Modos de adquirir el dominio



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TEMA 37. MODOS DE ADQUIRIR EL DOMINIO. TÍTULO Y MODO EN EL DERECHO ROMANO. SISTEMAS DE TRANSMISIÓN EN EL DERECHO COMPARADO. DERECHO ESPAÑOL. LA TRADICIÓN Y SUS FORMAS. FUNCIÓN DE LA INSCRIPCIÓN EN LAS TRASMISIONES

MODOS DE ADQUIRIR EL DOMINIO


Según CASTÁN son modos de adquirir el dominio, aquellos hechos jurídicos a los que la ley reconoce la virtud de originar el dominio en una persona. Tales hechos pueden ser simples hechos naturales (como el aluvión), actos estatales o de autoridad (expropiación), o actos privados o negocios jurídicos en sentido estricto.

Los modos de adquirir el dominio pueden ser de muy diversas clases y desaparecida la vieja distinción del derecho romano entre MODOS NATURALES Y CIVILES, según procedieran del ius gentium o del ius civile, en el derecho moderno, los autores distinguen entre:



  1. Modos onerosos y gratuitos, según exista o no contraprestación

  2. Modos singulares y universales, según afectan a una cosa determinada o a una universalidad.

  3. Modos inter vivos y mortis causa, clasificación que podemos combinar con la que distingue entre modos singulares y universales de modo que cabe hablar:

    1. De adquisiciones mortis causa a título universal o de herencia y a título particular o de legado, distinción que tiene su base en el fundamental art. 660 CC: llamase heredero al que sucede a título universal y legatario al que sucede a título particular. Pero como dice LACRUZ ni todo legado supone sucesión a título particular (ejemplo: legado de perdón o liberación) ni toda sucesión a título particular es legado pues puede venir ordenada por la ley (ejemplo: usufructo vitalicio).

    2. Paralelamente cabe hablar de sucesión inter vivos a título particular y a título universal, aunque esta última es muy discutida ya que a pesar de que algunos autores como BLAS, PÉREZ Y ALGUER lo admiten en base al precedente romano de la derogatio y a las figuras de fusión y absorción de sociedades admitidas por el derecho mercantil; la doctrina dominante lo rechaza ya que su admisión equivaldría a admitir la muerte civil de una persona y porque así resulta entre otros de los artículos 506, 634, 642 y 643 CC, demostrativos todos ellos de que no se transmitan inter vivos los elementos pasivos de un patrimonio.

  4. Pero la clasificación más interesante es la que distingue entre modos originarios y derivativos de adquirir el dominio.

    1. Originarios: aquellos en que el titular adquiere la propiedad de las cosas sin conexión alguna con el titular anterior. Matizando esta distinción dice RUGGIERO que los modos originarios pueden ser:

      1. Simplicites: como la ocupación en que la cosa se adquiere sin más.

      2. Secundum quid: en virtud de algo como ocurre con la accesión.

    2. Derivativos: aquellos en los que la propiedad se adquiere en virtud de una relación con el titular anterior. A su vez esta adquisición puede ser:

      1. Derivativa-traslativa: cuando el derecho que se adquiere es el mismo que el del titular anterior y

      2. Derivativa-constitutiva: cuando el derecho que se adquiere tiene su base en el derecho anterior o el derecho matriz pero es un derecho distinto o derecho filial.

El CC recoge implícitamente esta distinción entre modos de adquirir originarios y derivativos pues en el Libro III que lleva por rúbrica “De los diferentes modos de adquirir la propiedad”, contiene una disposición preliminar, art. 609 CC:


La propiedad se adquiere por la ocupación.

La propiedad y los demás derechos sobre bienes se adquieren y transmiten por la ley, por donación, por sucesión testada e intestada, y por consecuencia de ciertos contratos mediante la tradición.

Puede también adquirirse por medio de la prescripción.
Esta fundamental norma ha suscitado los siguientes comentarios:

        • Según VIÑAS REY, su sistemática es correcta ya que en el primer párrafo se recogen los modos originarios, en el segundo los derivativos y en el tercero la prescripción, debido a que al publicarse el CC existía una gran discusión doctrinal en torno a su carácter de modo originario o derivativo, discusión en la que el legislador no quiere tomar partido, recogiéndola en un párrafo separado.

        • Para SÁNCHEZ ROMÁN, este artículo es asistemático e imperfecto dado que en su párrafo primero se omite la accesión, lo que se debe sin duda a que el legislador la considera como una extensión o facultad del dominio y no como un modo originario de adquirir la propiedad y sobre todo porque el párrafo segundo se refiere a la donación como título para adquirir independientemente de los contratos, lo cual es criticado dado que según la opinión mayoritaria la donación es un contrato. El artículo es además según este autor incongruente con el contenido del Libro III ya que la prescripción está regulada en el Libro IV.

TÍTULO Y MODO EN EL DERECHO ROMANO


Desde un punto de vista histórico la doctrina de los modos de adquirir el dominio tiene su punto de partida en el derecho romano, cuyo conocimiento en esta materia no pasaría de ser mera cultura jurídica de no ser precisamente porque de él arrancan las bases de los tres sistemas actuales más importantes. En efecto:


  1. En el derecho romano CLÁSICO, la propiedad de las RES MANCIPI se obtiene por medio de los negocios solemnes abstractos en los que el modo era lo esencial. Estos negocios eran la MANCIPATIO y la IN IURE CESIO:

    1. La MANCIPATIO era una venta simbólica ante libripens (especie de agente público) y 5 testigos que transmitía el dominio con independencia del título.

    2. La IN IURE CESIO o proceso de reivindicación simulado ante el magistrado en el que el transmitente o demandado se allanaba ante la pretensión del actor o del adquiriente y que a diferencia de la mancipatio servía también para transmitir las RES NEC MANCIPI.

La propiedad de las RES NEC MANICIPI no obstante se podía adquirir por un modo mucho más simple, cual era la TRADITIO o negocio traslativo, que consistía como dice ARIAS RAMO en la entrega de una cosa con la intención de transferir la propiedad a aquél a quien se hace y en virtud de una justa causa. Esta fórmula resulta interesante pues recoge los tres elementos de la traditio:

        • el corpus (o entrega)

        • el animus (o intención traslativa, elemento subjetivo)

        • la iusta causa, respecto de la cual, la existencia en las fuentes romanas de textos contradictorios ha escindido a la doctrina moderna y así:

          • para la doctrina clásica es el negocio subyacente que fundamenta la adquisición, concepción de la que se deriva el sistema clásico del título y el modo.

          • Mientras que para HUGO, SAVIGNY, los PANDECTISTAS es la misma voluntad concordante de la persona que transmite y de la que adquiere el dominio, dando lugar el sistema germánico del consentimiento MATERIAL O NEGOCIO ABSTRACTO TRASLATIVO

  1. En el derecho JUSTINIANEO, sólo se conoce la traditio como modo derivativo de adquirir la propiedad y respecto a cualquier cosa. La traditio se espiritualiza apareciendo diversos supuestos de traditio FICTA como la TRADITIO BREVI, CONCA MANU y la CONSTITUTUM POSSESSORIUM.



SISTEMAS DE TRANSMISIÓN EN EL DERECHO COMPARADO


Los principales sistemas al respecto son:

            1. la teoría del título y el modo

            2. el sistema consensual

            3. el sistema del consentimiento material o acuerdo real y abstracto, y

            4. otros sistemas intermedios




  1. Sistema del título y el modo

Arranca documentalmente de la interpretación de dos conocidos textos de las fuentes romanas:

        • uno del CODEX , según el cual el dominio de las cosas se transmite por tradición y usucapión pero no por simples pactos.

        • Y otro del DIGESTO, según el cual no basta la tradición para adquirir el dominio si no va precedida de alguna justa causa.

Partiendo de estos textos los intérpretes de la Edad Media e inicios de la Edad Moderna fueron los que desarrollaron esta teoría cuyo principio cardinal es como se deduce de lo dicho que toda transmisión requiere una justa causa e título idóneo y una entrega. La terminología empleada por la doctrina para explicar este principio es de lo más variada hablando de

        • Posibilidad y efectividad

        • Causa eficiente y final

        • Causa próxima y remota

Términos todos ellos enraizados en la Escolástica Aristotélica. Fue JUAN APEL quien en el siglo XVI empleó por primera vez los términos título y modo que son los que la práctica ha consagrado.

Doctrinalmente la teoría del título y el modo ha tenido como principales impulsores a HOFEMAN y WOLF, sobre todo a HEINECIO a través de sus “Recitaciones de Derecho Civil”, que se estudiaron en todas las universidades europeas y españolas.

En el campo legislativo este sistema ha tenido gran repercusión ya que además de ser el sistema español como luego veremos, es el de la mayoría de los países. El CC austríaco recoge de modo solemne en su artículo 380 diciendo que “sin título y modo legal de adquirir no hay adquisición posible”.


  1. El sistema consensual

También tiene su origen en el derecho romano, concretamente a finales del período republicano cuando la traditio se espiritualiza y sobre esta base los autores de la Escuela del derecho Natural Racionalista como GROCCIO y PUTHENDORF sientan la afirmación de que basta el contrato para transmitir la propiedad y que la tradición es simplemente la ejecución de la obligación contraída por el vendedor de poner la cosa a disposición del comprador. Luego para la validez de la transmisión basta el consentimiento sin perjuicio de que para su eficacia sea necesaria la traditio, pues mal se podrían ejercitar por el dueño de la cosa las facultades dominicales sino se le traspasa la misma. A nivel de textos legislativos es este el sistema seguido por el CODE y que se proyecta en los CC de Bélgica, Holanda e Italia.


  1. El sistema del consentimiento material o acuerdo real abstracto traslativo

Es el sistema alemán cuya ordenación atraviesa dos fases perfectamente diferenciadas.

En la primera y al igual que en el derecho romano, existía junto a una transmisión extrajudicial ante el THINX o asamblea, una transmisión judicial. En el s. XII las transmisiones inmobiliarias adquieren una gran difusión estableciéndose la necesidad de inscribirlas en los denominados KOPIAL BÜCHER. Inicialmente la inscripción servía únicamente para facilitar la prueba, más adelante ya fueron prueba. Finalmente, en el siglo XV la inscripción se convierte en la forma sustancial de la ausflassung. Nace así el sistema de libro registro: einigung (acuerdo) e inscripción provocan la modificación jurídica. En esta situación, en el siglo XVI se produce la recepción del derecho romano provocando una gran confusión en materia de transmisión inmobiliaria. Así:



        • unos estado siguen fieles a la tradición germánica

        • otros adoptan un sistema de coalición

        • y otros aceptan plenamente el sistema romano de clandestinidad.

A nivel doctrinal fue SAVIGNY quien propugnó en sus lecciones de cátedra la teoría de la TRADITIO ABSTRACTA, elaborada anteriormente por HUGO interpretando la iusta causa de la traditio clásica como la voluntad concordante de la persona que transmite y la de la que adquiere el dominio. Esta elaboración doctrinal se recoge más tarde por WINDSCHEID y IHERING, a través de cuya influencia pasó al BGB. Conforme a este sistema toda adquisición del dominio o de los derechos reales tanto mobiliarios como inmobiliarios supone un doble negocio:

        • negocio OBLIGACIONAL, que liga a las partes pero carece de trascendencia real

        • negocio DISPOSITIVO o ACUERDO REAL ABSTRACTO, que es real porque produce la modificación jurídico-real y es abstracto porque es independiente de la causa o negocio obligacional y este negocio abstracto comprende a su vez

          • el EINIGUNG o acuerdo real, que implica el consentimiento sustantivo y material de modo que transmitente y adquiriente consienten sobre la modificación real que se produce y

          • la TRADICIÓN para bienes muebles o la INSCRIPCIÓN o EINTRAGUNG si se trata de transmisión de inmuebles, teniendo en cuenta que por influencia de la antigua AUFLASUNG, especie de investidura judicial, el sistema de publicidad se compone de INSCRIPCIÓN y PARTICIPACIÓN NECESARIA del oficial del Registro en el acto de transmisión. A nivel legislativo tal sistema sólo tiene expresión en Alemania (BGB).




  1. Otros sistemas

        • El SISTEMA INGLÉS, en el que en principio la entrega o DELIBERY era requisito esencial para la transmisión pero que en la práctica tal sistema se ha deformado llegando a regir el contrario y así en materia de CV se admite el principio del consentimiento, así se conceptúa en la Sale of Good Acts de 1873.

        • El SISTEMA RUSO, que se constituye como sistema ecléctico, pues en el confluyen elementos de todos los sistemas, así:

          • Para las cosas muebles individualmente determinadas rige el principio del consentimiento

          • Para las cosas muebles genéricamente determinadas rige el principio de la tradición

          • Y para los inmuebles rige la inscripción

        • El SISTEMA SUIZO: título o consentimiento más modo (tradición en bienes muebles, inscripción en bienes inmuebles). Considerado el más perfecto.



DERECHO ESPAÑOL


Desde una perspectiva histórica la configuración de nuestro sistema como sistema de título y modo se desarrolla como sigue. Las Partidas aceptaron el sistema romano de tradición más justa causa. También los juristas filósofos de los siglos XV y siguientes consagran la teoría del título y el modo, pero es en el siglo XIX cuando nuestros civilistas formulan la teoría en términos muy precisos inspirados fundamentalmente en las Recitaciones de HEINECIO. No obstante, el proyecto de 1851 recoge el sistema consensual, pero la BASE 20 de la ley 11 mayo de 1888 se produce en unos términos que imposibilitan la pervivencia del sistema consensual y nos aproximan al del título y el modo y en el cual si bien no se consagra de una manera expresa como lo está en el art. 380 CC austríaco, si está implícitamente admitido como lo prueban el párrafo segundo del CC ya mencionado, y 1095 CC el acreedor tiene derecho a los frutos de la cosa desde que nace la obligación de entregarla. Sin embargo, no adquirirá derecho real sobre ella hasta que no le haya sido entregada.

De estas dos normas resulta, según J y DGRN también, que la adquisición derivativa en nuestro derecho exige dos requisitos:



        • causa jurídica de la adquisición o título

        • y la transferencia material o simbólica de la cosa o tradición

Esta teoría tiene su ámbito de aplicación a las adquisiciones por contrato (no por ej: sucesión mortis causa, en que basta la aceptación de la herencia). Y opera no sólo para la propiedad, sino también para los demás derechos reales. Se exceptúan la hipoteca en la que según el art. 1875 sólo se exige la inscripción y las servidumbres negativas que por su propia naturaleza no admite acto alguno de transferencia de la posesión.



LA TRADICIÓN Y SUS FORMAS


La tradición, es una palabra que admite dos acepciones:

En sentido gramatical, tradición equivale a entrega o transmisión de la cosa.

En sentido jurídico, tradición equivale a entrega material de la cosa, más exactamente como sintéticamente nos dice SOHM, es la entrega de la posesión con ánimo de transmitir la propiedad.

Pero esta definición responde a la concepción abstracta de la posesión, en el que la tradición funciona con total independencia de la causa. En la concepción causal, la tradición ostenta un elemento más, constituido por la relación jurídica que le sirve en cada caso de fundamento o justificación (justa causa). Así en nuestro derecho, podemos decir que la tradición es “la entrega de la posesión” (o hábeas) con ánimo de transmitir la propiedad (o animus), basado en una relación jurídica que le sirve de causa (o título).

Mas para que la tradición produzca el efecto traslativo se necesitará la concurrencia de una serie de requisitos:


          • Personales: tanto transmitente como adquiriente, tengan capacidad e intención de enajenar y adquirir respectivamente, y además el transmitente debe tener la posesión y la propiedad de la cosa que transmite. Rige la regla NEMO DAT QUOD NON HABET, es decir, nadie puede dar lo que no tiene, si bien este requisito no será necesario en aquellos casos en que para tutelar la seguridad del tráfico, la ley admite las adquisiciones a NON DOMINO.

          • Reales, las cosas que se transmiten deben ser susceptibles de enajenación.

          • Formal, lo constituye la entrega misma de la posesión jurídica, que puede ser realizada por diversos medios a los que se refiere el programa cuando habla de

FORMAS DE TRADICIÓN

En un sentido gramatical, los romanistas y civilistas distinguen las siguientes categorías de tradición:


    1. Tradición real, que tiene lugar tratándose de muebles con su entrega material y en inmuebles con la toma de posesión del adquiriente en presencia del transmitente.

    2. La tradición fingida o TRADITIO FICTA, que se da cuando no existe entrega material ni toma de posesión sino sólo circunstancias externas demostrativas de ella, son subespecies de ella:

      1. La tradición simbólica o mediante entrega de signos u otros objetos representativos de la cosa que se transmite.

      2. La tradición instrumental o mediante un escrito cuyo otorgamiento equivale a entrega de la cosa.

      3. La traditio longa manu o mediante la designación que hace una persona a otra de la cosa que se transmite y que está a la vista, extendiendo la mano.

      4. La traditio brevi manu, en la que no hay verdadera tradición porque el adquiriente ya tiene la cosa en su poder de modo que no es posible entregársela.

      5. La tradicito constitutum possessorium, como hipótesis contraria a la anterior en la que tampoco hay entrega de la cosa porque el transmitente que tiene la cosa en su poder por título de propiedad se queda con ella después de enajenarla por otro título constituyéndose en poseedor de la misma.

    3. La CUASI TRADITIO, que aparece cuando la tradición no se refiere a las cosas corporales, sino a cosas incorporales o a derechos reales.

    4. y la tradición por MINISTERIO DE LA LEY, que engloba todos los supuestos no comprendidos en los apartados anteriores, en los que la ley ordena que un acto determinado equivalga a la tradición.

Desde un punto de vista legislativo, el CC no se ocupa especialmente de la tradición y sólo en materia de compraventa le dedica algunas normas en materia de entre de la cosa vendida, en los artículos 1462 a 1464 CC, según los cuales:

Art 1462 CC Se entenderá entregada la cosa vendida, cuando se ponga en poder y posesión del comprador.

Cuando se haga la venta mediante escritura pública, el otorgamiento de ésta equivaldrá a la entrega de la cosa objeto del contrato, si de la misma escritura no resultare o se dedujere claramente lo contrario.

El primer párrafo ser refiere a la tradición real y el segundo a la instrumental. De la escritura resultará lo contrario si en ella se conviene la transmisión del dominio de modo que de ella sólo se deriva un derecho personal para conseguir en su día el cumplimiento de la obligación de entregar la cosa. Pero no resulta lo contrario cuando en ella se conviene que el transmitente queda en posesión de la cosa en concepto distinto del de dueño por ejemplo en concepto de arrendatario o de tenedor para disfrutarla o en concepto de precario.


Art. 1463 Fuera de los casos que expresa el artículo precedente, la entrega de los bienes muebles se efectuará: por la entrega de las llaves del lugar o sitio donde se hallan almacenados o guardados; y por el solo acuerdo o conformidad de los contratantes, si la cosa vendida no puede trasladarse a poder del comprador en el instante de la venta, o si éste la tenía ya en su poder por algún otro motivo.

La doctrina entiende que las traditio simbólica y brevi manu son aplicables a inmuebles.


Art. 1464 CC: respecto de los bienes incorporales, regirá lo dispuesto en el párrafo segundo del art. 1462. En cualquier otro caso en que éste no tenga aplicación se entenderá por entrega el hecho de poner en poder del comprador los títulos de pertenencia, o el uso que haga de su derecho el mismo comprador, consintiéndolo el vendedor.

Admite este artículo, por tanto, como medios supletorios, la cuasi traditio instrumental y la cuasi traditio ex lege.

En las subasta judicial, la adquisición de la propiedad se produce por la concurrencia de la aprobación del remate (título) y de la adjudicación de la finca al rematante (modo) (STS 14-10-2002).

Finalmente, tener en cuenta que el título y modo como modo de adquirir el dominio tiene como excepción las adquisiciones non dominio, en las que la ley protege el derecho de los adquirientes de buena fe (artículos 464 CC, artículo 34 LH, 85 CCo, entre otros).



FUNCIÓN DE LA INSCRIPCIÓN DE LAS TRANSMISIONES


Cuestión que no es en absoluto problemática en todos aquellos sistemas hipotecarios en los que la inscripción es constitutiva, pues en ellos la inscripción ha venido a suplir la tradición ya que la publicidad de la inscripción es más sencilla y perfecta que la de la tradición. Pero en nuestra doctrina se discute si la inscripción en el Registro de la Propiedad del título suple la necesidad de tradición. La doctrina ha elaborado diversas construcciones que pueden ser resumidas del siguiente modo:

        • para autores como VILLARES PICO, la inscripción es un modo distinto de adquirir a la tradición y superior a él, pues es más fuerte la publicidad que provoca el Registro de la Propiedad que la que provoca la posesión. Así, la propiedad se adquiere por la inscripción, por la tradición real o por la tradición instrumental.

        • Autores como LARICA sostienen que la inscripción es un modo de adquirir que suple a la tradición e incluso la ignora. Este autor partiendo de la dualidad legislativa del CC y LH, diferencia entre propiedad inscrita y no inscrita.

          • Si la propiedad no está inscrita rige plenamente el art. 609 CC, que será suficiente.

          • Pero si está inscrita rige la LH y el art. 609 resultará insuficiente puesto que el ciclo completo exige título, modo y la inscripción, de modo que si sólo hay título y tradición, el derecho real no será oponible erga omnes. Pero si hay título e inscripción pero no tradición el ciclo es incompleto aunque el derecho queda plenamente constituido (por el efecto de constitución erga omnes de la inscripción), de modo que la inscripción en este caso suple tradición y la ignora. (al Registro le llega el título no la tradición, por eso el sistema de tradición es incompatible con el sistema del Registro Público).

        • Y otros autores como SÁNCHEZ ROMAN, DE DIEGO, NÚÑEZ LAGOS, sostienen que la inscripción suple a la tradición en el caso de doble venta de inmuebles, pues según art. 1473 CC si una misma cosa se hubiese vendido a diferentes compradores, .... si fuere inmueble, la propiedad pertenecerá al adquiriente que antes la haya inscrito en el Registro. Cuando no haya inscripción, pertenecerá la propiedad a quien de buena fe sea primero en la posesión; y, faltando ésta, a quien presente título de fecha más antigua, siempre que haya buena fe.

        • La doctrina dominante entiende que la inscripción no suple a la tradición en ningún caso, así:

          • Según ROCA SASTRE lo que se inscribe en el Registro es la TRASLACIÓN ENTERA, es decir el título y modo: de los art. 2 LH y 9 RH (no se inscribe la obligación de transmitir el dominio o derecho real) resulta que la inscripción no podrá practicarse si no se acredita documentalmente la tradición la cual conlleva pues su papel de siempre, si bien el CC facilita su cumplimiento al considerarla ínsita en el mero otorgamiento de escritura.

          • LACRUZ sostiene que la tradición e inscripción son dos elementos de diferente naturaleza, destinado el primero a perfeccionar el proceso adquisitivo y dirigido el segundo a la publicidad de la titularidad, que es consecuencia de la transmisión.

          • Esta posición dominante en la doctrina no quiebra siquiera en el caso de la doble venta de inmuebles ya que podemos entender según LACRUZ, que la inscripción a la que se acoge uno de los adquirientes presupone escritura pública que según art. 1462 equivale a tradición instrumental.

          • Así podemos concluir que:

            1. Que toda adquisición presupone título y modo o traditio, que como elemento constitutivo no puede suplirse por la inscripción.

            2. Que para que la adquisición produzca efectos erga omnes se requiere la inscripción, pues según art. 32 LH los títulos de dominio o de otros derechos reales sobre bienes inmuebles que no estén debidamente inscritos o anotados en el Registro de la Propiedad no perjudican a tercero.

            3. Y por último, ello no es obstáculo a que la inscripción supla la tradición en algunos casos y tenga carácter constitutivo (ej: hipoteca, art. 1875 CC).



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