Medicina y conciencia



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Estructura de la ATM


  1. Cóndilo mandibular.

  2. Menisco o disco articular.

  3. Cavidad glenoidea del temporal.

  4. Eminencia o tubérculo del temporal.

  5. Conducto auditivo externo





Alteración de la ATM: Y recordemos, la alteración del chacra de la ATM tiene que ver con tres eventos esenciales:

1. Hipersimpaticotonía;

2. Interferencia del cerebro límbico del lóbulo temporal que drena a través de la ATM; y

3. Los frecuentes campos interferentes mentales. ¿Por qué esta zona es tan importante desde el punto de vista de la sanación? Primero porque esta es la zona del anillo oral alrededor del cual nosotros hemos dejado frecuentemente muchas emociones reprimidas, segundo, porque es la zona del chacra de la ATM y tercero porque es la zona de la barrera suboccipital que es la clave del equilibrio entre el simpático y el parasimpático.

De tal manera existe en esta zona una maniobra que es llevar la energía del quinto al séptimo centro. Ustedes sienten si la energía pasa llevando la conciencia a la palma de la mano derecha (aquella que está en el 7º centro) y después la palma de la mano izquierda y emiten la energía de la izquierda a la derecha. Aquí no importa la mano, sino el movimiento de la mente, hacia dónde se está dirigiendo la alineación o la atención y sentimos si está pasando. Algunas personas no son sinestésicas, son más visuales y entonces visualizan si la energía está pasando. Esto parece muy complicado, pero realmente no lo es. Es mucho más fácil de lo que en general nosotros creemos. El obstáculo mayor es el chacra de la ATM. Qué ocurre a nivel de este chacra?

1. Una hipercondensación de la energía y

2. Una fuga. Las fugas del chacra de la ATM generan enfermedades terribles, muy difíciles de sanar y de curar porque generan una insuficiencia de la formación reticular y de la radiación tálamo-cortical. Entonces cuando hay fugas en la ATM prácticamente no tenemos energía a nivel cortical. Asumamos que tenemos una fuga en el chacra de la ATM. Entonces acercamos la mano, ya veíamos en otro seminario, cómo podemos detectar la energía de una mano con la otra mano, entonces ustedes acercan y una vez que sienten la energía hacen este tipo de movimiento. Mientras hacen este tipo de movimiento van llevando la energía hacia la zona del cuarto ventrículo, es decir hacia la zona del tallo cerebral. Luego siguen la corriente ascendente a través del acueducto de Silvio y a través del tercer ventrículo. Esta es una propuesta global para restablecer una de las cosas más difíciles de restablecer, la lateralidad vertical que está casi siempre alterada en las enfermedades orgánicas crónicas.

El eje sagital, la glía y sistemas de bandas y columnas

A nivel central tenemos otro tipo de movimiento, que es el del eje sagital. No olvidemos que

1. La diferencia de potencial a nivel del eje sagital, a pesar de que esté en la línea media, está determinada por la confluencia de los vectores energéticos de la glía;

2. Los vectores energéticos gliales son como las partículas que se distribuyen alrededor de líneas de campo que van entre el polo norte y el polo sur, siendo el polo norte la región frontal y el polo sur la región occipital;

3. Como son partículas que se alinean en las líneas de campo magnético son muy sensibles a los trastornos emocionales. Esa es una de las claves de los focos de Hamer. Digamos que los trastornos emocionales inadecuadamente vividos y reprimidos, no procesados, generan una desorganización en el campo magnético fronto-occipital y que repercute sobre las glías que generan patrones de desorganización o campos interferentes a nivel glial. Para el manejo de la conciencia a nivel central se debe tener en cuenta dónde se interfieren las líneas de campo glial. Y según ese tipo de interferencias podemos establecer un diagnóstico y obviamente con frecuencia un pronóstico.

Entonces vamos a ver esas líneas de campo glial que es lo fundamental desde la

perspectiva del sistema nervioso central porque ya sabemos que buena parte de los

trastornos que se dan a nivel glial se dan a nivel emocional.



  • El primero a nivel de factor pronóstico: Mientras más baja sea la interferencia, más orgánico o estructural es el problema.

  • Segundo: Las líneas de campo glial se distribuyen en siete bandas que

corresponden a los siete chacras.

  • Tercero: Los chacras tienen 2 modalidades de circulación, una modalidad que podemos decir es antero-posterior y otra modalidad que podemos decir es vertical; la modalidad vertical establece lo que se llaman las columnas y la modalidad horizontal establece las bandas. La banda recorre todas las columnas. Cada banda recorre a nivel de SNC todas las columnas. Lo que nos

interesa más que una banda y una columna, son los sitios de cruce, donde la banda se cruza con la columna, porque eso establece el tipo de connotación diagnóstica a nivel del SNC. La banda fundamental es la tercera. La tercera banda recorre un poco por encima del pabellón auricular en sentido antero-posterior, todo el sistema nervioso central. Hagan de cuenta que ustedes tienen un plano que se ubica de lado a lado en todo el cerebro y ese el plano que pasa más o menos a un través de dedo sobre el pabellón auricular, es el plano que corresponde a la banda del tercero. Las bandas no son líneas, las bandas tienen un espesor, pero ese espesor no se puede medir con centímetros; el espesor de una banda depende del grado de conciencia que ustedes tengan en esa banda o en el chacra que la representa. Por ejemplo, una persona que vive en el plexo solar la mayor parte de su vida tiene una banda del tercero muy amplia y tiene una banda que corresponde a los otros centros relativamente más estrecha. Una persona creativa, un artista, un intelectual creativo tiene una banda del quinto relativamente más ancha. Es decir, se cumple la misma regla general que conocemos para anatomía: la función hace el órgano. De la misma manera se cumple la regla general de las somatotopías: la importancia de la representación central de una información cualquiera depende más de la densidad de la información que de cualquier otro elemento aislado. Es la densidad informacional que se maneja en un centro o en un nivel de conciencia lo que está determinando la extensión de esas bandas.

De tal manera que no se puede hacer un Vademecum de esto. Se tiene que individualizar en cada paciente cuáles son los puntos de resonancia y obviamente tener en cuenta que si yo digo “la banda cuatro”, que no sea la banda del tercero que haya invadido la del cuarto. Literalmente a veces tenemos un corazón pequeñito y el plexo solar inmenso, lo que crea un hálito de oscuridad o de dificultad para poder hacer esas traducciones. No son tan sencillas como inicialmente pensábamos. Entonces buscamos los puntos de cruce a nivel central.



Recomendación práctica:

1.Buscar la banda que está en esta zona que es la banda que se dirige del temporal al frontal porque ahí está la primera estrategia adaptativa que nosotros hemos escogido en la evolución que es la estrategia de ataque o de huida. Esa estrategia de ataque o de huida depende del tono temporo-frontal. ¿Qué es una crisis de pánico?



Una crisis de pánico, desde el punto de vista energético, es un exceso de control del lóbulo temporal hacia el lóbulo frontal porque el lóbulo temporal y todo el mecanismo amigdalar se comporta como un mecanismo inhibidor del lóbulo frontal. De tal manera que cuando nosotros tenemos una inhibición del centro integrador de la personalidad, que es el frontal, perdemos el control y esa pérdida de control genera una reacción de fuga. Por el contrario, si hay una pérdida del tono temporo-frontal ocurre exactamente lo contrario y es un ataque de temeridad en donde se pierde la noción de las proporciones, del peligro. Esta es una de las dinámicas más importantes a manejar en el síndrome de hiperactividad y de déficit de concentración.

Entonces tenemos un mecanismo temporo-frontal al que podemos acceder en sanación desde esta zona a través de técnicas muy simples de polaridad, entre la derecha y la izquierda, dirigiendo la energía de un lado a otro. Esto es importante porque cuando la banda del tercero se interfiere muy tempranamente en la vida, parasita la banda del primero y del segundo. Es decir, encontramos que toda esta zona está interferida o desconectada y la desconexión de esta zona tiene que ver con el procesamiento de la imagen materna y paterna. Normalmente la imagen materna, en las mujeres, se procesa al lado derecho y al lado izquierdo en los hombres, aunque puede haber excepciones, pero es lo que normalmente encontramos. La imagen materna se bloquea en la región temporo-frontal del lado derecho y la imagen paterna se bloquea en la región temporo-frontal del lado izquierdo en una mujer, mientras que en un hombre se invierte. Regla general: La figura del mismo sexo se procesa en el hemisferio dominado asumiendo en este caso que estamos hablando de un diestro. Es decir que en un hombre diestro el hemisferio derecho procesa la figura masculina, mientras que en una mujer diestra ese mismo hemisferio procesa la figura femenina.

Ahora estamos hablando no ya de la lateralidad vertical sino de la lateralidad lateral. La importancia de esta dinámica es que el primer bloqueo interhemisférico no es cortical sino subcortical y ocurre a nivel del lóbulo temporal y del hipocampo.

¿Por qué razón?



Porque esos son los grandes procesadores emocionales. El cerebro emocional depende básicamente del lóbulo temporal y del hipocampo, de tal manera que existen tres comisuras básicas que vamos a manejar:

  1. La comisura cortical: Cuerpo calloso, tiene un componente especial que cambia de dirección y es la rodilla del cuerpo calloso que une los frontales y tiene un comportamiento energético diferente del cuerpo y la cola del cuerpo calloso. Entonces vamos a considerar rodilla del cuerpo calloso a nivel frontal, cuerpo y cola del cuerpo calloso a nivel de la región fronto-parietal y occipital y vamos a considerar las comisuras basales, de las cuales las dos más importantes son la comisura del hipocampo o procesadora de las memorias emocionales (buena parte de los traumas que impiden la comunicación interhemisférica se reconocen a nivel de la comisura del hipocampo) y la comisura anterior que une ambos lóbulos temporales, ambos son grandes procesadores de la información emocional. De tal manera que el bloqueo de la imagen paterna o materna, imagen femenina o masculina tiene que ver con una dificultad en la transferencia de izquierda a derecha o viceversa entre las comisuras interhemisféricas (de todas maneras esto se da en las dos direcciones).

  2. Ahora viene algo muy importante: ¿Cómo se comunica esta estructura lateral con la estructura anteroposterior? A través de la imagen materna y paterna. De las cosas más hermosas en sanación y en sintergética es cómo se proyectan la imagen materna y paterna una vez que circulan entre los dos hemisferios se proyectan al vaso gobernador, a la línea media. Y nos encontramos en la línea media algo que tiene una estructura muy particular y es que en todo el mundo, sin tener en cuenta la distinción de sexo porque la diferencia a nivel del sistema límbico a nivel cortical superior tiende a desaparecer, en todas las personas la zona de la fontanela mayor representa una región del procesamiento de la imagen masculina, entendida en toda su dimensión, ya no como el padre, sino como la imagen masculina, imagen de Dios padre (si consideramos un Dios padre), imagen de la autoridad, imagen de los ancestros o imagen del yang. Y en la fontanela menor tenemos el punto de procesamiento de la imagen femenina. De tal manera que tenemos cómo esas imágenes ascienden desde el llamado universo del sótano de Eros, que es la fuerza o los impulsos todavía no canalizados, y esa energía se canaliza asumiendo una polaridad a nivel interhemisférico sobre el sistema límbico. Luego esa energía asciende al logos, es decir, que esa energía representa el vector fronto-occipital que es el que nos permite dirigir la mirada hacia adelante o hacia el futuro y que representa la lateralidad eléctrica.

Tenemos entonces algo trascendental para la sanación en sintergética que es el asunto de la simetría. Decíamos que la enfermedad es una disritmia que cuando se da en el tiempo lo llamamos disritmia y cuando se da en el espacio lo llamamos disimetría: la disimetría es una disritmia espacial, es una falta de equilibrio en el flujo de la información entre lugares que son simétricos. Esa falta de equilibrio nos lleva a que nosotros representemos tres niveles de la lateralidad que son:

  1. La lateralidad reticular que es la simetría a través de la cual se da el ascenso de la energía por los aires vitales y que representa el tono de la formación reticular en el sistema. Ustedes ven un muchacho enclenque que tiene un pie cabo, que tiene trastornos en la columna vertebral, que tiene una sifoescoliosis precoz y que tiene grandes problemas en la simetría vertical (columna desalineada, se cae hacia delante, hacia atrás, hacia los lados, siendo disimétrica). Ustedes saben que este muchacho tiene una dislateralidad reticular y que antes de tratar D5 o el punto de máxima curvatura de la columna van a tratar el eje de la energía reticular porque si no hay energía en la formación reticular, no hay energía en el cerebelo y si no hay energía en el cerebelo no hay energía en la formación extrapiramidal y si no hay tono extrapiramidal, obviamente la columna se tuerce. Entonces es empezar a pensar en esos grandes términos. Tenemos una simetría reticular que es la de la energía vegetativa básica o la energía vital básica. Tenemos una energía magnética que tiene una polaridad límbica y emocional y que tiene tendencia a lateralizarse a nivel central. Y tenemos una energía eléctrica que es la del fuego de la voluntad y la que proyecta al hombre del presente la futuro o, lo que es equivalente, a la proyección del hombre de la materia al espíritu a través del alma que es el presente.


Relación entre patrones rítmicos y mórficos. Lateralidades

Entonces empezamos a mirar tiempos y espacios del sistema.

Vemos que el sistema tiene ritmos, tiene tiempos, pero que también tiene espacios. Hemos considerado unacosa muy importante en todos estos seminarios que es la equivalencia entre patrones mórficos y patrones frecuenciales: formas y ritmos se corresponden, son equivalentes.

Todo patrón mórfico se puede transformar matemáticamente a través de transformaciones de Fourier en un patrón rítmico, el patrón rítmico se puede transformar en un patrón mórfico. De tal manera que lo que tenemos inscrito en el cuerpo son patrones mórficos o dismórficos (cuando hay alteración, disimetría) que corresponden a patrones disrítmicos. Conclusión general: La dismorfia es producto de la disritmia y nuestra herramienta de trabajo es trabajar dismorfias, es decir, cómo las disritmias se han inscrito sobre la anatomía y han perturbado la anatomía.



Viene ahora algo muy sutil: Si estos patrones están alterados, es posible detectarlos.

Por eso hicimos los ejercicios de alineación y de detección. Si están en el cuerpo, existen como patrones vibracionales en el cuerpo etérico, que debería ser factible detectar. Para estudiar este tema la primera introducción es Culling. El es un autor soviético que publicó un tratado sobre los electroauragramas o medición de potenciales eléctricos más allá de la piel. Entonces él encontraba que había gente simétrica, es decir, que el aura más o menos seguía o mimetizaba la forma del cuerpo físico. Pero él encontraba formas monstruosas en las cuales encontraba zonas de depleción o zonas de exceso de energía eléctrica o de potencial eléctrico en relación con el aura. Pero él constató que siempre esas dismorfias en el aura correspondían a dismorfias corporales y a enfermedades orgánicas. Eso quiere decir que las disritmias se vuelven dismorfias para poder anclarse como enfermedades orgánicas.

Nuevamente volvemos a hablar de dos componentes dentro de la sintergética: uno es el componente de la sintonía en donde se sintonizan las disritmias y se tratan sobre las topías, es decir sobre la forma que las disritmias asumen en los puntos de acupuntura o de auriculoterapia, por ejemplo. Aquí ya cambia nuestra dinámica simplificándose. La simplificación se hace probando el eje antero-posterior. Como entrenamiento pongan una mano como punto de referencia que siempre trabajamos por diferencia de potencial. Cuando se mueve una mano siempre esa mano se refiere a la otra, es decir, ella no está trabajando sola ni en el vacío, ella no es un mono polo sino que hace parte de un dipolo. Entonces coloco una mano como punto de referencia en el sitio simétrico y hago este tipo de movimiento. Luego, teniendo esta como referencia hago el otro tipo de movimiento hasta que una mano empuje a la otra. Eso es el auragrama.

Entonces tenemos aquí que tenemos un 30% más atrás que adelante, o sea que aquí ya hay una dismorfia, es decir, el aura está recargada hacia esta zona. De la misma manera vamos pasando por todos los centros, hacemos el mismo tipo de movimiento, tratamos de percibir, es sencillo, no crean que es complejo, que es difícil, es porque no nos hemos dado la oportunidad.

Es más fácil sentir la red etérica que sentir debajo de los dedos con los pulpejos un hígado que está grande. Entonces debemos acostumbrarnos a volver a percibir la vibración de la red etérica. No traten de definirla porque esa percepción no es intelectual. Traten de registrarla como una totalidad y la mejor manera es que ustedes encuentran una barrera, un impacto. Cuando ya tienen claro en su mente lo que están haciendo y saben lo que están preguntado, automáticamente obtienen una respuesta.

La sensibilidad no es la sensibilidad animal, no es la sensibilidad del cuerpo etérico sino una sensibilidad polarizada y dirigida por un pensamiento que se ha puntualizado en un punto de atención.



Lo importante aquí es la pregunta.

¿Qué estoy preguntando?

Porque si se me olvida la

pregunta no voy a obtener ninguna respuesta.

Lo más grave en la sanación es que frecuentemente se nos olvida la pregunta. Nos automatizamos. Entonces hay que saber hacer la pregunta.

Si pregunto “¿Cuál es tu nivel de energía?” Eso encuentro esto.

Pero si pregunto “¿Hay un nivel de parasitaje?”



Yo arrimo la mano y no encuentro ninguna interferencia. Miren que es el mismo paciente y la misma mano. Lo único que he cambiado es la pregunta. Así que aquí lo importante, como en la radiestesia, como en la sanación, es la pregunta implícita del terapeuta. Si él no tiene una pregunta él no va a encontrar una respuesta. Nos preguntamos entonces cómo está el auragrama, cómo está conformada la imagen vibracional que está sustentando esta imagen mórfica. Es más, nos acostumbramos a pensar de otra manera. No es que esta imagen produzca una vibración, sino que esta imagen vibracional está sirviendo de molde para que la materia se precipite de esta manera. Ejemplos clínicos que son muy frecuentes: los pacientes y más frecuente en las niñas con sifoescoliosis severas que es un trastorno supremamente grave, deformante, con secuelas importantes que a veces lleva hasta barras de Harrington, cirugías que son dramáticas. Estas pacientes se mejoran dramáticamente sin tocarlas, percibiendo la red etérica y restaurando no solo las simetrías sino los movimientos a través de la red etérica. De tal manera que nosotros, así como vimos con el cerebro que hay tres lateralidades que representan tres vectores, de la misma manera vamos a ver esos tres movimientos inscritos en el cuerpo.

  1. Reglas generales: No hay un movimiento aislado.

Siempre tienen tres movimientos que forman un equilibrio y de ese equilibrio surge la imagen tridimensional. Para obtener un volumen necesitamos esos tres movimientos. Frecuentemente nosotros pensamos en un solo plano y tenemos que introducir el tercer movimiento.

  1. En segundo lugar, siempre que hay una alteración entre pares de opuestos hay un movimiento oculto que es el movimiento relacional y que es el que nosotros debemos tocar. No es el movimiento de acción y de reacción, sino fundamentalmente el movimiento de relación para obtener una mayor economía energética. Ejemplo, todos tenemos dislateralidad a nivel de los hombros y a nivel de la cintura pélvica, por encima de la ropa ustedes están viendo los pliegues, un glúteo que baja más, todo eso lo van a ver, las rotaciones, todas esas cosas se ven claramente y están indicando una cosa grande. Es decir, la disritmia y la dismorfia sobre la que se injerta la interferencia y que después vamos a encontrar en un órgano. Por ejemplo él tiene un equilibrio entre la izquierda y la derecha, pongo mis manos en los hombros y trazo una línea, es la alineación. Pero entre las dos líneas hay un punto de equilibrio que normalmente es posterior o anterior, pero que no está en el mismo plano de esa línea. Ese punto es el que rige la relación izquierda-derecha, es como el fulcro, el centro de la balanza a través de la cual puedo restaurar el equilibrio y la acción sobre ese punto central imaginario.... determina el reequilibrio de la columna.

  2. Pero supongamos que ustedes tienen un balance energético en el cual la energía sube por aquí y baja por aquí. Obviamente ese tipo de balance corresponde a que aumenta el tono del hemicuerpo en donde hay más energía y disminuye el tono del otro hemicuerpo. Eso supone que ustedes van a tener un disbalance en las curvaturas de la columna vertebral. Pero se supone que este desbalance no es así, que no es estático.Nos revela que hay un movimiento de la energía que debe fluir en la dirección contraria y que no está fluyendo, es decir, que la energía fluye en una dirección pero la dirección contraria no se está dando. De tal manera que al mirar ese miran ese balance tratan de encontrar el vector correspondiente a la desviación, pasan las manos alineándose con ese vector van a poder hacer este tipo de movimiento, es decir, van a bajar la energía del lado que está supercondensada y van a ascenderla. Vamos a ver cómo ese balance y ese ascenso de la energía que se da no solo en ese sentido, sino en un sentido antero-posterior y superior-inferior pero anteroposterior. Digamos que en este caso ustedes ven que este hombre va hacia delante (como casi todos nosotros, ponemos la cabeza por allá tres kilómetros por lante, si ustedes observan lateralmente, es eso) y esto es un desbalance porque la cabeza deja atrás su corazón y necesitamos armonizar la cabeza y el corazón. El corazón queda rezagado y el gran lío del hombre no es que se desarrolle mentalmente, sino que haya una desarmonìa en el desarrollo. Lo tenemos todos nosotros. Para ayudarlo a él hay que hacer este tipo de movimiento hacia adelante y este hacia atrás sin tocar la columna ni la frente. Si lo hacen sin tocar el paciente es mucho más efectivo.

Alguna vez tuvimos una paciente con un motivo de consulta muy difícil y es un abdomen péndulo que casi llega hasta las rodillas con todas las micosis y los problemas de piel. Entonces (eso hace unos 20 años) se nos ocurrió decir, y por qué no ascendemos esto, si no asciende, por qué no aumentamos el tono del estómago y empezamos a trabajar la medicina manual etérica para aumentar el tono del estómago y realmente ascendió el estómago; independientemente de ejercicio y dieta pudimos hacer que se recuperara el tono del estómago. Después vimos algunas pacientes con prolapsos que son una pérdida del tono energético pélvico en donde antes que los músculos se aflojen se afloja la energía y antes de que se afloje la energía se afloja la información. De tal manera que si lo vemos en esa óptica podemos saber que es realmente posible actuar sobre el prolapso restaurando esos dipolos energéticos que están alterados cuando hay fugas energéticas a ese nivel. Entonces podemos hacer la medicina manual etérica. Hablamos de la medicina manual etérica en relación al sistema nervioso central porque lo primero que tenemos que arreglar es el computador; las sintergética es ir de arriba hacia abajo. Uno no empieza a trabajar la pelvis o el hígado sino empezamos a trabajar las interferencias a nivel del computador.
Computador energético a nivel central:

El computador es el productor del campo neuronal y el campo neuronal es nuestro instrumento de acción con el campo etérico, de tal manera que primero armonizamos el computador en el paciente. Vamos a ver cómo está constituido ese computador a nivel central.



  1. Tenemos dos chacras oculares que llevan la energía hacia delante; esos chacras oculares forman un triángulo con el Ajna chacra o con el sexto centro.

2. Tenemos dos chacras laterales que son los chacras auditivos, los de la ATM y que forman un triángulo con el quinto centro.

3. Tenemos el quinto, sexto y séptimo centro que forman un triángulo, ellos mismos, de tal manera que cuando vemos el sistema nervioso central ustedes tienen los siete centros computadores. Tiene una expresión con otro tipo de simetría de los siete centros o los siete chacras.

Cuando advertimos eso empezamos a ver la dinámica del movimiento de la energía a nivel central. Ya hemos descrito tres dinámicas: una dinámica de movimiento anteroposterior, una dinámica de movimiento lateral y una dinámica de movimiento vertical. La dinámica del movimiento vertical está coordinada o dirigida por el séptimo chacra o séptimo centro, es decir, la epífisis; la dinámica de movimiento antero-posterior está coordinada por el hipotálamo, obviamente incluye la hipófisis; y la dinámica del movimiento lateral está coordinada por el sistema límbico. Esto quiere decir que la articulación temporo-mandibular es clave para los movimientos laterales, que la epífisis (el VII centro, el 20VG) es clave para el ordenamiento vertical y que el sexto centro (el punto maravilloso) es clave para el movimiento antero-posterior.

Esto significa que a nivel central estamos construyendo otro tipo de dinámica y ese tipode dinámica se relaciona: Primero con un cerebro reptil; segundo, con la sustancia blanca que representa el mesodermo; y tercero, con la sustancia gris neuronal que representa el ectodermo. Pero aquí viene una cosa muy importante: la sustancia blanca, la glía, actúa como un dipolo que tiene un comportamiento reptil o arcaico (endodérmico) a nivel del cerebelo y que tiene un comportamiento ectodérmico o relacional a nivel cortical. Ese es uno de los misterios de por qué el mesodermo se comporta diferente a nivel del tallo cerebral y del cerebelo o a nivel cortical. Y esto va a ser importante para entender más tarde toda la dinámica que se relaciona con los focos de Hammer.

Entonces tenemos esos movimientos que están anclados en tres redes. Obviamente esas redes corresponden a las tres lateralidades, corresponden a los tres cerebros y nuevamente corresponden a la red de colágeno, a la red endotelial y a la red neural que ya consideramos en otro seminario. Así ustedes están viendo que cuando trabajamos con el mesodermo nuevo, estamos trabajando con toda la representación vascular, con todos los procesos de perfusión, y que los procesos de perfusión de información y de energía en el organismo está básicamente regulados por la glía a través del perineuro, pero eso está ocurriendo a desde el sistema nervioso central.
Dinámica geométrica del SNC

Cuando lo miramos en otra óptica entonces vamos a tratar de chequear estos ejes y estos vectores. Imagínense entonces un primer triángulo (visualicen ese Δ) que va desde el punto maravilloso hasta el 20VG, la zona coronal hasta la zona suboccipital.



Ese triángulo es básico porque es el origen de lo que en sanación vamos a llamar el triángulo magnético de la cabeza.



Ese es el triángulo de control. Cuando se controlan esos tres centros se asume el control sobre el instrumento, es decir, el control sobre la visualización. Pero esos triángulos establecen una dinámica especial con todo lo que son los otros cuatro o los atributos. Llamemos a este triángulo inicial como el espíritu, digamos la esencia, el fundamento, los aspectos claves del sistema. Pero esos aspectos claves dan lugar a atributos secundarios que son los dos ojos y los dos oídos Así que tenemos tres chacras esenciales o primarios a nivel cefálico (quinto= tálamo, sexto=hipofisis, séptimo=epifisis),que corresponden a un pequeño triángulo interior que se hace en el cerebro cuando uno puede alinear esos tres centros.

Ahora van a visualizar dos triángulos:



    1. un triángulo anterior (la punta se dirige hacia delante) que sale de los ojos y se proyecta hacia delante; más o menos 20 centímetros por adelante de la frente en un punto de enfoque que es un punto de luz, de tal manera que pueden reunir los dos ojos a ese punto de luz. Cuando los dos ojos se reúnen a ese punto de luz, las dos líneas de energía básicas de la evolución (las de la inteligencia y del amor) se encuentran en un punto de síntesis y a ese punto de síntesis se le ha conocido como el tercer ojo que es el ojo del Ajna chacra, que es el ojo del sanador. De tal manera que cuando los dos ojos pueden confluir a 20-25 centímetros por delante de la frente, se hace un punto de síntesis entre la inteligencia y el amor. Es decir, se hace un vórtice de comprensión amorosa que es lo que hace el terapeuta. Ese es el primer Δ.

    2. Ahora imagínense un segundo triángulo que va de los chacras de la articulación temporo-mandibular hacia el quinto centro por detrás de la nuca. Ahora imagínense los dos triángulos simultáneamente: uno adelante y otro hacia atrás. Ustedes ven una interfase o sito en donde están desconectados que es la zona temporo-frontal de regulación emocional. De tal manera que tenemos un primer triángulo que maneja la energía eléctrica y va delante de los ojos, un segundo triángulo que va desde los chacras de la articulación temporo-mandibular hacia atrás que maneja la energía metabólica o la energía reticular y una interfase que maneja el ritmo entre los dos y que es el cerebro límbico.

Ahora construyan ese triángulo, es decir, hagan un cuadrado o rectángulo al interior que restaure la conexión que va de los ojos a los oídos, es decir, conecten los ojos y los oídos a través de un rectángulo. Ya visualicen esa figura a nivel central. Esa figura se equilibra porque tiene simetría antero-posterior y lateral, pero no tiene simetría vertical Se equilibra con la epífisis.

Ahora imaginen ustedes que todos los puntos de esta figura que hicieron, los reúnen a la epífisis y traten de visualizar esa figura. Obviamente es una figura compleja. Al comienzo es difícil de visualizar si no tienen el hábito de la visualización, pero la manera más sencilla es en la primera instancia hacer dos trípodes y una pirámide. El trípode anterior (energía eléctrica) está regido por un punto coronario, 20VG, séptimo centro, que se dirige a un triángulo que está entre los ojos y el punto 20 centímetros por delante de los ojos y así se forma una figura que es un trípode. Ese trípode es el de la energía eléctrica a nivel central. Luego visualizan otro trípode localizando el punto coronario, el punto de 20VG y trazan dos líneas hacia los chacras auditivos. De cada uno de los vértices del triángulo dirigen la energía hacia atrás, hacia el quinto chacra y ahí ustedes tienen el trípode de comando metabólico a nivel central. Supongamos que ustedes no lo pueden visualizar; eso lo pueden hacer con imanes que no deben ser semipermanentes obviamente. Lo pueden hacer con color, lo pueden hacer con el láser, buscar los puntos de resonancia y estimular esto, de manera que ahí tenemos algo que es materia-espíritu. La energía eléctrica representa la energía del espíritu y la energía reticular la energía de la materia. Pero las dos se relacionan en el sistema límbico que representa el polo relacional entre lo reticular y lo eléctrico en el cerebro; y el sistema límbico constituye ya no un triángulo, sino una pirámide porque su base ya no son tres sino cuatro. La base de ese sistema: Primero, de los chacras de la ATM a los chacras oculares y segundo, líneas internas entre los chacras oculares entre sí y entre los de la ATM entre sí, de tal manera que ahí ustedes tienen un cuadrado que es crítico porque cuando existe un desbordamiento del sistema límbico decimos que hay una pérdida de control cortical; algo que pasa en muchas epilepsias, en disritmias, sobre todo en síndromes de pequeño mal.

Cuando logramos restaurar la dinámica de control desde la epífisis o desde el séptimo

centro se produce un control de lo eléctrico sobre lo magnético (buena parte de lo que

proponemos en la terapéutica es el reestablecimiento de ese control). Así vamos entonces mirando en una dinámica geométrica lo que es la representación del sistema

nervioso central y cómo lo podemos utilizar terapéuticamente.

Vamos a hacer una representación clínica.



Imaginemos que este hombre tiene un campo interferente a nivel del lóbulo temporal derecho y al pasar con el mudra Pitta tomando el pulso nos encontramos con un campo interferente (estamos suponiendo) en el lóbulo temporal derecho. Ya sabemos que este es un campo interferente magnético.

Podemos acceder controlándolo por resonancia, pero si el conflicto persiste, es decir, si no se eleva, si no se sublima, él va a recaer. Yo puedo hacer esta dosha y él puede decir “doctor, me sentí muy bien” pero dos o tres meses después volvió a pelear con su mamá, movió el conflicto raíz y volvió a mover toda la información y hay una recaída de ese foco. Pero yo puedo sacar esto de su nivel y hacerlo acceder a un nivel superior que es el nivel de la voluntad. Esto se puede hacer cuando utilizando la energía eléctrica, yo activo la energía eléctrica desde acá sobre esta zona con el fin que el fuego movilice al agua, es decir, que la energía de Vata ponga en movimiento el agua congelada, es decir, el conflicto que reprimido allí.

Supongamos que estoy haciendo una sanación. Puedo visualizar los cuatro puntos, lo que implica que al visualizar los cuatro puntos. Visualizar los cuatro puntos implica Que al visualizar estos cuatro puntos basales de la pirámide estoy reconectando los lóbulos frontales donde frecuentemente están anclados los conflictos emocionales más profundos que corresponden a los primeros siete años de vida. Recordemos que hay una banda temporal y que toda la zona superciliar representa un patrón ordenante de los conflictos emocionales que ocurre en la primera infancia, que no los resolvimos y que quedaron congelados allí. De manera que si podemos reestaurar la comunicación a nivel de la zona fronto-orbitaria, sobre todo en su componente basal que es rinencefálico, estamos accediendo a ese nivel..En segundo lugar los catorce años están en la zona entre la cola de las cejas y la zona temporal media entre la cola de las cejas y el pabellón auricular. (tienen una representación de la cabeza del lóbulo temporal que es comisura anterior. Y más atrás y más profundo tienen el hipocampo y el sistema amigdalar) de tal manera que este vector conecta la comisura del hipocampo y la comisura del lóbulo temporal. Aquí estamos restaurando la imagen masculina y la imagen femenina y las estamos sometiendo al control del séptimo centro.



Ejemplo clínico: Hay un colega que asiste a un evento muy traumático en su infancia que tiene que ver con las relaciones de sus padres y él nunca lo olvida. De pronto lo olvida en la adolescencia y hace un cuadro epiléptico (hace un cuadro de pequeño mal) y cuando consigue su primera novia y entra en las vueltas del matrimonio se agudiza el pequeño mal, de tal manera que se inmoviliza, la novia se va a quitar y él también se va a quitar biológicamente. Cuando empezamos a trabajar con esta pirámide él tiene una

imagen vivida de ese evento y empieza a llorar, pero no habíamos hablado;

simplemente es la visualización de la pirámide del control. A partir del momento en que él empieza (y esto es lo importante) a practicar la visualización sobre esa pirámide de control del sistema límbico deja todos los antiepilépticos y empieza a procesar su problema de otra manera porque el problema no es lo que pasó, el problema es que no circule y se quede reprimido en uno de los dos hemisferios. Al quedarse reprimido en uno de los dos hemisferios no hay circulación de la energía por el eje sagital.

Si encuentran una alteración en el eje antero-posterior es porque hay una interferencia en el eje lateral y recordamos la dinámica: cuando asciende lo lateral cambia de plano.

Si ustedes miran cómo el conflicto en el plano informático o energético tiene un vector, el ascenso automáticamente, supone un cambio de dirección. El conflicto no desaparece como tal. Al cambiar de dirección se asume el significado del conflicto; es muy distinto. Pero si nosotros nos fuéramos a referir a esa dinámica en el seno del cuerpo, veríamos una cosa muy bonita: el pie es un riñón que está así , pero cuando cambia de plano el riñón se pone así y cuando cambia es el cerebro que se pone en esta dirección.(si es transcripción de un audio debiera explicarse que es “así”) Simplemente en la medida en que ascendemos cualitativamente los mismos patrones mórficos que se repiten en el organismo cambia no la vibración sino su orientación, de tal manera que lo que se anclaba en el pasado y miraba hacia atrás empieza a mirar hacia delante, empieza a mirar hacia el futuro. Pero lo importante no es esto, sino que en la dinámica del sistema nervioso central y a eso lo llamamos la expansión del presente, lo importante no es lo que venga ni lo que va a venir sino lo que en el presente se puede captar o aprender de ambas cosas, de todos esos vectores. Esto quiere decir, y lo hemos visto con frecuencia en la practica clínica, que uno corrige un conflicto III-3 (esto se lee en la cabeza, el número romano equivale a la chakra columna y el arábigo a la chakra banda)y después el paciente puede hacer un conflicto II-3. Eso quiere decir que uno lo mejoró de la úlcera, pero que le dio un problema mucho más grave donde va a tener conflictos de pareja, de relaciones y de sexualidad; no solo no avanzó sino que retrogradó. Eso quiere decir q ue cuando nosotros avanzamos vamos a encontrar vectores. A esos vectores los llamamos conflictos raíz; raíces son conflictos rieles, son creodas, son cauces a través de los cuales uno hace todas las patologías. Simplemente lo hace en distintas columnas o distintos centros. De lo que se trata entonces es de ascender para descender. A esa técnica la llamamos transmutar para transformar. Si yo no asciendo la energía realmente no puedo transformar. Es necesario la técnica de la sublimación que ahora vamos a ver en qué consiste. Ascender la energía a un punto de vida superior. Y si la podemos ver desde una perspectiva superior, esa misma energía que en el plano inferior era negativa se vuelve lo mejor de nuestro potencial y esa es la transmutación de Eros a Logos. Pero esto no es un asunto teórico, sino que lo podemos ver en el contexto de la inscripción geométrica de los centros a través del sistema nervioso central. Vamos a mirar entonces cómo manejamos esa dinámica del sistema nervioso central a través de las manos. Ustedes tienen la simetría vertical que no solo es de ascenso, sino también es de descenso. Todos los vectores desde el punto de vista sintergético son de dos dimensiones. No importa tanto la energía que circule tanto de derecha a izquierda, sino que si nos quedamos en la izquierda estamos agravando el problema. Todas las energías tienen esa fase Yin Yang. Entonces colocamos las manos en esta dirección. Recuerden que tienen que utilizar las manos como instrumentos de polaridad y que la

mano derecha emite y la mano izquierda recibe. En una fase más avanzada no les va a importar porque simplemente lo van a hacer con la mente. Pero en la fase inicial acudan a este conocimiento: la polaridad magnética de la mano derecha es la de emisión y la de la mano izquierda es la de recepción. Entonces aquí llevamos la energía de la derecha a la izquierda hasta que la sintamos o la visualicemos. En segundo lugar trasladamos la energía en la dirección contraria (recordemos que se debe mover en las dos dimensiones).



    1. En tercer lugar, si en una dirección no se moviliza la energía, entonces visualizamos los cuellos de botella que son

      1. Los agujeros de Monroe de arriba hacia abajo,

      2. La unión del tercer ventrículo y el acueducto de Silvio y

      3. La unión entre el acueducto de Silvio y el cuarto ventrículo.

Simplemente para darles una idea de la importancia de cómo estos patrones mórficos y relacionales se repiten en el organismo, yo les voy a poner a pensar con esto: El tercer ventrículo es el esófago ascendido en un plano superior, el cuarto ventrículo es el estómago, de tal manera que ustedes encuentran frecuentemente en la dinámica de la hernia diafragmática una alteración de la comunicación entre el cuarto ventrículo y el acueducto de Silvio. Simplemente para darles un ejemplo de que lo que ocurre en la hernia diafragmática debe estar ocurriendo acá y no estar ocurriendo aquí.

Cuando hay un trastorno en los vectores energéticos de la periferia ese trastorno endodérmico ya está en la formación reticular. Y precisamente en la formación reticular alrededor del acueducto de Silvio están los focos de Hammer del esófago y del estómago, el esófago en la línea media y el estómago hacia el dado izquierdo. Entonces empezamos a hacer correlaciones en otra dinámica. Así restauramos la dinámica vertical. Recordemos como regla general que si esto no funciona hay que llevar esta mano al primer centro. Pueden poner la mano en la zona sacro-coxígea y van al primer centro. Si no circula la energía, entonces descienden esta mano al V y la llevan al II y si no circula descienden al cuarto y la llevan al tercero, van en cascada y si no saben entonces lo hacen todo, cuando uno no sabe, hace de todo, todos hacemos esto al comenzar; un poquito una escopeta regadera, pero todos hacemos eso al comenzar.



La segunda dinámica es muy importante para el reestablecimiento de la energía vertical.

Es un mudra que he encontrado supremamente útil en la práctica y debe hacerse con una conciencia amorosa, es decir, primero un sentimiento, no se olviden de eso. Si ustedes establecen un sentimiento de consideración y de aprecio por el paciente, por su dolor, entonces están estableciendo una corriente de energía que es mucho más poderosa que si simplemente lo piensan. Esto es importante porque la cara es crítica para el equilibrio de la lateralidad vertical. Recordemos, mandíbula, cerebro,reptil, toda la zona del macizo facial, el que representa la mímica del hombre, la expresividad típica emocional más importante que está entre las cejas y el labio superior, esa es la zona de mayor expresividad. Y luego la zona cortical más o menos indiferente, uno por la frente no reconocería casi a nadie, pero de los ojos a la nariz reconoce a casi todo el mundo, aún emocionalmente.



Entonces tenemos esos tres niveles.

¿Cómo se abarcan esos tres niveles?

Ustedes colocan éter sobre la línea media al nivel del computador hipotalámico porque este es un homeostato del sistema, es la clave de la homeostasis y colocan los dos dedos así y luego pasan a través de la articulación temporo-mandibular y a nivel del sistema límbico y dirigimos los dedos hacia abajo.

.Lateralidades verticales. La gente se siente muy bien.

Ellos no saben por qué, pero van a una consulta y quieren volver porque se sienten muy bien; se sienten bien sobre todo si ustedes saben lo que están haciendo. Recuerden, en esto ponen la atención, el cariño, la intención que es el conocimiento de lo que están haciendo equilibrando las tres lateralidades. Hacen este tipo de maniobra que yo llamo la de las alas. Es este tipo de maniobra: ustedes llevan los pulgares hacia atrás, vienen a la zona temporofrontal, ya vemos por qué, porque en la zona temporo-frontal es en donde se juega todo el control del sistema límbico. Invirtiendo las manos hacen ese equilibrio de lateralidad.

Si pueden tener al paciente sentado es más efectivo porque ustedes tienen aquí su cuarto centro aquí controlando todo el proceso. Entonces hacen ese mudra o esa maniobra de lateralidad. Luego control fronto-orbitario muy importante porque buena

parte de las pérdidas de control nos la hemos jugado en el periodo de la lactancia: es

ahí donde perdimos el control, perdimos la imagen materna, perdimos la auto-referencia y perdimos el ritual de desarrollo y hay que restaurar el ritual de desarrollo. Ese control se hace de la siguiente manera: se colocan los dos pulgares a nivel del 20VG, control Recuerden que cuando ponen las manos aquí, esto se refiere al mecanismo de control, al fuego eléctrico, y enseguida colocan las puntas de los dedos distribuidas simétricamente sobre la zona supra-orbitarial en esta forma y en seguida tocan piano; es decir, van moviendo, van presionando cada uno de los puntos, regresan al punto central epifisiario y vuelven y van desfilando así. De esta manera ustedes se están vinculando con un efecto piezoeléctrico. Obviamente aquí están las manos, las doshas, la intención, todas esas cosas.

Pero no hablemos sino del efecto piezoeléctrico: están vinculando el control epifisiario sobre toda esa área fronto-orbital que tiene que ver con los grandes traumas emocionales. Las enfermedades más graves están relacionadas con traumas ocultos, invisibles, tan profundamente anclados en la conciencia, que la gente ni siquiera reconoce que está mal, es decir, sale por un riñón, por una hipertensión, ni siquiera salen a nivel visceral, no se expresan por el plexo solar, sino que se expresan a través del cerebro reptil, de la vía vegetativa porque es el único órgano de escape que nos queda. Y a través de todo lo que acceda a la primera banda del sistema, nosotros podemos acceder a esas memorias ancestrales. Frecuentemente la gente hace catarsis, revela lo que pasa, no le tiene que doler. Yo digo que mientras más sutil es mucho más profunda la terapéutica. La terapéutica en sintergética no se trata de hacer muy duro sino de hacer donde es. A veces hay que hacer duro, pero es mucho más importante ir de la totalidad a la parte del mundo de lo sutil, a este mundo. Métanse a ese mundo. Yo los invito. Crean que es posible. Empiecen a sentir. Si no nos ha funcionado es porque no lo hemos puesto a prueba. Alguien me dice “es que no me funciona” y yo le digo “doctor: ¿usted lo ha puesto?, ¿Lo ha ensayado realmente alguna vez?”. La mayoría de las cosas que no ensayamos no funcionan.
Dinámica de la conciencia a nivel del SNC

Vamos a hablar un poquito, entonces, de la dinámica de la conciencia. Vamos entonces a entrar en resonancia con la conciencia concebida a nivel del sistema nervioso central.



¿Qué es el cerebro?.

Cuando nosotros lo miramos en la perspectiva mórfica encontramos que somos crustáceos a nivel cerebral, es decir, tenemos la caparazón afuera y la parte blanda adentro (la médula, la esencia está adentro). Realmente en el resto del organismo tenemos los órganos de los sentidos, el cerebro es periférico y en el sistema nervioso central, el cerebro es interno, es decir que es medular. Es bien importante porque nos da pie a la dinámica de considerar las somatotopías o pantallas periféricas como cerebros periféricos.



  1. La piel es un cerebro periférico, es ectodermo y allí están completamente desnudas y a disposición todas las terminales neurales. Podemos sentir y conocer directamente a través de la piel. Podemos observar el funcionamiento de todo nuestro sistema neuromuscular desde afuera, lo podemos estudiar. Sin embargo, es mucho más difícil estudiar el cerebro porque está interiorizado. De tal manera que en la periferia el cerebro se exterioriza y en el centro el cerebro se interioriza. Por eso ese centro centraliza, es decir, permite el procesamiento de la información.

  2. En segundo lugar el cerebro es un producto de la audición....La importancia del barrido talámico es que determina el eje fronto-occipital porque el tálamo barre la corteza cerebral en un sentido rostrocaudal o fronto-occipital. Esto es muy importante porque vamos a ver que se involucran ritmos críticos. El ritmo talámico es de 40 ciclos por segundo y ese ritmo nos permite modular cosas como la conciencia del dolor. Obviamente es un ritmo muy alto; es un ritmo sincronizador de todos los campos o de toda la pequeña actividad eléctrica neuronal. Y ¿cómo ocurre esa sincronización? Las neuronas tienen su oscilación electromagnética propia, pero cuando el tálamo cada 12,5 milisegundos pasa por un corte del cerebro, por un área cerebral está barriendo desde el diencéfalo hasta la corteza y está haciendo un momentum de conciencia, es decir, un momento de integración. A este momento de integración lo podemos llamar el presente de la conciencia, desde el punto de vista talámico, ese presente sería de 12,5 milisegundos. De tal manera que en cada sector de neuronas integradas a nivel del sistema nervioso central, cada unidad funcional neuronal tiene una participación dentro de la conciencia total que dura 12,5 milisegundos obviamente muy rápidamente vuelve a participar o sea más o menos con 40 ciclos por segundo el tálamo está barriendo de esta manera y ese barrido talámico establece una integración cortical. Pero la integración cortical.... Pero cuando pensamos estamos ejecutando la acción internamente.

La sintergética propone la capacidad de recuperar el contacto con la acción interior. Pongamos un ejemplo: ustedes están haciendo una sanación de una articulación. Obviamente en esa sanación proponen hacer una fisioterapia. Esa fisioterapia representa 20 o 30 sesiones de estímulos no solo mecánicos, sino de estímulos eléctricos o térmicos. Pero ustedes visualizan esa articulación en movimiento, ahí no hay ningún movimiento, la articulación no se mueve y a través de la visualización de la articulación en movimiento; a través de la visualización de la articulación en movimiento se pueden conseguir los mismos efectos que con la fisioterapia. No siempre, pero es posible conseguir los mismos efectos y esto tiene una doble connotación, se pueden conseguir desde adentro o desde afuera. Si desde adentro el paciente hace un trabajo de imaginería y él lleva su sangre, lleva calor, oxígeno y calor y reperfunde la articulación, puede producir un efecto antiinflamatorio. Sin embargo, y esto puede ser mucho más grave por sus implicaciones, si el terapeuta piensa en ese tipo de procesos aunque el paciente no lo conozca concientemente, puede ocurrir exactamente el mismo resultado. Eso significa que lo fundamental respecto del pensamiento es su transferencia que puede ser endógena o exógena. Cuando nosotros hacemos Chi-kung, por ejemplo, podemos hacer un Chi-kung externo, un equilibrio energético externo desde un maestro de Chi-kung. Pero además podemos hacer un equilibrio energético interno; cuando nosotros hacemos un mudra podemos hacerlo con las manos o simplemente visualizarlo sin mover nuestras manos. Cuando dirigimos la energía hacia un lugar, digamos la energía del color rojo, podemos colocar las manos como un agente de conducción, pero podemos lograr el mismo efecto sin utilizar ningún mediador. Esto se refiere a la transferencia de la conciencia que es una de las propiedades básicas del sistema nervioso central. Es un equipo que produce un campo que es capaz de transferir patrones de organización de la información que llamamos conciencia. El alcance de ese campo es el de la tensegridad o de la sintergia cerebral: mientras mayor es el patrón de organización, más alto es el alcance y mucho más fiel es la proyección. Esa proyección puede ser fiel o difusa. Digamos que ustedes ponen las manos y pueden visualizar un color rojo. Es posible que pase la onda de forma o el patrón vibracional de color rojo, pero es posible que ustedes no alcancen a pasar un color rojo puro sino mezclado con otros matices. Eso significa que es necesario a través de los procesos de alineación, aprender a tener un pensamiento coherente o espectralmente puro a través de los procesos de alineación. Pensamiento espectralmente puro significa que puede entrar fácilmente en resonancia con el receptor dentro del organismo.

Digamos que yo pienso en la imagen femenina y que puedo llevar algo tan abstracto como la imagen femenina y trabajar con la imagen femenina a nivel del sistema nervioso central.

Pero ¿Qué tan fiel es esa transferencia de la imagen femenina?

Su fidelidad depende del efecto terapéutico. Si yo tengo interiorizado en mi contexto el problema terapéutico de la imagen femenina y su significado, esa imagen es más fiel.

Esto quiere decir que la fidelidad de la imagen depende de la profundidad y que la profundidad de la imagen depende de su contextualidad.

Si un médico ha trabajado con 10.000 pacientes en una dimensión, tiene un contexto más profundo, mientras que si es el primer paciente que ve su contexto es más superficial. Esto es cierto respecto del pensamiento y de la actividad motora. Cuando un cirujano ejecuta por primera vez una cirugía, su grado de profundidad o de contextualidad es mucho menor, de tal manera que sus movimientos son menos precisos, es decir, la imagen quirúrgica que él está transmitiendo a través de los músculos es mucho menos fiel. Pero en la medida en que él se hace un experto y repite ese tipo de procedimiento, se profundiza la memoria. Tenemos entonces que la fidelidad de la imagen depende de la profundidad de la memoria y la profundidad de la memoria depende de la contextualidad. Esto significa que para que ustedes digan una palabra significativa tienen que tener un universo de lenguaje que les dé su profundidad y su contexto. Eso significa que en la perspectiva terapéutica lo más importante es lo que no se ve, lo más importante es lo que hay detrás de sus palabras. Eso es el soporte y significa, entre otras cosas, que el soporte es la vida.

Desde el punto de vista terapéutico nosotros movemos el cerebro desde el nivel del ser: el campo neuronal no se mueve desde el conocimiento exterior sino desde el nivel del ser o el nivel de tu vivencia. Eso significa que una imagen no está hecha de lo que se ve sino de los intersticios, de aquello que no se ve, de los vacíos, del patrón de organización del vacío y ¿quién habita en el vacio? El ser. Así que en esa imagen, lo que va incluido como patrón de organización es el molde mismo de su ser. Significa esto que en términos de conciencia no es posible hacer trampa: no es posible leer la lección para transferirla inmediatamente. En términos de la conciencia lo que juega es el orden de las profundidades y el orden de las profundidades o de los significados es el orden del ser.

A nivel del sistema nervioso central tenemos una cosa bien particular y es que el cerebro es un órgano para imitar el mundo, para mimetizar el mundo, para reproducir el mundo. Y, a través de esa reproducción, crea un mundo interior. Eso significa que en el cerebro no hay una distinción entre la realidad externa y la realidad imaginal o la realidad interna. Existe un mundo que es el mundo fantástico, es el mundo del chamán y que denominamos el mundo imaginal, no es imaginario porque es la realidad de las imágenes, que es muy distinto. Y ese mundo imaginal permite desarrollar la correlación entre el mundo externo o real y el mundo interno que estamos elaborando a nivel del sistema nervioso central. En general el cerebro es una estructura intrincadamente relacional.



Lo más importante a nivel del sistema nervioso central. son las interneuronas: no son los receptores ni los efectores.

Además de los 7,8 ciclos por segundo que es una frecuencia universal relacionada con la periferia, tenemos la frecuencia de 40 ciclos por segundo que es la frecuencia talámica y que tiene que ver con la sincronización de la radiación talamo-cortical. Allí en los centros del cerebro donde el tálamo se haya desconectado de la corteza, generalmente resuena a la frecuencia de 40 ciclos por segundo. Tenemos además la frecuencia de 80 ciclos por segundo que es una frecuencia muy interesante en la perspectiva terapéutica porque parece ser la frecuencia de resonancia del computador

hipotalámico o por lo menos es una de las armónicas de la frecuencia de resonancia del computador hipotalámico. Cuando aplicamos 80 ciclos por segundo estamos en

resonancia con ese computador y podemos corregir el homeostato hipotalámico, eso es interesante.



La frecuencia epifisiaria también es muy interesante porque hemos encontrado que hay una relación entre los 190 ciclos por segundo y la frecuencia de la epífisis. Cuando se explora el punto maestro epifisiario a nivel del pabellón auricular y hay una alteración de la radiación epifisiaria, ese punto resuena a 190 ciclos por segundo. Pero viene una cosa más interesante todavía. Resulta que los 190 ciclos por segundo es la misma frecuencia que aparece donde hay fugas de energía en el campo etérico. Pero también es la misma frecuencia que aparece cuando hay alteración en la reparación de la colágena. Y cuando se aplican 190 ciclos por segundo, eso puede favorecer las síntesis de procolágeno y la síntesis de colágena, es decir, la reparación de la red de colágeno.

Después, cuando vamos a analizar los chakras nos vamos a dar cuenta de una cosa muy elemental y es que el séptimo centro, que depende de la epífisis, está en relación

con el primer chacra que es el gran modulador de la red de colágeno, es decir, que ellos forman un dipolo y como dipolo forman una unidad de energía.

Entonces empezamos a tejer relaciones: una frecuencia que reacciona arriba, pero que

reacciona abajo y cumple diferentes funciones y sin embargo está revelando que esas

funciones están sincronizadas o integradas, de tal manera que cuando yo tengo una fuga en el primer centro, una alteración de la colágena, es muy probable que tenga un

problema en el séptimo centro: como es arriba es abajo. Empezamos a encontrar todas esas polaridades cuando analizamos cómo se comportan a nivel del sistema nervioso central los diferentes grupos neuronales. Esos grupos neuronales pueden funcionar a frecuencias muy altas: nosotros creemos que los estados ampliados de conciencia ocurren en las frecuencias bajas y las frecuencias bajas simplemente son moduladores de frecuencias mucho más altas. Realmente los estados de expansión de conciencia se relacionan con frecuencias que están por encima de Beta y que pueden ir de 40 a 80 ciclos por segundo, en lugar de las bajas frecuencias que hemos invocado. Esas bajas frecuencias son importantes porque empaquetan las vibraciones más altas. Así que tenemos otra visión del sistema nervioso central y cuando tenemos esa visión podemos ver que las somatotopías actúan como cerebros periféricos porque ellas están sincronizadas con los cerebros centrales, es decir, que están batiendo al mismo tipo de frecuencias, puede ser que sean armónicas de sus frecuencias superiores.

Entonces vamos a encontrar la factibilidad de que a través de técnicas de polaridad

podamos restaurar la conectividad o la correlación entre los cerebros periféricos y los

computadores centrales. Ese es uno de los objetivos básicos de la terapéutica. Y esos

cerebros periféricos están relacionados con todo el sistema de los chacras. Por eso hacíamos esta mañana la determinación de cómo se representan los chacras a nivel central y que los tres cerebros están relacionados con tres expresiones mayores que son los tres chacras mayores; a su vez esos están relacionados con tres rayos o expresiones de la conciencia mayores; y a su vez ellos están relacionados con tres redes que son la forma como se traduce la información de los rayos y de los chacras en el seno del sistema energético vital. Pero vamos a ver que ese cerebro total, porque ya vimos que a través del tremor tenemos un cerebro resonante e integrado que nos hace una totalidad, no se expresa solo a nivel del cuerpo físico, ni a nivel eléctrico, sino que se está expresando en el campo etérico, pero también se está expresando en el campo emocional y en el campo mental. Construimos así lo que llamamos la triple personalidad: hemos construido el triple cerebro y hemos visto cómo se integra con las somatotopías periféricas.

Ahora se trata de ver cómo eso que es físico o eléctrico, que es tangible, se integra con el mundo de lo sutil, con lo que llamamos el campo etérico, el campo emocional, el campo mental y cómo a su vez esos tres campos simplemente componen lo que llamamos el campo de la personalidad. Pero vamos a ir mucho más lejos diciendo que

ese campo de la personalidad es apenas el campo de la sombra o de la apariencia; no

es el campo de la realidad. Y que de lo que se trata en la sanación es de conectar ese

campo para hacerlo un canal conductor de la luz.

Obviamente para eso tenemos que hablar de la luz; cuando hablamos de la luz estamos hablando del espíritu y del alma en el hombre. ¿Cómo se da esa transferencia?

Miremos entonces el contexto general y vamos a partir de la célula y a dirigirnos hacia ese macro universo que habitamos:


  1. . A nivel de la célula ustedes tienen una unidad de conciencia cerebral, nuclear que es el núcleo celular. En el núcleo celular están los programas o los patrones de organización que heredamos.

  2. Luego viene el plasma electrónico activado, la unidad de inteligente que permite la traducción de todas las señales o programas que parten del núcleo y es allí donde se realizan la síntesis de proteínas.

  3. Después viene la membrana celular que representa la piel, la interfase, el equilibrio entre la neurona y su medio ambiente, el medio de comunicación con el ambiente y esa interfase está comunicada por el retículo endoplásmico, con el citoplasma y se conecta directamente con el núcleo.

De tal manera que nosotros vemos una célula, pero si la desenrollamos no veríamos tal cosa como núcleo, citoplasma y membrana, sino que veríamos una membrana infinitamente enrollada sobre sí misma que se proyecta a la membrana celular externa. Lo que veríamos es un retículo, de tal manera que lo que está ocurriendo en la célula es un fenómeno de membranas. Pero si prolongamos más allá de la célula, vamos a los tejidos, vamos al mar primitivo y vamos a la piel, nos vamos a encontrar que es conexión de la misma red. Y cuando estudiamos las características de esa red vemos que, a pesar de ser la misma red, esa red se especializa. Y cuando se especializa los tres cerebros se manifiestan de una manera global sobre el cuerpo, de tal forma que tenemos un cerebro de soporte o de sostén. Ese cerebro es la unidad de colágena, es un cerebro más primitivo.

Vamos a ver que como es un cerebro, no es de sostén. Lo llamamos así, pero es un

cerebro de conducción y de procesamiento de información: procesamos información a nivel de las células de colágena. Luego tenemos un cerebro de nutrición, un cerebro de perfusión que llamamos la red endotelial. Después tenemos un cerebro que es el cerebro neural propiamente (es el cerebro eléctrico) y es el cerebro de recepción, procesamiento de la información. Si lo fuéramos a ver en términos que nos permitan una comprensión mucho más universal diríamos que tenemos un cerebro que representa la dimensión de la materia en nosotros, es el cerebro de la colágena y la colágena es una red inteligente extendida por todo el cuerpo se comporta como una membrana inteligente que también procesa la información a través del efecto piezoeléctrico.

Veíamos entonces que el mundo de la energía es el mundo del sistema vascular, es el

mundo de la red endotelial y de la red vascular, es el mundo de la perfusión, es el mundo del bombeo de la energía, ya no solo de la materia, sino de la materia en movimiento que genera campos o energía. Y tenemos un mundo que representa la información, que es el del sistema nervioso central. Cuando integramos esos mundos

vemos que ellos se integran a través de patrones de pulsación rítmica que llamamos conciencia. Qué es la conciencia?. Es aquello que integra todas esas redes de materia, energía e información en el seno del organismo. Ya lo estamos viendo en un ámbito casi que biológico, periférico.

Pero eso es simplemente una estrategia para remontarnos a un ámbito mucho más sutil y, ¿cuál es ese ámbito más sutil? La red de colágena, la red de colágena es un soporte y un resonador del cuerpo físico etérico. El cuerpo físico etérico es otra unidad de conciencia, es una red más sutil, pero es también una red que está compuesta por una red de nadis, de interfase con los meridianos de acupuntura, los puntos de acupuntura, de sitios de cruce. Es decir, es un tejido donde los hilos se van cruzando y van haciendo zonas de refuerzo en los que hay más información, más energía, a veces más materia también, y a eso lo llamamos cuerpo físico-etérico. Ese cuerpo físico-etérico es doble, pero realmente el cuerpo etérico es el molde del cuerpo

físico. Lo menos importante es el cuerpo físico, es ahí donde nosotros trabajamos aún como médicos de bioenergética, aún como médicos alternativos. Pero si lo vemos en serio en la perspectiva de lo que el hombre es realmente, la materia es la hipótesis, la realidad es la energía y esa energía está circulando a través de los espacios vacíos entre las moléculas que conforma todo lo que llamamos la red de nadis. La red de nadis es un sistema nervioso sutil y un sistema vascular sutil que está sosteniendo o soportando los otros sistemas. Digamos que si ese patrón de organización de la información se perdiera, el tejido perdería su esestructuraY realmente es lo que nos pasa cuando nos confundimos, cuando el sistema se desorganiza, cuando tenemos una crisis de pánico, cuando tenemos un campo emocional que no podemos procesar, cuando tenemos una ruptura de la red de colágena de la energía física, por ejemplo; entonces se desestructura o se rompe la red de nadis. Y cuando se rompe la red de nadis perdemos el autoreconocimiento y perdemos la integridad.

Esto quiere decir que desde la perspectiva de la conciencia, lo que nos interesa para

llegar al cuerpo físico es la red etérica, la red de nadis. Esa red es virtual, pero tiene un efecto real como los números negativos en las matemáticas. No la podemos medir, no la podemos pesar, ni fotografiar, pero sí la podemos utilizar. Lo más importante en

medicina son esas cosas que no se ven; eso invisible. Entrar en ese código de lo invisible, demostrando que a través de la interacción con ese mundo invisible tenemos efectos terapéuticos. Realmente es una aventura apasionante. No existe ningún órgano, no puede existir, sin que exista un patrón de organización de la información en el plano etérico que le sirva de molde o de instrumento para que el órgano se organice.

Cuando el órgano se desorganiza es porque se ha desestructurado en parte la red

etérica.

Miremos un poquito en una célula. Cuando una célula se desorganiza, empieza a producirse fuera de tiempo y de lugar factores que pueden desencadenar proliferación

celular, o pueden provocar un tumor. Esos factores no son anómalos porque existen en la célula. El factor de crecimiento de fibroblastos es negativo o malo, no; es malo fuera de tiempo y fuera de lugar. Quiere decir que cuando las células pierde el patrón de organización espacial y temporal. Ya hemos visto que están integrados y si se desorganizan en tiempo no pueden organizarse en el espacio. Cuando una célula desorganiza su “timing”, su frecuencia y su tiempo, desorganiza su espacio. Y vamos

ver cómo se organiza el espacio. Ustedes tienen una energía parásita que saca a la célula de su patrón oscilatorio normal. De hecho a comienzos del siglo Lakovsky inventó aparatos bellísimos osciladores para restaurar en una banda de frecuencias muy amplias la oscilación celular normal. Y, a comienzos del siglo, L’ Salpetriere en París hizo experimentos muy bonitos en los que demostró curación de casos muy avanzados, aún de cáncer, utilizando esos osciladores para retroalimentar la célula con oscilación normal.

Entonces asumamos que la célula pierde su oscilación normal. Eso genera un patrón de desorden mórfico que hace que la célula se vuelva monstruosa; y cuando la célula se vuelve monstruosa, normalmente el núcleo se vuelve monstruoso también. Y ¿qué es lo que ocurre cuando la célula cambia de forma?

Cuando cambia de forma cambia el lugar de exposición de los factores de crecimiento a nivel del genoma, de tal manera que cuando la célula tiene una forma, el factor de crecimiento de fibroblastos está escondido. Pero cuando cambia de forma el factor de crecimiento de fibroblastos expone sus receptores y los receptores de membrana para activar factores de crecimiento, también se exponen. De tal manera que la forma está determinando la función. Eso está demostrado en biología molecular, no es que una disfunción altere la forma, sino que también una dismorfia está alterando la función. Eso está en resonancia. De tal manera que todo aquello que pierde su resonancia, su conectividad, su imagen mórfica, pierde la posibilidad de auto-reconocimiento. Eso está ocurriendo a nivel celular.

Pero ocurre también en la historia de la terapia neural. Qué es una cicatriz? Una cicatriz es algo que crea una dismorfia o dismorfismo energético que actúa como un corto-circuito y que induce trastornos de auto-reconocimiento. Una cicatriz psíquica es exactamente lo mismo. También tenemos heridas por armas de fuego psíquico, hay armas de fuego a nivel psíquico que literalmente queman nuestras redes en un campo más sutil. Lo que pasa es que mientras más sutil, más alta la frecuencia y mientras más alta la frecuencia mayor la inclusividad. La capacidad de transportar información depende de la frecuencia (las más altas frecuencia llevan más información). Esto los homeópatas lo saben, de tal manera que es mucho más grave un campo interferente mental que un campo interferente físico. Y es tanto más grave, cuanto que nosotros no le asignamos ese valor y obviamente nos descuidamos. Y tanto más grave por cuanto el organismo no es capaz de defenderse de esas altas frecuencias.

Entonces tenemos: Núcleo, citoplasma, membrana, red de colágena, red endotelial, red neural, cuerpo físico etérico, cuerpo emocional, cuerpo mental. Todos son redes cerebrales, son cerebros procesadores de información. Todos son membranas (la vida

es un fenómeno de membrana para procesar la información): las membranas más densas se vuelven nucleares, las membranas más laxas se vuelven citoplásticas o tejido de conexión y las membranas intermedias actúan como los canalizadores de la

información. Esto quiere decir que hay canalizadores de la información, o de la perfusión en un sistema, que son todas las fases intermedias; a esas fases intermedias

las llamamos interfases. La interfase fue conocida en auriculomedicina como el tejido

medio que es el mesénquima básico. Pero así como hay un mesénquima básico en el

seno del organismo, también en el seno del organismo total (incluido el cuerpo físico,

emocional y mental) hay un mesénquima básico. Es decir, hay un agente de conexión

de relación que es el campo emocional o cuerpo emocional, porque el cuerpo emocional es la interfase entre el cuerpo mental y el cuerpo físico-etérico.

Es a nivel del cuerpo emocional donde nosotros encontramos las más graves interferencias. Eso quiere decir, por su inclusividad, que las interferencias del cuerpo

emocional forzosamente van a dar una interferencia del cuerpo físico-etérico.

Primera Ley: No existe una interferencia en un cuerpo superior que no afecte el cuerpo etérico y por consiguiente la materia.

Segunda Ley: No existe una interferencia en ninguno de los cuerpos sutiles sin que esa interferencia afecte el cerebro, especialmente en el caso de las enfermedades crónicas.

Tercera Ley: Todas esas redes o interfases en última instancia tienen que confluir, a nivel de una membrana global de ordenamiento que es el sistema nervioso central; sistema nervioso central que a su vez tiene incorporadas las tres redes como cerebro reptil, mamífero y humano, pero también como líquido cefalo-raquídeo, como circulación de los aires vitales y como glía y como neurona. Es decir, las tres unidades están ya incorporadas a nivel del sistema nervioso central.

Propuesta general: Volver a trabajar con el sistema nervioso central entendiendo que todo lo que se da en la periferia también es un producto de una actividad o de un pensar (vamos a ampliar nuestro marco de referencia sobre el pensamiento) del cerebro, un movimiento es un pensamiento exteriorizado y un pensamiento es un movimiento interiorizado. La vida es un movimiento y la terapéutica es el reestablecimiento de ese movimiento. La manera más económica de restaurar el movimiento es buscar la información en el computador central, en el disco duro o en la memoria profunda en el SNC, en el Hardware y todo el sistema que proponemos a través de la psicosíntesis y a través de la nueva aproximación de la medicina psiquiscerebro-soma es una sistematización de la relación entre los niveles de energía, los cuerpos, los chacras y el sistema nervioso central. Esa es la propuesta básica en relación con el sistema nervioso central.

Entonces vamos a ver el cerebro en la dimensión de los puntos de cruce. Ya veíamos en los anteriores seminarios que la estrategia terapéutica es hacer cruces, lo que significa buscar sitios de máxima convergencia y redundancia de la información: donde la información se cruza hay un vórtice de energía y hay un acceso al nivel etérico.

Recordemos que una cruz está formada por cuatro puntos cardinales que representan

los cuatro grandes movimientos (tierra, agua, fuego y aire) y en el centro de la cruz siempre encontramos un vórtice de conciencia o la manera de interactuar con el campo etérico. Y como lo que nos interesa es interactuar con ese campo totipotencial, que es el campo etérico, buscamos en la práctica terapéutica los puntos de cruce. Para saber cuál es el significado de los puntos de cruce vamos a poner ejemplos clínicos. Tenemos este punto que se encuentra a nivel de la raíz del pabellón auricular. Primero tenemos que estar en capacidad de leer un punto en un sistema de información que nos permita guiarnos a través del punto. Desde este código de lectura, este es un punto que corresponde al cruce de la información de tales niveles de energía.

Entonces cuando tenemos ese cruce de información, este está sobre una línea basal que representa la parte más ancestral y basal del cerebro donde está por ejemplo el rinencéfalo. En la medida en que nos remontamos hacia arriba tenemos niveles más avanzados de la conciencia y en la medida en que descendemos tenemos niveles más primitivos. Si me encuentro un punto acá, no pongo en duda que es del cerebro reptil y al poner que es cerebro reptil me estoy relacionando con la red de colágena, con la red reticular y con la vasopresina. Es decir, tener este punto nos da la idea de una gran serie de conexiones en paralelo. Es así como trabaja el cerebro: El cerebro no trabaja secuencialmente. La lógica es una estrategia para utilizar el cerebro como una maquinaria de trabajo secuencial deductivo. Pero eso no es cierto porque el cerebro trabaja en paralelo. De tal manera que cuando ustedes están en este punto, este punto, este punto no es este punto, es un tronco que tiene miles de ramas y miles de frutos. Un punto de cruce es un tronco de la circulación de la energía, a través de la cual pasa la savia para múltiples ramas, para flores, para frutos, para muchas cosas. De lo que se trata es de localizar en la terapéutica esos ejes energéticos. Dónde está el centro? El centro del tronco está donde puedo acceder a un máximo de información, el agente distribuidor de la savia, de la energía, de la materia.



Este punto a nivel suboccipital implica el quinto chacra, implica la barrera suboccipital, el comando del sistema nervioso vegetativo, implica la formación reticular, los núcleos dopaminérgicos y serotoninérgicos que están exactamente allí debajo, implica la energía ancestral y la red de colágeno. Es así como trabajamos, permitiendo al cerebro que haga su trabajo en paralelo, que trabaje en paralelo. Pero para que el cerebro trabaje en paralelo, debemos tener la información que se lo pernita porque aquí estamos en un código de sintopisidad; en esta sintopia confluyen múltiples informaciones en un código de sincronicidad al mismo tiempo y en paralelo estamos colindando una gran cantidad de informaciones. Obviamente cuando veo este punto, entonces aquí al lado derecho estoy viendo a su mamá, porque ahí es el sitio donde se deposita la imagen materna. Pero obviamente si estoy viendo la mamá a estas alturas a este nivel basal, es distinto que si estoy viendo a la mamá por allá arriba en el VII; ver a la mamá en el séptimo no es lo mismo que mamá en el primero, que mamá en el cuarto o que mamá en el tercero. Así todas las informaciones tienen códigos de lecturas que se desplazan a través de esas columnas básicas y nos traen informaciones más esenciales.
El sistema de Bandas y columnas en sanación

Entonces vamos a mirar en la perspectiva del sistema nervioso central para la sanación:



  1. El séptimo y primer centro ocupan la máxima superficie y son el eje I-7; el séptimo centro ocupa toda esta zona coronal (prácticamente toda la zona coronal está irrigada

por el séptimo centro). De hecho cuando estamos mirando esta zona nos encontramos aquí con la representación de la vejiga a nivel de la somatotopía de Hamer, nos encontramos a nivel de los cuernos occipitales, la zona del mesodermo renal y la unión vesical y del riñón está representada en esta región, que eso tiene su correspondencia. Cuando miramos el eje I-7 está en esta forma, está cambiando de dimensión y a nivel central ha cambiado su geometría. Y este tipo de mudra o de maniobra no solo relaciona el séptimo con el quinto centro, sino que si la palma de la mano está en la zona suboccipital, relaciona el séptimo con el primero a través de la formación reticular. Tenemos el otro centro mayor a nivel central que es el sexto y que incluye toda la región frontal. Tenemos un punto de referencia que es el cuarto centro, el cual queda en una columna que está inmediatamente adelante del pabellón auricular.

  1. El quinto centro queda una banda que está inmediatamente por detrás de la cola de las cejas, de tal manera que pudiéramos distribuir (ya hemos visto que eso es según la función) en tres bandas en esta zona preauricular. En esta zona preauricular se encuentran tres bandas que corresponden al quinto centro, al cuarto centro y, exactamente sobre la zona auricular, sobre el pabellón auricular ……


Rayos y niveles de energía

Segundo: Que para no perderlos tenemos tres niveles de energía que son esenciales. Esos niveles de energía corresponden a lo que se llama el primero, el segundo y el tercer rayo. Para que no nos asustemos, los rayos son otra manera de hablar del movimiento de la conciencia, son expresiones de la conciencia. Cuando la conciencia se organiza, según códigos vibracionales determinados, los llamamos rayos. Se canaliza en un rayo que tiene un código vibracional que es código de la voluntad, otro rayo que tiene el código del amor y otro rayo que tiene el código de la inteligencia. En última instancia, lo que nos interesa buscar en el sistema son esas tres cosas básicas: voluntad, amor (que también tiene la connotación de sabiduría) e inteligencia, denominados primer rayo, segundo rayo y tercer rayo respectivamente.

Este es el trípode esencial con el que vamos a trabajar. Ese trípode está representado

por todo en todo el sistema energético vital integrado a través de tres centros mayores:


  1. El VII centro, que representa la energía de la voluntad, la corriente del propósito, está relacionado con el cuerpo mental;

  2. El IV centro que representa la energía del amor, la energía del auto-reconocimiento de la atracción magnética, está relacionado especialmente con el cuerpo emocional aunque no solamente; y

  3. El V centro representa la expresión de la inteligencia activa o inteligencia en movimiento. Esa inteligencia activa corresponde a Vishudha que es el quinto chacra.

Así que ya tenemos un sistema de referencia para poder orientarnos en el cerebro. Vamos a manejar la ley del tres y para manejarla tenemos que manejar los tres rayos mayores o chacras mayores y para eso debemos reconocer en el sistema nervioso central cuál es la representación de los tres chacras mayores. Entonces viene algo muy importante: si vemos la representación primero en las columnas, nos encontramos con la columna del cuarto centro en toda la región preauricular; esa columna del IV que se comunica cuando ascendemos con el 20 VG en el séptimo centro. Allí encontramos un corazoncito, en el interior del chacra un loto de doce pétalos. Digamos que este punto es tan importante porque es un punto de centro, reunión de la energía metabólica que viene del hígado y de la energía magnética que viene del corazón, de tal manera que en este punto se unen todas las energías (eléctrica, magnética y reticular) no solo porque el hígado es la madre del corazón desde el punto de vista de la acupuntura, sino porque nosotros tenemos la expresión del cuarto centro haciendo esto en contacto con este punto, de tal manera que este punto no es VII-7 como la gente se imaginaría, sino este punto es VII-4 porque hay que representar las bandas, lo que significa que no hay VII-7 porque si te desplazas desde el VII-1 llegas hasta el sexto y el séptimo no tiene banda porque el séptimo es el gran receptor de todas las energías; no tiene una expresión vertical en el cerebro, sino en el canal central que es Sushumna. Si pudiéramos hablar de la expresión VII-7, es toda la energía que asciende, se interioriza y desciende por todo el canal central de la columna vertebral o de la médula espinal buscando de nuevo el primer centro.

Entonces podemos dirigir las energías ordenadamente hacia el séptimo centro para lograr la síntesis. Tenemos algo muy importante en este punto, este punto sirve para las adicciones (es uno de los más importantes de este centro, porque el cuarto centro recoge la energía de los chacras inferiores y normalmente esa energía la comunica, no al quinto, sino directamente al séptimo), para problemas de voluntad, para regular el sueño, nos sirve cuando tenemos que exaltar el centro epifisiario, los niveles emocionales que están alterados; de tal manera que nosotros tenemos aquí una expresión sintética de todas las energías sobre el séptimo centro y podemos trabajar en sanción sobre el séptimo centro.


Ejercicio 8: Equilibrio del séptimo centro: Paciente sentado; Es dirigir las energías ordenadamente hacia el VII centro para lograr la síntesis. Consiste en lo siguiente:primero se cruzan las manos, se pone la mano derecha arriba y la izquierda abajo sobreel séptimo centro a nivel del 20 VG y eso representa un equilibrio de la energía de síntesis. Luego se emplean los dedos como antena, normalmente los dedos se dirigen hacia el cuarto centro en el terapeuta. Ese es el mudra de equilibrio del séptimo centro.

Y lo otro que vimos esta mañana es colocar los dos dedos pulgares a nivel del séptimo centro, es decir en el cruce o la conjunción del séptimo y el cuarto y empezar a hacereste movimiento que conecta primero la zona fronto-temporal y la zona frontal, la zona fronto-temporal que se da hasta la raíz de las orejas y luego invierten y hacen el control hacia la zona occipital de esta forma. Esa es una manera de equilibrar o de garantizar el control por las energías del séptimo y del cuarto centro.

Vamos a ver que uno de los grandes líos en la terapéutica es que las energías de la voluntad entran en ficción con las energías del amor; es decir, lo que yo debo entra en conflicto con lo que yo quiero. Ese deber en el sentido de tener un propósito o una voluntad de hacer, frecuentemente no podemos realizar nuestros propósitos porque nuestros deseos nos enredan y nos interfieren. De tal manera vamos a ver en la sanación que es muy importante armonizar las llamadas energías de la cabeza y del corazón. Eso significa armonizar las energías del séptimo centro y del cuarto centro, lo que a su vez se traduce en armonizar las energías del primero con las energías del segundo rayo. Ese es el tipo de armonizador que logramos. Vamos a ver dentro de todo estos movimientos, que es posible realizar movimientos entre distintos centros. Alguien preguntaba, por ejemplo,

¿Cómo hacemos para que en estos procedimientos no nos contaminemos?

  1. Lo primero es que si quieres ser sanador tendrías que untar de paciente, te tienes que contaminar. No es posible ser aséptico.

  2. Lo segundo es que si te alineas, la energía del paciente circula a través de tí, pero no sequeda en ti, no hay ninguna obstrucción.

  3. Y lo tercero es que la primera norma dealineación es la correlación entre la cabeza y el corazón a nivel del terapeuta;correlación que permite la comprensión amorosa. Pero la comprensión amorosa se da cuando ustedes pueden relacionar el loto de doce pétalos, que está en el centrocardiaco, con el loto de doce pétalos que está en el centro coronario. No olvidemos queel centro coronario tiene 960 pétalos más 12,: los 12 son los pétalos centrales que son los pétalos del centro del corazón en la cabeza (tenemos un corazón en la cabeza).

Cuando desarrollamos ese tipo de alineación, automáticamente se desarrolla una nueva alineación que es con los doce en el vehículo, los doce en el alma. Así que nosotros tenemos una triple alineación de tres lotos de doce pétalos si logramos llevar la cabeza al corazón, el corazón a la cabeza y mantener una línea de luz entre el séptimo y elcuarto centro. Esta es una manera de abordar este punto que es crucial,el punto que se relaciona con la energía de la voluntad amorosa, o de la comprensión amorosa,es decir, cuando el propósito y el deseo se ha identificado, se ha integrado.

Ahora vamos a ver este punto en relación con dos puntos que estábamos considerando anteriormente:

La zona de la fontanela mayor y.

La zona de la fontanela menor.

La integración de la imagen femenina y masculina se da en la línea media, de talmanera que la integración Yin-Yang o femenino y masculino se da también sobre esta zona. Así que nosotros llevamos imagen masculina desde esta zona T, desde esta zona de la fontanela mayor hasta el 20 VG y la imagen femenina desde esta zona

hasta el 20 VG.



Estas imágenes, a nivel del sistema nervioso central, se integran en el

sistema endocrino: Somos desde el punto de vista endocrino lo que es elprocesamiento del Yin y el Yang incorporado a través de nuestra imagen profunda masculina y femenina. Esa incorporación masculina y femenina se da a través de un eje que va desde este punto hasta el hipotálamo.

Séptimo centro como modulador de los otros centros y eje epífisis-hipotálamo.

Relación con bandas y columnas
Y ya no vamos a entrar en la dimensión externa de los puntos de cruce, sino en cómo los cruces se dan a nivel del SNC, cómo se dan en el interior, porque cuando vea lo de la imaginería vamos a ver que es muy importante saber dirigir esas corrientes de luz a los computadores internos. Tenemos entonces un eje que es crucial, que es el eje

epifiso-hipotalámico (mal conocido, mal escrito, todavía aún en el caso de medicina convencional). Buena parte de los problemas hipotalámicos se deben a una modulación inadecuada desde la epífisis hasta el hipotálamo; eso también quiere decir séptimo al sexto centro. Sabemos que el control endocrino depende en buena parte de la hipófisis (del sexto centro). Pero ese control está modulado desde el séptimo. La voluntad ordenante del sistema está en la epífisis. Sabemos que la epífisis

produce buena parte de las hormonas que produce la hipófisis. De lo que se trata entonces es de conocer esta modulación epifisiaria.

La modulación epifisiaria se da de la siguiente manera:



  1. . Existe un circuito de freno que va de la epífisis al hipotálamo y que actúa en el hipotálamo sobre las gonadotrofinas.

  2. . Ese circuito está activado vía melatonina.

  3. . Es un circuito protector que tiene que ver con los mecanismos de hibernación.

4. Cuando hay actividad melatoninérgica desde la epífisis al hipotálamo frena la producciòn de GNRa en el núcleo arcuato . Y si se frena la producción de esa hormona obviamente se frena el estímulo ovárico o el estímulo gonádico. Así que nosotros tenemos una cosa bien bonita que ya es una acción moduladora de freno del séptimo centro sobre el segundo. Y empezamos a descubrir que la energía no solo subía; hasta ahora en general, cuando hablamos de los centros, pensamos que la energía pasa del tercero al cuarto, del segundo al quinto, del primero al séptimo y así forman dipolos. Pero esa no es la totalidad de la verdad. Hay una verdad sumergida muy importante y es que la energía moduladora o reguladora, (si quiere inhibidora o controladora) desciende desde el séptimo hasta los otros centros. Un ejemplo de esto, desde el punto de vista neurológico son las vejigas automáticas en las cuales hay un freno de la inhibición cortical: existen muchas vías inhibidoras corticales que frenan las actividades periféricas, es decir, que tienen una acción de control en la periferia. Así que nosotros tenemos un circuito frenador o controlador que parte desde la epífisis y que regula el exceso de actividad de los centros y los modula. Miremos entonces aquí a nivel del séptimo centro que se nos insinúa algo bien claro. Digamos que él tiene un conflicto emocional, entra en la noche oscura de sus emociones, en el invierno afectivo; cuando él entra en hibernación afectiva desconecta su actividad gonádica a través de la melatonina que es la hormona de la oscuridad, pero no solo de la oscuridad externa, sino de la oscuridad interna. El entra en ese proceso de hibernación y va a frenar las gónadas. Para frenar las gónadas tiene que existir una conexión que va del séptimo centro a la hipófisis y obviamente ya conocemos la conexión de la hipófisis a los ovarios o a los testículos. Pero sabemos que esa conexión hipofiso-ovárica no se puede dar si no pasa por el quinto chacra. Eso significa que estamos insinuando que hay una conexión séptimo-quinto-segundo. Y eso es novedoso. Pero así como hay una conexión entre el séptimo y el quinto y el segundo centro desde acá, descubrimos que también hay una conexión entre el séptimo, el cuarto y el tercero y descubrimos que hay una conexión entre el séptimo, el sexto y el primero. Es decir, empezamos a descubrir que desde el séptimo centro nosotros podemos modular la actividad de los centros periféricos.

Lo que nos lleva a considerar la terapia en dos tipos de movimiento: un



movimiento ascendente y otro descendente.

Todos los movimientos ascendentes los llamamos movimientos de transmutación y todos los movimientos descendentes los llamamos movimientos de control o de transformación. Y es muy importante esto porque desde el punto de vista de la sanación no es posible hacer transmutación sin riesgo, si no se hace al mismo tiempo transformación. Es más, el trabajo debería hacerse de arriba hacia abajo para poder emprenderlo luego de abajo hacia arriba. Es

decir, los centros inferiores son despertados también desde los centros superiores con

el fin de que se puedan activar y de que puedan emerger. Y todo este tipo de connotaciones las podemos encontrar a nivel del sistema nervioso central.

Ejemplo clínico:



Integración en un paciente de la imagen masculina y la imagen femenina. Llevan la energía del lóbulo temporal derecho al izquierdo y del izquierdo al derecho. Pero esa energía se tiene que centralizar a niveldel hipotálamo. Entre el temporal derecho y el temporal izquierdo están los núcleos

hipotalámicos centrales que focalizan esa energía, de tal manera que la llevamos deambos lóbulos temporales hacia el hipotálamo y luego del hipotálamo la llevamos a la epífisis. En la epífisis recogemos la imagen femenina y masculina que están expresadas sobre la fontanela mayor y en la fontanela menor. Y, una vez que tenemos la imagen femenina recogida aquí y masculina allá sintetizadas, armonizadas, lasdescendemos a través del eje central, a través de los ejes séptimo, quinto y segundo porque necesitamos una actividad de esa imagen masculina y femenina sobre las gónadas.

Ahora viene una pregunta esencial ¿Por qué tenemos dos gónadas? o ¿Qué expresa desde el punto de vista evolutivo ese tipo de simetría? Expresa también la dualidad lomasculino y lo femenino y así hacemos las correlaciones. Así como a través del tremor integramos todo el cerebro, desde el sistema nervioso central vamos a tratar de hacerun recorrido para integrar todo el cerebro. Nos encontramos, dentro de ese recorrido,que hay una gónada masculina y una femenina. En las mujeres el ovario izquierdo procesa la imagen paterna y el ovario derecho procesa la imagen materna. Esto es bien interesante y tiene repercusiones clínicas porque cuando lo miramos en la dinámica de todo el organismo nos encontramos con que el ovario derecho y el ovarioizquierdo hacen parte de todo un circuito y que ese circuito no solo involucra a los lóbulos temporales, como acabamos de ver, imagen masculina y femenina (hipotálamoy epífisis), sino que ese circuito está involucrando toda una red de chacras secundarios que se dan a cada uno de los lados. Entonces si lo leemos en otra dimensión miramos que el ovario izquierdo está conectado con el chacra esplénico, que el chacra esplénico está conectado con el chacra secundario del pulmón que es el mismo chacra

secundario del seno, que el chacra secundario del seno está conectado con el chacra de la articulación temporo-mandibular y que el chacra de la articulación temporomandibular, conectado con el lóbulo temporal donde se procesan buena parte de las informaciones límbicas. Y esta zona está conectada con el hipotálamo que a su vez integra al temporal opuesto para que la energía que asciende por un lado descienda por el otro y así poder realizar la integración.

Cuando hacemos ese circuito, en el segundo chacra podemos tener una integración de las imágenes masculina y femenina. Ya estamos muy lejos entonces de la imagen masculina a la derecha, de la imagen femenina a la izquierda y de su procesamiento a nivel hipotalámico, sino que estamos integrando todo el cuerpo. Y si lovisualizamos desde el punto de vista de la acupuntura, encontramos que el gran integrador o nivel de integración de esta energía es lo que llamamos el Yangming, el meridiano de estómago. De la misma manera como se da esa integración a nivel central podemos encontrar integraciones entre muchos otros órganos.

El ejemplo más crítico es el del hígado. Cuando ustedes encuentran ira, odio, resentimiento, se encuentra a nivel del sistema nervioso central una representación que se da en esta zona. Alrededor de esta región ustedes van a encontrar el campo interferente producido por el resentimiento crónico, por la ira cuando está retenida crónicamente. Si ustedes analizan entonces, esta señal del rencor corresponde al territorio del primero y del segundo que es un territorio muy ancestral que está detrás de la oreja. Recuerden que adelante de la oreja tenemos tres, cuatro, cinco y aquí el sexto y lo que es retroauricular es primero y segundo; territorio que está muy mal definido: en ocasiones el primero llega casi hasta la oreja y en ocasiones el segundo invade el territorio del primero. Pero en esta zona ustedes piensan automáticamente en una energía muy ancestral. Es también la energía también de la reacción de ataque. El odio y el resentimiento se pueden convertir en violencia. Pero ustedes tienen una columna primero-segundo con una banda que es tercero. Estamos encontrando este tipo de representación. Para que esa energía se pueda movilizar se puede hacer la transferencia de la conciencia desde la columna del cuarto con banda del tercero hacia el punto siguiente. Es decir, nos vamos por la banda y, al irnos por la banda, la información del plexo solar no va a ser procesada agresivamente por el primer centro yla suprarrenal, sino que va a ser procesada comprensivamente por el cuarto centro opor el tercer centro. Entonces la va a procesar de una manera menos agresiva, aquí estamos exteriorizando.

Si nosotros logramos hacer la transferencia de este punto a la columna del cuarto, es decir, hacer que la banda del tercero se cruce con la columna del cuarto,automáticamente tenemos esta expresión. Es decir, que en lugar de estar el hígado aquí, va a estar dando información a nivel central donde la debe dar y automáticamente estamos restableciendo la conexión entre el plexo solar y el hígado a través del 18 VC(zona del timo) que da una línea por toda la parte media hacia el 20 VG. Eso quieredecir que la irascibilidad está siendo controlada por la voluntad y si no hay voluntad de control (que no es represión) realmente no podemos controlar la irascibilidad.

Ustedes encuentran el paciente con la irascibilidad, el resentimiento, con hepatopatía encuentran un campo interferente en esta zona. Esto es matemático y muy frecuente y quiere decir que el hígado ha involucionado, pasó a través de la banda del tercero a un capítulo anterior de la evolución que corresponde al primero y al segundo. El paciente se vuelve agresivo y ese comportamiento agresivo si lo logramos modular hasta elcuarto nos permite el ascenso al séptimo centro, lo que significa que si tenemos unacarga en el séptimo la energía puede descender del séptimo centro al cuarto y altercero. De tal manera que es el séptimo el que realiza la transformación y puede controlar la irascibilidad.

Cuando nosotros encontramos esta banda, pongamos al lado izquierdo este punto. Este punto representa I-1 (columna del primer centro con la banda del primero). I-1 desde la perspectiva energética, es la energía más ancestral. Pero desde la perspectiva psicológica la energía más ancestral es la energía del autorreconocimiento (psicológicamente la primera relación es con uno), de tal manera que cuando nosotros tenemos este tipo de conflicto, tenemos una desvalorización de la imagen de sí; desvalorización que es necesaria ascender porque no hay emociones, ni ganas de vivir y se asocia a problemas depresivos muy intensos. Esa desvalorización de la imagen podemos moverla descendiendo la energía de esta zona al primer centro, es decir,tenemos que volver a tocar la energía ancestal: sin suprarrenal no hay ganas de vivir.

Cuando nosotros encontramos este tipo de conflicto, frecuentemente está ya tocada la energía periférica, la energía de la suprarrenal y es necesario que toquemos la suprarrenal. Pero si tocamos la suprarrenal, no lo podemos hacer sin ascender la energía hacia el séptimo centro. De tal manera que los conflictos I-1 se resuelven a través del dipolo I-7 y es a través de ese dipolo que nosotros volvemos a ganar el control; aquí ya no estamos involucrando el sexto, el cuarto o el tercer centro, sino que estamos involucrando el séptimo. Esta es una pequeña introducción para ver como la localización a través del láser, de los mudras, de la visualización, pero también a través de la historia clínica.

Los focos o de los conflictos cerebrales no nos deben dejar en el cerebro sino llevar a hacer un movimiento global en el seno de los chacras, en el seno de todo el cuerpopara restaurar la integridad. Y vamos a ver que ese movimiento global no solo se haceen el plano energético de los centros, sino que también se hace en el plano de los pensamientos, semillas de la psicosíntesis, de las historias que se les da al paciente porque no basta con localizar el conflicto. Es necesario que la energía del conflicto se transmute, es decir, que se sublime o que se pueda movilizar. La energía del conflicto es la mejor oportunidad que el paciente tiene para ascender. Y cuando nosotros podemos entrar en esa vía transformación-transmutación, podemos darle otra dinámicaa la unidad psique-cerebro-soma. En conclusión la unidad psique-cerebro-soma es quetodo es psicológico, es cerebral, es somático, todo está en todo, no hay división entrepsiquis, cerebro y soma y esa unidad se da a través del campo etérico que sediversifica en las distintas redes, bandas y columnas que hemos expuesto en el libro “El Sendero del Alma”.

La idea es que haya una sólida sustentación y también una claridad de que estas cosas son posibles. La primera vez que las escuchamos son complejas, pero es perfectamente posible desarrollarlas. Entonces aquí tenemos el sueño del cerebro que es para anticipar el futuro y producir música. Se trata es que nosotros escuchemos esa sinfonía interior y la podemos reproducir.

Tenemos una nueva visión del cerebro ya no es la visión tradicional que hemos tenido, donde las somatotopías son orgánicas, sino que tenemos la posibilidad de desarrollar una sistematización de las somatotopías funcionales. Aprovechando esta gráfica,vamos a permitirnos establecer el asunto de las bandas y de las columnas.





I columna

II columna

III columna

IV columna

V columna

VI Columna




Sexta banda

Quinta banda

Cuarta banda

Tercera banda

Segunda banda

Primera banda

las glándulas endocrinas y sobre cada uno de nuestros órganos.



Entonces no olvidemos ese papel integrador o sincronizador que tiene el cuerpo etérico; el cuerpo etérico no solo nos integra individualmente a través de sus modalidades vibracionales, sino que se integra con el cuerpo etérico planetario. En esa integración con el cuerpo etérico planetario permite esa realidad de la unidad que han buscado los místicos todo el tiempo o la humanidad hace mucho tiempo, cuya falta de adquisición o de que tengamos claridad de que somos uno con la naturaleza, que somos continuidad de un solo cuerpo es la causa de buena parte del separatismo, de las guerras, de las divisiones y de todos los desastres que tenemos a nivel humano; simplemente porque no sabemos lo que somos porque no nos hemos identificado con el cuerpo físico y ni siquiera hemos accedido a esa primera octava que denominamos el cuerpo etérico que es parte de la personalidad.


  • El Cuerpo Astral.

El segundo cuerpo de la personalidad es el astral y hay mucha confusión respecto al cuerpo astral porque, entre diferentes autores, en la literatura y en diferentes escuelas, hay diferentes concepciones del cuerpo astral. Para la escuela tibetana, la escuela trans- himaláyica, el concepto de cuerpo astral es totalmente diferente al concepto de cuerpo astral para algunas de las escuelas teosóficas. Para Stainer, por ejemplo, es claramente diferente el concepto de cuerpo astral del que se tiene en este tipo de escuelas. Pero, para que tengamos un código de lectura, podemos equiparar el cuerpo astral con el cuerpo emocional (el cuerpo astral es el mismo cuerpo emocional) y no es el cuerpo de los astros el que permite una resonancia trascendental, sino el cuerpo emocional que está hecho de los propios deseos, las emociones, las aspiraciones, los amores y desamores, los odios y todos esos patrones vibracionales más o menos caóticos, coherentes y organizados son los que están estableciendo esa unidad vibracional que llamamos cuerpo astral.


  • El Cuerpo Mental.

Cada uno de estos niveles es doble, son bipolares: El cuerpo físico es como la sombra



del cuerpo etérico. Los niveles del cuerpo astral son el nivel inferior y el superior, siendo el nivel inferior la sombra del nivel superior. Y los niveles del cuerpo mental son la mente concreta y la mente abstracta o la mente inferior y la mente superior. El conocimiento de estos niveles es muy importante porque se asocian a los chacras:

  • El astral inferior es procesado por el cerebro procesador de las emociones instintivas, heredadas de los animales, donde rige el instinto de supervivencia, la lucha por el territorio, la reacción de ataque o huida y está determinado por el plexo solar. Y a su vez el plexo solar está siendo procesado en su información por el páncreas. Ustedes van a ver qué tan frecuente es en la clínica encontrar disfunciones etéricas pancreáticas cuando el hígado, el estómago o el bazo están enfermos porque él es como el cerebro que procesa la información desordenante del cuerpo emocional y la transfiere al cuerpo físico-etérico a través del hígado, el estómago o el bazo.

  • El astral superior en el seno de nuestro vehículo está generalmente vehiculado por el cuarto centro. Esto implica que buena parte de la acción del sanador o del terapeuta en sintergética es buscar la transmutación de la energía del tercero al cuarto centro, es decir, ascender al paciente de la dinámica del recibir a la dinámica del dar, es decir, salir de la pregunta ¿Qué espero yo de la vida? y pasar a la pregunta ¿Qué espera la vida de mí?. En el plexo solar generamos buena parte de nuestras dependencias. Prácticamente todas nuestras dependencias se dan en el plano emocional. Uno no depende de la marihuana, sino de las sensaciones, emociones y sentimientos que la marihuana provoca, ni de la cocaína. Uno no depende del azúcar o de la comida, sino de la sensación de saciedad. En la sociedad de consumo no nos venden carros, eso no es cierto, sino nos venden la imagen del carro con un vieja bien bonita; es decir, la gente no compra un carro sino la sensación de poder o de importancia. Por eso el hombre de Marlboro que se murió de cáncer iba en un caballo blanco cruzando ríos que es el símbolo del poder del astral y de la libertad; de toda esa fuerza que realmente está dentro de los arquetipos del inconsciente. Desafortunadamente los psicólogos que trabajan para las multinacionales saben mucho más de los patrones de personalidad que todos los psicólogos del mundo y que todos los otros médicos y por eso nos utilizan.

Es el momento en que nosotros empezamos a aprender de esos arquetipos, porque se trata ya no solo de ver a un paciente, sino de manejar esa dinámica emocional de los arquetipos del inconsciente colectivo a los que tenemos que regresar. Tenemos dentro de estos tres cuerpos que el cuerpo mental es doble también: Tiene cuatro niveles inferiores y tres superiores; y el cuerpo físico es doble: Tiene cuatro niveles superiores y tres inferiores. Los niveles inferiores en el cuerpo físico son los estados que conocemos de la materia (sólido, líquido y gaseoso), ese es el cuerpo físico denso; a partir de esos estados vienen los cuatro niveles etéricos que entran en resonancia con los campos electro-magnéticos, con el sonido, con el color, con la luz y obviamente con la imaginación.

Una imagen es el instrumento que utilizamos para interactuar con el vehículo etérico y es un patrón de organización de una idea que se ha revestido de sustancia mental inferior. Esto quiere decir que el mundo de las ideas es el mundo de la mente superior. Pero para que una idea se vuelva un pensamiento tiene que vestirse con el vestido de la mente inferior, tiene que ponerse en el envase de la mente inferior. Digamos que la idea es como el agua y que la mente inferior es como el recipiente para que la idea se convierta en un pensamiento activo. Pero enseguida el pensamiento se dinamiza con la energía emocional, sigue descendiendo y pasa por el cuerpo emocional: si pasa por el cuerpo emocional superior, esa imagen hace parte de un ideal y si pasa por el cuerpo emocional inferior, esa imagen se convierte en un deseo que produce apego. Pero miren que es la misma idea, de tal manera que las misma idea o el mismo patrón de organización puede ser involutivo o evolutivo según el tipo de materia que se cargue al pasar por los cuerpos. La idea se va a cargar de aquella materia en donde nosotros tengamos la conciencia. Por ejemplo, si yo tengo la idea de curarte, pero si yo tengo la conciencia en el bolsillo, en el plexo solar y en lo que me van a pagar, obviamente esa imagen terapéutica va a ser diferente de aquella en la cual, de una manera impersonal, con un criterio real de servicio en el que está involucrado el segundo rayo y el corazón, voy a producir ese tipo de terapéutica. Así que los métodos pueden ser iguales, pero los resultados pueden ser totalmente diferentes según el instrumento a través del cual está pasando esa energía fundamental de la idea.



Norma general: la energía del pensamiento....... en blanco y negro no tiene acción, es invisible para el cuerpo etérico. El cuerpo etérico necesita una idea dinamizada a través de un pensamiento que se ha cargado de emoción y se convierte en una imagen. Dentro de las imágenes tenemos imágenes más o menos difusas o más o menos intensas. Las imágenes intensas son aquellas que están cargadas en el cuerpo emocional y las imágenes que tienen una carga emocional débil, que no tienen aprecio, amor, consideración, consagración, generosidad y que no involucran un ideal plasmado en el cuerpo astral son imágenes muy débiles que no

bastan para ejercer un efecto terapéutico. ¿Cómo podemos denominar una imagen que es activa y sanadora sobre el cuerpo etérico?, ¿Qué tipo de energía la caracteriza? Es la energía de la compasión; compasión, luz y amor, es amor iluminado, amor con claridad, amor con propósito o comprensión amorosa.

De tal manera que no se trata de volverse técnicos de las imágenes, de ir a un curso para aprender diez mil técnicas de imaginería, sino de que la imagen sea propia, personal, original o auténtica y que sea de corazón, es decir, que sea guiada por el corazón que es el centro que guía al sanador en general.

Importancia del cuerpo mental superior: Este cuerpo es el lugar de expresión de ese patrón de organización de la conciencia que llamamos el alma. Si pudiéramos hablar que el alma tiene un lugar, obviamente ese es un lenguaje figurativo porque aquí las nociones de espacio y de tiempo como las consideramos no tienen sentido. Pero para comprenderlo vamos a asignarle un lugar al alma (si pudiéramos asignarle un lugar donde el alma repercuta sobre su instrumento) tendríamos que decir que el alma está entre el quinto y el sexto nivel mental superior o en la tríada superior, en la triada de la mente superior. Es ahí donde se ubica el alma y los pétalos del alma. Es muy importante porque de pronto alguien hace sanación diciendo “invocamos el alma, nos alineamos con el alma” y, entonces, si realmente no hay un contexto en donde haya un mínimo de comprensión de lo que eso significa, entonces no va a ser tan activa su alineación. Si ya hay un contexto, realmente habrá más profundidad e intensidad en la alineación.

De lo que se trata entonces es de ver que el alma está en contacto con Manas que es



el fuego del espíritu y se expresa como mente superior o mente universal. Quiere decir que nuestro mental superior está en contacto con la mente universal a través del fuego de manas, siendo manas la expresión de la inteligencia de Dios. Eso significa que también tenemos que encontrar una expresión para el amor de Dios y a esa expresión del amor de Dios la llamamos “duni”??(no entendímos lo que dijo, pero fue algo como duni...??) y tenemos que encontrar una expresión de la voluntad de Dios. Miren que ya nuestra concepción de Dios es más amplia, no estoy hablando del anciano de los días, o del Dios de una u otra religión, sino de ese Dios universal que se expresa como materia, energía, información o conciencia y es el espíritu que une la gran cadena de la vida y de la creación. Entonces la voluntad de Dios es atma y esos tres niveles constituyen la llamada triada espiritual cuyo interés para nosotros es solamente en el caso de la restitución porque en este caso, que es la ciencia de ayudar al bien morir, el sanador debe saberse poner en contacto con la triada espiritual a través de un puente de luz que se llama el antakarana y que le permite un contacto directo con la triada espiritual.

Este contacto directo con la triada espiritual significa tener acceso a la energía de los

pioneros de la raza, de todos aquellos que nos precedieron en el sendero de la evolución, de todos aquellos hombres y mujeres de todo el mundo, de todas las religiones, de todas las épocas, que llamamos santos. Es decir, nos permite entrar en comunicación o en la llamada comunión de los santos que no es asunto de propiedad de una religión particular, sino que es la comunión de las almas cuando las personalidades han alcanzado determinado grado de perfección y han logrado determinados grados de expansión de la conciencia. Todo este sendero se refiere, entonces, a la expansión de la conciencia: empezamos con la personalidad, pero la alineación de los cuerpos permite la coherencia, la coherencia permite el pasaje de la luz y el pasaje de la luz permite la expansión de la conciencia. Tenemos así lo que llamamos la triple personalidad, tenemos en la cúspide del cuerpo mental superior el alma, de tal manera que vemos un triángulo abajo (triple personalidad) y un triángulo arriba (triada espiritual), lo que quiere decir que hay un lugar de transición que es el alma. El alma es el agente de contacto entre la personalidad y el espíritu y es también el vórtice de conciencia que surge de la interacción entre los dos: materia y espíritu interactúan. No olvidemos que todo espíritu es la ley del uno y que la materia es una modalidad del espíritu inmerso en una vibración más baja. Pero todas son octavas vibracionales del espíritu. Cuando el espíritu más elevado interactúa con su sombra en la materia, el espíritu más denso, surge un vórtice de información que llamamos conciencia. Y esa conciencia asume un patrón de organización que varía de una forma a otra, que varía de las piedras –porque ellas también tienen un alma- a los animales, los vegetales. Todos los reinos (animal, vegetal y mineral) tienen un alma, participan a través de la red etérica de esa corriente vibracional del espíritu. Cuando lo miramos en el plano humano tenemos que empezar a conocer cómo se relaciona el alma con nosotros.
Conexión con el alma y desarrollo de los chacras:

Cuando el cuerpo mental en el hombre avanza y evoluciona a través del contacto con el alma se vuelve una expresión del espíritu, de la voluntad espiritual del propósito y de la creación. Quiere decir que se vuelve una expresión de atma. El cuerpo astral, en la fase superior del desarrollo, se vuelve una expresión de Buddhi y está relacionado con Buddhi que es un vórtice de conciencia donde tienen su existencia los maestros de sabiduría. Conectarse con el maestro, ya no con el maestro interior que es el alma, sino con el maestro del ashram, entendiendo ashram no como un edificio en el Tibet sino como un vórtice de conciencia; ese contacto se logra porque el cuerpo astral superior entra en contacto con Buddhi. Entonces se limpian las emociones, los deseos, los apegos y las programaciones. El deseo inferior se transmuta en aspiración y las ideologías se transmutan en ideales (que son cosas muy distintas), de tal manera que empezamos a vivir de otra manera porque estamos en conexión con Buddhi. Y la conexión con Buddhi es una conexión con el maestro o con los maestros, con los guías. Cuando hablamos de los grandes devas uno no tiene un gran contacto con el deva porque lo invoca o porque sí, sino que eso se ha logrado a través de la pureza de vida o pureza de vida es pureza magnética que es una de las condiciones claves del sanador.



Si tu intención es pura y tu vida es pura, automáticamente asciendes la vibración de tu cuerpo emocional hacia el emocional superior.

Esto hace que tu vibración se eleve hasta lo que vamos a llamar el átomo astral permanente. El átomo astral permanente se pone en contacto con los pétalos de amor sabiduría en el alma, ya vamos a ver que el alma no es tan abstracta, sino que hay toda una ingeniería, es decir, que hay todo un patrón de organización mórfica en el alma, que nosotros podemos utilizar en la sanación y es necesario conocerlo, si queremos hacer una sanación. Y a su vez, los pétalos de amor sabiduría del alma, por línea de resonancia de rayo, están en relación con Buddhi y Buddhi está en relación con el ashram1 al que ustedes pertenecen; cada uno de nosotros pertenece a un ashram y su alma está evolucionando dentro de una corriente o una ramificación de un tronco que llamamos un ashram y hay siete de esos troncos fundamentales o de esos vórtices de conciencia y, aunque no lo sepamos y estemos allá en la periferia, en el último influjo, estamos influidos y vivificados por esa energía del ashram o vórtice de conciencia al cual pertenecemos.

Eso es muy bonito, primero porque nos quita el sentimiento de autoimportancia (no somos tan importantes como creemos) y en segundo lugar porque nos quita el sentimiento de separatismo y de soledad (no estamos solos, estamos protegidos, estamos conectados, relacionados) y eso nos restaura el genuino poder que es el de la

conectividad, el genuino poder no es el que surge del ego sino el que surge de la conexión con el alma. Cuando estás conectado con el alma, estás conectado con el maestro, estás conectado con el ashram y cuando se estás conectado con el ashram, estás conectado con Cristo como conciencia cósmica y cuando se estás conectado con esa conciencia cósmica, estás conectado no solo con el logos solar planetario sino con el logos solar y váyanse a Sirio y a las Pléyades si quieren, pero no hay que evocar los Sirios o las Pléyades para que vengan a hacer la sanación por nosotros. Ustedes son responsables de la sanación y sobre todo de la conexión. Si no aprenden a conectarse con el alma, no pidan que se van a contactar con el maestro externo, o con un deva o con el arcángel Rafael o san Gabriel. Se conectan automáticamente, aunque no lo sepan, y tienen a su disposición ese vórtice de energía cuando están adecuadamente conectados con el alma.

Entonces vamos a entrar en la visión del alma y para eso vamos a requerir un poco de

imaginación. Entonces vamos a visualizar primero la triple personalidad:


  • Visualicen un ovoide que tiene un segmento inferior, uno medio y uno superior trazando dos líneas (dibujen un ovoide y hagan dos líneas al interior de tal manera que se separen 3, segmentos):

    • . En el segmento inferior vamos a poner inconsciente inferior o profundo, el inconsciente profundo que tiene 2 estratos.

      • Uno: Aquel cuya memoria no se puede evocar conscientemente o que no se puede recordar, ese que está sumergido por allá en el averno y sin embargo nos sigue programando; ese que sale no como una idea sino como una hipertensión, como un infarto o como un cáncer, ese no se revela a la conciencia.

      • Otro que es el inconsciente superficial que son aquellas cosas que están en el inconsciente y que con un mediano esfuerzo del ego podemos recordarlas, podemos acceder a eso. Esa interfase es crítica porque una vía del desarrollo es poder permitir que las fuerzas más profundas, las de los impulsos o las de las tendencias, puedan emerger ordenadamente a través del ego y ascender al superconsciente. La liberación de esas fuerzas es algo muy peligroso porque nos puede llevar a la locura, es decir, ellas están contenidas allá, frecuentemente eso es protector, de tal manera que nosotros podemos liberarlas de abajo para arriba o de arriba para abajo.

    • el segmento medio vamos a poner el consciente y

    • en el segmento superior vamos a poner superconsciente.

En el vértice del ovoide superior vamos a poner el alma, en la periferia del ovoide vamos a poner el inconsciente colectivo y en el punto del centro, es decir en la franja media, vamos a colocar el ego.

Cuando las liberamos de abajo para arriba corremos el gran riesgo que se desborde el

río y nos inunde y nos lleve la corriente. Esto es lo que hacemos, por ejemplo, con el

LSD, con el yagé y con todo ese tipo de ceremonias. Estamos trabajando de la materia al espíritu. A algunos les puede sonar la flauta, seguir la flauta si encuentran a alguien que sea un apoyo correcto; pero ese es el terreno de nadie, el terreno del despeñadero en donde ocurren grandes accidentes. Nosotros tenemos en la consulta grandes catástrofes porque esa fuerza está relacionada con la fuerza del espíritu en la materia, es una fuerza espiritual y a esa fuerza del espiritu en la materia la conocemos como la fuerza de kundalini. Kundalini hace parte de una triada de fuegos que son



  • el fuego superior del espíritu que llamamos fohat; el fuego de la conciencia o fuego del alma que

  • se expresa como movimiento a través de la red etérica y que llamamos prana con sus cinco modalidades de prana que corresponden a los 5 movimientos de la conciencia; ese es el fuego de la conciencia, de tal manera que la conciencia se moviliza en el seno de nuestro instrumento como prana.

  • Y un tercer fuego, el fuego de la inteligencia activa, el fuego de la materia, que llamamos el fuego de Kundalini.

El método del sanador es trabajar desde el fuego superior hacia el fuego inferior. Y ese método permite la sublimación que no es la destrucción de las energías inferiores sino su canalización y su transmutación a un nivel superior de la conciencia. Todas las energías que llamamos inferiores simplemente son los arquetipos físicos de energías más ordenadas y más perfectas que son los arquetipos universales. Digamos que esas energías inferiores son el combustible que permite el ascenso de la materia al espíritu y sin la fuerza de esos impulsos y esos deseos no podríamos ascender. Lo que pasa es que esos impulsos y esos deseos desembocan y destruyen al ego si no tienen la compensación de la energía descendente. El ego asciende y expande su conciencia cuando la energía ascendente se encuentra con la energía descendente. Y cuando eso ocurre, el ego se vuelve un agente del alma, se vuelve un reflejo del alma (como es arriba, es abajo).

Decíamos que el espíritu interacciona con la conciencia, con la materia y surge la conciencia que es el alma de todas las cosas. Pero ya en el seno de la personalidad ocurre lo mismo: el inconsciente profundo interactúa con el superconsciente y de su interacción salta la chispa de la conciencia en el ego. Y cuando el ego es consciente, ese ganar conciencia automáticamente lo alinea con el alma y se vuelve un reflejo del

alma y a eso lo llamamos la alineación. Entonces lo que alineamos es la triple personalidad y lo que se tiene que alinear es el cuerpo físico con el cuerpo de energía.

Vamos a ver en la práctica de la sanación qué es lo que tenemos que hacer cuando un

órgano se sale del comando de su chacra, hay que volver a ponerlo en contacto con su



chacra.

  • Primero con el chacra secundario y luego con el chacra primario.

  • Segundo, tenemos que alinear el cuerpo etérico con el cuerpo emocional y aquí es donde ocurre la mayoría de los problemas en el caso de la sanación.

  • Tercero, tenemos que alinear el cuerpo emocional con el cuerpo mental para que nuestra mente o jinete vuelva a tener control sobre su caballo, las emociones, para no ser derribados por el caballo.

  • Cuarto, tenemos que unificar la triple personalidad. De tal manera que ahí se ven cuatro movimientos de unificación que representan los cuatro movimientos del cuaternario: la triple personalidad se alinea y cuando se alinea, el director de orquesta pone en resonancia todos los músicos y todos los instrumentos y se escucha una sinfonía. Ya no somos una burundanga de instrumentos que cada quien toca desafinadamente y a destiempo, sino que se sincronizan los tiempos y se sintonizan. Realmente cuando somos una personalidad integrada rescatamos la unidad, y solo en el seno de esa unidad se puede revelar el alma. Quiere decir que el propósito de la sanación no es una tecnología externa, sino un trabajo interior profundo y, en la medida que uno lo logre realizar, en esa medida logra sanar; en el sentido de la sanación que es la alineación con el alma y no en el sentido de la mejoría sintomática externa que también un mago negro lo puede hacer. Yo quiero insistir que aunque el método es igual, el contenido es diferente porque la intención es diferente, porque los cuerpos a través de los que pasa son diferentes, puede ser el mismo color azul, el mismo sonido y puede tener un efecto sobre el cuerpo físico y la materia en uno, pero el sanador espiritual tiene un efecto sobre la totalidad y no solo sobre el cuerpo físico. Es posible que alguien le salve la vida a una persona y la retenga aquí, pero es posible que eso no esté de acuerdo con el karma del alma, que lo que esté haciendo es interfiriendo el

trabajo del alma cuya oportunidad, por ley de causa y efecto, en ese momento es la restitución, es el retiro. Quiere decir que estamos muy lejos de ese ideal, pero tenemos que mirar el horizonte del ideal para poder tender hacia allá y realmente el propósito de todo este seminario es lograr integrar todo esto que hemos visto como piedras sueltas para tratar de hacerlo operativo utilizando nuestra mente en la práctica de la sanación.

A nivel del cuerpo astral los centros o chacras tienen dos tipos de movimiento uno que va de abajo hacia arriba y otro de dentro hacia afuera. Realmente si lo viéramos, ellos se mueven en tres dimensiones. Es como una rueda que gira simultáneamente en todas las dimensiones, en tres dimensiones. El movimiento de exteriorización se llama un movimiento de apertura y el movimiento de ascenso se llama un movimiento de desarrollo. Apertura no equivale a desarrollo, eso es lo primero que tenemos que aclarar; no significa que abrir un chacra es desarrollarlo porque el desarrollo automáticamente abre el chacra, pero la apertura forzada no desarrolla el chacra.

Digamos que la apertura de un chacra que no está desarrollado es como cuando se coge una flor que está en capullo y se abre a la brava, es decir que le tienen que quitar los pétalos. La apertura de los centros se da cuando el centro madura, se abre como una flor que se expande e irradia su energía hacia el astral y hace conexión con el astral mientras que la apertura forzada crea una ruptura de lo que se llaman los pelos etéricos. La red etérica tiene puntos de mayor condensación y puntos donde es más laxa, de tal manera que la red etérica podemos verla así: hay resquicios entre los nadis o los hilos y la red etérica está pulsando permanentemente. El prana que pasa a través de la red etérica es un prana pulsátil que se puede ver, que se puede describir. Cuando caiga el atardecer en un cielo bien azul miren el aura de las montañas y van a encontrar un aura azul violácea muy bonita y si se centran bien, van a encontrar que esa aura es pulsátil y van a reconocer la pulsación que va de unos 30 a 50 ciclos por segundo en los días muy brillantes y muy luminosos. De la misma manera, cuando están en las condiciones de visión adecuada que es un tipo de enfoque especial para practicar la visión etérica, el aura de la gente está pulsando y el aura de un grupo están pulsando.

Pero está pulsando al interior de una red que está haciendo esto permanentemente.

Pero hay sitios donde la red se condensa y esos puntos o superficie de condensación de la red impiden el pasaje de ciertos tipos de energía de un nivel a otro. Por eso van a encontrar frecuentemente en la literatura que cuando se habla del cuerpo etérico se habla del círculo infranqueable etérico. En unas traducciones inadecuadas de la sanción o curación esotérica del maestro tibetano se dice que el círculo no se pasa; entonces traducen “infranqueable” por “no se pasa”. El círculo infranqueable es aquella red más allá de la cual uno no puede pasar sin riesgo, porque más allá uno está desprotegido y esa desprotección ocurre cuando se rompen los velos etéricos por una apertura prematura de un chacra que es cuando se somete un chacra a un tipo de energía para el que no está preparado. Esto quiere decir que a pesar que seamos un hombre con 70 kilos de peso y que tengamos el mismo genoma y los mismos átomos,

puede haber tanta diferencia entre nosotros como la diferencia que puede haberla entre una piedra y un león desde el punto de vista, no de su materia, sino de su composición energética porque la calidad de los aires vitales o la calidad del prana que circula a través de nuestro instrumento es diferente según el nivel de desarrollo de la conciencia. Esto no nos hace superiores ni inferiores sino que somos un río y unos están en el nacimiento y otros están llegando al mar pero somos partes del mismo río, tenemos diferentes potenciales energéticos por nuestra posición, eso es todo. Entonces el prana está circulando a través de la red etérica, pero ese prana está cualificado vibracionalmente de una manera distinta: en la medida que vamos ascendiendo pudiera ir ascendiendo la frecuencia vibracional de ese prana y, obviamente en la medida que aumente la frecuencia va aumentando la capacidad de conducir o de transportar información.

El evento más frecuente en la práctica clínica en relación con el manejo de la personalidad es que hay congestiones o depleciones a nivel de la red etérica producidos por sobrecarga emocional. Ahí ustedes se juegan el 70% de sus pacientes.

Sobrecarga quiere decir sobreutilización y depleción quiere decir utilización por debajo de las posibilidades del sistema. Entonces esas son las dos cosas a las que accedemos a nivel sutil en el mundo de la sanación: que un chacra esté congestionado

o que esté depletado. Pero eso no hay que verlo, sino simplemente hacer el interrogatorio. Personas que tienen un abdomen bien prominente y que tiene úlcera gástrica y pancreatitis, que toman lo que no está escrito, ustedes no tienen que ser magos para saber que tiene una congestión en el plexo solar y no es del licor ni de la comida, no es del páncreas, no es del estómago; son subpatrones emocionales de dependencia que están relacionados con sus apegos y con su falta de disciplina debido a que el caballo es el que está manejando su vida, al jinete. Entonces ya saben que van a trabajar sobre el plexo solar, entonces saben que no van a trabajar solo sobre el plexo solar etérico, sino que tienen que ayudarle a modificar los patrones de ordenamiento y de comportamiento emocional.

A nivel de este sector tengamos en cuenta la barrera diafragmática que es un punto de

cambio de polaridad en el organismo. Por debajo del diafragma estamos regidos por el instinto, somos el hombre animal...cómo los centros se comunican primero con el astral y cómo se desarrollan o ascienden.

Uno de los últimos centros en despertarse es el corazón. Antes que se despierte el amor se despierta la inteligencia. Y eso es una cosa muy especial: la inteligencia se despierta a nivel del quinto centro. Buena parte del público está despertando su quinto

chacra, pero no ha despertado el cuarto. Cuando ustedes encuentren un hombre capaz

de servir inteligentemente, ese tiene despiertos el quinto y el cuarto centro; cuando su

propósito de vida es el servicio, ya saben que tiene despierto el cuarto y el quinto. Pero cuando se encuentren un hombre que es avaro, lleno de posesividad, de inteligencia para expandir su territorio, para controlar y para dominar, ustedes saben que ese hombre tienen despiertos el quinto y el tercer centro. Pero el despertar del quinto con un tercero muy poderosos y sin intervención del cuarto son muy peligrosos. Y eso es lo que ocurre en nuestra humanidad. Si hiciéramos un diagnóstico de nuestra humanidad desde el punto de vista de la situación energética actual, diríamos que esto es parte del sendero de la evolución, que durante millones de años hemos evolucionado y que estamos despertando el quinto centro (el intelecto, la ciencia). Por eso se desarrolla la ciencia y la tecnología de una manera impresionantemente, pero es un intelecto sin compasión, es decir no hemos despertado el cuarto centro.


Relaciones entre redes y chacras:

Miramos entonces que el ascenso no es en orden se hace a saltos.

El desarrollo de los chacras o de los centros en el seno de la personalidad se hace a saltos. La primera afirmación sobre la que hay mucha confusión es que el último centro en desarrollarse es el primero, y ahí está el misterio de Kundalini y lo del peligro de trabajar con esa energía. Solamente se puede desarrollar adecuadamente y sin peligro cuando se ha despertado el séptimo centro. Es decir, el séptimo debe desarrollarse antes del primero. Entonces ustedes dirían ¿y cómo estamos vivos?, ¿y cómo funciona la suprarrenal? Porque el desarrollo pleno es aquel que nos permite expresar todas las cualidades de la conciencia de un centro.

Pero todos los centros tienen un grado mínimo de apertura para que el prana planetario, la energía que nutre las glándulas o energía biológica, la energía física puedan pasar.

Así que el primer centro tiene un grado de apertura suficiente para nutrir todo el sistema de las suprarrenales, para nutrir la vitalidad, la energía ancestral, la energía del agua, la energía del riñón, la energía del reino mineral, pero no ha expandido suficientemente para permitir el ascenso del fuego de la materia hacia el espíritu que es el retorno al padre. Entonces acudimos al primero, para magnificar el tipo de prana de vibración inferior que va a surtir la energía ancestral y la glándula suprarrenal. Pero no tocamos el primero con la intención de despertar a Kundalini, de despertar el fuego del espíritu dormido en la materia, porque obviamente si lo hiciéramos nos quemaríamos con ese tipo de conocimiento o ese tipo de procedimiento.

Los centros se desarrollan ascendiendo a través de dipolos que se dan entre un centro

inferior, o infradiafragmático, y su correspondiente centro superior, de tal manera que el ascenso de la energía normalmente se da del segundo al quinto centro y, cuando eso ocurre, la energía puede ascender del tercero al cuarto. Pero aquí viene una cosa muy importante: Si una persona es introvertida su método de trabajo es ascender del tercero al cuarto y si una persona es extrovertida su método es ascender del segundo al quinto porque su línea de rayos cambia y el tercero y cuarto centro están en la línea del amor mientras que el segundo y el quinto están en la línea de la voluntad.

Esta es la clave de toda la endocrinología energética, y la endocrinología en sintergética es de lo más apasionante que hay porque es sencillo y simplifica de una manera enorme todo el manejo endocrinológico. Cuando esto ocurre y cuando el cuarto se despierta, automáticamente se relaciona con el centro coronario que hay en el séptimo centro, es decir, en el centro del centro coronario del Sahasrara, hay un corazón de doce pétalos. Y, cuando el séptimo centro se active y se despierte, automáticamente crea una atracción magnética desde el primero y se realiza el otro dipolo que es el 1-7. Y así tenemos en la dimensión de los movimiento de la energía la ley del tres: hay tres dipolos que son:



  • el dipolo 2-5 o el chacra ovárico en relación al chacra tiroideo o plexo

laríngeo,

  • el dipolo 3-4 o chacra del plexo solar en relación al plexo cardiaco, y el dipolo

  • 1-7 o muladhara (chacra de la base de la columna vertebral) que corresponde a la suprarrenal en relación con el Sahasrara que corresponde al séptimo centro y a la epífisis. El movimiento del segundo al quinto es el movimiento inferior que corresponde al polo metabólico motriz, a la red de colágeno, a la inteligencia activa; el movimiento del tres al cuatro corresponde a la red endotelial o red vascular mesodérmica; el movimiento del uno al siete corresponde a la red neural.

Tenemos entonces relaciones entre redes y chacras y obviamente ustedes pueden

sacar sus consecuencias:


  • si corresponde a la red neural corresponde al cuerpo mental

(dipolo 1-7),

  • si corresponde a la red vascular se corresponde con el cuerpo emocional

(dipolo 3-4) y

  • si corresponde a la red 2-5 está más relacionada con la red de colágeno y

el cuerpo etérico.

Entonces miren que vamos tejiendo el sistema de una manera lógica para poder hacer conexiones en paralelo, de tal manera que cuando ustedes ven el tercer centro, no es solo el páncreas sino en relación con la red endotelial, con el dipolo 3-4, el comando magnético del sistema, el cuerpo astral, y automáticamente le están preguntando al paciente por la modalidad de sus relaciones emocionales en la vida (apegos, dependencias, resentimientos) y se están guiando por este lado. Cuando agregamos a

esto vamos montando por capas porque realmente esta es una construcción multidimensional que si ustedes la pueden ver desde todas las perspectivas se van a simplificar las cosas. Les aseguro que no se complican sino se simplifican realmente. Insisto mucho en esta figura, es mucho más fácil ver el paisaje que tratar de describir

cada uno de esos detalles.

Hasta ahora en medicina hemos tratando de describir detalle a detalle; esa es nuestra

tendencia, la de la mente concreta o la del quinto centro: desmenuzar las cosas y separar y dividir. Pero lo importante es ver la totalidad o el conjunto y por eso la vamos a ver en varias dimensiones para que después podamos acceder al conjunto, lo que significa poder mirar esto en la perspectiva de los rayos.


Relación entre los cuerpos energéticos, los chacras y los rayos: Nuestro interrogante entonces es cómo se relacionan los cuerpos, los chacras y los rayos, y cómo podemos manejarlos; porque vamos a ver que algunas de las condiciones esenciales del sanador es el conocimiento del layayoga o ciencia de los centros; el

trabajo y reconocimiento de sus propios centros por el sanador y aprender a manejar el mecanismo de la cabeza, es decir, el tercer ojo o triángulo magnético de la cabeza. Eso significa que nos familiaricemos con este lenguaje que se vuelve sencillo si lo vemos desde la perspectiva de la totalidad. Insinuemos como punto de partida que el cuerpo astral inferior y el tercer chacra están regidos por el sexto rayo, lo que significa que el sexto rayo representa la corriente de la devoción y hay una devoción inferior correspondiente al mundo de la involución que no es malo, y otra devoción superior.

En las plantas como analogía es normal que la raíz involucione o que se dirija a la oscuridad o hacia la tierra, en tanto que la devoción de las flores es por la luz. Pero a partir del reino animal, y cuando superamos la barrera diafragmática en el hombre, las energías involutivas no se pueden desarrollar; ellas ocupan las leyes de la materia. Todos nosotros estamos compuestos de átomos, y de elementales que son esas fuerzas involutivas, pero la función del hombre es evolucionar, ascender hacia la luz, expandir la conciencia hacia la luz. Entonces tenemos que el sexto rayo puede tener una connotación negativa o inferior o una connotación superior. Cuando la connotación es negativa o inferior el sexto rayo se dirige hacia el segundo y primer centro, de tal manera que el hombre se vuelve materialista, a nivel de la expresión de

su sexualidad se vuelve posesivo (no libera, atrapa) y, en relación con el mundo, genera apegos y dependencia (la devoción inferior es dependencia y la devoción superior siempre libera). Así que el tercer centro, que es de sexto rayo, puede dirigirse involutivamente como una raíz; pero nosotros ya no somos raíces y no tenemos que regresar en el sendero de los reinos (el reino vegetal está en el segundo centro), o puede ascender desde el tercero hacia el cuarto. Pero, cuando asciende del tercero al cuarto la devoción deja de ser exclusiva y se vuelve universal, con lo que ya la devoción no es el sexto rayo sino el segundo. En la devoción exclusiva puedes ser devoto de tu maestro, pero quien no está con tu maestro está contra tí, es decir, te vuelves dogmático. Pero en la devoción universal surge la omniinclusividad, es decir, el sexto rayo se transmuta en el segundo rayo que es el rayo del amor.

Insistimos en el código del sentir, en hacer las cosas de corazón, en desarrollar el carácter, los tres niveles o polos superiores para que haya conexión con el corazón, porque el corazón es el agente del segundo rayo que es el rayo del sanador por excelencia; tan importante es que un sanador no puede trabajar sino con la energía del

segundo rayo, expresada como segundo rayo o como sub-rayo (cada rayo tiene siete

sub-rayos).

Viéndolo desde una perspectiva global, las antiguas tradiciones dicen que nuestro Dios es un fuego transmutador que llamamos el amor, hablando de Dios como esa fuerza creativa, ese patrón de organización inteligente que está en conexión coordinando toda esta creación. Y, cuando en esas antiguas tradiciones se revisa el concepto de Dios, para algunos es el anciano de los días que corresponde a la entidad que habita el planeta y que se llama un logos solar (lo que habita en un instrumento es un logos y la inteligencia que habita la Tierra y que utiliza el cuerpo físico y etérico de la Tierra es conocido como el logos planetario). Pero, a su vez, dentro de cada contexto de planetas, cada planeta tiene un logos que hacen parte del cuerpo de un logos mayor que es un contextos de contextos y que es el logos solar.

Dicen las antiguas tradiciones que el color del logos solar es azul índigo que es el color del segundo rayo y es el color que tiene todos los colores, es decir, el segundo rayo tiene siete sub-rayos. Digamos que nosotros estamos en un océano azul índigo, pero, a través de cada uno de nuestros prismas, ese azul se descompone en parte de sus colores componentes; entonces unos somos más rojitos, otros más amarillos, otros

más verdecitos, en última instancia somos hijos de esa sola luz que llamamos la luz del amor. Nos dice esa tradición que dentro de la evolución el logos solar es la segunda fase de la conciencia evolutiva, es decir, que en la creación hubo un primer logos o un primer sol. Ese primer sol desarrolló las fuerzas de la inteligencia (la actividad inteligente) que son las fuerzas de la materia, es decir, la materia no está aprendiendo sus leyes sino que las ejerce automáticamente como el efecto piezeléctrico es aquí, en las estrellas, en la cochinchilla y en cualquier lugar “efecto piezoeléctrico”. Esas leyes se terminaron de construir como hábitos de la naturaleza en el primer sistema solar. Esa misma tradición antigua, que hace parte de lo que en toda la literatura se llama la sabiduría perenne, nos cuenta que actualmente estamos regidos por la ley del segundo sistema solar que es la ley del amor o la ley de la conciencia, la ley del alma. Esto quiere decir que eso es lo que este segundo sistema solar está desarrollando y es lo que nosotros vinimos a aprender. Aunque suene muy místico o poético, la realidad más trascendental de la vida es que venimos a aprender a amar porque realmente el acto de sanar es entrar en esa corriente de aprendizaje del amor en la que nosotros estamos. Quiere decir esto que todos los rayos o expresiones de conciencia que nosotros tenemos son sub-rayos del amor; es decir, tenemos amor voluntad, amor ciencia, amor inteligencia, amor magia; realmente la energía cualificadora de fondo es la del amor y eso es lo que debe conocer el sanador porque si el sanador sabe que él va a trabajar con un rayo, trabaja con el segundo sub-rayo de ese rayo que es el rayo del amor. Ej: Si usted tiene el rayo de la ciencia o quinto rayo, ese rayo tiene siete sub-rayos, siendo el segundo sub-rayo el sub-rayo del amor, de tal manera que usted trabaja con el subrayo del amor. Pero vamos a ver que la cosa no es tan complicada cuando veamos las técnicas de alineación porque los cuerpos también están regidos por ciertos rayos.



Y un buen sanador tiene que aprender a manejar su cuerpo astral. Los mejores sanadores son aquellos que han logrado controlar su cuerpo astral a través de la pureza magnética o pureza de vida y no a través de la represión. Entonces ellos tienen

un impacto magnético sobre el cuerpo astral de los pacientes y, como la mayoría de las enfermedades tienen su origen en ese cuerpo emocional, el sanador de la línea del

segundo rayo es el mejor sanador. Veremos que nosotros podremos acceder haciendo

un estudio de nuestra vida, intuyendo en qué línea está nuestra personalidad. Viendo esto en otra dimensión, recordemos que tenemos cuerpos, rayos, chacras, relaciones privilegiadas entre los chacras y desarrollo y apertura de los chacras.


Modalidades De Expresión De La Conciencia En Sanación

Hay una cosa en la que yo insisto y es que es por nuestro tipo de entrenamiento que esto suena esotérico o abstracto. Cuando ustedes lo ponen en práctica en la vida cotidiana se dan cuenta por ejemplo que un niño que tiene una parálisis cerebral puede volver a caminar sin ninguna otra cosa, que una neurofibromatosis invasiva puede prácticamente desaparecer y que un cáncer se puede fundir. Cuando ustedes ven que esto es de un interés práctico material, no solo en el plano físico....



Les comento un caso clínico que es muy reciente:

Una niña con un cordoma medular que es inoperable porque estaba invadiendo la médula espinal. Ella, que es de Bogotá, se fué a vivir a Medellín, la tratamos y empezó a mejorar durante un tiempo, tuvo algunos conflictos de separación en la familia, problemas familiares y volvió a proliferar el tumor; se hizo un estudio de ese tumor inoperable y lo que se revela es que ese tumor se había salido de la médula espinal y estaba totalmente separado y formado un plano de disección perfecto para que un buen cirujano lo pudiera sacar completo. Esto evidencia que el comportamiento biológico de un tumor puede cambiar. Pero no crean que esto se hace porque ustedes ponen la mano o porque hacen una dosha.



Realmente tienen que aprender a alinearse y si no tenemos la disciplina y la

consagración ni esto es un proyecto de vida no vale la pena seguirlo porque esto es el propio proyecto de vida con la familia, la meditación y la vida cotidiana; se trata entonces de cambiar la calidad de vida. En el caso de esta niña lo especial no es la salida del cordoma de la medula, sino que su hermana psicóloga empieza a llorar por su padre durante el proceso de sanación; entonces llevamos la imagen del padre al cuarto centro, al átomo permanente astral y sanamos en alma del grupo familiar que no estaba allí (pero estaba con toda su memoria, con todo lo que es). Ocurre que dice la madre “yo no sé que pasó, pero todo en mi casa se iluminó, todo en mi casa cambió toda la agresividad, el patrón de relaciones familiares nociva, todas las dificultades se extinguieron”. Esto es una constelación familiar y cuando hablamos de psicología y de constelación familiar, esas cosas se pueden hacer perfectamente a este nivel de conciencia en el que obviamente tenemos que saber a dónde llevamos la energía, por qué la llevamos, tenemos que aprender a sensibilizarnos a ese tipo de energías. Entonces es de la profunda convicción de que esto no solo es esotérico sino exotérico, enormemente práctico. Para mí es más densa la energía de un rayo que un tumor que estás viendo afuera: la materia es espíritu condensado. Si entráramos en esa dimensión accederíamos a ese mundo de lo sutil como el mundo de la realidad. Realmente el mundo en el que vivimos es un mundo de ilusiones o un mundo de sombras. Somos una estrella de cinco puntas, pero esto no es una afirmación esotérica, significa que tenemos cinco rayos dominantes en nuestro instrumento que tienen relación primero con el rayo del alma y con cuatro rayos en el seno de la personalidad. Uno de estos rayos es el rayo del cuerpo físico-etérico que está casi siempre regido por la línea del primer rayo y en la mayoría de las personas el equipaje del cuerpo físico etérico tiene relación con el tercer o con el séptimo rayo (el tercer rayo le da adaptabilidad y flexibilidad). La inteligencia activa es adaptativa y es a través de ella que nos podemos adaptar al mundo. Entonces, obviamente, este es un mundo a nivel físico en que nos tenemos que adaptar a cambios térmicos, cambios de epidemias, de virus y de tantas cosas externas que nos están agrediendo que necesitamos un equipaje de gran adaptabilidad. Por eso el tercer rayo está incluido dentro del vehículo físico-etérico. Pero esa adaptabilidad necesita dureza, es decir que somos adaptables pero no nos podemos desbaratar, necesitamos integridad y cierta dureza; dureza que está dada por el séptimo rayo. De tal manera que casi siempre la combinación de rayo y sub-rayo en el vehículo físico es 3-7 o 7-3. Los mejores sanadores tienen en su vehículo etérico un séptimo rayo dominante y por eso son como bisturíes, donde ponen la mano hay una transmutación. A ellos les encanta los cristales y las piedras porque el patrón

de organización del reino mineral, esa armonía perfecta del reino mineral, está en relación con el orden del séptimo rayo. En algunas culturas como la tibetana el tantra está en relación con el séptimo rayo y por eso el interés de todos sus ceremoniales es el abordaje de la salud y de la enfermedad.

El cuerpo astral no puede ser duro: un astral del primer rayo sería una catástrofe, sería

el colmo de la intolerancia y una decepción cósmica. La inmensa mayoría de la gente

tiene su cuerpo astral en la línea del segundo rayo. Buena parte de las personas que

vemos en la vida cotidiana que sufren de apegos, resentimientos y dependencias tiene

su cuerpo astral en la línea del sexto. Buena parte de las personas que tienen un temperamento artístico, pero que son impredecibles, es decir, hoy están abrazadores y

felices y mañana están en el otro extremo. La trinidad es el cuerpo físico-etérico, emocional y mental y un punto complementario es la integración de la personalidad. De tal manera que tenemos tres facetas de la personalidad, tres rayos ( cuerpo físicoetérico, emocional y mental) y una cuarta faceta que es la personalidad integrada.

Todos tenemos una personalidad física que tiene su autonomía, pero que está

cualificada por nuestras emociones, y una personalidad mental. Pero además, dentro de cada una de esas personalidades tenemos...una personalidad que lo integra.

Cuando esas dos personalidades dominantes salen a flote, entonces se habla de un

trastorno de personalidad múltiple. Realmente ese trastorno es de toda la humanidad.

Hasta que no estemos en contacto con el alma, hasta que no nos alineamos, hasta que

no integremos el verdadero yo personal tendremos un síndrome de personalidades

múltiples y, entonces, en nosotros conviven el héroe y el villano, el egoísta y el benefactor. Pero si esto lo vemos en la perspectiva del alma, también la ley del alma

está adscrita a la ley del doce que corresponde al zodiaco. El zodiaco no es exterior sino interior y está representado en doce movimientos de la conciencia que se conquistan en el corazón y que son el periplo del alma a través de la personalidad por los arquetipos del inconsciente colectivo. De tal manera que cuando hablemos de un chacra no estamos hablando de una florecita de doce pétalos sino de unidades vibracionales de la conciencia o territorios de la conciencia. Cada pétalo es una unidad vibracional de la conciencia, pero dentro de un centro puede haber un desarrollo disarmónico. Es posible que a nivel del corazón tengan la apertura del territorio que corresponde a la responsabilidad y que no tengan la apertura del territorio que corresponde a la paz (aunque son responsables, son obsesivo-compulsivos), lo que no quiere decir que no sean amorosos porque pueden ser amorosos con todo el mundo menos con ustedes mismos y se vuelven perfeccionistas. Esto quiere decir que hay un desarrollo disarmónico en el corazón, porque no ha acabado de abrir sus pétalos, digamos que abre uno de los pétalos pero no abre los otros. Así como se da un desarrollo disarmónico entre chacras y centros, se da un desarrollo disarmónico en cada territorio particular. Vamos a insistir mucho en la ley del corazón porque vamos a ver que el corazón es el centro donde desde el que actúa el sanador. Pero antes de esto nos vamos a dirigir al punto clave en toda la estructura energética de la personalidad.

Existe un punto de síntesis o aplicación de la personalidad que a nivel físico está

representado por el entrecejo y a nivel etérico está representado por el sexto centro; centro que permite la conjunción de las dos líneas de rayo. Casi todos tenemos de las dos líneas, una predomina sobre la otra, pero prácticamente no hay ningún ser humano que esté desprovisto de la línea del amor. En alguna parte, por duro que sea, tiene que tener una pizca de amor; es decir, hay uno de esos cuerpos o esos centros que está regido por la radiación del amor.

Uno de nuestros dramas es el conflicto entre las dos líneas que se manifiesta frecuentemente cuando tenemos un cuerpo mental que es de una línea y un cuerpo astral que es de la línea contraria: digamos que usted tiene un cuerpo mental que es pura voluntad, y es rígido, y un cuerpo astral que es puro amor (segundo rayo). Pero obviamente cuando la mente se encuentra con las emociones saltan chispas porque la mente, a través del rayo de la voluntad, quiere controlar mientras que el amor quiere tolerar y abrazar, por lo que se produce es un incendio interior en donde literalmente puede explotar el corazón, es decir, se produce un gran vórtice de fricción.

Y, así como se dan conflictos en el seno de la personalidad, se pueden dar conflictos entre el alma y la personalidad: frecuentemente el alma de la personalidad está en una

línea de rayos y la personalidad en otra. Y eso genera una gran fricción, una gran dificultad en la vida que a la vez representa una gran oportunidad porque, cuando tenemos conflictos entre líneas opuestas, podemos hacer la síntesis. De tal manera que frecuentemente las vidas más conflictivas son las vidas de mayor oportunidad. Nosotros frecuentemente pedimos que se nos apague la tensión, pero, muchas veces la modalidad de crecimiento del alma es a través de la fricción entre los pares opuestos. Esto hace que surja el dolor, entendido como un común denominador de la evolución desde que nacemos. El problema es que podemos vivir el dolor aprendiendo su lección, esa es la vivencia evolutiva del dolor que nos permite realizar la síntesis, o podemos vivir el dolor desde el apego o la aversión y generamos sufrimiento que es la vivencia involutiva del dolor. Ese conflicto entre las líneas del primero y del segundo rayo determina que en el plano humano la humanidad global como un grupo, si fuéramos a decir que la humanidad es un personaje hecho de todas nuestras células, ese cuerpo o personaje tiene un rayo dominante que es el cuarto rayo o rayo de nuestra humanidad. Eso significa que el ser humano conquista la armonía a través del conflicto y que nuestra función no es quitar



conflictos sino restaurar la armonía. Una cosa es luchar contra el conflicto y otra restaurar la armonía. Cuando se lucha contra el conflicto se dan bandazos entre opuestos y cuando se restaura la armonía nos ubicamos en el punto de síntesis entre los opuestos donde los opuestos son fuerzas complementarias. Nos ubicamos en el yo personal integrado (por eso hablamos del sexto chacra) donde eros y logos no son contrarios sino complementarios. Cuando la personalidad se integra en el sexto chacra las líneas del primero y segundo rayo se integran: la evolución y la involución se integran; el sendero de la izquierda y de la derecha se integran; el ojo derecho que es el ojo de Buddhi o del amor se integra con el ojo izquierdo que es el ojo de manas, que es el fuego de la mente. Entonces resolvemos el problema de la dualidad y con ello resolvemos el problema de la personalidad múltiple, es decir, no andamos esquizofrénicos ni disociados en la vida sino que rescatamos nuestro centro; rescate que significa acceder a la economía energética, trabajar con la máxima eficiencia y con la mínima fricción. Los grandes personajes creativos de la raza son personas que han despertado su sexto centro. Y un ejemplo del trabajo creativo y constructivo es el de la sanación. Por eso el sanador despierta su sexto centro no mediante un proceso externo con una varita mágica que le da un totacito y por U$10.000 le abre el sexto centro, es el mundo de la ilusión que no tiene nada que ver con la espiritualidad, sino con el negocio espiritual. La técnica está descrita, es universal, hace parte de todas las tradiciones de la humanidad, está en la sabiduría perenne, se predica en todas las religiones del mundo y en todas las escuelas psicológicas que van más allá de la personalidad (psicosíntesis, psicología transpersonal). Esa técnica es el arte de vivir en el sendero del medio, en la vida cotidiana. Es seguir el noble sendero del medio, es mantener el centro; quien mantiene el centro mantiene el equilibrio, quien mantiene el equilibrio está en el punto de síntesis de la personalidad y quien está en ese punto de síntesis de su personalidad está en contacto con el alma. El alma no puede no manifestarse en una personalidad integral.

El alma no se manifiesta porque no la invoquemos (podemos pasar todo el día diciendo “yo soy el alma” y recitando el OM y no pasaría absolutamente nada). Pero podríamos olvidarnos de todo eso y llevar una vida ordenada, integrada, coherente entre el pensar, el sentir y el actuar, es decir, entre el cuerpo físico, el emocional y el mental, y automáticamente el alma se revela no porque usted la invoca sino porque usted se ha vuelto un vórtice de conciencia atractivo para la luz del alma. Y eso es lo que se vuelve el sanador; ese es su propósito.

Vamos a ver que toda esta historia de los cinco rayos, de la estrella de cinco puntas, se refiere a un conjunto de hechos básicos:



  • Primero, el sanador puede trabajar con el paciente desde su personalidad (si no estoy alineado desde el alma puedo trabajar desde la personalidad) y, obviamente si está trabajando desde su personalidad, está trabajando desde su prana planetario; se está trabajando una energía que también es sanadora, que no tiene un efecto tan profundo que no sana a nivel de todos los cuerpos, pero que por lo menos puede restaurar toda la vibración del cuerpo físico-etérico y mejorar las condiciones de la salud (aliviar al paciente).

  • Segundo, el sanador puede trabajar desde el alma, si logra una alineación con el alma, y ustedes lo van a sentir. Esa es una cuestión de experiencia y de vivencia. No es un asunto de ver una lucecita. Ustedes empiezan a sentirse integrados, armónicos, a tener fluidez, creatividad y a manifestar los poderes del alma: los poderes del alma empiezan a expresarse automáticamente a través de una personalidad alineada. Entonces pueden empezar a trabajar desde el alma hacia la personalidad del paciente y eso es lo que normalmente ocurre. Cuando el sanador no está entrenado, no está correctamente alineado, y entra al vórtice de energía de un grupo de sanación, ese vórtice lo atrae magnéticamente y lo pone en contacto con el alma. Eso quiere decir que la mejor manera de contactarnos con sanadores, con el nivel del alma, es entrar en contacto con un grupo de sanación que tenga experiencia, que trabaje con el criterio de servicio y que ya esté haciendo ese

tipo de labor. De tal manera que cuando hay un ashram, el vórtice del ashram, el maestro, está en capacidad de alinear como líneas de campo todo el desorden de los vehículos de sus discípulos. De igual manera, cuando hacemos un vórtice de conciencia grupal, automáticamente desaparece el ruido de la personalidad inferior y ocurre un procedimiento de alineación.

Esto es básico porque el sanador nunca está solo; si él tiene poder, ese poder viene del alma colectiva o vórtice de conciencia que está a nivel del inconsciente colectivo.

Entonces él tiene la energía de los arquetipos del inconsciente colectivo cuando

realmente está alineado con el alma. Si el sanador se alinea con otro sanador se aplica el dicho, “cuando hay dos en mi nombre, allí estaré”; ese “allí estaré” es la conciencia del amor-sabiduría, la conciencia crística. Pero si no hay dos sino ocho sin hacer ruido, obviamente no compitiendo ni peleando, sino realmente sirviendo, eso es una maravilla.

Yo todos los días veo pacientes a los que les hago sanación y, como muchos no se

alivian con la sanación, los remito al grupo de sanación; yo mismo estoy en el grupo de sanación, dirijo la sanación y ahí sí se alivian. Cuando nos asociamos y nos afiliamos coherentemente en el vórtice grupal tenemos un poder infinitamente superior porque el alma es colectiva en síntesis. Cuando estamos solos también podemos invocar el grupo de sanación. Por esa razón vamos a ver cómo durante los rituales de la sanación, el ritual es muy importante porque el ritual es magia ceremonial, permite la expresión de la energía del séptimo rayo, permite el ordenamiento y la concresión.

En el ritual de la sanación frecuentemente se acude a la ayuda o a la energía de los hermanos del grupo, de los servidores y los sanadores del mundo. Ellos son vórtices de la conciencia, donde no existe el pasado, el presente ni el futuro. Así como un medium se puede meter en la conciencia de Gregorio Hernández, de la misma manera el grupo de sanación puede, de alguna manera impersonal, ponerse en contacto con los guías de la raza, con el corazón del nuevo grupo de los servidores o sanadores del mundo. No solo hay sanadores en el plano físico, en el plano de la salud, sino en el plano de la filosofía, en el plano de la política, en la economía, en todos los vórtices que llamamos chacras, en todas esas líneas de rayo hay sanadores. Entonces hay personas alineadas con el alma que están haciendo un trabajo por el planeta y nosotros podemos, aunque no los conozcamos, contar con su energía, porque ellos están allí donde se les invoque si esa invocación es realmente impersonal y es amorosa.

Vamos a ver entonces que es muy importante comprender que la dimensión de la sanación es grupal y que la dimensión de la expansión de la conciencia humana es grupal, ya no es individual. El método de trabajo del maestro con sus discípulos, persona a persona, o individualizado de la era de piscis pasó a un segundo plano. La iniciación ahora es planetaria, es una expansión colectiva de la conciencia: a nosotros no nos llega la luz, ni la iluminación, ni el contacto con el maestro por ser quienes somos, aunque seamos muy inteligentes, aunque nos pretendamos perfectos; nos llega

porque somos humildes, porque no somos separatistas, porque has abandonado todo sentimiento de crítica, porque sabes trabajar en equipo, porque no crees que lo tuyo es

superior o es mejor. Cuando empezamos a delegar, a participar, a llevar una vida de

grupo, cuando estudien en grupo los resultados de la alineación y de la expansión de la conciencia son infinitamente más rápidos. Estudien al maestro tibetano o un manual de sanación, pásense leyendo toda la vida y dedíquense a discutir con un pequeño grupo; ustedes se van a dar cuenta que en cuestión de días avanzan y comprenden lo que no han comprendido en años. Cuando entramos en ese vórtice de conciencia grupal realmente estamos alimentando y expandiendo la conciencia.


Alineación De La Personalidad

Vamos a referirnos a la alineación de la personalidad. La alineación de la personalidad hace parte de los métodos de la ciencia de la unión. Toda la evolución es una danza que apunta hacia la fusión o hacia la unión. La estrategia de la evolución no es la fisión o separación sino es la unión y la estrategia de la involución es la separación: Cuando

involucionamos nos separamos y cuando evolucionamos nos unimos. Si esto me hace más participativo, me hace más impersonal, beneficia más a otros e incrementa mi inclusividad, si eso es así, es un proyecto del alma. Si esto es así es un proceso del alma y si no es así es un proyecto de la personalidad autodesintegrada. Entonces todo aquello que nos lleva a la unidad, a la unión en nosotros y con los otros hace parte del método de la evolución. Y el método de la evolución, de la fusión, es la ciencia del yoga, que no es ninguna religión sino la ciencia de la unión: No es la ciencia de las posturas, pararse en la cabeza o hacer 300 posiciones de hatayoga, sino que es la ciencia de la integración y de la unión.

En el hombre integramos el vehículo físico con el vehículo etérico por medio del yo; yo que se expresa a través de la auto-observación. Cuando el yo se observa toma posesión de su instrumento. Lo más importante respecto del vehículo físico-etérico es

tomar posesión de él porque el vehículo físico-etérico es una preciosa nave espacial que manejamos con una catapila y que la vamos empujando. Es decir es dramático cómo consideramos y manejamos nuestro cuerpo, cómo desconocemos el potencial del cuerpo físico. Esto significa que en esta era, que es la era del séptimo rayo, de acuario, de la concresión, de la exteriorización de todo lo que fue esotérico, de la materialización de muchas de estas energías sutiles, tenemos un método para vivir espiritualmente y es descender el espíritu a la materia; quiere decir tomar posesión del cuerpo porque casi nunca estamos en el cuerpo. El drama de nuestro cuerpo es que no tenemos conciencia de él, no habitamos en nuestro cuerpo. Para habitar en nuestro cuerpo despertamos el observador, siendo el observador algo que no es ni el observado, ni el instrumento de observación. Obviamente lo definimos negativamente porque el observador no es nadie en el sentido personal; es el vacío y en ese vacío habita el ser.

Así que hacemos el vacío y observamos nuestro cuerpo físico recorriéndolo. Ustedes ven técnicas muy simples de relajación, pero esas técnicas no son solo de relajación, sino que son técnicas de alineación del cuerpo físico con el cuerpo físicoetérico. En esas técnicas recorremos nuestro cuerpo físico de los pies a la cabeza o de la cabeza a los pies, es decir en un orden determinado, y vamos tomando conciencia de las medias, de los zapatos y de lo que hay debajo de las medias y de los zapatos porque a veces nos identificamos con los zapatos. Entonces tomamos conciencia del primer ortejo, del segundo ortejo, etc. No lo voy a hacer porque ustedes conocen esas cosas. Esto es para que tomen conciencia que eso si es importante: recorrer el cuerpo físico es llevar la luz a los lugares sombríos. Muchas veces nos duele la columna vertebral porque no hemos llevado la luz allá, muchas veces nos duele el dedo gordo del pie y nos sale un juanete porque jamás nos hemos ocupado de los pies más que para que nos soporten. Entonces se trata a volverse a ocupar del instrumento del cuerpo físico. Cuando podemos recorrer nuestro cuerpo físico empezamos a encontrar sensaciones, que es muy importante porque la sensación es algo que está conectando el cuerpo físico, el etérico y el emocional. Para que haya una sensación ya estamos hablando de percepción también y la percepción implica una moderada participación del cuerpo mental. Entonces ya no solo es recorrer el cuerpo, sino ser conscientes de las sensaciones del cuerpo.



Ejercicio 9: Ubicación de sensaciones de malestar o de bienestar en el cuerpo:

Simplemente con los ojos cerrados tomamos conciencia del cuerpo y ubicamos donde tenemos una sensación de bienestar o de malestar (un espasmo, un dolor, una contractura, un frío, un ardor en el estómago, un pequeño vacío a nivel del plexo solar, un acelere, una angustia, cosas que podemos ubicar). Es posible que algunos hayan ubicado algunas sensaciones que estaba experimentando el cuerpo físico y que de ellas eran inconcientes. Cuando tenemos una lumbociática, ya hace 20 días teníamos un espasmo y una molestia lumbar, pero no nos hemos dado cuenta, es decir, no hemos sido receptivos a los mensajes de nuestro cuerpo. Los mensajes del cuerpo no los escuchan porque no los observamos. Quien observa y escucha en nosotros es el alma y el que no, es el cuerpo.

Siempre que ubiquemos un sitio de malestar, no se trata de atacar ese sitio ni de sanarlo como sitio porque todo malestar es producto de una disconectividad , o de una pérdida de conexión. La enfermedad es una disritmia, es una pérdida de sintonía o una pérdida de conexión. Entonces simplemente lo que tenemos que hacer es volver a conectar, volver a pasar la luz a través de ese sitio.

Ahora vamos a volver a observar esos sitios y vamos a llevar luz (para que no discutamos el asunto del color vamos a llevar en este caso luz blanca) blanca, una ducha de luz blanca sobre el sitio donde experimentamos malestar y la vamos conectando con los sitios vecinos hasta que esa zona se conecte y forme una sola luz continua sobre el instrumento físico
Alineación de los cuerpos energéticos

Cuando están realizando ese tipo de ejercicio están involucrando la imaginación, están involucrando el sexto centro, el cuerpo mental y están llevando a través del astral el cuerpo físico. Sin embargo, a esa visualización le hace falta un colorido porque esa visualización es muy intelectual. Esa es la primera falla que tenemos cuando vamos a observar y a considerar el cuerpo físico. Lo hacemos desde el cuerpo mental. Esa es una observación fría, es una observación frecuentemente lejana y, obviamente, la acción no tiene un impacto contundente sobre el cuerpo físico. Quiere decir que para alinear el cuerpo físico es necesario tener en cuenta el cuerpo emocional, de tal manera que empezamos a considerar una primera ley y es que el cuerpo físico-etérico no se trata desde el cuerpo físico-etérico sino desde el cuerpo emocional; el cuerpo emocional se trata desde el cuerpo mental; el cuerpo mental se trata desde la personalidad integrada; la personalidad integrada se trata desde el alma; y el alma se trata desde la triada espiritual. Eso quiere decir que manejamos los niveles vibracionales inferiores desde sus correspondientes niveles superiores.

Para acceder a la alineación del cuerpo físico-etérico falta el colorido de las emociones al ser la imagen propia en blanco y negro (cuando ustedes trataron de recorrer el cuerpo con luz blanca se encontraron con lugares donde no podían llevar la luz, es decir, son lugares de sombra insensibles a la energía de la mente). De tal manera que hay que incluir la mente como “mind” que en castellano no existe un equivalente, y que es el conjunto de las mentes en las emociones. El universo mental de “mind” es mente más emociones y es lo que los tibetanos llaman Kamma-manas; mamas es e fuego de la mente y kama o fuego de las emociones. Pero prácticamente no hay ningún pensamiento que sea aséptico de emociones: todos están untados de emociones y, a veces tan profundamente pintados de emociones que se vuelve más pulsión emocional que pensamiento y se pierde el control. Entonces es necesario dirigir la energía emocional al cuerpo y es algo como complicado si la emoción que se le va a dirigir al cuerpo no es una emoción que eleve, que alinee, que refresque y que no genere una sobrecarga y turbulencia mayor de la que ya está soportando el cuerpo físico.

Hay un sentimiento que es el de la gratitud, que es el que abre la compuerta del alma a uno de los pétalos del chacra del corazón. Cuando experimentamos un sentimiento de gratitud renunciamos a la personalidad: no podemos tener gratitud si no somos humildes. Entonces la gratitud nos introduce en el sendero de la gratuidad que es el sendero de la economía energética y la gratuidad es el sendero de la gracia. Y la gracia es un estado en que la personalidad vive la levedad del alma. Nosotros somos terriblemente ingratos con el cuerpo, nos olvidamos del cuerpo. Hay la anécdota de un enfermera norteamericana que tenía una esclerosis múltiple y que estaba regada como una albóndiga muriéndose sobre una silla de ruedas. Incapacitada en esas condiciones se miró al espejo y vió con horror que ella nunca se había querido y que se dedicó toda su vida a huir de sí misma y a trabajar adictivamente. Obviamente ya no podía fugarse de sí misma porque estaba relegada en una silla de ruedas. Entonces se mira al espejo y ve con horror que nunca se había amado y se promete antes de morir amar alguna parte de su cuerpo y empieza centímetro a centímetro a mirar hasta que lograba experimentar un sentimiento de amor. A las semanas descubrió que sus ojos tenían brillo y dulzura y ella no conocía ese sentimiento, no lo había reconocido en ella. Si no agradecemos a nuestro cuerpo físico no podemos agradecer. Entonces cuando miran su cuerpo con un sentimiento de gratitud, miran a los pies desde arriba. Pero 52 años soportándome y sin haberme tenido en cuenta, ni los zapatos, ni las medias, absolutamente nada. Entonces vuelven a quererse el pie y eso es milagroso. Cuando ustedes vuelven a querer sus pies resucitan el cerebro reptil porque es que el pie es un computador periférico o cerebro periférico. Cuando pueden miran con amor su hígado no pueden sino respetarlo, de tal manera que si ustedes logran sentir gratitud por el hígado no le siguen tirando como lo están tirando. Así empezamos a querer, a respetar cada parte del cuerpo y, nosotros como médicos, lo podemos hacer con nosotros metiéndonos hasta las células, yendo hasta las mitocondrias, y dándole gracias a todas esas millones de mitocondrias que son co mo bacterias modificadas que han aceptado la prisión de las células, nos enseñaron a respirar y, gracias a ellas, utilizamos el oxígeno. Pero que bonito que haya esos cerebros inteligentes de miles de millones de años de evolución incorporados en nosotros para enseñarnos el secreto de la combustión que es el secreto del fuego que va ascendiendo.

Así, que cuando empezamos a vivir la vida con un sentimiento de gratuidad el cuerpo

físico empieza a cambiar, se empieza a alinear con el cuerpo etérico porque el físico

vive “con el rabo entre las patas” porque el cuerpo astral está siempre con un garrote

detrás criticando, reprimiendo, juzgando, siempre insatisfecho (si tiene la nariz larga

está mal y si es recortada un poco más de la cuenta está peor). Es decir, si nos miramos en el espejo, desde la visión de la crítica astral y es así como miramos a nuestro cuerpo físico que obviamente vive en hipersimpaticotonía (reacción de fuga y de contracción que cierra la red etérica y así accedemos a poca energía vital).

Entonces miren que es sencillo. Buena parte de las cosas ocurren porque nosotros no queremos el cuerpo físico. Pero, aún cuando hay un trastorno del cuerpo físico, vamos a comprender que tenemos al maestro dentro de nosotros. Tomemos el caso de una parálisis, hay una paciente que tiene una hemiplejia del lado derecho y que tiene muy comprometida la función de la mano derecha. Si ustedes trabajan la mano derecha como si no existiera la mano izquierda están perdidos porque la mano izquierda está conectada con la mano derecha como una imagen en espejo a nivel periférico y a nivel cerebral y si ustedes le enseñan a la mano derecha a mimetizar los pequeños movimientos de la mano izquierda y la van acompañando, ustedes van a ver que el trabajo de la mano derecha se mejora enormemente, eso mirándolo a nivel físico.





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