Medicina y conciencia


Mirando esto a nivel energético es restaurar la conectividad



Descargar 0,67 Mb.
Página6/6
Fecha de conversión05.08.2017
Tamaño0,67 Mb.
1   2   3   4   5   6

Mirando esto a nivel energético es restaurar la conectividad. Si la mano derecha está enferma la comunico con la mano izquierda a través de la corteza, de tal manera que puedo transferir la información de salud de la corteza motora izquierda a la corteza motora derecha para restaurar el centro o el equilibrio.

Así que empezamos a ver cómo es posible querer el cuerpo, pero sobre todo, aproximarse con reverencia a la bioquímica y a la fisiología. Si como sanadores

empiezan a ver de una manera apasionante lo que ocurre a nivel de los neuropéptidos y sus receptores, los receptores de membrana y todo eso, la medicina se vuelve una

aventura y es que la espiritualidad es también mover el ATP, el ADP, el AMP cíclico. La espiritualidad no solo es de temas para arriba, es sobre todo, en el seno del cuerpo, el carácter y el temperamento.


  • El temperamento es el componente hereditario (genio y figura hasta la sepultura) y el

  • carácter es lo que hacemos con el temperamento.


El temperamento es la materia prima, es el mármol y el carácter es la escultura. De manera que como médicos no podemos modificar las diátesis o modalidades reactivas genéticas (el tuberculinismo, todas las diátesis o los miasmas que están dentro de mi a nivel genético, están incluidos dentro del programa de información de mi genoma), pero yo sí puedo trabajar en la construcción y en la movilidad...

En relación con el carácter, frecuentemente lo que construimos es una máscara que es una falsa identidad y, a las falsas identidades las podemos llamar identidades periféricas. La identidad periférica es una identidad con el rol y la identidad céntrica es una identidad con el ser, de tal manera que lo más importante de la psicosíntesis en relación con los trastornos de la personalidad es lograr la desidentificación aunque suene paradójico porque normalmente hemos luchado por lograr una identidad. Sin embargo, como buena parte de las identidades que buscamos son falsas, de lo que se trata en este momento es de luchar por deshacernos de esa falsa identidad periférica. Eso quiere decir una relación entre el ser y estar. El estar se relaciona con la periferia y el ser se relaciona con el centro “yo estoy médico, pero no soy médico” porque cuando mi ser se vuelve médico desaparece el papá, la mamá, el amante, el esposo, el poeta; todo el gran poema de la vida desaparece. El gran problema del desarrollo de la personalidad es la parcialidad o la restricción en el potencial del ser. Por ejemplo ustedes tienen un árbol de naranjas. Si ustedes lo dejan sin podar, posiblemente no va a dar buenos frutos y no va a florecer y hay muchas hojas o ramas que van a estar consumiendo savia, pero que no estarán recibiendo sol; hay un desarrollo disarmónico. Obviamente que si ustedes lo dejan sin hojas y con una sola rama también la cosecha será una cosecha muy pobre. Pero si ustedes lo podan adecuadamente, de tal manera que todo lo que reciba la energía de la tierra reciba también la energía del sol. Todo aquello que se nutre del cuerpo se nutre también del

alma y entonces van a tener la mejor cosecha. Es decir, están distribuyendo la savia de una manera armónica a nivel de ese árbol.

Esto es igual con el desarrollo de la personalidad. En el desarrollo de la personalidad no podemos hacer de todo porque cuando hacemos de todo realmente no terminamos haciendo nada. Pero no podemos hacer una única cosa porque la vida se empobrece y se vuelve gris. De tal manera que se trata de seleccionar aquellos canales a través de los cuales se puede expresar la personalidad; canales que no son los del debería ser (que son los del rol periférico frecuentemente impuestos por una cultura), sino los del ser, como se expresa el ser. Si el ser se expresa a través del poema, a través de la música o, a través del color, entonces será un médico que maneje los colores o el sonido sin meterse con los neuropéptidos y neurotransmisores porque irá a salir aburrido. Su rol es desarrollarse a través de ese canal de expresión que es su vía óptima para canalizar la energía del espíritu que está incluida en la materia y que también está incluida en el alma.

Para que esa energía inferior y superior se encuentren y produzcan su florecimiento o



armonía se necesitan canales de expresión adecuados que se refieren a lo que llamamos la ciencia de los rayos que se ancla con todo lo que llamamos también la

ciencia de los chacras.

Cuando tomamos el desarrollo del carácter, la única propuesta (que es simple, sencilla, pero muy efectiva) es que ustedes se preocupen en ustedes y en sus pacientes por procurar el desarrollo de “un buen carácter”. Un buen carácter es aquel que tiene la atención suficiente para que pueda resonar con el propósito del alma (todos tenemos un propósito y utilizamos el cuerpo para un propósito), y un mal carácter es un carácter “o muy flojo o muy templado” (si es muy flojo no suena la música y si es muy templado se revienta la cuerda). Entonces cada quien define lo que es un buen carácter y se debe templar todos los días el carácter porque se danza todos los días esa música del alma, el buen músico está templando su instrumento todos los días. El carácter se templa a través del desarrollo de tres condiciones que son:

  • El control: asumir el control de nuestra vida, rescatar el control, es la memoria de sí, la memoria del ser; cuando nos acordamos de lo que somos, de nosotros mismos, del observador en nosotros, de aquel que en nosotros hace la tarea; de aquel que mira o siente, automáticamente estamos en contacto con aquello que en el cuarto camino se le llama la memoria de sí que es la vía más importante para restaurar el control, siendo el control la eliminación del ruido insustancial de la mente inferior y eso se refiere a eliminar buena parte de las programaciones y memorias negativas que traemos del pasado; significa la desidentificación de falsos patrones que vienen del pasado. Y el control tiene que ver con algo que todas las religiones del mundo está instaurado y es el perdón. Si no te perdonas no te controlas porque eres esclavo del juez que hay en tí y que te obliga a vivir en el pasado. El control es aquello que te permite aprender y cuando no nos controlamos no podemos aprender. La condición del aprendizaje es la memoria, pero la memoria más importante en la vida es la memoria de sí (que ustedes se acuerden de que son ustedes). Eso frecuentemente se nos olvida (yo les decía ayer, pongan un despertador adentro o afuera del corazón, algo que les recuerde que “ustedes son ustedes”) y perder el control es salirse de sí o salirse del centro. Entonces asumimos el control cuando podemos aprender las lecciones del pasado y vivir las en el presente.

  • El compromiso (es la segunda cuerda del carácter) es vivir intensa, apasionada, fervientemente, tener un compromiso o pasión en la vida, consagrar la vida, que es hacer la vida sagrada. Si ustedes tienen algo a lo que consagren su vida, la vida está siendo sagrada. Y la vida se vuelve sagrada cuando entramos en el altar del presente. Y quién habita el presente?. El ser o el alma. La consagración es un don o expresión del alma y es mucho más que disciplina externa; es una disciplina interna, ya no es un deber, sino un deber que se vive como un derecho. Cuando aquellas cosas que tenemos que hacer las vivimos como un derecho y las disfrutamos, no las sufrimos como un deber y cuando los deberes se vuelven derechos surge la consagración que es un don del alma que es la capacidad de habitar el presente, habitar este momento que siempre es intenso. A esto se llama la expansión del presente y da la capacidad de habitar en ese tiempo interior que es un tiempo profundo.

  • La tercera manera de construir un buen carácter es salir de la prisión de la rutina, un buen carácter no es un autómata, porque es flexible, es fluido y es tolerante. La condición del buen carácter es la adaptabilidad, fluye y se adapta como el agua y esa fluidez es producida en el ser humano por la creatividad.

Entonces control, compromiso y creatividad son la tres formas de desarrollar el carácter.

Y ya veíamos, cuando hablábamos del símbolo humano, que esas cosas se traducen o

se encarnan en el seno del cuerpo.


  • El control está simbolizado en el anillo visual o en el anillo óptico y tenemos control cuando tenemos un óptimo enfoque; y el correcto enfoque cuando es adaptativo, lo podemos resumir como una visión global que nos permite pensar globalmente o como una acción local que nos permite actuar localmente, pero de corazón, es decir, nos permite sentir la totalidad. Entonces son fórmulas, por ejemplo, yo las manejo hace mucho tiempo en la consulta. ¿En qué fase de la construcción del carácter tenemos que insistir en este paciente? Iinsistimos en la audición, en la visión o en la palabra. La visión es el control,

  • la audición, que en este caso es escucha (escuchar es resonar,

no simplemente oír), es compromiso y

  • la correcta utilización de la palabra es la

creatividad (el hombre es un creador a través de la palabra, cuando es responsable de sus palabras).
El carácter y la interacción médico-paciente

Esto quiere decir que construir un buen carácter es construir una buena antena para el alma, y la antena del alma es el polo neurosensorial y el polo neurosensorial es el polo cefálico y el polo cefálico está compuesto por tres anillos que son:



  • el anillo ocular,

  • el anillo de la articulación temporo-mandibular y

  • el anillo cervical.

Para que ustedes entren en contacto con el ser, cuyo símbolo es el corazón, en el corazón habita el ser. Somos lo que pensamos en nuestro corazón y el corazón es el asiento de la energía de la vida y de la energía del alma. Para que la energía descienda al corazón y para que el carácter entre en contacto con el alma (la personalidad con el alma), significa que la cabeza entre en contacto con el corazón. Y para que la cabeza entre en contacto con el corazón necesitamos desarrollar ese buen carácter que es la correcta visión, la correcta actitud de escucha y la correcta palabra.

Esas son tres vías esenciales para una buena interacción médico-paciente.



  • La correcta visión no solo es el enfoque de su enfermedad y de su historia clínica, sino la manera cómo miras, la manera como enfocas,

  • La manera como lo oyes, desde dónde lo estás oyendo. Si lo oyes desde el intelecto eso no es correcto y si lo logras oír desde tu corazón, si lo logras ver desde tu corazón, si le logras hablar desde tu corazón, entonces estás involucrando el ser. Y cuando involucras tu ser, involucras el propio del paciente; realmente se hace una música y una danza entre los dos y se establece un vórtice de resonancia, una armonía que es sanadora.

  • No estoy hablando de la preparación para la terapia. Estoy hablando del corazón mismo de la terapéutica que está en la estructura del carácter del terapeuta. Y desde esa estructura, como un espejo, se puede modificar el carácter del paciente. Es decir que cambia el carácter de la relación. Cuando un hombre se ordena, todo alrededor se ordena y hay tanto desorden porque no nos hemos ordenado. Si un solo hombre se ordenara, si un solo ser humano se ordenara, crearía un vórtice de ordenamiento de tal dimensión a su alrededor que eso sanaría no solo a pacientes sino que sanaría desde su naturaleza a toda la naturaleza, de eso es de lo que se trata.

Entonces miren que empezamos con los patrones de la personalidad, el temperamento, el carácter y ya vamos en qué es un buen carácter y vemos que eso se puede vivir en vivo y en directo. Insistimos en sintergética en las visiones del mundo porque ese es el primer paso hacia la construcción de un buen carácter para aquello que hacemos. De la manera en que vemos el mundo se está estructurando nuestra personalidad, es decir, ahí vemos el mundo como somos y entonces nos tenemos que demandar cómo vemos el mundo. Si queremos cambiar nuestra manera de ser tenemos que cambiar nuestra manera de ver y para eso tenemos que conocer cuál es nuestra manera de ver. Por eso hemos recorrido a través de las visiones del mundo que son ocho porque ocho es el número de la conciencia; número que está señalado por un eje central que va desde la organicidad hasta la unidad y por ejes laterales que representan los niveles del carácter.

De tal manera que el carácter tiene tres niveles (superficial, medio y profundo) que recorren todo el símbolo del hombre.

Cuando leen el código de lectura de la sintergética que es total, ustedes van a ver que:



  • el control tiene relación con el ectodermo,

  • el compromiso con el mesodermo y

  • la creatividad física o psíquica con el endodermo;

Esas redes están incluidas en nuestra manera de ser, en la manera de actuar y en la manera como se comporta nuestra fisiología, ellas no están separadas.
Personalidad y cuerpos energéticos en terapéutica

Cuando miramos la personalidad en otra perspectiva podemos decir que la personalidad es triple al tener tres niveles vibracionales que son:



  • El Cuerpo Físico-Etérico (sabemos que realmente el cuerpo físico es la condensación de un patrón de energía etérico y no se puede concebir independientemente de él),

El cuerpo físico-etérico es un primer nivel de conciencia, sin perder de vista que un cuerpo es un nivel de conciencia aunque se trate de una materia más densa. A ese nivel de conciencia más estratificado, más denso, más cristalizado lo llamamos el nivel físico-etérico. La importancia del cuerpo físico-etérico es que nosotros vivimos en este cuerpo y para vivir en este cuerpo, la energía, cualquiera que ella sea, la del sol, la de los planetas, la de los magos, la de los alimentos, tiene que pasar a través del cuerpo etérico, tiene que ser procesada a través del cuerpo etérico. Todas las cosas queexisten tienen un cuerpo etérico. El cuerpo etérico es como el mínimo común denominador a través del cual estamos comunicados con todos los reinos de la naturaleza (con estos planetas y con las estrellas, es decir, es el substrato de toda la evolución y de toda la creación, es a eso lo que llamamos cuerpo etérico. De tal manera que no nos nutrimos de huevo por la mañana, sino de un patrón de organización de la energía del cuerpo etérico que está representado en esas proteínas. Pero obviamente el prana del huevo, la calidad de energía que circula por un huevo es diferente si es de una gallina que va a la carrera detrás de un grillo todo el día a una gallina encerrada y esclavizada todo el día en una industria de estas. Son dos huevos, tienen las mismas proteínas, pero tienen un factor y es la energía vital, nos vamos a referir a eso.De igual forma la importancia del cuerpo etérico es que sin cuerpo etérico no podríamos vivir en este cuerpo ni tener contacto con el alma, ni con la mente, ni con las emociones. Cada uno de los pensamientos puede moverse y expresarse en palabras porque se ha convertido en una cascada de infinitas reacciones que van desde la química hasta el cuerpo físico.

Tomemos un ejemplo para ver toda esta expresión de la información en un acto muy simple. Vamos a coger un vaso de leche. Para tomar un vaso de leche de la nevera necesitamos mover por lo menos 50 músculos, teniendo cada uno de estos músculos cien unidades motoras y estando cada unidad motora compuesta por una neurona que inerva de diez a cien fibrillas musculares que establecen un vector. Y cuando ustedes ven las posibilidades de realizar en ese movimiento, distintas modalidades de acción de movimiento y se hace el cálculo, se calcula por computador que hay 1015 posibilidades de

realizar el movimiento. Pero como esas 1015 posibilidades existen casi cada

milisegundo, entonces en un segundo habría 1018 posibilidades para coger un simple vaso de leche. Pero eso necesita un computador que tenga del orden de un millón de megas y ese computador no existe; ni siquiera el cerebro como modelo computacional podría tener un millón de megas.

Pero estamos hablando de un millón de megas para coger un vaso de leche, de tal manera que necesitamos un factor integrador. El cerebro simplemente (estoy hablando del cerebro, pero vamos a remontarlo hasta el cuerpo etérico) hace un “shunting” que es coger todas esas infinitas posibilidades, empaquetarlas y reducirlas a mucho menos.. Si él tuviera que proceder exactamente por ensayo y error sería imposible moverse. Pero él ha hecho el movimiento antes que el movimiento se exterioriza. El cerebro hace el “shunting” cogiendo las unidades motoras y las agrupa,enseguida coge los músculos y los agrupa, enseguida coge las neuronas y las agrupa y las ordena de tal manera que en un mismo tiempo o sincronicidad las conecta con la misma frecuencia y si están conectadas con la misma frecuencia, las pone en sintonía y en resonancia, de tal manera que cuando ustedes están moviendo la mano, ni siquiera es toda la mano, sino todo el cuerpo que se está moviendo. Ustedes no pueden mover un dedo sin que se les mueva todo el cuerpo, es todo el ser y todo el ser se está moviendo como una unidad integrada. Así tenemos unidades de integración a nivel de esos grupos neuronales activos en sistema nervioso central que forman grupos de 10.000 neuronas más o menos que rigen ciertas funciones especializadas, pero que se conectan sincrónicamente con otras para formar holones. Es decir, un contexto forma con otros contextos, contextos mayores cada ves más integrados, así que lo que vemos como una ola en el organismo lo está manejando dentro de ese océano totipotencial en el cual el oleaje no se maneja como una ola particular cada una, sino como una ley de las corrientes submarinas. De la misma manera como existen corrientes submarinas que están manejando toda esa dinámica tan compleja de las mareas, existe en nosotros en la marea del movimiento en cada ola de cada una de nuestras acciones un factor integrador que sincroniza y que sintoniza; factor que son las distintas modalidades de prana que circulan a través del cuerpo etérico y que están incidiendo sobre el cerebro y sobre cada una de las glándulas endocrinas y sobre cada uno de nuestros órganos.

Entonces no olvidemos ese papel integrador o sincronizador que tiene el cuerpo etérico; el cuerpo etérico no solo nos integra individualmente a través de sus modalidades vibracionales, sino que se integra con el cuerpo etérico planetario. En esa integración con el cuerpo etérico planetario permite esa realidad de la unidad que han buscado los místicos todo el tiempo o la humanidad hace mucho tiempo, cuya falta de adquisición o de que tengamos claridad de que somos uno con la naturaleza, que somos continuidad de un solo cuerpo es la causa de buena parte del separatismo, de las guerras, de las divisiones y de todos los desastres que tenemos a nivel humano; simplemente porque no sabemos lo que somos porque no nos hemos identificado con el cuerpo físico y ni siquiera hemos accedido a esa primera octava que denominamos el cuerpo etérico que es parte de la personalidad.


  • El Cuerpo Astral.

El segundo cuerpo de la personalidad es el astral y hay mucha confusión respecto al cuerpo astral porque, entre diferentes autores, en la literatura y en diferentes escuelas, hay diferentes concepciones del cuerpo astral. Para la escuela tibetana, la escuela trans- himaláyica, el concepto de cuerpo astral es totalmente diferente al concepto de cuerpo astral para algunas de las escuelas teosóficas. Para Stainer, por ejemplo, es claramente diferente el concepto de cuerpo astral del que se tiene en este tipo de escuelas. Pero, para que tengamos un código de lectura, podemos equiparar el cuerpo astral con el cuerpo emocional (el cuerpo astral es el mismo cuerpo emocional) y no es el cuerpo de los astros el que permite una resonancia trascendental, sino el cuerpo emocional que está hecho de los propios deseos, las emociones, las aspiraciones, los amores y desamores, los odios y todos esos patrones vibracionales más o menos caóticos, coherentes y organizados son los que están estableciendo esa unidad vibracional que llamamos cuerpo astral.


  • El Cuerpo Mental.

Cada uno de estos niveles es doble, son bipolares: El cuerpo físico es como la sombra



del cuerpo etérico. Los niveles del cuerpo astral son el nivel inferior y el superior, siendo el nivel inferior la sombra del nivel superior. Y los niveles del cuerpo mental son la mente concreta y la mente abstracta o la mente inferior y la mente superior. El conocimiento de estos niveles es muy importante porque se asocian a los chacras:

  • El astral inferior es procesado por el cerebro procesador de las emociones instintivas, heredadas de los animales, donde rige el instinto de supervivencia, la lucha por el territorio, la reacción de ataque o huida y está determinado por el plexo solar. Y a su vez el plexo solar está siendo procesado en su información por el páncreas. Ustedes van a ver qué tan frecuente es en la clínica encontrar disfunciones etéricas pancreáticas cuando el hígado, el estómago o el bazo están enfermos porque él es como el cerebro que procesa la información desordenante del cuerpo emocional y la transfiere al cuerpo físico-etérico a través del hígado, el estómago o el bazo.

  • El astral superior en el seno de nuestro vehículo está generalmente vehiculado por el cuarto centro. Esto implica que buena parte de la acción del sanador o del terapeuta en sintergética es buscar la transmutación de la energía del tercero al cuarto centro, es decir, ascender al paciente de la dinámica del recibir a la dinámica del dar, es decir, salir de la pregunta ¿Qué espero yo de la vida? y pasar a la pregunta ¿Qué espera la vida de mí?. En el plexo solar generamos buena parte de nuestras dependencias. Prácticamente todas nuestras dependencias se dan en el plano emocional. Uno no depende de la marihuana, sino de las sensaciones, emociones y sentimientos que la marihuana provoca, ni de la cocaína. Uno no depende del azúcar o de la comida, sino de la sensación de saciedad. En la sociedad de consumo no nos venden carros, eso no es cierto, sino nos venden la imagen del carro con un vieja bien bonita; es decir, la gente no compra un carro sino la sensación de poder o de importancia. Por eso el hombre de Marlboro que se murió de cáncer iba en un caballo blanco cruzando ríos que es el símbolo del poder del astral y de la libertad; de toda esa fuerza que realmente está dentro de los arquetipos del inconsciente. Desafortunadamente los psicólogos que trabajan para las multinacionales saben mucho más de los patrones de personalidad que todos los psicólogos del mundo y que todos los otros médicos y por eso nos utilizan.

Es el momento en que nosotros empezamos a aprender de esos arquetipos, porque se trata ya no solo de ver a un paciente, sino de manejar esa dinámica emocional de los arquetipos del inconsciente colectivo a los que tenemos que regresar. Tenemos dentro de estos tres cuerpos que el cuerpo mental es doble también: Tiene cuatro niveles inferiores y tres superiores; y el cuerpo físico es doble: Tiene cuatro niveles superiores y tres inferiores. Los niveles inferiores en el cuerpo físico son los estados que conocemos de la materia (sólido, líquido y gaseoso), ese es el cuerpo físico denso; a partir de esos estados vienen los cuatro niveles etéricos que entran en resonancia con los campos electro-magnéticos, con el sonido, con el color, con la luz y obviamente con la imaginación.

Una imagen es el instrumento que utilizamos para interactuar con el vehículo etérico y es un patrón de organización de una idea que se ha revestido de sustancia mental inferior. Esto quiere decir que el mundo de las ideas es el mundo de la mente superior. Pero para que una idea se vuelva un pensamiento tiene que vestirse con el vestido de la mente inferior, tiene que ponerse en el envase de la mente inferior. Digamos que la idea es como el agua y que la mente inferior es como el recipiente para que la idea se convierta en un pensamiento activo. Pero enseguida el pensamiento se dinamiza con la energía emocional, sigue descendiendo y pasa por el cuerpo emocional: si pasa por el cuerpo emocional superior, esa imagen hace parte de un ideal y si pasa por el cuerpo emocional inferior, esa imagen se convierte en un deseo que produce apego. Pero miren que es la misma idea, de tal manera que las misma idea o el mismo patrón de organización puede ser involutivo o evolutivo según el tipo de materia que se cargue al pasar por los cuerpos. La idea se va a cargar de aquella materia en donde nosotros tengamos la conciencia. Por ejemplo, si yo tengo la idea de curarte, pero si yo tengo la conciencia en el bolsillo, en el plexo solar y en lo que me van a pagar, obviamente esa imagen terapéutica va a ser diferente de aquella en la cual, de una manera impersonal, con un criterio real de servicio en el que está involucrado el segundo rayo y el corazón, voy a producir ese tipo de terapéutica. Así que los métodos pueden ser iguales, pero los resultados pueden ser totalmente diferentes según el instrumento a través del cual está pasando esa energía

fundamental de la idea. Norma general: la energía del pensamiento....... en blanco y negro no tiene acción, es invisible para el cuerpo etérico. El cuerpo etérico necesita una idea dinamizada a través de un pensamiento que se ha cargado de emoción y se convierte en una imagen. Dentro de las imágenes tenemos imágenes más o menos difusas o más o menos intensas. Las imágenes intensas son aquellas que están cargadas en el cuerpo emocional y las imágenes que tienen una carga emocional débil, que no tienen aprecio, amor, consideración, consagración, generosidad y que no involucran un ideal plasmado en el cuerpo astral son imágenes muy débiles que no

bastan para ejercer un efecto terapéutico. ¿Cómo podemos denominar una imagen que es activa y sanadora sobre el cuerpo etérico?, ¿Qué tipo de energía la caracteriza? Es la energía de la compasión; compasión, luz y amor, es amor iluminado, amor con claridad, amor con propósito o comprensión amorosa.

De tal manera que no se trata de volverse técnicos de las imágenes, de ir a un curso para aprender diez mil técnicas de imaginería, sino de que la imagen sea propia, personal, original o auténtica y que sea de corazón, es decir, que sea guiada por el corazón que es el centro que guía al sanador en general.

Importancia del cuerpo mental superior: Este cuerpo es el lugar de expresión de ese patrón de organización de la conciencia que llamamos el alma. Si pudiéramos hablar que el alma tiene un lugar, obviamente ese es un lenguaje figurativo porque aquí las nociones de espacio y de tiempo como las consideramos no tienen sentido. Pero para comprenderlo vamos a asignarle un lugar al alma (si pudiéramos asignarle un lugar donde el alma repercuta sobre su instrumento) tendríamos que decir que el alma está entre el quinto y el sexto nivel mental superior o en la triada superior, en la triada de la mente superior. Es ahí donde se ubica el alma y los pétalos del alma. Es muy importante porque de pronto alguien hace sanación diciendo “invocamos el alma, nos alineamos con el alma” y, entonces, si realmente no hay un contexto en donde haya un mínimo de comprensión de lo que eso significa, entonces no va a ser tan activa su alineación. Si ya hay un contexto, realmente habrá más profundidad e intensidad en la alineación.

De lo que se trata entonces es de ver que el alma está en contacto con manas que es



el fuego del espíritu y se expresa como mente superior o mente universal. Quiere decir que nuestro mental superior está en contacto con la mente universal a través del fuego de manas, siendo manas la expresión de la inteligencia de Dios. Eso significa que también tenemos que encontrar una expresión para el amor de Dios y a esa expresión del amor de Dios la llamamos “duni”?? y tenemos que encontrar una expresión de la voluntad de Dios. Miren que ya nuestra concepción de Dios es más amplia, no estoy hablando del anciano de los días, o del Dios de una u otra religión, sino de ese Dios universal que se expresa como materia, energía, información o conciencia y es el espíritu que une la gran cadena de la vida y de la creación. Entonces la voluntad de Dios es atma y esos tres niveles constituyen la llamada triada espiritual cuyo interés para nosotros es solamente en el caso de la restitución porque en este caso, que es la ciencia de ayudar al bien morir, el sanador debe saberse poner en contacto con la triada espiritual a través de un puente de luz que se llama el antakarana y que le permite un contacto directo con la triada espiritual.

Este contacto directo con la triada espiritual significa tener acceso a la energía de los

pioneros de la raza, de todos aquellos que nos precedieron en el sendero de la evolución, de todos aquellos hombres y mujeres de todo el mundo, de todas las religiones, de todas las épocas, que llamamos santos. Es decir, nos permite entrar en comunicación o en la llamada comunión de los santos que no es asunto de propiedad de una religión particular, sino que es la comunión de las almas cuando las personalidades han alcanzado determinado grado de perfección y han logrado determinados grados de expansión de la conciencia. Todo este sendero se refiere, entonces, a la expansión de la conciencia: empezamos con la personalidad, pero la alineación de los cuerpos permite la coherencia, la coherencia permite el pasaje de la

luz y el pasaje de la luz permite la expansión de la conciencia. Tenemos así lo que llamamos la triple personalidad, tenemos en la cúspide del cuerpo mental superior el alma, de tal manera que vemos un triángulo abajo (triple personalidad) y un triángulo arriba (triada espiritual), lo que quiere decir que hay un lugar de transición que es el alma. El alma es el agente de contacto entre la personalidad y el espíritu y es también el vórtice de conciencia que surge de la interacción entre los dos: materia y espíritu interactúan. No olvidemos que todo espíritu es la ley del uno y que la materia es una modalidad del espíritu inmerso en una vibración más baja. Pero todas son octavas vibracionales del espíritu. Cuando el espíritu más elevado interactúa con su sombra en la materia, el espíritu más denso, surge un vórtice de información que llamamos conciencia. Y esa conciencia asume un patrón de organización que varía de una forma a otra, que varía de las piedras –porque ellas también tienen un alma- a los animales, los vegetales. Todos los reinos (animal, vegetal y mineral) tienen un alma, participan a través de la red etérica de esa corriente vibracional del espíritu. Cuando lo miramos en el plano humano tenemos que empezar a conocer cómo se relaciona el alma con nosotros.


Conexión con el alma y desarrollo de los chacras:

Cuando el cuerpo mental en el hombre avanza y evoluciona a través del contacto con el alma se vuelve una expresión del espíritu, de la voluntad espiritual del propósito y de la creación. Quiere decir que se vuelve una expresión de atma. El cuerpo astral, en la fase superior del desarrollo, se vuelve una expresión de Buddhi y está relacionado con Buddhi que es un vórtice de conciencia donde tienen su existencia los maestros de sabiduría. Conectarse con el maestro, ya no con el maestro interior que es el alma, sino con el maestro del ashram, entendiendo ashram no como un edificio en el Tibet sino como un vórtice de conciencia; ese contacto se logra porque el cuerpo astral superior entra en contacto con Buddhi. Entonces se limpian las emociones, los deseos, los apegos y las programaciones. El deseo inferior se transmuta en aspiración y las ideologías se transmutan en ideales (que son cosas muy distintas), de tal manera que empezamos a vivir de otra manera porque estamos en conexión con Buddhi. Y la conexión con Buddhi es una conexión con el maestro o con los maestros, con los guías. Cuando hablamos de los grandes devas uno no tiene un gran contacto con el deva porque lo invoca o porque sí, sino que eso se ha logrado a través de la pureza de vida o pureza de vida es pureza magnética que es una de las condiciones claves del sanador.



Si tu intención es pura y tu vida es pura, automáticamente asciendes la vibración de tu cuerpo emocional hacia el emocional superior.

Esto hace que tu vibración se eleve hasta lo que vamos a llamar el átomo astral permanente. El átomo astral permanente se pone en contacto con los pétalos de amor sabiduría en el alma, ya vamos a ver que el alma no es tan abstracta, sino que hay toda una ingeniería, es decir, que hay todo un patrón de organización mórfica en el alma, que nosotros podemos utilizar en la sanación y es necesario conocerlo, si queremos hacer una sanación. Y a su vez, los pétalos de

amor sabiduría del alma, por línea de resonancia de rayo, están en relación con Buddhi y Buddhi está en relación con el ashram2 al que ustedes pertenecen; cada uno de nosotros pertenece a un ashram y su alma está evolucionando dentro de una corriente o una ramificación de un tronco que llamamos un ashram y hay siete de esos troncos fundamentales o de esos vórtices de conciencia y, aunque no lo sepamos y estemos allá en la periferia, en el último influjo, estamos influidos y vivificados por esa energía del ashram o vórtice de conciencia al cual pertenecemos.

Eso es muy bonito, primero porque nos quita el sentimiento de autoimportancia (no somos tan importantes como creemos) y en segundo lugar porque nos quita el sentimiento de separatismo y de soledad (no estamos solos, estamos protegidos, estamos conectados, relacionados) y eso nos restaura el genuino poder que es el de la

conectividad, el genuino poder no es el que surge del ego sino el que surge de la conexión con el alma. Cuando estás conectado con el alma, estás conectado con el maestro, estás conectado con el ashram y cuando se estás conectado con el ashram, estás conectado con Cristo como conciencia cósmica y cuando se estás conectado con esa conciencia cósmica, estás conectado no solo con el logos solar planetario sino con el logos solar y váyanse a Sirio y a las Pléyades si quieren, pero no hay que evocar los Sirios o las Pléyades para que vengan a hacer la sanación por nosotros. Ustedes son responsables de la sanación y sobre todo de la conexión. Si no aprenden a conectarse con el alma, no pidan que se van a contactar con el maestro externo, o con un deva o con el arcángel Rafael o san Gabriel. Se conectan automáticamente, aunque no lo sepan, y tienen a su disposición ese vórtice de energía cuando están adecuadamente conectados con el alma.

Entonces vamos a entrar en la visión del alma y para eso vamos a requerir un poco de

imaginación. Entonces vamos a visualizar primero la triple personalidad:


  • Visualicen un ovoide que tiene un segmento inferior, uno medio y uno superior trazando dos líneas (dibujen un ovoide y hagan dos líneas al interior de tal manera que se separen 3, segmentos):

    • . En el segmento inferior vamos a poner inconsciente inferior o profundo, el inconsciente profundo que tiene 2 estratos.

      • Uno: Aquel cuya memoria no se puede evocar conscientemente o que no se puede recordar, ese que está sumergido por allá en el averno y sin embargo nos sigue programando; ese que sale no como una idea sino como una hipertensión, como un infarto o como un cáncer, ese no se revela a la conciencia.

      • Otro que es el inconsciente superficial que son aquellas cosas que están en el inconsciente y que con un mediano esfuerzo del ego podemos recordarlas, podemos acceder a eso. Esa interfase es crítica porque una vía del desarrollo es poder permitir que las fuerzas más profundas, las de los impulsos o las de las tendencias, puedan emerger ordenadamente a través del ego y ascender al superconsciente. La liberación de esas fuerzas es algo muy peligroso porque nos puede llevar a la locura, es decir, ellas están contenidas allá, frecuentemente eso es protector, de tal manera que nosotros podemos liberarlas de abajo para arriba o de arriba para abajo.

    • el segmento medio vamos a poner el consciente y

    • en el segmento superior vamos a poner superconsciente.

En el vértice del ovoide superior vamos a poner el alma, en la periferia del ovoide vamos a poner el inconsciente colectivo y en el punto del centro, es decir en la franja media, vamos a colocar el ego.

Cuando las liberamos de abajo para arriba corremos el gran riesgo que se desborde el

río y nos inunde y nos lleve la corriente. Esto es lo que hacemos, por ejemplo, con el

LSD, con el yagé y con todo ese tipo de ceremonias. Estamos trabajando de la materia al espíritu. A algunos les puede sonar la flauta, seguir la flauta si encuentran a alguien que sea un apoyo correcto; pero ese es el terreno de nadie, el terreno del despeñadero en donde ocurren grandes accidentes. Nosotros tenemos en la consulta grandes catástrofes porque esa fuerza está relacionada con la fuerza del espíritu en la materia, es una fuerza espiritual y a esa fuerza del espiritu en la materia la conocemos como la fuerza de kundalini. Kundalini hace parte de una triada de fuegos que son



  • el fuego superior del espíritu que llamamos fohat; el fuego de la conciencia o fuego del alma que

  • se expresa como movimiento a través de la red etérica y que llamamos prana con sus cinco modalidades de prana que corresponden a los 5 movimientos de la conciencia; ese es el fuego de la conciencia, de tal manera que la conciencia se moviliza en el seno de nuestro instrumento como prana.

  • Y un tercer fuego, el fuego de la inteligencia activa, el fuego de la materia, que llamamos el fuego de Kundalini.

El método del sanador es trabajar desde el fuego superior hacia el fuego inferior. Y ese método permite la sublimación que no es la destrucción de las energías inferiores sino su canalización y su transmutación a un nivel superior de la conciencia. Todas las energías que llamamos inferiores simplemente son los arquetipos físicos de energías más ordenadas y más perfectas que son los arquetipos universales. Digamos que esas energías inferiores son el combustible que permite el ascenso de la materia al espíritu y sin la fuerza de esos impulsos y esos deseos no podríamos ascender. Lo que pasa es que esos impulsos y esos deseos desembocan y destruyen al ego si no tienen la compensación de la energía descendente. El ego asciende y expande su conciencia cuando la energía ascendente se encuentra con la energía descendente. Y cuando eso ocurre, el ego se vuelve un agente del alma, se vuelve un reflejo del alma (como es arriba, es abajo).

Decíamos que el espíritu interacciona con la conciencia, con la materia y surge la conciencia que es el alma de todas las cosas. Pero ya en el seno de la personalidad ocurre lo mismo: el inconsciente profundo interactúa con el superconsciente y de su interacción salta la chispa de la conciencia en el ego. Y cuando el ego es consciente, ese ganar conciencia automáticamente lo alinea con el alma y se vuelve un reflejo del

alma y a eso lo llamamos la alineación. Entonces lo que alineamos es la triple personalidad y lo que se tiene que alinear es el cuerpo físico con el cuerpo de energía.

Vamos a ver en la práctica de la sanación qué es lo que tenemos que hacer cuando un

órgano se sale del comando de su chacra, hay que volver a ponerlo en contacto con su



chacra.

  • Primero con el chacra secundario y luego con el chacra primario.

  • Segundo, tenemos que alinear el cuerpo etérico con el cuerpo emocional y aquí es donde ocurre la mayoría de los problemas en el caso de la sanación.

  • Tercero, tenemos que alinear el cuerpo emocional con el cuerpo mental para que nuestra mente o jinete vuelva a tener control sobre su caballo, las emociones, para no ser derribados por el caballo.

  • Cuarto, tenemos que unificar la triple personalidad. De tal manera que ahí se ven cuatro movimientos de unificación que representan los cuatro movimientos del cuaternario: la triple personalidad se alinea y cuando se alinea, el director de orquesta pone en resonancia todos los músicos y todos los instrumentos y se escucha una sinfonía. Ya no somos una burundanga de instrumentos que cada quien toca desafinadamente y a destiempo, sino que se sincronizan los tiempos y se sintonizan. Realmente cuando somos una personalidad integrada rescatamos la unidad, y solo en el seno de esa unidad se puede revelar el alma. Quiere decir que el propósito de la sanación no es una tecnología externa, sino un trabajo interior profundo y, en la medida que uno lo logre realizar, en esa medida logra sanar; en el sentido de la sanación que es la alineación con el alma y no en el sentido de la mejoría sintomática externa que también un mago negro lo puede hacer. Yo quiero insistir que aunque el método es igual, el contenido es diferente porque la intención es diferente, porque los cuerpos a través de los que pasa son diferentes, puede ser el mismo color azul, el mismo sonido y puede tener un efecto sobre el cuerpo físico y la materia en uno, pero el sanador espiritual tiene un efecto sobre la totalidad y no solo sobre el cuerpo físico. Es posible que alguien le salve la vida a una persona y la retenga aquí, pero es posible que eso no esté de acuerdo con el karma del alma, que lo que esté haciendo es interfiriendo el

trabajo del alma cuya oportunidad, por ley de causa y efecto, en ese momento es la restitución, es el retiro. Quiere decir que estamos muy lejos de ese ideal, pero tenemos que mirar el horizonte del ideal para poder tender hacia allá y realmente el propósito de todo este seminario es lograr integrar todo esto que hemos visto como piedras sueltas para tratar de hacerlo operativo utilizando nuestra mente en la práctica de la sanación.

A nivel del cuerpo astral los centros o chacras tienen dos tipos de movimiento uno que va de abajo hacia arriba y otro de dentro hacia afuera. Realmente si lo viéramos, ellos se mueven en tres dimensiones. Es como una rueda que gira simultáneamente en todas las dimensiones, en tres dimensiones. El movimiento de exteriorización se llama un movimiento de apertura y el movimiento de ascenso se llama un movimiento de desarrollo. Apertura no equivale a desarrollo, eso es lo primero que tenemos que aclarar; no significa que abrir un chacra es desarrollarlo porque el desarrollo automáticamente abre el chacra, pero la apertura forzada no desarrolla el chacra.

Digamos que la apertura de un chacra que no está desarrollado es como cuando se coge una flor que está en capullo y se abre a la brava, es decir que le tienen que quitar los pétalos. La apertura de los centros se da cuando el centro madura, se abre como una flor que se expande e irradia su energía hacia el astral y hace conexión con el astral mientras que la apertura forzada crea una ruptura de lo que se llaman los pelos etéricos. La red etérica tiene puntos de mayor condensación y puntos donde es más laxa, de tal manera que la red etérica podemos verla así: hay resquicios entre los nadis o los hilos y la red etérica está pulsando permanentemente. El prana que pasa a través de la red etérica es un prana pulsátil que se puede ver, que se puede describir. Cuando caiga el atardecer en un cielo bien azul miren el aura de las montañas y van a encontrar un aura azul violácea muy bonita y si se centran bien, van a encontrar que esa aura es pulsátil y van a reconocer la pulsación que va de unos 30 a 50 ciclos por segundo en los días muy brillantes y muy luminosos. De la misma manera, cuando están en las condiciones de visión adecuada que es un tipo de enfoque especial para practicar la visión etérica, el aura de la gente está pulsando y el aura de un grupo están pulsando.

Pero está pulsando al interior de una red que está haciendo esto permanentemente.

Pero hay sitios donde la red se condensa y esos puntos o superficie de condensación de la red impiden el pasaje de ciertos tipos de energía de un nivel a otro. Por eso van a encontrar frecuentemente en la literatura que cuando se habla del cuerpo etérico se habla del círculo infranqueable etérico. En unas traducciones inadecuadas de la sanción o curación esotérica del maestro tibetano se dice que el círculo no se pasa; entonces traducen “infranqueable” por “no se pasa”. El círculo infranqueable es aquella red más allá de la cual uno no puede pasar sin riesgo, porque más allá uno está desprotegido y esa desprotección ocurre cuando se rompen los velos etéricos por una apertura prematura de un chacra que es cuando se somete un chacra a un tipo de energía para el que no está preparado. Esto quiere decir que a pesar que seamos un hombre con 70 kilos de peso y que tengamos el mismo genoma y los mismos átomos,

puede haber tanta diferencia entre nosotros como la diferencia que puede haberla entre una piedra y un león desde el punto de vista, no de su materia, sino de su composición energética porque la calidad de los aires vitales o la calidad del prana que circula a través de nuestro instrumento es diferente según el nivel de desarrollo de la conciencia. Esto no nos hace superiores ni inferiores sino que somos un río y unos están en el nacimiento y otros están llegando al mar pero somos partes del mismo río, tenemos diferentes potenciales energéticos por nuestra posición, eso es todo. Entonces el prana está circulando a través de la red etérica, pero ese prana está cualificado vibracionalmente de una manera distinta: en la medida que vamos ascendiendo pudiera ir ascendiendo la frecuencia vibracional de ese prana y, obviamente en la medida que aumente la frecuencia va aumentando la capacidad de conducir o de transportar información.

El evento más frecuente en la práctica clínica en relación con el manejo de la personalidad es que hay congestiones o depleciones a nivel de la red etérica producidos por sobrecarga emocional. Ahí ustedes se juegan el 70% de sus pacientes.

Sobrecarga quiere decir sobreutilización y depleción quiere decir utilización por debajo de las posibilidades del sistema. Entonces esas son las dos cosas a las que accedemos a nivel sutil en el mundo de la sanación: que un chacra esté congestionado

o que esté depletado. Pero eso no hay que verlo, sino simplemente hacer el interrogatorio. Personas que tienen un abdomen bien prominente y que tiene úlcera gástrica y pancreatitis, que toman lo que no está escrito, ustedes no tienen que ser magos para saber que tiene una congestión en el plexo solar y no es del licor ni de la comida, no es del páncreas, no es del estómago; son subpatrones emocionales de dependencia que están relacionados con sus apegos y con su falta de disciplina debido a que el caballo es el que está manejando su vida, al jinete. Entonces ya saben que van a trabajar sobre el plexo solar, entonces saben que no van a trabajar solo sobre el plexo solar etérico, sino que tienen que ayudarle a modificar los patrones de ordenamiento y de comportamiento emocional.

A nivel de este sector tengamos en cuenta la barrera diafragmática que es un punto de

cambio de polaridad en el organismo. Por debajo del diafragma estamos regidos por el instinto, somos el hombre animal...cómo los centros se comunican primero con el astral y cómo se desarrollan o ascienden.

Uno de los últimos centros en despertarse es el corazón. Antes que se despierte el amor se despierta la inteligencia. Y eso es una cosa muy especial: la inteligencia se despierta a nivel del quinto centro. Buena parte del público está despertando su quinto

chacra, pero no ha despertado el cuarto. Cuando ustedes encuentren un hombre capaz

de servir inteligentemente, ese tiene despiertos el quinto y el cuarto centro; cuando su

propósito de vida es el servicio, ya saben que tiene despierto el cuarto y el quinto. Pero cuando se encuentren un hombre que es avaro, lleno de posesividad, de inteligencia para expandir su territorio, para controlar y para dominar, ustedes saben que ese hombre tienen despiertos el quinto y el tercer centro. Pero el despertar del quinto con un tercero muy poderosos y sin intervención del cuarto son muy peligrosos. Y eso es lo que ocurre en nuestra humanidad. Si hiciéramos un diagnóstico de nuestra humanidad desde el punto de vista de la situación energética actual, diríamos que esto es parte del sendero de la evolución, que durante millones de años hemos evolucionado y que estamos despertando el quinto centro (el intelecto, la ciencia). Por eso se desarrolla la ciencia y la tecnología de una manera impresionantemente, pero es un intelecto sin compasión, es decir no hemos despertado el cuarto centro.


Relaciones entre redes y chacras:

Miramos entonces que el ascenso no es en orden se hace a saltos.

El desarrollo de los chacras o de los centros en el seno de la personalidad se hace a saltos. La primera afirmación sobre la que hay mucha confusión es que el último centro en desarrollarse es el primero, y ahí está el misterio de Kundalini y lo del peligro de trabajar con esa energía. Solamente se puede desarrollar adecuadamente y sin peligro cuando se ha despertado el séptimo centro. Es decir, el séptimo debe desarrollarse antes del primero. Entonces ustedes dirían ¿y cómo estamos vivos?, ¿y cómo funciona la suprarrenal? Porque el desarrollo pleno es aquel que nos permite expresar todas las cualidades de la conciencia de un centro.

Pero todos los centros tienen un grado mínimo de apertura para que el prana planetario, la energía que nutre las glándulas o energía biológica, la energía física puedan pasar.

Así que el primer centro tiene un grado de apertura suficiente para nutrir todo el sistema de las suprarrenales, para nutrir la vitalidad, la energía ancestral, la energía del agua, la energía del riñón, la energía del reino mineral, pero no ha expandido suficientemente para permitir el ascenso del fuego de la materia hacia el espíritu que es el retorno al padre. Entonces acudimos al primero, para magnificar el tipo de prana de vibración inferior que va a surtir la energía ancestral y la glándula suprarrenal. Pero no tocamos el primero con la intención de despertar a Kundalini, de despertar el fuego del espíritu dormido en la materia, porque obviamente si lo hiciéramos nos quemaríamos con ese tipo de conocimiento o ese tipo de procedimiento.

Los centros se desarrollan ascendiendo a través de dipolos que se dan entre un centro

inferior, o infradiafragmático, y su correspondiente centro superior, de tal manera que el ascenso de la energía normalmente se da del segundo al quinto centro y, cuando eso ocurre, la energía puede ascender del tercero al cuarto. Pero aquí viene una cosa muy importante: Si una persona es introvertida su método de trabajo es ascender del tercero al cuarto y si una persona es extrovertida su método es ascender del segundo al quinto porque su línea de rayos cambia y el tercero y cuarto centro están en la línea del amor mientras que el segundo y el quinto están en la línea de la voluntad.

Esta es la clave de toda la endocrinología energética, y la endocrinología en sintergética es de lo más apasionante que hay porque es sencillo y simplifica de una manera enorme todo el manejo endocrinológico. Cuando esto ocurre y cuando el cuarto se despierta, automáticamente se relaciona con el centro coronario que hay en el séptimo centro, es decir, en el centro del centro coronario del Sahasrara, hay un corazón de doce pétalos. Y, cuando el séptimo centro se active y se despierte, automáticamente crea una atracción magnética desde el primero y se realiza el otro dipolo que es el 1-7. Y así tenemos en la dimensión de los movimiento de la energía la ley del tres: hay tres dipolos que son:



  • el dipolo 2-5 o el chacra ovárico en relación al chacra tiroideo o plexo

laríngeo,

  • el dipolo 3-4 o chacra del plexo solar en relación al plexo cardiaco, y el dipolo

  • 1-7 o muladhara (chacra de la base de la columna vertebral) que corresponde a la suprarrenal en relación con el Sahasrara que corresponde al séptimo centro y a la epífisis. El movimiento del segundo al quinto es el movimiento inferior que corresponde al polo metabólico motriz, a la red de colágeno, a la inteligencia activa; el movimiento del tres al cuatro corresponde a la red endotelial o red vascular mesodérmica; el movimiento del uno al siete corresponde a la red neural.

Tenemos entonces relaciones entre redes y chacras y obviamente ustedes pueden

sacar sus consecuencias:


  • si corresponde a la red neural corresponde al cuerpo mental

(dipolo 1-7),

  • si corresponde a la red vascular se corresponde con el cuerpo emocional

(dipolo 3-4) y

  • si corresponde a la red 2-5 está más relacionada con la red de colágeno y

el cuerpo etérico.

Entonces miren que vamos tejiendo el sistema de una manera lógica para poder hacer conexiones en paralelo, de tal manera que cuando ustedes ven el tercer centro, no es solo el páncreas sino en relación con la red endotelial, con el dipolo 3-4, el comando magnético del sistema, el cuerpo astral, y automáticamente le están preguntando al paciente por la modalidad de sus relaciones emocionales en la vida (apegos, dependencias, resentimientos) y se están guiando por este lado. Cuando agregamos a

esto vamos montando por capas porque realmente esta es una construcción multidimensional que si ustedes la pueden ver desde todas las perspectivas se van a simplificar las cosas. Les aseguro que no se complican sino se simplifican realmente. Insisto mucho en esta figura, es mucho más fácil ver el paisaje que tratar de describir

cada uno de esos detalles.

Hasta ahora en medicina hemos tratando de describir detalle a detalle; esa es nuestra

tendencia, la de la mente concreta o la del quinto centro: desmenuzar las cosas y separar y dividir. Pero lo importante es ver la totalidad o el conjunto y por eso la vamos a ver en varias dimensiones para que después podamos acceder al conjunto, lo que significa poder mirar esto en la perspectiva de los rayos.


Relación entre los cuerpos energéticos, los chacras y los rayos: Nuestro interrogante entonces es cómo se relacionan los cuerpos, los chacras y los rayos, y cómo podemos manejarlos; porque vamos a ver que algunas de las condiciones esenciales del sanador es el conocimiento del layayoga o ciencia de los centros; el

trabajo y reconocimiento de sus propios centros por el sanador y aprender a manejar el mecanismo de la cabeza, es decir, el tercer ojo o triángulo magnético de la cabeza. Eso significa que nos familiaricemos con este lenguaje que se vuelve sencillo si lo vemos desde la perspectiva de la totalidad. Insinuemos como punto de partida que el cuerpo astral inferior y el tercer chacra están regidos por el sexto rayo, lo que significa que el sexto rayo representa la corriente de la devoción y hay una devoción inferior correspondiente al mundo de la involución que no es malo, y otra devoción superior.

En las plantas como analogía es normal que la raíz involucione o que se dirija a la oscuridad o hacia la tierra, en tanto que la devoción de las flores es por la luz. Pero a partir del reino animal, y cuando superamos la barrera diafragmática en el hombre, las energías involutivas no se pueden desarrollar; ellas ocupan las leyes de la materia. Todos nosotros estamos compuestos de átomos, y de elementales que son esas fuerzas involutivas, pero la función del hombre es evolucionar, ascender hacia la luz, expandir la conciencia hacia la luz. Entonces tenemos que el sexto rayo puede tener una connotación negativa o inferior o una connotación superior. Cuando la connotación es negativa o inferior el sexto rayo se dirige hacia el segundo y primer centro, de tal manera que el hombre se vuelve materialista, a nivel de la expresión de

su sexualidad se vuelve posesivo (no libera, atrapa) y, en relación con el mundo, genera apegos y dependencia (la devoción inferior es dependencia y la devoción superior siempre libera). Así que el tercer centro, que es de sexto rayo, puede dirigirse involutivamente como una raíz; pero nosotros ya no somos raíces y no tenemos que regresar en el sendero de los reinos (el reino vegetal está en el segundo centro), o puede ascender desde el tercero hacia el cuarto. Pero, cuando asciende del tercero al cuarto la devoción deja de ser exclusiva y se vuelve universal, con lo que ya la devoción no es el sexto rayo sino el segundo. En la devoción exclusiva puedes ser devoto de tu maestro, pero quien no está con tu maestro está contra tí, es decir, te vuelves dogmático. Pero en la devoción universal surge la omniinclusividad, es decir, el sexto rayo se transmuta en el segundo rayo que es el rayo del amor.

Insistimos en el código del sentir, en hacer las cosas de corazón, en desarrollar el carácter, los tres niveles o polos superiores para que haya conexión con el corazón, porque el corazón es el agente del segundo rayo que es el rayo del sanador por excelencia; tan importante es que un sanador no puede trabajar sino con la energía del

segundo rayo, expresada como segundo rayo o como sub-rayo (cada rayo tiene siete

sub-rayos).

Viéndolo desde una perspectiva global, las antiguas tradiciones dicen que nuestro Dios es un fuego transmutador que llamamos el amor, hablando de Dios como esa fuerza creativa, ese patrón de organización inteligente que está en conexión coordinando toda esta creación. Y, cuando en esas antiguas tradiciones se revisa el concepto de Dios, para algunos es el anciano de los días que corresponde a la entidad que habita el planeta y que se llama un logos solar (lo que habita en un instrumento es un logos y la inteligencia que habita la Tierra y que utiliza el cuerpo físico y etérico de la Tierra es conocido como el logos planetario). Pero, a su vez, dentro de cada contexto de planetas, cada planeta tiene un logos que hacen parte del cuerpo de un logos mayor que es un contextos de contextos y que es el logos solar.

Dicen las antiguas tradiciones que el color del logos solar es azul índigo que es el color del segundo rayo y es el color que tiene todos los colores, es decir, el segundo rayo tiene siete sub-rayos. Digamos que nosotros estamos en un océano azul índigo, pero, a través de cada uno de nuestros prismas, ese azul se descompone en parte de sus colores componentes; entonces unos somos más rojitos, otros más amarillos, otros

más verdecitos, en última instancia somos hijos de esa sola luz que llamamos la luz del amor. Nos dice esa tradición que dentro de la evolución el logos solar es la segunda fase de la conciencia evolutiva, es decir, que en la creación hubo un primer logos o un primer sol. Ese primer sol desarrolló las fuerzas de la inteligencia (la actividad inteligente) que son las fuerzas de la materia, es decir, la materia no está aprendiendo sus leyes sino que las ejerce automáticamente como el efecto piezeléctrico es aquí, en las estrellas, en la cochinchilla y en cualquier lugar “efecto piezoeléctrico”. Esas leyes se terminaron de construir como hábitos de la naturaleza en el primer sistema solar. Esa misma tradición antigua, que hace parte de lo que en toda la literatura se llama la sabiduría perenne, nos cuenta que actualmente estamos regidos por la ley del segundo sistema solar que es la ley del amor o la ley de la conciencia, la ley del alma. Esto quiere decir que eso es lo que este segundo sistema solar está desarrollando y es lo que nosotros vinimos a aprender. Aunque suene muy místico o poético, la realidad más trascendental de la vida es que venimos a aprender a amar porque realmente el acto de sanar es entrar en esa corriente de aprendizaje del amor en la que nosotros estamos. Quiere decir esto que todos los rayos o expresiones de conciencia que nosotros tenemos son sub-rayos del amor; es decir, tenemos amor voluntad, amor ciencia, amor inteligencia, amor magia; realmente la energía cualificadora de fondo es la del amor y eso es lo que debe conocer el sanador porque si el sanador sabe que él va a trabajar con un rayo, trabaja con el segundo sub-rayo de ese rayo que es el rayo del amor. Ej: Si usted tiene el rayo de la ciencia o quinto rayo, ese rayo tiene siete sub-rayos, siendo el segundo sub-rayo el sub-rayo del amor, de tal manera que usted trabaja con el subrayo del amor. Pero vamos a ver que la cosa no es tan complicada cuando veamos las técnicas de alineación porque los cuerpos también están regidos por ciertos rayos.



Y un buen sanador tiene que aprender a manejar su cuerpo astral. Los mejores sanadores son aquellos que han logrado controlar su cuerpo astral a través de la pureza magnética o pureza de vida y no a través de la represión. Entonces ellos tienen

un impacto magnético sobre el cuerpo astral de los pacientes y, como la mayoría de las enfermedades tienen su origen en ese cuerpo emocional, el sanador de la línea del

segundo rayo es el mejor sanador. Veremos que nosotros podremos acceder haciendo

un estudio de nuestra vida, intuyendo en qué línea está nuestra personalidad. Viendo esto en otra dimensión, recordemos que tenemos cuerpos, rayos, chacras, relaciones privilegiadas entre los chacras y desarrollo y apertura de los chacras.


Modalidades De Expresión De La Conciencia En Sanación

Hay una cosa en la que yo insisto y es que es por nuestro tipo de entrenamiento que esto suena esotérico o abstracto. Cuando ustedes lo ponen en práctica en la vida cotidiana se dan cuenta por ejemplo que un niño que tiene una parálisis cerebral puede volver a caminar sin ninguna otra cosa, que una neurofibromatosis invasiva puede prácticamente desaparecer y que un cáncer se puede fundir. Cuando ustedes ven que esto es de un interés práctico material, no solo en el plano físico....



Les comento un caso clínico que es muy reciente:

Una niña con un cordoma medular que es inoperable porque estaba invadiendo la médula espinal. Ella, que es de Bogotá, se fué a vivir a Medellín, la tratamos y empezó a mejorar durante un tiempo, tuvo algunos conflictos de separación en la familia, problemas familiares y volvió a proliferar el tumor; se hizo un estudio de ese tumor inoperable y lo que se revela es que ese tumor se había salido de la médula espinal y estaba totalmente separado y formado un plano de disección perfecto para que un buen cirujano lo pudiera sacar completo. Esto evidencia que el comportamiento biológico de un tumor puede cambiar. Pero no crean que esto se hace porque ustedes ponen la mano o porque hacen una dosha.



Realmente tienen que aprender a alinearse y si no tenemos la disciplina y la

consagración ni esto es un proyecto de vida no vale la pena seguirlo porque esto es el propio proyecto de vida con la familia, la meditación y la vida cotidiana; se trata entonces de cambiar la calidad de vida. En el caso de esta niña lo especial no es la salida del cordoma de la medula, sino que su hermana psicóloga empieza a llorar por su padre durante el proceso de sanación; entonces llevamos la imagen del padre al cuarto centro, al átomo permanente astral y sanamos en alma del grupo familiar que no estaba allí (pero estaba con toda su memoria, con todo lo que es). Ocurre que dice la madre “yo no sé que pasó, pero todo en mi casa se iluminó, todo en mi casa cambió toda la agresividad, el patrón de relaciones familiares nociva, todas las dificultades se extinguieron”. Esto es una constelación familiar y cuando hablamos de psicología y de constelación familiar, esas cosas se pueden hacer perfectamente a este nivel de conciencia en el que obviamente tenemos que saber a dónde llevamos la energía, por qué la llevamos, tenemos que aprender a sensibilizarnos a ese tipo de energías. Entonces es de la profunda convicción de que esto no solo es esotérico sino exotérico, enormemente práctico. Para mí es más densa la energía de un rayo que un tumor que estás viendo afuera: la materia es espíritu condensado. Si entráramos en esa dimensión accederíamos a ese mundo de lo sutil como el mundo de la realidad. Realmente el mundo en el que vivimos es un mundo de ilusiones o un mundo de sombras. Somos una estrella de cinco puntas, pero esto no es una afirmación esotérica, significa que tenemos cinco rayos dominantes en nuestro instrumento que tienen relación primero con el rayo del alma y con cuatro rayos en el seno de la personalidad. Uno de estos rayos es el rayo del cuerpo físico-etérico que está casi siempre regido por la línea del primer rayo y en la mayoría de las personas el equipaje del cuerpo físico etérico tiene relación con el tercer o con el séptimo rayo (el tercer rayo le da adaptabilidad y flexibilidad). La inteligencia activa es adaptativa y es a través de ella que nos podemos adaptar al mundo. Entonces, obviamente, este es un mundo a nivel físico en que nos tenemos que adaptar a cambios térmicos, cambios de epidemias, de virus y de tantas cosas externas que nos están agrediendo que necesitamos un equipaje de gran adaptabilidad. Por eso el tercer rayo está incluido dentro del vehículo físico-etérico. Pero esa adaptabilidad necesita dureza, es decir que somos adaptables pero no nos podemos desbaratar, necesitamos integridad y cierta dureza; dureza que está dada por el séptimo rayo. De tal manera que casi siempre la combinación de rayo y sub-rayo en el vehículo físico es 3-7 o 7-3. Los mejores sanadores tienen en su vehículo etérico un séptimo rayo dominante y por eso son como bisturíes, donde ponen la mano hay una transmutación. A ellos les encanta los cristales y las piedras porque el patrón

de organización del reino mineral, esa armonía perfecta del reino mineral, está en relación con el orden del séptimo rayo. En algunas culturas como la tibetana el tantra está en relación con el séptimo rayo y por eso el interés de todos sus ceremoniales es el abordaje de la salud y de la enfermedad.

El cuerpo astral no puede ser duro: un astral del primer rayo sería una catástrofe, sería

el colmo de la intolerancia y una decepción cósmica. La inmensa mayoría de la gente

tiene su cuerpo astral en la línea del segundo rayo. Buena parte de las personas que

vemos en la vida cotidiana que sufren de apegos, resentimientos y dependencias tiene

su cuerpo astral en la línea del sexto. Buena parte de las personas que tienen un temperamento artístico, pero que son impredecibles, es decir, hoy están abrazadores y

felices y mañana están en el otro extremo. La trinidad es el cuerpo físico-etérico, emocional y mental y un punto complementario es la integración de la personalidad. De tal manera que tenemos tres facetas de la personalidad, tres rayos ( cuerpo físicoetérico, emocional y mental) y una cuarta faceta que es la personalidad integrada.

Todos tenemos una personalidad física que tiene su autonomía, pero que está

cualificada por nuestras emociones, y una personalidad mental. Pero además, dentro de cada una de esas personalidades tenemos...una personalidad que lo integra.

Cuando esas dos personalidades dominantes salen a flote, entonces se habla de un

trastorno de personalidad múltiple. Realmente ese trastorno es de toda la humanidad.

Hasta que no estemos en contacto con el alma, hasta que no nos alineamos, hasta que

no integremos el verdadero yo personal tendremos un síndrome de personalidades

múltiples y, entonces, en nosotros conviven el héroe y el villano, el egoísta y el benefactor. Pero si esto lo vemos en la perspectiva del alma, también la ley del alma

está ascrita a la ley del doce que corresponde al zodiaco. El zodiaco no es exterior sino interior y está representado en doce movimientos de la conciencia que se conquistan en el corazón y que son el periplo del alma a través de la personalidad por los arquetipos del inconsciente colectivo. De tal manera que cuando hablemos de un chacra no estamos hablando de una florecita de doce pétalos sino de unidades vibracionales de la conciencia o territorios de la conciencia. Cada pétalo es una unidad vibracional de la conciencia, pero dentro de un centro puede haber un desarrollo disarmónico. Es posible que a nivel del corazón tengan la apertura del territorio que corresponde a la responsabilidad y que no tengan la apertura del territorio que corresponde a la paz (aunque son responsables, son obsesivo-compulsivos), lo que no quiere decir que no sean amorosos porque pueden ser amorosos con todo el mundo menos con ustedes mismos y se vuelven perfeccionistas. Esto quiere decir que hay un desarrollo disarmónico en el corazón, porque no ha acabado de abrir sus pétalos, digamos que abre uno de los pétalos pero no abre los otros. Así como se da un desarrollo disarmónico entre chacras y centros, se da un desarrollo disarmónico en cada territorio particular. Vamos a insistir mucho en la ley del corazón porque vamos a ver que el corazón es el centro donde desde el que actúa el sanador. Pero antes de esto nos vamos a dirigir al punto clave en toda la estructura energética de la personalidad.

Existe un punto de síntesis o aplicación de la personalidad que a nivel físico está

representado por el entrecejo y a nivel etérico está representado por el sexto centro; centro que permite la conjunción de las dos líneas de rayo. Casi todos tenemos de las dos líneas, una predomina sobre la otra, pero prácticamente no hay ningún ser humano que esté desprovisto de la línea del amor. En alguna parte, por duro que sea, tiene que tener una pizca de amor; es decir, hay uno de esos cuerpos o esos centros que está regido por la radiación del amor.

Uno de nuestros dramas es el conflicto entre las dos líneas que se manifiesta frecuentemente cuando tenemos un cuerpo mental que es de una línea y un cuerpo astral que es de la línea contraria: digamos que usted tiene un cuerpo mental que es pura voluntad, y es rígido, y un cuerpo astral que es puro amor (segundo rayo). Pero obviamente cuando la mente se encuentra con las emociones saltan chispas porque la mente, a través del rayo de la voluntad, quiere controlar mientras que el amor quiere tolerar y abrazar, por lo que se produce es un incendio interior en donde literalmente puede explotar el corazón, es decir, se produce un gran vórtice de fricción.

Y, así como se dan conflictos en el seno de la personalidad, se pueden dar conflictos entre el alma y la personalidad: frecuentemente el alma de la personalidad está en una

línea de rayos y la personalidad en otra. Y eso genera una gran fricción, una gran dificultad en la vida que a la vez representa una gran oportunidad porque, cuando tenemos conflictos entre líneas opuestas, podemos hacer la síntesis. De tal manera que frecuentemente las vidas más conflictivas son las vidas de mayor oportunidad. Nosotros frecuentemente pedimos que se nos apague la tensión, pero, muchas veces la modalidad de crecimiento del alma es a través de la fricción entre los pares opuestos. Esto hace que surja el dolor, entendido como un común denominador de la evolución desde que nacemos. El problema es que podemos vivir el dolor aprendiendo su lección, esa es la vivencia evolutiva del dolor que nos permite realizar la síntesis, o podemos vivir el dolor desde el apego o la aversión y generamos sufrimiento que es la vivencia involutiva del dolor. Ese conflicto entre las líneas del primero y del segundo rayo determina que en el plano humano la humanidad global como un grupo, si fuéramos a decir que la humanidad es un personaje hecho de todas nuestras células, ese cuerpo o personaje tiene un rayo dominante que es el cuarto rayo o rayo de nuestra humanidad. Eso significa que el ser humano conquista la armonía a través del conflicto y que nuestra función no es quitar



conflictos sino restaurar la armonía. Una cosa es luchar contra el conflicto y otra restaurar la armonía. Cuando se lucha contra el conflicto se dan bandazos entre opuestos y cuando se restaura la armonía nos ubicamos en el punto de síntesis entre los opuestos donde los opuestos son fuerzas complementarias. Nos ubicamos en el yo personal integrado (por eso hablamos del sexto chacra) donde eros y logos no son contrarios sino complementarios. Cuando la personalidad se integra en el sexto chacra las líneas del primero y segundo rayo se integran: la evolución y la involución se integran; el sendero de la izquierda y de la derecha se integran; el ojo derecho que es el ojo de Buddhi o del amor se integra con el ojo izquierdo que es el ojo de manas, que es el fuego de la mente. Entonces resolvemos el problema de la dualidad y con ello resolvemos el problema de la personalidad múltiple, es decir, no andamos esquizofrénicos ni disociados en la vida sino que rescatamos nuestro centro; rescate que significa acceder a la economía energética, trabajar con la máxima eficiencia y con la mínima fricción. Los grandes personajes creativos de la raza son personas que han despertado su sexto centro. Y un ejemplo del trabajo creativo y constructivo es el de la sanación. Por eso el sanador despierta su sexto centro no mediante un proceso externo con una varita mágica que le da un totacito y por U$10.000 le abre el sexto centro, es el mundo de la ilusión que no tiene nada que ver con la espiritualidad, sino con el negocio espiritual. La técnica está descrita, es universal, hace parte de todas las tradiciones de la humanidad, está en la sabiduría perenne, se predica en todas las religiones del mundo y en todas las escuelas psicológicas que van más allá de la personalidad (psicosíntesis, psicología transpersonal). Esa técnica es el arte de vivir en el sendero del medio, en la vida cotidiana. Es seguir el noble sendero del medio, es mantener el centro; quien mantiene el centro mantiene el equilibrio, quien mantiene el equilibrio está en el punto de síntesis de la personalidad y quien está en ese punto de síntesis de su personalidad está en contacto con el alma. El alma no puede no manifestarse en una personalidad integral.

El alma no se manifiesta porque no la invoquemos (podemos pasar todo el día diciendo “yo soy el alma” y recitando el OM y no pasaría absolutamente nada). Pero podríamos olvidarnos de todo eso y llevar una vida ordenada, integrada, coherente entre el pensar, el sentir y el actuar, es decir, entre el cuerpo físico, el emocional y el mental, y automáticamente el alma se revela no porque usted la invoca sino porque usted se ha vuelto un vórtice de conciencia atractivo para la luz del alma. Y eso es lo que se vuelve el sanador; ese es su propósito.

Vamos a ver que toda esta historia de los cinco rayos, de la estrella de cinco puntas, se refiere a un conjunto de hechos básicos:



  • Primero, el sanador puede trabajar con el paciente desde su personalidad (si no estoy alineado desde el alma puedo trabajar desde la personalidad) y, obviamente si está trabajando desde su personalidad, está trabajando desde su prana planetario; se está trabajando una energía que también es sanadora, que no tiene un efecto tan profundo que no sana a nivel de todos los cuerpos, pero que por lo menos puede restaurar toda la vibración del cuerpo físico-etérico y mejorar las condiciones de la salud (aliviar al paciente).

  • Segundo, el sanador puede trabajar desde el alma, si logra una alineación con el alma, y ustedes lo van a sentir. Esa es una cuestión de experiencia y de vivencia. No es un asunto de ver una lucecita. Ustedes empiezan a sentirse integrados, armónicos, a tener fluidez, creatividad y a manifestar los poderes del alma: los poderes del alma empiezan a expresarse automáticamente a través de una personalidad alineada. Entonces pueden empezar a trabajar desde el alma hacia la personalidad del paciente y eso es lo que normalmente ocurre. Cuando el sanador no está entrenado, no está correctamente alineado, y entra al vórtice de energía de un grupo de sanación, ese vórtice lo atrae magnéticamente y lo pone en contacto con el alma. Eso quiere decir que la mejor manera de contactarnos con sanadores, con el nivel del alma, es entrar en contacto con un grupo de sanación que tenga experiencia, que trabaje con el criterio de servicio y que ya esté haciendo ese

tipo de labor. De tal manera que cuando hay un ashram, el vórtice del ashram, el maestro, está en capacidad de alinear como líneas de campo todo el desorden de los vehículos de sus discípulos. De igual manera, cuando hacemos un vórtice de conciencia grupal, automáticamente desaparece el ruido de la personalidad inferior y ocurre un procedimiento de alineación.

Esto es básico porque el sanador nunca está solo; si él tiene poder, ese poder viene del alma colectiva o vórtice de conciencia que está a nivel del inconsciente colectivo.

Entonces él tiene la energía de los arquetipos del inconsciente colectivo cuando

realmente está alineado con el alma. Si el sanador se alinea con otro sanador se aplica el dicho, “cuando hay dos en mi nombre, allí estaré”; ese “allí estaré” es la conciencia del amor-sabiduría, la conciencia crística. Pero si no hay dos sino ocho sin hacer ruido, obviamente no compitiendo ni peleando, sino realmente sirviendo, eso es una maravilla.

Yo todos los días veo pacientes a los que les hago sanación y, como muchos no se

alivian con la sanación, los remito al grupo de sanación; yo mismo estoy en el grupo de sanación, dirijo la sanación y ahí sí se alivian. Cuando nos asociamos y nos afiliamos coherentemente en el vórtice grupal tenemos un poder infinitamente superior porque el alma es colectiva en síntesis. Cuando estamos solos también podemos invocar el grupo de sanación. Por esa razón vamos a ver cómo durante los rituales de la sanación, el ritual es muy importante porque el ritual es magia ceremonial, permite la expresión de la energía del séptimo rayo, permite el ordenamiento y la concresión.

En el ritual de la sanación frecuentemente se acude a la ayuda o a la energía de los hermanos del grupo, de los servidores y los sanadores del mundo. Ellos son vórtices de la conciencia, donde no existe el pasado, el presente ni el futuro. Así como un medium se puede meter en la conciencia de Gregorio Hernández, de la misma manera el grupo de sanación puede, de alguna manera impersonal, ponerse en contacto con los guías de la raza, con el corazón del nuevo grupo de los servidores o sanadores del mundo. No solo hay sanadores en el plano físico, en el plano de la salud, sino en el plano de la filosofía, en el plano de la política, en la economía, en todos los vórtices que llamamos chacras, en todas esas líneas de rayo hay sanadores. Entonces hay personas alineadas con el alma que están haciendo un trabajo por el planeta y nosotros podemos, aunque no los conozcamos, contar con su energía, porque ellos están allí donde se les invoque si esa invocación es realmente impersonal y es amorosa.

Vamos a ver entonces que es muy importante comprender que la dimensión de la sanación es grupal y que la dimensión de la expansión de la conciencia humana es grupal, ya no es individual. El método de trabajo del maestro con sus discípulos, persona a persona, o individualizado de la era de piscis pasó a un segundo plano. La iniciación ahora es planetaria, es una expansión colectiva de la conciencia: a nosotros no nos llega la luz, ni la iluminación, ni el contacto con el maestro por ser quienes somos, aunque seamos muy inteligentes, aunque nos pretendamos perfectos; nos llega

porque somos humildes, porque no somos separatistas, porque has abandonado todo sentimiento de crítica, porque sabes trabajar en equipo, porque no crees que lo tuyo es

superior o es mejor. Cuando empezamos a delegar, a participar, a llevar una vida de

grupo, cuando estudien en grupo los resultados de la alineación y de la expansión de la conciencia son infinitamente más rápidos. Estudien al maestro tibetano o un manual de sanación, pásense leyendo toda la vida y dedíquense a discutir con un pequeño grupo; ustedes se van a dar cuenta que en cuestión de días avanzan y comprenden lo que no han comprendido en años. Cuando entramos en ese vórtice de conciencia grupal realmente estamos alimentando y expandiendo la conciencia.


Alineación De La Personalidad

Vamos a referirnos a la alineación de la personalidad. La alineación de la personalidad hace parte de los métodos de la ciencia de la unión. Toda la evolución es una danza que apunta hacia la fusión o hacia la unión. La estrategia de la evolución no es la fisión o separación sino es la unión y la estrategia de la involución es la separación: Cuando

involucionamos nos separamos y cuando evolucionamos nos unimos. Si esto me hace más participativo, me hace más impersonal, beneficia más a otros e incrementa mi inclusividad, si eso es así, es un proyecto del alma. Si esto es así es un proceso del alma y si no es así es un proyecto de la personalidad autodesintegrada. Entonces todo aquello que nos lleva a la unidad, a la unión en nosotros y con los otros hace parte del método de la evolución. Y el método de la evolución, de la fusión, es la ciencia del yoga, que no es ninguna religión sino la ciencia de la unión: No es la ciencia de las posturas, pararse en la cabeza o hacer 300 posiciones de hatayoga, sino que es la ciencia de la integración y de la unión.

En el hombre integramos el vehículo físico con el vehículo etérico por medio del yo; yo que se expresa a través de la auto-observación. Cuando el yo se observa toma posesión de su instrumento. Lo más importante respecto del vehículo físico-etérico es

tomar posesión de él porque el vehículo físico-etérico es una preciosa nave espacial que manejamos con una catapila y que la vamos empujando. Es decir es dramático cómo consideramos y manejamos nuestro cuerpo, cómo desconocemos el potencial del cuerpo físico. Esto significa que en esta era, que es la era del séptimo rayo, de acuario, de la concresión, de la exteriorización de todo lo que fue esotérico, de la materialización de muchas de estas energías sutiles, tenemos un método para vivir espiritualmente y es descender el espíritu a la materia; quiere decir tomar posesión del cuerpo porque casi nunca estamos en el cuerpo. El drama de nuestro cuerpo es que no tenemos conciencia de él, no habitamos en nuestro cuerpo. Para habitar en nuestro cuerpo despertamos el observador, siendo el observador algo que no es ni el observado, ni el instrumento de observación. Obviamente lo definimos negativamente porque el observador no es nadie en el sentido personal; es el vacío y en ese vacío habita el ser.

Así que hacemos el vacío y observamos nuestro cuerpo físico recorriéndolo. Ustedes ven técnicas muy simples de relajación, pero esas técnicas no son solo de relajación, sino que son técnicas de alineación del cuerpo físico con el cuerpo físicoetérico. En esas técnicas recorremos nuestro cuerpo físico de los pies a la cabeza o de la cabeza a los pies, es decir en un orden determinado, y vamos tomando conciencia de las medias, de los zapatos y de lo que hay debajo de las medias y de los zapatos porque a veces nos identificamos con los zapatos. Entonces tomamos conciencia del primer ortejo, del segundo ortejo, etc. No lo voy a hacer porque ustedes conocen esas cosas. Esto es para que tomen conciencia que eso si es importante: recorrer el cuerpo físico es llevar la luz a los lugares sombríos. Muchas veces nos duele la columna vertebral porque no hemos llevado la luz allá, muchas veces nos duele el dedo gordo del pie y nos sale un juanete porque jamás nos hemos ocupado de los pies más que para que nos soporten. Entonces se trata a volverse a ocupar del instrumento del cuerpo físico. Cuando podemos recorrer nuestro cuerpo físico empezamos a encontrar sensaciones, que es muy importante porque la sensación es algo que está conectando el cuerpo físico, el etérico y el emocional. Para que haya una sensación ya estamos hablando de percepción también y la percepción implica una moderada participación del cuerpo mental. Entonces ya no solo es recorrer el cuerpo, sino ser conscientes de las sensaciones del cuerpo.



Ejercicio 9: Ubicación de sensaciones de malestar o de bienestar en el cuerpo:

Simplemente con los ojos cerrados tomamos conciencia del cuerpo y ubicamos donde tenemos una sensación de bienestar o de malestar (un espasmo, un dolor, una contractura, un frío, un ardor en el estómago, un pequeño vacío a nivel del plexo solar, un acelere, una angustia, cosas que podemos ubicar). Es posible que algunos hayan ubicado algunas sensaciones que estaba experimentando el cuerpo físico y que de ellas eran inconcientes. Cuando tenemos una lumbociática, ya hace 20 días teníamos un espasmo y una molestia lumbar, pero no nos hemos dado cuenta, es decir, no hemos sido receptivos a los mensajes de nuestro cuerpo. Los mensajes del cuerpo no los escuchan porque no los observamos. Quien observa y escucha en nosotros es el alma y el que no, es el cuerpo.

Siempre que ubiquemos un sitio de malestar, no se trata de atacar ese sitio ni de sanarlo como sitio porque todo malestar es producto de una disconectividad , o de una pérdida de conexión. La enfermedad es una disritmia, es una pérdida de sintonía o una pérdida de conexión. Entonces simplemente lo que tenemos que hacer es volver a conectar, volver a pasar la luz a través de ese sitio.

Ahora vamos a volver a observar esos sitios y vamos a llevar luz (para que no discutamos el asunto del color vamos a llevar en este caso luz blanca) blanca, una ducha de luz blanca sobre el sitio donde experimentamos malestar y la vamos conectando con los sitios vecinos hasta que esa zona se conecte y forme una sola luz continua sobre el instrumento físico
Alineación de los cuerpos energéticos

Cuando están realizando ese tipo de ejercicio están involucrando la imaginación, están involucrando el sexto centro, el cuerpo mental y están llevando a través del astral el cuerpo físico. Sin embargo, a esa visualización le hace falta un colorido porque esa visualización es muy intelectual. Esa es la primera falla que tenemos cuando vamos a observar y a considerar el cuerpo físico. Lo hacemos desde el cuerpo mental. Esa es una observación fría, es una observación frecuentemente lejana y, obviamente, la acción no tiene un impacto contundente sobre el cuerpo físico. Quiere decir que para alinear el cuerpo físico es necesario tener en cuenta el cuerpo emocional, de tal manera que empezamos a considerar una primera ley y es que el cuerpo físico-etérico no se trata desde el cuerpo físico-etérico sino desde el cuerpo emocional; el cuerpo emocional se trata desde el cuerpo mental; el cuerpo mental se trata desde la personalidad integrada; la personalidad integrada se trata desde el alma; y el alma se trata desde la triada espiritual. Eso quiere decir que manejamos los niveles vibracionales inferiores desde sus correspondientes niveles superiores.

Para acceder a la alineación del cuerpo físico-etérico falta el colorido de las emociones al ser la imagen propia en blanco y negro (cuando ustedes trataron de recorrer el cuerpo con luz blanca se encontraron con lugares donde no podían llevar la luz, es decir, son lugares de sombra insensibles a la energía de la mente). De tal manera que hay que incluir la mente como “mind” que en castellano no existe un equivalente, y que es el conjunto de las mentes en las emociones. El universo mental de “mind” es mente más emociones y es lo que los tibetanos llaman Kamma-manas; mamas es e fuego de la mente y kama o fuego de las emociones. Pero prácticamente no hay ningún pensamiento que sea aséptico de emociones: todos están untados de emociones y, a veces tan profundamente pintados de emociones que se vuelve más pulsión emocional que pensamiento y se pierde el control. Entonces es necesario dirigir la energía emocional al cuerpo y es algo como complicado si la emoción que se le va a dirigir al cuerpo no es una emoción que eleve, que alinee, que refresque y que no genere una sobrecarga y turbulencia mayor de la que ya está soportando el cuerpo físico.

Hay un sentimiento que es el de la gratitud, que es el que abre la compuerta del alma a uno de los pétalos del chacra del corazón. Cuando experimentamos un sentimiento de gratitud renunciamos a la personalidad: no podemos tener gratitud si no somos humildes. Entonces la gratitud nos introduce en el sendero de la gratuidad que es el sendero de la economía energética y la gratuidad es el sendero de la gracia. Y la gracia es un estado en que la personalidad vive la levedad del alma. Nosotros somos terriblemente ingratos con el cuerpo, nos olvidamos del cuerpo. Hay la anécdota de un enfermera norteamericana que tenía una esclerosis múltiple y que estaba regada como una albóndiga muriéndose sobre una silla de ruedas. Incapacitada en esas condiciones se miró al espejo y vió con horror que ella nunca se había querido y que se dedicó toda su vida a huir de sí misma y a trabajar adictivamente. Obviamente ya no podía fugarse de sí misma porque estaba relegada en una silla de ruedas. Entonces se mira al espejo y ve con horror que nunca se había amado y se promete antes de morir amar alguna parte de su cuerpo y empieza centímetro a centímetro a mirar hasta que lograba experimentar un sentimiento de amor. A las semanas descubrió que sus ojos tenían brillo y dulzura y ella no conocía ese sentimiento, no lo había reconocido en ella. Si no agradecemos a nuestro cuerpo físico no podemos agradecer. Entonces cuando miran su cuerpo con un sentimiento de gratitud, miran a los pies desde arriba. Pero 52 años soportándome y sin haberme tenido en cuenta, ni los zapatos, ni las medias, absolutamente nada. Entonces vuelven a quererse el pie y eso es milagroso. Cuando ustedes vuelven a querer sus pies resucitan el cerebro reptil porque es que el pie es un computador periférico o cerebro periférico. Cuando pueden miran con amor su hígado no pueden sino respetarlo, de tal manera que si ustedes logran sentir gratitud por el hígado no le siguen tirando como lo están tirando. Así empezamos a querer, a respetar cada parte del cuerpo y, nosotros como médicos, lo podemos hacer con nosotros metiéndonos hasta las células, yendo hasta las mitocondrias, y dándole gracias a todas esas millones de mitocondrias que son co mo bacterias modificadas que han aceptado la prisión de las células, nos enseñaron a respirar y, gracias a ellas, utilizamos el oxígeno. Pero que bonito que haya esos cerebros inteligentes de miles de millones de años de evolución incorporados en nosotros para enseñarnos el secreto de la combustión que es el secreto del fuego que va ascendiendo.

Así, que cuando empezamos a vivir la vida con un sentimiento de gratuidad el cuerpo

físico empieza a cambiar, se empieza a alinear con el cuerpo etérico porque el físico

vive “con el rabo entre las patas” porque el cuerpo astral está siempre con un garrote

detrás criticando, reprimiendo, juzgando, siempre insatisfecho (si tiene la nariz larga

está mal y si es recortada un poco más de la cuenta está peor). Es decir, si nos miramos en el espejo, desde la visión de la crítica astral y es así como miramos a nuestro cuerpo físico que obviamente vive en hipersimpaticotonía (reacción de fuga y de contracción que cierra la red etérica y así accedemos a poca energía vital).

Entonces miren que es sencillo. Buena parte de las cosas ocurren porque nosotros no queremos el cuerpo físico. Pero, aún cuando hay un trastorno del cuerpo físico, vamos a comprender que tenemos al maestro dentro de nosotros. Tomemos el caso de una parálisis, hay una paciente que tiene una hemiplejia del lado derecho y que tiene muy comprometida la función de la mano derecha. Si ustedes trabajan la mano derecha como si no existiera la mano izquierda están perdidos porque la mano izquierda está conectada con la mano derecha como una imagen en espejo a nivel periférico y a nivel cerebral y si ustedes le enseñan a la mano derecha a mimetizar los pequeños movimientos de la mano izquierda y la van acompañando, ustedes van a ver que el trabajo de la mano derecha se mejora enormemente, eso mirándolo a nivel físico.



Mirando esto a nivel energético es restaurar la conectividad. Si la mano derecha está enferma la comunico con la mano izquierda a través de la corteza, de tal manera que puedo transferir la información de salud de la corteza motora izquierda a la corteza motora derecha para restaurar el centro o el equilibrio.

Así que empezamos a ver cómo es posible querer el cuerpo, pero sobre todo, aproximarse con reverencia a la bioquímica y a la fisiología.


1 ashram, en el hinduismo, es un lugar de meditación, investigación espiritual y de enseñanza, tanto religiosa como cultural, en el que los alumnos conviven bajo el mismo techo que sus maestros. En los ashram, palabra en sánscrito que significa "lugar de esfuerzo", se suelen impartir clases de meditación y pueden realizarse también talleres y cursos de terapias orientales


2 ashram, en el hinduismo, es un lugar de meditación, investigación espiritual y de enseñanza, tanto religiosa como cultural, en el que los alumnos conviven bajo el mismo techo que sus maestros. En los ashram, palabra en sánscrito que significa "lugar de esfuerzo", se suelen impartir clases de meditación y pueden realizarse también talleres y cursos de terapias orientales




1   2   3   4   5   6


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2019
enviar mensaje

    Página principal