Índice introducción 3 Antecedentes 4



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Hechos y actos jurídicos

Tesina para la actividad S6. Foro: Actividad final

Presenta:

Leticia Solórzano Espinosa

Matrícula: AS16203997

Julio 2016.

A

ÍNDICE

Introducción 3

Antecedentes 4

Conceptos 6

Estructura del acto jurídico conforme a la teoría francesa

del hecho jurídico en sentido amplio 8

Elementos de existencia del acto jurídico 8

Requisitos que debe cubrir la cosa para poder

ser objeto de un acto jurídico 9

Funciones de la prestación de dar cosa 10

Requisitos de validez del acto jurídico 11

Conclusiones 12

Bibliografía 15



INTRODUCCIÓN

Desde su concepción hasta su fallecimiento, el ser humano, en el proceso de interacción, se encuentra involucrado de un sin número de actos jurídicos que van a influir en su desarrollo personal dentro de la sociedad en la que se desenvuelve.

De ahí que resulta necesario tener un panorama general de los elementos que son indispensables para dichos actos, ya sean contratos o convenios, unilaterales o plurilaterales, los cuales pueden surtir efectos que pueden beneficiar a ambas partes sin que se celebren bajo el influjo de alguna causa que pueda generar su inexistencia o invalidez.

En cuanto a los hechos jurídicos, se pueden distinguir dos tipos: los simples y los jurídicos, los primeros no producen consecuencias relevantes para el derecho pues son consecuencias de fenómenos meteorológicos, y los hechos jurídicos son todos aquellos que se toman en consideración por las normas para hacer depender de ellos el nacimiento, la modificación o la extinción de una obligación.

Comúnmente nos referimos a los hechos jurídicos por virtud de los cuales estamos originando un vínculo jurídico entre acreedor y deudor, según la obligación.

La diferencia entre actos y hechos jurídicos, radica en que los primeros son supuestos de hecho en los que para la generación de la consecuencia jurídica es relevante la voluntad del actor de provocarla; mientras que en el hecho en sentido estricto es aquel en que la consecuencia jurídica se genera independientemente de la voluntad del sujeto.



ANTECEDENTES

La influencia directa recibida tanto del Código Napoleónico como de la doctrina francesa, se ha reflejado y cristalizado en los diversos ordenamientos civiles sucesivamente vigentes en el Distrito Federal. Particularmente, en el Código Civil actual omite cualquier alusión al negocio jurídico y por el contrario, la referencia expresa al acto o a los actos jurídicos es constante en su contenido.

En la Doctrina Francesa, el conocimiento y estudio del hecho jurídico como categoría conceptual o en sentido amplio, surge a partir de la creación del Código civil de los franceses de 1804, o conocido como Código Napoleón.

En la Doctrina Alemana, se inicia este estudio y conocimiento del hecho jurídico a partir del Código alemán.

Ahora bien, la doctrina francesa como la alemana, al hacer el estudio y comprensión del hecho jurídico en un sentido amplio comprenden en él a todo evento o fenómeno de la naturaleza o conducta del ser humano lícita o ilícita que el legislador de cada época y lugar considera para atribuirle efectos jurídicos, y por lo tanto se comprenden como especies de este fenómeno jurídico a los actos jurídicos y a los hechos jurídicos en un sentido estricto. Sin embargo, las dos doctrinas son divergentes en el análisis que hacen una y otra, de la especie, Acto jurídico.

En la doctrina francesa el hecho jurídico en lato sensu, se clasifica en la especie a) Acto jurídico, unilateral y bilateral, y en la especie b) Hecho jurídico en sentido estricto, el que subdivide a su vez en: Conductas o hechos del ser humano, que pueden ser tanto lícitos como ilícitos, y en eventos o hechos de la naturaleza.

Francesco Carnelutti jurista italiano del siglo XX divide los hechos jurídicos de acuerdo a su naturaleza, en dos clases: naturales o causales y en humanos o voluntarios. Los hechos jurídicos naturales o causales son de orden involuntario, al acontecer por causas naturales, como lo es el nacimiento, la muerte o la mayoría de edad. Por otro lado, los hechos jurídicos humanos o voluntarios, son acontecimientos sociales generados por el individuo, tanto física como jurídica y por ende tienen consecuencias de Derecho; de ellos devienen los actos jurídicos.

Los actos jurídicos atienden las relaciones entre el fin práctico y el efecto jurídico del acto. Por lo tanto los actos jurídicos se dividen en tres naturalezas:

a) De indiferencia: se refiere a los actos lícitos de los cuales no hay una finalidad jurídica.

b) De coincidencia: si un acto práctico concuerda con una consecuencia jurídica.

c) De oposición: cuando el acto es ilícito, o sea si el acto práctico no coincide con el acto jurídico

Ahora bien, los Códigos civiles mexicanos de 1870 y de 1884 estuvieron inspirados en el Código civil francés de 1804, y el Anteproyecto de Código civil español de García Goyena, en lo relativo a la estructura del acto jurídico.



CONCEPTOS

1 Acto jurídico:

El maestro Rafael Rojina Villegas, define al acto jurídico como una “manifestación de la voluntad que se hace con la intención de producir consecuencias de derecho, las que son reconocidas por el ordenamiento jurídico”1

Por su parte, el jurista Dr. Jorge Mario Magallón Ibarra, manifiesta el acto jurídico como, el estricto resultado de la conducta del hombre; pero no de cualquier conducta, sino de aquella que intencionalmente ha querido y buscado la realización de las consecuencias jurídicas que se dan. Agrega el citado Autor: “De ahí que reconocemos como tal, la manifestación externa de la voluntad –no interna porque si no se manifiesta no producirá resultados- que tiene por objeto crear, transferir o transmitir, modificar o extinguir derechos y obligaciones”.2

De acuerdo con Bonnecase,3 el acto jurídico es:…una manifestación exterior de la voluntad, bilateral o unilateral, cuyo objeto directo es engendrar, fundado en una regla de derecho o en una institución jurídica, en contra o a favor de una o varias personas, un estado es decir, una situación jurídica permanente y general, o por el contrario, un efecto jurídico limitado que se reduce a la formación, modificación o extinción de una relación de derecho.

Conforme al anterior concepto, el autor Ernesto Gutiérrez y Gonzalez, 4 propone au concepto en los siguientes términos: …La conducta del ser humano en que haya una manifestación de voluntad, con la intención de producir consecuencias de derecho, siempre y cuando una norma jurídica sancione esa manifestación de voluntad, y sancione los efectos deseados por el autor.

2 Hecho jurídico:

En sentido estricto, Gutiérrez y González 5 lo define como:

Una manifestación de voluntad que genera efectos de derechos independientemente de la intención del autor de la voluntad para que esos efectos se produzcan, o un hecho de la naturaleza al que la ley vincula efectos jurídicos.

Por lo anterior, el hecho jurídico en sentido estricto tiene dos especies: Por conductas del ser humano y eventos de la naturaleza. En el primero de los supuestos, por conductas del ser humano, la doctrina francesa, la subclasifica en: a) Hechos o conductas ilícitas. Las segundas a su vez, se subclasifican, en civiles y penales.

De donde resulta que, el legislador de cada época y lugar, considera ciertas conductas del ser humano, en las que en forma independiente de la existencia de voluntariedad en ellas en producir los efectos que se generan con su conducta, el legislador en el supuesto de darse la conducta, determina ciertos efectos jurídicos.

Como un ejemplo de las primeras, se tiene el supuesto de la gestión de negocios, hipótesis normativa en la que el legislador dispone efectos jurídicos, independientemente, de que el gestor de negocios y el dueño del asunto, desee las consecuencias previstas en la ley. Como ejemplo de las segundas, se tiene a los ilícitos civiles y penales.

En cuanto a los eventos de la naturaleza, el legislador considera verbigracia, entre otros, el nacimiento y la muerte de los seres humanos, para atribuirles efectos jurídicos, los que se generan en forma independiente de que esos sujetos deseen o no que se produzcan en su esfera jurídica.

Estructura del acto jurídico conforme a la teoría francesa del hecho jurídico en sentido amplio.

Conforme a la Teoría francesa del hecho jurídico en un sentido amplio, el acto jurídico es la manifestación unilateral o bilateral de voluntad que desea generar consecuencias de derecho, consistente en conductas de dar, hacer o no hacer, y cuyos efectos están previstos por el legislador; acto jurídico que de conformidad con la Teoría de la inexistencia y nulidades de Julián Bonnecase, tiene elementos de existencia o de esencia, los cuales deberán cumplir con una serie de requisitos para que el acto jurídico tenga plena validez.



Elementos de existencia del acto jurídico

Los elementos esenciales del acto jurídico, dependiendo si el acto es bilateral o unilateral, está integrado de:



  1. Consentimiento o voluntad

  2. Un objeto posible y

  3. Excepcionalmente, una forma solemne



  1. Consentimiento:

El consentimiento es el acuerdo de voluntades, de dos o más personas que puede tener por efecto el crear, transmitir, modificar o extinguir efectos de derecho, trátese de derechos subjetivos, deberes jurídicos u obligaciones de carácter convencional.

Elementos:

La propuesta, oferta o policitación y la afectación. La policitación es una manifestación unilateral de voluntad, que por sí sola produce efectos jurídicos, la cual es de naturaleza receptiva, expresa o tácita, hecha a persona presente o no presente, determinada, o indeterminada, que enuncia los elementos esenciales del acto que se desea celebrar y debe ser hecha de forma seria y con el ánimo de cumplir en su oportunidad. A su vez, la aceptación, es una manifestación unilateral de voluntad, expresa, tácita y en algunas ocasiones, el legislador la presume por el silencio de quien deba aceptarla, hecha a persona determinada, presente o no presente, seria, lisa y llana, que expresa la adhesión a la propuesta y que se reduce a un sí.

En Materia de perfeccionamiento de consentimiento, rige el principio del consensualismo, toda vez que, es suficiente el acuerdo de voluntades, en relación con un objeto posible (si no se trata de un acto solemne) para que el mismo produzca los efectos deseados por las partes, lo anterior, conforme al Código civil Federal y al del Distrito Federal, en su artículo 1796 en el que se dispone que “ Los contratos se perfeccionan por el mero consentimiento, excepto aquellos que deben revestir una forma establecida por la ley….”



  1. El objeto posible:

El objeto de todo acto jurídico tiene tres significados, un objeto directo, un objeto indirecto, y la cosa, como objeto de la conducta de dar.

Conforme al Código civil del Distrito Federal, en su artículo 1792, el convenio en su sentido amplio, es el acuerdo de voluntades que tiene como objeto directo el crear, transmitir, modificar y extinguir derechos y obligaciones; en consecuencia, el objeto directo del convenio en su especie de “contrato”, es el de crear y transmitir derechos y obligaciones, y con una interpretación contrario sensu del artículo en mención, el objeto directo, del convenio en sentido restringido, es el de modificar y extinguir derechos y obligaciones- De lo anterior, resulta que el objeto indirecto del convenio, y por lo tanto directo de la obligación; consiste en la conducta de dar, hacer o no hacer o abstenerse de hacer, misma a la que se obligan las partes.



Requisitos que debe cubrir la cosa para poder ser objeto de un acto jurídico:

La prestación o conducta de dar consistirá en el ámbito del derecho, en dar cosa, la cual deberá cubrir una serie de requisitos para poder ser física y jurídicamente objeto de un acto jurídico.

La cosa para poder ser objeto de un acto jurídico, ya sea éste un acto bilateral o unilateral, y en específico, en el supuesto de un acto jurídico bilateral, ya sea un convenio en sentido amplio o en su especie contrato, o bien, en un sentido restringido, deberá cubrir una serie de requisitos, conforme al Código civil del Distrito Federal y el Federal, en su artículo 1825, en el que se dispone que la cosa para poder ser objeto de un contrato, deberá: 1º. Existir en la naturaleza. 2º. Ser determinada o determinable en cuanto a su especie. 3º. Estar en el comercio.

De los tres requisitos que deberá tener la cosa para poder ser objeto de un acto jurídico, tanto en el ámbito físico como jurídico, en ocasiones se pueden dar aparentes excepciones, como el supuesto de las cosas futuras, como el supuesto de las cosas futuras, las cuales pueden ser objeto de un contrato o de un acto jurídico en general, cuando se cumplan los siguientes extremos:



  1. Estar identificado en la naturaleza y que necesariamente, debe llegar a existir.

  2. El que razonablemente, pueda llegar a existir tomando en cuenta, los avances de la ciencia y la tecnología.

Funciones de la prestación de dar cosa:

La prestación de dar cosa puede consistir en la traslación del dominio o propiedad de la misma; en la enajenación de su uso y/o goce, o bien, en la restitución de la cosa ajena o finalmente, en el pago de la cosa debida, lo anterior, conforme a lo que se dispone en el Código civil del Distrito Federal, en su artículo 2011.



  1. La solemnidad o forma solemne

Este último elemento, el de la forma solemne no se encuentra incluido en el Código civil de 1928, ni tampoco en los Códigos del Distrito Federal y el Federal del año 2000, sin embargo, a través de la interpretación sistemática de los artículos 1974, primera parte del párrafo primero del 1796 y el 2228 de dichos Ordenamientos, se desprende que la forma solemne es un elemento de existencia del acto jurídico, cuando ésta haya sido prevista por el propio legislador.

Requisitos de validez del acto jurídico

Una vez que el acto existe, por haberse reunidos los elementos de existencia antes mencionados, la o las voluntades, así como el objeto, requieren cumplir con una serie de requisitos, a efecto de que ese acto que ya existe tenga plena validez y en consecuencia, surta la plenitud de sus efectos jurídicos, lo anterior, conforme al artículo 1795 de los Códigos civiles de 2000

Es así, que en la ley se ha establecido que no basta la creación de un acto, sino se requiere además, que la voluntad o voluntades que en él intervinieron, sean de personas conscientes del acto que realizaron, esto es, que se trate de personas capaces, tanto de goce como de ejercicio.

Sin embargo, no basta que las personas sean capaces, se requiere además, que externen su voluntad de manera libre, es decir, esté libre de vicios de la voluntad o voluntades.

Se necesita también, para que el acto valga, la voluntad o voluntades que intervinieron en la celebración de acto, persigan un objeto y les guie un motivo o fin que sea lícito, que no contrarié el orden público o las buenas costumbres.

Y finalmente, se necesita que la voluntad o voluntades, que además, de cumplir con los anteriores requisitos, se exterioricen en la forma o manera en como la ley lo determina para que el acto valga como tal.

Los actos jurídicos como mencionamos anteriormente pueden ser clasificados en unilaterales, bilaterales y plurilaterales, dependiendo del número de consentimientos, pero Rojina Villegas además menciona la siguiente lista6:

1) Actos consensuales, formales y solemnes.

2) Actos de dominio y de administración.

3) Actos mortis causa e ínter - vivos.

4) Actos onerosos y gratuitos.

5) Actos instantáneos y diuturnos o de tracto sucesivo.

6) Actos principales y accesorios.

7) Actos verdaderos y simulados.

8) Actos existentes e inexistentes.

9) Actos válidos y nulos.

10) Actos puros o simples y sujetos a modalidades.

11) Actos simples y complejos.

12) Actos constitutivos, traslativos, modificativos y extintivos.

13) Actos privados, públicos y mixtos.

14) Actos civiles y mercantiles.

15) Actos procesales, administrativos y legislativos.

16) Actos familiares o del estado civil y patrimoniales.

17) Actos dependientes e independientes.

18) Actos compatibles e incompatibles.

19) Actos fiduciarios y no fiduciarios.

20) Actos abstractos y causales.

21) Actos lícitos e ilícitos".



CONCLUSIONES

Primera. A lo largo del tema, se analizaron los conceptos de hechos y actos jurídicos, por lo que podemos concluir diciendo que una norma jurídica parte siempre de un presupuesto de hecho, para posteriormente regular las consecuencias que ello tiene en el área del derecho. El presupuesto de hecho de la norma es un hecho jurídico. Es importante distinguir, dentro de los hechos jurídicos en sentido amplio, los llamados actos jurídicos y los hechos jurídicos en sentido estricto. Un hecho jurídico en sentido estricto no tiene por qué ser voluntario ni controlable por la persona, mientras que en un acto jurídico, la voluntad de la persona es esencial. Por lo tanto, todos los actos jurídicos son hechos jurídicos, pero no todos los hechos jurídicos son actos jurídicos.

Hechos y actos jurídicos, nos acompañan en toda nuestra vida, en cualquier momento que nosotros hagamos algo que tenga que ver con acciones jurídicas, estaremos en presencia de estos supuestos, cuando hagamos un contrato, un convenio, una compraventa, estaremos ejerciendo acuerdo de voluntades, por lo que aplicamos derechos y contraemos obligaciones.

Segunda. Si bien el Código civil de 1870, primer Código civil de la República mexicana y en consecuencia, el Código civil de 1884, estuvieron inspirados en el Código civil francés de 1804 a través del Proyecto del Código civil de los españoles, conocido como Código civil de García Goyena, y por lo tanto siguieron la sistematización del hecho jurídico en sentido amplio, con dos amplias especies, el acto jurídico el hecho jurídico en sentido estricto, apegándose al artículo 1108 del Código civil napoleón, en lo relativo a la estructura del acto jurídico contrato, no sucedió así con el Código civil de 1928 en el que se siguió la sistematización propuesta por Julián Bonnecase que distinguía entre inexistencias y nulidades, sin subsumir los efectos de la primera con la nulidad absoluta, como lo hacía la tesis clásica de las nulidades e ineficacias, lo que propició que el legislador mexicano de 1928, distinguiera entre elementos de existencia y requisitos de validez, lo que no hace ni el propio Código civil francés actual.

Tercera. El hecho natural no produce derechos ni obligaciones, sino que cuando el ser humano se obliga a reparar los riesgos del mismo se produce mediante contrato el acto jurídico, a contrario sensu, el hecho humano, si produce derechos y obligaciones, especialmente cuando se altera el estado natural de las cosas. En éste se encuentra inmersa la gran mayoría de las obligaciones del ser humano y es susceptible de provocar actos jurídicos como el convenio.
Cuarta. El acto jurídico tiene como inicio la expresión del consentimiento, el cual puede ser unilateral, o al adherirse a él, bilateral o multilateral. Su regulación corresponde al llamado convenio lato sensu, y en su forma específica, por ficción legal, al contrato que crea y transmite derechos y obligaciones o al convenio que modifica y extingue los derechos y obligaciones.
Quinta. El acto jurídico tiene elementos de Existencia, como son el objeto, el consentimiento y en ocasiones la solemnidad, así como un elemento negativo llamado inexistencia. También contiene elementos de validez, como el objeto licito, la ausencia de vicios de la voluntad, la capacidad de los contratantes y la forma, cuando ésta ausente alguno de ellos entonces aparece la invalidez, absoluta o relativa.

Bibliografía:

El acto jurídico, elementos, ineficacia y su conformación. Lic. Lázaro Tenorio Godínez. Recuperado de: http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/anjuris/cont/233/pr/pr6.pdf. Consultado el 23 de junio de 2016, a las 12:20 p.m.

Estructura del acto jurídico; Raquel S. Contreras López; Recuperado de: . http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/8/3834/7.pdf; Consultado el 23 de junio de 2016, a las 14:37 p.m.



Agenda civil del D.F. 2014, Vigésima novena edición. Enero de 2014, Editorial ISEF

1 Rojina Villegas, Rafael. Compendio de Derecho Civil. Introducción, Personas y Familia. Ed. Porrúa, S.A. 1993, pág. 115.

2 Magallón Ibarra, Jorge Mario. Instituciones de Derecho Civil. Tomo I. Ed. Porrúa, S.A. México. 1987, pág. 195.

3 Bonnecase, Julien, elementos de Derecho Civil, trad. Lic. José M. Cajica Jr. Tomo II. Derecho de las Obligaciones de los Contratos y del Crédito, Cárdenas Editor Distribuidor, tercera reimpresión. México, D.F. 2002, p.223.

4 Gutiérrez Y González, Ernesto, Derecho de las Obligaciones, décima octava edición adicionada y puesta al día por Raquel Sandra Contreras López, Porrúa, 2010, apartado 79, p. 109

5 Ibidem, Apartado 86, p. 112.

6 Rojina Villegas, Rafael.Op. Cit., pp. 105 -106.



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