Pedro salinas



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PEDRO SALINAS

(1891, Madrid  1951, Boston)

Pedro Salinas Serrano fue un escritor español conocido sobre todo por su poesía y ensayos. Se le adscribe a la Generación del 27.

Nació en Madrid en 1891 donde estudió Derecho y Filosofía y Letras y posteriormente se doctoró en Letras. Su vida estuvo dedicada a la docencia universitaria y comenzó como lector de español en La Sorbona (1914 – 1917).

Se casó en 1915 con Margarita Bonmatí Botella. Salinas le escribió cada día una carta de amor y ese epistolario fue recogido en Cartas de amor a Margarita (1912–1915) por su hija Soledad Salinas; también tuvo otro hijo, Jaime Salinas, que fue editor y escritor.

En 1918 Salinas gana una cátedra en la Universidad de Sevilla (donde tuvo como alumno a Luis Cernuda – miembro de la Generación del 27) y entre 1922 y 1923 enseñó en Cambridge; pasó luego a la Universidad de Murcia (1923–1925). En 1925 publicó una versión modernizada del Cantar de Mio Cid. En 1926 pasó a la Universidad de Madrid donde fundó en 1932 la revista Índice Literario para dar cuenta de las novedades literarias hispánicas.

A su regreso a España fue nombrado profesor de la Escuela Central de Idiomas y fundó la Universidad de Verano de Santander. Allí conoció en el verano de 1932 a una estudiante norteamericana, Katherine R. Whitmore. Ella es la destinataria de su trilogía poética La voz a ti debida, Razón de amor y Largo lamento. Este romance se mantuvo aun cuando Katherine regresó a Estados Unidos para proseguir sus estudios. Volvió a España para el curso académico 1934–1935, pero la mujer de Salinas descubrió la relación e intentó suicidarse. Al final Katherine se casó y, aunque tuvo aún esporádicas noticias sobre Salinas, la conexión se rompió definitivamente. Se vieron por última vez en 1951, y Katherine falleció en 1982.

Cuando estalló la Guerra Civil Española, él estaba en Santander. Se exilió a América donde continuó con su labor de profesor en Estados Unidos y Puerto Rico. Al final falleció en Boston en 1951.



OBRA

La obra poética de Salinas suele dividirse en tres etapas:




  • La etapa inicial (1923–1932) está marcada por la influencia de la poesía pura de Juan Ramón Jiménez y los ecos de las vanguardias futurista y ultraísta. La idea de la depuración y perfección poéticas y el protagonismo que van cobrando en ella los temas amorosos perfilan lo que será su etapa de plenitud. Pertenecen a esta etapa Presagios (1923), Seguro azar (1929) y Fábula y signo (1931).




  • La etapa de plenitud (1933–1939) está formada por la trilogía amorosa inspirada en su amor por una estudiante estadounidense que conoció en España: La voz a ti debida, cuyo título está tomado de un verso de la Égloga tercera de Garcilaso de la Vega, Razón de amor y Largo lamento, cuyo título está tomado de un verso de Gustavo Adolfo Bécquer. Todos estos versos están escritos en heptasílabos y octosílabos blancos o sin rima, pero progresivamente van añadiéndose endecasílabos hasta que la proporción se invierte en el último libro. Se usa frecuentemente la enumeración y existe cierto tono conceptista.

La voz a ti debida (1933) presenta la historia de una pasión amorosa, desde su nacimiento hasta el final.

Razón de amor (1936) examina lo que queda del amor cuando éste acaba. La pasión y el dolor de la separación son, por lo tanto, los temas centrales del libro.

Largo lamento (1939) continúa la línea marcada en las obras anteriores.

  • La etapa del exilio (1940–1951) está formada por El contemplado (1946), extenso poema en que dialoga con el mar de San Juan de Puerto Rico; Todo más claro y otros poemas (1949), donde trata el tema de la creación a través de la palabra, y su obra póstuma Confianza (1955), afirmación gozosa de la realidad vivida. De esta época se suele destacar su impresionante poema «Cero», suscitado por la destrucción que provocan las armas atómicas.

Su trayectoria prosística comienza con Vísperas del gozo (1926), obra inscrita en la línea vanguardista de la época. Salinas abandona la narrativa durante veinticinco años, y sólo al final de su vida se reincorpora a ella con La bomba increíble (1950), novela sobre los horrores de la bomba atómica, y El desnudo impecable y otras narraciones (1951).

Su depurada formación universitaria y su agudo sentido crítico fueron esenciales en los ensayos sobre literatura - Literatura española. Siglo XX (1940), Jorge Manrique o tradición y originalidad (1947), La poesía de Rubén Darío (1948) - y en las ediciones de Fray Luis de Granada y San Juan de la Cruz.

Como autor dramático, es todavía mal conocido.



AYER TE BESÉ EN LOS LABIOS...

(comentario del poema)


LOCALIZACIÓN

El poema pertenece a La voz a ti debida, una de las obras más importantes de Pedro Salinas. El libró se publicó en 1933, momento en que la poesía pura y deshumanizada está cuestionada por los partidarios del compromiso social del escritor. En La voz a ti debida (título que reproduce un verso de Garcilaso) Salinas encontrará un camino propio, que tendrá continuidad en Razón de amor y Largo lamento. Los versos que componen este poema pueden leerse como un poema autónomo, con sentido pleno. Pero no se trata de un poema suelto, desligado de

los demás, sino que hay que considerarlo como parte de un poema largo, integrado por fragmentos que en conjunto forman La voz a ti debida, un libro de tema unitario, la historia de una relación amorosa. De hecho, el libro tiene una numeración global de los versos. En este caso se trata de los versos 1290 a 1316.

ESTRUCTURA EXTERNA

La mayoría de los versos son octosílabos. Pero el autor rompe el ritmo con las pausas internas y encabalgamientos. También con los versos de tres sílabas y hasta de una sola. Las terminaciones esdrújulas (relámpago, dártelo) y agudas (más, él, di, luz, no) contribuyen mayor sonoridad al poema. Sin embargo, todos estos recursos sonoros el poeta no emplea con el fin de crear un ritmo musical y armónico, como en los versos modernistas, sino a buscar un tono antirretórico. Así que crea un ritmo que realza el contenido de una manera selectiva, destacando algunas palabras clave (boca, ayer, silencio, se escapa). Otro recurso antirretórico es la ausencia de rima.

El estilo de Salinas se caracteriza por la densidad conceptual, por dar más importancia al contenido que a los aspectos formales o retóricos. La sencillez estilística se vec on claridad en este poema. Otro recurso de carácter conceptual típico de Salinas son las paradojas.

Otro recursos que aparecen en este poema son bastante sencillos:



  • comparación (más que un relámpago, que un milagro; dura este beso más que el silencio, que la luz)

  • pregunta retórica (¿adónde se me ha escapado?)

  • personificación (que se escapa, que me huye)

El lenguaje es sencillo, con predominio de los sustantivos y verbos relacionados con beso y besar. Aparece abundancia de sustantivos abstractos (tiempo, silencio, luz) y sustantivos del campo semántico del cuerpo (beso, labios, boca, carne).


ESTRUCTURA INTERNA

La estructura interna del poema está conformada por dos partes o fragmentos, establecidos por el propio poeta y que se corresponden con los versos 1290-1300 y 1301-1316, respectivamente. La primera parte pertenece al pasado inmediato (Ayer te besé); la segunda, al presente (Hoy estoy besando un beso). De esta manera, un mismo suceso (un beso) se ve desde dos perspectivas distintas.


El tema del poema es el recuerdo permanente de un beso. El poeta habla del beso que dio a su amada, un beso breve pero intenso. Al día siguiente recuerda ese beso y lo transforma en algo trascendente, que va más allá (más lejos) de lo físico y corporal. El instante mágico del beso trasciende el tiempo material y puede entrar en una dimensión atemporal, eterna. No se trata, como en el amor platónico, de contraponer el amor físico con el amor espiritual, en cuanto opciones antagónicas, sino de dar al amor físico una dimensión trascendente, espiritual. En este caso, el recuerdo hace que el beso físico se convierta en un beso ideal.
En los primeros cinco versos el autor habla del beso que dio a su amada y lo describe. Ese beso duró sólo un segundo, un tiempo corto como un relámpago.

En los siguientes versos el autor dice que para él esa acción, el beso, no le sirve para nada porque después añade que para él es mucho más importante el recuerdo de ese beso. Todo se empezó y acabó en ese beso.



En la segunda parte del poema el autor describe el beso que da a su amada hoy (generalmente es siempre el mismo beso pero lo describe de dos perspectivas diferentes de ayer y de hoy). El beso que le da hoy es diferente porque ya está sólo porque ella se había escapado. Ya este beso es diferente porque es para siempre, se convierte en un beso ideal que va aquí para siempre.
VALORACIÓN

Este poema describe el beso que a lo mejor en nuestras vidas es un suceso ordinario, pero el autor pone al beso mayor importancia y lo convierte en un beso ideal que está aquí para siempre y nadie lo puede destruir. Pensamos que la mayoría de nosotros prefiere un beso real pero el autor estaba en la situación en la que no podía dar el beso real a su amada porque no podía estar con ella.


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