Perspectiva temporal y estilos de personalidad en estudiantes argentinos



Descargar 366,49 Kb.
Página1/4
Fecha de conversión22.07.2017
Tamaño366,49 Kb.
  1   2   3   4



Perspectiva temporal y estilos de personalidad en estudiantes argentinos

Temporal perspective and Personality styles in Argentinean students


Resumen

En la Psicología, el concepto de perspectiva temporal, introducido por Lewin (1935), se define como la dirección preferencial de los pensamientos de un sujeto hacia el presente, pasado o futuro, dimensión más o menos estable de la personalidad, que influye sobre la motivación, el pensamiento, y diversos aspectos de su conducta. Zimbardo define el concepto como un proceso no consciente mediante el cual el flujo de las experiencias personales y sociales se encuadran en categorías temporales que ayudan a dar orden, coherencia y significado a esas experiencias y lo operacionaliza, introduciendo también el concepto de perspectiva temporal balanceada (BTP). En este trabajo se presentan los resultados de datos recogidos en una muestra de 329 estudiantes argentinos de nivel medio, terciario (nivel superior no universitario) y universitario, a partir de los que se exploró la posible relación entre perfiles de perspectiva temporal y estilos de personalidad y se evaluó el rol de la perspectiva temporal balanceada en la relación entre ambos constructos. Se aplicó el ZTPI (Inventario de Perspectiva Temporal, Zimbardo & Boyd, 1999), el Cuestionario de Perspectiva Temporal Futura Trascendental (PTFT) (Boyd & Zimbardo, 1997) y el Inventario de Estilos de Personalidad (MIPS, Millon 1994). Los análisis de correlaciones y de variancia arrojan evidencia empírica acerca de las relaciones significativas entre perfiles de Perspectiva temporal y Estilos de personalidad y se verifica, en particular, que hay un perfil de perspectiva temporal más adaptativo que el resto. Se interpretan los resultados como bidireccionales.



Palabras Claves: Perspectiva temporal. Estilos de personalidad. Perspectiva temporal balanceada. Futuro trascendental. Estudiantes argentinos
Summary

The time notion has a central place both in the philosophical reflection and in Psychology, indicating a systematical position with regard to the man´s mode of existence in the world. In psychology, the time perspective concept was introduced by Lewin (1935), and defined as the totality of the individual's views of his psychological future and psychological past existing at a given time, a more or less stable trait of the personality, which influences the motivation, thinking, and various aspects of their behaviour. Zimbardo is the author that more has been busy of the operationalization of this concept, which he defined as a non conscious process through which the flow of personal and social experiences is assigned to temporal categories that help give order, coherence and meaning to those experiences. The relative weight of the time frames introduce considerable differences in the decisions and behaviours and this preference for any of the dimensions can function as a static personality trait that can be non-adaptive. Hence, the authors introduce the concept of balanced time perspective (BTP) according to which the present, past and future are combined in a flexible manner, in response to the demands of the times and tasks in the life of the people, as well as to their dominant values. In this work we present the results of data collected in a sample of 329 students of secondary, tertiary and university levels, from which explored the possible relationship between profiles of temporal perspective and personality styles in argentinean students and evaluate the role of balanced temporal perspective in that relationship. The ZTPI (Inventory of temporal perspective, Zimbardo & Boyd, 1999), the Questionnaire of Transcendental Future time perspective (PTFT) (Boyd & Zimbardo, 1997) and the Inventory of personality styles (MIPS, Millon 1994) are applied. For the data analysis was used the following statistical: analysis of correlations, analysis of variance (ANOVA one way), tests of significance of the proportional differences and K-Means Cluster Analysis. We used the SPSS.20. Using cluster analysis, three profiles of Time perspective and three personality styles are obtained. It is also estimated the deviation of balanced temporal perspective (DBTP) for each subject and three conglomerates were determinated. The correlations and variance analysis show empirical evidence about the meaningful relationships between profiles of temporal perspective and personality styles. It was verified, in particular, that there is a profile of temporal perspective more adaptive than the rest. In fact, 55% of the subjects who are identified with a profile of equilibrate-transcendent PT are within the group with open, active, strong and sociable personality stile, while 40% of subjects with conflicting PT are located in the style of conflicted personality. The inclusion of the future transcendental time scale, unified with the ZTPI allows us to see this perspective influences, in particular in the profiles of PT and its relationship with the personality styles. Some of these relationships and their difference with those found by the authors of both scales of PT are interpreted as a result of cultural differences. All the links found are confirmed on the basis of the determination of the balanced time perspective (BTP), which in our sample corresponds to the 28 per cent of the total number of subjects. There would be a two-way relationship, a mutual influence; on the one hand, certain personality traits would glances spreads to the temporal dimensions of the lived and living life and, on the other hand, the profile of temporal perspective that is being consolidated as personality trait refluxes on the rest of the traits, to contribute to the achievement of a identity with greater or lesser degree of adaptation and completeness.
Key words: temporal perspective, personality stiles, balanced temporal perspective, transcendental future, Argentinian students.
Introducción

La noción de tiempo tiene un lugar central tanto en la reflexión filosófica como en la de la Psicología y en ambas indica una toma de posición sistemática respecto del modo de existencia del hombre en el mundo. En este trabajo el tema se centra en la dimensión del tiempo psicológico, en particular en lo que Laplanche (1966) identifica como tiempo subjetivo historizable (Tiempo III), dentro del cual se ubica la perspectiva interna del tiempo, la que se define como la percepción subjetiva de cuán cerca se siente el pasado, el presente y el futuro (Vásquez Echeverría, 2011), así como la captación de la sucesión y duración (Fraisse, 1984, Azzollini, González y Gómez, 2004), aspectos que en el presente estudio no se abordan.

En el ámbito de la filosofía la pregunta por el tiempo se ha formulado tanto desde la filosofía natural, cuanto desde la antropología existencial. Tres hitos fundamentales son Aristóteles, San Agustín y Heidegger. El primero define el tiempo en relación con la experiencia del cambio en las realidades naturales, como número y medida del movimiento según lo anterior y posterior (Física, L IV, 219b). Es Aristóteles el primero que señala que, en la dimensión tripartita del tiempo, el ahora -el presente- es la continuidad del tiempo, en cuanto enlaza el pasado con el futuro, y es el límite del tiempo, ya que es el comienzo de un tiempo y el fin de otro.

San Agustín, en Confesiones (L XI, cap. 14-18) efectúa una fenomenología de la experiencia temporal, señalando que en realidad sólo el presente es, y, aun así, tiene un ser que tiende a ser pasado. Entre el ya no y el aún no, acaece como real únicamente el presente: presente de lo pasado, presente de lo presente y presente de lo futuro, que emergen en la imaginación como memoria -en la que el pasado es presente-, visión -lo presente es experimentado como tal- y expectación -lo que está por venir se hace presente en la experiencia interior-.

Así, el tiempo no es movimiento, sino que aparece más bien como distensión del alma –dado que el presente, en sentido estricto, no tiene extensión-, como experiencia de que ésta espera, atiende y recuerda. En ese contexto, pueden hallarse huellas de lo que Agustín llamaría el tiempo trascendente, que estrictamente no es tiempo, aunque sí lo es en la experiencia interna, que se presenta ya no como distensión sino como “fija intuición”. Este “tiempo”, que Agustín denomina eternidad, es un presente continuo, que no huye hacia el pasado ni viene de algún futuro.

Una significación análoga puede hallarse en las reflexiones de Heidegger (1924, 1962) sobre la cuestión, para el cual el presente como presencia -y todo lo que pertenece a tal presente- tendría que llamarse el tiempo auténtico o propiamente dicho, a pesar de que no tenga inmediatamente en sí nada del tiempo por lo habitual representado en el sentido de la calculable sucesión de “ahoras”. Sin embargo, no todo lo que está presente pertenece al tiempo actual, porque lo ausente -ya sea como pasado, ya como futuro- es, de algún modo, presente.

Pero, en un sentido más definitorio, la calidad de presente no puede adjudicarse simplemente al ahora, sino que más bien el tiempo auténtico es tetradimensional, en cuanto descansa en la unidad de las tres dimensiones.

Esta breve referencia de orden filosófico tiene por finalidad sugerir un posible fundamento óntico-existencial a las relaciones que desde la psicología se establecen entre la integración de las dimensiones temporales y la gestación de la identidad. Es lo que Hernández señala desde el pensar poético:

“Según mi saber alcanza: el tiempo sólo es tardanza de lo que está por venir; no tuvo nunca principio ni jamás acabará, porque el tiempo es una rueda, y rueda es eternidad.

Y si el hombre lo divide, sólo lo hace, en mi sentir, por saber lo que ha vivido o le resta que vivir” (Hernández, 1872, vv. 4351-60).


En la psicología, el concepto de perspectiva temporal fue introducido por Lewin (1935), quien lo comprende como una dimensión particular de la conducta humana, consistente en la visión que un individuo tiene, en un momento dado, de la totalidad de su futuro y pasado.

La perspectiva temporal, considerada como una dimensión estable, refiere a una preferencia relativa por el presente, pasado o futuro en lo cognitivo, actitudinal y de conducta (Webster, 2011). Ha sido definida como el predominio con que el pasado, presente o futuro ocupan el espíritu del sujeto (Thiebaut, 1998); “la dirección preferencial de los pensamientos de un sujeto hacia el presente, pasado o futuro, que ejerce una influencia dinámica sobre su experiencia, motivación, pensamiento, y diversos aspectos de su conducta”. (Boniwell, 2009, p. 295).

Nuttin (1985) considera que la gestación de la perspectiva temporal depende de la elaboración cognitiva de la necesidad y del proceso consecuente de intenciones y proyectos.

Zimbardo es el autor que más se ha ocupado de la operacionalización de este concepto, que define como proceso con frecuencia no consciente aun cuando se adscriben las experiencias personales y sociales a categorías temporales, o marcos de tiempo, que contribuyen a proporcionar orden, coherencia y significado a dichas experiencias (Zimbardo & Boyd, 1999).

Debe hacerse notar que el peso relativo que tengan los marcos temporales de pasado o de futuro, introduce diferencias considerables en las decisiones y conductas actuales, por lo que resulta importante explorar las modalidades que adquieren estas dimensiones de la perspectiva temporal en diferentes sujetos.

Zimbardo, Keough, & Boyd (1997) consideran que esta preferencia por alguna de las dimensiones puede funcionar como un rasgo estático de personalidad que implica determinados costos, es decir, puede llegar a ser no adaptativa (Boniwell, 2009); de allí que los autores introduzcan el concepto de perspectiva temporal balanceada (BTP) (Boniwell & Zimbardo, 2004; Boyd & Zimbardo, 2005), según la cual el presente, pasado y futuro se combinan de modo flexible, respondiendo a las exigencias de los momentos y tareas en la vida de las personas, así como a sus valores dominantes (Zimbardo, 2002). Como señalan Zimbardo y Boyd (1999),

“El foco en el futuro da alas para remontarse hacia nuevas alturas en los logros, el foco en el pasado positivo establece las raíces con la tradición y fundamenta el sentido de la identidad personal, el foco en el presente hedonista nutre la vida diaria con la alegría de la juventud y los gozos de la sensualidad. Las personas necesitan que todo esto opere de modo armonioso para realizar plenamente su potencial humano” (p. 1285)
En suma, la BTP sería una combinación de puntajes altos o medios en pasado positivo, presente hedonista y futuro y bajos puntajes en pasado negativo y presente fatalista.

Los autores han propuesto formas alternativas para su operacionalización. Así, Drake et al. (2008) categorizan los puntajes de cada escala en tres niveles y asumen que la BTP es el índice que se conforma con puntuación baja en pasado negativo y presente fatalista, y moderadamente alta en pasado positivo, futuro y presente hedonista.

Boniwell et al. (2010) emplean el análisis de conglomerados. Zhang, Howell y Stolarski (2013) proponen la fórmula del desvío de la perspectiva temporal balanceada (DBTP), que consiste en hallar, para cada sujeto, la raíz cuadrada de la suma de la diferencia entre el valor óptimo y el registrado en cada una de las escalas de perspectiva temporal (PT), elevadas al cuadrado. La DBTP es la distancia del sujeto respecto del valor óptimo, definido por Zimbardo y Sword (2012) como 4.60 para el pasado positivo, 1.95 para el pasado negativo, 3.90 para el presente hedonista, 1.50 para presente fatalista y 4 para el futuro.

Según los autores, este procedimiento evita el punto débil de los otros métodos propuestos, ya que cada persona recibe el puntaje que corresponde a su distancia respecto del perfil óptimo de perspectiva temporal.

Stolarski, Bitner y Zimbardo (2011) usan el método del desvío (DBTP) respecto de la BTP, para determinar el nivel de la perspectiva temporal mal balanceada.

Boyd y Zimbardo (1997) también estudiaron la perspectiva temporal futura trascendental (PTFT) como otra dimensión de la experiencia temporal, conformada por las creencias que se poseen sobre la vida después de la muerte y que puede influir las cogniciones y las acciones que se desarrollan durante la vida terrenal, en cuanto el futuro trascendental (FT) implica metas tales como la vida eterna, el reencuentro con seres queridos que han muerto, la salvación eterna y aún la eliminación de males actuales. Dado que esas metas tienen la propiedad de una duración continuada, pueden ser fuente de una motivación más duradera.

Esta perspectiva temporal no es exclusiva de los individuos que profesan una religión y, según algunos autores (Ortuño, Paixão & Nunes Janeiro, 2013), se extiende a quienes procuran alcanzar un equilibrio vital.

En este trabajo se asume dicha dimensión y para el cálculo de la DBTP se toma como puntaje óptimo de futuro trascendental 3.3, tal como lo proponen Zimbardo y Sword (2012). A diferencia del modo de proceder en otras investigaciones que usan esta escala (Seema, Sircova & Baltin, 2014), hemos optado por incluirla como parte del Inventario de Perspectiva Temporal (Zimbardo & Boyd, 1999), con la finalidad de ponderar cómo contribuye a la definición de perfiles de perspectiva temporal.

Por otra parte, un número importante de trabajos han explorado la relación entre el perfil temporal y el estilo de personalidad. Según Kairys (2010), en la literatura relevante es posible identificar cuatro tendencias principales en la conceptualización de la PT: 1) como una característica de la tarea; 2) como un proceso motivacional-cognitivo; 3) como una actitud; 4) como un constructo similar a un rasgo de la personalidad.

La mayoría de las investigaciones acerca de la relación entre ambos constructos emplean el FFM (Five Factor Model), siguiendo a Zimbardo y Boyd (1999), quienes hallaron que el pasado negativo correlaciona negativamente con estabilidad emocional, energía, responsabilidad (conscientiousness) y amabilidad, el presente hedonista alcanza correlación positiva con el factor energía y negativa con responsabilidad, mientras que el futuro se asocia positivamente con este último factor. De allí concluyen que la PT es una dimensión psicológica fundamental.

Dunkel y Weber (2010), mediante análisis de regresiones múltiples, encuentran que responsabilidad, neuroticismo y conciencia de identidad predicen la perspectiva de futuro, con una variancia explicada del 55%. El presente fatalista se asocia negativamente con responsabilidad, extraversión e identidad, mientras que el presente hedonista es explicado por agradabilidad, extraversión y apertura, y, negativamente por responsabilidad.

Zhang y Howell (2011) discuten la posibilidad de que la mayor parte de la asociación entre rasgos de personalidad y satisfacción vital se deba a diferencias en el perfil de perspectiva temporal.

A pesar de este solapamiento, Zimbardo y Boyd (1999) advierten una contribución única de la PT que se vincula con un abanico más amplio de conductas y no sólo con los rasgos de personalidad. En este sentido, Laghi et al. (2013), a partir de una muestra de 1.300 adolescentes italianos, informan una fuerte relación entre la PT y el proceso de gestación de la identidad, que resulta integrada cuando predominan el pasado positivo y el futuro y, en cambio, clausurada cuando prevalecen el pasado negativo y presente fatalista.

En nuestra investigación, el estilo de personalidad (EP) se evalúa con el Inventario Millon de Estilos de Personalidad (MIPS, Millon, 1994), modelo que también se toma como referente para la interpretación de resultados dado que integra los aspectos estructurales y dinámicos de la personalidad, lo que, a nuestro juicio, permite establecer la relación que se busca mostrar entre estilos de personalidad y perspectivas temporales. En su modelo, Millon conceptúa la personalidad como el estilo de funcionamiento adaptativo que un individuo despliega para relacionarse con su ambiente; considera tres aspectos distintos, pero integrados en la conducta y, de modo particular, en la conducta académica: los modos motivacionales, las maneras personales para el procesamiento cognitivo y los modos singulares de relacionarse con otras personas.

El estilo de personalidad (EP) se concibe como un conjunto de disposiciones o patrones adaptativos que interactúan y se combinan dinámicamente dando lugar a diversas configuraciones. Todos los EP tienen aspectos positivos y negativos, por los que el individuo puede adecuarse o no a determinados ambientes o situaciones. Este enfoque dinámico permite tener en cuenta los diversos modos de posicionarse frente a las dimensiones temporales de la vida vivida; por su parte, la consideración de la perspectiva temporal balanceada subraya la flexibibilidad de esa toma de posición (Zimbardo & Boyd, 1999).

Objetivos


  1. Explorar la posible relación entre perfiles de perspectiva temporal y estilos de personalidad en estudiantes argentinos de nivel medio, terciario (superior no universitario) y universitario.

  2. Evaluar el rol de la perspectiva temporal balanceada en la relación entre perfiles temporales y estilos de personalidad.

Método

  1. Participantes

Participan 329 sujetos, estudiantes de nivel medio (37%), terciario (34%) y universitario (29%) -67% mujeres-, con una edad media de 24.3 años (SD = 9.77) en un rango de 16 a 50 años, que cursan sus estudios en la ciudad de Buenos Aires. Cabe advertir que la amplitud del rango etáreo responde a la necesidad de verificar los estudios de confiabilidad y validez. Por otra parte, la variable edad no incide significativamente [F (3, 326) = 0,73, p = 0,57] en la BTP, que es la principal variable dependiente. Rangos de similar amplitud se han usado en trabajos previos (Díaz Morales, 2006; Boniwell et al., 2010, Oyanadel, Buela-Casal & Pérez-Fortis, 2014); por ejemplo, en el último, el rango oscila entre 18 y 70 años, con una edad media de 29.9 años (DT = 12.5) en el caso de los varones y de 31.1 años (DT = 13.5) en el caso de las mujeres.

c) Instrumentos

Para evaluar la perspectiva temporal se aplicó el ZTPI (Inventario de Perspectiva Temporal, Zimbardo & Boyd, 1999) y el Cuestionario de Perspectiva Temporal Futura Trascendental (PTFT) (Boyd & Zimbardo, 1997), integrados en un solo instrumento, gracias a la inclusión estratégica de los ítems del segundo en el primero.

El ZTPI es un cuestionario de 56 ítems con formato de escala Likert de cinco alternativas de respuesta (desde “completamente erróneo” a “completamente verdadero”), compuesto por cinco sub-escalas que exploran cinco factores:



  • Pasado negativo (PN), expresa una visión negativa y de rechazo hacia las experiencias del pasado.

  • Pasado positivo (PP), evalúa la actitud cálida, sentimental y de nostalgia hacia el pasado.

  • Presente hedonista (PH), muestra la medida en que el sujeto se orienta a buscar placer en el momento presente, con poca consideración de las consecuencias para el futuro.

  • Presente fatalista (PF), refleja una actitud de indefensión, desesperanza y resignación frente a la vida y al futuro.

  • Futuro (F), indica la búsqueda de objetivos y recompensas futuras, la capacidad de planificar y de posponer recompensas.

El cuestionario PTFT es un instrumento unidimensional (Boyd & Zimbardo, 1997), que consta de diez ítems, con cinco opciones de respuesta (desde “completamente erróneo” a “completamente verdadero”). A partir del análisis factorial, en este estudio se excluyeron los ítems 4, 5 y 7, por su baja carga, acorde con la consideración teórica de que dichos ítems no se relacionan necesariamente con la creencia en una dimensión del mundo y de la vida humana que trasciende las realidades estrictamente temporales. De hecho, en la validación de la escala, otros autores (Ortuño, Paixão & Nunes Janeiro, 2013) han hallado que el ítem 5 presenta un valor de saturación de 0.15 en el factor, así como un bajo valor de comunalidad (h2 = 0.22), y su omisión eleva el alfa de Cronbach y la variancia total explicada. Así mismo, el ítem 7 registra un valor de saturación -0.50 más bajo que el resto, aunque aceptable.

La validez -convergente y discriminante- y la confiabilidad de ambas escalas se informan en los trabajos seminales (Zimbardo y Boyd, 1999; Boyd y Zimbardo, 1997). Díaz Morales (2006), Corral-Verdugo, Fraijo-Sing y Pinheiro (2006), Albiñana Cruz (2013), Oyanadel, Buela-Casal y Pérez-Fortis (2014) validan versiones del ZTPI en español. Hay trabajos de adaptación a otros idiomas, para distintas poblaciones, entre los que se cuentan los de Milfont, Andrade, Belo y Pessoa (2008, Brasil), Ortuño y Gamboa (2009, Portugal), Apostolidis y Fieulaine (2004, Francia), D’Alessio, Guarino, De Pascalis, y Zimbardo (2003, Italia), Oyanadel, Buela-Casal (2014, Chile) que han mostrado la estructura factorial original y propiedades psicométricas semejantes, con algunas variaciones. En el estudio de Sircova et al. (2014), que abarca 24 países de los cinco continentes, se concluye que las orientaciones temporales que evalúa el ZTPI son invariantes a través de diversas tradiciones culturales y de muchas adaptaciones lingüísticas, por lo que el instrumento opera como un “estándar de oro” para la investigación de la PT.

En nuestro trabajo, para evaluar la validez de constructo de las escalas se efectuó un análisis factorial exploratorio con rotación Varimax. Se examinó el valor propio de los componentes extraídos, las comunalidades, las saturaciones de cada ítem y el gráfico de sedimentación. Se obtuvo el índice de adecuación de la muestra de Keiser-Meyer-Olkin (KMO), que arrojó un coeficiente de .782 y la prueba de esfericidad de Barlett que evidenció una significación p < .001, resultados que indican que la matriz de datos es adecuada para realizar el análisis. El análisis del gráfico de sedimentación muestra una estructura de seis factores con una varianza total explicada de 35.07%, casi idéntica al coeficiente promedio de 35.05% que informan Sircova et al. (2014).

Para calcular la confiabilidad de cada factor, se aplicó el alpha de Cronbach. En general, los coeficientes resultantes son más bajos (oscilan entre .60 y .87) en comparación con los de la versión original (entre .74 y .87).

Para evaluar los estilos de personalidad se aplicó el Inventario de Estilos de Personalidad de Millon (MIPS), en la adaptación de Casullo y Castro Solano (2000) para la población argentina. La validez transcultural del MIPS se ha establecido con muestras de población argentina y española, general y universitaria (Casullo & Castro Solano, 2000; Castro Solano & Díaz Morales et al., 1997; Sánchez-López y Aparicio García, 1998).

El cuestionario comprende 12 pares de escalas, organizadas como polaridades, que evalúan tres aspectos de la personalidad:



  1. Metas motivacionales

Variable conformada por tres pares de escalas; en cada par se consideran dos polos, que nunca son rasgos puros, vale decir que toda persona exhibe ambos rasgos, con acentuación relativa de uno o de otro.

Apertura: Refiere a las personas que tienden a ver el lado bueno de las cosas, son optimistas en cuanto a las posibilidades que les ofrece el futuro, les resulta fácil pasarla bien y enfrentan con ecuanimidad los altibajos de la existencia. Buscan satisfacción, alegría, placer.

Preservación: Se concentran en los problemas de la vida y los agravan. Focalizan su atención en las amenazas potenciales a su seguridad física y psicológica. Como piensan que su pasado ha sido desafortunado, parecen estar siempre esperando que algo salga mal y consideran probable que las cosas vayan de mal en peor. Preocupaciones y decepciones de escasa importancia logran trastornarlas con facilidad. Tendencia a la inhibición y pesimismo.

Modificación: Toman su vida en sus manos y hacen que las cosas sucedan en lugar de mantenerse pasivamente en espera. Se ocupan diligentemente de modificar su entorno e influyen en los acontecimientos a fin de que estos satisfagan sus necesidades y deseos.

Acomodación: Ponen muy poco empeño en dirigir o modificar su vida. Reaccionan ante los acontecimientos amoldándose a las circunstancias creadas por otros; parecen condescendientes, son incapaces de abandonar su indolencia, no tienen iniciativa y hacen muy poco para provocar los resultados que desean.

Individualismo: Están orientadas a satisfacer sus propias necesidades y deseos; es decir, procuran realizarse ellas mismas en primer lugar, se preocupan muy poco del efecto que pueda tener su conducta en los demás y tienden a ser a la vez independientes y egocéntricas.

Protección: Su primera motivación es satisfacer las necesidades de los demás, se ocupan del bienestar y los deseos de otras personas antes que de los propios. Se las considera protectoras, capaces de anteponer el cuidado a los demás al de sí mismas (Millon, 1994).

  1. Modos cognitivos

La escala evalúa las preferencias en la fuente primaria de información -las dos primeras polaridades- y los procesos de elaboración cognitiva -las otras dos polaridades-.

Extraversión: El interés cognitivo se pone en los objetos externos al yo.

Introversión: La atención cognitiva se vuelve sobre sí mismo, el sujeto “dialoga consigo”.

Sensación: Se prefiere la información tangible, de orden sensorial.

Intuición: Se prefiere información de orden abstracto o no directamente sensorial, los sujetos suelen estar inclinados a lo misterioso, a lo simbólico y especulativo.

Reflexión: Cualquiera sea la fuente primaria preferida, se elabora la información a la luz de la razón y la lógica, con primacía de la objetividad.

Afectividad: Es un modo de procesamiento cognitivo que se carga de las reacciones viscerales, de las impresiones de agrado o desagrado ante lo que se recibe. Se procesa predominantemente de modo empático.

Sistematización: La información recibida se incorpora a esquemas pre-existentes. Hay un alto grado de formalidad y coherencia, a veces acompañada de rigidez cognitiva (tendencia a conservar juicios y perspectivas).

Innovación: Priman las nuevas construcciones, soluciones creativas, flexibilidad e inventiva.

  1. Conductas interpersonales

Retraimiento. Personas con poco interés en el contacto social, no exteriorizan sentimientos con facilidad, prefieren la soledad.

Comunicatividad. Inclinadas a las relaciones sociales, están convencidas de que pueden influir en los demás, evitan las tareas rutinarias, tienen estados de ánimo acentuados y mudables con facilidad.

Vacilación. Indica inhibición social, inseguridad, timidez, duda, preferencia por los ambientes sociales conocidos.

Firmeza: Seguridad en sí mismo, liderazgo, decisión, capacidad de persuasión,

Discrepancia: Personas poco convencionales, que hacen las cosas “a su modo”, con dificultad para asumir responsabilidades y aceptar normas pre-establecidas.

Conformismo: Siguen las normas y convenciones, respetan tradiciones y autoridad, organizados, cumplidores de sus tareas, pueden ser vistos como personas poco afables por aquellas que no se atienen a reglas.

Sometimiento: Disposición a actuar de modo servil, tratan de responder a las expectativas de los que son líderes, a menudo ocultan sus talentos.

Control: Personas socialmente dominantes, agresivas, competitivas, ambiciosas y con fuerza de voluntad. Suelen ser manipuladoras, pero con talento para supervisar a otros y conseguir que se alcancen metas comunes.

Insatisfacción: Se consideran no valoradas o tratadas injustamente, oscilan entre la aceptación y la resistencia.

Concordancia: Personas serviciales, amistosas, buscan el acuerdo en las interacciones sociales, están dispuestas a adaptar sus preferencias para hacerlas compatibles con las de los demás.

c) Diseño y procedimiento

Se usó un diseño transversal, no probabilístico, no experimental -no se manipularon variables-, de carácter intencional -los participantes se seleccionaron en función de los objetivos- y ecológico -ya que los datos se recogieron en el aula en una sola sesión de 45 minutos-.

El completamiento de ambos cuestionario fue de carácter voluntario y se obtuvo el consentimiento de todos los integrantes de la muestra.

Para el análisis de los datos, mediante el programa SPSS, se emplearon los siguientes estadísticos: análisis de correlaciones, análisis de variancia (ANOVA), pruebas de significación de la diferencia de proporciones y análisis de conglomerados de K medias.

  1   2   3   4


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal