Mas allá de lo que los alumnos aprenden



Descargar 13,7 Kb.
Fecha de conversión05.08.2017
Tamaño13,7 Kb.
MAS ALLÁ DE LO QUE LOS ALUMNOS APRENDEN”

En esta nueva etapa de cambios en la Reforma Educativa, en las leyes de la educación que implican nuevas evaluaciones a Directivos, administrativos, docentes y alumnos, en muchas ocasiones nos olvidamos que lo principal es la formación de esas personas, el saber que el instrumento de trabajo de un docente no es un objeto si no un ser humano, aquel en el que podemos sembrar la semilla para desarrollarse y alcanzar el éxito o por el contrario podemos inducir al fracaso. En lo personal considero y tomando en cuenta mi práctica como docente que uno de estos retos, es lograr la formación integral de esos seres especiales basada en las competencias genéricas y disciplinares señaladas en el marco curricular común de la educación media superior.

Bajo mi percepción las tareas y actividades escolares son principio fundamental para lograrlo por lo que a continuación describo lo siguiente:

Las tareas escolares son uno de los criterios importantes que los maestros toman en cuenta como criterios de evaluación, lo que las hace ser parte importante y fundamental en el estudio de cada alumno y sobre todo en el estudio de las matemáticas ya que es una asignatura en su mayoría práctica.

El carácter intrínseco de las matemáticas tiene que ver con patrones y relaciones. A los adolescentes les complace descubrir las cosas, y su creciente capacidad de manejar más de una variable a la vez, aunada a su mayor habilidad para percibir las alternativas, se combinan ahora para hacer posible un tipo de pensamiento realmente matemático.

El aprendizaje de las matemáticas no sólo sucede por casualidad o por intuición, requiere de un planteamiento cuidadoso por parte de los maestros, y de paciencia y esfuerzo de los alumnos.

Pero cuando el aprendizaje es real da origen a un placer genuino, por la sensación de control que se tiene sobre la operación. Esta idea que parece tan extraña a los adultos que fueron educados en la tradición de la “respuesta correcta”, por lo que tampoco es necesario que todo se haga en el pizarrón.

Nuestros alumnos pueden aprender matemáticas aplicándolas a una situación real, de esta manera se hace más fácil; los alumnos pueden aprender matemáticas sentados en sus sillas o sin ellas, como ejercicio en clase o mediante la resolución individual de problemas ideados para ellos.

Es emocionante para un padre cuando su niño que empieza a caminar dice “uno, dos, tres”, o cuando en preescolar cuenta hasta diez o más. Los niños desde muy pequeños alcanzan esta habilidad operativa con los números, entonces ¿por qué al entrar a la secundaria o al bachillerato, demuestran que no pueden controlar la aritmética o el álgebra y hasta no poder dominar nada relacionado a las matemáticas ?

Como parte de mi práctica como docente, he podido darme cuenta de que la falta de realizar las tareas en matemáticas es un factor muy importante, además de los cambios en los planes y programas de estudio, la resistencia de docentes a la enseñanza basada en competencias, falta de apoyo de los padres hacia sus hijos, la tecnología en sus manos y sin medida ni supervisión, y todo esto que hace que el alumno no cumpla con sus tareas escolares para mejorar su formación integral.

En la antigüedad, la educación tenía como propósito llenar de conocimientos a los alumnos para que supuestamente sean hombres cultos y de bien; los padres obligaban a sus hijos a ir a la escuela par que “aprendan” cosas nuevas, estén preparados y ante la sociedad sean hombres y mujeres educados, pero este tipo de educación era demasiado abstracta, ya que el maestro se encargaba de llenar de conocimientos a los alumnos sin tomar en cuenta sus participaciones, sus pensamientos u opiniones, y sin tener un motivo para enseñar, es decir, el maestro no tenía en cuenta que lo que enseñaba le serviría al alumno para desenvolverse de una mejor manera en su vida diaria, por lo que el alumno tenía que acumular y memorizar conocimientos sin saber si eran útiles o aplicables a su vida.

Ahora la educación se enfoca de lleno en el alumno, no sólo para llenarlo de conocimientos; si no para transmitirles partes importantes del acervo cultural de nuestra humanidad, asimismo a propiciarle el desarrollo de nociones y conceptos que le ayuden a comprender su entorno y de esta manera pueda resolver problemas de su vida real, al mismo tiempo proporcionarle valores, habilidades de pensamiento y razonamiento necesarios para avanzar en su desarrollo y en el estudio de las diferentes ciencias y aplicarlo a su vida futura como persona cambiante. Todo lo anterior lo resumimos en aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a Ser, que es el objetivo que desea lograr actualmente la Educación Media Superior.

Desde los principios de la educación en las instituciones ha surgido la idea de pedagogos y científicos de aplicar actividades y tareas para que le ayuden al alumno a captar ciertos conocimientos, pero ¿Serán estas tareas efectivas?

Considero que para que éstas tareas sean efectivas en la formación del alumno, el maestro primero debe interesar a sus alumnos en la materia, para propiciar que el estudio de la misma se dé por gusto, por necesidad y no por obligación, por lo que es necesario crear estrategias y técnicas que permitan una creación de éstos hábitos y responsabilidades., ya que para que el alumno se dedique a aprender, tiene también que percibir que hay algo que aprender.

Con todo lo anterior me he formulado una serie de preguntas que me gustaría me ayudaran a responder:


  1. ¿Aprenden y comprenden los alumnos, los temas que expone el maestro?

  2. ¿Cómo comprobar si los alumnos aprenden?

  3. ¿Son las tareas en clase una evidencia concreta para identificar el nivel de aprendizaje de los alumnos en un tema específico?

  4. ¿La evaluación escrita es confiable para saber si los alumnos aprenden?

  5. ¿Qué nuevas tácticas podría utilizar para evidenciar el aprendizaje y los conocimientos adquiridos por los alumnos?

Algo que he aprendido y que me ha dado resultados, es que si marco tareas, las debo de calificar y ponerles notas a los alumnos, ya que es una motivación para ellos tener una calificación o algún punto extra ganado por sus tareas y esfuerzo en hacerlas, además que es muy importante constatar su aprendizaje a través de ellas; como menciona Alonso, (1999) “lo que mueve a los alumnos realmente a estudiar son las notas”.

Por otra parte hay que tener tacto para marcar las tareas, ya que la atención de los alumnos a una explicación o al proceso de realización de una tarea viene determinada inicialmente por la curiosidad que despiertan y, por la percepción de su relevancia, ya que si la tarea resulta aburrida o no se percibe para qué puede servir, buscan automáticamente formas de quitársela de encima y que muestra la falta de interés de muchos alumnos”.

También es muy importante el hecho de realizar actividades innovadoras y sorpresivas, de tal modo que el alumno sepa que no va haber monotonía en las actividades, el hecho mismo de tener que realizar una actividad no rutinaria y que conlleve a la posibilidad de hacerla bien o mal, puede dar lugar a la percepción inicial de la tarea como un reto o como una amenaza, ya que el alumno debe de pensar “es interesante, a ver si lo hago bien” y tener especial cuidado en no producir en nuestros alumnos pensamientos como “ esto es un lío, vaya problema más difícil”.

Por otra parte si el alumno no tiene los conocimientos adecuados, habilidades y actitudes que en educación secundaria son fundamentales, para la formación de los estudiantes, a lo que si no ponemos especial y pronta atención nos llevará al rezago de su educación, lo cual causa que cuando el maestro trate de lograr los propósitos de los planes y programas de estudio, éstos se atrasarán, hay que tiene que ver contenidos que los alumnos no saben y que deberían y lo más importante, crear en ellos la organización de su tiempo de estudio para la realización de sus tareas escolares.

Como dijeron English y Halford, (1995), “aun cuando el ritmo no sea rápido, si los contenidos son demasiado abstractos, la comprensión sufre y el interés se pierde. Es conveniente, por ello, ilustrar con abundantes ejemplos lo que se explica. Esto es importante en todas las materias, pero especialmente en aquellas que, como las matemáticas, en ocasiones son muy abstractas y precisan de apoyos externos que faciliten la construcción de modelos mentales de los conceptos a adquirir”.

Con todo lo anterior deseo enormemente que este documento sea pie para nuevos pensamientos e interés en más docentes que como yo, amamos las matemáticas, aceptamos los cambios en la educación en el claro beneficio de éstos nuestros alumnos. Esperando que juntos podamos elevar la calidad de la educación en nuestras escuelas, para que nuestros alumnos sean futuros hombres y mujeres de bien y que estén preparados para enfrentar lo que se les presente en su vida futura laboral y personal.

Lic. María Guadalupe Arjona Alamilla.

Docente en la asignatura de Matemáticas



CBTIS No. 95

Mérida, Yucatán.


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal