Resumen de presentación para Cancún de la comunicación: Valores, campos y capitales sociales



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Resumen de presentación para Cancún de la comunicación:

Valores, campos y capitales sociales.

Carlos Lozares. carlos.lozares@uab.es. Departament de Sociologìa. Universitat Autonòma de Barcelona. 08193 Bellaterra.(Barcelona).Spain. Miembro del QUIT


Estas reflexiones tienen en Bourdieu su referente más inmediato, pero no pretenden ser apología, crítica o exégesis de su pensamiento sobre los temas de valor, campo y capital sino una prolongación y, en alguna ocasión, una refocalización de algunas de sus ideas. Por ello me acerco y desarrollo, primero, su punto de vista para después presentar una concepción específica e incluso parcialmente diferenciada de la de Bourdieu. No se tratan aquí de manera directa aspectos o temáticas imprescindibles para el desarrollo de los valores, campos y capitales sociales como son la interacción y el hábito social; será en otra ocasión. La primera, la interacción, está menos tratada por Bourdieu aunque la toma en consideración y el hábito social ha sido extensamente desarrollado por él. Sin estos dos soportes la reflexión sobre los valores, campos y capitales queda, por el lado de la interacción, coja de la dinámica que los generan y sostienen y, por el lado, de los hábitos sin las mediaciones que el sujeto social necesita y emplea tanto en la interacción como en estructurar (y estructurarse en) los campos de los valores y capitales establecidos o en promover los alternativos. No obstante pongo de manifiesto la necesidad de recurrir tanto a la interacción como a los hábitos.

La lógica y el desarrollo de estas reflexiones tratan de dar algún tipo de fundamento al paradigma relacional o, si se desea, reticular; entre una visión exclusivamente holística y otra individualista. La idea red es transparentemente analógica con respecto a las intuiciones primarias que tenemos de los fenómenos sociales y, además, sugerente para configurar espontáneamente formas y marcos de estudio ante cualquier problema sociológico. Sin embargo no se ha de ahorrar esfuerzo para engarzar cada vez más la teoría de las redes sociales y sus métodos con las teorías sociológicas, clásicas y contemporáneas, y sus aproximaciones metodológicas. Tampoco puede quedarse la teoría de redes sociales en un simple y bello formalismo de tal manera que solamente haga equivalente su desarrollo al de dichos formalismos algebraicos y/o estadísticos correspondientes. Parece que, como en toda disciplina sustantiva, los avances formales y metodológicos se han de desarrollar a partir de los problemas que surgen en la concepción y análisis de los hechos sociales. De hecho así ha sido en muchos de los pioneros de la teoría de redes

En estas líneas trato, primero, de clarificar las ideas de Campo, Valor y Capital a partir de la concepción de Bourdieu sin seguirla absolutamente. Estos conceptos tienen en la idea de relación (social) su más elemental componente irreductiible y su unidad mínima de tratamiento. La interacción entre sujetos sociales (recursos, proyectos, estrategias, deseos, etc.,) se lleva a cabo en situaciones dentro de Campos de fuerzas sociales. Por efecto de dicha interacción los acontecimientos, sujetos, recursos, necesidades, etc., adquieren identidades o Valores que, en la medida que son apropiados por algún sujeto o sujetos sociales, a partir de la interacción, pasan a configura estructura social, redundante a la precedente a la interacción o diferente, es decir pasa a ser alguna forma de Capital. Es sobre todo en forma de Capital cristalizado después de la interacción que acostumbramos a considerar las relaciones dentro de la teoría de Redes sociales. Pero no hay razón para que dejemos de lado, dentro de la teoría de las redes sociales, el análisis de la misma interacción en sí o las identidades o Valores que genera.

En segundo lugar, hago una distinción neta entre Campos, Valores y Capitales establecidos y Valores y Campos alternativos, (la denominación de Capital no cuadra con la idea que expongo de alternativo y de campos reproductivos). Es el desarrollo de la interacción el crisol donde se cuece dicha bifurcación.

En tercer lugar, presento mi concepción de cuatro diferentes Campos, Valores y Capitales como reproductores de la realidad social existente apropiada por algún sujetos social y por tanto estructurada: el Campo/Valor/Capital de uso, de cambio o económico, de signo o cognitivo y el social (o relacional). Se define cada uno, se describe su lógica, sus contenidos y los ámbitos de su extensión. El socio-relacional asume los tres primeros (como cada uno de ellos va reabsorbiendo los precedentes). El supuesto es que al conjunto de dichos Campos/Valores/Capitales es reducible el todo social estructurado y apropiado. Así contemplados pueden considerarse dichos cuatro Campos/Valores/Capitales como cuatro dimensiones a las que pueden reducirse los contenidos de las Redes sociales

Por fin, en cuarto lugar, planteo la cuestión de los Campos y Valores productivos y/o alternativos como irreductibles los primeros.




1.Valor, Campo y Capital.
Los objetos, la información, el lenguaje, los sujetos y, en general, los hechos y acontecimientos son susceptibles de poseer diversas identidades, entre otras la social. En realidad nada escapa a la pertinencia social dado que toda práctica humana, y sus resultados, sea productiva, de consumo, conversacional, conocimiento, cotidiana, institucional, etc., es un recurso para (o es o ha sido objeto de) una interacción social. Dada la naturaleza social genérica de toda práctica, hechos o acontecimientos, se trata de identificar y diferenciar las posibles clases de identidad social existentes o, al menos, las mínimas; en este caso dichas identidades conformarían las dimensiones básicas del infinito posible de todas pertinencias o identidades sociales. En este artículo no suponemos que lo social sea reducible a un número limitado de dimensiones elementales sino solamente aquella parte de lo social que proviene de (o ha pasado por) las diversas maneras de justificación, legitimación y apropiación por parte de algún poder o dominación que ha configurado unas estructuras, instituciones, ideologías, naturalizaciones o reificaciones sobre los resultados de dichas prácticas de interacción; por tanto, estas prácticas, sus interacciones correspondientes y sus resultados pueden ser interpretadas, leídas, mediadas y medidas por los códigos del poder y de su orden, etc. Son entonces prácticas que denomino reproductoras en el sentido de que no introducen realidades innovadoras socialmente hablando con relación a la estructura preexistente a la interacción. Del resto del espectro social, que no cae bajo el poder reductor de lo establecido, no supongo tal posibilidad reductora pe. para todas prácticas o hechos que constituyen o provienen de interacciones no reproductivas y que originan emergencias sociales tanto a partir de la conciencia de negación (y/o distancia o enfrentamiento) de los sistemas y códigos impuestos como de los principios genéricos de solidaridad, creatividad, conciencia, libertad y autonomía.

Los Valores o Campos que trataré se refieren a dichas dimensiones básicas dominadas y codificables pero también a otros espacios sociales no reducibles a ellas. Empleo la palabra Valor para señalar que se trata de una identidad que proviene del (o es buscada como) resultado plusvaluado por la interacción y Campo para enfatizar la dinámica del proceso de la creación del Valor al considerar que la interacción se sitúa (y está inmersa) en espacios, tiempos y relaciones sociales predados que, a su vez, la misma interacción modifica, refuerza o niega por su propia dinámica. Hablo de Capital social en el sentido de que el Valor es apropiado por los individuos o grupos sociales de pertenencia o referencia; en este sentido el Capital social tiene el marchamo de un espacio social apropiado y por tanto reducible a dimensiones básicas. No hablaré de Capital para aquellos espacios sociales que no son reducibles a los Valores, Campos o Capitales básicos que describiré.

Los Valores son las identidades que, a partir de las (inter)acciones sociales, adquieren los hechos, acontecimientos o cosas sociales, evidentemente sin perder otras pertinencias no sociales: son el lado sustantivo de los recursos, procesos, resultados, deseos presentes o alcanzables en la interacción pues representan la plusvalía que ella genera. Por ello los Valores son también el objeto de apetencia que nos lleva a su apropiación en la interacción. Precisamente es en previsión de la apropiación de los Valores posibles que se desencadena y se dinamiza la interacción. La apropiación del Valores, plusvalía de toda interacción, es el Capital en las diversas formas que enunciaré. Por ello, los Campos, los Valores y los Capitales aunque provengan de una misma interacción expresan momentos, aspectos o connotaciones diferentes. El Campo es la dinámica en la que está inmersa la interacción y crea el Valor; el Valor es la plusvalía proveniente de la interacción; y el Capital es el Valor en cuanto apropiado por sujetos sociales. De alguna manera toda la dinámica social se estructura, se ordena, mide, codifica y domina bajo la forma de Capital social. Lo que supone también que los conceptos de Valor y Campo tienen


  1. una versión reproductiva en cuanto representan una vertiente estática como estados sociales estables (en Estructuras, Instituciones, Ordenes, Códigos, etc.): identidades establecidas, producidas, estructuradas y acaparadas y

  2. una versión, su contra-cara, productora y transformadora. Son, al mismo tiempo, niveles de una identidad alcanzada y dinámicas de posible estructuración y/o desestructuración social..

Partimos de la existencia de cuatro Valores, Campos y Capitales (del lado reproductor) que forman base en y para el conjunto de las identidades sociales posibles y legitimadas: su combinación configura una realidad extensa de contenidos y entidades con cartas marcadas de naturaleza social. Significa que las interacciones que están al origen de dicha generación de Valores, los Campos que la dinamizan y los Capitales que la estructuran cubren el amplio abanico de todos los posibles sociales estructurados y ordenados. Serán desarrollados más adelante, por ahora sólo lo anuncio: Valores/Campo/Capital de Uso, de Cambio-Económico, de Signo-Cognitivo y Socio-Relacional. Afirmar que estos Valores, Campos y Capitales son fundamentales en tanto que base de otras identidades sociales es equivalente a afirmar que se dan cuatro tipos de interacciones fundamentales estructurantes del orden social de las que se componen y dependen todas las demás.

Además de los supuestos precedentes se mantiene también que el anclaje y consistencia de dichos Valores, Campos y Capitales, el orden y estructura que prescriben y el poder que sobre ellos mantienen y ejercen sus poseedores es tal que quedan pocas clarividencias por auscultar y mínimas fuerzas para cambiar la lógica que propician y la dominación que imperan. Quedan pocas oportunidades para otras construcciones de valor con sentidos alternativos: casi todo está dominado, las cosas, el equivalente económico de las mismas, sus identidades y conocimiento y hasta las mismas relaciones sociales. Ello supone que aseguran, al menos en la apariencia sobre todo en nuestras sociedades, un máximo de estabilidad, orden y poder y certidumbres. Los que manejan el sentido de las relaciones sociales que construimos, los que dominan los mercados, los que manipulan los sentidos, los códigos y los nombres de las cosas e identidades emergentes, han copado y reducido el posible surgimiento de nuevos significados, o al menos, tienen una capacidad considerable de reducirlos a los Capitales existentes. Pero, porque hay espacios posibles diferentes y no reducibles a los precedentes, porque no todo está codificado, ordenado y alienado, hablamos aquí también de Valores y Campos Alternativos. La fuerza y los triunfos de la solidaridad, de la creatividad, de la libertad y de la conciencia pueden romper la clausura de tal situación y la dinámica de la apropiación.


2. Valor, campo y capital en Bourdieu y Collins.
Veamos las perspectivas, por lo demás bien conocidas, de Bourdieu y Collins en lo que se refiere a los Valores, Campos y Capitales, visión que sirve de referencia a los planteamientos que presento. No desarrollo la idea de valor de Marx aunque sea también inspiración de todo lo que aquí se trata ya que lo que subyace en esta propuesta es la de valor como plusvalía, como identidad generada en el proceso de interacción por los sujetos sociales y que, por ello, adquiere una pertenencia y pertinencia sociales.
2.1. La idea de Valor, Campo y Capital en Bourdieu.
La idea de Campo, Valor y Posición. Estática y dinámica. Para Bourdieu pensar en términos de campos es pensar relacionalmente. El modo de pensar relacional no es exclusivamente estructuralista; está presente, según Bourdieu, en pensamientos tan diferentes como los del formalista ruso Tynianov, del sicosociólogo Lewin, en Elias y en muchos otros como en los pioneros del estructuralismo y de la antropología, de lingüística, etc., Jakobson, Lévi-Strauss, Saussure.... La idea de Campo no es sólo la de unas configuraciones relacionales sino las identidades que generan y las dinámicas por las que se establecen dichas identidades. Cambio y Valor van parejos como conceptos en el sentido de que el Valor representa el contenido sustantivo creado por el Campo, es decir las identidades. El Valor se basa en las relaciones. La interacción social, que está a la base del origen de las relaciones, al mismo tiempo que se da en un Campo de Valores preexistente puede, a su vez generarlo, afianzarlo o destruirlo.

Un campo puede ser definido en términos analíticos como una red o una configuración de relaciones objetivas entre posiciones. Las posiciones que identifican y se imponen a sus ocupantes se definen,



  1. por su situación actual o potencial en la estructura de la distribución de poderes (o capitales); su posesión conlleva beneficios específicos presentes en el campo;

  2. por sus relaciones objetivas con otras posiciones: dominación, subordinación, homología, u otras (Arsant,1990).

En las sociedades altamente diferenciadas, con microcosmos sociales relativamente autónomos, estos espacios de relaciones, los campos, tienen una lógica que no es reducibles a los otros campos.1 Puede parecer que las ideas de Bourdieu sobre el Campo y Valor son un tanto estáticas pues aparentan estar configuradas sobre posiciones y relaciones dentro de sistemas político, económico o cultural. Pero no se trata de sistemas de agregación, son sistemas de posiciones sociales de agentes políticos, económicos y culturales de dichos campos2 pero con unas lógicas y dinámicas propias.

Cada Campo tiene sus reglas y sus particularidades específicas; es un espacio de juego cuyos límites son fronteras dinámicas y al mismo tiempo apuestas de concurrencia y competencia en el interior del mismo. El campo es lugar de relación de fuerzas -y no sólo de sentido- y de luchas que tienden a transformar el mismo contenido de los hechos que caen bajo el dominio del Campo. Las Posiciones sociales son inseparables metodológicamente de los Campos, si el Campo lo entendemos también como un sistema de prácticas (relaciones) y de expresiones de los agentes. Los dos aspectos, el de las Posiciones y el de los Campos de valores, tienen que ser analizados conjuntamente y tratados como si fueran dos caras de un mismo personaje. En situación de equilibrio y/o de orden, el sistema de Posiciones tiende a mandar sobre el Campo. Estas consideraciones presentes en Bourdieu se acercan más a la idea dinámica que para mí es esencial como constitutiva del Campo de los Valores, pues se generan y recrean en algo tan dinámico como la interacción social: se habla de reglas y lógicas internas pero también de autonomía, espacios de juego y de luchas, de competencia y concurrencia, equilibrios y desequilibrios entre e inter Campos y Posiciones3.



Límites del Campo. Los límites de un Campo se determinan y se establecen según Bourdieu por la propia dinámica del campo; no hay una respuesta a priori. Los participantes de un campo trabajan en diferenciarse de sus rivales más próximos a fin de reducir la concurrencia y establecer el monopolio sobre un subsector particular del campo; trabajan también por excluir del campo una parte de los participantes actuales o potenciales por el derecho de entrada o imponiendo una definición de pertenencia. Por ejemplo, cuando decimos que X o Y no es un sociólogo o que no es un buen sociólogo lo afirmamos conforme a las exigencias inscritas en las reglas del campo correspondiente. Pero para Bourdieu el esfuerzo de imponer o hacer reconocer un determinado criterio de competencia y un lugar propio para el campo, (unos límites) puede no tener éxito, lo que hace ver que las barreras de los campos son flexibles y penetrables y, desde luego, no impuestas exclusivamente por normas o leyes, tácitas o explícitas. Los límites del campo se sitúan allí donde cesan los efectos del campo y ello es una cuestión de estudio en cada caso, (periódicos, universidades, etc.)

La dinámica de los Campos de Valores, el Capital. Según Bourdieu el principio dinámico de un campo se sitúa y proviene de la configuración particular de su estructura, de la distancia y de las separaciones entre las diferentes fuerzas específicas que se afrontan. Las fuerzas que son activas en el campo y que producen las diferencias más importantes son las que definen cada uno de los capitales específicos que supone cada campo. El Capital, que sólo existe en función de la relación que mantiene con el Campo, confiere un poder sobre el campo y sobre los instrumentos materializados en (o incorporados a) la producción o reproducción. La distribución del Capital constituye la estructura misma del campo; sus regularidades y sus reglas definen su funcionamiento ordinario y el beneficio que engendra. El Campo contiene y orienta las estrategias por las cuales los ocupantes de estas posiciones buscan, individual o colectivamente, salvaguardar o mejorar sus posiciones e imponer el principio de jerarquía más favorable a sus propios productos. O sea, las estrategias de los agentes dependen (i) de su posición en el campo, es decir, de la distribución de Capital específico; y (ii) de la percepción que ellos tienen del Campo..

Desde mi punto de vista en cualquier Campo, pero máxime en los que denomino de Uso, Cambio-Económico, Signo-Cognitivo y el Socio-Relacional los sujetos sociales luchan según determinadas reglas, propias o constitutivas de estos espacios, para apropiarse de los beneficios específicos que "están en juego". Los que dominan un Campo por la apropiación del Valor en forma de Capital pueden hacerlo funcionar en su ventaja aunque contarán quizás con la resistencia, la contestación y la reivindicación, políticas o no, de los dominados, e, incluso, en ciertas condiciones históricas, un campo puede funcionar como una aparato4.

Siguiendo estas reflexiones que tienen su origen en Bourdieu se puede sintetizar la idea de Campo (y de Valor correspondiente) en lo siguiente: hay fuerzas en presencia; que están compuestas y que, a su vez, promueven estrategias de sujetos sociales en vista a la consecución de unos determinados beneficios; estas estrategias pueden provocar una correlación de fuerzas que origina conflictos según su posición en el Campo, según la distribución del Capital correspondiente en dichas posiciones y en función de las representaciones que los sujetos sociales tengan del campo y de sus correlaciones; el Campo es parcialmente asimilable en algunos de sus términos a un juego, (participación de actores, determinadas reglas y lógicas, aspectos dinámicos, etc.); la dinámica de los Campos conlleva el potencial de los cambios que pueden originar; los efectos del campo pueden ser duales, o hacia los aparatos o sistemas establecidos o hacia su transformación; y los Campos están presentes en lo que he denominado ámbitos, instituciones, etc.

Todo ello me afirma en la idea de que en el concepto de Campo de Bourdieu se involucran, aunque no lo abarque todo, tanto el proceso que lleva a la formación de los contextos estructurales y posiciones de los sujetos/actores como las situaciones de interacción que son las que generan, a su vez, dichas estructuras y posiciones. Quizás Bourdieu no explicite tanto los elementos contextuales, la idea de situación, proyecto, interacción y las lógicas duales pero el diseño está ahí. No se acerca a fenómenos micro como la situación y la interacción sino que contempla los fenómenos sociales bajo el prisma de las correlaciones de fuerzas, aparatos, sistemas, juegos de estrategias de actores desde una perspectiva muy global ya que su punto de partida central y su énfasis están en una aproximación básicamente estructural de la realidad social. Sin embargo, tiene en cuenta los fenómenos ineludibles de los procesos intencionales e interactivos, no los deja de lado aunque no sean el objeto directo de su análisis.



Estudio del campo y etapas de su desarrollo. Para Bourdieu hay tres momentos en el análisis del campo (Bourdieu,1971). En el primero, se relaciona la posición de los sujetos sociales con el poder en cualquier campo que se trate, pe. el campo literario está incluido en el campo del poder (Bourdieu, 1983). En el segundo, se establece la estructura objetiva de las relaciones entre posiciones ocupadas por los agentes o las instituciones que entran en concurrencia en el campo. Y, en el tercero, se analiza los habitus de la gente, los diferentes sistemas de disposiciones que han adquirido a través de la interiorización de un tipo determinado de condiciones sociales y económicas y que encuentran, en una trayectoria definida en el interior del campo considerado, una ocasión más o menos favorable, de actualizarse.

Los espacios de las Posiciones objetivas (estatus apropiado de posesión de Capital) y la dinámica de la toma de Posición (o dinámica del Campo) se han de analizar conjuntamente como vengo afirmando. En situación de equilibrio el sistema de Posiciones tiende a mandar sobre el espacio de la toma de Posiciones. La posesión de una configuración particular de propiedades, por parte de un sujeto social, de un Capital específico (que supone siempre poder) le da ‘legítimo derecho’ a entrar en el Campo correspondiente. Un objetivo de la investigación es precisamente el de identificar estas características eficientes sabiendo que el proceso es circular: para construir el Campo se han de identificar las formas de Capital específico que sean eficientes y para construir estas formas de Capital específico se debe conocer la lógica específica del Campo.



La dualidad de los campos. Las determinaciones que ejercen pe. las condiciones económicas y sociales sobre los agentes situados en un Campo dado, artístico, intelectual, político o industrial, no se ejercen directamente sino a través de la mediación de la apropiación de las reestructuraciones que se generan en el proceso y ello tanto más cuanto más autónomo sea el campo. Ello es debido a que las características de dichas reestructuraciones revisten una forma específica e irreductible en cada Campo. Pe. en el campo intelectual los individuos se mueven bajo las fuerzas que lo definen. Por lo tanto, el verdadero objeto de una ciencia social según Bourdieu es el Campo, lo que acentúa su visión estructural pero también dinámica de la realidad social. Sin embargo no cae ni en la trampa constructivista ni en la determinista: los individuos no son para él ni puras ilusiones inexistentes ni tampoco partículas mecánicamente manejadas por fuerzas exteriores que, según su trayectoria y la posición que ocupan en el Campo y por su dotación de Capital en él, se abocan necesariamente hacia trayectorias de orden o de subversión.

La articulación de Campos. Es un hecho e idea plausible que los Campos se articulen entre sí sobre todo en nuestras sociedades occidentales. La elaboración de una teoría general de Campos sociales a partir de las propiedades, lógicas e historias específicas de cada Campo requeriría un análisis importante, genético y comparativo. Es una cuestión difícil puesto que no hay ley evidente de relaciones entre Campos; aunque parece evidente que el Campo económico es bastante dominante y determinante en última instancia, además las relaciones que mantienen los campos son variables y dependen del momento histórico, pe. la relación entre el campo artístico y el económico no está definida una vez por todas, incluso en las tendencias generales de su evolución. Mi posición ya afirmada es que los campos enumerados y, que detallaré más adelante, son irreductibles entre sí lo que no quiere decir que no se compongan.

Las formas de Capital social. En Bourdieu el término de Capital no se reduce al económico. El concepto de Capital se extiende a toda energía susceptible de producir efectos sociales (Bourdieu, 1980:209) y de ser utilizada (conscientemente o no) como instrumento en la concurrencia social: pe. el cuerpo puede ser un Capital y también lo son todas las propiedades que los agentes ponen en obra en sus interacciones. El conjunto de capitales constituye los espacios sociales. El espacio social, o lugar de las condiciones sociales, es donde actúan diversos Campos. Los espacios sociales están constituidos por (i) los agentes sociales que ocupan plazas jerarquizadas y que persiguen diferentes bienes escasos (capitales y legitimación); (ii) y por los conflictos que son inherentes a los diferentes campos de actividad que se desarrollan a partir de las posiciones y según las propiedades y modalidades de percepción y de acción según habitus diferenciados, (Arsant, 1990).

Bourdieu (1986) habla de Capital económico, cultural y social, además del simbólico. Evidentemente, guardan una homología con los que yo propongo puesto que en ellos me inspiro5, además de en el primer Baudrillard: el Capital de Signo-cognitivo (capacidad de dar nombres, relacionar, hacer reversibles los conceptos, etc..) iría en la dirección del Capital cultural, aunque mi versión enfatiza más el lado cognitivo, por lo que también se acercaría al contenido que Bourdieu atribuye al Capital Simbólico; el Capital de Cambio sería equivalente al económico y el Socio-relacional al Capital social, aunque en mi visión se trata de un capital que es composición de los otros campos. Sin embargo no menciona lo que yo denomino Capital de Uso. (i)El concepto de Capital económico tiene en Bourdieu una acepción prioritaria que coincide con el tradicional concepto de capital económico, patrimonial o adquirido, que está al origen de la distribución social en clases. De todas formas gran parte de sus reflexiones las dedica al (ii) Capital cultural en particular bajo dos de sus configuraciones: el capital escolar y el cultural heredado y transmitido por la familia. Bourdieu diferencia de los dos primeros (iii) el Capital social definido esencialmente como el conjunto de relaciones sociales. El Capital social es la suma de recursos actuales o virtuales de un individuo o grupo por el hecho de la posesión de una red durable de relaciones, de conocimientos y reconocimientos mutuos más o menos institucionalizados, es decir, la suma de los capitales y de los poderes de una tal red para movilizarlos. Este capital toma formas diversas según el espacio social en el que se sitúe. El capital político puede ser una forma de capital social. En este sentido es equivalente a mi concepción de Capital social. (iv) El Capital simbólico es la forma en que una u otra de las especies de capital precedente reviste cuando son percibidas reconociendo su lógica específica pe. de posesión y acumulación. Por tanto, no es un capital diferenciado. Los mecanismos de acceso al capital simbólico son la escuela y las ideologías, que son dimensiones y funciones de simulación y ocultación, como conjunto de representaciones deformadas de las relaciones sociales producidas por un grupo o una clase que legitima así explícitamente sus prácticas, Bourdieu(1992), Arsant(1990).


2.2.El campo social en Collins.
Recordemos que es dentro de las teorías de las cadenas rituales que Collins trata la interacción (Collins, 1987). La idea fundamental es que en la interacción los sujetos sociales ponen en juego sus recursos para sacar el máximo provecho en el intercambio dentro de las situaciones sociales. Collins habla de estos recursos entre los que se encuentran: (i) la energía emocional como un sentimiento positivo de (y sobre) uno mismo en la situación; y (ii) el capital cultural como almacén de símbolos expresables especialmente con relación al reconocimiento, al prestigio, a la autoridad de los miembros del grupo y a las condiciones materiales de control. En el intercambio se aumenta la energía emocional y el capital cultural por medio de su utilización como recurso donde la conversación y el habla son los principales vehículos del intercambio.

Collins establece también una tipología mínima situacional: (i) la del trabajo/práctica son situaciones que implican el gasto de energía emocional y capital para establecer el lugar de uno en el grupo y su jerarquía de autoridad, la división de trabajo y sistema de ordenación; (ii) la ceremonial son situaciones que giran en torno al desarrollo de la energía conversacional a fin de emitir rituales apropiados que puedan aumentar la implicación de uno como miembro del grupo; (iii) y la social, son situaciones que utilizan recursos para incrementar el standing, promover la autoridad, el prestigio y para asegurar coaliciones favorables. Cuando los actores se sienten bien, esto es, cuando aumentan los niveles de energía emocional e incrementan su capital cultural afirmando su sentido de miembros del grupo, y quizás su posición favorable en él, entonces, probablemente, están dispuestos a llevar a cabo o a reparar encuentros conversacionales.

Los mecanismos de interacción giran, en Collins, en torno a la manera de cómo llevar a cabo, utilizar y determinar en las situaciones los recursos conversacionales requeridos o adecuados al objetivo de aumentar la energía emocional y el capital cultural. Si tales beneficios no se llevan a cabo la energía emocional puede aumentar inicialmente pero si los beneficios siguen sin lograrse la energía motivacional tiende a disminuir. En consecuencia los actores tratan de evitar tales situaciones. Si no es posible, el habla y la conversación serán superficiales, ritualizados con pocas inversiones de energía y capital. Inversamente si los beneficios son altos los niveles de energía y los deseos de usar recursos culturales aumentan lo que se traduce también en una animada conversación y habla ya que se da un sentido de pertenencia y solidaridad en y con los miembros del grupo. He aquí unas pautas o lógicas interaccionales y, en el fondo, una manera de modelarla a partir de la composición de dos valores, el emocional y el cultural

Con relación al modelo del intercambio introduce la satisfaccción de las necesidades de los miembros del grupo como última recompensa y reconoce el significado del habla/conversación en las relaciones de intercambio. También completa el modelo etnometodológico al clasificar las situaciones en tipos de recursos conversacionales (Turner, 1988).


3. Los Valores, Campos y Capitales sociales
Como se viene anunciado he reducido a cuatro los Campos, Valores o Capitales básicos estructurados, ordenados o establecidos por el poder, además de un quinto Valor o Campo alternativo/a en tanto que irreductible a los primeros. La distinción básica que establezco entre los cuatro valores, campos y capitales básicos (uso, cambio-económico, signo-cognitivo y social-relacional) y el quinto como valor y campo de los espacios sociales alternativos tiene que ver con la capacidad de las interacciones correspondientes de ser meramente reproductoras, para lo cuatro primeros, o productoras de la realidad social para el quinto; esto es, o de continuar reificando o generando realidad social y de consolidar y redundar en las estructuras realmente existentes o de producir identidades alternativas a las ya predeterminadas.

Evidentemente hay más identidades sociales que las de estos campos pe. las de la educación, la política, los supermercados, la medicina, la religión, etc., además de las otras identidades que pueden ser atribuidas a cualquier objeto o acontecimiento; pero lo que se afirma aquí es que los cuatro valores, campos y capitales forman "base" en el sentido de que todas las pertinencias sociales que caen bajo el dominio de lo legitimado y apropiado son combinación de dichos campos fundamentales (o matriz germinal) de lo social estructurado.


3.1. Los Valores/Campos/Capitales establecidos y objetivados

Los valores, campos y capitales establecidos lo son porque poseen ya dueños y por tanto, en su lógica y dinámica, la interacción solamente sirve o para redundar en dicha apropiación o para cambiar de dueño. Por ello, porque se inscriben en el orden social existente y de él toman su "estática y dinámica" están reificados además de potencialmente codificables. Por ello también estos valores, campos y capitales configuran la identidad fundamental que poseen las cosas, las actividades, los agentes sociales, los proyectos y los soportes de las situaciones como plusvalías de la interacción social en el Valor, como dinámica en los Campos y como apropiación en el Capital. Cualquier otra identidad resultado de la interacción, que se instale en equilibrio estable y estructurado, se engrosaría en la colección de alguno de estos campos reproductores

Dichos campos son pues "improductivos" en el sentido de que son reproductivos, no porque no generen cosas, bienes o intercambios, lo hacen mucho y en abundancia, sino porque lo que producen es redundante y reiterativo socialmente hablando. Por ello son más susceptibles de naturalizarse (o están ya naturalizados) ya que su presencia es reproducible a partir de unos moldes incorporándose a nuestras vidas como lo más natural del mundo: están en el orden que nos rodea y van de sí ya que están ahí desde el inicio de nuestra socialización. No es que sean estáticos: nacen y se reproducen, actúan y se ejercen en la interacción, informan y conforman las situaciones y se refuerzan redundantemente sobre sí mismos.

En dichos Valores o Campos se dan agentes y proyectos que se corresponden y con ellos se identifican. Estos agentes se encuentran ‘a gusto’ en dichos dominios, bien en su piel, conocen su lógica y manejan o manipulan la interacción correspondiente. En realidad, estos agentes se perpetúan en dichos campos. Correspondientemente otros agentes y proyectos son, a su vez, dominados y subproductos de dichos campos; es una condición de su orden y estabilidad. El reino de estos capitales es el de su desigual distribución

Dentro de estos campos y en su propia lógica no hay garantías de regeneración y producción; dentro de su propia dinámica ni se puede generar su propia negación, ni su crítica radical, ni tampoco cualquier posibilidad alternativa o utópica: su sonido es el play back de lo ya sabido, apropiado y de lo desigualmente distribuido. Valor, Campo y Capital se autoreproducen redundantemente: el Capital crea su campo y sus valores que son medios e identidades para apropiarse del capital que reproducen. Así, campos y valores se consolidan de manera hegemónica en formas de capital.

En dichos Valores y Campos pueden definirse unos atributos intrínsecos al campo. Se trata de (i) una identidad social fundamental o valor propio fundamental: uso, cambio, signo y relacional social; (ii) un tipo de medición, una "métrica"; iii) una lógica propia de la interacción que actúa bajo el dominio del campo. Pero precisamente porque no todo está dominado hablaré también de Valores Alternativos que se mueven en una lógica irreductible a los precedentes sin posibilidad de composición con ellos.



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