Parte II. La persona narrativa



Descargar 0,78 Mb.
Página1/14
Fecha de conversión17.01.2017
Tamaño0,78 Mb.
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   14

PARTE II. LA PERSONA NARRATIVA



Esquema:

INTRODUCCIÓN

I. UNA ANTROPOLOGIA DEL FLORECIMIENTO

1.Definición de florecimiento


2.Florecim. y unidad narrativa

3. Base de la identidad: cuerpo y de alma. La naturaleza humana

4.Identidad MacIntyre contra identidad moderna

II.DESARROLLO FÍSICO: LA ANIMALIDAD

III.DESARROLLO INTELECTUAL-MORAL

1.Una adecuada concepción del bien

a)El inicio: juzgar los deseos

b)Práctica, papel y el bien

c)Los sentidos de bien. La funcionalidad.


d)Las normas para el bien. La ley natural

2.Cierto desarrollo en virtudes

a)Virtud, florecimiento y unidad narrativa

b)La virtud y la práctica

c)La acción: el razonamiento práctico

c.1)La pregunta por la acción. La responsabilidad.

c.2)La respuesta correcta: bien humano y virtudes

d)Definición de virtud
e)Virtud y razonamiento práctico
f)La virtud y las normas
g)El crecimiento en virtudes


INTRODUCCIÓN

1.En este apartado, vamos a considerar la visión del hombre que propone MacIntyre. ¿Qué es el hombre para MacIntyre? La crítica del autor al individualismo va de la mano de la respuesta a esta pregunta y es necesaria para ello. No obstante, hay que decir que MacIntyre nunca se plantea esta pregunta explícitamente, ni da, por ello, una respuesta acotada y definitiva. MacIntyre va definiendo aspectos del hombre, va acercándose a él desde características distintas. Nos toca, pues, seguirlas y aunarlas coherentemente.


2.El hilo conductor de dicho seguimiento es el concepto de florecimiento, concepto que, si bien MacIntyre expone y define en 1999 en Dependent Rational Animals, está ya latente –creemos- en la revolución que inició en 1981 con After Virtue, y lo está de tal modo que ese concepto (como esa obra) arroja luz clara sobre toda la anterior reflexión de nuestro filósofo alrededor de los conceptos referidos al individuo, de tal modo que se puede hablar ciertamente de una antropologia del florecimiento1.
I. UNA ANTROPOLOGIA DEL FLORECIMIENTO

1.Definición de florecimiento

1.Hablar de la visión de el hombre que tiene un pensador hace esperar una lista de notas esenciales definidas y fijas que dan contenido a lo que es o tiene que ser el hombre. Ciertamente, hay en el pensamiento de MacIntyre tales notas (aunque en verdad no explícitamente), pero nuestro autor no es alguien que parta de ellas para definir al hombre, sino que se centra más bien en que la mayoría de esas notas esenciales no las tiene el hombre en general, sino cada individuo, y que las tiene en y a lo largo de un proceso, en un desarrollo personal concreto. Para nuestro autor, el individuo no es algo fijo o estático: debe hacerse, debe desarrollarse, debe florecer –según la expresión usada por él-. Por ello, para acercarse a la explicación general que el filósofo ofrece del hombre, hay que considerar en primer lugar que éste es un ser –alguien- que florece.


2.El concepto de florecimiento (flourishing) es desarrollado en Dependent Rational Animals y es fundamental en la visión del hombre de MacIntyre. En esa obra, afirma el autor que lo que necesita un miembro de una especie para florecer es desarrollar las facultades características que posee qua miembro de esa especie (Animales racionales y dependientes, cap7,p82). Florecer significa desarrollar las facultades propias de un individuo como hombre –en este caso-; o, en otras palabras, cómo tendría que vivir el ser humano (Animales racionales y dependientes, cap7,p95).
2.1.Hemos hablado de las facultades propias de un individuo como hombre. Cabe decir que MacIntyre suele usar los terminos individuo y hombre, no tanto el de persona, pues considera complicada su definicion2 (1991a: 193). No obstante, esto no significa que el autor no se sirva de este concepto (como hace, por ejemplo, en algunos articulos sobre bioetica [Acabax: buscar ejemplo]), o que no podamos utilizarlo para explicar su pensamiento. De hecho, por las razones que iremos exponiendo, estamos de acuerdo con Carsillo (2000: 352) en que ese termino es mas adecuado para expresar la expresar la idea de hombre que tiene nuestro autor. Nos serviremos, pues, tambien del concepto de persona3.
3.Las ideas de desarrollo de facultades y modelo de vida del concepto de florecimiento llevan latente el uso del concepto básico de bien: florecer se traduce como eu zen y bene vivere –afirma MacIntyre- (Animales racionales y dependientes, cap7,p83). Dice el autor en First Principles... que cada actividad tiene su telos propio en el bien que debe conseguirse en ella (o en el bien del grupo de actividades en que se inscribe) (First principles, p27). El telos de la vida de la persona –su actividad- es, pues, su florecimiento (Animales racionales y dependientes, cap9,p133).
4.El significado del florecimiento humano puede variar según el contexto, pero MacIntyre considera que solo se puede hablar de florecimiento de una persona cuando esta alcanza la independencia en el razonamiento práctico [acabax: buscar traduccion] (Animales racionales y dependientes, cap7,p95). Si bien otros seres vivos tambien florecen, lo propio y exclusivo del florecimiento en el ser humano es el desarrollo de esa independencia. Para su desarrollo, el ser humano necesita aprender a verse a sí mismo como razonador práctico independiente (Animales racionales y dependientes, cap7,p85), y el propio concepto de florecimiento se va ampliando y definiendo en el mismo desarrollo de la persona como razonador práctico independiente (Animales racionales y dependientes, cap9,p134).
5.La independencia en el razonamiento práctico, pues, es el centro y la condición del florecimiento. MacIntyre define el razonamiento práctico independiente como “el ejercicio de las facultades humanas de racionalidad” [acabax: traducir], ejercicio que puede desarrollarse –y se desarrolla de hecho- en distintas culturas y en distintas practicas (Animales racionales y dependientes, cap7,p95). En principio, esta definicion puede resultar muy general pero es adecuada a la luz de los conceptos relacionados con ella (bien y virtud) que iremos tratando. Por otra parte, cabe destacar que MacIntyre habla de unas facultades del ser humano que se dan en o se encarnan en culturas y practicas distintas, distincion que consideramos importante y que recuperaremos mas adelante. [acabax: revisar que se recupera]
6.¿Cómo se llega a ese ejercicio? Responde MacIntyre que un individuo ha progresado lo suficiente en la vida moral (ha llegado a la independencia) cuando:

1)ha incorporado en la práctica una orientación hacia una concepción más o menos adecuada del bien, y

2)sus deseos y pasiones se han transformado de modo que ha adquirido algo más que los rudimentos de las virtudes (para incorporar en la práctica el bien) (Animales racionales y dependientes, cap13,p187). Podemos decir, pues, que el desarrollo de las facultades propias del ser humano, pasa o consiste en definir y practicar el bien y en un cierto desarrollo en virtudes.
7.Para poder llegar a ese punto, señala nuestro autor tres condiciones que debe reunir el individuo4:

1) Para preguntarse por qué actúa de un modo y no de otro (siguiendo un deseo y no otro), el individuo ha de haber aprendido a separarse de los deseos, y, más concretamente, de los deseos más primitivos, más infantiles (Animales racionales y dependientes, cap7,p87). El lenguaje no es suficiente para distanciarse y analizar una razón, sino que hace falta haber superado el dominio de las necesidades (Animales racionales y dependientes, cap7,p88).

2) Adquisición de la capacidad de imaginar con realismo distintos futuros posibles, imaginación que depende no sólo de él sino también de los que lo rodean.

3) Disposición de distinguir los diferentes sentidos de bien y los distintos bienes concretos, así como la capacidad de hacer juicios verdaderos con respecto a éstos últimos (Animales racionales y dependientes, cap8,114)5.


  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   14


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal