Razonamiento al proceso que permite extraer conclusiones a partir de premisas o acontecimientos dados, o sea obtener a partir de algo conocido algo nuevo, es una actividad inferencial. Para la perspectiva clásica



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El razonamiento
Se entiende por razonamiento al proceso que permite extraer conclusiones a partir de premisas o acontecimientos dados, o sea obtener a partir de algo conocido algo nuevo, es una actividad inferencial.
Para la perspectiva clásica esta facultad es exclusiva de los seres humanos.

Para la perspectiva evolucionista es compartida con otros animales de nuestra misma escala evolutiva. Por ejemplo los chimpancés pueden realizar actividades inferenciales.


La distinción más clásica es la que diferencia razonamiento inductivo del razonamiento deductivo.
Razonamiento deductivo. Conduce de lo general a lo particular.
El silogismo es la tarea más representativa del razonamiento deductivo.

  • Constituido por tres proposiciones, premisa mayor, premisa menor y conclusión.

  • La conclusión resulta de las premisas.

  • Contiene tres términos principales, término mayor (predicado de la conclusión), término menor (sujeto de la conclusión) y el término medio (aparece en las premisas y no aparece en la conclusión).

  • Las proposiciones tienen dos características: cantidad (universales o particulares) y calidad (afirmativas o negativas).

  • Son tautológicas porque no aportan conocimiento nuevo. Si bien el contenido está implícito en las premisas, el resultado de las combinaciones que se expresa en la conclusión es distinto al de las premisas.

  • Su función no es determinar la verdad de los conocimientos, ya que su función es expositiva. Si se parte de algo falso igual funcionaría.

  • Resulta informativa porque hace evidente información que antes de la deducción no lo era.

Existen dos perspectivas, los que afirman que el ser humano posee una competencia lógica innata y los que consideran que al ser una habilidad debe ser adquirida. Se suma una tercera en carácter de mediadora que plantea una racionalidad variable.


Inferencias condicionales. Contiene dos premisas y una conclusión, siempre el condicional “si … entonces …”. En lógica no interesa el contenido de las proposiciones que se las denomina con las letras P y Q, y pueden ser verdaderas o falsas.
Dos tipos de inferencias válidas son el Modus Ponens y el Modo Tollens.
Modus Ponens. A partir de la afirmación del antecedente se obtiene necesariamente la afirmación del consecuente.

Ejemplo:
Modus Tollens. A partir de la negación del consecuente se obtiene la negación del antecedente.


Las investigaciones revelan que la gente acepta en forma casi unánime como inferencia válida el Modus Ponens pero se resiste a considerar el Modus Tollens,
Wason y el “problema de las cuatro tarjetas”

La experiencia consiste en presentar al sujeto cuatro tarjetas, en las que se ve una sola cara de las mismas. Las cuatro tarjetas tienen en su cara visible una vocal, una consonante, un número par y un número impar (E, K, 4 y 7). Se le pide que indique la tarjeta o tarjetas que se necesita dar vuelta para saber si la regla es falsa o verdadera. La regla es “Si un carta tiene una vocal en un lado, entonces tiene un número par en el otro”. Según los resultados de la investigación que lleva a cabo Wason solo el 10% de las personas indican las tarjetas que hay que dar vuelta para solucionar el problema. De lo que se deduce que la lógica no es innata como algunos suponen.


Esta misma experiencia la llevamos a cabo en dos adultos a quiénes se les mostró las cuatro tarjetas tal como la experiencia de Wason e indicando la misma consigna. Ambos adultos han coincidido en las respuestas, darían vuelta las tarjetas que tienen la vocal E y la que tiene el número 4.

Estas respuestas son las que según la experiencia de Wason tienen una mayor frecuencia. Es incorrecta porque si se da vuelta la carta que tiene la vocal y del otro lado tiene el número par, nos dice que se cumple la regla pero no en la totalidad de las tarjetas. Y por otro parte dar vuelta la carta que tiene el número par no tiene sentido, porque más allá de lo que tenga la carta detrás no invalida la regla. Lo correcto sería dar vuelta las cartas que tienen en su cara visible la vocal E y el número 7, porque la combinación que invalida la regla es vocal – número impar. O sea es más fácil falsar que verificar. Dar vuelta la carta con la vocal E implica el modus ponens y dar vuelta la carta con el número 7 (no q) y no encontrar una vocal permite saber que la regla es verdadera a través del modus tollens.


La misma experiencia fue realizada por otros investigadores pero modificando el contenido de las tarjetas, en lugar de lo abstracto algo de contenido familiar. La regla es “si una persona quiere beber cerveza debe tener más de 18 años”. Las tarjetas son cuatro, dos tienen a la vista las edades (una mayor de 18 y la otra menor de 18), y las otras dos tarjetas el tipo de bebida (cerveza o gaseosa). En esta experiencia los resultados correctos se incrementan a un 62% superior al 10% obtenido en el caso de los contenidos abstractos. La respuesta correcta es dar vuelta la tarjeta que dice “bebe cerveza” y la que dice “16 años”.
Esta experiencia la hemos llevado a cabo con los dos adultos que realizamos la experiencia de tarjetas con contenido abstracto y que recordamos respondieron incorrectamente. Los resultados para esta experiencia de tarjetas con contenido familiar son los siguientes: Uno de los adultos responde en primera instancia, que daría vuelta las tarjetas que dicen “bebe cerveza” y la que dice “25 años”, luego lo modifica y responde que en lugar de dar vuelta la que dice “25 años” daría vuelta la que dice “16 años”. El otro adulto directamente responde que daría vuelta las tarjetas que dicen “bebe cerveza” y la que dice “16 años”. Ambos responden correctamente a diferencia de la experiencia anterior. Según los resultados parece ser que ante una información con sentido es más fácil imaginar las intenciones y por ende arribar a una resolución satisfactoria.
Razonamiento Inductivo. Conduce de lo particular a lo general.

Es aquel que a partir de premisas particulares se obtienen conclusiones generales. Es más poderosa que la deductiva porque va de lo observado a lo no observado.

Mill afirma que el todos de las premisas es igual al todos de la conclusión en un razonamiento deductivo, en cambio en un razonamiento inductivo el todos de la premisa es un número finito (observable) y el todos de la conclusión es un número infinito y por lo tanto no observable. De aquí se desprende su carácter probabilístico, ya que no conduce a un conocimiento necesariamente verdadero sino probablemente verdadero, a partir de la observación repetida de un fenómeno. Puede ser fuerte o débil según la probabilidad de validez de las premisas.
Abducción. PIerce sostiene que todo conocimiento surge por inferencia. Establece tres tipos de inferencias:


  • Inferencia inductiva: Si es verdad un número de casos de un conjunto se presupone que es verdad para todo el conjunto.

  • Inferencia deductiva: parte de una ley general, es un silogismo.

  • Inferencia abductiva: consiste en elaborar una conjetura o hipótesis explicativa.

Pierce sostiene que es el único tipo de inferencia que permite crear, es decir gracias a él surgen las ideas novedosas. Y afirma además que es instintiva del hombre esta capacidad. Pierce se opone a las perspectivas positivistas que plantean que solo la inducción y deducción son responsables del desarrollo de la ciencia, ya que para el todo conocimiento científico o de la vida cotidiana es producto de la abducción.

La abducción es un proceso de formación de hipótesis explicativas que trata de proba que algo debe ser.

Pierce plantea un triple proceso y en el siguiente orden:

1º abducción: planteo de una hipótesis

2º deducción: extraer conclusiones a partir de dicha hipótesis

3º inducción: puesta a prueba de dichas consecuencias y por ende de la hipótesis.



Para concluir este análisis se intenta dar respuestas a los siguientes interrogantes:
¿Cuál de los razonamientos se pone en juego en situaciones abstractas y en la vida cotidiana?

Según los resultados arrojados por la experiencia de Wason, en situaciones abstractas hay una marcada tendencia razonar a partir de la inferencia válida del tipo Modus Ponens, si bien es más fácil falsar se tiende a verificar, conduciendo a respuestas incorrectas ante la resolución de problemas lógicos. En cambio cuando la situación es en relación a la vida cotidiana se implica el tipo de inferencia Modus Tollens, aquí resulta más fácil imaginar las intenciones y por lo tanto lograr respuestas correctas con mayor frecuencia que en situaciones abstractas.


¿Estas reglas son innatas o se logran a través del desarrollo?

Existen dos perspectivas, los que afirman que el ser humano posee una competencia lógica innata y los que consideran que al ser una habilidad debe ser adquirida. De acuerdo con los resultados antes expuestos en relación a la experiencia de Wason, más los obtenidos a partir de la experiencia con los dos adultos incluidos en el presente análisis, se puede deducir que la lógica no es innata como algunos suponen, ya que solo el 10% resuelve de manera correcta el planteo del problema.


¿Los animales infieren? ¿Cómo infieren?

Para la perspectiva evolucionista el razonamiento, que es una actividad inferencial, es compartida con otros animales de nuestra misma escala evolutiva. Por ejemplo los chimpancés pueden realizar actividades inferenciales.



Los animales pueden inferir, es decir ante un estímulo nuevo atribuirle propiedades de uno ya existente. Como modo de organizar la experiencia, generalizan a partir de las semejanzas, y esto les permite subsistir como especie, prediciendo la conducta de otros y la propia. Por ejemplo ante un animal de características similares a uno peligroso, toman una actitud de defensa. Pero esto ocurre solo ante la presencia de estímulos. A diferencia del hombre que sin la presencia de un estímulo puede estar pensando en una situación totalmente en abstracto y planificar su acción, o predecir cuál será la acción del otro. La diferencia clave es el lenguaje que complejiza las categorizaciones de lo que acontece a nuestro alrededor, y por ende del pensamiento.





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