Pintura. Retrato unidad tematica V clase magistral Retrato y expresión



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Pintura. Retrato
UNIDAD TEMATICA V Clase magistral Retrato y expresión.

SINTESIS DE CONCEPTOS.


Algunas ideas sobre la expresión en el sujeto del retrato y sobre la expresión plástica a través del estudio de obras de retrato seleccionadas.
Preliminares teóricos

  1. La teoría de la Gestalt. En una imagen se pone de manifiesto la relación entre las formas y el color como fenómenos expresivos y la expresión se comporta como la reveladora de cierto carácter o personalidad del sujeto. Es interesante investigar la teoría de la asociación, la empatía y la kinestesia, que influyen necesariamente en el retrato. (Arnheim, “The gestalt theory of expresión”, 1949)

  2. La expresión se estudia desde la psicología del arte en la representación del retrato a partir de los rasgos físicos de una persona, aportando matices diferentes a los estudios de fisonomía y de la Gestalt. (Hochberg, “La representación de objetos y personas”, Arte, percepción y realidad, 116-119) Estos autores afirman que existe un vínculo entre la deformación del trazo y la expresión. El garabato transmite una respuesta afectiva parecida en diferentes observadores (dicen que una determinada configuración de pigmento sobre una tela estructurada en forma de retrato y nuestro estado afectivo se producen en los mismos campos cerebrales).

  3. Gombrich añade que esta sensación está producida porque las caras están codificadas en nuestra memoria según el contenido expresivo y que esta codificación no se produce tanto en términos visuales como musculares. Expresión temporal y rasgo permanente heredado no son antagónicos. Una mueca puede ser parte de una cara ya que casi nunca vemos la cara de forma aislada. Expresión es comunicación y lenguaje hablado. Pero incluso el lenguaje no verbal tiene sus expresiones reflejadas en el rostro. Vigilancia, ataque, aproximación sexual… Las deformaciones a las que se refiere Gombrich tienen como norma el estado neutro del rostro. Deformación de este ideal y expresión van unidos. Podemos aplicar nuestro archivo de expresiones codificadas para interpretar el retrato de un desconocido. Las caras en estado de reposo también muestran expresiones que han quedado grabadas en la piel. Las llamadas líneas de expresión surgen con el tiempo al reiterar un gesto. (El experimento de la caricatura, 61)

  4. El término caricatura y el término expresión vienen definidos en el Diccionario de las artes de Félix de Azúa como: “Caricatura. Fenómeno del arte moderno. Negación y crítica. Inscrito en lo que Baudelaire habría denominado cómico significativo. “Una nueva semejanza cuya verdad no está ni en la idea, ni en el sujeto representante, ni en el objeto representado. (…) Está tan sólo en la propia y autónoma pintura. La caricatura es el modo dominante de la expresión artística del siglo XX porque es el más adecuado para exponer la patética pretensión de omnipotencia que exhibe uno de los animales más desvalidos del cosmos

Preliminares observando las obras de arte.


1. “La expresión versus representación” Esta idea podemos verla en el manierismo y en aquellas poéticas cuyo núcleo artístico se apoya en la expresión por encima de la representación de lo visible después del romanticismo. (Bozal, Mimesis, las imágenes y las cosas,132). Los estudios ligados al romanticismo son esenciales para la comprensión del desarrollo de la expresión como determinante de las nuevas figuraciones, expresión plástica que se potencia paralela al auge del mito del artista como genio creador. De esta conjunción quedarán retratos que asientan la nueva tipología del autorretrato, el artista bohemio… Prerrafaelitas, simbolistas, nabis, expresionistas, neoexpresionistas, miradas artísticas en las que la expresión busca la “deformación” alejándose de la representación naturalista o realista bajo un “sentir romántico”. La imitación de “sangre fría”, es decir, “más objetiva”, de Tiziano o Veronese, excluye “los efectos que tienden a la emoción” (Delacroix, Diarios, 103). Según él, la expresión viene ajena a la forma plástica que se muestra en las obras de los maestros renacentistas y antiguos y se introduce con el cristianismo. Desde la modernidad, la imperfección en las cualidades plásticas es equivalente a expresión. Algunos pintores como Ensor, van Gogh, Munch, Gauguin… son precursores de las nuevas formas expresionistas que la pintura adopta en el S. XX. “así supimos que una obra es una trasposición, una caricatura, el equivalente apasionado de una sensación recibida” decía Maurice Denis sobre Gauguin.

La caricatura surge a partir de “las configuraciones en las que acostumbran a presentarse deformaciones expresivas” (Hochberg, 112), se entenderá por tanto que algunos retratos de Goya, o las caricaturas de Daumier en pleno movimiento del realismo francés, estén vinculados a la vez a la intención realista y la interpretación de la misma, superando con ello la idea de representación como contemplación “objetiva” de lo visible. En el retrato contemporáneo un artista como Francis Bacon servirá de ejemplo a través de un estudio profundo del retrato en su obra.


Ejemplos para estudio
1. Goya. El romanticismo. La crítica social. Contra el academicismo y las reglas, las cabezas de la Quinta del sordo son un revulsivo y un grito contra la pintura oficial en la que él mismo participaba.

El Autorretrato de 1975-76, a la aguada de tinta china, 22x14 cm, muestra el rostro en posición frontal, la barbilla baja, acentuando la importancia de la mirada, el pelo revuelto como símbolo de libertad creadora que emana de la mente. “Revela ese fuego de la imaginación que estalla, desde la cabeza del artista dormido en esas formas cambiantes del “viejo divino”, turbulentas y poderosas, la quintaesencia del espíritu romántico, mezcla de exquisita técnica y refinadas formas dieciochescas junto a la oscura y dramática mezcolanza que surge de la mente del pintor” (Manuela Mena El autorretrato de Goya a Picasso. MAPFRE).

El Autorretrato de 1975-76, al óleo, a media luz y mirando intensamente a sus ojos, cuya expresión fija se interpreta en relación a su momento vital y a un espectador concreto, la duquesa de Alba, con la que coincide en 1976

Una caricatura de Goya de 1794, incluida en una carta a su amigo Zapater, a pluma, sentado, de perfil, con la mandíbula deformada y saliente, la nariz roma y exagerada, los ojos hundidos, acentuando ligera y delicadamente los rasgos de su rostro y acompañada de la frase “Así estoy”. La caricatura, con su reducción del rostro y simple en sus elementos, produce un efecto instantáneo de risa en el espectador, sacando a relucir los defectos para que la deformación busque el espíritu y la esencia de la personalidad aparezca en la nueva apariencia física, convirtiéndose así en reflejo del aspecto interior de la persona. Hay que concluir que la inmediatez y la soltura del trazo se asocian a la expresión en tanto son estrategias encaminadas a captar mediante la observación aguda el espíritu ajeno destapándolo de forma evidente para los demás.

Eugenio D´Ors dice que el autorretrato caricaturizado muestra, por la acentuación de los rasgos y el carácter que revelan, que hay algo por encima del alma, una “carga vital” que el caricaturizado acepta o no, que además está condicionada por su propia técnica. Los rasgos simplificados y volúmenes abreviados, conduciendo la plástica a la mínima representación formal, “Hace que los contornos sean más incisivos, que los conceptos plásticos surjan determinantes y que aún así los resultados produzcan en el espectador una inmediatez con el autorretrato que le aproxime no sólo a la idea exacta de su caracteriología sino también de su propio espíritu.” (“La autocaricatura. El autorretrato de Goya a Picasso. MAPFRE, 48)

La realidad caricaturizada por Daumier , -“caracare”-, cargada de contenido y significado, queda recogida en los comentarios de Baudelaire sobre la revolución de 1830 y la ola de caricaturas bufonas históricas en la que participaron entre otros Vernet, Charlier, Monnier, Grandville… y que dio lugar a La Caricature. En este escrito se describe la caricatura Poire, las caricaturas sobre las terribles matanzas de obreros y las dos series escultóricas de Daumier de los pares de Francia “El artista reveló en ella una comprensión maravillosa del retrato; recargando y exagerando los rasgos originales. Ha permanecido tan sinceramente fiel al natural que esos trozos pueden servir de modelos a todos los retratistas. Todas las pobrezas de espíritu, todas las ridiculeces, todas la manías de la inteligencia, todos los vicios del corazón se leen y se hacen ver claramente sobre esos rostros animalizados… fue delicado como un artista y exacto como un Lavater (Baudelaire, “Algunos caricaturistas franceses”, Curiosidades estéticas,184-191)

2. Van Gogh. Las cartas revelan la enorme relación entre formas de expresión y emociones en los autorretratos, incluyendo el devenir de los acontecimientos personales y las sensaciones externas.

3. Expresionismo alemán de entreguerras, informalismo y expresionismo abstracto,

neoexpresionismo alemán y transvanguardia italiana.

El expresionismo aparece contra la situación política, en oposición a las corrientes positivistas de creencia en un progreso y desarrollo económico a pesar de las contradicciones sociales, enfatizando su componente “antinaturalista”.

La forma que adquiere la expresión radical de los retratos de Ensor, Munch, los Fauves, o van Gogh está ligada a esta interpretación de Mario de Micheli en Las vanguardias artísticas del S. XX, p. 71. Los fauves aparecen como precursores pues buscaban el modo de plasmar sus emociones por encima de la composición y la pretendida visión objetiva de lo visible. En Francia, el expresionismo hereda los recursos naturalistas y realistas pero la mirada del artista pasa a ser interior. La relación con la realidad es más estrecha, se mira desde dentro, a los expresionistas les molestaba la felicidad del impresionismo y la búsqueda de una realidad pintada casi científica cuyo representante era Seurat. Los fauves como Rouault o Vlaminck evolucionan hacia una pintura oscura, un tipo de protesta social pictórica que se llamará expresionismo. La protesta social contra la injusticia de clases dentro de la ideas socialistas creó todo un grupo de artistas como Denis Valderabe o Jules Adler, quien plasmó sus ideas en las series sobre la guerra y la miseria de 1914 al 1927.

En Alemania la situación político-social de régimen feudal, militarista e imperial de Guillermo II acentuaba las contradicciones sociales y políticas. “Junkers”, las ideas de fuerza y estirpe impregnaban la burguesía, los sectores populares y la educación en los colegios. Por lo que respecta a la pintura de retrato: 1. Se pasó del naturalismo al expresionismo buscando la libertad y el instinto en el trazo de la representación, la sinceridad de las pasiones y la violencia de los impulsos primitivos contra los convencionalismos y la falsa moral de la mentira de la vida burguesa a la que se asociaba la pintura clasicista. 2. Nolde, Klee y Grosz se refugiaban en el “reino inalienable del espíritu”. La instantánea que había conseguido en el impresionismo crear golpes de vista, emociones surgidas de la realidad, se trastocaba ahora en visiones. Frente al instante, la acción en el tiempo, imprescindible para crear la esencia de las cosas. No basta la apariencia externa, es necesario conformar un nuevo horizonte creativo donde la imagen del mundo sea íntegra y neta y sacada por nosotros mismos. Las ideas clave que sostienen el discurso eran: 1. Que el mundo ya existe y no hace falta hacer una réplica de él y

2. La concepción existencial del arte consiste en captar la realidad bajo la cáscara de lo transitorio, un núcleo eterno e inmutable. (Micheli, 90). La consigna, “hacer presión” para que manara su latente secreto, la deformación y la expresión son los códigos de construcción del retrato expresionista porque el artista se siente involucrado y parte de la cosa misma.

En literatura Georg Trakl y Heinrich y Thomas Mann, en filosofía F. Nietzsche, en psiquiatría Freud fueron muy influyentes en el arte expresionista. De las relaciones entre los países de centroeuropa cabe destacar el intercambio de ideas y exposiciones, así como la movilidad de algunos artistas que trabajaron en ambos países. Strindberg y Munch, exposiciones de la obra de van Gogh, Matisse, Cézanne, Gauguin… en Dresde y Berlín… construirán la materia conceptual de la que surgirá el grupo Die Brücke en 1905 con la intención de destruir las antiguas reglas artísticas con las armas de la espontaneidad de la inspiración, sometidos a las presiones del propio ser. Los países exóticos, las máscaras primitivas, el mito del salvaje, lo primordial, la naturaleza… estos son algunos de los ideales que repiten de los románticos confluyendo en un mismo “sentimiento trágico de la naturaleza” Emil Nolde, Kirchner, Heckel, Meider dejaron importantes obras de retrato y autorretrato que con posterioridad serán revisitadas por los pintores del Neoexpresionismo revitalizado de la década de los 80 del S. XX. La deformación del trazo y la espontaneidad de la emoción reflejada en los rostros es la característica estilística común a todos ellos. Pero no sólo se da esta vertiente plástica de la expresión. En el realismo expresionista cuyos representantes más destacados son Otto Dix, Grosz, Oscar Kokoschka, Max Beckmann… el retrato expresó los acontecimientos vividos en la guerra mostrando un tono polémico contra aquellas formas de la pintura expresionista que “eludían” en el trazo la postración de la crudeza de lo real, asímismo contra las efusiones gratuitas del alma y el tecnicismo sin alma del trazo expresionista, su actitud era la de ser “revolucionario no en la forma sino en el contenido”, la “nueva objetividad” será por tanto una crítica feroz dentro del realismo. Los “desastres de la guerra” de Goya en la serie de 50 aguafuertes de la guerra de Otto Dix, 1940. Los retratos de Max Soho, 1920, Paul Ferdinand, 1921 y el Autorretrato como soldado de 1914 serán algunos de los retratos que vemos en el archivo de imágenes en pdf correspondiente a la clase magistral. Observaremos también en la misma línea Autorretrato con pañuelo rojo 1917, Autorretrato como enfermero 1915 de Beckmann, y así también la obra de Schiele, Corinth y Kokoshka.


4. La deformación del rostro como intención de sentido en el retrato contemporáneo: Miquel Barceló: Diarios. Antonio Saura “Respuestas sin preguntas”. Bacon: entrevista por David Silvester, donde cuenta su modo de acercarse a la forma, Auerbach, Saville…

REFLEXION.


Si la expresión en el romanticismo proponía que lo sublime estuviera compensado por lo bello, que la expresión no debía destruir la armonía ni tampoco la catarsis emocional del placer estético, y según escribía Delacroix: “si la imaginación tiende a dilatarse hasta el infinito, la razón debe constreñir y circunscribir, hace falta mucha inteligencia en la imaginación” (Delacroix, El puente de la visión, 18), ¿cómo se entiende el encuentro entre el rasgo físico del rostro deformado debido a la fuerza expresiva contenida en el rasgo pictórico del trazo del pincel en relación a lo que llamamos la “forma semejante” que busca el retrato?


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