Postmodernismo y postcristianismo en la perspectiva biblica



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POSTMODERNISMO

Y POSTCRISTIANISMO EN LA PERSPECTIVA BIBLICA




No tomen la forma de este mundo, mas bien transfórmense al renovar sus mente, para que comprueben que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta.

Paráfrasis de Romanos 12:2

Saúl Rodríguez Pérez

30 de mayo de 2012

A DIOS SEA LA GLORIA

Contenido páginas



Introducción………………………………………………………………………………...2

PRIMERA PARTE

EL POSTMODERNISMO


  1. Definiendo el concepto………………………………………………………….3

  2. Causas de su origen…………………………………………………………...…3

  3. Propósito del postmodernismo…………………………………………………..4

  4. Algunas religiones del postmodernismo………………………………………...4

  5. Los “ismos” más sobresalientes en el postmodernismo………………………....6

SEGUNDA PARTE

EL POST-CRISTIANISMO


  1. Definiendo el concepto………………………………………………………….8

  2. La síntesis de nuestra era………………………………………………………..8

  3. Llamados a una transformación………………………………………………..11

TERCERA PARTE

RESPUESTA BÍBLICA SOBRE EL POSTMODERNISMO Y EL POST-CRISTIANISMO


  1. Definición de un “ismos”……………………………………………………....12

  2. Refutación de los “ismos”…………………………………………………...…13

  1. Hedonismo versus propuesta bíblica……………………………………………….13

  2. Relativismo versus propuesta bíblica………………………………………………14

  3. Individualismo versus propuesta bíblica…………………………………………...16

  4. Pluralismo versus propuesta bíblica………………………………………………..17

  1. Llamados a la aplicación de la verdad…………………………………………17


Conclusión……………………………………………………………………………........19

Referencias………………………………………………………………………………...20

INTRODUCCIÓN
La Sagrada Escritura es la única norma en asunto de fe y práctica para el creyente. Ella es la autoridad normativa. Sus principios deben dirigir y normar la totalidad de la vida. Esto significa que la familia, la iglesia institucional, el Estado, la actividad científica, la filosofía, la teoría e incluso las afirmaciones pre teóricas deben estar orientados por sus principios eternos. Por eso mismo, el cristiano debe someterse a una transformación que cosiste en renovar su entendimiento, pues su entendimiento debe estar subordinado a Cristo. Para ello es necesario conocer los principios bíblicos y bajo sus lentes evaluar el entorno cultural. El mundo es de Dios y el coloco al ser humano para desarrollar la cultura, pero por la influencia del pecado el ser humano ha pervertido su tarea. Por lo cual el mundo de Dios ha sido distorsionado.

En este trabajo se hablará primeramente sobre los valores más sobresalientes del postmodernismo, entendiendo que son la expresión de una cultura sin Dios. Se explicará su inicio, su motivación, sus expresiones religiosas y sus ismos. En segundo lugar se explicará la influencia que el postmodernismo ha tenido sobre la iglesia cristiana, dando como resultado una iglesia post-cristiana. Por último, se afirmaran los principios bíblicos los cuales se contraponen a los valores postmodernos.

Que estas páginas sean de bendición para ti apreciable lector.

PRIMERA PARTE



EL POSTMODERNISMO


  1. Definición del concepto

Se vive en un periodo de transición, donde los valores del modernismo languidecen y los presupuestos postmodernos asoman en el escenario. El postmodernismo es un movimiento cultural con bases en la ideología del irracionalismo, que ve la vida sin absolutos, sin certidumbre, sin ideales, sin bases fijas. Por lo cual el pesimismo y el escepticismo son comunes en esta era. El postmodernismo hace del relativismo, hedonismo, pesimismo, nihilismo, escepticismo, e individualismo, sus más grandiosos valores.

La cultura actual se debilita como sucediera con la civilización griega y romana; florecieron y se colapsaron. Es notorio que toda cultura no puede permanecer firme si descansa sobre bases débiles. Aquí también se aplica el principio bíblico que dice: todo lo que el hombre sembrare, eso también cosechará. En siglos pasados el hombre sembró la semilla del humanismo y ahora le toca recoger sus abundantes frutos. Esto indica que el hombre no puede ser la base sólida para la cultura.




  1. Causas de su origen

Este movimiento postmoderno surgió por causa del desencanto de las falsas promesas del modernismo. El modernismo había buscado erradicar las enfermedades, terminar con la pobreza y el retraso que representó la Edad Media. El hombre humanista se mostró optimista y con capacidad para establecer un paraíso terrenal. Sin embargo, todo esto resultó contraproducente; la industrialización trajo la contaminación y la destrucción acelerada de los recursos naturales; enfermedades aún más graves surgieron en la humanidad; la tecnología terminó re-emplazando al hombre en el trabajo; las armas nucleares y no nucleares se convirtieron en monstruos amenazantes y destructores. Incluso la primera y segunda guerra mundial demostró que el hombre ha fracasado una vez más, que su deseo de establecer un paraíso terrenal fue solamente una quimera. Por lo cual se ha levantado una ola de pesimismo cultural. Así fue como surgió el postmodernismo, como desencanto del modernismo.


  1. Propósito del postmodernismo

El postmodernismo trata de sepultar lo poco que queda del modernismo y con ello establecer sus propios paradigmas culturales. Trata destruir las bases de todo pensamiento racional, y sustituirlo con NADA. Parte de un paradigma nihilista para luego sostener el relativismo, su afán es destruir toda norma teórica, creencias, valores, e ideologías, promoviendo con todo esto una especie de anarquía conceptual, moral y estructural. Este movimiento penetra en la historia, en el arte, en la política; al decir verdad, en todas las estructuras del orden creacional.


  1. Algunas religiones del postmodernismo

El postmodernismo se opone a las religiones históricas, y sin embargo, no es neutral religiosamente, promueve la adoración de cualquier cosa o aspecto. Ciertamente el hombre postmoderno busca fatigosamente un significado para su vida. Esa búsqueda de significado es religiosa por naturaleza. El hombre postmoderno demuestra una vez más que el ser humano es religioso por naturaleza, que cuando Dios no vive en su corazón, termina fabricando su propio dios. Ahora la fe no es un asunto de convicción y relación con Dios sino simplemente la ilusión. A continuación se puntualizan algunas religiones de esta era.

El esoterismo: el hombre postmoderno se encuentra hastiado del racionalismo, ha caído en una gran depresión a tal grado que se encuentra decepcionado de su realidad y por ende se ha vuelto al esoterismo con el fin de encontrar un significado para su vida. Hay pues, un retorno a las creencias de la Edad Media donde todo lo inexplicable se le atribuía razones místicas. Los medios de comunicación impulsan este movimiento. Antonio Cruz afirma que tanto los “Horóscopos, astrología, ciencias ocultas, cartomancia, videncia y esoterismo barato compiten por abrirse paso en la sociedad del consumo. La radio y la televisión también se han hecho eco de tal tendencia y fabrican programas dirigidas a este importante sector de la audiencia.”1 Este aire esotérico impregna desde los más vulgares horóscopos hasta la sofisticada religión de la New Age. El esoterismo es una fusión de religiones orientales, y por lo tanto, paganas.
El satanismo: En esta era hay un rebrote del ocultismo, eh aquí, una vez más los grupos demoniacos, sectas satánicas se multiplican; esto es porque el hombre está fascinado por lo oculto y lo místico.

La música: Dios es el creador de la música, y los seres humanos son las únicas criaturas que tienen el deber y el privilegio de positivar y desarrollar este aspecto artístico. La música ha sido usada como recurso pedagógico y terapéutico, como un medio para adorar a Dios. La música es un grandioso regalo que Dios ha dado a los hombres, pero por causa del pecado ha sido distorsionada. De ser un medio para adora a Dios se ha convertido en un fin de adoración.

El rock en los años cincuenta sirvió para que los jóvenes pudieran protestar y pedir independencia. Por medio de la música trataban de buscar sentido a la vida. Eh allí el grito desgarrador en búsqueda de un significado para la vida. El arte musical comenzó a ser sacralizado y en el mayor de los casos a los propios artistas. Muchos grupos musicales han servido también para acercar el satanismo a los jóvenes; cabe mencionar al grupo “Kiss” (kings in satan’s Service), “Nazareth” y “Black Sabbath”, en muchas melodías el título de Satanás es comunicado.



El deporte: el deporte comienza a perder su naturaleza recreativa para convertirse en la adoración de los hombres. No significa que el deporte en sí mismo sea perverso, pero el hombre tiende a pervertir todo. Los estadios son como santuarios donde se dirigen los aficionados para contemplar la ceremonia sagrada de los partidos. Allí hay lágrimas, gritos obscenos, y un sentido profundo de tristeza si el partido pierde; pero hay devoción y euforia cuando el partido triunfa. En el fondo se encuentra en juego el prestigio del pueblo, ciudad, o del propio país.

Con voz potente se anuncia que no importa en que cosas creer, lo importante es creer. Cabe mencionar aquí que el hombre realmente tiene una gran necesidad de encontrar sentido para su vida y los cristianos tienen la responsabilidad de comunicar el evangelio del reino no solamente con argumentos sino con hechos.



  1. Los “ismos” más sobresalientes en el postmodernismo

Un «ismo» es la elevación o deificación de un aspecto de la vida, es idolatría en el sentido legal.

El hedonismo: el hedonismo no es un movimiento nuevo, lo vemos con anterioridad en la enseñanza de Epicuro, para él, el método de salvación era el placer, la filosofía era fundamental para la investigación de la felicidad humana. Algunos pensadores post-socráticos enseñaron que no había diferencia esencial entre un hombre y un animal, y que el hombre debería vivir como animal. De allí que, el hedonismo actual es solamente un rebrote de la filosofía epicureana y post-socrática. El hombre postmoderno se rige por la ley del facilismo, Jaime Morales afirma: “se trata de ganar plata fácil, lograr metas a muy corto plazo, hacer dietas milagrosas o utilizar objetos que adelgazan mágicamente, recurrir a comidas instantáneas o artefactos eléctricos que hacen todo velozmente.”2 La sociedad postmoderna al buscar lo fácil tiende a caer en el consumismo. El hedonismo también se manifiesta en el área sexual, se ha evolucionado del homo Sapiens al homo Sensibilis (un hombre que su valor máximo es el sentimiento). El placer se convierte en un ideal que debe ser apetecido. El amor y el compromiso de un hombre hacia la mujer y viceversa, se ha convertido en un mito, ahora lo que importa es la entrega sexual sin compromiso. El matrimonio que es una institución establecida por Dios donde los conyugues se comprometen mutuamente y hacen un pacto de fidelidad ante Dios, se ha convertido en un tabú. Por otra parte se enfatiza la libertad de la experiencia sexual y por ello el lesbianismo y la homosexualidad afloran con gran aceptación. El hedonismo sexual a través del exhibicionismo hace que la institución del matrimonio se vea amenazado por un libertinaje sexual, en la postmodernidad el hombre define su propia ética basada en el hedonismo mismo, donde nada puede ser condenado mientras este produzca placer.

El relativismo: el relativismo no acepta ni ve la existencia de una verdad absoluta, no reconoce la existencia de algún principio moral absoluto que rija la vida de los seres humanos. Lo que para alguien es verdad puede no serlo para otro, y ambos han de tener la verdad. De esta manera la verdad depende de cada individuo y de las circunstancias que le rodean. Al ser esto así, no existe una moral universal que considere legítimo o ilegítimo ciertos comportamientos en la sociedad. La verdad deja de ser total para volverse situacional. En este pensamiento no existe una verdad absoluta sino de perspectivas individuales. El hombre se vuelve legislador de sus propias leyes. El relativismo es posible porque en el postmodernismo se da la apertura a todo tipo de ideas sin el freno de la razón. Además este relativismo se convierte una tolerancia intolerante ya que rechaza todo tipo de valores absolutos. De allí que el cristianismo al afirmar que la Biblia proporciona principios absolutos sea considerada absurda y enemiga de este sistema.

El individualismo: La postmodernidad se caracteriza por la búsqueda de la satisfacción personal. En esta era “no hay una búsqueda del bien común, el individuo no se proyecta como servidor de la sociedad, sino mas bien, como alguien que se sirve de esta; se ha pasado de servidor a servido.”3 Jaime Morales describe un individualismo “donde el único que importa es el sí mismo. Mis estudios, mi desarrollo personal, mi autosuperación, mi mantenimiento económico, mi felicidad, etc. Hay poco tiempo para pensar en el otro en una sociedad con tanta competencia y agresividad. Es una época donde lo que importa es la propia felicidad, el propio bienestar, el bien de mí mismo, y no el bien común; ya no se busca el bien colectivo, sino el autocomplacerse y el autobeneficio.”4 El individualismo hace que el hombre se ame a sí mismo olvidándose de su prójimo a menos que le convenga. El mundo occidental en gran parte es narcisista, las personas se definen no por su existencia sino por su apariencia, si tienen un buen look, un buen estilo en el caminar. Se busca demostrar que soy el más importante, el más apuesto, con más belleza. El narcicismo en su máxima expresión lo encontramos “en el sobre cuidado que se le da al cuerpo, pues debe ser alto, delgado y juvenil, que sepa moverse con dinamismo, elegancia y que sea físicamente sexi.”5 La obsesión por guardar la línea, la eliminación de arrugas, los constantes chequeos médicos etc. En fin, se vive en su mundo de fantasías, enamorado de sí mismo.
SEGUNDA PARTE

EL POST-CRISTIANISMO
La ideología postmoderna ha influenciado a la iglesia produciendo una iglesia post-cristiana. Sin duda alguna la iglesia experimenta una persecución ideológica, Satanás ha mejorado su ataque, su arma es más sutil, esto hace que muchos cristianos ni siquiera se percaten de su asecho.

El postmodernismo es un movimiento cultural por decirlo de alguna manera, mientras que el post-cristianismo es la ideología del postmodernismo en la vida y práctica de la iglesia. El postmodernismo es un movimiento europeo pero también lo es el post-cristianismo. Esta ideología está alcanzando otros países gracias a la globalización. Estados Unidos de Norte América en gran parte es ya un país postmoderno donde también se incentiva la ideología post-cristiana. Es evidente que la cosmovisión postmoderna se ha inmiscuido en todas las áreas de la vida, incluyendo a la propia iglesia. Esta filosofía provoca un cambio en la visión y función de la iglesia, además la corrompe gradualmente.




  1. Definiendo el concepto

El término post-cristianismo sirve para describir aquella actitud regresiva del cristianismo. Parten del relativismo postmoderno, y siendo esto así, ven la vida y el mundo desde una perspectiva relativista. A estas alturas no encuentran una vinculación de los principios bíblicos con la vida en general. Este fenómeno se ha desarrollado principalmente durante la segunda mitad del siglo XX. Los efectos de este movimiento se revelan en el hecho de que en muchas zonas tradicionalmente cristianas, el cristianismo ya no es una religión dominante. En resumen, el post-cristianismo es un prescindir de la autoridad Escritural para vivir según el criterio de la ideología postmoderna.


  1. La síntesis de nuestra era

A continuación se enfatizarán algunos elementos postmodernos que son más tangibles en la vida de las iglesias postmodernas o post-cristianas.

El pragmatismo: Estas iglesias se han volcado al pragmatismo. Ya no es el credo, la Escritura, ni Cristo quien dirige a la iglesia, si no lo que funciona. Ya no es una iglesia de convicción cristiana sino de sentimientos. Ha habido un cambio acelerado en este asunto, ha habido un cambio de iglesias de credos confesionales a la espiritualización de necesidades personales. Para este sector, la verdad ha pasado a un segundo término porque mejor es lo que funciona. Como el profesor Prothero explica: “si ir al yoga funciona, excelente, y si ir a la misa católica funciona, excelente. Y si ir a la misa católica además de ir al yoga y a los retiros budistas funciona, también eso es excelente.”6 Entonces si confiar en Cristo trae resultado pues hay que ser cristianos; pero si creer en Buda es más satisfactorio aún, entonces dejemos el cristianismo y seamos budistas; o en otro caso, si el ateísmo promete mayor satisfacción que el budismo y el cristianismo, pues nos volvamos ateos. Como bien se observa, la ideología post-cristiana no solamente es pragmática sino también necia ya que busca construir su propia salvación.

Al decaer el cristianismo, el hinduismo y las religiones ocultas compiten en el corazón del hombre. El pluralismo encuentra su máximo auge en este sector, pues el pluralismo promueve el respeto a todas las ideologías, aunque al decir verdad, repudia cualquier concepto de verdad que pretenda ser universal. Ahora cada uno construye su propia ética, su propia religión, su propia salvación, su propia escatología.



El hedonismo: El hedonismo se manifiesta en la vida de la iglesia al producir una generación que sobreestima el placer y trata de prescindir de todo aquello que se oponga al placer o a la satisfacción personal. Por lo cual, se ha dado paso a un sistema inter-eclesialmente opuesto; es decir, “una iglesia donde el pensar, analizar, estudiar, y presentar las verdades bíblicas ya no es lo primordial, sino sentir, experimentar y gozar. Una espiritualidad que, aunque podría parecer positiva para muchos, es tan peligrosa como el escepticismo modernista porque es una espiritualidad hedonista fuera de la verdad bíblica. El postmodernismo dio a luz una iglesia diseñada para que las personas vengan a sentirse bien, a llenar sus necesidades particulares. Por lo tanto se caracteriza por ser una iglesia cuya predicación es liviana, motivacional y psicológica.”7 En estas iglesias importa más la comodidad y el placer de los miembros que la gloria a Dios. Ahora se experimenta un evangelio de mercado, Cristo es presentado como aquella solución rápida a los problemas económicos, morales y espirituales. Se suprimen los sermones de juicio, de pecado, de santidad, para dar paso libre a mensajes de unción, de poder y prosperidad personales. Los predicadores de este sector hablan de un dios poco exigente, que está conforme con un amor vago e idealista, de un dios que no pide nada porque solo esta dispuesto a dar. Este tipo de iglesias cobijan cristianos egoístas, que no están dispuestos a mantener un compromiso delante de Dios.

El relativismo: si todo es relativo entonces no hay verdad y si no hay verdad tampoco hay pecado. Los cristianos del relativismo no sienten culpa por el pecado porque para ellos el pecado solamente es una ideología que debe ser superada. Si el pecado es irreal, lo es también el arrepentimiento y la conversión. Como bien vemos, esta ideología es una trampa mañosa de Satanás. Ahora los jóvenes cristianos son activos sexualmente “con el fin de encontrar su alma gemela”; copian en los exámenes porque dicen ser solidarios. La inmoralidad sexual es tolerada porque para ellos no existen principios morales absolutos. Estos ejemplos indican muy bien que el relativismo no solo acosa a la iglesia, sino también la pervierte.

El individualismo: La iglesia se ha vuelto indiferente a las necesidades de los demás. Se destina gran cantidad de dinero para la construcción de lujosos y costosos templos, pero no se destinan recursos para el bienestar de la gente necesitada, o para el bienestar social. Se mide el desarrolla de una iglesia por medio de estándares equivocados. Por ejemplo, se considera mejor iglesia aquella que tiene una mejor instalación, un equipo de sonido más moderno, o la más sofisticada tecnología. Así mismo, existen iglesias donde abunda el anonimato. La persona ha llegado a ser únicamente un número, importante únicamente para las estrategias de igle-crecimiento. Los líderes de este sector se interesan en obtener fama, dinero y reputación.

El pluralismo: el hombre al abrir paso a todo tipo de religión, abrió las compuertas de las aguas del ecumenismo. El ser humano ha pasado de creer o no creer en Dios a creer en cualquier cosa, como consecuencia admiten todo tipo de teología. Se mezclan los evangelios con el Corán, con el budismo, con el paganismo; esto es porque se vive en una globalización religiosa. La Nueva Era es un ejemplo de dicho ecumenismo, dicha corriente “propone traer una era de paz, de hermandad y de luz; una era donde todos los humanos sean uno, sean iguales y donde todos se dirijan hacia un mismo fin; una era donde se terminen las diferencias entre seres humanos. Una característica de unidad es tener una sola religión, esta religión no consiste en un grupo que tenga un nombre como etiqueta, sino una misma forma de pensar, con un mismo propósito y con una misma consciencia.”8 Esta nueva espiritualidad aunque es ecléctica se muestra alérgica a los dogmas o doctrinas sistematizadas de las iglesias históricas.


  1. Llamados a una transformación

La Escritura claramente dice: No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? (cf.2Cor.6:14). Esto indica que Dios detesta toda síntesis, la mezcla que el pueblo de Dios guarda con los incrédulos. Es necesario que el cristiano reforme su modo de pensar en vez de vivir según el molde del mundo (cf. Rom.12:2). La Escritura proporciona principios para la vida entera, haciendo que el mundo de Dios se exprese de una manera distinta. Para agradar a Dios es necesario despojarse de todo aquello que contamina, ya sean tradiciones, acciones, pensamientos o ideologías que se levantan contra su voluntad.

El proceso de transformación es llevada a su máxima expresión por la intervención efectiva del Espíritu Santo; sin embargo, el creyente está involucrado en este proceso, pues tiene el deber de analizar la Escritura para formarse una cosmovisión netamente escritural. Todo pensamiento necesita ser reformado, necesita someterse a la voluntad de Cristo, necesita conocer la verdad para identificar la mentira. El cristiano necesita tener una cosmovisión bíblica para interpretar y analizar cada aspecto de la vida.

Por lo cual, es necesario que el cristiano se familiarice con las doctrinas reformadas para estar informado de los asuntos doctrinales básicos. Hay quienes afirman lo contrario, pues creen que las doctrinas dividen a la iglesia, debilitan la comunión y entorpecen su crecimiento; sin embargo existe una respuesta muy acertada para ellos: que realmente dicha teoría no solamente es superficial y ridícula, sino también mañosa. Es uno de los mejores trucos del diablo (B.K. Kuiper). La iglesia cristiana es una iglesia confesante porque declara al mundo a través de sus documentos doctrinales el contenido de su fe. No sería justo en el proceso de renovación y conformación de una cosmovisión prescindir de la Biblia y de los apoyos doctrinales.

A la medida que ignoremos la dirección de la Escritura seremos presa fácil del enemigo.

TERCERA PARTE

RESPUESTA BÍBLICA SOBRE EL POSTMODERNISMO

Y EL POSTCRISTIANISMO
Tanto el postmodernismo y el post-cristianismo tienen un mismo fundamento. A estas se deberá afirmar que tanto el hedonismo, nihilismo, pragmatismo, pluralismo, relativismo e individualismo, son efectos de una causa mucho más profunda. Esta causa profunda es en primera instancia el producto de una cultura moribunda que vive en su lecho de decepción, que en su entendimiento absurdo trata de borrar toda distinción existente y a sí mismo se afana por aniquilar la verdad (ya que no reconoce una verdad última). El postmodernismo es un árbol atractivo pero venenoso, siendo el post-cristianismo una rama del mismo árbol, es igualmente peligroso porque una misma savia recorre en todas las ramas, de allí que sus frutos sean venenosos. Los hombres postmodernos no ven ningún significado en la vida, están llenos de pesimismo, no tienen ningún valor inherente. El postmodernismo no aporta ninguna solución, por el contrario es un movimiento que se destruye a sí mismo, pero mientras esto sucede se deberá trabajar para impedir que sus efectos destruyan la fe cristiana, a las familias, y las diversas esferas.


  1. Definición de un “ismo”

A continuación se presenta un análisis sobre los «ismos» del pensamiento postmoderno. La base para este análisis es la Escritura, sabiendo que contamos con una cosmovisión cristiana. La Escritura es nuestra única regla de fe y práctica, y por lo tanto lo es también para el análisis de estos presupuestos.

Un «ismos» es la elevación de un aspecto al carácter de ídolo. Etimológicamente el sufijo «ismos» viene del Latin ismus, con el mismo significado del gr. ismos, es un sufijo formativo de sustantivos abstractos que denota algún tipo de doctrina, tendencia, teoría o sistema.

Muchos aspectos en la vida del hombre son elevadas religiosamente y absolutizadas, de esta forma son posible las diversa teorías que en este caso son llamados «ismos».



  1. Refutación de los “ismos”




  1. Hedonismo versus propuesta bíblica

El hombre postmoderno quita lo racional para exaltar las emociones, hace del placer un fin último, vive para disfrutar ya que no le queda otra alternativa. Al suprimir lo racional en la vida del hombre solo quedan los sentimientos, por eso el hedonismo demuestra que el hombre ha perdido la razón y el sentido de la vida.

El hedonismo es una ideología que distorsiona el concepto bíblico de oficio. El hombre ha optado por el disfrute, por el deleite, por el placer y se ha olvidado de su deber. La Escritura afirma que Dios creó al hombre para ejercer señorío en la creación, fue creado con un deber cultural, fue hecho a imagen de Dios para ejercer el oficio de profeta, sacerdote y rey en toda la creación. El hedonismo trata de alejarnos de esta función tan divina, como es el oficio. El oficio es un don de Dios y a través de ello su nombre debe ser loado.

La sociedad postmoderna es una sociedad que le encanta lo fácil, lo instantáneo, le encanta ganar el dinero sin el menor esfuerzo. Este facilismo proporciona una felicidad-fantasma, la humanidad ha caído en el consumismo, se vuelve preso de la mercadotecnia y esclavo del capitalismo. Se tratan de obtener cosas por el afán de ir a la moda. Se trata de ignorar las consecuencias que esto trae para el mundo entero; al decir, la contaminación y la destrucción de los recursos naturales.

Así mismo, el hedonismo trata de despojar al hombre de su capacidad razonable, pone las emociones por encima de la capacidad analítica. Ciertamente ni el intelectualismo o el emocionalismo deben normar la vida. La emoción y el ejercicio intelectual deberán encontrar su expresión en la vida del ser humano, pues son inherentes al hombre mismo. Pero ni lo uno ni lo otro debe sobreponerse. Por lo cual, el hedonismo es una distorsión de la vida, trata de sepultar lo racional para exaltar la emoción y el placer.

Por otra parte el hedonismo al colocar el placer por encima de todas las cosas, abre paso a una vida sexual desenfrenada. La Escritura afirma que Dios creó el matrimonio y lo santificó, luego el pecado ha corrompido todas las cosas incluyendo la sexualidad. De acuerdo a la Escritura la homosexualidad, el lesbianismo, la prostitución, etc., son prácticas que atentan contra el matrimonio y contra la voluntad de Dios. Dios el legislador ha dicho: “No te echarás con varón como con mujer; es abominación” (Lv.18:22). Estas prácticas desde la antigüedad han sido condenadas por Dios, y quienes hacían tales actos eran dignos de muerte (cf. Levítico 20:13).

El mundo de hoy considera común tales prácticas, las iglesias postmodernas aceptan sin prejuicios estas prácticas. Pero al decir verdad, dichos actos van en contra de la voluntad de Dios. La iglesia no tiene facultad de legislar aparte de lo que el Legislador supremo ya ha decretado. La Escritura es la única regla de fe y práctica que la iglesia reconoce, fuera de allí las cosas son relativas. Cualquier cultura o iglesia que sustenta una práctica diferente al estándar Escritural, es una cultura y una iglesia que se han vuelto detestables ante Dios, deberán arrepentirse y convertirse a Cristo. De allí que, tanto la sociedad post-moderna y la ideología post-cristiana, se encuentra cercanas a la retribución divina (Ver.Rom.1:27).

Esto no significa que el placer sea malo, pues Dios creó al ser humano para gozarse en él. El verdadero placer solamente se vive en relación a Dios, el hombre lo disfruta cuando se encuentra dentro del marco de su voluntad. Fuera de Dios únicamente existe un placer relativo y pasajero.


  1. Relativismo versus propuesta bíblica

El postmodernismo promueve un relativismo de diferentes índoles, por ejemplo el relativismo de contexto donde la verdad y los valores varían según el contexto histórico y cultural. Por otro lado el relativismo individualista, donde cada individuo maneja sus propias convicciones.

En el postmodernismo existe una carencia de dirección absoluta, cada individuo elige su propio camino de acuerdo a su imaginación. La verdad es una experiencia subjetiva y por ende, los postmodernistas sugieren que toda opinión debería recibir igual respeto, aparentemente el postmodernismo parece ser motivado por una preocupación de la mente abierta para llegarse a la armonía y tolerancia, sin embargo, en el fondo, ellos mismo son intolerantes ante quienes afirman tener la verdad absoluta, por esto mismo, dicho sistema se convierte en una tolerancia intolerante ante los cristianos quienes afirman tener la verdad absoluta; al mismo tiempo al oponerse a las Escrituras obviamente se oponen a Dios y al evangelio de Jesucristo, de allí que, el postmodernismo resulte ser un sistema anti-escritural.

El postmodernismo declara que todo es relativo, esto indica que el relativismo en sí mismo es un absoluto. Si bien es cierto, hay cosas relativas pero no todo es relativo. Así pues la afirmación “todo es relativo” es una afirmación que no puede ser sostenida filosóficamente, y por lo tanto se destruye a sí misma. El postmodernismo aunque está en contra de todo absoluto es promotor de su propio absoluto fallido.

Además la afirmación del relativismo resulta perjudicial para la sociedad, pues si no hay un absoluto tampoco hay moral, desaparece la ética, no abría base para juzgar algún hecho como bueno o malo. Si esto es así entonces nos encontramos en graves problemas porque todo dependería de la óptica con que se juzguen las cosas.

El cristiano sabe que Cristo es la verdad y la Escritura es esa verdad expresada de forma Escrita. Jesús es la Verdad, la realidad misma que es presentado en la Escritura. La Escritura es dirección para el hombre, y a la medida que éste se aleje estará perdido en un mundo sin salida.

Existen principios absolutos que depende del único ser Absoluto (Dios), En el evangelio de Juan Jesús mismo declaró: “Yo soy la verdad” el sustantivo griego empleado para “verdad” es «ἀλήθεια» “con el artículo se personaliza y es sinónimo del mismo Jesús”9 el término tiene un sentido absoluto donde el significado no es meramente la verdad ética, sino la verdad encarnada en Él en toda su plenitud, por ello Jesucristo mismo afirmó ser la perfecta expresión de la verdad. Jesús mismo introduce el capítulo catorce afirmando su deidad, a sus discípulos les dijo “creéis en Dios, creed también en mí.” Es decir, tened la misma confianza en mí, Jesús siendo la revelación perfecta del Padre debe ser creído totalmente.

La pérdida de los absolutos conduce a la humanidad a un estado caótico, a una vida sin sentido, sin embargo, en este estado de locura humana es necesario observar la verdad absoluta revelada en la Escritura para permanecer estables. El escritor Francis Schaeffer afirma que “debemos vivir siguiendo y aplicando en nuestros actos y pensamientos los absoluto que la Biblia proporciona. Haciendo esto no caeremos jamás.”10 Dios es la Verdad y la fuente de toda Verdad absoluta la cual se nos es dada en su Palabra, nuestro deber es depender de ella de forma diligente.

Si Dios es la verdad y la fuente de toda verdad, entonces la norma de la moral no es definida por el hombre, porque Dios es el legislador (cf. Is.33:22), de allí que toda praxis y todo concepto deben estar basados en la Escritura.




  1. Individualismo versus propuesta bíblica

No debe confundirse el carácter individual del ser humano con el individualismo, Dios creó a cada ser humano con sus características particulares, eso lo hace un ser individual; pero aunque es un ser individual fue creado para vivir en relación a los demás seres humanos. Esto se explica en la Escritura misma, cuando Dios creó le hizo una mujer para que fuera su compañera y ayuda idónea. Después de haber instituido el matrimonió los santificó y les mandó a ser fructíferos. En lo que concierne a este punto, el matrimonio representaría la multiplicación de la raza humana, a partir de ese momento el hombre viviría en sociedad y nunca más en soledad, en virtud del buen orden establecido por Dios la humanidad viene hacer una red coherente de relaciones, ya sea de carácter familiar, social, político, económico, etc., de muchas maneras es imposible vivir en individualismo como humanidad nos pertenecemos unos a otros, “el hombre no puede ser verdaderamente humano separado de los demás.”11 La humanidad es una co-humanidad donde por voluntad de Dios los hombres se encuentran ligados unos a otros. Por esta misma razón es un privilegio y un deber ser guardianes de los demás seres humanos. Dios repartió diferentes dones a los hombres, los cuales deben ser usados diligentemente para la gloria a Dios y servicio de los demás. Utilizar los dones para el prestigio personal o la autocomplacencia es una distorsión de la idea de oficio.

El individualismo trata de destruir aquello que Dios ha construido, trata de deshumanizar la humanidad. Siendo esto así, resta afirmar que la ideología del individualismo es ilegítima ya que no busca servir al prójimo. Además sepulta esa virtud de amar a los semejantes por vivir enamorados de sí mismo.



  1. Pluralismo religioso versus propuesta bíblica

El pluralismo religioso o ecumenismo religioso trata de borrar las distinciones religiosas. Debido a que no hay un absoluto toda creencia es válida y aceptable. Su eslogan es: hay que creer en algo, no importa lo que sea. En la sociedad post-cristiana el teísmo es como una caricatura, un fantasma del pasado; sin embargo, espera que exista y se reserva para sí mismo el derecho de dar contenido a esta esperanza según sus preferencias. Esta ideología adolece de sabiduría, obedece más bien al relativismo de la postmodernidad. Tenemos que aprender que la Escritura es autoridad y su principio no es negociable. No hay medias verdades, porque lo que la Escritura afirma como Verdad, es Verdad, y no puede ser lo contrario. No podemos comparar a Mahoma o a Buda con el Dios de las Escrituras. Sabemos que hay un sólo Dios vivo y verdadero, y no hay más. Fuera del Dios vivo y verdadero solo hay ídolos. Sabemos que el poder y autoridad de dichas deidades son solamente atribuciones que sus seguidores le han dado. No podemos compara la autoridad de la Escritura con el Corán, porque esto significaría hacer relativa su autoridad absoluta. No podemos y ni siquiera queremos rebajar la autoridad de Cristo al compáralo con los otros usurpadores. Solo Cristo es Señor de la iglesia y del mundo, y ante su autoridad se someten todos sus enemigos. Así pues, el ecumenismo religioso solamente puede ser promovido y sostenido por aquellos que no han conocido al verdadero Dios.


  1. Llamados a la aplicación de la verdad

Hemos afirmado que el postmodernismo y post-cristianismo tienen un mismo fundamento, y por ser ambos productos del pesimismo cultural no tienen nada que aportar para la vida. Si esto es así, entones los cristianos tenemos la responsabilidad de aplicar los principios Escriturales en la totalidad de nuestra vida. Necesitamos ser reformados cada día por la Palabra, porque cuando hay una reforma radical no hay esfera de la vida que no sea traída a los pies de Cristo. Para ello, necesitamos los maestros de Biblia y la iglesia en general tener una cosmovisión cristiana; esto indica que debamos tener para la iglesia un método sistemático de enseñanza que parta de una cosmovisión cristiana, entendiendo que nosotros los maestros contamos con ella. Además debemos utilizar los medios posibles para proclamar el evangelio haciéndolo con amor, simpatía y sabiduría. Estamos llamados a proclamar un evangelio integral pero también a vivir integralmente el evangelio. Esto significa que debemos llevar el evangelio a nuestros campos de acción, debemos preocuparnos para que nuestros diferentes oficios estén dirigidos y sometidos a poder del evangelio. Confesamos que la Escritura es nuestra única norma de fe y práctica; entonces es norma para el trabajo político, académico, histórico o científico. La Escritura debe mostrarse en todos los campos de nuestro quehacer, haciendo esto estaremos logrando mucho.

Conclusión: terminamos afirmando que tanto el postmodernismo y el post-cristianismo llevan en sí mismo en germen de la destrucción. Es tiempo de ceñir nuestros lomos con la verdad y vestirnos con la coraza de la justicia, de tomar el calzado del evangelio de la paz, de recurrir al escudo de la fe, de tomar el casco de la salvación y la espada del Espíritu. Esto significa que debemos defender nuestra fe pero también atacar al enemigo con la espada de la Palabra. Eso significa que debemos estar preparados para presentar defensa de nuestra fe y así mismo traer cautivo todo pensamiento a lo obediencia a Cristo. Tomemos fuerza en el Señor y así estaremos firmes contra las asechanzas del enemigo. Si la ideología del postmodernismo se fortalece a la medida que elimina la verdad, la afirmación de la verdad será entonces su derrota.

Que Dios nos de sabiduría para vivir santamente la vida que nos regala, que su nombre sea glorificado por medio de su pueblo y que en vez de buscar un acomodo con el mundo, vivamos reformando nuestra vida por medio de su Palabra. Que así sea. Aleluya.



Referencias
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G. Donner, Theo. Fe y postmodernidad, una cosmovisión cristiana para un mundo fragmentado, editorial CLIE. Edición 1996. 240pp

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Morales Jaime. Apologética II (Apologética y la juventud postmoderna), un curso del Seminario Internacional de Miami 04401 Old Cutler Road. Miami, FL 33158. 305-238-8121 ext. 315.65pp

………………..Evangelismo y postmodernidad, un curso del Seminario Internacional de Miami 04401 Old Cutler Road. Miami, FL 33158. 305-238-8121 ext. 315.101pp

Pacheco, José Castillo. La postmodernidad y sus efectos sobre las iglesias evangélicas Latinoamericanas. La universidad evangélica de las Américas, 19pp.

Coster, Bernard. www.iglesiareformada.com. La fe cristiana en el tiempo posmoderno. 14pp




1 Cruz, Antonio. Postmodernidad pg.114

2 Morales, Jaime. Evangelismo y postmodernidad p.19

3 Morales, Jaime. Apologética II (Apologética y la juventud postmoderna) p.43

4 Morales, Jaime. Evangelismo y Postmodernidad p.8

5 Pacheco, José. La postmodernidad y sus efectos sobre las iglesias evangélicas latinoamericanas p.19

6 Según pagina de internet.

7 X. Pereira, René. La iglesia postmoderna p.4

8 Morales, Nemuel A. La nueva Era una Religión Antitética p.28

9 Roberto, Hanna. Ayuda Gramatical Para el Estudio del Nuevo Testamento Griego. (252).

10 A. Schaeffer, Francis. ¿Cómo debemos vivir entonces? P.31

11 J. Spykman, Gordon. Teología reformacional un Nuevo paradigma para hacer la dogmática p.275


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