Partimos de la experiencia



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TEMA 18: BUSCANDO EL VERDADERO ROSTRO DE DIOS
1. OBJETIVOS


  • Eliminar las falsas imágenes que nos hemos creado de Dios.

  • Presentar, a la luz de Jesucristo, el verdadero rostro de Dios.


2. DESARROLLO DE LA REUNION
PARTIMOS DE LA EXPERIENCIA
2.1. DINAMICA: CARICATURAS DE DIOS ENTRE LOS CATOLlCOS
A. MOTIVACION
Muchos católicos proyectamos ante los demás una imagen falsa o "caricatura" de Dios. Un ejemplo de "caricatura" es el siguiente: Muchas personas se imaginan a Dios como un "DIOS POLlCIA" que vigila, que fis­caliza, que acecha a la gente para agarrarla "con las manos en la masa".
B. GRUPOS PEQUEÑOS

¿Qué "caricaturas" o imágenes falsas tenemos nosotros de Dios?

Elaboren un "CREDO" sobre Dios, completando la siguiente frase:
"CREEMOS EN UN DIOS QUE------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Preparen un SOCIODRAMA en torno a una de las "caricaturas" descu­biertas.
C. PLENARIO - SOCIODRAMA
Los secretarios leen las respuestas de sus grupos. Acto seguido se representan los sociodramas. El animador hace una síntesis final.
BUSCAMOS LUZ SOBRE EL TEMA
2.2. CHARLA: EL DIOS DE LOS CRISTIANOS


  • El primer objeto de nuestra fe es Dios mismo. Necesitamos, por tanto, saber quién es Dios y cómo es este Dios en quien creemos, porque son muchas las imágenes deformantes de Dios que se escuchan entre nosotros.



  1. LAS IMAGENES FALSAS DE DIOS

EL DIOS "VIGILANTE"




  • El Dios serio que parece un juez intransigente o un vigilante moles­to e inaguantable.




  • Es el Dios de las prohibiciones, de los "NO", que castiga severa­mente.

EL DIOS "SUPERMAN"





  • El Dios mágico, que soluciona rápidamente los problemas del hom­bre.




  • Es el Dios "aspirina", que quita todo sufrimiento.




  • Es el Dios bonachón y paternalista al que dejamos el lado difícil de las cosas con una oración egoísta... "Señor, ayúdame a pasar el examen (aunque no haya estudiado)"...




  • Es el Dios "de bolsillo", manejable y útil, del que echamos mano en los apuros y al que cargamos la culpa de los desastres que provo­ca nuestra irresponsabilidad.




  • Es el Dios que no sirve cuando el hombre aprende a solucionar los problemas por sí mismo.

EL DIOS "DE LAS NUBES"




  • Es el Dios abstracto, lejano, que está en las nubes, que no da im­portancia a los problemas del hombre, que acepta las injusticias o las proyecta al más allá.




  • Es el Dios que no da importancia a las conquistas humanas, que prefiere el pasado al progreso, que considera la vida como un paréntesis... "lo que importa es la otra vida"...



EL DIOS "ENEMIGO DEL HOMBRE"




  • Es el Dios celoso del hombre y de sus alegrías; un "aguafiestas".

  • Es el Dios enemigo del amor, de la amistad, de la libertad.

  • Es el Dios "titeretero", que maneja y controla al hombre.


B. EL VERDADERO ROSTRO DE DIOS
EL DIOS DE JESUCRISTO





  • Nuestra imagen de Dios no es otra que la manifestada en Cristo y por Cristo, Dios hecho carne. Con su persona, con sus hechos y con sus palabras, Cristo es en la tierra el rostro visible de Dios.

UN DIOS UNIVERSAL




  • Jesús, en los evangelios, hace una invitación a todos los que esta­ban excluidos de la convivencia social y religiosa: los publicanos, los pecadores, la gente de mal vivir, etc.




  • Dios, de esta manera, es universal y en su corazón cabemos to­dos: hombres y mujeres, blancos y negros, justos y pecadores. Es un Dios de todos y para todos.

UN DIOS PADRE Y AMOR




  • Cristo llama a Dios Padre, y como tal lo representa. Un padre que ama a todos sus hijos, a todos los hombres. Un padre benévolo que sale al encuentro del hijo rebelde y lo acoge al calor del hogar.




  • Nuestro Dios, por tanto, no es un Dios de temor, que amenaza y castiga. Es un Dios de amor, es un padre que ama (porque hay padres irresponsables que no aman).




  • Nada de lo que nos suceda le es ajeno a nuestro Dios, que es pro­vidente y cuida amorosamente de cada uno de sus hijos.

UN DIOS JUSTO




  • Jesús no anuncia a un Dios amigo de los opresores, que permane­ce mudo frente al clamor de los pobres y de los débiles. El nos presenta a un Dios que se pronuncia en favor del hombre débil y en favor de la justicia.




  • El teólogo Moltmann, narra esta anécdota que vivió él en un campo de concentración en la segunda guerra mundial: "Dos hombres judíos y un niño fueron ahorcados adrede en Auschwitz, en presen­cia de todos los presos. Los hombres murieron en seguida, pero los tormentos del niño duraban largo rato. Entonces gritó alguien detrás de mí: ¿Dónde está Dios? Yo callé. Y al poco tiempo volvió a gritar: ¿Dónde está Dios? y una voz dentro de mí me respondió: Dios está ahí colgado en la horca".

UN DIOS CERCANO AL HOMBRE




  • Los evangelistas nos cuentan cómo Jesús estuvo en medio de los hombres. Una presencia cercana, amorosa, liberadora. Jesús, efec­tivamente, convivió con los hombres para salvarlos, para liberarlos de sus males físicos (enfermedades) y morales (como el pecado).




  • Nuestro Dios, por tanto, no es un Dios lejano y frío que se encuen­tra en las nubes, desinteresado de nosotros. Es un Dios cercano al hombre, a sus problemas, a sus alegrías, a sus esperanzas. Un Dios que nos acompaña en nuestro camino, que colabora con nosotros en nuestro' esfuerzo por realizamos plenamente como personas y como cristianos.


NOS COMPROMETEMOS
2.3. COMPROMISOS


  • Desterrar las falsas ideas que tenemos de Dios.

  • Buscar al verdadero Dios que ha de iluminar nuestras vidas.

  • Descubrir lo que significa Dios Padre con nosotros.


3. MATERIALES COMPLEMENTARIOS

3.1. EL DIOS EN QUIEN NO CREO
"No creo en el Dios de los conformistas

no creo en el Dios de los que se oponen al cambio,

no creo en el Dios de los indiferentes

no creo en el Dios tranquilizante de conciencias,

no creo en el Dios de las grandes palabras,

no creo en el Dios de los cristianos de recetas.

No creo en el Dios hecho de mentiras,

ni creo en el Dios de los que se oponen a la verdad.

No creo en el Dios de los que nos oprimen,

ni creo en el Dios que no da la libertad.

El Dios de mi fe nació en una gruta: era judío;

fue perseguido por un rey extranjero,

y caminaba errante por Palestina.

Se hacía acompañar por gente del pueblo

daba pan a los que tenían hambre,

luz a los que vivían en tinieblas,

libertad a los que suplican justicia...
El Dios de mi fe coloca al hombre por encima de la ley,

y al amor en lugar de las antiguas tradiciones.

No tenía ni una piedra para reclinar la cabeza,

y se confundía con los pobres.

El Dios de mi fe traía una corona de espinas,

vestía una túnica teñida de sangre

que le iban abriendo el camino del calvario

donde murió entre ladrones, en una cruz.


El Dios de mi fe no es otro sino el hijo de María,

Jesús de Nazaret.

Todos los días muere crucificado

por nuestro egoísmo,

todos los días resucita

por la fuerza de nuestro amor".


(JUAN ARIAS)

3.2. RODEADO DE DIOS
El hijo: Papá, tengo miedo. (El hijo es un adolescente). Padre e hijo van hacia la playa...

El hijo: No puedo vivir así (su hermana Karim, a la que quería tanto, se ha vuelto loca).


El padre: Puedes, pero necesitas algo para apoyarte.
El hijo: No sé qué podría ser. ¿Dios? ¿Un Dios araña como el de Karim? No, papá; hay algo que no va. Dios no existe. Dame una prueba de la existencia de Dios. No puedes dármela.

El padre: Sí puedo. Pero es preciso que me escuches bien. Está escrito: Dios es amor.


El hijo: Eso es para mí palabras sin sentido.
El padre: No me interrumpas. Quiero únicamente darte una idea de mi pro­pia esperanza.
El hijo: ¿Y eso es el amor de Dios?
El padre: Es saber que el amor es una realidad en el mundo de los hom­bres. Cualquier clase de amor. Desde el más sublime al más bajo. Del más ridículo al más bello...Toda especie de amor.
El hijo: La nostalgia, la aspiración al amor.
El padre: La aspiración y el rechazo. La confianza y la desconfianza.
El hijo: ¿Para ti Dios y el amor son un mismo fenómeno? Háblame, papá
El padre: Encuentro en ello como si mi vacío se colmase de riqueza y mi desesperación de vida. Como si me hubiera llegado la amnistía en una condena de muerte.
El hijo: Tus palabras son terriblemente irreales, papá; pero veo que cre­es en lo que dices yeso me impresiona hasta lo más íntimo. Si es como tú dices, Karim estaría como rodeada de Dios, puesto que la amamos de verdad.

(Diálogo tomado de la película "Como en un espejo" de Ingmar Bergman)


Un proceso de Formación para los Grupos Juveniles 1

Javier González Ramírez



Editorial San Pablo
Este texto sólo puede ser utilizado para fines de formación juvenil. Se prohíbe el uso lucrativo con cualquier contenido de este material.


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