Opinión pública y democracia en redes sociales. Luis Enrique Sánchez Díaz. Resumen



Descargar 2,58 Mb.
Página1/3
Fecha de conversión31.05.2017
Tamaño2,58 Mb.
  1   2   3


Opinión pública y democracia en redes sociales.

Luis Enrique Sánchez Díaz.


Resumen.
Existen diferentes maneras para que un asunto de interés general pueda ser incluido en la agenda pública. Para que las demandas ciudadanas se incorporen en la agenda de las personas que representan a los ciudadanos en una democracia representativa, es necesario reconocer cuáles son los canales existentes para que las necesidades de la población lleguen a llamar la atención. Primero subirlo a la agenda mediática y después a la agenda de las políticas públicas.
El presente trabajo tiene por objeto argumentar la importancia que ha adquirido en la actualidad el uso de las nuevas tecnologías de información y comunicación, como nuevos canales de comunicación para la generación de nuevos temas en la opinión pública y la formulación de demandas ciudadanas, bajo el supuesto de que las redes sociales digitales (Facebook, Twitter, etc.), han fortalecido el empoderamiento de la opinión pública cidadana. Ahora existe la posibilidad técnica de que un individuo difunda de manera rápida y masiva determinada información. Esto le resta poder a los gobiernos y a los dueños de los medios de comunicación masiva1 de fijar la información de la agenda pública de manera unilateral.
Palabras clave.
Democracia electrónica, gobierno electrónico, instrumentos ciudadanos, límites participativos, opinión pública, ciberactivismo, parcicipáción ciudadana, medios de comunicación masiva, redes sociales, Facebook, Twitter, blogs.

Abstract.
There are different ways a matter of general interest up to the public agenda. To citizen demands fall within the agenda of the people who represent the citizens in a representative democracy, we must recognize what existing channels are to the needs of the population come to pull the attention and become a topic climb on the media agenda initially, and eventually the public policy agenda of governments.
This paper aims to highlight, describe, contextualize and argue the importance, relevance and significance today has acquired the use of new information and communication technologies as new communication channels for the generation of new items on the subjective public and citizen suit formulation, under the premise that social networks have strengthened the empowerment of public citizenship. Now there is the technical possibility that an individual spread quickly and massively certain information. This will disempower governments and owners of the mass media set the public agenda information unilaterally.

Keywords

e-democracy, e-government, citizen instruments, participatory limits, public opinion, ciberactivism, citizen participation, mass media, new media, social networks



El Espacio Público

Es necesario identificar lo público, pues es ahí donde se desenvuelve de en primera instancia la opinión pública “…el sustantivo público significa gente y a partir de este primer uso, llegó a significar el cuerpo general o totalidad de los miembros de una comunidad, nación o sociedad”[You01]. En otras palabras: “la supremacía de lo público se basa en la contraposición del interés colectivo al interés individual”[Bob89]; es decir, la suma de la colectividad que formaba parte del Estado se le conocía como lo público.

Uno de los autores que tuvo mayor influencia en esta tipología fue Sartori, pues habla de qué es lo público, dónde se genera la opinión, entre el cambio de información donde participan los influyentes y los influenciados.

“Cuando afirmamos que en las democracias el público se forma una opinión propia de la cosa pública, no afirmamos que el público lo haga todo por sí mismo y sólo. Sabemos muy bien, por tanto, que existen 'influyentes' e 'influenciados', que los procesos de opinión van desde los primeros a los segundos, y que en el origen de las opiniones difusas están siempre pequeños núcleos de difusores. “(…) Todo depósito no sólo desarrolla un ciclo completo, sino que en el seno de todo depósito los procesos de interacción son horizontales: influyentes contra influyentes, emisores contra emisores, recursos contra recursos”[Sar].



Aproximación teórica de la opinión pública

El fenómeno “opinión pública” ha merecido la atención de estudiosos de distintas disciplinas, pero de manera constante por parte de sociólogos, politólogos, filósofos, historiadores, psicólogos sociales y comunicólogos. Las investigaciones sobre opinión pública muestran dos ideas básicas: la teórica y la experimental, que sientan la base para la formación de dos escuelas: la clásica y la empírica. El origen para la división de estas dos escuelas fue el campo de investigación sobre opinión pública. Para los clásicos su interés se basa El interés de los clásicos se basa más bien en investigar al fenómeno de la opinión pública desde sus causas; en la definición misma del concepto.

Pero la opinión pública no sólo interesa a investigadores de disciplinas cómo la historia, la filosofía y otras, sino también, incluso con más frecuencia a publicistas, políticos, educadores, mercadólogos, periodistas en ejercicio, etc., los cuales se topan con una serie de interrogantes ¿Qué es la opinión pública? ¿Cuáles son las relaciones entre el público y las imágenes (estereotipos) que se difunden en torno a asuntos de interés común? ¿Son los medios masivos de comunicación auténticos exponentes y legítimos representantes de la opinión pública? ¿Son los medios simples interpretes, y si lo son, cumplen con idoneidad y honestidad esa misión? ¿Es la opinión pública capaz de alterar un plan de gobierno y por qué? ¿Cómo? La opinión pública y los medios ¿ejercen mutua influencia? ¿Existe la opinión pública sólo en sistemas democráticos liberales? ¿Qué importancia atribuyen los gobernantes a la opinión pública? ¿De qué manera se informa y en qué sentido? ¿Qué es la manipulación? En realidad, según sea la rama del investigador podrían hacerse un sinfín de preguntas de los cuales seguramente se pueden abrir muchas e interesantes líneas de investigación. Esta investigación, por lo tanto, está enfocada desde la perspectiva de la teoría empírica, la cual centra su interés, más que en las causas, en los efectos de la opinión pública.

La opinión pública ha sido el concepto dominante en la comunicación política. El término opinión pública implica muchos conceptos; sin embargo, después de un análisis bibliográfico, ninguno de ellos domina o explica de manera global el concepto. Hoy en día, con la existencia de las nuevas TIC’s2, el territorio de la opinión pública parece retomar un enfoque de comunicación horizontal.

Se puede afirmar que se ha hablado de la opinión pública desde tiempos de Platón; sin embargo, su estudio por parte de investigadores científicos sociales se remonta a principios del siglo XX con Lippmann y su multicitado tratado sobre la opinión pública de 1922. En dicho tratado el autor maneja un enfoque de la realidad a través de los estereotipos sociales. Lippman observó atentamente el desarrollo de la política mundial durante la primera guerra mundial (1914-1918), y puso su interés en la reacción individual y grupal ante las ideologías enfrentadas y los intereses que movían a los países involucrados. Su aporte se genera por un cuestionamiento inicial ¿Cómo es el mundo externo y cómo son las imágenes que de él tenemos en el cerebro?

Dice:


“el analista de la opinión pública debe comenzar pues, por reconocer la relación triangular entre la escena de la acción, la imagen humana de esa escena y la respuesta del hombre a la imagen internalizada del escenario de la acción. Es como una representación sugerida a los actores por sus propias experiencias”[Lip03].
Jürgen Habermas en su libro Historia y crítica de la opinión pública (1962), hace un análisis de cómo la transformación estructural de la esfera pública se aproxima de forma crítica al concepto de opinión pública, y recupera la visión eminentemente democrática del mismo con su distinción entre opinión pública manipulada y opinión pública crítica.

“Opinión pública significa cosas distintas según se contemple como una instancia critica en relación a la notoriedad pública normativamente licitada del ejercicio del poder político y social, o como una instancia receptiva en relación a la notoriedad pública, representativa o manipulativamente divulgada, de personas e instituciones, de bienes de consumo y de programas”[HAB94].

La opinión pública tiene bases distintas de acuerdo con el tiempo y espacio en que los autores tuvieron a bien definirla o trataron de explicarla. Lippmann, por ejemplo, no conoció la radio ni la televisión como medios de comunicación masiva, solo la prensa. Muchos escritores sobre el tema de la opinión pública comienzan por hacerse la pregunta básica: ¿qué entendemos exactamente por opinión pública? Cualquier búsqueda de una definición clara y simple del concepto, se demostrará, sin embargo, infructuosa[Pri94]. La tenacidad con la que se retienen, a la par que se sienten todas las definiciones como insatisfactorias, no puede significar sino que el término opinión pública corresponde a una realidad, pero las explicaciones no han acertado todavía a determinar dicha realidad; sin embargo, eso no significa que no exista conceptualmente.

Si bien los tres autores anteriores coinciden en que el concepto de opinión pública no tiene en sí un significado único general, sí tiene aspectos formales que se incluyen en muchas de sus definiciones. Y a pesar de la ambigüedad con la que a veces se presenta, no significa que se carezca de un entendimiento o concepto del término.

“Admitir que una definición general aceptable del concepto queda fuera de nuestro alcance, no significa, sin embargo que ‘opinión pública’ sea algo sin sentido, carente de significado. El concepto sigue utilizándose en investigación, en artículos sobre el gobierno, y en explicaciones de la conducta social humana, tanto desde el punto de vista científico, como desde cualquier otro”[Pri941].

Lo anterior es referente a que la opinión pública se transforma con el paso del tiempo. No se comporta de la misma manera en Argentina como lo ha hecho en México. Es decir, a pesar del surgimiento de diferentes perspectivas de acuerdo con un concepto generalizado, sí podemos entenderla en nuestro tiempo y espacio, dentro de nuestro contexto. Por lo que ahora, se pretende uniformar de forma clara a qué se refiere la opinión pública, con qué se relaciona y se explicarán los elementos que la constituyen.



¿Cómo se genera la opinión pública?

Se sabe que la opinión se genera y/o prevalece de acuerdo con varias razones, la primera es la información, y es fundamental entender y conocer quién la formuló, pues como afirma Maquiavelo en su obra El príncipe, es intrínseco de todo gobernante conocer la opinión de sus gobernados y así anticiparse a posibles acontecimientos. Y en ésta formulación intervienen una multiplicidad de factores.

Los medios informativos son un pilar que influye de manera directa la forma de pensar de los receptores de información.

“Podemos tener la certeza de que en el ámbito de la vida social, lo que se denomina adaptación de los individuos al entorno tiene lugar por medio de ficciones. Cuando decimos ficciones no queremos decir mentiras, sino representaciones del entorno que en mayor o menor grado son obra de los individuos. La ficción cubre toda la gama, desde la alucinación pura al empleo plenamente consciente de modelos esquemáticos por parte de los científicos, e incluso a su decisión de que con respecto a un problema en particular, la exactitud más allá de un número determinado de decimales carece de importancia. Las ficciones pueden tener casi cualquier grado de fidelidad. Lo importantes tenerlo presente, para evitar llamarnos a engaño"[Lip03].

Entonces, los medios de comunicación masiva son considerados como una fuente que penetra en el pensar de las mayorías, claro está no es el único. “Los medios masivos contribuirán, idealmente a proporcionar un clima de opinión, donde todos puedan participar y lograr el consenso”[Och01], es otra idea que juega con el mismo tema, sin embargo ¿Los medios son responsables de brindar información veraz, útil que contribuya a formular una opinión pública? Lo cierto es que los dueños de los medios de información tienen un interés económico, por lo que se podría deducir que estos (los dueños) no difundirán a través de sus medios información que afecte sus intereses.

El papel de los medios de comunicación masiva en la opinión pública.

Vivimos una época en la cual los procesos de comunicación entre la sociedad fluyen de manera muy distinta a como había sucedido a lo largo de todo el siglo XX. La sociedad convive en un mundo globalizado y la velocidad con la que se difunde la información hoy en día es inmediata.

Los medios de comunicación masiva juegan un papel fundamental en la generación y formación de la opinión pública. Con la aparición de nuevas tecnologías de la información y comunicación, hoy es posible, más que nunca, que el receptor de la información pueda interactuar y tener una mayor participación en este proceso de comunicación con el medio que produce la información y su público.

Con los medios de comunicación tradicionales (prensa, radio y televisión), la información que el medio transmitía se generaba a partir de su propia agenda y sus fuentes de información, por lo que el receptor fue obligado siempre a jugar un papel más pasivo que activo dentro de este proceso comunicativo.

“La centralización en partidos políticos, la excesiva autonomía otorgada a los representantes políticos y la indiferencia hacia la opinión pública por la falta de espacios de deliberación, provocan la pérdida de legitimidad en la democracia representativa. Los medios de comunicación masiva tradicionales (cine, radio, televisión, periódicos) secundaron la distancia entre representantes y representados porque redujeron al electorado a meros receptores. Sin embargo, los nuevos canales (blogs, twitter, facebook, wikis, etc.) emergen superando los límites comunicativos y políticos que restringen a ambos. Así, los medios tradicionales hicieron creer a los ciudadanos que tenían democracia y buscaban información. Hoy los nuevos medios otorgan información y buscan la democracia”[Sal13].

El establecimiento periodístico de temas.

También conocido por el anglicismo teoría de la agenda-setting3, plantea que los medios (canales) de comunicación de masas4 influyen sobre el público al determinar cuáles historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da. El punto central de esta teoría es la capacidad de los medios (canales) de comunicación masiva de ponderar la relevancia de la información que se va a difundir, dándole un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, mayor impacto y una determinada conciencia sobre la noticia. Del mismo modo, los dueños de los medios informativos deciden cuáles temas deben ser excluidos de la agenda. Más claramente, la teoría del "establecimiento de la agenda" dice que la agenda mediática, conformada por las noticias que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público. Esta teoría estudia el impacto de los “medios informativos” y la información que estos manejan en el público, además del análisis de las audiencias. Su principal preocupación es analizar cómo la información de los medios masivos de información (agenda) influye en la opinión pública, y las imágenes o estereotipos que albergamos en nuestras mentes como espectadores o lectores de esas noticias. Para la agenda setting la prensa es mucho más que un simple proveedor de información y opinión, lo que ocurre en el estado, en el país y en el mundo luce diferente para distintas personas, no sólo por su ideología e intereses individuales, sino también por el mapa informativo que trazan los reporteros, editores y articulistas de los medios a través de los cuales se informan. Se identifican entonces tres actores fundamentales interesados en el establecimiento periodístico de temas en la agenda pública: gobierno, medios de información y el público.

La gente considera unos temas más destacados que otros (la agenda del público) en proporción directa con la importancia que le den los medios (la agenda de los medios), aunque estos no sean quienes decidan por la audiencia cual será la actitud o decisión de estos asuntos que proponen como agenda.

La legitimidad en las democracias representativas tradicionales ha sido cuestionada hoy más que nunca, debido a que existe una excesiva autonomía otorgada a los representantes políticos, una poderosa partidocracia y la falta de espacios de deliberación[Sal13]. La agenda-setting es una "alianza tácita que existe entre el gobierno de un país y los medios de comunicación (información) para comunicar a los espectadores, oyentes o lectores de un determinado medio sólo lo que interesa, y ocultar al máximo lo que puede resultar peligroso o perjudicial para la estabilidad que ellos creen la correcta para su país". (Chompsky, en Monge, 2011).

Es por eso que se puede observar que en muchas regiones del mundo, las comunidades han adoptado nuevas formas (modelos) de participación ciudadana, usando la teoría de la agenda setting a su favor, dada la notoria facilidad con la que un ciudadano puede incidir en la formación de la agenda a través de estos modelos.

La aparición de internet y sobre todo de la web 2.0,5 la vual comprende aquellos sitios web que facilitan el compartir información, la interoperabilidad, el diseño centrado en el usuario, han logrado abrir nuevos canales de comunicación y permitieron que el público receptor jugara un papel protagónico dentro de este proceso comunicativo. Es la evolución de las aplicaciones estáticas a dinámicas donde la colaboración del usuario es necesaria. El término Web 2.0 está asociado estrechamente con Tim O'Reilly, debido a la conferencia sobre la Web 2.0 de O'Reilly Media en 2004 y sentó las bases para la aparición de un nuevo concepto: prosumer,6 (un anglicismo que funde dos palabras: producer y consumer), en el que receptor se vuelve también productor de la información, creando una mayor interactividad y generando nuevas formas de participación ciudadana.



Agenda-setting en Internet

Es por eso importante detenerse un momento a reflexionar sobre los recientes modelos y experiencias nacionales e internacionales de opinión pública. En este sentido recordar la expresión de la opinión pública a través de la participación ciudadana con el uso de las redes sociales en Internet. A nivel internacional se pueden observar los casos en el norte de África, el papel de la red social Twitter en la denominada “Primavera Árabe”; en España, la movilización por teléfono celular durante el llamado 11-M (Ataques terroristas) o las movilizaciones hechas en Twitter y Facebook del 15-M o movimiento de los indignados, y localmente del movimiento #yosoy132 en México.

Existen referentes de formas más radicales de la expresión de la opinión pública y la participación a través de internet [Ari12]. Tal es el caso de los hackers o los movimientos de protesta y sabotaje como Anoymous y Wikileaks, que han logrado poner en aprietos tanto a gobiernos como a empresas y otras organizaciones.

Esto se ha traducido en una nueva forma de expresión de la opinión pública a través de la participación de la gente en Internet, llamado ciberactivismo. Este se refiere al conjunto de técnicas y tecnologías de la comunicación, basadas fundamentalmente en internet y telefonía móvil; las redes sociales (especialmente Twitter y Facebook), YouTube, correo electrónico y podcasts7 sirven para diversas formas de activismo, para posibilitar comunicaciones más rápidas en los movimientos ciudadanos y difundir información local a una gran audiencia, sin la necesidad de utilizar los medios de comunicación masiva tradicionales, en donde ellos (el público), no contaba con la fuerza para establecer un tema en la agenda.

“En los últimos años han surgido nuevas formas de activismo social, bajo la atenta pero atónita mirada de los poderes clásicos. Estos observan cómo se forja otra forma de movilización y participación social fuera de su alcance y control, que ha inundado el espacio público, democratizándolo y humanizándolo. Este es un activismo en línea con múltiples y variados actores anónimos e interconectados, motivados por las ganas de transformar las realidades encontradas actuales e impulsados por el logro de un futuro mejor, que finalmente han modificado hondamente los valores y dinámicas de la movilización social”[Tas12].
Se extiende por el mundo una nueva forma de activismo social. En los últimos años hemos presenciado las revueltas árabes, las filtraciones de secretos de las embajadas de EE UU y los gobiernos de todo el mundo a través de Wikileaks, las acciones del colectivo de ciberatacantes Anonymous contra compañías como Visa o Amazon[Red10] o la campaña electoral basada en redes sociales que coadyuvó a la llegada de Barak Obama a la presidencia de Estados Unidos. Con la popularización de las redes sociales la gente tiene a su alcance poderosas herramientas para protestar contra los gobiernos, los políticos o las grandes empresas.

“Lo que hasta hace pocos años era privilegio de los pocos expertos que manejaban Internet, se está democratizando con las nuevas herramientas y la simplificación de la capacidad de emitir mensajes y relacionarse rápidamente con otras personas, sin importar la edad, el sexo, la religión o el lugar del mundo en el que se encuentran.”[Tas12].


Pero el ciberactivismo es tan sólo una de las diferentes formas de expresión de la opinión pública a través de la participación ciudadana en Internet. En este sentido, existen conceptos tales como el gobierno electrónico y la democracia electrónica8, por lo que, las redes sociales exigen un mejor manejo por parte del gobierno a través del gobierno electrónico9 y una mayor calidad democrática la cual esté sustentada con las nuevas TIC’s que constituirá la democracia electrónica. En este sentido existen ya experimentos con urnas electrónicas10 en México (Coahuila, Jalisco) que han llegado incluso a ser vinculantes con los resultados electorales. Es por eso importante distinguir los tipos de participación ciudadana, al precisar la necesidad de dicha participación, al evaluar los límites de la participación como se venía haciendo con los medios tradicionales y compararlos con las posibilidades de los nuevos canales de comunicación, al distinguir entre el gobierno electrónico y la democracia electrónica.
De ahí la importancia de investigar, describir y contextualizar los efectos y la importancia, que ha adquirido en la actualidad el uso de las nuevas tecnologías de información y comunicación, para la generación e inserción de nuevos temas en la en la agenda gubernamental que den mayor relevancia a las demandas ciudadanas.
Todo esto traerá como consecuencia nuevos instrumentos que promuevan el empoderamiento del ciudadano ante el Estado y para esto será necesario seguir estudiando los alcances y evaluar las fronteras de la participación ciudadana con las nuevas tecnologías de la información y comunicación.

Marco Legal
En México existe un evidente atraso en cuanto a la legislación y la normatividad en cuanto al uso de Internet por parte de internautas y organizaciones. Actualmente se encuentra en el senado una propuesta en concreto para legislar sobre el tema. La legislación debe reglamentar la reforma constitucional aprobada en 2013 con apoyo de todas las fuerzas políticas, que entonces señalaron que con esos cambios a la Carta Magna se fomentaría el desarrollo del sector a través del combate a los monopolios, de la apertura a la competencia y del ofrecimiento a los usuarios de más opciones de servicios. Sin embargo, las propuestas del presidente Enrique Peña Nieto han generado una fuerte polémica entre legisladores, expertos y ciudadanos por algunos temas. Uno de los aspectos que ha causado más controversia es el de qué facultades tendrá el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), el órgano regulador creado con la reforma constitucional.
En 2013, el Congreso estableció que el IFT será autónomo, pero legisladores de oposición y organizaciones civiles consideran que la iniciativa presidencial busca quitarle poderes para dárselos al gobierno federal.

La Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC) 11, por ejemplo, señala que el presidente plantea "subordinar" las facultades del IFT a la Secretaría de Gobernación (Segob), en áreas como la supervisión de contenidos en radio y televisión (artículo 218).

Para las organizaciones civiles, otro punto "flojo" de la iniciativa presidencial es el relativo a la defensa de los usuarios (artículo 198). La propuesta del gobierno federal planea que ésta únicamente quede a cargo de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). Quienes critican esto argumentan que esa medida dejaría relegado al IFT en cuanto a sus posibilidades de defender a los usuarios, dado que tampoco se contempla otorgarle facultades para sancionar a quienes afecten a los consumidores.

Uno de los puntos que más polémica ha generado es la posibilidad de que el gobierno federal ordene a una empresa bloquear un contenido en la red "cuando medie orden de autoridad" (artículo 145) o de que exija el bloqueo de señales en momentos o lugares críticos para la seguridad pública o nacional (artículo 197).

Otros puntos contemplan que el gobierno federal pueda solicitar a un concesionario que intervenga comunicaciones (artículo 190) y que le entregue el registro de las llamadas de un usuario (artículo 192). Para los opositores de la iniciativa presidencial, esto representa un ataque a la privacidad de los ciudadanos. Además, implicaría costos económicos y dificultades técnicas para los concesionarios, que por ley deberían guardar esos registros durante al menos dos años.

Otro apartado de la propuesta de Peña Nieto (artículo 189) prevé que el gobierno federal pueda pedir a un concesionario de telefonía celular que localice en tiempo real un aparato ligado a delitos como delincuencia organizada, narcotráfico, secuestro, extorsión o amenazas.

Actualmente, el Código Federal de Procedimientos Penales ya contempla esa posibilidad, aunque la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió a comienzos de año que la geolocalización12 únicamente podrá emplearse en casos extremos, es decir, si está en riesgo la vida o la integridad física de una víctima o si puede desaparecer un objeto robado.

El que este punto pueda incluirse en la nueva legislación en materia de telecomunicaciones preocupa tanto a ciudadanos como a defensores de derechos humanos.

Tras un foro celebrado en el Senado para discutir las propuestas que el presidente Enrique Peña Nieto tiene para la red en la iniciativa de ley secundaria de Telecomunicaciones, activistas por la neutralidad de la red han señalado (Cabrera, 2014) algunas de las fallas del documento.

Bloqueo de señal en zonas determinadas, censura previa de contenidos, almacenamiento de datos de los usuarios sin orden judicial y fin al principio de neutralidad de la red, son algunas de las regulaciones sobre internet que el presidente Enrique Peña Nieto propuso en su iniciativa de Leyes secundarias de Telecomunicaciones. El Senado realizó un foro con expertos a principios de abril. Las conclusiones, de forma conjunta, son poco alentadoras: los ciudadanos y sus derechos sólo son vistos como usuarios, y el Gobierno busca controlar la red.

El foro se realizó del 2 al 4 de abril pasados y los expertos en TV, radio e internet presentaron sus observaciones sobre la iniciativa ante los senadores de la Comisión de Telecomunicaciones. El proyecto del Senado es que las Leyes secundarias queden aprobadas durante el actual periodo ordinario de sesiones, que concluirá el próximo 30 de abril.

Jesús Robles Maloof, abogado especializado en derechos humanos e integrante del Colectivo Internet Libre para Todos13 recordó, durante su intervención en el Senado, que desde hace más de un año se presentó una iniciativa respaldada por más de 127 mil ciudadanos para garantizar libre acceso a internet, pero hasta ahora se ha ignorado.

A su juicio, la iniciativa de Peña Nieto “es el más grande reto regresivo, autoritario, desde que internet existe en nuestro país”.

En vez de garantizar un avance en materia de acceso a internet en el país, argumentó, se están dando facultades a las autoridades para cancelar el derecho a la libertad de expresión y acceso a la información con la propuesta de bloquear la señal en determinadas áreas.

El artículo 197, fracción VII, de la iniciativa presidencial plantea que a solicitud del Gobierno, los concesionarios podrán suspender la señal en determinadas áreas y eventos: “Bloquear, inhibir o anular de manera temporal las señales de telecomunicaciones en eventos y lugares críticos para la seguridad pública y nacional a solicitud de las autoridades competentes”.

Robles Maloof lanzó una pregunta a los senadores14: “Lo que yo no entiendo de esta propuesta que está enviando el presidente es: si estamos reglamentando un derecho constitucional, un derecho fundamental, ¿dónde quedan las personas? Si se fijan en la propuesta de esta ley, las personas están hasta el último y aparecen como usuarios, sólo como audiencias”.

Para el abogado Luis Fernando García especializado en derechos digitales, y quien tomó la defensa de la censura al sitio http://op1d.mx, que documentaba la represión policiaca del 1 de diciembre de 2012, la iniciativa de Peña Nieto rompe con el principio de neutralidad de internet que se ha defendido a lo largo de los años.

Pero, ¿qué es la neutralidad de internet? García la explicó así a los senadores:

“Para que entiendan el tema de la neutralidad de la red: los concesionarios tienen una calle de paga, privada. Y lo que están diciendo es “en algunos momentos se me llena la calle y lo que quiero que me permitas, es ver dentro de los coches a ver cuál trae más gente y discriminar esos coches”. Si se les dan facultades de discriminación, entonces van a empezar a discriminar competidores. Telmex tiene muchos incentivos para discriminar a Netfflix y favorecer a Clar0 Video, por ejemplo, y así otras empresas”.

De ese modo, los derechos de los usuarios podrían quedar sujetos a los intereses de las empresas.

“Lo que quiere el ciudadano cuando está viendo Netflix y se pone lento, es ver si es porque Telmex está discriminando el tráfico o por otra razón. (…) Televisa hace contenidos y ahora también va a proveer servicios de telecomunicaciones, tiene todo los incentivos para privilegiar sus propios contenidos y discriminar los de otros”.

La iniciativa en su artículo 146, es el que rompe con la neutralidad del internet, según los expertos: “Los concesionarios y los autorizados que presten el servicio de acceso a internet podrán hacer ofertas según las necesidades de los segmentos de mercado y clientes, diferenciando entre niveles de capacidad, velocidad o calidad”.

Hay otro punto: los proveedores de servicios -Telcel, Iusacell, etc.- deberán almacenar los datos de los usuarios por tiempo indeterminado y para que estén a disposición de todo tipo de autoridades -Ejército, Gobernación, PGR, Marina, etc.-, lo que viola el principio de privacidad sobre el que la Suprema Corte mexicana ya se ha pronunciado, de acuerdo con García.

A su juicio, hay una confusión: la posibilidad de intervenir comunicaciones privadas para una investigación judicial se está llevando a un extremo donde todo puede ser intervenido sin justificación ni criterios claros.

A juicio de la integrante de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación María Elena Meneses, la iniciativa presidencial “soslaya la protección de la identidad, privacidad y datos personales por parte de las empresas y portales de internet, que son distintos a los concesionarios de acceso a internet, en una era de espionaje gubernamental e infiltraciones de empresas proveedoras de bienes y servicios que obtienen ingresos del manejo poco escrupuloso de los datos personales”.

El bloqueo de la señal de internet en eventos y áreas determinadas pone en riesgo la libertad de expresión y el acceso a la información. La reforma constitucional de telecomunicaciones, publicada el año pasado, señala: “El Estado garantizará el derecho de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e internet. Para tales efectos, el Estado establecerá condiciones de competencia efectiva en la prestación de dichos servicios”.

Meneses criticó la iniciativa presidencial, pues va contra la reforma constitucional: “Mientras que la reforma constitucional de 2013 garantiza derechos humanos de nueva generación, la iniciativa compromete su cumplimiento y alcances”

Hábitos de los usuarios de Internet

Para conocer el perfil del internauta promedio en la ciudad de Puebla se elaboró un instrumento tipo cuestionario que se realizó a manera de encuesta de forma “on-line” que permitió conocer cuáles son los hábitos de ciudadanos en la ciudad Capital del Estado en este medio de comunicación masiva (Internet). Se intenta conocer de qué manera penetra el Internet en la población. Mediante un análisis estadístico, se podrá presentar la distribución de las distintas variables, con respecto a los internautas (edad, sexo, escolaridad). Conocer el tiempo de conexión promedio al día, comparado con otros medios de comunicación masiva (TV, Radio, Prensa, Revistas). Saber el espacio donde más se conectan los internautas (hogar, escuela, trabajo, café), especialmente ahora que la forma de acceso se ha diversificado debido a la introducción de nuevos dispositivos móviles.

En este estudio de hábitos y percepciones de los ciudadanos de Puebla sobre Internet y diversas tecnologías asociadas se pretendió encontrar -entre otros aspectos- información detallada sobre hábitos de los usuarios de las tecnologías de información y comunicaciones asociadas a internet, uso y nivel de confianza en las tecnologías por parte de los internautas, patrones de comunicación, comunidades en línea, efectos en las nuevas generaciones, influencia política, e impacto laboral

Bajo la premisa de que el internet genera mayor participación y compromiso por parte de sus usuarios, se intenta descubrir si la gente participa en mayor medida a través de Internet o de otros medios de comunicación masiva.

El tamaño elegido de muestra para este experimento fue aleatorio simple. Se aplicaron 125 cuestionarios realizados vía online. Se contó con la ayuda de un periódico digital local para la realización y difusión de esta encuesta: Poblanerías. El instrumento fue levantado del 12 al 18 de mayo de 2014 y arrojó resultados de los cuales resaltan las consideraciones siguientes:

Uno de cada dos internautas manifestó tener entre 18 y 32 años.



Tres de cada cuatro tiene nivel de licenciatura o superior.

85% vive en Puebla o la zona conurbada.

La mayor parte de los encuestados (51%) se conectan desde su casa o su trabajo (32%).



Un dato que salta a la vista es que prácticamente la totalidad de los encuestados manifestó contar con un dispositivo con acceso Wi-Fi (93%).

Mientras un 44% se conecta desde un equipo fijo como una PC el 56% se conecta desde un dispositivo móvil.



Revisar redes sociales es la actividad que con mayor frecuencia realizan los internautas encuestados.

Facebook se coloca como la red social más popular entre los encuestados.



Cincuenta por ciento de los encuestados checa sus redes sociales 3 horas al día o más. Sólo el 7% indicó que menos de una hora.

Ante la afirmación “la información que ves en redes sociales es confiable”, un 79% afirmó estar más o menos, algo, o totalmente de acuerdo.

A la pregunta “¿Cuál es tu principal medio de comunicación para mantenerte informado?” más de 8 de cada 10 escogió Internet.