Presentación del ministro de trabajo y desarrollo laboral de la república de panamá, dr. Reynaldo e. Rivera, sobre modernización del estado y administración laboral: requerimientos y desafíOS



Descargar 22,45 Kb.
Fecha de conversión23.05.2017
Tamaño22,45 Kb.



XI CONFERENCIA INTERAMERICANA DE OEA/Ser.K/XII.10.1

MINISTROS DEL TRABAJO TRABAJO/doc.36/98

20 - 21 de octubre de 1998 21 octubre 1998

Viña del Mar, Chile Original: español


PRESENTACIÓN DEL MINISTRO DE TRABAJO Y DESARROLLO LABORAL

DE LA REPÚBLICA DE PANAMÁ, DR. REYNALDO E. RIVERA, SOBRE

MODERNIZACIÓN DEL ESTADO Y ADMINISTRACIÓN LABORAL:

REQUERIMIENTOS Y DESAFÍOS

Es indudable que discernir, hoy en día, sobre la existencia o no de la globalización, resulta a todas luces intrascendente. Su realidad y efectos los estamos palpando, en todos los ámbitos de la vida, tanto en la esfera política, económica, en lo social y en lo cultural. Es hecho que se ha presentado más allá de nuestra voluntad individual, por eso es ajeno que nos guste o no, que hayamos sido o no agentes activos de su presencia. En definitiva, es un hecho estratégico, que define situaciones sociales y económicas, por ende geopolíticas.


En consecuencia, el Estado, como tradicionalmente estaba concebido, en cuanto a sus elementos constitutivos, ha sufrido fundamentales cambios, al punto que, un concepto tan ínsito en él, como lo es el de la soberanía, se encuentra en franco proceso, no sólo de discusión sino inclusive, para muchos teóricos del tema, como un elemento que ya no es esencial a la naturaleza del Estado.
Lo anterior nos lleva de la mano a pensar en lo que se ha venido a denominar como la modernización del Estado. Este concepto lo entendemos como un proceso, dentro de la transformación mundial actual, que afecta a todos los pueblos, tanto del Continente Americano como del resto del planeta, prescindiendo si son desarrollados o subdesarrollados, del primero, segundo o tercer mundo, del Norte o del Sur. Todos debemos enfrentar decisiones extraordinariamente difíciles, ante los cambios estructurales que se demandan en los aspectos tecnológicos, científicos, económicos, sociales y culturales, entre los cuales lo laboral es uno y quizá, para nosotros lo más importante.
El resto es generalizado y debemos enfrentarlo con voluntad, permanencia y solidez, para lograr un mejor desarrollo socioeconómico, de cuyos frutos deben gozar todos los componentes de la sociedad.
Obviamente, las consecuencias producidas por la globalización no se contraen al concepto Estado, como ente abstracto sino que ella se hace sentir en todas y cada una de las instituciones y entes que lo integran, para mejor decir, afecta a toda la sociedad en su conjunto. Nadie puede en este caso, individual ni colectivamente, hacer como la vieja anécdota de la avestruz, hundir la cabeza en la tierra, rehuyendo la realidad y pensando que no nos afectará. El lesseférismo del liberalismo tradicional en esta ocasión histórica, no cuenta.
En correspondencia a esta realidad, los ministerios de trabajo deberán redefinir su misión, identificando los nuevos objetivos y en consecuencia, transformando sus estructuras, para constituirse en interlocutores válidos de los actores sociales. Si así no lo hiciéramos, estaríamos convalidando lo que amplios sectores laborales en el mundo afirman: que en el proceso de la globalización existen sectores o fuerzas que desean convertir a los ministerios de trabajo en cuasi inexistente expresión del Estado e inclusive, desaparecerlos.
Un perfil de la nueva misión de los Ministerios de Trabajo incluyen a nuestro juicio, adoptar los siguientes pasos, que consideramos básicos:
1. Que la función de inspección, en lo concerniente a salud ocupacional, seguridad e higiene y de medio ambiente de trabajo, se encaminen hacia acciones preventivas y educativas. Hay que superar el viejo concepto de la inspección laboral policiva, sin abandonar la coercitividad punitiva en los casos de extremo desconocimiento en aplicar las medidas rectificadoras.
2. Que el diálogo social y la concertación, constituyen mecanismos idóneos para:
a) La elaboración de políticas económicas y laborales;

b) La promoción del empleo, la capacitación y la formación profesional; y

c) La solución alternativa de los conflictos.
3. Establecer un sistema de información laboral que contribuya a la elaboración de políticas del sector y las políticas macroeconómicas que se derivan de él.
4. Promover el fortalecimiento de la negociación colectiva, sobre la base de la equidad, especialmente, de manera directa entre los actores sociales, procurando el enriquecimiento de los puntos a negociar en búsqueda de lograr la mayor productividad y mejorar significativamente la calidad de vida de los trabajadores.
5. Velar de manera equilibrada por la más amplia libertad sindical, procurando la adecuada aplicación de las normas que protegen el derecho de asociación de los trabajadores.
6. Fomentar el surgimiento y fortalecimiento de una nueva cultura en previsión de los conflictos laborales, que suelen afectar gravemente las fuentes de trabajo. En este aspecto, es vital procurar impulsar el desarrollo de una estrategia de negociación basada en el concepto de comunidad de intereses entre los actores sociales, abandonando el tradicional proceso de negociación basado en posiciones de grupo o de sector.
7. Fomentar el desarrollo de una política que fortalezca los objetivos de la seguridad social de los trabajadores y el respeto a sus derechos y beneficios laborales.
Para el logro de su misión, los Ministerios de Trabajo deberán desarrollar un nuevo modelo de administración del trabajo, fundándonos en tres ejes temáticos:
1. Desarrollo de los recursos humanos;

2. Mejoramiento de la calidad de los servicios;

3. Adecuación a los cambios tecnológicos.

En este sentido podemos afirmar que en cuanto a los recursos humanos, se hace obligante una real conversión del funcionario encargado de la administración del trabajo, a objeto de que priorice las áreas de inspección y relaciones laborales.


Es incuestionable que los funcionarios públicos de los Ministerios de Trabajo fueron formados bajo un modelo que ha sido modificado con la Globalización y consiguiente necesidad de modernización del Estado.
La gestión de los recursos humanos en el nuevo modelo de administración del trabajo, deberá basarse en los principios de calidad y transparencia en el servicio. Para asumir estas responsabilidades, los funcionarios deberán orientar a los actores sociales en la nueva cultura laboral.
En cuanto al mejoramiento de la calidad de los servicios, la nueva cultura laboral deberá propiciar la desburocratización de éstos y la dinamización de las estructuras y procedimientos que faciliten el entendimiento entre los actores sociales.
En relación con la adecuación a los cambios tecnológicos, los Ministerios de Trabajo deberán incorporar de manera sistemática, los cambios tecnológicos que apoyen los sistemas de información, capacitación y desarrollo de los recursos humanos.
En concordancia con la misión y los ejes temáticos arriba mencionados, es importante destacar, como experiencia más próxima a nuestra área geográfica y de trabajo que los Ministerios de Trabajo de Centroamérica y de la República Dominicana nos hemos planteado los siguientes objetivos para nuestros procesos de modernización:
1. Velar por el eficaz cumplimiento y protección de los derechos internacionalmente reconocidos, favoreciendo con ello, estructural y legalmente, los Ministerios de Trabajo, especialmente las Direcciones de Trabajo, la Inspección de Seguridad e Higiene, las relaciones laborales y de empleo.
2. Que se modernicen las estructuras administrativas de los Ministerios de Trabajo y Seguridad Social para que éstos cumplan con el papel de armonizadores de las relaciones entre empleadores y trabajadores.
3. Que en los procesos de modernización de los Ministerios de Trabajo sean facilitadores del desarrollo económico y social de nuestros países en lo particular y de la región centroamericana, en general.
4. Por medio del diálogo, la concertación y los medios alternativos de solución de conflictos, se puede lograr e inclusive mejorar el equilibrio y la paz en las relaciones laborales.
5. La generación de empleo mejora el desarrollo humano y estimula la productividad, haciendo uso de los avances tecnológicos.
6. Mejorar la prestación del servicio público por medio de la capacitación de los funcionarios, la tecnificación y sistematización de la información continental.
Estas experiencias son válidas hacerlas extensivas a un proceso de modernización continental.
Los Ministerios de Trabajo, con el objetivo de propiciar una nueva cultura laboral, deberemos actuar como guías, orientadores y asesores que procuremos alcanzar la equidad en el empleo, como medida para mejorar la calidad de vida de los trabajadores.
Nuestra actuación deberá fundarse en la concertación y el diálogo social. Debemos participar, conjuntamente con los actores sociales en la formulación de políticas económicas.
Promocionaremos la capacitación y la formación profesional, como paso previo para estimular la productividad y la competitividad. Todo esto, a nuestro juicio, contribuirá a lograr una mayor y mejor participación de nuestros países en los bloques económicos que surjan en el marco de la globalización.
Este proceso deberá conducirnos a la armonización de principios, regulaciones y procesos sustantivos, en el marco de nuestra idiosincrasia, nuestras realidades, nuestros recursos, la Constitución y las leyes de cada país.
Para tales efectos, se requerirá del apoyo político y económico de los gobiernos; de la asistencia técnica, tanto a nivel nacional como internacional; a la reconversión del recurso humano y al fomento de la inversión tecnológica.
Apreciados señores y señoras Ministros (as) asistentes a esta XI Conferencia Interamericana de Ministros de Trabajo, estoy convencido que el esfuerzo que desarrollemos para convencer a los actores sociales, en especial a los empresarios y trabajadores en desarrollar la modernización del Estado en la administración laboral, que nos hemos planteado, sin menoscabo de buscar el apoyo de fuerzas y organismos tan importantes como la OIT, la OEA, los partidos políticos, los gobiernos, especialmente los de aquellos países con mayor desarrollo económico y social, los comunicadores de masas, las iglesias, los organismos financieros internacionales y las organizaciones no gubernamentales, nos permitirá desarrollar en forma efectiva, la estrategia hacia la nueva cultura laboral, cónsona con las exigencias económicas y sociales del mundo globalizado, venciendo gradual, pero definitivamente los requerimientos y desafíos del presente y del futuro inmediato. La tarea es en gran medida pedagógica y no puede ser de otra manera frente a nuevos y desconocidos retos no cabe otra actitud que cambiar, siendo creativos, perseverantes y hasta temánticos, para convertir las utopías y los sueños en realidad. Este es el único camino para fortalecer da democracia, la solidaridad y la paz social por la que el ser humano lucha, desde que a alguien en la época de la prehistoria se le ocurrió - afortunadamente - la actividad recolectora por la de la productividad.


Recordemos la profunda meditación de Shekespeare, el gran escritor inglés: TO BE or not TO BE, SER o no SER que todos los Ministros y Ministras de Trabajo americanos que estamos hoy, en esta bella ciudad de Viña del Mar, en la hermana República de chile preferiremos SER, en el sentido transformador, los que venzamos los retos y daños laborales que nos impone el mundo globalizado de finales del Siglo XX. Con esto ayudaremos a las próximas generaciones a vencer los retos y desafíos que les impondrá hasta ahora, inimaginarios cambios que deparará a la humanidad el nuevo siglo. Muchas gracias.


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal