¿Qué es un Recurso Didáctico?



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¿Qué es un Recurso Didáctico?

Comenzaremos con una definición sencilla de recurso didáctico. Un recurso didáctico es cualquier material que se ha elaborado con la intención de facilitar al docente su función y a su vez la del alumno. No olvidemos que los recursos didácticos deben utilizarse en un contexto educativo.

Es todo aquel medio material (proyector, libro, texto, video…) o conceptual (ejemplo, simulación…) que se utiliza como apoyatura en la enseñanza, normalmente presencial, con la finalidad de facilitar o estimular el aprendizaje.

¿Qué Funciones desarrollan los recursos didácticos?

A continuación lo resumiremos en seis funciones:


  1. Los recursos didácticos proporcionan información al alumno.

  2. Son una guía para los aprendizajes, ya que nos ayudan a organizar la información que queremos transmitir. De esta manera ofrecemos nuevos conocimientos al alumno.

  3. Nos ayudan a ejercitar las habilidades y también a desarrollarlas.

  4. Los recursos didácticos despiertan la motivación, la impulsan y crean un interés hacia el contenido del mismo.

  5. Evaluación. Los recursos didácticos nos permiten evaluar los conocimientos de los alumnos en cada momento, ya que normalmente suelen contener una serie de cuestiones sobre las que queremos que el alumno reflexione.

  6. Nos proporcionan un entorno para la expresión del alumno. Como por ejemplo, rellenar una ficha mediante una conversación en la que alumno y docente interactúan …

Características:

- Es un instrumento

- Inciden en la transmisión educativa

- Se conciben en relación con el aprendizaje

- Afectan a la comunicación educativa

Categorías/clasificaciones - Materiales y conceptuales.

- Orales, escritos, audiovisuales.
Bloques lógicos

Los bloques lógicos constituyen un recurso pedagógico básico destinado a introducir a los niños en los primeros conceptos lógico-matemáticos.

Constan de 48 piezas solidas, generalmente de madera o plástico, de fácil manipulación. Cada pieza se define por cuatro variables: color, forma, tamaño y grosor. A su vez, a cada una se le asignan diversos valores.

El color tiene tres valores: rojo, azul y amarillo. La forma tiene cuatro valores: cuadrado, círculo, triángulo y rectángulo. El tamaño tiene dos valores: grande y pequeño. El grosor tiene dos valores: grueso y delgado. Cada bloque se diferencia de los demás al menos en una de las características, en dos, tres o en las cuatro.

Los bloques lógicos se constituyen de la siguiente forma:



Cuadrado

Rojo


Grande

Grueso


Cuadrado

Rojo


Grande

Delgado


Cuadrado

Rojo


Pequeño

Grueso


Cuadrado

Rojo


Pequeño

Delgado


Cuadrado

Azul


Grande

Grueso


Cuadrado

Azul


Grande

Delgado


Cuadrado

Azul


Pequeño

Grueso


Cuadrado

Azul


Pequeño

Delgado


Cuadrado

Amarillo

Grande

Grueso


Cuadrado

Amarillo

Grande

Delgado


Cuadrado

Amarillo

Pequeño

Grueso


Cuadrado

Amarillo

Pequeño

Delgado


Círculo

Rojo


Grande

Grueso


Círculo

Rojo


Grande

Delgado


Círculo

Rojo


Pequeño

Grueso


Círculo

Rojo


Pequeño

Delgado


Círculo

Amarillo

Grande

Grueso


Círculo

Amarillo

Grande

Delgado


Círculo

Amarillo

Pequeño

Grueso


Círculo

Amarillo

Pequeño

Delgado


Círculo

Azul


Grande

Grueso


Círculo

Azul


Grande

Delgado


Círculo

Azul


Pequeño

Grueso


Círculo

Azul


Pequeño

Delgado


Triángulo

Rojo


Grande

Grueso


Triángulo

Rojo


Grande

Delgado


Triángulo

Rojo


Pequeño

Grueso


Triángulo

Rojo


Pequeño

Delgado


Triángulo

Azul


Grande

Grueso


Triángulo

Azul


Grande

Delgado


Triángulo

Azul


Pequeño

Grueso


Triángulo

Azul


Pequeño

Delgado


Triángulo

Amarillo


Grande

Grueso


Triángulo

Amarillo


Grande

Delgado


Triángulo

Amarillo


Pequeño

Grueso


Triángulo

Amarillo


Pequeño

Delgado


Rectángulo

Rojo


Grande

Grueso


Rectángulo

Rojo


Grande

Delgado


Rectángulo

Rojo


Pequeño

Grueso


Rectángulo

Rojo


Pequeño

Delgado


Rectángulo

Azul


Grande

Grueso


Rectángulo

Azul


Grande

Delgado


Rectángulo

Azul


Pequeño

Grueso


Rectángulo

Azul


Pequeño

Delgado


Rectángulo

Amarillo


Grande

Grueso


Rectángulo

Amarillo


Grande

Delgado


Rectángulo

Amarillo


Pequeño

Grueso


Rectángulo

Amarillo


Pequeño

Delgado

Sirven para poner a los niños ante una serie de situaciones tales que les permita llegar a adquirir determinados conceptos matemáticos y contribuir así al desarrollo de su pensamiento lógico.

Con este material adquieren primero un conocimiento físico de los bloques, saben que éste es un círculo rojo, o que aquél es un triángulo azul. Además, aprenden la relación que se establece entre los bloques, es decir, que son “iguales” en cuanto al color, pero son “diferentes” en cuanto a la forma, o que unos es más grande o más delgado que otro. Estas relaciones (ser igual a…, ser diferente a…, ser mayor que…) no se encuentran en cada bloque aislado, y su conocimiento es el producto de una construcción mental hecha a partir de la experiencia obtenida en la actividad manipulativa con los bloques lógicos, la cual proporciona una base concreta para la abstracción.

A partir de la actividad con bloques lógicos, el niño llegará a:


  • Nombrar y reconocer cada bloque.

  • Reconocer cada una de sus variables y valores.

  • Clasificarlos atendiendo a un solo criterio, como puede ser la forma o el tamaño, para pasar después a considerar varios criterios a la vez.

  • Aplicar los conceptos topológicos.

  • Compararlo bloques estableciendo las semejanzas y las diferencias.

  • Realizar seriaciones siguiendo distintas reglas.

  • Unir conjuntos disjuntos. Establecer la relación de pertenencia.

  • Adquirir la noción de conjunto complementario a través de la negación.

  • Realizar la intersección de dos o más conjuntos.

  • Emplear las conectivas lógicas (conjunción, disyunción, implicación).

  • Definir elementos por la negación.

  • Desarrollar el simbolismo.

  • Señalar contradicciones lógicas.

  • Introducir el concepto de número.

  • Establecer relaciones de coordinalidad.

  • Realizar transformaciones lógicas.

  • Iniciarse en los juegos de reglas.

A partir de los bloques lógicos se han diseñado otros juegos similares basados en los mismos principios teóricos y que persiguen los mismos objetivos. Los más importantes son:

Baraja lógica.

Las variables consideradas son forma, color y cantidad. Se pueden asignar los valores que se deseen, por ejemplo, cuatro colores, tres formas y en cantidad 1, 2, 3. La innovación de este material es que sirve para introducir además el cardinal y que es de fácil construcción en la escuela.

Juego lógico pre numérico.

Las mismas variables que la baraja, pero se utilizan dibujos figurativos (casas, coches, barcos, animales…) en lugar de figuras geométricas.

Para construir bloques lógicos podemos utilizar: cartulina de colores, laminas de plástico de colores, lápiz o rotulador, corcho o lamina de goma-espuma, tijera. Se pueden seguir los siguientes pasos:

Buscar un modelo de material rígido que permita marcar la silueta.

Poner el modelo sobre las cartulinas o papel plástico de los colores correspondientes, marcar el contorno con un lápiz o rotulador.

Cortar las figuras geométricas.

Para confeccionar las piezas gruesas se puede cortar la figura doble y meter entre ambas una lámina de corcho o goma-espuma, pegarla y recortar los lados.

Si se han realizado en cartulina, conviene plastificarlas, con el fin de que adquieran una consistencia más rígida y que no se deterioren fácilmente.

Otros materiales para fabricar son: madera de dos grosores diferentes, sierra o segueta, lijas, tapaporos, pintura, pincel. Los pasos a realizar son los siguientes:



  • Marcar la silueta sobre la madera con un modelo.

  • Cortar con una sierra o segueta hasta obtener las piezas. Lijar las asperezas de los bordes.

  • Aplicar tapaporos para dar un aspecto más liso.

  • Pintar las piezas de colores.

  • Si se quiere introducir la variable tacto, pegar una lija de aspereza media sobre las superficies o caras.

Ábaco


A través de su utilización el niño llega a comprender los sistemas de numeración y el cálculo de las operaciones con números naturales.

Consta de un marco o soporte de madera y una serie de varillas metálicas paralelas que pueden estar colocadas horizontal o verticalmente, en estas varillas van ensartadas una serie de bolas o anillos de diferentes colores.

Cada varilla representa un orden de unidades, que en el sistema de numeración decimal serían las unidades, decenas, centenas, unidades de mil…

Las bolas de cada varilla pueden ser de diferente color y tienen que ser fácilmente manipulables por los niños.

El ábaco sirve básicamente para iniciar y afianzar el cálculo de las operaciones con números naturales.

Antes de utilizarlo es conveniente que se haya trabajado la noción de cantidad, que el alumno tenga el concepto de número y se haya practicado la coordinabilidad.

El conocimiento matemático en los niños pasa por tres fases: una manipulativa, otra gráfica y por último, la simbólica. Con el ábaco se puede introducir esa primera fase manipulativa en lo que refiere al cálculo.

El ábaco posibilita el conocimiento del valor de las cifras dentro de un número y facilita la mejor comprensión del cero.

La iniciación del cálculo a partir de una representación numérica abstracta provoca a menudo conceptos erróneos. La enseñanza de la suma con trucos como el de “me llevo 1” consigue que los alumnos aprendan mecánicamente, pero no comprendan lo que significa, con el uso del ábaco ven con claridad lo que significa “llevarse 1” y cuál es el valor de ese 1.

A través de las actividades con el ábaco, los niños pueden comprender:



  • Los sistemas de numeración, como se forman las unidades de orden superior.

  • El procedimiento para representar los números naturales.

  • El valor relativo de las cifras, en función de las posiciones que ocupan.

  • Los procedimientos del cálculo, aplicándolos de forma razonada y no mecánica.

Esta comprensión posibilitará a su vez que el niño alcance:

  • La representación mental de las operaciones, lo que facilita el cálculo mental y la realización de forma abstracta de operaciones más complejas.

  • La práctica razonada del cálculo, que le permitirá más adelante el uso racional de la calculadora.

Existen diversos tipos de ábacos, y pueden clasificarse en función de varios criterios: la disposición de las varillas, el material, etc.

Ábaco vertical

Se caracteriza porque las varillas están dispuestas verticalmente sobre una base o soporte, generalmente de madera. El número de varillas es variable, depende del campo numérico sobre el que se quiera trabajar. En el ciclo inicial hay que comenzar por utilizar dos varillas, que corresponderían a las unidades y a las decenas, cuando se hayan dominado estas, se podrá utilizar la tercera, correspondiente a las centenas, y así sucesivamente.

En cada varilla hay 10 bolas del mismo color, las distintas varillas tiene bolas de diferente color.

Puede tener las varillas abiertas o, para más seguridad, pueden clavarse en el soporte de madera los dos extremos de las varillas formando una “U” invertida.

Ábaco horizontal

También está el ábaco horizontal, en el cual las varillas están clavadas en un marco de madera de forma vertical y paralelas entre sí. Su manejo tiene mayor dificultad que el ábaco vertical, por el número de varillas y por no poder sacar o eliminar de la vista las bolas no necesarias.

Para una de sus posibles construcciones se necesitan un trozo de madera de 10x20 cm aproximadamente de superficie y unos 2 cm de grueso, una plancha de madera fina, berbiquí, varillas metálicas, treinta bolas de plástico o madera de tres colores diferentes. Los pasos a seguir son:



  • Taladrar con el berbiquí el soporte de madera gruesa, hasta hacer dos filas de tres agujeros, equidistantes entre sí.

  • Introducir las varillas en una fila de agujeros fijándolas bien.

  • Ensartar 30 bolas de colores, en cada varilla 10 de un mismo color.

  • Clavar el otro extremo de las varillas metálicas en los restantes agujeros practicados.

  • Colocar una tabla vertical en el centro, entre las tres filas de varillas, con el fin de que haga de pantalla y no perturbe la percepción visual de las bolas seleccionadas, quedando detrás del tablero las desechadas.

  • Para sujetar la tabla pantalla, si es posible, practicar una ranura en el centro del soporte de madera.

Regletas Cuisenaire

Material matemático destinado básicamente a que los niños aprendan la descomposición de los números e iniciarles en las actividades de cálculo, todo ello sobre una base manipulativa acorde a las características psicológicas del periodo evolutivo de los niños.

Consta de un conjunto de regletas de madera de 10 tamaños y colores diferentes, la longitud de las mismas va de 1 a 10 cm y la base es de 1 cm2. Cada regleta equivale a un número determinado: así, la regleta de color madera (o blanca), que es un cubo de 1 cm3, representa al número 1, la roja tiene 2cm de longitud y representa al número 2, de tal manera que la longitud de dos regletas blancas (o de color madera) es equivalente a la longitud de una roja.



Se emplean como recurso matemático de gran utilidad para la enseñanza de las matemáticas en las primeras edades. Es un material manipulativo, pero requiere que los niños tengan ya un cierto nivel de abstracción y hayan manipulado t trabajado previamente con material concreto y significativo.




Color

Tamaño

1

Blanca o color madera

1 cm x 1 cm2

2

Roja

2 cm x 1 cm2

3

Verde

3 cm x 1 cm2

4

Rosa

4 cm x 1 cm2

5

Amarilla

5 cm x 1 cm2

6

Verde oscuro

6 cm x 1 cm2

7

Negra

7 cm x 1 cm2

8

Marrón

8 cm x1 cm2

9

Azul

9 cm x 1 cm2

10

Naranja

10 cm x 1 cm2
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