Los nombres del padre



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Curso de Postgrado: “Los nombres del padre”
Prof. Lic. Alfredo Eidelsztein
Clase N° 1, 11 de Abril de 2003

Vamos a comenzar. El plan de trabajo, una forma de trabajo bastante standard, a partir de la cuarta, quinta reunión de este trabajo voy a tomar hasta la doceava o treceava reunión en las últimas todos los lugares donde Lacan habla de los nombres del padre. Voy a hacer un comentario de todas las citas, son unas cuantas. Como el seminario no lo dictó nunca, pero si se refirió a esa cuestión en muchos lugares, vamos a hacer una revisión exhaustiva de todos y cada uno de esos lugares. Eso va a hacer lo último que vamos a hacer, y va a estar acompañado por una articulación. Lo que sí voy a usar de esa lista es el conjunto de autores que publicaron libros comentando la teoría de Jacques Lacan sobre los nombres del padre: Jaques-Alain Miller, Pierre Legendre, Jean-Claude Maleval, Eric Porge, Norberto Ravinovich. Hay un artículo de (inaudible). Voy a trabajar en las últimas seis, siete reuniones del curso las citas de Lacan y en paralelo vamos a ir revisando lo que proponen estos autores.



Antes de trabajar todas esas citas, no sé que reunión será, ahí vamos a trabajar lo que hay publicado en forma no oficial de la clase, del Seminario “Los Nombres del Padre”, tengo las versiones en francés, y dos o tres en castellano, si quieren cotejarlas, yo se las presto, igual se consiguen.

Antes de eso, yo le estoy dando el programa al revés, antes vamos a revisar la última clase del Seminario X, que hay un desarrollo de Lacan sumamente interesante sobre la cuestión del padre, sobre los nombres del padre, sobre el problema que va a encarar en el seminario siguiente. Antes de eso voy a proponerles revisar todos aquellos lugares, que en la única clase del seminario sobre los nombres del padre que Lacan dicta, recomienda leer sobre su teoría del padre, en la única clase de Seminario XI dice: Mi teoría del padre se desarrolla en tres instancias fundamentales, ellas son: los Seminarios V y VI donde se desarrollan todas las cuestiones de la metáfora paterna, el Seminario VIII donde se desarrolla la trilogía, donde el análisis de Lacan de la trilogía de Claudel porque Lacan propone que hay que trabajar lo que propone Claudel es el padre humillado (...) estoy leyendo el programa al revés, al final vamos a leer todas las citas de Lacan donde utiliza la expresión los nombres del padre, con guión, sin guión, con mayúscula, con minúscula todos los lugares donde aparezca los nombres del padre, y ahí vamos a articular a los comentaristas que como yo encararon el tema, pero que ya publicaron. Antes de eso vamos a trabajar la clase del Seminario Los Nombres del Padre, antes de eso la última clase que es la 25, del seminario que hay sobre La Angustia, que está la presentación del tema, y muy interesantes desarrollos, y antes de eso los tres lugares que Lacan en la única clase del seminario sobre Los Nombres del Padre propone realizar su teoría de falo. Entonces la metáfora paterna de los Seminarios V y VI, yo les voy a proponer, quienes me conocen ya lo saben, articularlo con una cuestión preliminar, la metáfora paterna, el Seminario V y VI, sin de una cuestión preliminar es evitar un problema, y quedarse con una versión sobre la teoría del padre de Jacques Lacan, que no es en su teoría la única ni siquiera en esos mismos meses, y no es para colmo aquella que quedo cristalizada, por lo cual hay que leer siempre los Seminarios V y VI en los temas del padre con una cuestión preliminar. La clase del Seminario VIII sobre la trilogía de Claudel, me parece que no lo puse en bibliografía, pero si quisieran yo tengo la trilogía de Claudel pero en francés, y las clases, yo después les voy a dar justo cuando son las clases, las fechas del Seminario IX donde Lacan desarrolla su teoría del nombre propio. Eso a mi gusto tendría que ocupar las últimas siete, ocho o nueve reuniones Las primeras cuatro o cinco por si me extiendo, yo propongo encarar el problema, que es un problema que visualizo que existe en psicoanálisis. Desde ya les advierto que tengo materiales que demuestran categóricamente que este mismo problema, aunque parezca mentira, se presenta en otras ciencias sociales, todo el problema de las escuelas, de los liderazgos, de la secesión, de la teoría. Por ejemplo: pero vos ¿Sos lacaniano?, ¿Sos freudiano? En un montón de ciencias sociales pasa por lo mismo, pero voy a tomar este mismo ejemplo, y es que nosotros habitualmente creemos que es un problema de la institución psicoanalítica, de la teoría psicoanalítica, de las escuelas, el narcisismo (...), justamente lo pensamos así porque no conocemos un ápice de los desarrollos de lo últimos sesenta, setenta años de ciencias sociales. Tenemos un atraso abismal en la articulación del psicoanálisis con los desarrollos más importantes, los generalmente utilizados en ciencias sociales. Lo que les voy a proponer es empezar a remover un poquito ese campo, hacer algunas articulaciones, porque especialmente en relación con las concepciones del padre en psicoanálisis, no puede realizar un cometido artificial de estudiar todo el problema bajo el paraguas de los desarrollos psicoanalíticos exclusivamente, o sea no se puede estudiar la noción de padre por fuera de una articulación fuerte con otras disciplinas que estudien las cuestiones sociales. El padre es una función social, y aunque nosotros digamos: no pero en psicoanálisis lo concebimos de otra manera, para nosotros es otra cosa, esa otra cosa es otra cosa de algo, y si uno no explicita a que algo se refiere puede suceder de estar perdiéndose la máxima potencia que el psicoanálisis puede ofertar. Pero no es ese el motivo fundamental, no se puede hacer ningún trabajo sobre el padre que no ponga medio ojo, aunque sea, sobre la cuestión social. Pero hay otro problema y es cómo, ustedes me dirán a ver si escucho bien, a ver si ustedes escuchan lo mismo, como tiendo yo a escuchar que se está evaluando en los pasillos psicoanalíticos, no tanto en los textos, pero también ya en los textos, y es que la función paterna está en franca declinación, que prácticamente está desapareciendo, no se si eso ya lo escucharon, si no lo escucharon se los digo para que consista un poco más lo que se desarrolla como forclusión generalizada del nombre del padre, que muchas escuelas psicoanalíticas muy importantes se lo sostiene. Yo tan solo para muestra traje un botón, un artículo que aparece en Internet donde ya se lo utiliza directamente, pero no se lo utiliza como noción nueva, como testigo. Vamos a ver, ¿vieron cuando pseudo nociones nuevas no son nada más que el diagnostico del estado de la intuición enseguida se las toma, se las considera obviamente así, pero no por su valor conceptual, sino fundamentalmente porque responden muy bien al intuitivo?. Con un grupo de gente estamos haciendo un trabajo de hacer la lista de todas las expresiones ultra-lacanianas para todos nosotros, obviamente ultra-lacanianas que no están ni una vez en Lacan, y que todos los comentaristas los usamos a rabiar. Tenemos una lista de diez, pero si se las leo..., no se puede creer que ninguno lo haya dicho ni una sola vez, el asunto si es obvio, estilo por ojo de buen cubero, o sea no es algo que dijo Lacan, pero conocemos tan bien la obra de Lacan, que perfectamente nos damos cuenta lo que engarza a la perfección, o si en realidad no tiene nada que ver nada con la obra de Lacan sino con nuestra concepción ideológica moderna de todo ese asunto y esa frase pseudo lacaniana que Lacan nunca la dijo lo que expresa mejor es un prejuicio, algo que ya tenemos como (...).

Si no son todos los presentes los que ya están en la perfectiva de la caída del padre, o sea se podría marcar una cierta suposición y es que hasta Freud, por lo menos hasta Freud dijo eso, según el testimonio de Freud la maniobra del sujeto neurótico, todo el mundo es neurótico salvo que sea psicótico, perverso. Con lo cual para neurótico o sea para todos, salvo los que no, a la gran mayoría de la población mundial tiene como seis mil millones, o sea una buena noticia porque tenemos una clientela, más grande que la que tiene Coca Cola potencialmente, porque no todos son tomadores de Coca Cola. Pero para Freud la maniobra neurótica es el enaltecimiento del padre. Se podría decir que después de Freud, con Lacan, es Lacan quien lo dice, estaría sucediendo lo contrario, estaría sucediendo un rebajamiento del l valor, de la autoridad, de la jerarquía, del poder. Son cuatro cosas muy distintas que yo las mezclo a propósito, luego haremos un trabajito para distinguirlas del padre, que llega al punto que ya está publicada en un artículo de Carlos Enrique Barbato, que se llama “Investigar en Psicoanálisis: Detalle, estilo elipsis.”. Es un trabajo de investigación del Instituto de Investigaciones de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario, que el sujeto no es nada que pueda ser dicho es el resultado de la forclusión generalizada del nombre del padre. Así empieza un párrafo de este trabajo, como él no lo pone entre comillas, no dice si, no dice veremos hay que ver, lo manda, o sea que para él es obvio, y si nosotros no hacemos una salvedad es porque también es obvio para nosotros.

Pregunta: ¿Cuál es la dirección?

www.vectorsaludmental.com ; “Investigar en Psicoanálisis” de Carlos Babato, el trabajo de él empieza así:

Disposición al detalle.

Para investigar en psicoanálisis, es necesaria la lectura y el registro del saber acumulado sobre el mismo, de lo que lo afirma, lo interroga o lo rechaza.”

Yo digo que no, que para investigar en psicoanálisis..., investigar implica una cierta disposición para encontrar lo nuevo, sino ¿qué es investigar?. No es un resumen investigar, voy a investigar un texto y preparo un resumen, vos no investigaste nada, le di una lectura y hiciste un resumen, pero no investigaste, investigar es someter a algo a una pregunta y hacer un trabajo en función de esa pregunta. En general el 99% de la investigación en occidente no es investigar, si ustedes tienen un amigo, un marido o un cuñado que es investigador por ejemplo del CONICET, sepan que no investigan nada, en realidad prueban, tienen esto y prueban como responde con esto, con esto, o con esto, cuando hay algo que hace “psi” así, se pone a estudiar eso, eso no es investigar, es haber que pasa si con esto tal cosa. Entonces agarran cosas que tienen articulación ya establecida y empiezan a agregar con 1gr., 2gr., 3gr. No sé si ustedes saben que la mayor parte de los medicamentos descubiertos, que son muchísimos en los últimos tiempos, nunca fue por investigación en el sentido de cuál es la droga que ayuda al corazón para un infarto. No sé si ya se enteraron de cómo es, porque se descubrió que la droga esa que se utilizaba para que no se caiga el pelo de los tipos, esos tipos resultaron no tener más infartos. El 99% de los medicamentos surgen así, no es por azar, es por trabajo, es un trabajo, pero no es investigar. Investigar es la introducción de una pregunta en lo real. Para Lacan es equivalente a investigar con el advenimiento del sujeto, porque el sujeto también para Lacan entra cuando se introduce una pregunta en lo real. Por ejemplo no habría sujeto en cualquier paciente de ustedes sino estuviese operando la pregunta de ¿por qué me pasa lo que me pasa en lo real?. No hay sujeto aunque alguien venga a verlo porque se siente mal, porque siempre fracasa y va a ver un psicoanalista. No hay sujeto si sobre eso no hay una pregunta pero ¿por qué me pasa que fracaso?

Si no tuvieron ningún encuentro con algún colega que en el pasillo les diga que significa la forclusión generalizada del padre, a mí me pasó en los últimos tiempos dos veces, estando con un amigo los dos de pie en una fiesta, dos mujeres entre muchas otras bailaban entre sí, en una fiesta cualquiera, un casamiento, un bar-mitzva, cualquiera, una fiesta. Había dos mujeres, bonitas, jóvenes, bailando de una manera muy atractiva entre ellas, entonces mi amigo me dice: ¿y Alfredito ya no queda nada del nombre del padre eh? Yo miré su copa para ver como había avanzado su alcoholemia, mire la mía, no estábamos borrachos ninguno de los dos, yo no entendí lo que me quiso decir.

El otro encuentro es la guerra de Estados Unidos e Irak donde un amigo también, amigos psicoanalistas, mi amigo psicoanalista en medio del horror de la batalla de Estados Unidos contra Irak, Estados Unidos e Inglaterra contra Irak, es tan desproporcionado, como Estados Unidos con Argentina. Estados Unidos e Inglaterra son de vivos, estos rivales de Argentina, Irak. Me dice: Alfredo ya no funciona más el orden simbólico. Ah sí, le digo yo, así como se dice cayó Bagdad, como ya no funciona más el orden simbólico, y me dice: pero si es una banda de facciosos que no respeta en absoluto el orden mundial. ¿Entienden lo que se refiere mi amigo? Las Naciones Unidas, para eso significaba, ya no funciona lo simbólico, pero los occidentales vivimos en una nube de pedos que es altamente adictiva, pero que tiene treinta o cuarenta años nada más. Nos habíamos olvidado que hace cincuenta años nació las Naciones Unidas, por lo cual si desaparece hoy sería un efímero intento de occidente de cierta estructura de estrategia política, y se olvida que nació a consecuencia del nazismo. A mí me da la impresión que esta guerra es la más coordinada a un orden simbólico y hasta moralista ¿cuál fue el problema que tuvo Estados Unidos?, ¿por qué tardó Estados Unidos en conquistar un desierto de chozas?. Vieron lo que era Basora, ¿vieron lo que eran esas ciudades?. Ni cables, no tienen nada, ¿por qué tardaron ocho días?. Por el orden simbólico imperante, porque el orden mundial les había dicho esta bien, háganlos m..., pero no maten demasiados civiles. Les hubieran tirado cuatro bombas, hacían m... a todos los iraquíes. Irak no tiene aviación, tiraba seis mísiles grandes, hacían m... todo la primer noche. ¿Para que duró catorce días?. Es por la enorme cantidad de presión simbólica que hubo, que por ejemplo Alemania no la tuvo, los países se quejaban. Pero para Alemania no era tan fuerte, de ahí para atrás todas las guerras anteriores se caracterizaban por lo mismo, o sea el orden simbólico cambia no desaparece. Lo que pasa es que como mis amigos y yo nos estamos poniendo viejos, como buenas viejas tenemos miedo que el cambio sea que desaparezca donde nosotros nos alojamos.



Una noche en la sociedad de analistas en la que participo, se presenta un trabajo sobre los juegos virtuales. Hacen psicoanálisis de niños con juegos virtuales, o sea estúpida la pregunta, pero sería así ¿nos metemos en la etapa de los juegos?. Es estúpida porque los juegos virtuales son una etapa de juegos, y esa es una pregunta (...) de cuatro o cinco artículos, hay muy poco publicado en castellano, sobre analistas lacanianos que trabajaron el tema del juego virtual, no en la caja de juegos, sino en la influencia virtual sobre los niños, y decían que el imaginario está matando lo simbólico por la cantidad de horas que los chicos pasan delante de la imagen de la pantalla de la computadora. Es la idiotez más grande que he escuchado en los últimos cincuenta años. Más idiota que los argumentos de Bush, porque los jueguitos de los chicos son sofisticaciones simbólicas increíbles, entonces los viejos como yo (...), y además decían que traían problemas vinculados a la velocidad, que eran juegos que tendían a hacer a los chicos hiperquinéticos. ¿Cómo se llama el síndrome este? Porque los jueguitos tienen tanta velocidad que los chicos se ponen como así, porque hay que ir muy rápido. Es mentira, los chicos juegan a esa velocidad muy bien, nosotros nos ponemos así, porque apenas (...) y ya se murió, o sea que tu héroe ya murió, y tu hijo te dice: No papá, correte. Uno está viejo, pero esa diferencia ustedes no la conocen, pero yo les doy testimonio porque soy añoso, entre los 70’ y los 80’ todo analista de buena cepa, o sea la gran mayoría, interpretó de viva voz la operación estética de su paciente, no tanto la nariz, pero si la de ponerse tetas como acting-out. Todo analista en la década, sino tráiganme biografía lo discutimos, traigan viejos más viejos que yo, todo analista en el 70’ y el 80’ interpretó la operación de tetas. Luego empezó a suceder que tantas psicoanalistas empezaron a operarse las tetas que ya no se pudo utilizar más y cayó. Pero se lo interpretaba así, sino a ver si lo escucharon, yo la escuche, soy el único que escucha esas cosas. Un analista dijo que los hombres, porque es una cosa de hombres, que se operan para cambiarse el sexo, no los travestis, sino los transexuales, que ahora hay completos, con vagina completo, se hace más de treinta años, en Argentina no en Chile si, todos los transexuales de la Argentina fueron a Chile y son cientos, mi amigo decía son psicóticos, como se van a cambiar el sexo real, son psicóticos. Es una estupidez, hay una ley que tenemos que empezar a estudiar en psicoanálisis, que la inventé yo, que dice así: cada vez que la ciencia produce un movimiento y oferta un dispositivo nuevo se arma una cola de gente que esta dispuesta a utilizarla. ¿Vieron que se abrió los viajes en cohete de los rusos? Si uno fuera millonario puede viajar, y uno puede decir ¿y antes?. Y uno diría que falta hace viajar en cohete, cuando yo les dije que iba a correr la maratón de Nueva York, uno me dijo: ¿Qué falta hace?. No es una falta, es que la oferta genera demanda, y si empiezan a surgir cosas insólitas, como un microchip en los ojos, en los nervios, en los oídos no se alarmen, va a ver una cantidad importante de occidentales dispuestos a probar, y ver que cambia y no ser la psicosis de nadie.

Bueno, ¿a donde voy?. Voy a que si el psicoanálisis alguna vez tuvo la virtud de asociarse a lo subversivo, hoy se caracteriza por ser ultra-reaccionario y si todavía entre lacanianos ustedes no lo ven, ¿no ven al lacaniano como ultra-reaccionario?. Averigüen que votó la gran mayoría de la población lacaniana en la segunda elección de Menem... a Menem.



Ultra-reaccionario (...) si no piensa en los psicoanalistas de A.P.A, no sé si ustedes viajan y tienen la posibilidad de conocer psicoanalistas de la I.P.A en sus ciudades, son ultra chapados a la antigua, son los sectores mas ultra conservadores de la sociedad, son los más represores. Por este problema, porque una vez que nosotros tenemos una pata por fuera pero a esa pata por fuera la leemos de una manera, que no es apta al estudio de los cambios del orden simbólico, es mi diagnostico.

No podemos saltear, de echar un poco de aire fresco, de agua fresca a algunos temas si queremos entrar a pensar que quiso decir Lacan con la expresión los nombres del padre. Ya saben, yo no soy capaz de leer todo lo que se publica en psicoanálisis, no debe de haber ninguno que llegue a idealizarme tanto para que suponga que yo soy capaz de leer todo lo que se publica en psicoanálisis, porque no hay ser humano hoy que lo pueda hacer, menos que menos entonces voy a hacer capaz de leer lo que se publica de interesante y convocante en ciencias sociales, y además tengo que estudiar topología etc., etc., pero si algunas cosas. Lo que yo les propongo revisar las que llegaron a mis manos. Esta semana tenemos la adquisición de agrandar mi biblioteca, me compré el libro de J.J. Bachofen, ustedes dirán ese jugaba en Vélez o en... No ese no lo tengo, jugaba en Chacarita. No J.J. Bachofen, es el que inventó la palabra matriarcado, escribió un libro en 1861 que se llama “El matriarcado”, después les voy a presentar algunos párrafos para que ustedes vean. Si algunos de ustedes, o varios, hicieron el curso sobre el padre conmigo, tienen presente lo que yo dije respecto a las relaciones matriarcado-patriarcado. Ninguno se acuerda de nada, es colateral porque no fue un tema, no podía serlo porque yo no sabía nada, dije puros prejuicios, cuando hice la crítica de la teoría de Freud de la horda primitiva dije que a Freud no le encajaba bien lo que evidentemente era obvio, y es que la sociedad había reventado desde el matriarcado para ir luego al patriarcado, ¿de donde lo saqué?. Yo nunca jamás en mi vida había leído sobre ese punto, ninguno de los presentes me objetó, hoy está ese trabajo de Bachofen que está citado por Freud varias veces, está citado por Lacan varias veces. Es un tipo muy groso, está hiper-criticado. No hay estudios modernos en los últimos diez o quince años que haga o que contradiga de la horda primitiva de Freud, que no le vaya a decir a ningún sociólogo o antropólogo eso, porque se le va a matar de risa, de todavía de cómo están pensando en la divina concepción de la virgen María. No es para criticarla científicamente: la teoría de horda primitiva de Freud es un papelón. A pesar de ser un papelón, no sé si ya vieron que les propuse leer a Sellin y Kroeber. Kroeber es ese autor que Lacan cita varias veces, que dice que es el último mito moderno, Kroeber es el que dice (...) el último mito moderno, yo conseguí la biografía, algo de Kroeber lamentablemente sólo lo conseguí en francés, y también conseguí Sellin. Puede ser que leyó el libro del profeta Oseas, de donde Freud sacó la teoría de que Moisés había sido asesinado, que Lacan llama a otro especialista en la Biblia. ¿Se acuerdan del Seminario XVII?. Al comentar el artículo de Sellin, bueno afortunadamente conseguí, no completos, algunos son resúmenes, es muy difícil conseguir este material, son muy viejos, en castellano no hay nada, así que sobre eso vamos a revisar a Kroeber y sus críticas a la horda primitiva. Desde ya les advierto que hoy ya nadie sostiene que la sociedad comenzó con grupos de poder materno, para luego en su desarrollo pasar a poder paterno que es lo más obvio, pero todos los hallazgos demuestran que no fue así, que toda sociedad comenzó, y en esto voy a decir: ¡qué turro este Freud tenia razón! No como él lo explicó, pero a pesar de Bachofen, que él trabaja, parece que todo indica que efectivamente, ese periodo de matriarcado no fue original del desarrollo de las culturas primarias.

Bueno, hoy vamos a trabajar algunos prejuicios en psicoanálisis, que hace falta remover para entrar al problema de la concepción del padre en Lacan, y a partir de ahí ya los nombres del padre.

Algunas citas para entrar a la cosa, del Seminario XV, Clase 1. El Seminario XV es “El acto psicoanalítico”, la clase 1 su presentación es después de “La lógica del fantasma”, y es antes de “De otro al Otro”, año lectivo 67’, 68’.

Describe mucho las experiencias de Pavlov, no sé si se acuerdan de esa clase, muy interesante, habla de un hecho. Este Lacan ere inteligentísimo, entre los párrafos dice: pero Pavlov no comentó nada sobre el hecho que el perro es un animal que fuera domesticado, no es un detalle, si es domesticado ya tiene un vínculo en significante, o una disposición al significante. Después de comentar por arriba y por abajo la cuestión de la estructura que está presente, aunque Pavlov no lo sepa en sus experimentos etc...

Lacan dice: “A propósito de todo un campo de actividades llamadas científicas en un determinado período histórico, esta tendencia de reducción llamada ‘materialista’, merece ser tomada como tal por lo que es, a saber, sintomática: ‘¿Sería necesario que eso creyera en Dios?’, exclamaría yo.

Y, en verdad, es muy cierto que toda esta construcción llamada materialista u organicista, digamos en medicina, es muy bien recibida por las autoridades espirituales.

Al final de cuentas todo esto nos lleva al ecumeniso.

Hay una cierta forma de efectuar la reducción del campo divino que, en último término, en su último resorte, es totalmente favorable a que la pesca sea recogida finalmente en la misma gran red.”



Por problemas técnicos falta gran parte de la grabación. A continuación transcribo las citas correspondientes a la parte faltante.

Laca, J., Seminario XV, Clase 1: “Y para terminar, que todo lo que se encubre de fundamento para la creencia, de esperanza de conocimiento, de ideología de progreso, en el funcionamiento pavloviano, si miran atentamente sólo reside en que las posibilidades que demuestra la experiencia pavloviana son supuestas estar ahí ya en el cerebro.

Que se obtenga de la manipulación del perro, en este contexto de articulación significante, efectos, resultados que sugieren la posibilidad de una mayor complicación de sus reacciones no tiene nada de extraño porque esta complicación la introducimos nosotros. Pero lo que está implicado es precisamente lo que yo ponía en evidencia hace un rato, a saber, si las cosas que se revelan están ya ahí con anterioridad. (Acorde con el pensamiento de Freud).

De lo que se trata cuando se trata de la dimensión divina y generalmente de la del espíritu gira enteramente alrededor de esto: ¿qué es lo que suponemos estar ya ahí antes de que hiciéramos el hallazgo? Sí, sobre todo un campo se comprueba, que no sería fútil pero apresurado, pensar que este saber está ya ahí esperándonos antes que nosotros lo hiciéramos surgir, esto podría ser de naturaleza tal como para llevarnos a hacer mucho más profunda puesta en cuestión. Es precisamente de lo que se va a tratar, a propósito del acto psicoanalítico.”


Correspondencia Freud-Jung, 14 de mayo de 1912: “Querido amigo:

Como seguramente espera usted, continúo sin ver clara si concepción del incesto. A veces me parece que no se aparta mucho de la que tenemos actualmente, pero ello tan sólo puede ser aclarado mediante una exposición más detallada. Tan sólo con respecto a sus argumentos tendría que hacer constar tres cosas (consideraciones, no refutaciones), precisamente:

1) La promiscuidad original les parece muy improbable a muchos autores. Yo mismo acepto, con toda modestia, otra hipótesis sobre la época primitiva, la darwiniana.

2) El matriarcado no ha de ser confundido con el dominio por parte de las mujeres. Este último no tiene gran importancia. El matriarcado resulta especialmente compatible con el rebajamiento poligámico de la mujer.

3) En toda época ha habido hijos con padre reconocido. Padre es el que posee sexualmente a la madre (y a los hijos como propiedad). El hecho de la procreación por el padre no tiene importancia psicológica para el hijo.

El motivo de mi carta es otro. De las críticas de estos últimos tiempos, ninguna ha causado mayor impresión que la de Kronfeld (a mí no me ha causado ninguna).

Uno de nuestros miembros, Gaston Rosenstein, una excelente inteligencia, matemático de profesión, filósofo, etc. De ha tomado el trabajo de refutar en una detenida contra crítica este trabajo, caracterizado por su desparpajo apriorístico. En él encuentro mucho muy bueno, otras cosas las entiendo naturalmente tan poco como los ataques de Kronfeld, ya que no domino la jerga. Esta crítica contraria, de acuerdo con su índole y su extensión, sólo puede encontrar acogida una reacción contra Kronfeld.

Como es natural, yo establecería un juicio sobre el trabajo que está oscilando entre usted y Bleuler, pero no querría adoptar una decisión, ya que sus derechos de director no son menores que los míos.

Rogándole que me exprese su opinión mediante una tarjeta, quedo, cordialmente, suyo.”
Jean-Pierre Vernant, “El individuo, la muerte y el amor en la antigua Grecia”, página 17: “En tanto que el hombre vive, es decir, que se encuentra habitado por la fuerza y la energía, que es recorrido por pulsiones que le mueven y conmueven, su cuerpo tiene un carácter plural. El la multiplicidad lo que caracteriza el vocabulario griego de lo corporal, incluso cuando se trata de expresarlo en su totalidad.”

Ídem, página 22: “Para los griegos de la época arcaica la desgracia de los hombres no proviene, pues, de que el alma, divina e inmortal, se encuentre entre ellos aprisionada en las evoluciones de un cuerpo, material y perecedero, sino más bien de que semejante cuerpo no sea de manera plena uno, de que no posea de forma definitiva e íntegra ese conjunto de cualidades, poderes y virtudes activas capaces de conferir a la existencia de los seres singulares la consistencia, el resplandor, la permanencia de la vida en estado puro, totalmente viviente, una vida imperecedera y, por lo tanto, exenta de cualquier germen de corrupción, aislada de todo cuanto pudiera, ya sea desde dentro o desde fuera, oscurecerla, marchitarla, aniquilarla.”

J.J. Bachofen, “El Matriarcado”, Introducción de María del Mar Llinares García, página 10: “Ahora bien, los mitos poseen una gran inercia, y por ello no sólo sirven para expresar los principios de la Civilización que los crea, sino que también pueden conservar inmersas en su seno ideologías de civilizaciones anteriores, características de las más primitivas fases del desarrollo de las Civilizaciones.”
Ídem, página 12: “Por otra parte, la idea de la existencia de niveles culturales reprimidos en el ámbito de una mitología como la griega no ha dejado de ser retomada una y otra vez –sobre todo recientemente-, en lo que se refiere al problema de la representación de la mujer en esa mitología, por lo que podríamos afirmar que la obra de Bachofen vuelve a recobrar de nuevo esa actualidad que siempre ha estado presente en ella.”
Ídem, capítulo I, página 28: “...la elección del cónyuge y el pago de la dote de los hermanos por las hermanas. Si se funden todos estos rasgos en unas ideas comunes, entonces encierran una enseñanza cuya significación está ampliamente generalizada. Por medio de ella se establece la convicción de que el matriarcado no pertenece a ningún pueblo determinado, sino a un estadio cultural, que, por lo tanto, y como consecuencia de la semejanza y carácter normativo de la naturaleza humana, no puede depender de ser restringido por una identificación con algún pueblo en concreto, y que, finalmente, la semejanza de las manifestaciones aisladas debe ser menos tenida en cuenta que la armonía de la concepción básica.”

Ídem, página 29: “Estos principios, extraídos de un número insignificante de hechos, obtienen una irrefutable confirmación en el curso de la investigación, por medio de una cantidad cada vez más abundante de apariciones.”


Ídem, página 30: “No es necesario explicar qué influjo debió ejercer este paralelismo sobre la consideración de la tradición mítica que hizo insostenible la posición que la investigación actual toma frente a ella, y retira toda autorización a aquella diferenciación, de todos modos tan oscilante, de los tiempos históricos y prehistóricos, justamente para la parte más importante de la Historia, el conocimiento de las ideas y condiciones antiguas. Las tradiciones míticas, y así se responde a la cuestión planteada más arriba, se presentan como la expresión fiel de la ley vital de aquellos tiempos en los que se pusieron las bases del desarrollo histórico del mundo antiguo; aparecen también como la manifestación de la mentalidad originaria, como revelación histórica inmediata, y por consiguiente como fuente histórica de la mayor autenticidad.”
Ídem, página 32: “El conocer científica y verazmente consiste ahora no sólo en la contestación a la pregunta ¿de qué? Se perfecciona, primero, si puede descubrir el ¿de dónde?, y si con ello sabe asociar el ¿hacia dónde? Para comprender, el saber sólo surge cuando puede abarcar el origen, el progreso y el fin. El comienzo de toda evolución, sin embargo, está en el mito. Toda investigación profunda de la Antigüedad, por lo tanto, se reduce inevitablemente a él. El es quien lleva en sí mimos los orígenes, y solamente él puede revelarlos. Pero los orígenes motivan el progreso posterior, marcan el camino que éste sigue y su tendencia perpetua. Sin conocimiento de los orígenes, el conocimiento histórico nunca puede llegar a una conclusión. Toda separación de mito e historia, bien fundada en tanto que quiera señalar la diferencia en el modo de expresar lo ocurrido en la tradición, no tiene por tanto ningún significado ni autorización ante la continuidad del progreso humano. Debe ser absolutamente rechazada en nuestra investigación, cuyo éxito depende esencialmente de ello.”
Ídem, página 38: “Se me puede permitir detenerme un instante en este punto de la investigación e interrumpir la continuación del desarrollo de mis ideas con algunas observaciones generales. La búsqueda consecuente de la idea básica de la ginecocracia nos hecho comprender un gran número de aspectos aislados y de informaciones. Enigmáticos en su aislamiento, conservan, cuando están unidos, el carácter de necesidad intrínseca. La conservación de tal resultado depende sobre todo de una condición previa. Exige la capacidad del investigador para renunciar a las ideas de su tiempo, a las concepciones con las que éste llena su espíritu, y para trasladarse al corazón de una ideología absolutamente diferente. Sin tal autorrenuncia, es inimaginable un verdadero éxito en el campo de la investigación de la Antigüedad. El que elige como un punto de partida de las concepciones de una época posterior, siempre es desviado por ellas de la comprensión de las más primitivas.”
Freud, S., “Malestar en la cultura”, capítulo VII: “Agresión y superyó”: “Puede decirse también que si el niño reacciona con una agresión hiperintensa y una correspondiente severidad del superyó frente a las primeras grandes frustraciones (denegaciones) pulsionales, en ello obedece a un arquetipo filogenético y sobrepasa la reacción justificada en lo actual, pues el padre de la prehistoria era por cierto temible y era lícito atribuirle la medida más extrema de la agresión. Así pasando de la historia evolutiva individual a la filogenética, se aminora todavía más la diferencia entre las dos concepciones de la génesis de la conciencia moral. Pero a cambio de ello surge una nueva diferencia sustantiva entre ambos procesos. No podemos prescindir de la hipótesis de que el sentimiento de culpa de la humanidad desciende del complejo de Edipo y se adquirió a raíz del parricidio perpetrado por la unión de hermanos. Y en ese tiempo no se sofocó una agresión, sino que se la ejecutó: la misma agresión cuya sofocación en el hijo está destinada a ser la fuente del sentimiento de culpa.”
Louis Dumont, “Ensayos sobre el individualismo”, página 249: “Naturalmente, todo esto corresponde a una perspectiva behaviourista, pero es ante todo la señal del trasfondo filosófico de nuestros problemas antropológicos. El debate filosófico intimida por su dimensión y su complejidad. Sin embargo, un esfuerzo para aclarar la cuestión antropológica no puede pasarlo por alto. Afortunadamente, creo que una perspectiva antropológica puede por el contrario aclarar un poco el debate filosófico, y que podemos así extraer de ella una visión somera pero suficiente.

En esta materia hay dos tipos de filósofos, o más bien dos formas de filosofar. Una de ellas se sitúa en el interior de la cultura moderna y procura tener en cuenta sus obligaciones, su inspiración fundamental, su lógica interna y sus incompatibilidades. Desde este punto de vista, se impone una conclusión: es imposible deducir lo que debe ser de lo que es. No se puede realizar una transición de los hechos a los valores. Los juicios de realidad y los juicios de valor son de naturaleza diferente. Basta con recordar dos o tres aspectos fundamentales de la cultura moderna para mostrar que no podemos evitar esta conclusión. En primer lugar, la ciencia es suprema en nuestro mundo, y para hacer posible el conocimiento científico hemos modificado, como recordábamos al principio, la definición del ser, excluyendo de él precisamente la dimensión de valor. En segundo lugar, la insistencia sobre el individuo ha llevado a interiorizar la moral, a reservarla a la conciencia individual mientras se la separaba de los demás fines de la acción y se distinguía de la religión. El individualismo y la separación concomitante entre hombre y naturaleza han separado de esta manera el bien, lo verdadero, lo hermoso, y han introducido un profundo abismo entre el ser y el debe ser. Esta situación nos ha tocado en suerte en el sentido de que se halla en el corazón de la cultura o de la civilización moderna.”


Ídem, página 253: “En general, los valores aparecen íntimamente combinados con otras representaciones. Un ‘sistema de valores’ es por tanto una abstracción sacada de un sistema más amplio de ideas y valores. Esto no sólo es verdad para las sociedades no modernas, sino también, con alguna excepción, para las sociedades modernas, siendo la excepción, que es fundamental, los valores morales (individuales) en su relación con el conocimiento ‘objetivo’, científico. Porque todo lo que hemos dicho antes acerca del debe-ser atañe exclusivamente a la moralidad individual, ‘subjetiva’. Que esta moralidad sea, al mismo tiempo que la ciencia, predominante en nuestra conciencia moderna no impide el que cohabite con otras normas y valores de tipo ordinario, como los de la ética social tradicional...”
Freud, S., “Moisés y la religión monoteísta”: “Cabe suponer que al parricidio siguiera una larga época en que los hermanos varones lucharon entre sí por la herencia paterna, que cada uno quería ganar para sí solo. La intelección de los peligros y de lo infructuoso de estas luchas, el recuerdo de la hazaña libertadora consumada en común, y las recíprocas ligazones de sentimiento que habían nacido entre ellos durante las épocas de la expulsión, los llevaron finalmente a unirse, a pactar una suerte de contrato social. Nació la primera forma de organización social con renuncia de lo pulsional, reconocimiento de obligaciones mutuas, erección de ciertas instituciones que se declararon inviolables (sagradas); vale decir, los comienzos de la moral y el derecho. Cada quien renunciaba al ideal de conquistar para sí la posición del padre, y a la posesión de madre y hermanas. Así se establecieron el tabú del incesto y el mantenimiento de la exogamia. Buena parte de la plenipotencia vacante por la eliminación del padre paso a las mujeres; advino la época del matriarcado.

El progreso que sigue al totemismo es la humanización del ser a quien se venera. Los animales son remplazados por dioses humanos cuyo origen en el tótem no se oculta. Unas veces el dios es figurado todavía como un animal o, al menos, con rostro zoomorfo; otras, el tótem se convierte en el compañero predilecto del dios, inseparable de él; y otras, aún, en la saga el dios mata a ese mismo animal, pese a que este era su estadio anterior. En un punto de este desarrollo, que todavía no podemos situar con exactitud, aparecen grandes deidades maternas, es probable que con anterioridad a los dioses masculino, y luego se mantienen largo tiempo junto a estos últimos. Entretanto, se ha consumado una gran subversión social. El derecho materno fue revelado por un régimen patriarcal restablecido. Empero, los nuevos padres nunca alcanzaron la omnipotencia del padre primordial; ellos eran muchos, convivían en asociaciones mayores que la antigua horda, tenían que tolerarse entre sí, permanecían limitados por estatutos sociales. Probablemente las deidades maternas nacieron en los tiempos iniciales de la limitación del matriarcado, como un resarcimiento para las madres relegadas. Las divinidades masculinas aparecen primero como hijos varones junto a la Gran Madre, y sólo después cobran los rasgos nítidos de figuras paternas. Estos dioses masculinos del politeísmo espejan las constelaciones de la época patriarcal. Son numerosos, se limitan unos a otros, en ocasiones se subordinan a un dios superior. Y bien; el paso siguiente nos lleva al tema que aquí nos ocupa, el retorno de un dios-padre único, que gobierna sin limitación laguna.”


Entrevista publicada por L’express el 31 de mayo de 1957. Reproducida en el número 48 de L’ane, 1991: “¿Acaso no es ya una formación muy larga y muy seria?.

Dr. Lacan: Tal como está constituida hoy en día, -estudios de medicina, y después de un análisis llamado didáctico, hecho por un analista calificado-, a la enseñanza psicoanalítica le falta algo esencial, sin lo cual rechazo que se pueda ser psicoanalista verdaderamente formado: el aprendizaje de las disciplinas lingüísticas e históricas, historia de las religiones, etc. En lo concerniente a esta formación, para redondear su pensamiento, Freud rehabilitó ese término que me complazco en retomar de ‘universitas literarum’.”


Freud, S., “¿Debe enseñarse psicoanálisis en la universidad?”: “Los estudios médicos son muy evidentemente insuficientes para escuchar aquello que dice el analizado, es decir, por ejemplo, para distinguir en su discurso el alcance de los símbolos, la presencia de mitos, o simplemente para percatarse del sentido de lo que dice, como uno se percata, o no lo hace, del sentido de un texto.

Al investigar los procesos psíquicos y las funciones mentales, el psicoanálisis se ajusta a un método particular cuya aplicación en modo alguno está limitada al campo de las funciones psíquicas patológicas, sino que también concierne a la resolución de problemas artísticos, filosóficos o religiosos, suministrando en tal sentido múltiples enfoques nuevos y revelaciones de importancia para la historia de la literatura, la mitología, la historia de las culturas y de la filosofía de las religiones. Por consiguiente, dicho curso general habría de ser accesible asimismo a los estudiantes de tales ramas de la ciencia. Es evidente que la estimulación de estas últimas por las ideas analíticas contribuirá a crear, en el sentido de la universitas literatum, una unión más estrecha entre la ciencia médica y las ramas del saber que corresponden al ámbito de la filosofía.”


J. Lacan, Seminario XX, clase 11: “La rata del laberinto”: “Mi hipótesis es que el individuo afectado de inconsciente es el mismo que hace lo que llamo sujeto de un significante. Lo enuncio con la fórmula mínima de que in significante representa un sujeto para otro significante. El significante en sí mismo no es definible más que como una diferencia con otro significante. La introducción de la diferencia como tal en el campo es lo que permite extraer de lalengua lo que toca al significante.

Dicho de otra manera, reduzco la hipótesis, según la fórmula misma que la substantifica, a que es necesaria al funcionamiento de lalengua. Decir que hay un sujeto no es sino decir que hay hipótesis. La única prueba que tenemos de que el sujeto se confunde con esta hipótesis y que el individuo habla es su soporte, es que el significante se convierte en signo.

Porque hay inconsciente, a saber, lalengua en tanto que por cohabitar con ella se define un ser llamado el ser que habla, puede el significante estar llamado a ser signo. Entiendan el signo como les plazca, incluso como el thing del inglés, la cosa.”

Versión no corregida por el autor.


Curso de Postgrado: “Los nombres del padre”


Prof. Lic. Alfredo Eidelsztein
Clase N° 2, 25 de Abril de 2003
Yo no quedé satisfecho con lo trabajado en la reunión anterior. Como el único que habló en toda la reunión fui yo, o sea yo no estoy satisfecho con lo que yo hice, ustedes no tiene culpa alguna. Me parece que yo habitualmente, por lo que me dice la gente, yo no me doy cuenta, me dicen que imprimo un ritmo rápido a las clases, a las conferencias, a mis intervenciones. Yo no me doy cuenta, para mí hablo normalmente, pero se nota que me toma algún tipo de angustia que me hace ir más rápido. Me da la impresión que la vez pasada, voy a intentar que no me pase ésta, no solamente tenía un poco de angustia, que parece que tengo habitualmente, si no que parece que tenía cola de paja. Porque no me tendría tranquilo de proponerles en este curso un trabajo de varias horas, o sea dedicarle varias reuniones a material no psicoanalítico de pura sepa. Después me di cuenta, revisando la calidad de esa clase cómo para mí había resultado, etc., etc., etc., que en todo caso, si a ustedes no les resulta, si no les parece, que sé yo, es problema de ustedes Yo lo que tengo que preocuparme es que sea de buena calidad, que el sistema de referencias esté justificado (al menos desde mi punto de vista), que yo pueda dar las articulaciones necesarias. Y que si alguno de ustedes, les resulta pérdida de tiempo que no estemos directamente trabajo conceptos de Lacan, o de Freud o de algún otro autor, yo no puedo responder por eso. Es cierto que en el plan que presenté, gran parte de la bibliografía ya estaba, no toda porque agregué muchísima que es lo que yo fui leyendo desde que presenté el plan hace un año. Pero igualmente no me parece que yo estuviese estafándolos a ustedes dándoles gato por liebre, así que voy a tratar de presentar tranquilo el argumento porque me parece que es crucial. Ahora bien, también me di cuenta que para mí es tan crucial este asunto que debería yo presentar un poquito más tranquilo el argumento que en mí justifica el trabajo que les estoy proponiendo para esta primeras tres o cuatro primeras reuniones.

Lo primero: hay que reconocer que si el psicoanálisis implica algo de la índole de lo absolutamente nuevo. Si le vamos a aplicar a al aparición del psicoanálisis, como obra de Freud, algo de la índole de algo nuevo... Hay mucho problemas en psicoanálisis lacaniano con “nuevo”. Si el conjunto de los significantes, tan sólo por incorporación de un elemento nuevo, ya todo el conjunto cambió y también cambiaron cada uno de sus elementos. Si cada uno de ellos es meramente es la diferencia respecto de todos los otros, aquí (hace referencia a un gráfico del pizarrón) el ser de X es no Y y no Z. El ser de X aquí cambió (hace referencia a un segundo gráfico del pizarrón) porque también es no A.

Uno podría decir: ¿Qué novedad absoluta es en occidente la entrada del psicoanálisis si el capitalismo siguió siendo mas o menos lo mismo, si el cristianismo siguió siendo mas o menos lo mismo? Bueno tendríamos que revisarlo muy bien, porque quizá la mera entrada de un elemento tiene la virtud, como es un elemento que tuvo éxito, o sea fue tomado por el conjunto de la sociedad, al menos en muchas ciudades del mundo. No todo el mundo, pero tampoco parejo en todo occidente. Hay resultados muy raros. ¿Vieron que distinto es el desarrollo del psicoanálisis en Italia? Porque prácticamente no pasa nada o casi nada. A diferencia de sus vecinos, Inglaterra, Francia, como en Alemania y Austria donde se desarrolló, pero en Italia no... Con lo cual hay diferencias muy notables. Pero bueno entonces, si el psicoanálisis implica una novedad absoluta y la relectura que propone Lacan otra vuelta también súper novedosa, en el mismo sentido que quizás otras: Klein y habría que ver si hubo alguna otra. No hay que perder de vista que esa cosa nueva que está implicada en el psicoanálisis, está sostenida con argumentos no psicoanalíticos. O sea, la base argumentativa, o con la que se sostiene el psicoanálisis, tanto el freudiano como el lacaniano, hay que reconocer que la base argumentativa no es psicoanalítica. Y que la base argumentativa no sea psicoanalítica, estoy queriendo darle todo su alcance. Les propongo que la base argumentativa, ¿entienden? Sobre qué sostenemos nuestros argumentos, en realidad es base axiomática. Los axiomas sobre los que se funda el psicoanálisis no son psicoanalíticos.

Si alguno de ustedes manejase de adelante para atrás y de atrás para adelante la enseñanza de Lacan, podrían poner una salvedad y es que Lacan intentó, finalizando ya su obra, proponer axiomas estrictamente psicoanalíticos. Pero van a ver que están hechos sobre la base de material axiomático tomados de otras disciplinas. En Freud, me parece muy importante no olvidarnos lo que él toma de Darwin, que es fundamentalmente la teoría de la evolución y la horda primitiva; lo que toma de Haeckel y Lamarck que es la teoría de la recapitulación; lo que toma de Sellin, que es la teoría del asesinato de Moisés, que Sellin lee muy delirantemente para todos los comentaristas modernos, el libro del profeta Oseas del Antiguo Testamento. Es una bibliografía que nosotros vamos a revisar, porque para los nombres del padre no es posible no hacerlo. Nosotros vamos a trabajar Sellin. Y también no hay que olvidarse que tomó de Abel rudimentos de lingüística que es donde apoyó el sentido antitético de las palabras primitivas. Y también, por qué no, hay que tomar en cuenta a August Weisman, de quien tomó la existencia de células germinales. Weisman fue el biólogo que descubrió la existencia de dos tipos de células. Si ustedes aflojan el oído, como son todos buenos lectores de Freud, efectivamente ¿se dan cuenta que estos autores le sirvieron a Freud de salteo de necesidad de explicaciones? Estos autores le sirvieron a Freud para saltearse necesidad de argumentación. Es tal como demostró Abel que las palabra antiguas tienen un sentido antitético, de esas palabras antiguas esta hecho el inconsciente. Yo no tengo por qué trabajar en la demostración de que las palabras antiguas tenían un sentido antitético porque fue demostrado por Abel, un lingüista de muy segunda línea en la época de Freud mismo, para nada reconocido, que no formó escuela. Entienden ustedes que es base axiomática, ¿no? Porque el axioma cumple esa función. Evitarme un desarrollo formal, una demostración.

En Lacan, les pregunto: ¿hay que recordar acaso a Ferdinard de Saussure, a Roman Jakobson? De Saussure la teoría del significante, de Jakobson el formalismo de la lengua, la lengua como sistema formal. De Claude Lévi-Strauss, no fundamentalmente sus estudios de antropología, sino su concepción de la estructura. Su apoyatura en teoría matemática que ya no requiera tanto de autor, pero no hay que olvidar la teoría de conjuntos, el trabajo de Frege en la oposición de cero y uno, la raíz cuadrada de menos uno, la topología combinatoria, la teoría de los nudos. De física: el principio de indeterminación de Heisenberg, las leyes de la óptica. O sea, observen ustedes que la maniobra que yo les propuse hacer la vez pasada y que sigo sosteniendo, es revisar la base axiomática de estos autores. Por ejemplo, de Saussure no, pero hoy día Roman Jakobson está profundamente criticado porque se lo considera hiper formalista, o sea que ha exagerado la vertiente formal de la estructura de la lengua. Con lo cual hay una polémica allí, que alguna vez tendremos que encarar. Porque nosotros tenemos una apoyatura total en el sistema de Jakobson. Para Lacan el Inconsciente tiene una estructura cuatripartita porque el Inconsciente está estructurado como un lenguaje. O sea la estructura cuatripartita el Inconsciente la toma del lenguaje, que es lo que queríamos decir como la canción de Les Luthiers. ¿Y de dónde sacamos que la estructura mínima funcional requerida para el lenguaje es cuatripartita? Es una propuesta solo y exclusivamente de Roman Jakobson, muy criticada en la actualidad. Con lo cual tenemos que ver qué destino le daremos nosotros a ese argumento para colmo en una época en donde todos los considerandos estructuralistas están siendo prácticamente abandonados en todas las ciencias sociales.

Entonces la propuesta mía era revisar en torno a la problemática de los nombres del padre, no más allá que eso, cierta base axiomática de los desarrollos freudianos a la luz de cómo esos autores, los que le brindaron esa base axiomática. ¡Guarda! Que a veces son autores que no que propusieron que los que ellos decían eran, siquiera, base axiomática para sus mismas disciplinas. Freud los toma y directamente los considera verdad y considerándolos verdad, los incluye en los fundamentos del psicoanálisis. Son autores que ni siquiera lo propusieron para el psicoanálisis, ni llegaron al punto de considerar que estaban desarrollando la base axiomática de sus mismas disciplinas.

Les voy a proponer revisar un poco bibliografía, pero muy difundida, que yo estimo que en psicoanálisis, especialmente en Buenos Aires que es el que yo más conozco, pero viajé por otras ciudades y tampoco se la conoce y es de crítica a esa base axiomática. O sea, nosotros estamos trabajando, queriendo sostener en occidente científico hoy, que el psicoanálisis es una práctica racional, a diferencia de otras prácticas sugestivas que reinan en el campo “psi”, pero estamos haciéndolo desde una base absolutamente no racional porque nuestra base axiomática ha quedado caduca total y ni siquiera estamos informados de esa caducidad. Lo que es un problema gravísimo, ¿entienden no? Seguimos sosteniendo que tenemos razón en base a argumentos tomados de mediados del siglo XIX, que la ciencia de comienzos del XX, descartó totalmente. Y la descartó para colmo, no porque hay teorías. La descartó porque esa pobre gente no había tenido en sus manos el manejo de descubrimientos que la descartaron totalmente.

Yo hasta la semana pasada tenía que Freud jamás había hablado de Lamarck. Aunque si conocen un poco de la epistemología freudiana, todos los autores dicen que Freud era lamarckiano. Bueno, en la correspondencia Freud – Abraham, sí. En la carta a Abraham del 5 de Octubre de 1917, les extraigo esta frasecita:

Como le escribo con tan poca frecuencia, no sé si ya le he hablado del trabajo sobre Lamarck, cuyo tema principal ha de ser que la “omnipotencia del pensamiento” fue otrora una realidad.”

El sesgo lamarckiano, ¿ven cómo Freud se sostiene? Porque es lo que Freud requiere. Para Freud lo que el neurótico tiene de neurótico, es la herencia de lo que fue realidad vivida del hombre primitivo. ¿Ven cómo toma de Lamarck para decir “es lo que yo digo”?

En la carta del 11 de Noviembre de 1917, dice: “¿De veras que no le escribí nada de la idea respecto de Lamarck?” Si le había escrito pobre, porque está en la carta anterior, parece que Abraham le dijo: no, no me dijo nunca nada. “Surgió entre Ferenczi y yo, pero ninguno de nosotros tiene ahora tiempo ni ánimo para dedicarse a ella. El propósito es poner a Lamarck enteramente en nuestro terreno, y mostrar que su “necesidad”, que forma y transforma los órganos no es otra cosa que el poder de la representación inconsciente sobre el propio cuerpo, de la cual encontramos restos en la histeria, en una palabra, la “omnipotencia del pensamiento””.

Esto es un delirio que se los voy a explicar porque es catastrófico. Pero esta gente no conocía genética porque no se había desarrollado la genética. ¿Saben de qué esta hablando Freud? Que la necesidad cambia el cuerpo. Que como empezó a desaparecer los brotes bajos en la pradera, a la jirafa se le fue agrandando cada vez más el cogote... yo tendría que haber hecho así de chiquito. Cosa que es una idea obvia, si uno hace así muchas veces, el musculote se te pone así, ¿vieron como es esto? Es increíble. Lo ridículo es que eso se herede. Para esta gente, para Lamarck y para Freud, eso se heredaba. Algo muy necesario y practicado mil veces por un conjunto numeroso de individuos, termina transformando al cuerpo, un cuerpo que se hereda. Hoy sabemos por genética que es ridículo. Nada de lo que ustedes le enseñen a vuestro perro, cuando vuestro perro tenga cría, esa cría lo tendrá. Se lo tendrán que enseñar todo de cero, no pasará por el cuerpo, es ridícula la teoría. A pesar de eso, era la teoría que imperaba. A Freud le venía como anillo al dedo para decir: si en una época, muy repetida y muy significativa socialmente se mató al padre, etc., etc., etc., eso terminó pasando por herencia a todos nosotros y hoy en nosotros es el superyó. Heredamos el superyó de lo que antes fue realidad. Lo que pasa es que tiene una teoría ridícula de la herencia, absolutamente fallida, muy mitológica.

Continúa la cita de la carta de Freud a Abraham: “De esta manera quedaría explicada psicoanalíticamente la finalidad; sería el completamiento del psicoanálisis. Quedarían establecidos dos grandes principios de la transformación que lleva al progreso: el primero mediante la adaptación del propio cuerpo, y el segundo, mediante la transformación del externo (autoplástica y heteroplástica), etc.”

Con lo cual observen ustedes que para Freud evidentemente es la base axiomática. Incorporaba el lamarckismo íntegramente porque justifica las teorías que Freud tenía.

Esto era para sentirme yo menos delirante.

Se acuerdan que les propuesto que la primer parte de nuestro trabajo llevaba por título un chiste que les proponía designar como: “Acto de fe atea”. Intentemos hacer un pacto, acto de fe es religioso, obviamente es un chiste, de fundar lo que vamos a decir verdaderamente en el ateísmo. ¿Por qué?, ¿Qué problema habría si aquí estuviese presente, me imagino que puede haberlo, francamente me imagino que estadísticamente es lo más probable que suceda, que haya aquí alguno de ustedes que hasta sea psicoanalista, no veo problemas, tampoco habría problemas con que haya aquí presente uno que no lo sea, alguien que sea psicoanalista y que crea en Dios? Si hay alguien que está presente, es psicoanalista y cree en Dios, hay un problema allí. Porque para esa persona opera una figura del Otro, que tendríamos que ver, si esa figura del Otro al ser sostenida, no implica necesariamente un freno en la dirección de la cura. Podría serlo si, por ejemplo, la dirección de la cura explicase operar sobre otra figura del Otro. ¿Entienden lo que digo? Supongan una versión ingenua del análisis, como la de Freud. Para Freud el desarrollo de un análisis tiene esta estructura: tiene un comienzo y tiene un fin. Ustedes saben que hay un problema ético planteado por Freud al final del análisis y es la caída del analista. Esta caída del analista al final de análisis, es una caída propia al psicoanálisis ya que otros profesionales que operan en la misma posición que el analista, al final de tratamiento no tiene por qué caer y aún, conviene que no caigan. ¿Quiénes son? Los médicos. ¿En qué hay que caer o no hay caer? En toda función sugestiva del análisis. Entonces el análisis tiene una función sugestiva y esa función sugestiva es lo que Freud dice que al final de una análisis debe interrumpirse. O sea, el analista debe dejar de estar en la posición. Es la caída de la transferencia.

La figura del Otro, teóricamente hablando, esta en juego en posición de causa del hipnotismo es, en su estructura similar a la de Dios. Lo escribimos como A (a mayúscula sin barrar). Entonces lo que yo les propongo es que si hubiese un psicoanalista que fuese realmente creyente en Dios, y realmente creyente en Dios quiere decir para mí dos cosas: que podría haber aquí alguien presente que cree que no cree pero si cree. Es muy sorpresivo. El otro día un paciente mío que es esquizofrénico, una de las figuras persecutorias es el diablo. Lo persigue el diablo que lo quiere matar. ¿De dónde era? Nada, nada hasta que se fue el diablo. Pero ahora volvió el diablo y no solamente que volvió el diablo sino que volvió el cortejo, volvieron también algunos recuerdos, y es que el abuelo materno siempre se c... de risa al cometer él un desaguisado, que era emborracharse, decía que él iba a terminar sentado al lado del diablo. Siempre se c... de risa. El día que se murió solito de viejo le descubrieron una estampita entre las manos. Quiere decir que cuando le pusieron los huevos en la morsa, como decían en mi barrio, resultó que el tipo era fervientemente creyente. Un psicólogo salido de la Facultad de Psicología de la U.B.A., que creen que todas las cosas son al revés de lo que son, por el sentido antitético de las palabras primitivas. Diría: hubiese desconfiado igual. Ya tanto halar del diablo, ya me indicaba que era un poco creyente. Pero si trabajamos así nada es nada.

Pero lo que yo les propongo entonces es que puede haber aquí gente crea que es no creyente y cuando le ponen los huevos en la morsa resulta ser absolutamente creyente, o viceversa, gente que se cree que sí lo es pero en el fondo no lo es. Es muy difícil establecerlo con precisión. Pero en todo caso, si quisiesen como analista dirigir la cura bajo una posición que no sea la de la sugestión, van a tener allí un problema. Porque van a tener la interferencia de esta figura del Otro. Porque la figura del Otro que opera en la sugestión, es equivalente a aquella en la cual, el hombre moderno. El hombre primitivo no conoce la sugestión y el primitivo no posee figura de Dios, como por ejemplo, personificada como hombre mayor, barbudo, masculino, etc.

Pregunta: ¿Esto sería desde una posición sugestiva del analista?

Sí, es claro. Pero a lo que yo voy, es que ningún analista puede conducir la cuestión sugestiva en juego en el análisis que él dirige, más allá de donde ha sido conducida la que le está explicada. ¿Entienden no? Ya que lo contrario sería: ¿y cómo podría?, ¿Cómo podría ir más lejos de lo que él fue? No estoy trabajando como se trabaja habitualmente con los puntos ciegos o los déficits que impedían. Lo que estoy diciendo es cómo alguien puede ir más lejos... ¿cómo alguien les puede enseñar más matemática que la que sabe?. ¿Cómo alguien les puede ayudar a reflexionar sobre la filosofía en el punto donde no ha llegado? Con lo cual les propongo que hay un profundo problema en el analista posicionado como analista que es creyente en Dios, si practica n psicoanálisis oriente en que la cuestión de la figura del Otro es crucial para el análisis.

Eso para introducir el tema, pero yo quiero que lo escuchen en Lacan. Les traigo sólo dos citas, son muy tranquis, muy sencillas, muy entendibles. Son sobre la pulsión de muerte en las clases del Seminario VII sobre la pulsión de muerte, la número 16: “La pulsión de muerte” y la número 20: “Las articulaciones de la pieza”.

De la clase 16: “Quiero decir sencillamente que la pulsión de muerte en Freud no es ni verdadera ni falsa. Es sospechosa, no propongo nada más, pero basta que haya sido necesaria para Freud, que ella lo remita a un punto abisal...”.

Para Lacan es muy dudoso que exista algo como la pulsión de muerte. Pero lo que sí para Lacan es crucial, es que Freud se haya visto llevado a la necesidad de articular la pulsión de muerte, pulsión de muerte que lo lleva a Freud a un punto abisal. ¿Saben lo que es lo abisal no? Viene de abismo, y es en el fondo del terreno marino. Saben que el terreno marino puede llegar a 4.000, 5.000, 6.000 metros de profundidad. Como el Everest pero para abajo. Todo lo que supere 200 metros para abajo es abisal, o sea punto de máxima profundidad.

“... fundamentalmente problemático, para ser reveladora de una estructura del campo.”

Lacan dice: no existe la pulsión de muerte. Pero le fue necesario como argumento a Freud. ¿Por qué le fue necesario como argumento a Freud? Porque revela la estructura del campo. ¿Cómo es ese campo? Supongamos que el campo freudiano sea así (esquema en el pizarrón). Para Lacan, la virtud de no descartar la pulsión escribir un punto abisal en ese campo. Entonces tiene un campo y un punto. Entienden que no hay forma de representarlo, ¿no? Porque un punto no tiene superficie. Pero es un campo que tiene un punto que implica un abismo. Eso es lo que esta diciendo Lacan, ese es el valor de la pulsión de muerte, que como tal no existe.




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