Origen identidad y proposito de las artes plasticas fundamentos esenciales de la creacion fundamentos esenciales de la apreciacion



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FUNDAMENTOS ESENCIALES EN LAS ARTES PLASTICAS

Y SUS


OBJETIVOS MULTIPLES

Por


Martín Soria
CONTENIDO:

ORIGEN IDENTIDAD Y PROPOSITO DE LAS ARTES PLASTICAS

FUNDAMENTOS ESENCIALES DE LA CREACION

FUNDAMENTOS ESENCIALES DE LA APRECIACION

FUNDAMENTOS DEL VALOR EN LAS ARTES PLASTICAS
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ARTICULO
29- MATRIMONIO Y DIVORCIO por Martin Soria

Unos consideran al matrimonio como la unión de dos personas, una masculina y otra femenina, que se enlazan, para formar familia con sus hijos, a los que deben respetar, proteger y educar, para ser buenos ciudadanos. Otros consideran el matrimonio, como una situación de encuentro donde compartir tiempo y experiencias con alguien que te agrade. Además están los que ven al matrimonio como un útil para aproximarse a sus logros económicos, políticos o sociales. Muchos nos dirían que saben lo que es, pero que no pueden explicarlo. Lo cierto es que pocas veces nos lo cuestionamos. Pero, cuestionado o no, la mayor parte de la humanidad se inserta en ello, como algo que debe de hacerse sin saber porqué, cómo, o para qué.


¿Qué es el matrimonio? Para el común de los cristianos es un Sacramento, el séptimo Sacramento. Pero de qué nos sirve el saber que el matrimonio es un Sacramento? Todos sabemos que es un vínculo, una unión, pero… ¿Para qué? Y ¿Porqué? Y un vínculo… ¿ con quien? Aparentemente es un vínculo con el otro, el hombre con la mujer, la mujer con el hombre.

Hay quienes se atreven a decir que el matrimonio es un “camino” hacia un destino mucho más alto, e intuyen que ese “más alto “ es la vida misma. Dicen que es el camino, para amar y perfeccionarse. Perfeccionarse… ¿en qué? En ser mejores… mejor que… ¿quien?.

Finalmente se acepta que es un camino de crecimiento personal hacia una meta sin límites, para ser más persona, más compañero y más familia. Todo esto, que parece tan poético, es tan abstracto como inútil.

El hombre crea y destruye leyes, de acuerdo con su propio criterio, como si las leyes pudiesen ser creadas y determinadas por él. La ley no se crea, ni se destruye, se reconoce y se cumple.

Si no se comprende plenamente el significado del matrimonio, con toda su veracidad y precisión de lo que razonablemente es ley, no se sabe lo qué se está haciendo con él.
Creemos y partimos sobre esta premisa, que ---Dios o el Origen, hizo al hombre a su imagen y semejanza---. ¿En qué se basa esta afirmación? Se basa en el principio de causa y efecto, que nos dice, que todo efecto - y el hombre es un efecto-, es a su causa, como toda causa, es manifiesta en el efecto. El hombre es producto de una Causa Original que lo creó “macho y hembra” a su imagen y semejanza. Y al crear al hombre y a la mujer, por medio de su dualidad masculina y femenina, estableció Familia. Padre Original, Madre Original, e Hijo e Hija Original, para que madurasen dando frutos que les permitan asemejarse en el Amor Paternal Original con la Causa Creadora. Dentro de este núcleo deberían madurar la completación del amor filial, fraternal, conyugal y paternal. La Causa original, por lo tanto implica al núcleo familiar, abuelos, padres e hijos, tres generaciones.
¿Cuántos padres y madres o esposos y esposas contiene la Causa Original? Un esposo y una esposa que al crear se transforman en Padre y Madre. ¿Porqué uno y no dos o tres? Porque la paternidad o la maternidad es unitaria. Ningún hijo es producto de un padre y de dos madres, o de dos padres y de una madre. El fruto surge de la unidad complementaria de la singularidad masculina y femenina. Si el fruto, que es el propósito del matrimonio, es creado por un hombre y una mujer, es lógico pensar, que todo lo demás sobra. La familia, según este paradigma Original, debe ser formada únicamente por un hombre y por una mujer.
¿Podríamos afirmar que la Causa Original, creó a dos homosexuales o a dos lesbianas como padres de la humanidad? O, tal vez creó a un homosexual y a una virgen y los dejó juntos para convertirse en los antepasados originarios de la humanidad? ¿Habría sido posible la generación posterior en base a, un homosexual y una lesbiana? Si el homosexualismo o el lesbianismo, no son originales, debemos aceptar que son una creación que poco o nada tienen de original.
El hombre adquiere valor, en la medida en que se aproxima a lo absoluto, a lo que es siempre y para todos válido. La familia es el núcleo que hace posible la unidad con lo absoluto.

El hombre para asimilarse al carácter absoluto de su causa original, debe adquirir y asimilar la complementariedad femenina. La mujer, para asimilarse al carácter absoluto de su causa original, debe adquirir y asimilar la complementariedad del carácter masculino. Esta unión complementaria, permite la semejanza con el origen absoluto. Por lo tanto el primer fundamento del matrimonio es el de posibilitar la complementariedad en el carácter, aceptando de esta forma las diferencias que permiten la igualdad de la diversidad. La belleza del amor.


En la mente madura del hombre o de la mujer que comprenden el propósito de la creación, y lo realizan responsablemente, no hay cabida alguna para aceptar el matrimonio múltiple o plural, como alternativa válida.

Pero el hombre o la mujer inmadura, piensan que es posible la pluralidad en el matrimonio. Esto, generalmente es debido al deseo de poseer el sexo del otro y no, debido a la comprensión clara y completa del propósito de la creación. Cuando el hombre madura, en la comprensión del propósito de la creación, este deseo por el matrimonio múltiple no tiene sentido. Para tener fruto, basta con una pareja.


El matrimonio posibilita la complementariedad con lo original. Toda causa busca y necesita de su efecto así como todo efecto busca y necesita de su causa. La Causa Original, creó al hombre y a la mujer a imagen y semejanza suya, para que el hombre y la mujer se transformen en imagen y semejanza de la Causa Original que los creó.

Pero ¿cómo es la Causa Original?--- Es perfecta en lo que es siempre y para todos válido. ¿Porqué? Porque el mundo del efecto, con sus infinitas manifestaciones nos muestra una perfección en su validez, y es siempre y para todos válido.

El cosmos existe, actúa y se multiplica en base, a la ley; la ley es válida siempre y para todo. Gracias a la ley se produce fuerza que opera, en base, a un orden compensado, según leyes que son siempre y para todos válidas. La fuerza, en su proceso y estructura, produce energía que opera en todo y siempre, siendo de esta forma, siempre y para todos válida. La energía, hace posible la existencia de sustancias sólidas, líquidas o gaseosas que se nutren, se multiplican, y reaccionan frente a otras, en función de leyes, que son siempre válidas para todas sus funciones. Las sustancias, sólidas, líquidas o gaseosas, en sus procesos y estructuras, conforman sistemas, asociados, en base, a leyes, que son siempre válidas para todas sus funciones. De estas funciones, procesos y estructuras se obtienen tejidos, órganos y sustancias que permiten la existencia de los minerales, vegetales y animales, que operan insertos en un conjunto de leyes que son válidas siempre y para todas sus funciones. Esto nos demuestra claramente que la Causa Original, que ha creado este efecto, siempre válido en todas sus funciones, ha de ser también siempre y para todo válido, lo que lo determina como absoluto.

La Causa Original es completa en la unidad. ¿Porqué?

Todo lo creado persigue la unidad. El carácter busca la unidad con su forma, la mente con el cuerpo; el masculino busca la unidad con lo femenino, el estambre con el pistilo, el catión con el anión, la valencia positiva, con la negativa. La complementariedad vertical busca a la complementariedad horizontal. Esta realidad del mundo del efecto, implica que la Causa Original debe contener en sí, la unidad de las complementariedades verticales y horizontales, es decir, ha de ser un ser en perfecta y completa unidad entre lo interior y lo exterior y entre sus complementariedades, procesos y estructuras. Un ser donde la unidad entre carácter y forma, masculinidad y femenineidad, es completamente perfecta.
El matrimonio es por lo tanto, la estructura que permite el proceso de reencuentro, con la razón de ser Imagen y Semejanza Original. Para lo cual ambos cónyuges, deben madurar en el amor filial, fraternal, conyugal y paternal. El matrimonio se completa en la familia. La experiencia familiar se establece en tres generaciones: abuelos, padres e hijos. ¿Porqué? Porque la posición del abuelo es necesaria para que el hijo complete su desarrollo en el amor filial maduro. Para madurar todos los tipos de amor, filial, fraternal, conyugal y paternal, es preciso de familias completas. La familia completa, está constituida, mínimo, por siete personas: un hijo, un padre y una madre del hijo, un padre y una madre del padre y un padre y una madre de la madre. Hijo, padres y abuelos hacen tres generaciones.

Para madurar el amor filial, el hijo pasa por experimentarlo como niño, como adolescente, como adulto y como maduro, de igual a igual, de padre a padre, o de madre a madre.

Para madurar el amor fraternal, el individuo pasa por la experiencia de hermanos niños, hermanos adolescentes, hermanos adultos y hermanos maduros, de padre a madre, de padre a otro padre, de madre a otra madre.

Para madurar en el amor conyugal, el individuo pasa por experiencias de fe en la pareja, de confianza en la pareja, de amor por la pareja, finalmente encuentra la unidad con la pareja lo que le hace maduro, seguro y libre en el amor conyugal.

Para madurar en el amor paternal, el individuo pasa por experiencias de incondicionalidad hacia el niño, incondicionalidad hacia el joven, e incondicionalidad hacia el adulto, pero el grado de incondicionalidad compartida de igual a igual es la experiencia del amor incondicional hacia el maduro, seguro y libre en el amor incondicional. Estas experiencias son las que califican, luego de su cumplimiento completo, al hombre o a la mujer como Padres Maduros o Verdaderos Padres. Hombre y Mujer Verdadero o Completamente Maduros. A Imagen y Semejanza Suya. Plena y completamente Originales. En esta pareja no hay lugar para pecado original o falso amor. Este es el verdadero sentido del matrimonio.
El matrimonio como la mera unión entre un hombre y una mujer para pasarlo bien, no es suficiente para ser calificado naturalmente como matrimonio. El matrimonio original adquiere un significado Divino, puesto que es la imagen y semejanza del Creador o Causa Original.
El matrimonio es la estructura que posibilita el proceso vital completo.
Dentro de este tipo de unidad en el amor, ¿tendría cabida el divorcio? ¿Qué es el divorcio bajo este paradigma? ¿Fomenta el divorcio la unidad o la ruptura?. El divorcio es la alternativa contraria al Matrimonio. El matrimonio fomenta el proceso de una estructura unitaria, donde cada miembro opera en función de la unidad indivisible en el vinculo del afecto por los demás miembros de la familia. El divorcio es el enemigo de la unidad, opera en función de satisfacer en un momento específico y en un lugar en particular, en un ahora y aun a mí, es decir, a uno de los miembros del núcleo familiar, por sobre los demás. El divorcio es la expresión de la decisión de Yo por sobre los otros, y por lo tanto nada tiene que ver con la incondicionalidad en el amor afectivo. El divorcio es el deseo de escapar de la responsabilidad humana. Y al amparo de la actitud irresponsable, sacrifica la felicidad de los demás. El divorcio se escuda en los errores de los demás. La frase “es mejor que se separen a que se maten” aparece como lógica.

¿Será cierto esto? ¿Y si se matan, perjudicarían más o menos que si se divorcian? ¿Cómo determinar esto? ¿Porqué?. ¡Pensémoslo un poco!


El divorcio es la evidencia propia de la ignorancia humana del sentido natural del matrimonio.

No es más que el signo vergonzoso de la incapacidad de amar al otro, de la ignorancia en la comprensión del propósito de la creación y de la insuficiencia en el hacer sentir al otro su amor.

El divorciado nos dice que no puede dominar la prudencia ni la fortaleza, ni la templanza; es la bandera de la tolerancia cero, o tolerancia insuficiente. Es el signo de la incapacidad e insuficiencia. Insuficiencia en el cumplimiento del propósito de la creación. Insuficiencia en ser capaz de amar al otro por sobre a sí mismo.

El divorcio obra en contra del Origen Causal. Es su enemigo número uno.

¿Porqué es tan errada la opción del divorcio? Bajo el punto de vista de las leyes de la creación, La Causa original y el efecto original, operan de acuerdo con normativas que son siempre y para todos válidas, operan mediante leyes incambiables. La fuerza opera mediante la normativa incambiable de ofrecerse al todo por sobre a sí mismo. La fuerza centrífuga, (fuerza nuclear) del núcleo hacia la periferia, se ofrece incondicionalmente por el beneficio del perímetro, orbita u objetos que posibilitan el movimiento circular. Al darse por el otro extremo, posibilita la creación de energía, producto de las fuerzas electromagnéticas, y de gravedad.

La fuerza de la energía se da a todos de manera incondicional. A grandes y chicos, feos y lindos, gordos y flacos, ricos y pobres. No puede evitar su contacto y su permanente comunión con todo. La inmanencia de la fuerza de la energía es universal. Esta característica ha existido siempre y para todo, desde el inicio de la Causa Original, es un atributo contenido en ella. Bajo este punto de vista, el hombre como imagen y semejanza del Origen debería ser tan incondicional como la fuerza de la energía. El divorcio no puede existir en el orden universal, porque se opone a la ley del dar, que rige la permanencia inmanente de la energía.


La fuerza se manifiesta de manera circular lo que nos indica que la dirección de esta es siempre la unidad. A la fuerza que une, se la denomina amor. Amor es una experiencia que complace, por lo tanto decimos que es un valor. Valor es la cualidad contenida en el objeto que complace la necesidad del sujeto que la aprecia. A todos se nos ofrece la posibilidad de experimentar la complacencia en el valor de la unidad, por lo tanto la Causa Original es incondicional en el sentido de ofrecer siempre y a todos el valor que nos complace. Tomar la decisión de divorciarse es decir no al otro, es tomar una actitud condicional de amar a otros, pero a este, no. Esto transforma al promotor del divorcio en un anti- Dios. Un anti-incondicional, un anti-social. En pocas palabras lo transforma en egoísta, u opuesto al otro. En esta persona no puede reconocerse la incondicionalidad de la Causa original. Bajo este punto de vista el divorcio es una ofensa y abandono de la ley del dar, y por lo tanto un delito, puesto que opera en contra de las leyes de la creación. Delito es cualquier obra en contra de la ley.
El propósito de la creación nos dice que el hombre es el objeto del amor de Dios. Nos dice que somos la imagen y semejanza del Creador Original, y para ser tal, el hombre y la mujer deben madurar en la incondicionalidad del amor. Por lo tanto deben asumir su rol de restauradores de cualquier relación que los aparte del sentido de su propósito de convertirse en uno con su Origen. Bajo este punto de vista, el divorcio supondría el abandono de la responsabilidad, en restaurar la relación adversa con su pareja, y se estaría operando en contra de la ley de restauración por indemnización. Por lo tanto, en este cado se está cometiendo un delito.
Bajo el punto de vista de la posición.—El cónyuge ocupa la posición de objeto del amor de sus padres. Como objeto del amor que es, debe cumplir con su responsabilidad de ser leal y obediente, siempre y para todo, al propósito o propósitos de sus padres, en el amor, verdad y bondad, para así, cumplir con el propósito de la creación. El deseo original de los padres, es el de ofrecer siempre, todo lo mejor para sus hijos, y el matrimonio de estos, supone, tanto para los padres, como para los hijos, la posibilidad de completar la trayectoria del desarrollo del amor paternal y filial. Sin esta lealtad y obediencia absoluta a los padres, es imposible la consecución de este logro, y por lo tanto el tipo de amor que experimentarían entre padres e hijos, sería inmaduro e insatisfactorio.

El divorcio, por lo tanto es una ofensa gravísima contra los padres, puesto que viola el vínculo de la relación entre padre e hijo, e impide el desarrollo del amor paternal, a nivel de madurez. Conlleva una falta de fe en el padre, del hijo que se divorcia. En otras palabras está diciendo al padre, que no cree que la opción del matrimonio ofrecida por estos, sea válida. Al decir que no cree en la decisión de los padres, está afirmando con ello, que no cree en ellos. Lo que produce, además de invalidar, desacreditar y descalificar a los padres, (falta gravísima), la ruptura de la confianza entre ambos. El divorcio es una ofensa gravísima contra los padres.


El hijo producto del matrimonio plural en serie, pierde la confianza en los padres que han experimentado la separación. Si ya cometieron la separación ¿qué garantiza al hijo, que no ocurrirá nunca más?. Si se separaron una vez, lo lógico es pensar, que puedan separarse otra vez. ¿Cuál es el ejemplo de indisolubilidad matrimonial que recibe este hijo del matrimonio plural?. El divorcio es una ofensa gravísima contra los hijos, porque les impide desarrollar su derecho a la confianza. Todo hombre tiene el derecho a la felicidad, a la confianza y al libre desarrollo de sus habilidades.
El matrimonio plural en serie produce hijos semiconsanguíneos, por lo tanto afecta a las relaciones fraternales entre los hijos de matrimonios divorciados y casados nuevamente.

¿Son realmente hermanos los hijos consanguíneos, o no lo son?¿Podrían casarse entre ellos? ¿Cuál sería su verdadero padre o madre, el gestor o el protector?

El matrimonio plural en serie es una ofensa gravísima contra el derecho a la felicidad de los hijos.
El matrimonio plural en serie afecta a los suegros en sus relaciones. El suegro, o consuegro, pasa de ser parte de la familia, a ser abandonado sin considerar sus vínculos afectivos con sus consuegros. ¿Quién es el responsable de afectar y destruir los vínculos entre consuegros? ¿Cómo se les considera a los consuegros, espectros ausentes e insensibles a las decisiones del yerno- nuera o hijo-hija?. ¿Pasa el suegro, en la decisión del divorcio de su hijo político, a ser un don nadie, que nada tiene que ver con esa decisión? Puede un padre, por el hecho de vivir en otra casa, desprenderse de los vínculos afectivos con su hijo-a o con sus consuegros?

Bajo este punto de vista el divorcio es un acto irresponsable, y un delito en contra de las leyes de la creación.


El divorcio produce en el cónyuge abandonado el sentimiento de pérdida de confianza en el ideal de unidad familiar, y por lo tanto crea en él, el temor al reencuentro con la misma situación. Lo que debilita su confianza en los demás, y por lo tanto su confianza en sí mismo.

Además de los problemas de identidad que esto suscita, se crean situaciones que rompen vínculos afectivos, entre los familiares del uno con el otro. ¿Cómo continuar las relaciones de padrinazgo y madrinazgo, de suegro y nuera de yerno y suegro etc.? Quizá el decidido a divorciarse piense que ¿qué importa?. Y ¿quien es él, para saber, si importa o no importa, a las partes afectadas, la toma de decisiones que destruyen un vínculo interpersonal, dentro del cual él no interviene directamente?

¿Cómo evitar el sentimiento sincero del amor del abandonado? ¿Cómo evitar los celos naturales que surgen en esa persona al sentir que está alejándose de su amor? ¿Cómo evitar el deseo de revancha por el tiempo perdido con alguien que no se comprometió lo suficiente?

¿Cómo olvidar el engaño?. El divorcio es una ofensa gravísima al cónyuge, porque además de destruirlo emocionalmente, lo denigra e indigna, posicionándolo en la condición de insuficiente. Por lo tanto el divorcio es un delito en contra del derecho humano a ser feliz.


El divorcio viola también, en el estricto sentido de la palabra, algunos de los derechos humanos adoptados y proclamados por la asamblea general de las naciones unidas en su resolución 217 A (III) del 10 de diciembre de 1948.
Artículo 1- Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
¿Podemos considerar igualdad en dignidad, al que desea divorciarse y al que no lo desea? ¿Es digno el divorciarse? ¿El divorcio pone a quien lo consuma, en una posición digna, frente al padre, o frente al cónyuge, o frente a sus hijos? ¿Te acerca el divorcio al ideal de humano siempre y para todos válido, centrado en los valores absolutos de la unidad, armonía y plenitud? ¿Es digno obrar en contra de la ley de Dios?. Puede que el divorcio sea aceptado por el código civil de la nación, pero ¿Será aceptado por el código universal de lo absoluto?

Si pensamos un poco en a quién beneficia el divorcio, encontraremos algunas sorpresas. ¿Beneficia el divorcio al divorciado? ¿Beneficia a los afectos del divorciado?. ¿Establece el divorcio la igualdad en dignidad entre los afectos al divorciado, o entre la pareja que se divorcia? ¿Se comportan fraternalmente los cónyuges que se van a divorciar? Seguramente se reparten las cosas de igual a igual, pero ¿Pueden repartirse los sentimientos de igual a igual? ¿Se siente igual el que afecta que el afectado, el que ofende que el ofendido?

El divorcio viola el artículo 1 de los derechos del hombre.
Artículo 3. Toda persona tiene el derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

¿No es el divorcio una violación a la seguridad del abandonado? El abandonado se sentía seguro de estar cumpliendo con su ideal de persona, de acuerdo con el principio de la creación, que indica que todo ser debe crecer, multiplicarse en matrimonio y madurar en el dominio afectivo hacia las cosas. El abandonado, previo a su abandono, estaba seguro de que lo que estaba haciendo era lo que debía de hacer, dentro de las leyes de la creación. Obraba correctamente, siendo incondicional en su actitud de entrega al otro, pese a las adversidades y dificultades propias del proceso. Pero al abandonarlo, el abandonado pierde su derecho a la vida, puesto que vida es la suma de fuerzas que posibilitan el cumplimiento del propósito de la creación. Pierde su libertad, puesto que libertad se entiende como la capacidad de optar por la alternativa válida. El divorcio invalida su alternativa válida. La alternativa válida del matrimonio es vilmente destruida. Y pierde la seguridad en su persona puesto que pasa a ser desconfiada, insegura e indigna de su posición, al ser atropellada y pasada a llevar por el abandono de su cónyuge.

El divorcio bajo este punto de vista, viola el artículo 3 de los derechos humanos.
Artículo 5. Nadie estará sometido a torturas, ni a penas, ni a tratos crueles, inhumanos o degradantes.

¿No es degradante la posición del abandonado, al que en otros términos, se le cataloga de insuficiente, inoperante y desacreditado? ¿No es tortura mental el privar al otro, de su libertad de optar por lo válido ( el matrimonio), e inferir en el otro, el temor a la desconfianza, el temor a la posición, el temor hacia su propia identidad como persona, puesto que su conciencia unida con lo normado de las leyes de la creación, pasa a ser una conciencia, desconfiada de las mismas leyes, violadas por la irresponsabilidad del otro? ¿ No pasa a ser tortura mental, la creación de una conciencia desconfiada, e insegura en los hijos producto del divorcio? ¿ No es tortura mental, el trauma que se les crea a los padres, tanto del uno como del otro? .Si eso no es tortura, o pena, o tratos crueles, inhumanos y degradantes…¿qué es?

Bajo este punto de vista, el divorcio viola, el articulo cinco de los derechos humanos.
Artículo 7. Todos son iguales ante la ley y tienen sin distinción igual protección de la ley.
¿A qué ley se refiere este artículo? ¿Es siempre el divorcio un acuerdo de ambas partes, o es una la que fuerza a la otra con métodos violentos, con insuficiencias ineficiencias, ofensas, desprecios, descréditos, descalificaciones etc, etc? “Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios” ¿ Es el matrimonio de Dios o del Cesar? ¿Y el divorcio es de Dios o del Cesar?

¿Se puede divorciar la tierra del Sol, o la luna de la tierra? ¿A caso puede un protón, tomar las maletas y divorciarse del electrón? ¿Buscan el divorcio los aspectos positivos y negativos, masculinos y femeninos, estambres y pistilos, catión y anión en la creación? ¿Fueron creados para divorciarse o para unirse y mediante la unión, dar fruto? ¿Cuál es la verdadera ley la creada por el hombre, o la descubierta por el hombre de la creación? La ley no es una invención humana, la ley es la recognición de un fenómeno natural que opera siempre y para todo. La función que opera en el mantenimiento armónico y ordenado de los procesos y estructuras del universo se denomina ley. El universo, opera en base, al principio de la creación, principio atemporal e irrestringido. El principio de la creación nos dice que todo ser creado debe, para madurar, o para satisfacer su propósito, crecer, nutriéndose individualmente, multiplicarse y nutrirse como familia, y dominar un área específica. El hombre como integrante del orden universal, debe satisfacer ese principio de crecer en el ejercicio de la opción válida, para ser libre, crecer en su comprensión del origen, identidad y propósito de su razón de ser, para sentirse seguro, y crecer en el ejercicio de su deber, para ser responsable. El hombre libre, seguro y responsable, en este sentido, estaría listo para unirse en matrimonio, y experimentar en ese núcleo familiar, la experiencia del amor filial, a nivel de niño, adolescente y maduro; del amor conyugal a nivel de fe, confianza, y unidad; el amor paternal incondicional a nivel de compañero, padre y abuelo. Con esta experiencia del amor filial, conyugal y paternal maduro, y con un carácter responsable, seguro y libre, el hombre y la mujer pasan a ejercer un dominio conductual sobre su entorno, basado en la incondicionalidad afectiva experimentada en la familia, en la verdad reconocida en las relaciones familiares, y en la responsabilidad experimentada en el cumplimiento en el cumplimiento del deber compartido en la familia. Este ejercicio satisfecho es norma conductual en la creación y es ley. Ley que posibilita calificar a este principio, como principio divino. El principio divino debe ser descubierto y estudiado por el hombre de hoy para evitar la destrucción de la familia. El divorcio opera en contra del principio divino y por lo tanto es un delito contra la creación.

La ley universal o principio divino está por sobre el derecho civil de la sociedad. “Al Cesar, lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”.
Artículo 12. Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias y ataques.

¿Afecta el divorcio a la honra del abandonado o del que abandona?¿Puede ser considerado de igual manera el divorciado que el no divorciado? El divorciado ha causado una multiplicidad de injerencias en la vida privada de los familiares y afectos a su persona. Estas injerencias y violaciones al derecho al orden psicológico, neurológico, ético y moral de las personas, pueden no marcar una diferencia, con aquel que opera en responsabilidad, cumpliendo su deber, con aquel cuya confianza en los principios, es sólida y segura, con aquel que no ha experimentado la insuficiencia de su criterio, y cuya conciencia opera libre de acusación? ¿Podemos decir que el divorcio no deshonra a la persona que se divorcia? ¿ No deshonra al abandonado, cuando este se reúne con otras parejas bien constituidas?.

El divorcio deshonra y por lo tanto supone la injerencia arbitraria en la vida privada del cónyuge y su familia, y predispone un ataque a su honra y a su reputación. Viola el artículo 12 de los derechos humanos.
La aceptación social del divorcio institucionaliza el matrimonio plural en serie, o poligamia consecutiva. Se entiende por poligamia al matrimonio plural. Existe la posibilidad del matrimonio plural en serie o consecutivo ( hoy con uno, mañana con otro) y la poligamia simultanea (con varios al mismo tiempo)

En algunas sociedades orientales se permite el matrimonio pluralista simultaneo o poligamia, y en la sociedad occidental se autoriza el matrimonio pluralista consecutivo, o poligamia alternativa, hoy con uno, mañana con otro.

El pluralismo simultaneo en el matrimonio degrada a la mujer, y el pluralismo consecutivo, degrada a ambos. ¿Puede alguno de los dos ser siempre y para todos válido?.

Bajo el punto de vista de las leyes de la creación, ambos son erráticos. Aquí no hay uno mejor que el otro, los dos son inconsecuentes con la normativa de la creación, o con el principio divino. El principio divino no es un invento, es una normativa de la creación descubierta por la sensibilidad del hombre que puede comprenderla.


El divorcio no es una “mera decisión propia” que solo afecta a quien decide divorciarse. Y aquí no se han expuesto las implicancias sociales del divorcio, como son la estipulación de leyes contradictorias, a favor del divorcio y en contra de los derechos humanos, por ejemplo: la creación de asociaciones o fundaciones de ayuda a los afectados sicológicamente, o económicamente, por el trauma del divorcio.

El divorcio es la alternativa más errática, e inválida que involucra a los miembros del matrimonio, de la familia y del entorno social en el cual se insertan. El divorcio es un acto irresponsable que denota la inseguridad y falta de libertad del divorciado.

Algunas consecuencias del divorcio son:

Falta de libertad, puesto que se abandona la opción válida.

Falta de seguridad puesto que se abandona el conocimiento verídico.

Falta de responsabilidad, puesto que se opera en contra del deber.


El abandono al divorcio produce la esclavitud a la opción errática e inválida; la inseguridad producto del temor a la ignorancia de lo verídico; y la irresponsabilidad en la conducta que prioríza lo que quiere hacer, por sobre lo que debe hacer. Bajo este punto de vista el divorcio es la experiencia humana más traumática, que afecta directamente a la conciencia del individuo y a la conciencia social de su entorno, afectando al paradigma del valor, y a la personalidad del divorciado. Por lo mismo es una gravísima violación a los derechos divinos y humanos.
Dios es una singularidad múltiple, por lo tanto no es persona en el sentido de ser hombre o mujer, Dios es núcleo en unidad, es núcleo familiar compuesto por la unidad entre las esencialidades duales de paternalidad y de filialidad ( padre e hijo) y masculinidad y femenineidad (marido y esposa) El hombre sólo puede hacerse, a imagen y semejanza de Dios, sobre la experiencia de la unidad completa entre padre e hijo y marido y esposa. Es la experiencia del amor incondicional paternal de padre maduro a padre maduro (su hijo/a), y la experiencia del amor filial maduro de hijo maduro (casado/a y con hijos) a padre maduro; y la experiencia conyugal madura, de cónyuge maduro (casado y con hijos casados) a cónyuge maduro (casado y con hijos casados), lo que posibilita la completa comprensión y satisfacción en la relación interespecie entre el hombre y la creación y entre el hombre y Dios. Esto no es invento del hombre, esto es norma de la creación es una constante universal y por lo tanto es ley.
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