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COORDINACIÓN GENERAL DE VINCULACIÓN

DIRECCIÓN GENERAL DE EDUCACIÓN CONTINUA
CURSO-TALLER: DESARROLLA TU HABILIDAD EN REDACCIÓN

OBJETIVO GENERAL

Al finalizar el evento, el participante aplicará las reglas gramaticales para redactar cualquier idea con la construcción lógica precisa.



CONTENIDO TEMÁTICO

  1. Introducción a la redacción

  2. Cualidades de estilo

  3. Construcción lógica de ideas

  4. Cualidades de la redacción moderna

  5. Vicios de la redacción

  6. Acentuación

  7. Signos de puntuación

  8. Palabras homófonas

  9. Corrección de estilo



INSTRUCTORA PATRICIA SÁNCHEZ SANDOVAL, Licenciada en Letras y Lingüística por la Universidad de Colima. Recibió el curso Herramientas de enseñanza del español, así como los Diplomados en Gramática castellana y Docencia, en la misma Casa de Estudios. Se desempeña como colaboradora de edición en el Centro Universitario de Investigaciones, CUIS y como Profesora por horas en la Facultad de Letras y Comunicación de la misma universidad. Tomó el curso Diseño e impartición de cursos presenciales bajo la NTCL en la Universidad de Colima.
DURACIÓN

20 horas.


DIRIGIDO A

Personal del Servicio Nacional de Empleo.


FECHAS Y HORARIO

16 al 20 de Agosto de 2010; con un horario de 16:00 a 20:00 hrs.


LUGAR

Dirección General de Educación Continua, UCOL.


PRESENTACIÓN
La Universidad de Colima dado su liderazgo en la entidad genera los espacios que brindan oportunidades de crecimiento y desarrollo de sus egresados, de los sectores social y productivo, a partir de eventos académicos que tienen como premisa principal “la promoción de una cultura de la educación para toda la vida”, lo cual se articula con la promoción y generación de mejores oportunidades de crecimiento, desarrollo de habilidades y competencias que orienten a obtener conocimientos teóricos para su formación profesional, así como también enfocándose al desarrollo humano, de valores, entre otros, que nos permiten ser cada día mejores, buscando por tanto impulsar modalidades de enseñanza-aprendizaje no formales.
Por ello, la Coordinación General de Vinculación, a través de la Dirección General de Educación Continua (DGEC), dentro del programa Atención al sector productivo implementa el curso-taller “Desarrolla tu habilidad en la redacción”, en donde el participante aprenderá a aplicar las reglas ortográficas y de redacción para evitar errores que le impidan desarrollar cualquier idea, con lo cual se contribuye con los compromisos que hemos adquirido con la sociedad.
Con este evento académico, la Universidad de Colima colabora con los sectores de la sociedad en la promoción de la actualización y formación permanente así como la renovación de los vínculos que existen entre la educación formal y el mundo del trabajo, con la participación directa personal del Servicio Nacional de Empleo.
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Bienvenidos a la Universidad de Colima


Dra. Susana Aurelia Preciado Jiménez

Directora General

INTRODUCCIÓN DEL CURSO

Quien piensa que el escribir es algo sencillo está muy lejos de la realidad. Si somos conscientes de  que la redacción ha de ser clara, pulcra, breve, concreta, metódica, correcta, cortés, considerada, precisa y, sobre todo, que consiga el fin que nos proponemos, veremos que no es tan fácil. Por ello, cuando hablamos o escribimos debemos cuidar todos y cada uno de los elementos que la componen, por ende, no podemos soslayar la importancia que tiene el cuidar nuestra redacción y nuestra ortografía, pues ello da claridad  al discurso.

Al final de cuentas, debemos redactar escritos donde prevalezca la claridad, la unidad y la coherencia y el estilo. Éste es el conjunto de características o cualidad que diferencian y distinguen una forma de escribir de otra. El estilo es el sentido vital, la personalidad transferida al desarrollo oral o escrito del tema, por otra parte, exige la delimitación previa del tema a desarrollarse.

En tanto que la redacción y la gramática son instrumentos que sirven para lograr la mejor manera de expresar una idea, el estilo indica el modo -personal e intransferible- de hacerlo.


En concreto, la única forma de aprender a escribir es escribiendo, y la única forma de aprender a leer, es leyendo.


1. INTRODUCCIÓN A LA REDACCIÓN
Objetivo del tema: Los participantes aprenderán la importancia de la redacción para mejorar su forma de escribir.
Introducción: La redacción requiere de coherencia y cohesión textual. El orden de las palabras dentro de una oración puede modificar la intención del autor, por ello es necesario que el redactor organice en su mente las ideas que desea trasladar a un escrito.
1.1 Categorías gramaticales

En español contamos con nueve clases de palabras, también llamadas categorías gramaticales:



SUSTANTIVOS. Son palabras que tienen función principal propia; nos sirven para nombrar seres o cosas. Se dividen en propios, cuando distinguen a una persona, cosa o entidad, de las demás de su misma especie o agrupación (Cicerón, Juan, González, Guadalajara, Argentina, Mediterráneo, manzana); comunes, cuando se generalizan los elementos de una misma especie (niño, perro, país, río, fruta); concretos, cuando hablamos de una entidad real y palpable (silla, televisión, salón, cielo); y abstractos, aquellos que se refieren a pensamientos o cualidades no palpables (paz, belleza, maldad, amor, rencor).
ADJETIVOS. Son palabras que modifican directamente al sustantivo. Se dividen en calificativos cuando agregan una cualidad (niño inteligente; lobo salvaje; éstos, a su vez, se dividen en explicativos y especificativos) y determinativos, cuando limitan la extensión del sustantivo y se expresan a partir de pronombres (segundo año; pocas manzanas; algunas personas).
VERBOS. El verbo es, junto con el sustantivo, una categoría principal propia que funcionalmente indica acción. Desde el punto de vista sintáctico se dividen en copulativos, cuando se enlazan al sujeto con un predicado nominal (Juan está de vacaciones; María es inteligente); transitivos, cuando la acción del sujeto recae en un objeto directo (Daniel compra chocolates; Laura tiene hambre); intransitivos, responden a las preguntas ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde? (el examen será el viernes; María fue al parque); reflexivos, cuando el sujeto y el objeto son la misma persona o cosa (Lucia se baña); recíprocos, indican reciprocidad (Laura y Miguel se aman); e impersonales, no hay sujeto que realice la acción, y por lo general, se usan en tercera persona (hace mucho frío; llueve todas las tardes).
ADVERBIOS. Son palabras que modifican al verbo, al adjetivo e, incluso, a otro adverbio; se dividen en adverbios de tiempo (hoy, ayer, mañana, ahora, antes, después, entonces, luego, tarde, temprano, pronto, cuando, siempre, nunca, jamás, ya, mientras, aún, todavía ―llegó ayer―); lugar (aquí, ahí, allí, acá, allá, acullá, cerca, lejos, donde, adonde, dentro, fuera, arriba, abajo, adelante, encima, atrás ―aquí vivo―); modo (bien, mal, como, cual, así, apenas, duro, despacio, alto, bajo, excepto, salvo, buenamente, malamente ―estoy muy cansado―); cantidad (mucho, poco, muy, casi, harto, bastante, tanto, cuanto, nada ―más caro―); comparación (tan, más, menos, mejor, peor ―muy grande―); afirmación (sí, cierto, ciertamente, verdaderamente, también ―sí llega hoy―).
ARTÍCULOS. Tienen la misma función que los adjetivos: modificar al sustantivo. Se dividen en definidos (el, la, los, las) e indefinidos (un, uno, una, unos, unas).
PRONOMBRES. Se trata de palabras que no tienen función propia; se caracterizan por sustituir al sustantivo sin representar a personas determinadas. Éstos se dividen en personales (yo, nosotros, nosotras, tú, ustedes, él, ella, ellos, ellas); demostrativos (este, ese, aquel); posesivos (mío, tuyo, suyo) y relativos (que, quien, cual, cuyo).
PREPOSICIONES. Son unidades dependientes que sirven para modificar o complementar sustantivos, verbos, adjetivos y adverbios (la mochila de mi hermano; llegó desde el viernes; está con María; voy a la escuela). Las preposiciones en español son: a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, durante, en, entre, hacia, hasta, mediante, para, por, según, sin, sobre, tras.
CONJUNCIONES. Son unidades dependientes que sirven para enlazar palabras y frases (Juan y Pedro; la escuela o el trabajo); sustantivos (México y Brasil), adverbios (tarde como muchos); y verbos (compra y vende refacciones). Se dividen en copulativas (y, e, ni, que); disyuntivas (o, u); adversativas (pero, mas, que, sino); condicionales (si, como, con tal que, siempre que, dado que, ya que); causales (porque, pues, pues que, puesto que, supuesto que); comparativas (como, así, así como); finales (para que, porque, a fin de que) y deductivas (con que, luego, pues, por consiguiente).
INTERJECCIONES. Se trata de sonidos articulados con los cuales expresamos algún estado de ánimo, admiración, dolor, alegría, entre otros, y que en su mayoría equivalen a una expresión comunicativa completa; mencionemos como ejemplo: ¡ay!, ¡uf!, ¡hey!, ¡guau!, ¡súper!, ¡ba!.
1.2 Breves consideraciones sobre la redacción

La expresión escrita tiene la característica de ser transportable y duradera (principales motivaciones por las que el hombre creó la escritura); leída en todas partes del mundo, puede ser traducida a todos los idiomas y copiada y repetida innumerables veces.


La palabra escrita es y ha sido servidora del hombre en todas partes, en cualquier momento, para consultar, para aprender, para expresar mediante la escritura), tenemos que tomar en cuenta ciertos conocimientos gramaticales básicos que nos ayudarán a hacer más efectiva la comunicación, construyendo las frases que necesitemos con exactitud, claridad, concisión y, si es posible, originalidad, característica que es más difícil de lograr, pues como se escucha o se lee por ahí, “nada nuevo hay bajo el sol” y la originalidad implica precisamente algo diferente de lo común, ser y hacer algo especial; característica que desde luego se tiene cuando se es un literato, y nuestras expresiones llegan al nivel de la belleza en el arte.

En este curso-taller queremos demostrar en qué consiste el arte de escribir; descomponer los procedimientos del estilo; exponer técnicamente el arte de la composición; proporcionar medios para aumentar y extender tus propias disposiciones, es decir, duplicar o triplicar su talento para que recibiera en una receta un medicamento urgente de salvación que, en píldoras, te hiciera ingerir todos los recursos literarios habidos y por haber.


Algo imposible donde prestigiosos autores lingüistas han puesto su mayor empeño e interés sin conseguirlo. Y ello, porque decirle a uno cómo tiene que excavar en su cerebro para tener algo que decir y decirlo, no es posible, por razones fácilmente deducibles.
Diferente es, que, teniendo algo para decir, indiquemos cómo debe decirse distinguiendo entre quienes, tiene como miras distraer al lector y quienes investigan, instruyen o educan, porque surgen dos estilos perfectamente diferenciados: "Literario" y "filosófico". Establecer claras diferencias entre ambos supondría disertar largo y tendido. Nos limitaremos a afirmar que el pensador no es un escritor, porque éste mira, piensa y repiensa las palabras que forman la sustancia de su trabajo, mientras que el filósofo escribe directamente sin detenerse en la belleza de la frase porque busca en la palabra el soporte de su pensamiento.
El escritor expresa las cosas y se hace solidario de las expresiones escogidas entre muchas, mientras que el pensador nombra, define y se identifica con los pensamientos; no se queda en las palabras, descubre realidades no vistas antes por nadie.
Sea cual fuere el estilo del autor te serán de aplicación nuestras opiniones recordando, previamente, que el estilo del trabajo intelectual dará un matiz didáctico a la obra, sobrio, sencillo, claro, preciso y concreto; sin afectación y sumamente ordenado. El énfasis, la ironía, la hipérbole o la declamación son ajenos al trabajo intelectual, que es, donde por cuestiones de espacio, se centra nuestro disertar.
Considera que tu trabajo deberá ser un fiel reflejo de la realidad objetiva, en el que se dibuje cada palabra como el pintor en el lienzo, sin alarde de profundidad filosófica o de estilística exquisita.
Siempre nos vendrá, como llovido del cielo, el pensamiento de Gracián:

"Lo bueno, si breve, dos veces bueno".
"Hace de hablar, como en testamento; que a menos palabra, menos pleitos".
"Son las voces lo que las hojas en el árbol, y los conceptos, el fruto".

Eugenio D'Ors afirma:

"Entre dos explicaciones, elige la más clara; entre dos formas, la elemental; entre dos palabras, la más breve".

Notemos como don Eugenio con cuatro palabras nos habla de claridad; nos recomienda la sencillez y no se olvida de la brevedad. Su pensamiento, corto pensamiento, es un alarde de "densidad" (mucho en poco). Para conseguirlo, debemos releer nuestros escritos. Debemos resumir, todo se puede resumir.


1.3 Algunas razones de peso para mejorar la redacción

1ª. Analiza detalladamente el problema preguntándote:

  • ¿Quién nos leerá?
    - ¿Qué nos proponemos?
    - ¿Qué deseamos lograr?
    - ¿Cuánto tiempo disponemos y quién o qué bibliografía necesitamos?


2ª. Planteamiento del trabajo

  • ¿Quién nos ayudará?
    - ¿Dónde debemos investigar?
    - ¿Qué documentación aclaratoria, o de apoyo a nuestra tesis, podemos aportar?
    - ¿Quién es accesorio y principal en nuestro estudio?


3ª. Investigación del trabajo

- Fiabilidad de la documentación que nos informa. ¿Está al día? ¿Es suficiente?


4ª. Exposición del estudio

  • Da un orden expositivo en las ideas, resaltando las principales.
    - Utiliza un lenguaje que, en ningún momento, requiera la ayuda del diccionario para comprenderlo.
    - Elabora cuantos índices analíticos ayuden a enterarnos del contenido.
    - Procura que cada párrafo trate un solo asunto y que éste se exponga al amparo de títulos, subtítulos o derivados que extracten el contenido.
    - ¿Qué ilustraciones, aclaraciones, tablas, gráficos o anexos precisa nuestro trabajo para completar su comprensión.


5ª. Organización del trabajo

  • Establece una fecha de comienzo y otra de final.
    - Divide en etapas el tiempo de trabajo.
    - Redacta registrando, prioritariamente, el fondo de tu pensamiento, dejando el recorte, corrección o labor de tijera, para el final.
    - Sé claro, conciso, metódico, concreto, correcto, considerado y cortés para conseguir del lector su atención, comprensión, aceptación y despertando en él la acción.


6ª. Control del trabajo

-¿Estamos siendo sencillos, claros y breves?

- ¿Hemos pensado en qué escribimos, cómo escribimos y quién nos leerá?
- ¿Aportamos una solución clara y convincente del problema que contemplamos?
- ¿Se repiten ideas? ¿Están fuera de su apartado, capítulo o título correspondiente?
- ¿Qué sobra o falta del informe que emitimos para enriquecer su contenido?
- Presta atención a la construcción de la frase, lugar del verbo, orden de las palabras y de las ideas... A las frases desordenadas, a la precisión ortográfica y sintáctica del lenguaje, a los modismos, idiotismos, extranjerismos, vulgarismos,.. Ojo con los circunloquios, los rodeos innecesarios, las asonancias, consonancias... Y a los miles de vicios que malean nuestro noble hablar castellano. Todo, por favor, con respeto, pero sin adoración. Sin dar lugar a que la "forma" del cómo redactar quite vida al "fondo" de tu creatividad literaria”. "Sé tú mismo" y recuerda que cuanto expresemos con claridad y respeto al prójimo, es válido.
Conclusiones del tema: Para mejorar la redacción debemos de tomar en cuenta los puntos anteriores y sobre todo te recomendamos hagas primero algunos borradores y comentarios sueltos, para que te ayuden a la hora de escribir tus ideas.

2. CUALIDADES DE ESTILO
Objetivo del tema: Los participantes identificarán y emplearán de manera correcta las formas más usuales en un escrito.
Introducción: La práctica de las cualidades de estilo son los principales atributos de un buen escrito, por ello se abordarán ampliamente en este apartado, con la finalidad de estructurar textos simples y compuestos.
Definición:

El estilo es la manera que cada uno tenemos de crear expresiones para comunicar nuestro pensamiento”.


Nadie escribe como habla y nadie habla como escribe. Debe procurarse escribir naturalmente, pero sin caer en la imprecisión y desorden del lenguaje hablado.

Otro factor muy importante a considerar para poder poseer un buen estilo al escribir es la “originalidad”, la cual no consiste tanto en la novedad del asunto, sino en el modo nuevo, personal y sincero, de enfocarlo y de realizarlo.

Las principales características de un buen estilo son:


  1. Claridad

Podemos hablar de la claridad como una cualidad de la comunicación escrita que es la distinción con que percibimos las sensaciones por medio de los sentidos o las ideas y todo esto por medio de la inteligencia.

Es decir, escribir con un pensamiento transparente, comprensible, directo con los conceptos bien digeridos. La claridad es la exposición limpia, correcta, es redactar un texto entendible sin que dé lugar a dudas.




  1. Concisión

Formular un pensamiento con el menor número de palabras.


  1. Precisión

Es la obligación o necesidad imprescindible que fuerza a ejecutar una cosa. Determinación, exactitud rigurosa, puntualidad, concisión. Tal vez la brevedad y precisión en la expresión de los conceptos obligándonos a emplear únicamente las palabras que sean precisas y necesarias para expresar lo que queremos, es decir, expresar nuestros pensamientos con el menor número de palabras bien estructuradas.


  1. Síntesis

En el compendio de aspectos de un texto pero no de todos sino únicamente de lo más importante de las más esenciales. La síntesis se realiza con base en las ideas principales del texto y con nuestras propias palabras.


  1. Naturalidad

Con esto nos referimos a utilizar la lengua más usual o más habitual. Escribir con nuestro propio vocabulario sin rebuscamientos en el modo de proceder. Es la característica de la autenticidad, de ser uno mismo al expresarse, sin copiar a otro, y es la más difícil de alcanzar, la mayoría de las veces sólo los grandes autores logran ser realmente originales.


  1. Cortesía

Tratar con atención y respeto a la persona a la cual le redactamos, lo cortés no quita la sencillez, la cortesía es parte de la educación y por lo tanto debemos de tenerla muy en cuenta.
Características de una adecuada expresión escrita. Ejemplos:

Fragmentos de El barco que parte, del célebre poeta uruguayo José Enrique Rodó, cuyas características obvias son la precisión y la claridad:


Mira la soledad del mar. Una línea impenetrable la cierra, tocando al cielo por todas partes, menos aquélla en que el límite es la playa.

Un barco, ufano el porte, se aleja, con palpitación ruidosa, de la orilla. Sol declinante; brisa que dice “¡vamos!”; mansas nubes.

El barco se adelanta, dejando una huella negra en el aire, una huella blanca en el mar. Avanza, avanza. Sobre las ondas sosegadas. Llegó a la línea donde el mar y el cielo se tocan. Bajó por ella.

Ya sólo el alto mástil aparece; ya se disipa esta última apariencia del barco.
José Enrique Rodó (uruguayo)

Texto tomado de Arreola, Juan José (compilador)

Lectura en Voz Alta, Porrúa, México, Colección Sepan Cuántos, p. 54.

2.1 La importancia del estilo en la redacción

Cacofonía, vicio común en la redacción

Los especialistas Martín Vivaldi y Miguel López Ruiz recomiendan evitar una serie de vicios de lenguaje para otorgar armonía y elegancia a nuestros escritos. Para empezar, leamos las siguientes frases:
Carlos cargó en la carretilla los carteles cortados en dos.

Las ballenas llenan el mar maravilloso.

Como no se trata de crear un trabalenguas, sino de redactar un texto de lectura sencilla, debemos evitar la cacofonía, es decir, la acumulación de sonidos semejantes en una misma frase. Como los ejemplos suenan bastante feo, es mejor hallar otras palabras para decir lo mismo. Nuestros casos podrían escribirse mejor así:


Carlos transportó en la carretilla los anuncios partidos a la mitad.

Las ballenas colman el océano maravilloso.

Naturalmente, existen casos donde la cacofonía es inevitable, como al anotar el nombre Gonzalo González de Guzmán, o en otras situaciones donde cambiar la redacción implicaría una modificación radical del sentido.

Otro defecto que debe evitarse a la hora de redactar es la rima en nuestras frases. Por ejemplo:

Mis hermanos y yo platicamos un buen rato

Asimismo, los niños compraron los discos.
Dejemos las rimas para la poesía y corrijamos nuestros escritos de manera que podamos transmitir más o menos la idea original:
Platiqué con mis hermanos mucho tiempo.

Del mismo modo, los pequeños compraron los discos
Otro problema de redacción recurrente es el empleo de abreviaturas en nuestro texto. Es preferible desatarlas para lograr mayor claridad:
El Dr. Sánchez le explicará a Ud. los detalles de las medicinas, los costos, etc. Ud. puede contarle, p. ej., los gastos del Lic. Morales.
A menos que tengamos muy poco espacio para anotar este mensaje, es mejor escribir:
El doctor Sánchez le explicará los detalles de las medicinas, los costos, etcétera. Usted puede contarle, por ejemplo, los gastos del licenciado Morales.

Nótese como se usaron los grados académicos con minúscula, de acuerdo con los criterios editoriales modernos. También se eliminó el primer "Ud.", pues era redundante.


El profesor López Ruiz también recomienda hacer algo semejante con los números. Por ejemplo:
Entre siete y diez mil estudiantes fueron aceptados en la universidad.
No es lógico suponer una comparación entre sólo siete jóvenes y miles de ellos. La redacción, entonces, debería quedar así:
Entre siete mil y diez mil estudiantes fueron aceptados en la universidad.
EJERCICIO DE REDACCIÓN

Instrucciones Redacta en un espacio no mayor de una cuartilla, alguna experiencia agradable que hayas vivido recientemente, cuidando tu claridad, precisión, concisión, naturalidad y cortesía.
Conclusión del tema: Es importante tomar en cuenta las cualidades de estilo, para que nuestras ideas se transformen en oraciones que todo el mundo comprenda de una manera sencilla, personal y que no haya lugar a dudas en nuestros escritos.
3. CONSTRUCCIÓN LÓGICA DE IDEAS
Objetivo del tema: Los participantes reconocerán la importancia de plasmar las ideas claramente para lograr una comunicación asertiva.
Introducción: Conocer cómo se construyen las ideas resulta de suma importancia para entender la lengua como sistema y así entender la importancia que posee en la comunicación verbal y escrita.
Elementos de una oración o frase

La oración gramatical se define como la palabra o conjunto de palabras con sentido completo y con unidad de entonación.


Consta de dos miembros: sujeto y predicado
Predicado es lo que se dice en la oración y el sujeto aquello de que se dice algo.
Se le llama predicado verbal por que lo que se dice del sujeto esta expresado esencialmente por un verbo.
El predicado nominal consta de un nombre (sustantivo o adjetivo) con o sin complementos. Generalmente va ligado al sujeto por los verbos ser o estar.
Frase, período y cláusula

A la oración gramatical se le llama frase y se define como la menor unidad de lenguaje con sentido completo. Junto a ella se distingue el período que es una serie de frases yuxtapuestas o unidas por medio de partículas (frases coordinadas), y la cláusula, que combina una o varias frases de sentido indeterminado con otra principal de valor independiente, para cerrar o determinar más su significado.


Elementos y frase modificadoras

Llamamos elemento modificador a la palabra o conjunto de palabras que se unen a una parte de la frase para calificar o determinar su significación.


Un sustantivo y también una oración o frase pueden ser modificados por otra frase. En este sentido la frase modificadora puede ser especificativa o explicativa.

Si es especificativa no debe separarse por una coma de la principal; si es explicativa debe ir separada por una coma. Esta frase modificadora explicativa es una frase incidental o inciso. Las comas que la separan de la principal indican que puede suprimirse dicho inciso sin que se altere el sentido completo de lo que escribimos.


Orden de las palabras y construcción de la frase

Orden sintáctico. Para construir una frase hay que tener en cuenta los principios sintácticos, el orden lógico y la construcción armoniosa.

La construcción sintáctica es la que ordena los elementos de la frase, según su función gramatical: el sujeto, el verbo, el atributo o los complementos: directo, indirecto y circunstancial. Es decir el sujeto y el predicado.


Construcción lógica: el orden de las palabras y el orden de las ideas

Una idea puede expresarse de diferentes modos, según la importancia de dicha idea. Para la debida claridad de la frase, conviene que el orden de las palabras se someta al orden de las ideas.


La cohesión en el párrafo y las frases desordenadas

La cohesión.- Donde verdaderamente tiene importancia el orden lógico (interés psicológico), no es en la frase unitaria, sino en el párrafo o período.

Para conseguir la debida cohesión en un párrafo o período, debe procurarse ligar la idea inicial de una frase a la idea final de la frase precedente o a la idea general -dominante- de dicho párrafo.


Frases desordenadas.- Éstas existen porque no se tuvo en cuenta la importancia de los elementos que entran en su composición, es decir, porque el orden de las palabras no se sometió al orden de las ideas.
Ejemplo: El maestro obligó a todos los alumnos a someterse al examen médico, por orden de la superioridad.
En realidad debió escribirse: Por orden de la superioridad, el maestro obligó a todos los alumnos a someterse al examen médico.
El relativo “que” y su antecedente

Como complemento debe tenerse en cuenta la siguiente regla: El pronombre relativo debe colocarse cerca de su antecedente.


Ejemplo: Señalaré un capítulo en este libro que me parece muy interesante

Mejor: Señalaré en este libro un capítulo que me parece muy interesante.


A veces no resulta fácil colocar el relativo inmediatamente después de su antecedente. En tal caso, si el empleo de “que”, “cual”, “cuyo”, etc.; fuese causa de equívoco, se recomienda sustituirlo por “el cual”, ”del cual”, etc., o bien, se repite el antecedente o, simplemente, se da otro giro a la frase.
La colocación de modificativos y la claridad de la frase

Son “modificativos” aquellos vocablos o frases breves que alteran de algún modo el sentido del pensamiento. La mayoría de ellos son adverbios o frases adverbiales.

El problema con los modificativos es el de su exacta colocación. Lo cual quiere decir que deben colocarse lo más cerca posible de la palabra o frase que modifican.

Entre las palabras modificativas requieren especial atención: apenas, entonces, luego, casi, solamente, enseguida, después, etc.

Ejemplo:

“Apenas unas 50 personas del tendido 7, de pie, pudieron ver bien la faena.”

En esta frase se quiere decir que, entre los espectadores del tendido 7, sólo unos 50, los que se pusieron de pie, pudieron ver bien la faena.
En cambio:

“Unas 50 personas del tendido 7, de pie, apenas si pudieron ver bien la faena”, se dice casi lo contrario: que, entre los espectadores del tendido 7, hubo unos 50 que casi no vieron la faena. Se supone que el resto de los espectadores del tendido 7, la vieron bien.


Unidad de propósito o la coherencia entre la idea principal y las secundarias

Tal unidad de propósito significa que en todo párrafo o período -formado por una serie de frases encadenadas—tiene que haber cierta coherencia entre la idea principal expresada (la idea matriz) y las ideas complementarias o secundarias.


Problemas de redacción en las frases ligadas

Un problema interesante de construcción es el que se refiere a la conveniencia de ligar bien las frases entre sí para evitar confusiones. Para ello hay que tener presentes las reglas de construcción lógica y sintáctica. Unas veces el secreto de la trabazón estará en el sujeto: si lo identificamos fácilmente, el sentido de la frase o frases resultara claro; otras veces, la solución está en el sentido lógico.


La elipsis y la construcción nominal

Se dice que una frase es elíptica o incompleta cuando le falta alguno de sus elementos fundamentales, especialmente el verbo. Así, un bello paisaje, en vez de este paisaje es bello.

Las cosas se presentan de tal forma que otras partes de la frase desempeñan la función de la parte que, en apariencia, falta. Es decir que la elipsis lo sería sólo aparentemente.
Ejemplo: los hombres llegaron cansados; las mujeres, contentas.

La coma, después de mujeres, nos dice que falta gráficamente, pero no en el sentido; el verbo declarativo llegaron.


Algunos tratadistas estiman que mejor debe hablarse de construcción Nominal, aquella construcción en que el elemento verbal se suprime a favor del nominal (sustantivos, adjetivos y determinantes: artículos, demostrativos y posesivos.

Además de que la construcción nominal tiene dos ventajas:

La mayor brevedad y concisión de los giros nominales y su carácter más objetivo e impersonal.

De ahí la preferencia por este tipo de construcción en el lenguaje periodístico, técnico y científico.


Las partículas y su importancia como elemento de enlace

Se les llama partículas o elementos de transición entre las frases a las preposiciones, conjunciones y adverbios.

Su falta da lugar a un estilo incoherente e inacabado.

Ejemplo: El conductor pisó a fondo el acelerador; no consiguió pasar al otro coche.

Entre estas frases falta la partícula (preposición) “pero”, elemento de transición que aclara el sentido de nuestro pensamiento.
El conductor piso a fondo el acelerador; pero no consiguió pasar al otro coche.
Las partículas que sueles presentar mas frecuentes problemas de redacción son las siguientes: además de, por otra parte, axial mismo, sin embargo, en efecto, pues, por ejemplo, por consiguiente, puesto que, etc.
Conviene advertir que no resulta elegante el abuso de tales partículas, hay que emplearlas con precaución para que no degeneren en “muletillas”, en puntos de apoyo muy repetidos, con el consiguiente peligro de monotonía.
Variedad y armonía

La elección del período corto o largo plantea interesantes problemas de redacción. Un texto compuesto sólo de frases largas suele resultar oscuro, embrollado; por el contrario, una serie de frases cortas, enlazadas por puntos, es causa de monotonía. Por eso conviene alternar las frases cortas con las largas para que lo escrito resulte variado y armonioso.


Lo amplio y lo ampuloso

Cuando el período amplio lo maneja un maestro del estilo, nada tenemos que decir contra tal modo de hacer. Pero, dada la dificultad de tal procedimiento y por qué no todos podemos ser artistas en el manejo del lenguaje, es por lo que se recomienda cautela y mesura, y el alternar la frase corta con la frase larga.

La ampulosidad en ocasiones es “verborrea”, exceso de palabras, sonoridad excesiva, retórica en suma, en el sentido peyorativo de la palabra.

Conclusión del tema: Aunque éste no sea un curso de gramática, es importante conocer cómo se construye una idea para posteriormente enlazarlas y crear frases que den lugar a oraciones más complejas.

4. CUALIDADES DE LA REDACCIÓN MODERNA
Objetivo del tema: Los participantes revisarán las cualidades de la redacción moderna para ponerla en práctica en los documentos que redacten.
Introducción. Todas las lenguas tienen recursos para formar palabras nuevas. Los neologismos son invenciones nuevas que se integran a una lengua establecida.
4.1 Uso de neologismos

Un neologismo es una palabra de nueva creación y según la Real Academia Española, "es todo vocablo, acepción o giro nuevo en una lengua, u otro idioma".


Los neologismos se generan a partir de composición, derivación, parasíntesis y acronimia.
Composición.

  • Unión.

Se forma una nueva palabra a partir de la unión de dos o más palabras ya existentes. Hispano + América = Hispanoamérica. Derivación.

  • Añadir.

Se añaden prefijos o sufijos a la raíz o lexema de una palabra. América + -no = Americano Parasíntesis.

  • Combinación.

Se forman palabras nuevas combinando la composición y la derivación. Hispano + Americano = Hispanoamericano Acronimia.

  • Iniciales.

A partir de las iniciales de varias palabras se crea una nueva. ESO (Educación Secundaria Obligatoria)

Clasificación de los neologismos


  • Neología de forma: son palabras nuevas creadas a partir de cambios morfológicos de vocablos ya existentes en la propia lengua: por ejemplo, aeronave se forma de la unión de aéreo más nave; teledirigido se forma de la unión de tele y dirigido.

  • Neología de sentido: son palabras nuevas a partir de vocablos ya existentes en la propia lengua que sufren cambios semánticos o de significado: por ejemplo tío (un pariente que resulta ser el hermano de alguno de los propios padres) se transforma en cualquier expresión para llamar la atención de la otra persona y de andreas, como chico u hombre; camello que es un animal, también puede ser un traficante de drogas.

  • Extranjerismos.

  • Barbarismos.

No se deben considerar neologismos las siguientes palabras, ya que son palabras compuestas:

  • Aumentativos, diminutivos y superlativos, por su capacidad casi ilimitada de formar palabras derivadas.

  • Adverbios terminados en -mente.

  • Palabras formadas con el prefijo ex- cuando se une a radicales simples o derivados que hacen referencia a cargos, oficios o relaciones personales, como por ejemplo expresidente, exnovio, etc.

  • Gentilicios, a excepción de los compuestos, del tipo hispanochino, judeoitaliano, etc.

  • Unidades léxicas compuestas altamente especializadas, por ejemplo cistoprostatectomía.

  • Siglas y abreviaturas, excepto cuando son la base de un proceso de formación de una nueva palabra, como por ejemplo ufología, radar, sidoso, etc.



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