “ ’Feminismo islámico’: negociando el patriarcado y la modernidad en Irán” presenta un brillante análisis de “la compleja relación entre las demandas de género y las prácticas patriarcales gobernantes, centrándose en particular sobre el ‘feminismo islámico’ como una de las estrategias en la lucha de las mujeres, que busca reconciliar la fe de mujeres islámicas con la modernidad y con el igualitarismo de género” (p. 246). Luego, el capítulo de Aili Mari Tripp, “La política de los derechos de las mujeres y la diversidad cultural en Uganda” presenta “las lucha concretas de las mujeres por sus intereses económicos, sociales y culturales a través del análisis de la Ley de Tenencia de Tierras, el tratamiento de la costumbre de corte genital de las mujeres entre los sembei, y la transformación de los rituales ganda de la boda del rey” (p. 25). Por su parte, Tracila Rivera describe en “Mujeres indígenas americanas luchando por sus derechos”, la experiencia de las mujeres indígenas peruanas organizadas en función de sus intereses de género, de etnia y de clase, al interior de sus comunidades, de sus pueblos-naciones y de sus redes de articulación a nivel mundial. En el cuarto capítulo de esta sección, Maylei Blackwell analiza en “Las hijas de Cuauhtémoc: feminismo chicano y prensa cultural, 1968-1973”, la cultura de la palabra impresa en tanto que espacio estratégico y contestatario de intervención de las mujeres dentro del movimiento chicano, y da cuenta de la diversidad de formaciones políticas que dieron lugar a los feminismos de las mujeres de color en Estados Unidos” (p.354). Por último, el capítulo que cierra la compilación de artículos reflexivos sobre la descolonización del feminismo es la reciente publicación de Chandra Mohanty “De vuelta a ‘Bajo los ojos del Occidente’: la solidaridad feminista a través de las luchas anticapitalistas”. En él, Mohanty destaca elementos que construyen el paradigma de la política feminista transnacional y anticapitalista, enraizado en las vidas de las comunidades marginadas de mujeres, que permite de manera incluyente reflexionar sobre la justicia social.

Recapitulando en el camino que han recorrido los feminismos poscoloniales, cabe hacer mención de una de las piedras angulares de construcción de este proceso crítico, que se halla en el caudal de escritos de feministas afrodescendientes norteamericanas. En este sentido, la denuncia de bell hooks sobre la invisibilización, por parte de la academia feminista, de la realidad cotidiana de las mujeres negras, al escribir su clásico libro “Ain’t a Woman?” (¿Acaso yo no soy mujer?), así como los escritos literarios de la poetisa y filósofa Audre Gerardine Lorde, reverberan en las reflexiones lideradas por Aída Hernández y Liliana Suárez, en el libro aquí comentado:

Tiene tantas raíces el árbol de la rabia, que a veces las ramas se quiebran, antes de dar frutos. Sentadas en Nedicks, las mujeres se reúnen, antes de marchar hablando de las problemáticas muchachas que contratan para quedar libres. Un empleado casi blanco posterga a un hermano que espera para atenderlas primero, y las damas no advierten ni rechazan, los placeres más sutiles de su esclavitud. Pero yo, que estoy limitada por mi espejo, además de por mi cama, veo causas en el color, y además en el sexo, me siento aquí preguntándome: ¿cuál de mis yo sobrevivirá a todas estas liberaciones…? (Lorde, 1984)

Manteniendo las diferencias relativas a los contextos y realidades socio-históricos, en la actualidad, las mujeres Mayas de Guatemala siguen recorriendo este mismo camino crítico con respecto a la construcción de género. Ellas lo hacen reivindicando la lucha por el territorio/cuerpo erosionado, explotado y usurpado por parte del capital transnacional, y defendiendo al derecho a la reproducción actualizada y re-significada de sus tradiciones, “con la vagina sobre la tierra”.



Dra. Andrea Álvarez Díaz

Centro Interdisciplinario de Estudios de Género

Universidad de Chile
ISABEL TORRES DUJISIN. “El imaginario de las elites y los sectores populares, 1919-1922”, Editorial Universitaria; Santiago, Chile, 2011. 166 pp.

Dentro del amplio espectro de fuentes historiográficas existentes, la prensa ocupa un lugar muy destacado, porque además de contener una gran cantidad de información de la que siempre se pueden obtener datos interesantes, reúne en su interior la contingencia y las representaciones mentales de una sociedad. Es por este motivo que los historiadores la consideran una gran aliada, por lo que suelen recurrir a ella con bastante frecuencia para ejecutar sus investigaciones.

La investigación que Isabel Torres plasma en este libro, constituye un ejemplo concreto de lo anteriormente mencionado, porque en sus páginas aborda, a partir de diversos periódicos chilenos, las críticas, las ideas y las opiniones emitidas por la élite hacia los sectores populares y viceversa entre los años 1919 y 1922, período que escoge por la alta sensación de crisis que observa en la prensa de la época. A lo largo de los capítulos del texto, y para enriquecer su trabajo, la autora abarca una serie de temas relacionados, que van desde el contexto de la época hasta los tópicos abordados por los escritos utilizados para su estudio.

Un primer elemento que es interesante de rescatar, tiene que ver con el buen manejo de los elementos teóricos que la autora utilizó en su análisis. Ella misma indica que se remitió a las corrientes actuales de la Historia Cultural, las que fueron expuestas por la historiadora británica Lynn Hunt en su libro The New Cultural History, y también recoge diversos elementos de la denominada “Historia Conceptual”, debido a que estudió las actitudes y los referentes culturales tanto de la élite como de los grupos populares.

De hecho, es posible ver el uso de estas herramientas en la primera parte del texto, en la cual, junto con destacar la importancia de la prensa como fuente historiográfica, menciona la metodología que utilizó en su análisis. Aquí, y e manera paralela, rescata algunos hitos que formaron parte del contexto existente en aquellos años, tales como la Primera Guerra Mundial, la inestabilidad existente en Chile y el mundo, entre otros.

Al interior de este capítulo, resalta que en los artículos periodísticos que sirvieron como base al presente trabajo se habló de la agitación de los sectores populares, junto a los cambios en su mentalidad y su pérdida de fe en el sistema, lo que provocó el gran temor de la élite por el peligro que representaban esas ideas y la amenaza del socialismo para la estabilidad nacional. Por ese motivo, menciona que líderes de ese sector como Ismael Valdés y Alberto Edwards denunciaron la presencia de agitadores peligrosos, y se propusieron demonizar a la doctrina socialista, porque consideraron que era anti-natural y anti-patria, fomentaba la contaminación en la mente de los chilenos, y atentaba contra el bien común y del progreso.

Luego de exponer esta introducción, en el segundo apartado Isabel Torres comienza a desarrollar el tema central de su investigación, para el que utiliza como materia prima a los periódicos más importantes de la época, que eran El Mercurio, La Nación y El Diario Ilustrado. A partir de ellos, Torres rescata la manera en que se reflejó la sensación de crisis generalizada al interior de los artículos periodísticos, y los compara entre sí. Esto le permite mostrar los distintos puntos de vista existentes, porque mientras El Mercurio hablaba del desprestigio que habían alcanzado el gobierno y los partidos políticos, La Nación llamaba a la calma y El Diario Ilustrado defendía la libertad existente en la época.

Más adelante, y continuando con el contenido de las crónicas periodísticas, Isabel Torres da cuenta de la presencia de una vanguardia al interior de la elite, en cuyos escritos hablaban de la necesidad de hacer cambios en la legislación social. Por ello, menciona que en los artículos de El Mercurio se decía que el pueblo era corruptible y presa fácil de vicios como el alcoholismo, con lo que existía la necesidad de oírlo para crear las transformaciones necesarias, y la obligación del gobierno para amparar a los débiles. Bajo la misma premisa, recoge algunas opiniones presentes en El Diario Ilustrado, el que a pesar de tener tendencias conservadoras, exhortaba a que los trabajadores se sindicalizaran.

En la última sección del libro, la autora se centra exclusivamente en la prensa obrera, debido a que se propone recoger las miradas que tuvieron en la época los representantes de los sectores populares, con la idea de mostrar la antesala de la gestación del Partido Obrero Socialista (POS) en 1921. Para el análisis de este apartado, Torres escogió periódicos de tendencia comunista y socialista que eran regulares en diferentes provincias, entre los cuales destaca a El Soviet, La Bandera Roja, El Socialista, El Despertar de los Trabajadores y El Surco. Al momento de resaltar los temas que en sus crónicas abordaron, resalta el alto uso de palabras que aquí se hicieron, tales como “miseria”, “tiranía” y “abyección”, lo que le sirve para comprobar la sensación de crisis expuesta como hipótesis al comienzo del libro.

Al momento de estudiar estos últimos escritos, destaca que en ellos se habló mucho de la pobreza, de la inseguridad laboral y de las malas condiciones de vivienda en las que estaba inmerso el pueblo, al cual lo calificaron de intrínsecamente bueno. También aquí se criticó a los derrochadores de la burguesía, y, siguiendo las tendencias del marxismo, se llamó a la revolución del pueblo, porque esa era la vía irremediable para terminar con las injusticias.

Isabel Torres concluye su texto mencionando otros temas que fueron abordados en esta mencionada clase de periódicos. Destaca los profundos cuestionamientos que se le hicieron a la religión, llamándose incluso a destruir el dogma por validar el actuar de la burguesía. A su vez, menciona que en los artículos de la prensa obrera se habló de la situación de la mujer, con lo que hubo algunas diferencias entre estos diarios por aquel tema, porque en los periódicos comunistas los artículos eran escritos por mujere, y hablaban de que ellas debían liberarse de la tiranía masculina, mientras que en la prensa socialista fueron escritos por hombres, los que la incluían dentro de un todo.

A pesar de tratarse de una investigación breve y poco pretenciosa, el libro no deja de conseguir resultados valorables. Gracias a que aborda el apogeo de la sensación de crisis vivida por nuestro país a inicios de la década de 1920, la autora, a través de los discursos recogidos de la prensa, consigue acercar a ambos sectores de la sociedad chilena, y al ponerlos frente a frente logra recoger con habilidad lo que esperaban y pensaban uno del otro. Con ello, Isabel Torres ofrece, por un lado, una interesante técnica para efectuar investigaciones de este tipo, y por otro lado, muestra una vez más las enormes distancias y diferencias de oportunidades que siempre han existido entre ambos, las que hoy en día parecen ser brechas crónicas, dolorosas, y casi imposibles de superar.

Como conclusión, es posible afirmar que si bien la autora abarca en el libro un período que ha sido anteriormente estudiado por la historiografía chilena, el giro que realiza hacia el mundo periodístico que realiza le permite dar a conocer un trabajo fresco y novedoso. Este elemento representa el mayor aporte de su investigación, porque logra dar con los aspectos muchas veces implícitos que hubo en aquellos escritos, a cuyos rasgos bien vale la pena poner atención.

Jorge Gaete Lagos

Magíster (c) en Historia

Universidad Nacional Andrés Bello

REGLAMENTO DE PUBLICACIONES


Las personas que deseen publicar sus artículos en la Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Arturo Prat deberán cumplir con los requisitos más abajo enumerados, a fin de facilitar su edición y presentación.

La aceptación de los artículos para ser publicados se notificará a los respectivos autores, un mes después de ser recepcionados. Con posterioridad a la fecha de recepción de los mismos, no se aceptarán modificaciones.

Todos los artículos serán sometidos a evaluación de pares externos. Se le enviará a éstos una ficha en la que deben expresar sus apreciaciones sobre el trabajo leído.

La Revista de Ciencias Sociales, publicará artículos que aborden temas desde ya sea de interés regional, nacional o internacional. Se evaluarán positivamente aspectos como: originalidad del tema, contribución a las ciencias sociales, fundamentación teórica y metodológica, discusión bibliográfica, calidad en la presentación de los resultados, fundamentación de conclusiones, claridad y organización del trabajo, título y resumen del trabajo, entre otros.

A partir del año 2006, la Revista de Ciencias Sociales se publicará dos veces al año.

Para apoyar la versión online, se solicita que cada articulista acompañe su trabajo con una fotografía en formato digital (jpg o tif), tamaño pasaporte.



Normas para la Presentación de artículos enviados a la Revista de Ciencias Sociales

1.- Los artículos deben ser enviados por correo electrónico, a la siguiente dirección: revista.ciencias.sociales@gmail.com Además de una copia impresa en hoja tamaño carta y a doble espacio, no superando las 15 carillas, a nombre de Bernardo Guerrero Jiménez, Casilla 121. Iquique, Chile.

2.- El artículo deberá consignar el nombre y apellido y una pequeña reseña (no más de tres líneas) del o los autores. Se deberá indicar grado académico y Facultad o Departamento en que trabaja. Deberá indicar además su correo electrónico.

3.- Las notas deben aparecer al pie de las respectivas páginas, siendo enumeradas consecutivamente a lo largo del artículo.

4.- Las referencias bibliográficas dentro del texto irán con el apellido del autor, seguido inmediatamente del año de la publicación y de la página. Ej.: (Rojas, 1974:63).

5.- La bibliografía utilizada deberá ir al final del artículo, en orden alfabético y el apellido con mayúsculas. Ej.:

SARLO, Beatriz

1998 “La máquina cultural. Maestras, traductores y vanguardistas”. Ariel; Buenos Aires, Argentina.


6.- Si la referencia bibliográfica cita un artículo, el título del artículo irá entre comillas y el título de la revista en cursiva. Ej.:

CARRASCO, Ana María

1994 “Mujeres Aymaras y Trabajo Remunerado”. En: Revista Temas Regionales. Corporación Norte Grande. Año 1, pp. 30-41; Arica, Chile.
7.- Cada artículo deberán llevar un resumen que indique el tema del trabajo. El resumen deberá ser escrito en inglés y en español. Debe indicar además los conceptos claves que contienen. Por ejemplo: IDENTIDAD/RELIGION/ MODERNIDAD.

8.- Los artículos que utilicen palabras que no sean españolas deberán ir en letra cursiva. Por ejemplo: El ayllu andino se moviliza...

9.- Cuando la cita textual sobrepase las tres líneas deberá encuadrarse en los márgenes izquierdo y derecho a por lo menos una pulgada en ambos extremos. La cita deberá ir entrecomillas. En el caso que haya comillas en el texto citado, éstas deberán ir en comillas simples. Así por ejemplo:

“En el extremo del que hoy es un inmenso arenal, y frente á Cavancha, se construirá por la Municipalidad, un hermoso parque, marcado ya en el nuevo plano que servirá para el deshago de la población. Todas estas ‘mejoras’ darán gran impulso á la nueva población de la península de Cavancha” (Riso Patrón 1890: 44).

10.- El título como los subtítulos deberán ir en letra común (sin subrayarlos ni ennegrecerlos), tal como se indica a continuación: La Identidad Cultural entre los Aymaras el Norte Grande de Chile.

11.- Cuando se quiera destacar alguna palabra o frase en especial, se deberá usar letra cursiva. Por ejemplo: El tema del arraigo en la ciudad de Iquique...

12.- La Revista de Ciencias Sociales asegura el anonimato de los evaluadores externos.

13.- La Revista de Ciencias Sociales, por otro, lado, asegurar que los evaluadores externos, recibirán los artículos sin ninguna referencia de autor y/o autora.

14.- Si los evaluadores externos coinciden en la calidad del trabajo, que se expresa en el formulario que se le envía, se procede a informarle al autor de la aprobación de su artículo. De este modo se publica.

15.- En el caso de que no haya consenso en los dos informes, el trabajo no se publica. Se le hace llegar al autor los comentarios, en forma anónima, para que el autor, lo considere y si estima pertinente lo envía. Pero se somete a un nuevo proceso de evaluación.




1 The author would like to thank Horacio Tarcus and the archivists at the Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas en Argentina, Alicia Bernasconi at the Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos, and Julio Borzone at the Biblioteca Sindical Maderera ‘17 de Octubre.’ He would also like to extend his gratitude to Hernán Camarero and Roy Hora for their interest in and critical comments on this project during conversations in Buenos Aires. Special thanks go to Lila Caimari for her generous guidance and friendship.

2 John Galante is a PhD candidate in History at the University of Pittsburgh. He holds a master's degree in History from the University of Pittsburgh and a master's degree in International Affairs from Columbia University. John Galante has also worked as a New York-based journalist for Energy Intelligence Group, Dow Jones & Co. and as a freelancer. Mail: JSG44@pitt.edu

0 Research conducted in Buenos Aires for this paper was supported by grants from the Center for Latin American Studies and the Department of History at the University of Pittsburgh. The author is currently working on a doctoral dissertation about the impacts of the First World War on Italian communities in Buenos Aires, Montevideo and São Paulo.

0 For recent scholarship on Anarchism, see Albornoz (2010) and Suriano (2010).

0 For recent scholarship on Peronism, see Elena (2011) and Baschetti (2010).

0Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos. Immigration data available online at: http://www.cemla.com/documentos/INMIGRACION%20ULTRAMARINA%20EN%20ARGENTINA.pdf

0 Baily, The Italians and Organized Labor, p. 59.

0 For additional history of the Socialist Party, see Walter (1977)

0 Pueblo, Almanaque socialista, p. 21-23.

0 See Suriano (2010) for a more detailed explanation.

0 For detail on Anarchist cultural in Argentina see Suriano (2010).

0 For a description of the variability within Anarchist thought see Marshall (1992).

0 Other pamphlets include Bosio Socialismo político y socialismo obrero, Marinelli Por el derecho obrero and Marotta La federación obrera regional argentina.

0 Some contemporaries, especially enemies, referred to Syndicalists as Anarcho-Syndicalists, a popular term in Europe. Argentina’s Syndicalists shunned the label in an effort to disassociate themselves from Anarchism.

0 “Consideraciones de actualidad”, “La Organización Obrera”, May 1, 1916.

0 The UCR formed in 1892 after a split with Unión Cívica.

0 See Karush (2002), for example.

0 Santander, eulogy transcript.

0 For details on the Tragic Week, see Seibel (1999).

0 For an attack on Socialists see Bosio (1919: 10); for an anti-Anarchist view see “La Organización Obrera” October 26 and November 2, 1918, for example.

0 The FORA IX Council discussed boycotts of Quilmes and Bieckart beer companies in 1915 and 1917. See Libro de Actas, October 17, 1915 and “La Organización Obrera”, December 15, 1917, respectively. The FOM workers at times refused to handle products from a specific company in an act of solidarity with those companies’ workers. See, for example, Libro de Actas, July 15, 1918.

0 For example, “Quien siembra vientos”, “La Epoca”, November 24, 1918.

0 Sebastián Marotta has 55 organizations total and 44 siding with the Syndicalists. Ruben Siscaro has it at 46 organizations in favor of the Syndicalists and 14 against, while Ricardo Falcón reports 57 organizations in attendance at the meeting – regional data is from Falcón, which is in Munck, Falcón & Galitelli (1987: 66) –.

0 Federación Obrera Regional Argentina, Memoria y balance, statistical pages at the back of the report. These exact figures are questionable, especially due to FORA IX’s interest in inflating them, but there is agreement from Marotta, Siscaro and Falcón on the rising trajectory of membership.

0 Zugasti, eulogy transcript.

0 For example, “La unidad obrera y la acción sindical”, “La Organización Obrera”, March 22, 1919; “El triunfo reside en la unidad obrera”, “La Organización Obrera”, January 10, 1920; “Mantengamos la unidad sindical”, “La Organización Obrera”, October 2, 1920.

0 See, for example, Federación Obrera Marítima, Memoria del año 1918-1919, p. 2.

0 Montesano, eulogy transcript.

0 For a review of Italian government efforts to construct an Italian national identity among emigrants see Choate (2008).

0 For more detail on this debate, see Bertoni (2001).

0 See Schneider, Futures Lost.

0 For more on assimilation, see Baily (1978: 332-340), and Baily (1980).

0 For example, “La fiesta de la raza”, “La Epoca”, October 9, 1916; “La fiesta de la raza”, “La Epoca”, October 4, 1918; “Relaciones con España”, “La Epoca”, November 13, 1916; “Sociedad cultural española”, “La Epoca”, December 1, 1916.

0 For example, “Cartas de Italia”, “La Epoca”, December 14, 1918 and December 24, 1918.

0 I obtained spreadsheets of election officials and congressional representatives through correspondence with Marcela Ferrari, a leading historian of Radical politicians.

0 “La huelga de los marítimos”, “La Epoca”, December 5, 1916; “Entre armadores y obreros”, “La Epoca”, December 6, 1916.

0 For example, “Entre compinches”, “La Acción Obrera”, December 24, 1910, which includes the phrase “i colpi non si danno á patti”; “Venne, s’arresto e sparve”, January 14, 1911, which was written in Spanish, but had an Italian title.

0 Educadora Social por la Universitat de Lleida, Antropóloga Social y doctora en Antropología por la Universitat de Barcelona. Miembro del Grup de Recerca sobre Exclusió i Control Socials de la Universitat de Barcelona (GRECS). Mail: olga_achon@yahoo.es

0 Con la palabra empoderamiento hacemos alusión al problema del aumento de la potencia transformadora que experimenta el sindicato para el desarrollo de sistemas que alteran, en desmedro de los trabajadores, la estructura de poder que los sitúa en posición subordinada a la organización. Si bien conocemos el origen del término en las ciencias sociales, acuñado originalmente por las teorías de la educación popular desarrolladas en los años 60 bajo influencia de Paulo Freire, y su acepción positiva al designar un proceso de incremento de poder de los grupos socialmente vulnerables (mujeres, marginados, indígenas, migrantes, entre otros), lo hemos escogido para dar cuenta del cambio significativo que estas organizaciones empresariales o patronales han vivido. De presentarse como organizaciones dirigidas a la reivindicación de las malas condiciones del agro en cuestiones relativas a su desarrollo e industralización y a la situación del agricultor como un sujeto en desventaja para la su incorporación al comercio globalizado, ha pasar a realizar actividades relacionadas con la contratación de temporeros extranjeros, el sindicato agrícola Unió de Pagesos ha experimentado un aumento de su poder social, a nuestro parecer de forma ilegítima en lo que respecta a la realización de actividades de suministro de trabajadores.

0 En el trabajo hablaremos indistintamente de sindicato y de organización patronal. Ninguno de los dos términos parecen ajustarse fielmente a la realidad de los empresarios agrícolas. De un lado el término sindicato no parece ser adecuado para la representación de la organización de la que hablamos en este artículo por definirse típicamente sindicato a aquella institución social integrada por trabajadores para defensa de sus intereses, sin embargo no podemos sino utilizarlo toda vez es el término que la propia organización emplea cuando se autodefine. Además es la historia de este tipo de organizaciones la que obliga a su uso por resultar extraño a su génesis el empleo de otras categorías. Por otro lado cuando se aplica el concepto de organización patronal parece remitirnos más a la emergencia en la historia de la industrialización y el capitalismo de agrupaciones de empleadores durante el siglo XIX y XX español La heterogeneidad de situaciones en el agro catalán, y la diversidad social del conjunto de empresarios que lo componen, tanto en la actualidad como en el pasado, torna el uso de esta categoría imprecisa para caracterizar la realidad a la que apuntamos. En cualquier caso nos parece más apropiado utilizar el término sindicato, a pesar de hacer uso de ambos nombres.

0 Esto es, percibiendo uno de los salarios más bajos del mercado, expuestos a condiciones climáticas extremas, a menudo alojados en casetas en principio destinadas al almacenamiento de insumos agrícolas o almacenes y a través del establecimiento de relaciones débilmente formalizadas, entre otras.

0 Etxezarreta informa del declive de esta estrategia de cooperación entre agricultores vecinos durante las décadas de 1980 y 1990: “Por otra parte, el intercambio tradicional de servicios entre vecinos ha disminuido sustancialmente; la modernización ha terminado con la tradición de este tipo de servicios, muy importantes en el pasado.” (Etxezarreta, 1994:140). Asimismo Martínez Veiga da cuenta del carácter familiar de la explotación agrícola de El Ejido la que, a medida que se transforma en un tipo de cultivo intensivo, ha requerido mayor cantidad de fuerza de trabajo asalariada (Martínez Veiga, 2004:120 y 126).

0 El modelo de la agricultura catalana tradicional basado en pequeñas unidades de explotación familiar de corte patriarcal, descrito por Ignasi Terrades en su estudio sobre el campesino catalán, comienza a manifestar rasgos de su desaparición progresiva desde mediados de los setenta del siglo XX. En efecto, el desplazamiento de su producción desde los mercados periféricos hacia mercados nacionales, primero, e internacionales, más tarde, se debió al crecimiento demográfico, el proceso urbanizador y la creciente industrialización del campo. Las características propias de este modelo se desvanecen pues tal proceso industrializador “ha desplazado a la familia como unidad de producción agraria” (Terrades, 1973:93). Un estudio de corte más general sobre el problema de la descomposición del campesinado patriarcal se encuentra en la obra de Calva (1988:295-416). Un análisis histórico específico de la estructura agraria predominante en la zona de regadío del Segrià, caracterizada por la mayor presencia de explotaciones pequeñas altamente intensivas, se encuentra en Bretón y Mateu González (2000:136-139) en el que se analiza la política agraria franquista como un aspecto principal generador de la crisis agrícola que se prolongaría hasta la expansión de los mercados que dan fin al período autárquico del período de la dictadura, así como la importancia de la expansión del regadío como factor de reproducción de esta particular estructura. Para mayor abundamiento de las políticas agrarias franquistas véase Bretón (1993:9-45; 2000).

0 Eric R. Wolf sintetiza esta evolución haciendo hincapié en la transformación del campesino en un productor especialista cuyos frutos dejan de integrar parte de su consumo propio y se insertan en un mercado más amplio que el meramente local: “Como resultado de estos cambios, el campesino es ahora requerido con frecuencia para que facilite cosechas o productos que él no consume, lo mismo pita que pimienta u otras cosas para obtener vitaminas, y similarmente se cuenta con los especialistas para producir alimentos en otras zonas. Por todo ello, tiende a convertirse en especialista entre otros que también lo son, produciendo cada grupo cosechas para el consumo de otros grupos de especialistas” (Wolf, 1982:52-53). No es la intención de esta investigación detenerse en una descripción pormenorizada de cómo se produce esa mutación hacia la agricultura industrial en los casos español y catalán en los años 60, para un conocimiento de la cual nos remitimos a Terrades (1973) y a la compilación de Douglass y Aceves (1974), más el ya clásico estudio de Pérez Díaz (1972).

0 Sería la aplicación de la tecnología de la revolución industrial a la producción intensificada de alimentos en granjas científicamente organizadas, servidas por obreros agrícolas, lo que representa una amenaza para el campesino y su sistema tradicional de producción (Wolf, 1982:23). En consecuencia, y como es perceptible en el caso catalán, el modelo de explotación muta pasando a caracterizarse por la introducción de mano de obra asalariada similar a “los operarios que trabajan en un alto horno o en una máquina de hilar”.

0 Sobre aspectos históricos que detallan la introducción de sistemas de regadío en la comarca en estudio, reflejo de realización de los primeros intentos -durante la década de 1920- de desarrollo de una fruticultura tecnificada, véase Bretón (1993). Mayor información acerca de la configuración y expansión del regadío en Catalunya, y del conjunto de su historia agraria en la edad contemporánea, se encuentra en los textos reunidos por Giralt i Raventós (2006:137-144).

0 Proceso similar es el ocurrido en la agricultura almeriense que ha estudiado ampliamente Martínez Veiga en relación a caso de El Ejido (Martínez Veiga, 2004). Un análisis extenso al respecto de las transformaciones de la agricultura, dirigidas a aumentar la productividad del suelo y superar los niveles de rendimiento alcanzados bajo sistemas de cultivo tradicionales, se encuentra en Riechmann (2003:41-74), que sintéticamente numera aquellas novedades tecnológicas que lo hacen posible entre las que se hallan: la expansión de los regadíos, el uso de abonos químicos sintéticos, la mecanización de las labores agrícolas y el descubrimiento de los principios básicos de la genética.

0 Tal integración de la agricultura en la dinámica más vasta de las economías nacionales viene apuntada por Eric R. Wolf en su tratamiento de la inserción de la producción del campesino en un mercado-red, cuando alude cómo "el campesino implicado en sistemas cada vez mayores seguramente comprobará que los precios ya no son regulados por las exigencias locales, determinadas por las limitadas relaciones del mundo local, sino por fuerzas de poder creciente que ciertamente no podrá entender por completo ni menos todavía controlar” (Wolf, 1982:61).

0 José Luis Calva realiza un análisis extenso acerca de este fenómeno de reducción de los miembros productivos de la familia campesina: “Esta reducción de la familia campesina provoca al mismo tiempo la necesidad de contratar jornaleros asalariados y hace surgir una aparente paradoja: el pequeñísimo cultivador con un pie ya en el proletariado (id est, el semiproletariado) o con los dos pies en él (id est, el proletariado con parcela) contrata a su vez obreros asalariados.(…) Lo mismo ocurrió en todo el mundo cuando la agricultura patriarcal campesina se vio remplazada por la economía mercantil.(…) Más asalariados requieren los medianos campesinos, y su producción de mercancías agrícolas adquiere cada vez más forma capitalista. No es ésta sino una manifestación más de que la familia del campesino deja de ser una unidad de producción. La unidad de producción ahora es el predio (exactamente lo contrario de lo que afirman los románticos y semirrománticos) y en la producción parcelaria participan obreros familiares y asalariados. (…) Al mismo tiempo, la tierra se convierte en mercancía, pierde su carácter de propiedad familiar y “deviene propiedad exclusiva” del jefe. El antagonismo de clase entre explotador y explotado, entre el poseedor y el proletario, penetra en la aldea y en el hogar campesino" (Calva, 1988:370-371).

0A este respecto, escribe Etxezarreta: “Las diferencias de renta entre sectores indican claramente la desfavorable posición de la agricultura. En los setenta y ochenta las rentas agrarias se estimaban en torno a la tercera parte de la media del país; de 1974 a 1982 los márgenes netos agrarios disminuyeron casi en un 38% y la tendencia decreciente no ha cambiado. El nivel absoluto de salarios agrarios se sitúa en torno a un tercio del salario medio nacional. Entre 1977 y 1986 aumentó la productividad en un 83,4% mientras que las rentas reales agrarias sólo aumentaron en un 9,7%.” (Etxezarreta, 1994:130). Véase también Santana Alonso, (1997).

0 Algo similar observa Martínez Veiga al respecto del empleo de trabajadores de etnia gitana en El Ejido (Martínez Veiga, 2004:125). Por otra parte Garcia, Liberal y Laparra (2003:273) confirman el uso de la mano de obra gitana en trabajos de recolección agrícola en Navarra dedicados esencialmente, y constituyendo la fuente principal de trabajo, a la vendimia.

0 Jorge Riechmann proporciona datos al respecto del déficit de mano de obra en un contexto de elevado desempleo para los años 1999 y 2000 en la agricultura española: “En la España de finales de los años noventa, la construcción y el campo demandan anualmente al menos 300.000 empleos que la mano de obra nacional no cubre, a pesar del elevado desempleo (unos 200.000 desempleados en el sector agrario en 1999, según la EPA). De hecho, las organizaciones agrarias proporcionan cifras aún mayores: ASAJA (Asociación de Jóvenes Agricultores) y COAG (Confederación de Organizaciones Agrarias y Ganaderas) estiman un déficit de 350.000 empleos anuales sólo en labores agrícolas (en un país cuyos parados sextuplican esa cifra, no lo olvidemos)” (Riechmann, 2003:447).

0 Martínez Veiga observa, en relación a El Ejido: “Debido a la escasez endémica de mano de obra también se da en la zona una fuerte inmigración de personas sin recursos que empiezan a trabajar como jornaleros y, poco a poco, debido al bajo precio de la tierra y a la posibilidad de obtener un crédito, compran un terreno” (Martínez Veiga, 2004:124-125).

0 Acerca del remplazo de trabajadores autóctonos por extranjeros para la realización de trabajos agrícolas de temporada señala José Díaz Diego lo siguiente: “Los trabajadores extranjeros ocupan hoy en los campos, la mayoría de forma temporal, el vacío que han generado las sinergias del abandono de la agricultura por parte de los trabajadores nacionales, redirigidos hacia otros sectores o industrias auxiliares con mejores condiciones sociolaborales, el desarrollo económico de los entornos agrorrurales y la necesidad por partes de los inmigrantes de nichos de trabajo de ocupación rápida, que les permita o bien una primera fuente de ingresos o bien unos ingresos económicos que compatibilizar a lo largo del año con otras actividades en otros territorios” (Díaz Diego, 2009:28). Por otro lado, la situación en la que trabajan y viven los jornaleros extranjeros en el agro español es descrita por Jorge Riechmann del siguiente modo: “Ausencia de derechos básicos, incumplimiento de las normas laborales, bajos jornales y largas jornadas, indefensión, alojamiento y alimentación deficientes, exposición a agentes químicos peligrosos, hostilidad racista…” (Riechmann, 2003:448).

0 Para más información véase Casas Álvarez (1981).

0Véase Art.28 de la Ley Orgánica 7/1985, de 1 de julio, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España. Consultado en http://noticias.juridicas.com/base_datos/Derogadas/r0-lo7-1985.t6.html en fecha 19-11-2009

0Véase Proposición no de Ley relativa a la situación de los extranjeros en España núm.162/000107 en http://www.congreso.es/public_oficiales/L4/CONG/BOCG/D/D_165.PDF#page=1

0Grupos Parlamentarios Socialista del Congreso, Popular en el Congreso, Catalán (Convergència i Unió), CDS, Vasco (PNV) y Mixto.

0Véase Proposición no de Ley relativa a la situación de los extranjeros…

0 Más información al respecto en Pérez Infante (2008).

0Consultado en http://www.ugt.es/inmigración/informenormalizacion.pdf

0 “Unió de Pagesos s’adhereix el 23 de febrer a la manifestació unitària contra la intolerància, el racisme i la xenofòbia convocada per SOS Racisme. El sindicat ha mantingut estretes relacions de col·laboració amb S.O.S. Racisme i amb les organitzacions d’immigrants africans arran dels recents processos de legalització de treballadors estrangers, i ha denunciat reiteradament la negligència i passivitat de l’Administració a l’hora de solucionar les situacions de il·legalitat en la contractació d’estrangers al camp” (Peix i Massip,1999:245).

0 Respecto a las trabas relativas a la movilidad laboral de los trabajadores que cuentan con este tipo de permisos, oportunidad para el sindicato de contar con mano de obra dispuesta a su suministro, comenta Emmanuel Rodríguez lo siguiente: “El trabajador migrante queda adscrito no sólo a un puesto de trabajo, sino también a la arbitrariedad de un empresario que se convierte en la llave fáctica para la obtención del permiso de residencia. El chantaje es feroz: el derecho a la movilidad o la simple libertad formal de romper el contrato de trabajo queda en entredicho por la posibilidad de perder el permiso de residencia –sujeto a renovación cada dos años” (Rodríguez, 2003:112).

0 Un análisis más amplio en Pérez Infante (2008:121-123).

0RD 155/1996, de 2 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de ejecución de la Ley Orgánica 7/1985 Consultado en http://www.derecho.com/l/boe/real-decreto-155-1996-aprueba-reglamento-ejecucion-ley-organica-7-1985/pdf.html

0Véase Sección 2ª Establecimiento de un contingente. Art. 70. Establecimiento de Contingente. “El gobierno, a propuesta conjunta de los Ministerios de Trabajo y Seguridad Social, y de Asuntos Sociales, previa consulta con las organizaciones sociales y empresariales más representativas, e informe de la Comisión Interministerial de Extranjería, podrá establecer un contingente de trabajadores extranjeros no comunitarios, con objeto de garantizar la cobertura de aquellas ofertas de empleo no atendidas por el mercado nacional de trabajo para sectores y zonas geográficas determinadas, y, en su caso, establecer un procedimiento específico para su gestión” en RD 155/1996, de 2 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de ejecución de la Ley Orgánica 7/1985 Consultado en http://www.derecho.com/l/boe/real-decreto-155-1996-aprueba-reglamento-ejecucion-ley-organica-7-1985/pdf.html

0Cf. Jornadas Confederales. Inmigración y Trabajo. Intervención de Blanca Uruñuela Aguado, Secretaria General de FTA-UGT en http://www.ugt.es/inmigracion/blanca.htm

0 El mismo proceso de introducción del modelo de Contratación en Origen se desarrolló en Huelva durante la campaña agrícola 2000/2001. Sobre la misma véase Jurado Almonte (2009) y Márquez Domínguez (2009), esta vez para todo el litoral español (Huelva, Almería, Murcia, Alicante, Valencia, etc.). Mayor información al respecto de la experiencia onubense en materia de contratación en origen, específicamente en el municipio de Cartaya, en Huelva, y su modelo de "migración circular", en Millán Jaldón (2009).

0Esto mismo ya lo hace notar Gordo Márquez: “Consciente de esta situación, de que tanto las actividades agrícolas como otros puestos, en general con mala situación sociolaboral, requieren de extranjeros no comunitarios, la nueva Ley de Extranjería, aprobada mediante la LO 4/2000, incorporó en su artículo 37 la figura del contingente, que sólo venía disfrutando hasta entonces de rango reglamentario” (Gordo Márquez, 2009:128).

0Asumimos que la interpretación de este texto puede diferir de la nuestra, sin embargo no podemos sino concluir de este modo a raíz de lo constatado en nuestro trabajo de campo. A continuación lo transcribimos: “Las Administraciones públicas velarán para que los trabajadores temporeros sean alojados en viviendas con condiciones de dignidad e higiene adecuadas y promoverán la asistencia de los servicios sociales adecuados para organizar su atención social durante la temporada o campaña para la que se les conceda el permiso de trabajo”. Consultado en http://www.boe.es/boe/dias/2000/01/12/pdfs/A01139-01150.pdf

0LO 8/2000 Art. 39 “ El Gobierno teniendo en cuenta la situación nacional de empleo, las propuesta que eleven las Comunidades Autónomas y previa audiencia del Consejo Superior de Política de Inmigración y de las organizaciones sindicales y empresariales más representativas, establecerá anualmente, siempre que exista necesidad de mano de obra, un contingente para este fin en el que se fijará el número y las características de las ofertas de empleo que se ofrecen a los trabajadores que no se hallen ni sean residentes en España, con indicación de sectores y actividades profesionales. A estos efectos las propuestas que pueden elevar las Comunidades Autónomas incluirán el número de ofertas de empleo y las características profesionales de los trabajadores.” Consultado en http://www.boe.es/boe/dias/2000/12/23/pdfs/A45508-45522.pdf

0RD 864/2001, de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de ejecución de la LO 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, reformada por la LO 8/2000, de 22 de diciembre. Consultado en http://www.boe.es/boe/dias/2001/07/21/pdfs/A26552-226603.pdf

0Art. 78.2 del RD 864/2001 Consultado en http://www.boe.es/boe/dias/2001/07/21/pdfs/A26552-226603.pdf

0LO 14/2003, de 20 de noviembre, de Reforma de la LO4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, modificada por la LO 8/2000, de 22 de diciembre; de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local; de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común; y de la Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal. Consultado en http://www.boe.es/boe/dias/2003/11/21/pdfs/A41193-41204.pdf

0RD 2393/20004, de 30 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de la LO 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social. Consultado en http://www.boe.es/boe/dias/2005/01/07/pdfs/A00485-00539.pdf

0Convenio para la ordenación, coordinación e integración sociolaboral de los flujos migratorios laborales en campañas agrícolas de temporada, 2006. Consultado en http://www.ugt.es/fta/migraciones/190706ConvFlujosMigratorios.pdf

0 Al respecto podemos señalar que el modelo de contratación en origen ha experimentado una sostenida expansión, verificada a través del estudio realizado por el grupo de investigación GRITIM “Migración Laboral, Temporal y Circular (MLTC) de trabajadores entre Colombia y España. Un modelo a consolidar y replicar”, y del que extraemos las siguientes cifras, referidas a Cataluña, Baleares y Valencia (Zapata-Barrero, Faúndez y Sánchez Montijano, 2009:40): Para el año 2003, 3545 trabajadores contratados en origen; para el año 2004, 4010 trabajadores contratos en origen; para el año 2005, 4873 trabajadores contratos en origen; para el año 2006, 3809 trabajadores contratos en origen, para el año 2007, 3884 trabajadores contratados en origen y para el año 2008, 3211 trabajadores.

0 Doctorando en Antropología Social por el Departamento de Antropología Social y Pensamiento Filosófico Español de la Universidad Autónoma de Madrid. Miembro del equipo de investigadores y técnicos de la Dirección Científica y Equipo de Coordinación, Asesoramiento y Formación (DECAF) del Proyecto de Intervención Comunitaria Intercultural (ICI) del Instituto de Migraciones, Etnicidad y Desarrollo Social, Universidad Autónoma de Madrid (IMEDES-UAM). Ciudad Universitaria de Cantoblanco, Pabellón C. Calle Einstein nº 13, Código Postal 28049. Mail: ivan.alvarado@uam.es. Miembro del Instituto Universitario de Migraciones, Etnicidad y Desarrollo (IMEDES) de la Universidad Autónoma de Madrid. Profesor titular de teatro, en el área juvenil, de la escuela “Cuarta Pared” en Madrid.

0 El artículo muestra algunos de los resultados parciales de la etnografía que desarrollo desde octubre de 2009, dentro del marco de mi proyecto de tesis doctoral, en la Universidad Autónoma de Madrid. España.

0 TDR es la sigla en inglés para Theatre Drama Review. La revista fue fundada en 1955 por Robert Corrigan. En 1962 Schechner se convirtió en editor jefe de la revista que pasó por varias universidades hasta que en 1967 fue llevada a la New York University, donde es publicada en la actualidad. Es considerada una de las revistas punteras en lo referente al teatro y la performance.

0 Entrevista de campo a Moisés Mato. 11 mayo 2012.

0 Preferimos salvaguardar el uso anglosajón de la palabra aunque su forma más correcta en español sería realizativo.

0 Para la definición de campo social me amparo en Pierre Bourdieu, entendiéndolo como un espacio con unas reglas definidas, convirtiendo al campo tras un largo proceso de autonomización en un juego en sí y no para sí. (Bourdieu 2007: 108)

0 “Sistema socialmente constituido de disposiciones estructuradas y estructurantes, adquirido mediantes la práctica y siempre orientado hacia funciones prácticas” (Bourdieu, 1995: 83). Por tanto, estando el habitus social e históricamente ubicado, siempre tendrá una relación con un determinado campo social.

0 Se usa el título del apartado a colación de un poema de Gabriel Celaya, musicalizado posteriormente por el cantautor Paco Ibañez.

0 La Guerra Civil española se desarrolla entre los años 1936-1939.

0 Pedro Lazaga (1971). Película que narra las aventuras y desventuras de un “españolito” encarnado en la figura de (Angelino) Alfredo Landa, en su proceso migratorio en la Alemania de los años 60.

0 Alejandro González Iñárritu (2010). En este film, que contó dos nominaciones a los Óscar, ambientado en la Barcelona del siglo XXI, el protagonista, Uxbal (Javier Bardem) trata de ganarse la vida a costa de inmigrantes desfavorecidos.

0 Moisés Mato en diario de campo Diciembre de 2009.

0 El Tratado de Maastricht firmado en 1992 en la localidad holandesa que lleva este mismo nombre es crucial para la conformación de la actual Unión Europea. En este Tratado se regula la política exterior y de seguridad común y los asuntos de justicia e interior. En este tratado la CEE pasa a denominarse CE.

0 El Frontex es el nombre con el cual se conoce comúnmente a la “Agencia Europea para la Gestión de la Cooperación Operativa en las Fronteras Exteriores de los Estados miembros de la Unión”. Entre sus principales funciones reside en formar guardias de frontera, controlar y vigilar las fronteras exteriores y realizar operaciones de retorno entre otras. Su sede reside en Varsovia.

0 Paréntesis del autor del artículo.

0 Vsévolod Meyerhold fue discípulo de Konstantin Stanislavsky, director y actor de la revolución rusa, sus estudios sobre el cuerpo dieron lugar a la teoría de la biomecánica.

0 La sala Metáforas, tras varios emplazamientos, tiene sede fija en Madrid desde 2011. Es una sala de teatro social en la cual se imparte la metodología de Teatro de la Escucha. Está ubicada en el madrileño barrio de Carabanchel, un barrio de la periferia madrileña, por lo que podemos denominarla un “pliege teatral”(Schechner, 2000:83)

0 Teórico y pedagogo teatral, además de director. Revolucionó el mundo de la escena con la creación de su método teatral desde las acciones físicas, llamado “método Stanislavsky”.

0 Centros de Internamientos de Inmigrantes. Creados tras la ley Schengen, actualmente estos centros tienen como cometido encerrar durante un plazo no superior a 60 días a las personas que no tengan su documentación en regla. Actualmente hay 8 centros como estos en España.

0 Técnica teatral de Teatro del Oprimido. Su potencia se basa en la capacidad que tiene el público en poder parar la obra cuando lo considere el moderador y cambiarse por un actor o actriz para buscar la solución que considere más adecuada.

0 Entiendo praxis desde unos postulados gramscianos, como proceso que unifica el movimiento práctico y el pensamiento teórico (Gramsci, 1971:141).

0 Para un mayor acercamiento al término liminoide ver: Turner, V (1982:21-60). Se entiende como liminoide aquellos ritos que parecen liminales pero no son obligatorios (Schechner, 2000:87)

0 Fischer- Lichte prefiere usar el término “realización escénica” en vez de performance. Ambos términos le parecen válidos pero cree más adecuado este último, el cual recoge del autor alemán Herrmann, por ser un acto realizativo escenificado (Fischer-Lichte, 2011). Yo he preferido mantener la denominación de performance porque son actos que tienen consecuencias reales y porque, como la misma Fischer-Lichte sostiene, es un término valido. Sea “performance” o sea “realización escénica” ambos términos reúnen las características de acontecimiento.

0 En España desde el año 1982 las elecciones nacionales han sido ganadas por estos dos partidos. PSOE (1982-1996), PP (1996-2004) PSOE (2004-2011) y PP (2011 hasta la actualidad). Ambos partidos han llevado una política muy dura contra la inmigración desde la década de los 80.

0 Esta técnica se basa en preparar performances para realizarlas en eventos políticos hegemónicos.

0 La descripción está recogida por entrevistas de campo.

0 Richard Schechner distingue entre rituales de alta intensidad y baja intensidad, algo que Moisés Mato en el campo define como experiencia fundante. Ambas definiciones apuntan a la transformación humana desde lo experiencial. El propio Schechner (2009:783) cita, refiriéndose a la manera como una experiencia performáctica puede impactar la vida a largo plazo: “but her life was touched by the experience. I do not know the long-term outcome of that Sunday morning in church on Adelphi Strett”. En esta misma línea Scott (2000:246) recoge una experiencia de enfrentamiento contra el poder “Yo no era nada antes; ahora soy un hombre…después de enfrentarme a él sentí lo que nunca antes había sentido. Era una resurrección”.

0 Se denomina mantero a la persona, generalmente de color negro, que vende: películas, imitaciones, CD y demás artículos en la calle sobre una tela blanca que parece una manta, de ahí su nombre.

0 Fotografía cedida por informante anónimo.

0 Barrio de Madrid donde se ubica el CIE que alberga esta ciudad.

0 Como anécdota comentar que en un momento puntual me quise salir de la línea establecida, pues tras la intervención policial se estaba hablando, por parte de la responsable de nuestro grupo, con Moisés Mato y quería escuchar la conversación. Es ese momento alguien toco a mi espalda y me recordó que había una fila que respetar.

0 “Los contextos no teatrales se rigen por las convenciones sociales más claramente punitivas y reglamentarias”. (traducción del autor)

0 Las lecheras son furgonetas cargadas de policías. Suelen emplearse en las manifestaciones y al ir cargadas de policías, (generalmente antidisturbios) se les denomina con este nombre pues los antidisturbios reparten golpes, llamados comúnmente “leches”.

0 Tal despliegue policial aceleró mi corazón y en esos momentos, lo primero que se me vino a la cabeza fue Clifford Geertz encerrado en una cárcel asiática por asistir a una pelea ilegal de gallos. La intervención quedó en un susto pues la policía dejó seguir la performance.

0 Sociólogo y Magíster en geografía y procesos territoriales. UNIBO (Universidad de Bolonia, Italia). Fundador del centro de estudios y revista eltopo (www.eltopo.cl ). Correo electrónico: ginobaileybergamin@gmail.com

0 http://www.comune.baricella.bo.it/ Cabe destacar el respaldo a la investigación de parte de Loredana Naborri, quien desempeña funciones al interior del municipio (loredana.naborri@comune.baricella.bo.it )

0 Una propuesta republicana que es respaldada por un acta constitucional, paradigmática por su sentido democrático y ciudadano.

0 Entre 550 y 800 mil se calcula el retorno desde Libia y otros países africanos. Este tipo de inmigración es conocida como “inmigración de retorno”

0 Exceptuando algunos casos emblemáticos de refugiados políticos como ocurre con Albania al inicio de 1990

0 La Provincia de Bologna corresponde al conglomerado territorial que dentro de la región Emilia Romagna, resulta más representativa en la concentración de población. Su capital es la ciudad de Bologna, agrupando alrededor de 60 municipios y comunas, la cual alcanza una población residente de 991924 personas (Fuente: http://www.comuni-italiani.it/037/)

0 Los conglomerados territoriales corresponden a un conjunto de comunas y municipios que son agrupados al interior de la provincia por criterios geográficos y de administración política.

0 El caso de Valle del Samoggia raya en lo evidente, pudiéndose reflejar, inclusive en el gráfico 6

0 Esto último debido a la pequeña cantidad de población autóctona residente que interactúa con la llegada del inmigrado, y que en conjunto se dirigen hacia un proceso autónomo y singular.

0 Es necesario señalar, que parte de esta información corresponde a un segundo periodo llevado a cabo por la investigación en donde se lleva a cabo la estrategia cualitativa, al interior de la comuna de Baricella.

0 Tradición política del movimiento de insurgentes “Partigiani”, que combatieron en el periodo de guerras mundiales, en contra del fascismo y nazismo.

0 Ana Spivak L’Hoste es antropóloga (Universidad de Buenos Aires) y doctora en Ciencias Sociales (Universidad de Campinas). Se desempeña como investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas en la Universidad Nacional de San Martín (Buenos Aires, Argentina). anaspivak17 at yahoo.com.ar. Matthieu Hubert es doctor en Sociología (Universidad de Grenoble, Francia) y actualmente ejerce como investigador postdoctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas en la Universidad Nacional de Quilmes y en el Centro Ciencia, Tecnología y Sociedad (Universidad Maimónides, Buenos Aires, Argentina). Matthieu.hubert at voila.fr

0 http://www.grenoble.fr/93-l-economie-grenobloise.htm (consultado 6/8/ 2012)

0 http://www.insee.fr/fr/bases-de-donnees/esl/comparateur.asp?codgeo=au2010-010 (consultado 5/8/2012)

0 Rhône-Alpes es, junto a la región de París, la región francesa la más comprometida con el objetivo de hacer de Europa la economía del conocimiento más competitiva del mundo. Tras Lyon, capital de la región, Grenoble es la ciudad más importante tanto en población como en generación de actividades y empleo (Zubiri Rey, 2012). Grenoble es considerada, tras la región parisina, el primer polo de investigación con 14 centros de investigación nacionales e internacionales, 21000 investigadores que ejercen en instituciones públicas y privadas, 220 laboratorios públicos y 62000 estudiantes (http://www.grenoble.fr/93-l-economie-grenobloise.htm, consultado el 6/8/2012).

0 Daniel Bloch describe este aspecto de ciudad innovativa social y políticamente que, además del desarrollo de houille blanche, introdujo, antes que otras ciudades, dispositivos de solidaridad, participó en la eclosión de la copropiedad, imaginó nuevos dispositivos de promoción del turismo, creó programas de vivienda social, planificación familiar y centros de salud, etc. (2011). El autor menciona, además, la capacidad de Grenoble, para gerenciar grandes eventos como la Exposición Internacional de la Houille Blanche de 1925 o los Juegos Olímpicos de invierno de 1968.

0 1 de cada 6 empleos está ligado a la investigación y el 25% de la población activa tiene cargos ejecutivos.

0 En particular, el periódico local de amplia circulación Le Dauphiné Liberé (al cual contribuyeron algunos de los autores que citaremos en este trabajo) tuvo un rol central en la comunicación del pasado que justifica la figura de polo científico y tecnológico asociada a Grenoble. Los detractores de este periódico lo llaman Le Daubé (la mierda).

0 Esta expresión, que literalmente significa carbón blanco, fue acuñada por Aristide Bergès (a quien mencionaremos luego en el texto) en referencia a la producción de energía eléctrica a partir de recursos hidráulicos.

0 Antes de la hidroelectricidad se desarrollaban otras actividades industriales como la guantería y la textil (Morsel y Parent, 1991).

0 Actual sede grenoblesa del CEA (Commissariat À l’Energie Atomique).

0 El estado francés definió en 2004 una política industrial destinada a estimular factores claves de la competitividad económica, entre ellos la capacidad de innovación. Los polos de competitividad (pôle de compétitivité en el francés original) permiten asociar, en un territorio, empresas, centros de investigación y organismos de formación a fin de crear sinergias en torno de proyectos innovativos destinados a mercados específicos. El apoyo a los polos de competitividad es un eje prioritario en la administración de Grenoble. La ciudad apoya financieramente, en particular, los proyectos de investigación y desarrollo que llevan a cabo actores grenobleses al seno de los polos LyonBiopole, Minalogic, Tenerrdis, Axelera.

0 Se trata de empresas regionales devenidas internacionales (Merlin Gerin actual Schneider Electric, EFCIS actual STMicroelectronics, SOITEC, etc.), o de empresas multinacionales instaladas en la región grenoblesa (HP, Xerox, Caterpillar, Benton Dickinson, etc.).

0 Bloch se remonta aún más en el tiempo para ejemplificar el carácter rebelde de los grenobleses mencionando los motines de 1788 que antecedieron, en su territorio, la toma de la Bastilla del año siguiente y el particular rol de los habitantes de la región en la resistencia contra la ocupación alemana durante la segunda Guerra Mundial (2011).

0Entrevista realizada por E. Ballery en 2001. www.brefonline.com/numeroERA_affichearticle.asp?idA=385 (consultada el 4/6/2011).

0 Este impulso con la utilización de un dispositivo de producción de energía hidroeléctrica para alimentar su propia producción de pasta de papel.

0 Esta categoría hace referencia, por un lado, a una comida típica de la región (gratin dauphinois) y, por otro lado, a la elite (gratin refiere, en el francés hablado, a ese sector social).

0 Centre National de la Recherche Scientifique (Centro Nacional de la Investigación Científica, en español).

0 Néel participó en la creación de la Societé Anonyme des Machines Electrostatiques.

0 Nombre de una de las 3 cadenas montañosas que rodean Grenoble.

0 La relación entre territorio y memoria puede también, por ejemplo, constituir un recurso en la estrategia de comunicación interna de las organizaciones científicas (Spivak L’Hoste y Hubert, 2011).

0 Se espera que, una vez en marcha, en el campus GIANT trabajen 6.000 investigadores, 5000 empleados de la industria y 5000 estudiantes tanto en las instituciones de educación superior y laboratorios públicos como en una de las 40 empresas emplazadas en el sitio o de las que se pretende crear una vez en funcionamiento. La inversión prevista para que esto sea posible es, entre 2010 y 2015, de 1,2 billones de euros.

0 Cita extraída del texto Giant. Grenoble Isère Alpes Nano Technologies escrito por el colectivo PMO con fecha del 24 de noviembre de 2007.

0 De hecho, existen otras tradiciones científicas, tecnológicas e industriales en Grenoble que no se absorbidas por la sinergía ligada a la alta tecnología que moviliza el proyecto GIANT. Para profundizar el análisis de la política de investigación e innovación en el campo de las nanotecnologías en Grenoble, cuya prioridad casi exclusiva provoca tensiones con otras comunidades científicas fuertemente representadas en la ciudad (informática, biomedicina, etc.), ver Hubert et al. (2012).

0 En la formulación de políticas de investigación e innovación a la escala nacional, el modelo grenoblés se afirma como referencia a reproducir. Por ejemplo, en la puesta en marcha de la política de polos de competitividad en 2005 que cita explícitamente a Grenoble como modelo de acercamiento entre investigación académica e industria y se incita a otras ciudades, inclusive financieramente, a inspirarse en ella.

0 Tamara Schürch se licenció en periodismo de la U. of Oregon y después, pasó tres años en Granada (España) entre 1997 y 2000. Terminó su tesis de Maestría en 2004 en la U. of Calgary. Ésta lleva por título El árbol y el exilio en la poesía de Nela Rio y Rafael Alberti. En este momento está terminando su doctorado sobre la obra poética de la chilena-americana Marjorie Agosín. Ha recibido varias becas de la universidad de Calgary para realizar sus estudios.

0 En una conversación vía correo electrónico Agosín afirma que Lluvia en el desierto es uno de sus poemarios más queridos que “combina el lirismo y la pasión por la justicia social” (Diciembre: 3, 2010).

0 Agosín sostiene que los primeros poemas de su obra nacieron en el desierto Atacama. “…nació el libro así en medio de un desierto como es el de Chile donde enterraron a tantos inocentes” (3 de diciembre, 2010).

0 En varios poemas de la obra se refiere a la lluvia como una especie de ceremonia sagrada y ofrenda a la tierra seca tal como ocurre en el poema “Esta noche llueve en el desierto”. Escribe: “En el corazón de la noche,/ la lluvia asciende tras el horizonte en calma / La lluvia ceremoniosa / sumida en el sopor del viento, /en la brisa ágil”(Agosín, 1999:18). En el poema “Lluvia” la voz lírica incita la lluvia: “…La lluvia, la invito imaginada / de madrugada ilesa / a mi desierto. / Acepto la ofrenda, / gotas apasionadas / surcando las manos agradecidas (Agosín, 1999:91).

0 En su artículo “Trauer und Melancholie,” Freud (1973:166) define el proceso del duelo como una elaboración individual de una experiencia de pérdida, de muerte o de abandono de algo muy querido. Contrasta, además, el proceso del duelo con la melancolía, afirmando que mientras el luto lleva a un proceso de recuperación, el ser melancólico no puede desvincularse del objeto del amor y lo asimila a su propia identidad.

0 El psicólogo americano Eugene Cullen Kennedy hace eco a esta idea al afirmar que la tristeza producida por un evento de terror y gran pérdida se ubica fuera del tiempo-espacio ordinario y así no se disminuye con el paso del tiempo, sino permanece en el inconsciente como un presente constante (2012:1-3).

0 Se entiende la noción de identidad en este estudio en dos niveles; primero en base al reconocimiento del evento histórico de la violencia, las atrocidades indecibles que robaron las vidas e identidades de miles de chilenos y, en otro nivel, en base de la identificación del sufrimiento personal indecible por la ausencia de seres queridos, aumentado por el discurso de negación y ocultamiento oficial de la violencia y del no saber dónde están los cuerpos.

0 En su estudio de esta figura, el que recorre la historia filosófica desde la antigüedad hasta los tiempos modernos, Paxson crea una taxonomía, una trayectoria de su evolución, destacando varios matices y definiciones desde los pensadores de la antigüedad, como Aristóteles, hasta los del siglo XX, como Derrida, para así llegar a su definición de este recurso poético entendido como una meta-figura.

0 También en el desierto de Atacama existe una neblina manantial en las zonas de la costa, conocidas localmente como las camanchacas que vienen del pacífico, pero que, sin embargo, casi nunca producen lluvia:( Pankhurst y Hervé , 2007: 204).

0 Sagaris (2003:7): “No hay nada virgin en el Atacama. Más bien, todo que ha muerto en su llanura pedregoso o en medio de sus montañas de sal han dejado su huella”.

0 Véase la investigación de Eduardo Deves sobre la historia de la masacre de los obreros de Santa María de Iquique en Los que van a morir te saludan. Historia de una masacre: Escuela Santa María de Iquique. de Eduardo Deves (1997). Otros trabajos críticos de la violencia Estatal son por ejemplo: “El poder en la chilenización de Tarapacá. Violencia y Nacionalismo” entre 1907 y 1950) de Sergio González (1995), “Las ideas pivótales de una obra epígonal en la literatura salitrera chilena” de José Antonio Pizarro (2002), Holocausto al progreso. Los Aymarás de Tarapacá, de Juan van Kessel (1992).

0 La cita de Bachelard en español: “Sí, como han dicho tantos poetas, para cualquier persona que escucha, la naturaleza habla. Todo en el universo habla…”

0 Sagaris afirma: Por miles de años, los cuerpos de los que han estado aquí han marchitado en la superficie de la roca y el hueso, pero sus voces han mezclado con el aire. El desierto es tan silencioso que si estás quieto, estas voces vuelven para contarte sus historias.” Sagaris en su viaje por el desierto de Atacama hace referencia, además, a las voces de antiguos grupos que han atravesado y poblado el desierto: “the Incas, expanding their empire southward through the mauve coloured rocks; the Aymaras, the Chinchorros, the Atacamenians and the Diaguitas.” También dedica un capítulo a la memoria de la dictadura bajo Pinochet y dos a la explotación minera de los siglos XIX y XX.

0 Véase el poemario De Hombre de cuatro rumbos (1966) y la novela Norte Grande (1959) de Andrés Sabella; de Neruda Canto general, por ejemplo los poemas “Las masacras” y “Los hombres de nitrato”’; de Mistral, el libro póstumo, Poema de Chile, por ejemplo el poema, “Noche de metales”.

0 Utilizamos el término de Gómez-Barris para referir a las graves repercusiones psicológicas de la violencia militar que persisten en el presente (2009:6).

0 Chacabuco, un pueblo abandonado y antigua salitrera en el desierto de Atacama fue usado como campo de concentración por el régimen dictatorial. Durante 1973-1974 aproximadamente 1,800 prisioneros estuvieron encarcelados en Chacabuco, muchos de ellos, médicos, abogados, artistas, escritores, profesores y trabajadores de todo Chile (Guzmán, 2010).

0 El historiador Oscar Ricardo Melli explica que el vocablo Chacabuco, de origen indígena, ha sido interpretado y explicado de diversas maneras: “Según Vicente Fidel López (‘Historia de la República Argentina’), era voz de origen quechua (o keshua) y su significado era ‘cuesta colorada’… Juan Domingo Perón explicó el vocablo como corruptela de ‘chacayhué-co’. Chacay: un arbusto, hué: nuevos, y có: agua. ‘Nuevos chacayales y agua’ es su interpretación (‘Toponimia indígena de etimología araucana,’ en ‘Almanaque del Ministerio de Agricultura ,( año 1935, pag. 456). Eliseo A. Tello sostiene que Chacabuco deriva de ‘chacayufocó’ y es un nombre araucano’ (92). Enrique Stieben afirma lo siguiente: “En mi concepto, la grafía correcta de Chacabuco es Chagh Uuvcó, en que el primer término significa ramal, ramificación, brazo de manantial” (‘Toponomia Araucana.’ Secretaria General de la Gobernación. La Pampa, 1966) (92). (Geografía del partido de Chacabuco:1975)

0 La sinestesia fue un tropo utilizado por poetas españoles barrocos. A finales del siglo XIX, poetas simbolistas franceses como Arthur Rimbaud la pusieron de moda en la lírica. Poetas hispanoamericanos como Rubén Darío y españoles como Juan Ramón Jiménez y más tarde los poetas de la generación de 27 son conocidos por utilizar esta figura retórica.

0 Es interesante que según el museógrafo José Pérez de Arce A., los Aymara, “…saben oir con silencio, lo cual les permite distinguir las sutiles gamas de sonido de su entorno”(1995:11-12).

0 Aquí el paisaje ilusorio del desierto se asemeja a la materia del sueño, de la poesía capaz con su lenguaje de desafiar los límites que definen nuestro mundo, reina de la paradoja y el oxímoron para transformar el olvido en una memoria silenciada.

0 La antara es una flauta de Pan, un importante instrumento precolombino que apareció en San Pedro de Atacama entre 400 y 1000 DC por el contacto con la civilización Tiwanaku. La antara, cuya dispersión alcanza una gran extensión temporal y espacial, con un sonido que se asocia al rugido del felino en los Andes, fue utilizada en los rituales de sacrificio (Pérez de Arce A., 1995:38-40).

0 Según el diccionario de símbolos la madre es “gran símbolo de la causa primitiva y del estado de seguridad, es en cualquier ámbito el símbolo de la transmisión de vida a la personalidad propia, independiente del orden social, es decir también en una estructura claramente patriarcal (Biedermann, 1989:286).

0 Recordemos la afirmación de Erickson, que la presencia de los salares dan evidencia de un mar antiguo en el desierto de Atacama ( Erickson, 1987:367).

0 Durante los años 1940, el presidente de Chile, Gabriel González Videla utilizó Pisagua como prisión para comunistas y homosexuales bajo la presión de Estados Unidos (Muñoz Orellana, 1990).

0 Según Sagaris (2000:230):“President Patricio Aylwin committed himself to establishing the truth of what had happened in Pisagua. Fifteen of the bodies received full religious burial in Iquique, with the service taking place in the Cathedral, while scuba divers began to hunt for bodies at the bottom of the cliffs. The whole country went into shock. Those who had always denied the reality of government-sanctioned kidnapping, torture and murder could no longer avoid the truth”.

1   2   3   4   5   6


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal