Psicoanálisis de los cuentos de hadas



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PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS



Aprender a leer puede facilitar, más tarde, el

enriquecimiento de la propia vida se experimenta como una promesa vacía si las

historias que el niño escucha, o lee en este preciso momento, son superficiales

Estos libros infantiles es que estafan al niño lo que éste debería obtener de la experiencia de la literatura

Para enriquecer su vida, ha de estimular su Imaginación, ayudarle a desarrollar su intelecto y a clarificar sus emociones



Debemos ayudar al niño a que extraiga un sentido coherente del tumulto de sus sentimientos



Debe estar relacionada con todos los aspectos de su

personalidad al mismo tiempo



Literatura infantil



Fundación Spencer



Requiere énfasis una educación moral que le transmita, sutilmente, las ventajas de una conducta moral, no a través de conceptos éticos abstractos, sino mediante lo que parece tangiblemente correcto, El niño encuentra este tipo de significado a través de los cuentos de hadas.



No hay nada que enriquezca y satisfaga tanto, al niño y al adulto, como los cuentos populares de hadas.



Que el niño lea constituye un medio esencial para la educación, es una oportunidad para explorar aquellos cuentos de hadas



los cuentos aportan importantes

mensajes al consciente, preconsciente e inconsciente, sea cual sea el nivel de

funcionamiento de cada uno en aquel instante.

Estimulan su desarrollo al mismo tiempo, liberan al preconsciente y al inconsciente de sus pulsiones.

los niños tanto normales y con falencias cognitivasy a cualquier

nivel de inteligencia encuentran más satisfacción en los cuentos de hadas que en otras historias infantiles.





La creencia común de los padres es que el niño debe ser apartado de lo que más le preocupa: sus nsiedades

desconocidas y sin forma, y sus caóticas, airadas e incluso violentas fantasías.



LOS CUENTOS DE HADAS Y EL CONFLICTO EXISTENCIAL

Dickens reconoció el profundo impacto

formativo que los maravillosos personajes y aventuras de los cuentos de hadas habían causado en él y en su genio creativo.





El niño necesita comprender lo que está ocurriendo en su yo consciente y enfrentarse, también, con lo que sucede en su inconsciente



Tanto en el niño como en el adulto, el inconsciente es un poderoso

determinante del comportamiento





En este sentido, los cuentos de

hadas tienen un valor inestimable, puesto que ofrecen a la imaginación del niño nuevas dimensiones a las que le sería imposible llegar por sí solo



Padres creen que los niños deberían presenciar tan sólo la realidad consciente o las imágenes agradables, deberían conocer únicamente el lado bueno de las cosas, la vida real no siempre es agradable.



El psicoanálisis se creó para que el hombre fuera capaz

de aceptar la naturaleza problemática de la vida sin ser vencido por ella o sin ceder a la evasión





Freud



El hombre sólo logra extraer sentido a su existencia

luchando valientemente contra lo que parecen abrumadoras fuerzas superiores



Este es el mensaje que los cuentos de hadas transmiten a los niños, de diversas maneras: que la lucha contra las serias dificultades de la vida es inevitable, es parte intrínseca de la existencia humana, pero si uno no huye, sino que se enfrenta a las privaciones inesperadas y a menudo injustas, llega a dominar todos los obstáculos alzándose, al fin, victorioso.



Las historias, no mencionan ni la muerte ni el envejecimiento, límites de nuestra existencia, ni el deseo de la vida eterna, los cuentos de hadas enfrentan debidamente al niño con los conflictos humanos básicos.



Contrariamente a lo que sucede en las modernas historias infantiles, en los cuentos de hadas el mal está omnipresente, al igual que la bondad



Los cuentos amorales no presentan polarización o yuxtaposición alguna de personas buenas y malas, puesto que el objetivo de dichas historias es totalmente distinto. Estos cuentos o personajes tipo, como «El gato con botas», que hace posible el éxito del héroe mediante ingeniosos ardides.

Los profundos conflictos internos que se originan en nuestros impulsos primarios y violentas emociones están ausentes en gran parte de la literatura infantil moderna; y de este modo no se ayuda en absoluto al niño a que pueda vencerlos.

El pequeño está sujeto a sentimientos desesperados de soledad, experimenta una angustia mortal.





Los cuentos de hadas nos dicen, también, que si uno ha encontrado ya el verdadero amor adulto, no tiene necesidad de buscar la vida eterna.

Por el contrario, los cuentos de hadas se toman muy en serio estos problemas y angustias existenciales, Y a partir de entonces vivieron felices para siempre.



Estas historias le aseguran que, formando una verdadera relación interpersonal, uno puede escapar a la angustia de

separación que le persigue continuamente.



Al mismo tiempo que divierte al niño, el cuento de hadas le ayuda a comprenderse y alienta el desarrollo de su personalidad. Le brinda significados a diferentes niveles y enriquece la existencia del niño de tan distintas maneras, que

no hay libro que pueda hacer justicia a la gran cantidad y diversidad de contribuciones que dichas historias prestan a la vida del niño.





Este libro explica por qué los cuentos de hadas brindan contribuciones psicológicas tan positivas al crecimiento interno del niño.



Los cuentos de hadas son únicos, y no sólo por su forma literaria, sino también como obras de arte totalmente comprensibles para el niño, cosa que ninguna otra forma de arte es capaz de conseguir



El cuento es en sí una obra de arte, y no lograría ese impacto psicológico en el niño si no fuera, ante todo, eso: una obra de arte.



Como obras de arte que son, estos cuentos presentan muchos aspectos que vale la pena explorar, además del significado y el impacto psicológico.



La mayor parte de los cuentos de hadas se crearon en un período en que la religión constituía la parte fundamental de la vida; por esta razón, todos ellos tratan, directa o indirectamente, de temas religiosos



El que un cuento sea más importante que otro para un niño determinado y a una edad determinada, depende totalmente de su estadio de desarrollo psicológico y de los problemas más acuciantes en aquel momento.



Del mismo modo que ignoramos a qué edad un determinado cuento será importante para un determinado niño, tampoco podemos saber cuál de los numerosos cuentos existentes debemos contar, en qué momento, ni por qué.

Tan sólo el niño puede revelárnoslo a través de la fuerza del sentimiento con que reacciona a lo que un cuento evoca en su consciente e inconsciente



Si el lector se siente estimulado a ir más allá de lo superficial, siguiendo su propio camino, obtendrá un variado significado personal de estas historias, que tendrán, a su vez, un mayor sentido para los niños a los que se las puedan contar.



Si explicamos a un niño por qué un cuento de hadas puede llegar a ser tan fascinante para él, destruimos, además, el encanto de la historia, que depende, en gran manera, de la ignorancia del niño respecto a la causa que le hace agradable un cuento.



Estas historias insinúan que existe una vida buena y gratificadora al alcance de cada uno, a pesar de las adversidades; pero sólo si uno no se aparta de las peligrosas luchas, sin las cuales no se consigue nunca la verdadera identidad.



Los cuentos de hadas, a diferencia de cualquier otra forma de literatura, llevan al niño a descubrir su identidad y vocación, sugiriéndole, también, qué experiencias necesita para desarrollar su carácter.



La mayoría de los niños se tropiezan con los cuentos de hadas sólo en versiones insulsamente embellecidas y simplificadas, que atenúan su sentido y les quitan cualquier significado profundo; versiones como las de las películas y las de los programas de T.V., en las que dichos cuentos se convierten en una simple

distracción superficial.



A través de la historia del hombre, nos damos cuenta de que la vida intelectual de un niño, exceptuando las experiencias inmediatas dentro de la familia, siempre ha dependido de historias míticas, Esta literatura tradicional alimentaba la imaginación del niño y estimulaba su fantasía. Al mismo tiempo, estas historias eran un importante factor de

socialización, ya que respondían a las más acuciantes preguntas del niño.





Los mitos y las leyendas religiosas íntimamente relacionadas, ofrecían un material con el que los niños podían formar sus conceptos sobre el origen y la finalidad del mundo, y sobre los ideales sociales que imitaba para formarse a sí mismo a semejanza de aquéllos.




LYDA NAYIBE GÓMEZ A CÓD. 083000322008





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