Perspectiva clásica de la confluencia de inteligencia y personalidad: la creatividad y los estilos cognitivos



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psicología diferencial – tema 9

TEMA 9

ENFOQUE INTEGRAL DE LAS DIFERENCIAS INDIVIDUALES EN LA INTELIGENCIA Y PERSONALIDAD


PERSPECTIVA CLÁSICA DE LA CONFLUENCIA DE INTELIGENCIA Y PERSONALIDAD: LA CREATIVIDAD Y LOS ESTILOS COGNITIVOS.





  • CREATIVIDAD.




    • La creatividad es importante tanto para el individuo como para la sociedad en un amplio rango de dominios. En el plano individual, es esencial, por ejemplo, cuando se debe solucionar un problema en el trabajo y en la vida cotidiana. Con respecto a la sociedad, la creatividad puede llevar a nuevos descubrimientos científicos, nuevos movimientos en el arte, nuevas invenciones, y nuevos programas sociales.

    • Con respecto a la definición abstracta, general, de la creatividad, ésta puede concebirse como la habilidad para producir ideas nuevas (originales) y apropiadas. Una idea creativa es algo relativamente infrecuente, aunque no se puede hablar en términos de todo o nada, sino de grados de originalidad. Por otro lado, la idea creativa original debe ser apropiada desde el punto de vista adaptativo. La idea debe proporcionar una solución a un problema significativo para el individuo o la sociedad, o permitir la consecuencia de metas importantes.

    • La definición de la creatividad en un plano más concreto exige contemplar principalmente cuatro perspectivas o niveles de análisis:

    • La creatividad es un proceso mental (o conjunto de procesos) que resulta en la producción de ideas originales y adaptativas.

    • La creatividad es una característica de un producto.

    • La creatividad es un rasgo o perfil de personalidad que caracteriza a la persona.

    • El entorno en el que surge u observa la creatividad es importante.

    • Los productos creativos son generados por personas creativas que utilizan procesos creativos, en un ambiente que propicia la elaboración de un producto creativo y una valoración del mismo como tal.

    • Guilfod propuso que la creatividad debería estudiarse en individuos normales mediante una aproximación psicométrica, utilizando tests de papel y lápiz, de la misma manera que se hacía con la inteligencia. Uno de estos test es el Test de usos inusuales, basado en la producción divergente.

    • El pensamiento divergente ha sido considerado por muchos como el elemento cognitivo clave de la creatividad, en cuanto implica producir alternativas nuevas y respuestas inusuales. Se contrapone al pensamiento convergente, referido a la producción de información a partir de una información dada que implica una respuesta correcta.

    • Para G., los rasgos cognitivos primarios de la creatividad son la fluidez (número total de respuestas relevantes), la flexibilidad (número de categorías de respuesta) y la originalidad (rareza estadística o frecuencia de las respuestas en la población).

    • En la aproximación cognitiva, los procesos mentales intervinientes en la actividad creativa son:

    • Solución de problemas por medio del insight (comprensión intuitiva). El procesamiento de la información intuitiva es una manifestación del llamado inconsciente cognitivo.

    • La cognición creativa. La creatividad es un fenómeno mental que resulta de la aplicación de procesos cognitivos ordinarios, presentes en todas las personas.

    • Adquisición de destrezas. La habilidad creativa contiene un importante componente de aprendizaje y experiencia en el dominio al que se refiere la actividad creativa.

    • En la aproximación basada en la personalidad, los individuos con altos niveles de creatividad parecen diferenciarse en una serie de características cognitivas y de personalidad. Estas características pueden agruparse en cuatro áreas:

    • Riqueza perceptual. Apertura a diversas experiencias y tolerancia a la ambigüedad

    • Motivación. Entusiasmo, interés y energía.

    • Orientación social. Los individuos creativos tienden a ser más introvertidos.

    • Psicopatología. Producción de ideas estrafalarias, disposición maníaca, evitación social, e inestabilidad emocional. Según Eysenck, existe una relación causal entre la falta de inhibición cognitiva, el psicoticismo y la actividad creativa.

    • Según la perspectiva sociocultural, la creatividad excepcional tiende a agruparse en lo que se denomina configuraciones culturales, en el sentido de que existen largos periodos en la historia de cualquier civilización en los cuales la actividad creativa está ausente, mientras que existen otros periodos punta en los que esta actividad aparece en su máxima expresión.

    • En la versión fuerte de esta perspectiva, Kroeber afirma que el genio creativo es básicamente un epifenómeno.

    • La versión moderada propone una serie de factores externos que pueden agruparse en tres categorías:

    • Ambiente interpersonal (expectativas interpersonales).

    • Ambiente disciplinar. Interacción dinámica de tres subsistemas: individuo creativo, dominio creativo y campo o conjunto de personas dentro del mismo dominio.

    • Ambiente sociocultural.




  • aproximaciones integradoras al estudio de la creatividad.

    • En las teorías implícitas, las personas no expertas conciben la creatividad como el resultado de una combinación de factores cognitivos y de personalidad.

    • Las teorías explícitas describen la creatividad como la confluencia de motivación intrínseca, conocimiento y habilidades relevantes para el dominio en cuestión, y destrezas relevantes para la creatividad.

    • Para la teoría de la inversión, las personas creativas son aquellas que son capaces y están dispuestas a “comprar barato” y “vender caro” en el campo de las ideas. La creatividad requiere la confluencia de seis recursos distintos pero interrelacionados: habilidades intelectuales (inteligencia creativa o sintética; inteligencia analítica e inteligencia práctica-contextual), conocimiento, estilos de pensamiento, personalidad, motivación y ambiente.




  • ESTILOS COGNITIVOS.




    • El término estilo fue introducido formalmente en Psicología por Allport, para referirlo a distintos tipos de personalidad y de conducta. El estilo reúne una serie de patrones habituales o modos preferidos de hacer las cosas (percibir, pensar, aprender, enseñar, etc.), que son relativamente estables en el tiempo y consistentes a través de varios tipos de actividades.

    • El estilo cognitivo se refiere específicamente al modo habitual de procesar información y de utilizar los recursos cognitivos, como la percepción, la memoria, el pensamiento, etc.




  • dimensiones de estilos cognitivos.

    • Dependencia / Independencia de campo (DIC) (Articulación de campo). Witkin y Asch iniciaron una serie de estudios acerca de la percepción de la verticalidad y su variabilidad interindividual con relación a la inteligencia y la personalidad, encontrando en la dimensión articulación de campo el factor determinante de esa variabilidad.

    • W. sugirió que las personas pueden clasificarse en términos del grado en que son dependientes (DC) de la estructura del campo visual que le rodea. Unos son altamente dependientes de este campo, mientras que otros no, denominándose por ello independientes de campo (IC). En la DIC es esencial el grado en que la organización del campo perceptual afecta a la percepción de sus componentes.

    • Nivelador /Agudizador (Rango de equivalencia) (Diferenciación conceptual). Grado en que se perciben diferencias o semejanzas con los objetos:

    • Los niveladores tienden a omitir cambios en los estímulos, simplificando los elementos en la memoria. El resultado es que estos sujetos tienen a generalizar en exceso sus observaciones e ideas, pues ven como similares los elementos que las componen.

    • Los agudizadores encuentran diferencias importantes entre los elementos de la situación, reteniéndola en la memoria de manera muy detallada, con lo cual ésta se encuentra muy organizada y estructurada.

    • Un test que evalúa el rango de equivalencia es el Test de Clasificación Libre, encontrándose que los niveladores tienden a formar menos grupos, y los agudizadores necesitan más.

    • Impulsividad / Reflexibidad (I/R). Los individuos impulsivos realizan toda la tare, cometiendo un gran número de errores, mientras que los reflexivos prefieren detenerse y analizar todos los elementos de la situación, y tratan de cometer pocos errores, a pesar de no realizar toda la tarea. En términos generales, la I/R se refiere a la tendencia a inhibir las respuestas iniciales y a reparar en ellas con el fin de evaluar su grado de precisión. El test más utilizado para evaluar esta dimensión es el Test de Emparejamiento de Figuras Familiares, obteniéndose dos índices: rapidez en la respuesta y número de errores.

    • Visualizador / Verbalizador. Los visualizadores se basan en mayor medida en informaciones transmitidas visualmente, utilizando más la memoria viso-espacial, mientras que los verbalizadores prefieren guiarse por palabras leídas o escuchadas para procesar esa información, recurriendo más a aptitudes como la comprensión o la clasificación verbal.

    • Visual / Háptico.

    • Estilo conceptual (Analítico / Relacional / Inferencial-categorial). Se refiere a la estrategia para categorizar conceptualmente los objetos. Dos estilos conceptuales: analítico-descriptivo (los individuos centran su atención en los elementos de los objetos, agrupándolos sobre la base de elementos comunes) y relacional (fijarse más en los objetos globales y agruparlos en relaciones funcionales).

    • Serial / Holístico. Los individuos holísticos procesan varios elementos de información simultáneamente y los organizan con el fin de formar una unidad compleja. Los serialistas analizan en detalle todos los elementos de un problema, y los ordenan secuencialmente.

    • Riding y Cheema señalan dos dimensiones básicas en los estilos cognitivos:

  • Holísticos / Analíticas (H/A): tendencia a organizar la información globalmente o por partes, e incluye estilos como la DIC, I/R o Agudizador/Nivelador.

  • Verbal / Imágenes (V/I): preferencia por representar la información mediante figuras e imágenes o verbalmente, y abarca estilos como Visualizador/Verbalizador y Visual/Háptico.




  • estilos cognitivos, inteligencia y personalidad.

    • La diferencia esencial entre estilo cognitivo e inteligencia es que ésta hace que un individuo manifieste un determinado rendimiento en todo tipo de situaciones que requieren competencias cognitivas. Por el contrario, el efecto de un estilo cognitivo sobre aquél es positivo o negativo dependiendo de la naturaleza de la tarea. Los estilos cognitivos deben ubicarse entre las capacidades cognitivas y los rasgos de personalidad.



APROXIMACIONES TEÓRICAS Y METODOLÓGICAS FORMALES A LA INTEGRACIÓN DE LA INTELIGENCIA Y LA PERSONALIDAD.





    • En su revisión de las relaciones entre personalidad e inteligencia, Eysenck concluye acerca de la necesidad de diferenciar entre dos aproximaciones:

  • La tradición psicométrica tiene como objetivo operacionalizar y evaluar constructos representativos de las dos áreas protagonistas, inteligencia y personalidad, y a continuación explorar las correlaciones existentes entre los constructos derivados. El objetivo habitual de los tests de inteligencia ha sido el de evaluar el rendimiento máximo de los individuos. Por el contrario, en la evaluación de la personalidad lo que se enfatiza es el rendimiento típico.

  • La aproximación experimental centra el foco de interés en los estilos de solución de las pruebas, más que en el rendimiento global.

    • A partir de la teoría clásica de la ciencia cognitiva se propone que un análisis de las relaciones complejas entre personalidad e inteligencia requiere, además de la consideración de procesos cognitivos simples y de sus bases biológicas, una explicación en términos de procesos más complejos como las metas personales, intenciones y esfuerzos de adaptación a las demandas externas; lo que ha venido a denominarse nivel de conocimiento o semántico, por cuanto implica la intervención del conocimiento global que se posee del mundo, su interpretación,...




  • EVIDENCIA EMPÍRICA DE LAS RELACIONES PERSONALIDAD-INTELIGENCIA.




  • aproximación psicométrica.

    • Varios son los factores que han contribuido al escaso éxito en la detección de aspectos comunes entre personalidad e inteligencia bajo esta perspectiva de análisis:

  • Naturaleza de los constructos.

  • Dificultades metodológicas.

  • Distinción entre rendimiento máximo y típico. Ackerman y Heggestad se preguntan por qué los investigadores no pueden estar interesados en predecir, a partir de los tests de inteligencia, lo que una persona suele hacer o es más probable que haga (rendimiento típico). Esta comprensión está parcialmente basada en las características de personalidad, pero también en cuánto esfuerzo intelectual es probable que invierta en la escuela o el trabajo, lo que se conoce como Compromiso Intelectual Típico.

    • En cuanto a la evidencia de la relación entre inteligencia y personalidad desde la perspectiva psicométrica, la ansiedad rasgo parece relacionarse (negativamente) con rendimiento actual sólo en la vida cotidiana. De manera similar, Extraversión/Introversión, aunque muestra una correlación escasa con inteligencia (CI), sí que parece relacionarse con diversos aspectos del rendimiento intelectual.




  • aproximación experimental-cognitiva.

    • Desde esta aproximación, el énfasis recae en los procesos, en cualquier de sus niveles (neural, cognitivo-computacional o adaptativo), en comparación con el interés en la estructura (dimensiones) propio de las aproximaciones psicométricas.

    • En el nivel de procesos neurales, en general la conclusión que se ha obtenido es que la personalidad y la inteligencia parecen relacionarse con índices psicofisiológicos diferentes. No obstante, los estudios realizados dentro del marco de la teoría del arousal (activación) pueden servir para integrar ambos constructos.

    • En el nivel de procesos cognitivos, la inteligencia está habitualmente asociada a diferencias individuales en procesos cognitivos. Matthews ha llegado a la conclusión de que los rasgos de personalidad, al igual que la inteligencia, están asociados con diversos correlatos cognitivos (existencia de un patrón cognitivo en la dimensión Extraversión/introversión y en la ansiedad). Puede concluirse que la personalidad interactúa con ciertos componentes de la inteligencia, afectando conjuntamente a diversos aspectos del rendimiento cognitivo.

    • En el nivel adaptativo, la personalidad y la inteligencia confluyen cuando el individuo se esfuerza por alcanzar sus metas y resultados adaptativos. Esta interdependencia está condicionada a una redefinición o ampliación del concepto tradicional de inteligencia, que debe concebirse como el conjunto de habilidades y conocimientos disponibles en el individuo, así como la habilidad para utilizarlos en la adaptación a situaciones nuevas y en la consecución de metas significativas. Las metas de los individuos son vistas como aquel componente de la personalidad que hace posible que ésta se integre con la inteligencia.



CONSTRUCTOS REPRESENTATIVOS EN LA INTEGRACIÓN PERSONALIDAD-INTELIGENCIA.





  • JUSTIFICACIÓN DE LA NECESIDAD DE NUEVOS CONSTRUCTOS.




    • Thorndike sugirió que la habilidad social es un importante componente de la inteligencia, no recogido por las pruebas habituales que la miden. Sternberg duda que estas pruebas sean eficaces para predecir el éxito, afirmando que lo más que miden son la capacidad verbal y analítica, sin que, en ningún caso, puedan medir la creatividad ni el saber práctico, factores importantes, junto con aquellas habilidades, para la resolución de los problemas cotidianos.

    • Gardner señala que los tests de CI se basan en una noción restringida de la inteligencia que no tiene en cuenta la amplia gama de habilidades y destrezas más decisivas para la vida que el CI.

    • Ni la habilidad o CI en sí misma, ni incluso el resto de inteligencias existentes, pueden dar cuenta totalmente de elementos importantes y complejos de la conducta humana, reunidos bajo dos conceptos importantes, la motivación y la autorregulación, que son los que, en última instancia, conectan la individuo con el mundo por medio de la promoción de una serie de actitudes hacia objetivos significativos o metas, y de conductas dirigidas a alcanzarlas.

    • Así, pues, varios son los dominios psicológicos y vitales de los individuos que pueden considerarse, a través de los cuales puede realizarse el análisis de una serie de constructos representativos de aquellos otros aspectos relevantes para el éxito, diferentes a la inteligencia abstracta. Estos dominios pueden agruparse en cuatro grandes áreas:

  • El mundo emocional del individuo. El constructo relevante aquí es la inteligencia emocional.

  • La aplicación efectiva de los conocimientos derivados de la experiencia del individuo en su vida diaria o inteligencia práctica.

  • El contexto específicamente interpersonal. El constructo básico es la inteligencia social.

  • En un plano integrador se encuentra la necesidad del individuo para regular su conducta en función de las demandas internas y externas. Se trata del concepto de autorregulación.




  • ÁMBITO EMOCIONAL.




  • inteligencia emocional.

    • Salovey y Mayer contemplan las emociones como respuestas organizadas que impregnan el funcionamiento de muchos subsistemas psicológicos, y llegan a defender que el procesamiento adaptativo de la información emocionalmente relevante es parte de la inteligencia.

    • Asimismo, señalan que las diferencias individuales en las habilidades con las que este procesamiento ocurren constituyen aspectos nucleares de la personalidad. En este contexto, estos autores introducen su modelo de inteligencia emocional, destinado a identificar y organizar las habilidades específicas necesarias para comprender y experimentar emociones de manera adaptativa.

    • Mayer, Salovey y Caruso diferencian entre dos modelos básicos de inteligencia emocional: un modelo de habilidad que implica una definición restringida de la inteligencia emocional, concretamente en términos de habilidad en el procesamiento de la información emocional, y los modelos mixtos, que incorporan un amplio rango de rasgos de personalidad.

  1. Modelo de habilidad.

    • Salovey y Mayer equiparan la inteligencia emocional con la inteligencia general, en lo que se refiere a la naturaleza de los procesos y operaciones que intervienen en su funcionamiento respectivo; es decir, ambas inteligencias implican una capacidad para procesar información.

    • La inteligencia emocional es el resultado de la interacción de dos operaciones mentales básicas, la emoción por un lado, y la cognición por otro. Esta conjunción entre emoción y cognición está en al base de esa necesidad de integración entre emoción y razón.

    • La inteligencia emocional se refiere, en parte, a una habilidad para reconocer los significados de los patrones emocionales, así como para razonar y solucionar problemas a partir de ello.

    • Así, para S. y M. la inteligencia emocional sería la habilidad para percibir y expresar emociones, asimilar la emoción en el pensamiento, comprender y razonar con la emoción, y regular la emoción, en uno mismo y en los demás. Esta definición sirve de base para la descomposición de la inteligencia emocional en cuatro habilidades específicas:

  • Percepción, evaluación y expresión de emociones.

  • Asimilación en la vida mental de experiencias emocionales básicas (facilitación emocional).

  • Comprensión y razonamiento con la emoción.

  • Manejo y regulación de la emoción en uno mismo y los demás, haciéndolo con la suficiente flexibilidad.

  1. Modelos mixtos de inteligencia emocional.

    • S. y M. concluyen que, si bien rasgos como la persistencia, la empatía o la calidez afectiva son muy importantes, lo más adecuado es considerarlos directamente como personalidad, y diferentes a la inteligencia emocional. Otros autores no piensan de esta manera, sino que deciden que la mejor forma de considerar la inteligencia emocional es ampliando su definición para incluir todo tipo de rasgos y atributos.

    • Goleman incluye todos los aspectos (motivación, relaciones emocionales, etc.) que permiten delinear un modelo completo de cómo la persona funciona en el mundo. Llega incluso a afirmar que el conjunto de atributos que conforman la inteligencia emocional reflejan el carácter de la persona.

    • G. concibe todos los rasgos y atributos de personalidad incluidos como definitorios del constructo en términos de competencias, que son definidas como capacidades aprendidas, basadas en la inteligencia emocional, que resultan en un buen rendimiento en el trabajo.

    • Otro modelo mixto es el de Bar´On, que caracteriza la inteligencia emocional como una colección de capacidades, competencias y habilidades no cognitivas que influyen en la habilidad para tener éxito en el afrontamiento de las demandas y presiones ambientales.

    • Mayer et al. han llamado la atención sobre el hecho de que una serie de modelos mixtos de inteligencia emocional reflejan aspectos amplios de la personalidad, en lugar de limitarse a definirla y precisarla por sí misma. Es la personalidad la que abarca áreas amplias de la vida mental de las personas y trata de explicar cómo estas partes se organizan y desarrollan.

    • El objetivo de los modelos mixtos es englobar en una entidad única (inteligencia emocional) una serie de aspectos que predicen el éxito en la vida, ignorando el hecho de que, por ejemplo, recursos personales como el optimismo no pueden denominarse inteligencia por el mero hecho de predecir ese éxito.

    • Mayer et al. delimitan lo que ellos consideran como unas cualidades más realistas de la inteligencia emocional, en lo que se refiere a su naturaleza y valor predictivo: es una habilidad, y se esconce entre las emociones.




  • bases neurológicas de la inteligencia emocional.

    • El funcionamiento de la amígdala (en el sistema límbico) y su interrelación con el neocórtex constituyen el núcleo de la inteligencia emocional. El lóbulo prefrontal izquierdo actúa atenuando las emociones más perturbadoras procedentes del sistema límbico.




  • INTELIGENCIA PRÁCTICA.




    • El término inteligencia práctica se ha postulado como una inteligencia alternativa a la académica o inteligencia convencional evaluada por los tests psicométricos que comprende la inteligencia general y aptitudes específicas.

    • Frederiksen define la inteligencia práctica como aquellas que se refleja en las respuestas cognitivas a casi todo lo que ocurre fuera del contexto escolar. Sternberg la define como la inteligencia tal y como es aplicada en la vida cotidiana, que permite la adaptación, moldeamiento y selección de distintos ambientes. Wagner como aptitud para resolver problemas definidos de manera imprecisa, que surgen en la vida cotidiana y para los cuales no existen soluciones claras y explícitas.

    • Los individuos disponen habitualmente de una gran cantidad de conocimientos relacionados con dominios específicos que pueden aplicar a los problemas prácticos, y que se muestran muy efectivos para la solución exitosa de los mismos.

    • Wagner y Sternberg han estudiado la habilidad práctica en términos de lo que han denominado conocimiento tácito. Éste es el sentido común de los individuos. En los distintos estudios se ha encontrado que el conocimiento tácito es un importante predictor del éxito en la consecución de metas en la vida cotidiana, encontrándose correlaciones apreciables con diversos indicadores de éxito en las distintas áreas y dominios estudiados.




  • modelos del ciclo vital.

    • A partir de la diferenciación establecida por Horn y Cattell entre dos tipos de habilidades mentales, inteligencia fluida y cristalizada, y de sus diferentes trayectorias evolutivas, Sternberg propone que las habilidades fluidas son más importantes para la solución de problemas académicos, en comparación con las prácticas, mientras que las habilidades cristalizadas con más importantes para la solución de problemas prácticos. Defiende que el mantenimiento o aumento de las habilidades prácticas a través de la edad adulta pueden reflejar una mayor contribución de las habilidades cristalizadas en la solución de problemas cotidianos.




  • teoría triárquica de la inteligencia de sternberg.

    • S. propone la existencia de tres aspectos de la inteligencia: la inteligencia analítica, que es la medida habitualmente por los test, la inteligencia creativa y la inteligencia práctica.

    • En la inteligencia práctica el conocimiento juega un papel esencial. El conocimiento tácito es el producto de los componentes de adquisición de conocimientos aplicados a los contextos cotidianos. Estos componentes permiten aprender tanto contenidos como destrezas o procedimientos. Se complementan con los metacomponentes, que se utilizan para planificar, controlar y evaluar la solución de problemas.




  • modelo de ackerman.

    • A. destaca la importancia de la distinción entre rendimiento máximo (inteligencia) y rendimiento típico (personalidad), la cual tiene implicaciones de cara a la relación entre la inteligencia académica y la práctica.




  • CONTEXTO INTERPERSONAL.




    • Existen dos maneras básicas de conceptuar el término inteligencia social: habilidad para comprender y manejar a otras personas y para participar en interacciones sociales adaptativas (Thorndike), y cuerpo de conocimientos que el individuo tiene acerca del mundo.




  • perspectiva psicométrica de la inteligencia social.

    • Uno de los primeros precursores de las medidas de inteligencia social fue el Test de Inteligencia Social de Washington, compuesto por una serie de subescalas que, combinándose, ofrecen una puntuación global.

    • O´Sullivan, Guilford y deMille elaboran el Test de Inteligencia Social de Seis factores, que evaluaba habilidades cognitivas como comprensión de expresiones faciales, de relaciones sociales, o sacar implicaciones de una situación social. Con este test asumen que la conducta expresiva son las señales a partir de las cuales se infieren las intenciones de los demás.

    • Ford y Tisak concluyeron que cuando la selección de las medidas de inteligencia social se realiza sobre la base de un criterio de efectividad conductual en situaciones sociales, en lugar de estar basadas en la comprensión cognitiva de las mismas, es posible eliminar la confusión entre inteligencia social y habilidad verbal.

    • Análisis factoriales produjeron cinco dimensiones de inteligencia social:

  • Interés por otras personas.

  • Habilidades de ejecución social.

  • Habilidad empática.

  • Expresividad emocional.

  • Sensibilidad a las expresiones emocionales de los demás y ansiedad social-falta de autoeficacia y autoestima sociales.

    • Gardner denomina a esta inteligencia como inteligencia interpersonal, que define como la capacidad para comprender a los demás y de actuar en consecuencia con esa comprensión. La identificación de operaciones clave en la inteligencia social son la percepción de las personas y formación de impresiones, atribución causal de la conducta del otro, recuerdo de personas, categorización social y manejo de impresiones.

    • Schneider y cols. encontraron una serie de características asociadas a la inteligencia social que sirvieron para elaborar el Cuestionario de Competencia Social. Un análisis factorial de las respuestas reveló siete factores: extraversión, calidez afectiva, influencia social, intuición o perspicacia social, apertura social, adecuación social y desajuste social (puntuación invertida.




  • personalidad concebida como inteligencia social.

    • La teoría cognitiva de la personalidad o Inteligencia Social de Cantor y Kihlstrom construye las diferencias individuales en la conducta social como el resultado de diferencias individuales en el conocimiento que los individuos llevan a las interacciones sociales: diferencias en conocimiento social ocasionan diferencias en la conducta social.

    • La asunción básica de esta teoría es que la conducta social es inteligente, es decir, se encuentra mediada por procesos cognitivos, más que por factores genéticos y respuestas aprendidas asociativamente.




  • INTEGRACIÓN DE LOS DISTINTOS TIPOS DE INTELIGENCIA NO ACADÉMICAS.




    • Jones y Day han argumentado que las inteligencias práctica, social y emocional comparten un interés por el conocimiento declarativo (qué son las cosas) y procedural (cómo se hacen las cosas), por la capacidad de flexibilidad en la recuperación de la información de la memoria (en función de las demandas situacionales) y por la solución de problemas con múltiples soluciones o interpretaciones posibles.

    • Hedlund y Sternberg consideran que lo que diferencia a estas tres inteligencias es única, o principalmente, el contenido del conocimiento y los tipos de problemas que se enfatizan en cada caso. La aproximación al conocimiento táctico posee la ventaja de que éste no está limitado al rendimiento en un dominio particular, sino que puede aplicarse a la comprensión y solución de problemas de naturaleza tanto social como emocional, así como de otra índole.

    • De esta manera, Hedlung y Sternberg proponen llevar a cabo una integración de las tres inteligencias, tomando el conocimiento tácito como el elemento integrador.

    • Las diferencias que han podido surgir cuando consideramos las inteligencias social y emocional pueden desaparecer cuando se integran en diferentes categorías del conocimiento tácito: manejo de uno mismo, manejo de los otros y manejo de tareas.

  • El conocimiento tácito acerca del manejo de uno mismo se refiere al conocimiento acerca de los aspectos de rendimiento en tareas cotidianas que tienen que ver con la capacidad para motivarse a uno mismo y auto-organizarse.

  • El conocimiento tácito acerca del manejo de los demás se refiere al conocimiento acerca de cómo manejar las relaciones interpersonales en todos los ámbitos, lo que puede incluir saber cómo llevar a cabo interacciones sociales efectivas y también comprender la información social de carácter verbal y no verbal.

  • El conocimiento tácito del manejo de tareas hace referencia al conocimiento sobre cómo ejecutar tareas específicas, tales como planificar actividades, observar el progreso en la realización de una tarea, evaluar los resultados, etc.

    • Independientemente de la categoría en la que nos movamos, la habilidad para adquirir conocimiento tácito puede caracterizarse como un aspecto de la inteligencia. Ello requiere procesos cognitivos como la codificación de información relevante del ambiente, o el reconocimiento de asociaciones entre la información nueva y el conocimiento que ya posee el individuo.






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