Los campos sintagmáticos de algunos substantivos españoles



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El número de sintagmas hombre-aposición# es el más bajo de todos los sintagmas, representando sólo un 0,8 % del total. Por ello es difícil sacar conclusiones del material estudiado. Pero a pesar del bajo número de sintagmas se nota una serie de paralelas con el sintagma sujeto-predi­cado nominal* que se deben a la afinidad semántica de ambos tipos de sintagmas. En el número de sintagmas (tabla 17) puede sorprender el número bajo de sintagmas con cosa, que no está de acuerdo con las cifras correspondientes del sintagma sujeto-predicado nominal#, donde los sin­tagmas con cosa son casi tan numerosos como los con hombre. Se debe esta diferencia al hecho de que los casos que corresponden al sintagma sujeto-predicado nominal# con sujeto de carácter verbal han sido califi­cados, de acuerdo con la opinión de los gramáticos, no como aposición, sino como paréntesis, es decir como casos no sintagmáticos (véase capítulo XII). Es, por ejemplo, el siguiente caso: ...no se hallaba en la estación como imaginábamos, cosa que hizo que se nos abrieran las carnes... AGG 36. El número total de tales casos es de 25, más un caso con alegría. Los demás substantivos —hombre y casa— no figuran en paréntesis de este tipo, igual como no se unen con sujetos de carácter verbal en el sintagma sujeto-predicado nominal#. Las demás cifras de la tabla 17 armonizan con las de la tabla 14; los relativamente más numerosos son los sintagmas con hombre, mientras que los sintagmas con casa y alegría son poco nume­rosos.

En cuanto a la relación semántica entre los dos miembros del sintagma (tabla 18), el sintagma nombre-aposición# difiere del sujeto-predicado no­minal #= en la ausencia del tipo c), en el cual los substantivos expresan con­ceptos del mismo orden que suelen diferir por un rasgo semántico. La ausencia de este tipo en la aposición no sorprende, puesto que en los predicados nominales suele ser expresado por sintagmas con el verbo

109


Tabla 18

aposición

tipo de relación semántica

a

b

d

número

%

número

%

número

%

hombre casa

cosa alegría

6 1

-

-



22,2 14,2

-

-



17

3

4



-

63,0

42,9 80,0

-


4 3 1

-


14,8 42,9 20,0

-


total

7

17,5

24

62,5

8

20

copulativo en otra forma que indicativo afirmativo, es decir, por sintagmas que no pueden ser transformados en nombre-aposición. Las cifras relativas a los demás tipos están de acuerdo con las de los predicados nominales (tabla 13), aunque no coincidan exactamente; esto no es posible, tanto menos si tomamos en cuenta el bajo número de aposiciones. El único sintagma con alegría no pertenece a ninguno de los tipos de relación se­mántica, ya que su empleo es metafórico: Hasta el cielo se ha puesto azul, como el manto de nuestra dulce patrona, esperanza y alegría de quienes sufren, cautiverio ... AMM 396.

Los tipos a) y b) corresponden a lo que en las gramáticas suele llamarse aposición especificativa y explicativa, respectivamente: Calle arriba los dos, con calma y en silencio, hombre y mujer... DS 9 (tipo a), aposición especificativa); Contaba a su padre cómo iban las cosas por II Gabbiano, la casa en el Cerro de las Palomas que comprara su abuelo... AG 31 (tipo b), aposición explicativa).

Tabla 19


aposición

tipo

S

tipo SC

tipo

C

sintagmas

sintagmas

sintagmas

número

%

número

%

número

%

hombre casa

cosa alegría

5 1

-

-



18,5 14,3

-

-



7 4

-

1



25,9 57,1

-

100



15

2

5



-

55,6 28,6 100

-


total

6

15

12

30

22

55

Igual que el predicado nominal, la aposición puede o no tener comple­mentos que, a su vez, pueden solos o junto con el substantivo en aposición ser portadores de la información que se da sobre el nombre que forma el

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otro miembro del sintagma (tabla 19). En este aspecto, la conformidad con el predicado nominal es más grande aún que en los demás aspectos estu­diados: en ambos tipos de sintagmas prevalece el tipo C en hombre y cosa y el tipo SC en casa. En ambos es relativamente frecuente el tipo S en hombre.

Como se ha dicho más arriba, el sintagma nombre-aposición* es muy poco frecuente y sí no fuera caracterizado por afinidad semántica con otro sintagma, su número no sería suficiente para sacar conclusiones serias. Pero gracias al hecho de que semánticamente equivale al sintagma sujeto-predicado nominal* se ha podido llevar a cabo una comparación de los dos sintagmas y, como las cifras correspondientes al sintagma nombre-aposición* están de acuerdo con las obtenidas en el sintagma sujeto-predicado nominal*, que es mucho más numeroso, creemos poder afirmar que las conclusiones a las que hemos llegado en el capítulo pre­cedente pueden aplicarse también al sintagma nombre-aposición*.

VI

SUJETO-PREDICADO NOMINAL42



Según el carácter nominal o verbal del predicado, el sintagma sujeto-predicado se divide en dos subgrupos, de los que el uno pertenece a los sintagmas nominales y el otro a los verbales. Como la distinción de sin­tagmas en nominales y verbales no carece de importancia para este trabajo (véase capítulo XIV), hemos decidido analizar los dos subgrupos en dos capítulos independientes. Además, los dos tipos de sintagmas difieren en varios aspectos, no sólo en el cuantitativo (tabla 20), sino también en otros, como veremos en este capítulo y en el siguiente.

A pesar de las diferencias existentes entre el predicado nominal y el verbal, trazar una línea precisa entre ellos es más difícil de lo que pueda parecer a primera vista. Los predicados nominales típicos son los formados por un adjetivo o substantivo y unidos con el sujeto por la cópula ser o estar. Pero, como ya se ha dicho en el capítulo IV, otros verbos también pueden funcionar como copulativos. Además hay verbos que no pueden calificarse de copulativos, pero en determinados contextos son semántica-

42 El término „predicado“ puede ser empleado en dos sentidos. En el más amplio designa todos los miembros de la oración que no pertenezcan al sujeto, es decir, el verbo en forma personal y todos sus complementos. En el sentido más estrecho, predicado es tan sólo el verbo en forma personal, llamado también verbo predicativo. Si nos referimos a dicho término en su sentido más amplio, la relación sujeto-predicado puede y suele comprender más de un sintagma. Como el objeto del pre­sente trabajo son las relaciones sintagmáticas, queda obvio que comprendemos el predicado en su sentido más estrecho. A veces, sin embargo, es difícil separar el verbo predicativo de su complemento. En algunas de las llamadas frases hechas el verbo con alguno de sus complementos llega a formar una unidad inseparable cuyo contenido semántico no es la suma de los contenidos semánticos de las palabras que entran en la unión, sino una nueva unidad semántica. Este es el caso de las frases hacer falta, hacer gracia, venirse encima, pegarse la gran vida, ser para menos, subir de punto, darse cuenta y otras.

111


mente equivalentes con ellos: tan pocas cosas tenían importancia significa lo mismo como tan pocas cosas eran importantes.

El predicado nominal, a su vez, no necesita siempre ser un substantivo o un adjetivo. Son especialmente borrosos los límites entre los adjetivos y adverbios y a veces es sumamente difícil decidir cuándo un adverbio adquiere valor de adjetivo y cuándo no. El adverbio así se halla sin duda adjetivado en la siguiente oración: Los hombres son así, algo vivos de ge­nio. CL 51. En cambio, en el ejemplo „Las cosas están muy malas.“ — „De acuerdo, están peor.“ CB 127, peor no puede considerarse adjetivado, dada la existencia del adjetivo peor que aquí debería tener la forma de plural. A pesar de ello no sería lógico calificar la primera de las oraciones (Las cosas están muy malas) como oración de predicado nominal y la se­gunda como oración de predicado verbal con complemento circunstancial. Este ejemplo demuestra, al mismo tiempo, lo cercanos que están a veces el predicado nominal y el complemento circunstancial.

En un sentido más amplio, podrían calificarse de nominales todos los predicados en los que el verbo es semánticamente pobre y el núcleo de lo enunciado está contenido en sus complementos, por ejemplo ... hacían irrupción en el vestíbulo dos jóvenes ... y un hombre maduro ... JAZ 50; Un hombre dio un grito ... JF 59; Forman parte del cortejo hombres de todas las edades y condiciones. LR 60; ... si la cosa tiene arreglo, para qué preocuparse ... FA 24. Pero con ello aumentaría considerablemente el número de verbos que en algunos contextos serían copulativos y en otros predicativos. Además, difícilmente pueden considerarse copulativos verbos que, aunque semánticamente pobres, quedan lejos de ver su con­tenido semántico reducido a pura función copulativa. Si lleváramos este criterio a lo absurdo, llegaríamos a la conclusión de que como predicado verbal pueden ser considerados sólo los verbos que no necesitan ninguna clase de complemento. Por estas razones quedan incluidos en los sintagmas nominales sólo los de predicado nominal propiamente dicho.













Tab.

20



















total

predicado nominal

predicado verbal

miembro dado

sint.

suj.

sintagmas

sujetos

sintagmas

sujetos







núm.

%

núm.

%

núm.

%

núm.

%

hombre casa
cosa alegría

896 171 345 94

487 145 302

85


101

52
67
10

11,3

30,4 19,4 10,6

71 45 56

8

14,6 31,5

18,5 9,4

795 119

278 84

88,7 69,6 80,6 89,4

416 100 246

77


85,4 68,5 81,5 90,9

total

1 505

1 019

230

15,3

181

17,8


1 275

84,7

838

82,2

En la tabla 20 presentamos el número total de los casos en los que los substantivos estudiados funcionan como sujeto, el número de sintagmas (la diferencia entre casos y sintagmas se explica a continuación) y la

112


proporción entre los predicados nomínales y los verbales, expresada tanto en números absolutos como en porcentajes.

Algunas veces se refieren al mismo sujeto varios verbos. Se trata de distintos fenómenos sintácticos: predicados compuestos (Los hombres de Hegroz nacieron, vivieron y murieron en la tierra del Duque... AMM 11), oraciones compuestas coordinadas (El hombre hundió las manos en los bolsillos y, con una sonrisa, oteó la presa desierta ... JGS 122) o subordi­nadas (... los hombres se vuelven más complacientes cuando nos ven así ... MD 44), oraciones formalmente independientes con el sujeto expre­sado en la primera y callado en las demás (Aquel hombre se llamaba Andrés. Fue un buen trabajador. Hizo cosas que no se le pidieron ... AMM 64) y, finalmente, formas nominales del verbo —infinitivo y gerundio— en lo que podemos llamar construcciones o proposiciones condensadas43 (.. .la alegría ... se extenderá sobre todos los campos, llegando a las ciudades para hacerlas más blancas. LP 283). Desde el punto de vista sintáctico parece que hay sólo tantos sintagmas cuantos son los sujetos expresados. Pero vistos desde el aspecto semántico, cada uno de los verbos de los ejemplos citados representa un sintagma. Si decimos, por ejemplo, El hombre hundió las manos en los bolsillos y, con una sonrisa, oteó la presa desierta, expresamos el mismo contenido semántico como sí dijéramos BU hombre hundió las manos en los bolsillos. El hombre, con una sonrisa, oteó la presa desierta.

Como para nuestro trabajo el decisivo es el aspecto semántico, contamos tantos sintagmas cuantos verbos conceptuales o copulativos se refieren al sujeto. (Por ello el número de sintagmas es más alto que el de sujetos). En cambio, no contamos los verbos auxiliares y modales, que por sí solos no son capaces de constituir un miembro de un sintagma, sino que forman pai'te del miembro verbal: ...la cosa debió irse ... olvidando ... CC 51 es un solo sintagma, igual que la cosa se olvidó.




Tabla 21




miembro dado

sintagmas

sujetos

número

número

%

hombre casa
cosa alegría

101 52
67
10

71 45 56
8

4,7 3,0 3,7 1,6

total

230

181

3,6

Después de estas observaciones preliminares podemos dedicarnos al análisis del sintagma sujeto#-predicado nominal. Como se ve en la tabla

43 Véase Roca Pons, op. cit. II, pp. 191—194, y D. Knitílová: „K problematice špa-nělských »kondenzorů«“, CMF 4, 1967, pp. 223-231.

113


21, el más numeroso es el sujeto hombre, lo que se debe a su contenido semántico. Como veremos con especial claridad en el capítulo siguiente, la función de sujeto es la función que más corresponde al significado de hombre. Ya se ha dicho en otras ocasiones que el hombre constituye el centro de interés en el proceso de comunicación y es el tema principal de casi toda la prosa artística (de la cual ha sido tomado el corpus estudiado); por ello es lógico que funcione como sujeto con mucha más frecuencia que los substantivos que expresen conceptos inanimados o abstractos.

Según el carácter del predicado nominal distinguimos aquí tres tipos (tabla 22):

  1. sintagmas con predicado nominal expresado por un substantivo;

  2. sintagmas con predicado nominal expresado por un adjetivo;

  1. sintagmas con predicado nominal expresado por una oración relativa
    introducida por un pronombre.

Tabla 22

sujeto

predicado nominal expresado por un

substantivo

adjetivo

oración reí.

hombre

34

63

4

casa

12

38

2

cosa

8

56

3

alegría

5

5



total

59

162



9

El tipo c) queda al margen de nuestro interés no sólo por el bajo número de sintagmas, sino también por el hecho de que pertenece al sintagma sujeto#-predicado nominal sólo formalmente. En él, el yerbo copulativo y el pronombre relativo son semánticamente irrelevantes y el sintagma equivale, desde el punto de vista significativo, a un sintagma verbal, como se ve en el siguiente ejemplo: De modo que este hombre estúpido es quien me ha besado por primera vez. CL 146. Si en este caso nos atenemos, excepcionalmente, al criterio formal incluyendo estos casos en los sintag­mas sujeto#-predicado nominal, es porque el substantivo que en él fun­ciona como sujeto no necesita tener la misma función en el sintagma verbal correspondiente: Yo lo que quería era la casa de mi madre. CB 147 Yo queríala casa de mi madre. Si siguiéramos el criterio semántico, tendríamos que incluir una parte de estos casos en el sintagma predicado-objeto#, lo que no nos parece conveniente.

Si comparamos los tipos a) y b), vemos que con excepción de alegría que figura en un número tan reducido de sintagmas que no permite sacar conclusiones, todos los sujetos se unen más frecuentemente con predicados nominales adjetivos que con substantivos. Parece este un rasgo general del sintagma sujeto-predicado nominal, en el que no influye el significado del substantivo en función de sujeto. Pero la preponderancia de los pre-

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dicados nominales adjetivos puede ser más o menos pronunciada, bajo la influencia del significado del substantivo en función de sujeto; así, por ejemplo, la gran preponderancia de los predicados nominales adjetivos con el sujeto cosa se debe al hecho de que este substantivo, debido a su alto grado de abstracción, tiene una capacidad muy limitada de unirse en función de sujeto con un predicado nominal substantivo. Para comprobarlo basta con consultar la tabla 13 (capítulo IV); allí vemos que todos los sintagmas sujeto-predicado nominal cosa son del tipo en que el concepto expresado por el predicado nominal es de orden superior respecto al con­cepto expresado por el sujeto. Ahora bien, este tipo es imposible sí cosa funciona como sujeto, porque no hay substantivos que expresen conceptos de orden más alto que cosa.

En los predicados nominales de los tipos a) y b) hay que distinguir los substantivos y adjetivos propiamente dichos de las expresiones de valor substantivo y adjetivo, respectivamente (tabla 23).







Tabla 23













predicado

nominal




sujeto

substantivo

expresión substantiva

adjetivo

expresión adjetiva

hombre casa

cosa alegría

26

6

2



4

8

6

6



1

55 24 37

3


8

14 19

2


total

38

21

119

43

Las expresiones con valor de substantivo son pronombres substantivos (Un hombre sin documentos no es nadie ... LR 17) o adjetivos substanti­vados (.. .el hombre es un loco ... MM 42). Las expresiones con valor de adjetivo son pronombres adjetivos (Como si la casa fuera suya ... LR 40), construcciones adjetivas con la preposición de (Las casas eran de ladrillo sin revocar ... LGL 40), adverbios adjetivados44 (Carmen prefería que las cosas fueran así ... IA 79) y, finalmente, algunas construcciones que, en el contexto dado, tienen valor adjetivo (... algunas cosas cambiaron también, otras siguen siempre lo mismo ... FA 78; La cosa está que arde, mucha­chos ... JGS 262).

Pertenecen al tipo b) también algunos sintagmas con predicados nomi­nales expresados por un participio; Unos cuantos hombres estaban sentados contra la pared ... CB 39; Dos o tres hombres y algunos chiquillos que parecían brotados de la tierra ... CL 176. Pero la mayoría de los partici­pios forman parte de construcciones pasivas y no pertenecen, por tanto, a los predicados nominales.
44 Sobre la incertidumbre de los límites entre adverbios adjetivados en función de predicado nominal y adverbios en función de complemento circunstancial se habla al principio de este capítulo.

115


Los sintagmas sujeto#-predicado nominal expresado por un substantivo propiamente dicho son complementarios de los sintagmas sujeto-predicado nominal*, estudiados en el capítulo IV. Lo que allí se ha dicho de modo general sobre la relación semántica entre los dos substantivos es aplicable también a los sintagmas estudiados en el presente capítulo. También aquí encontramos a los cuatro tipos de relación semántica:

  1. el concepto expresado por el sujeto es de orden superior y el expre­
    sado por el predicado nominal pertenece a la clase de conceptos subordi­
    nados: El hombre ... era carpintero restaurador. JG 123;

  2. el concepto expresado por el sujeto pertenece a los conceptos subordi­
    nados al concepto expresado por eí predicado nominal: ... este hombre
    de aspecto distraído ... fue la única persona de la familia que Víctor
    llegó a conocer. LG 41;

  3. los conceptos expresados por los dos substantivos son del mismo
    orden, difiriendo por uno o más rasgos semánticos: La casa de mi huésped
    parecía un palomar ... CJC 128;

  4. los dos miembros del sintagma están expresados por el mismo sub­
    stantivo: Esta casa es también la casa de Daniel. AMM 36.

Los sintagmas de carácter metafórico, que en el sintagma sujeto-predi­cado nominal* aparecen sólo cuando el predicado está expresado por alegría, son bastante frecuentes en el sintagma sujeto#-predicado no­minal : El hombre es fuego y la mujer estopa ... CC 59; Le digo que la casa ahora es una delicia. EQ 51; ... la alegría es un fruto rarísimo. JAZ 568.

Si prescindimos de averiguar el número de sintagmas que pertenecen a cada uno de los tipos mencionados, es porque el número total de los sintagmas sujetos-predicado nominal expresado por un substantivo es tan bajo que no nos autoriza a sacar conclusiones.

Lo mismo vale también del sintagma sujeto#-predicado nominal adje­tivo, con una excepción: con el sujeto hombre, la preponderancia de los adjetivos propiamente dichos sobre las expresiones con valor de adjetivo (tabla 23) es tan grande que no puede ser explicada por pura casualidad. En el sintagma sujeto#-predicado nominal adjetivo observamos que en unión con todos los substantivos estudiados los adjetivos propiamente dichos son más numerosos que las expresiones de valor adjetivo, pero se nota una diferencia considerable entre hombre por una parte y casa y cosa por otra (dejamos parte a alegría por el número bajo de sintagmas). La prepondedancia de los adjetivos propiamente dichos es mucho más grande en unión con hombre que con los demás substantivos. También este fenómeno se puede explicar por el contenido semántico de los subs­tantivos estudiados, si tenemos en cuenta que a las expresiones co¡n valor de adjetivo pertenecen los pronombres adjetivos y si recordamos lo que sobre ellos se ha dicho en el capítulo II: hombre, expresando un concepto animado, se presta mucho menos a la determinación mediante un pro­nombre adjetivo que los demás substantivos estudiados.

En lo que atañe al verbo copulativo que une a los dos miembros del sintagma, ya se ha dicho en otras ocasiones que los verbos ser y estar no son los únicos que pueden ejercer la función de cópula. La ejercen tam­bién verbos que, en el contexto dado, son sinónimos de ser y estar (ha­llarse, ir, resultar, salir), verbos que designan existencia aparente (parecer),

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continuación de existencia o estado (seguir, quedar, quedarse) o su cambio (hacerse, volverse, ponerse). Ejemplos: Era tranquilizador saber que un hombre así, con aquella mirada y bigotes, se hallaba muerto hacía tiempo. MA 29; Los hombres ... no iban descubiertos ... EQ 29; Siendo viuda, la cosa resultará fácil ... CA 32; „¿Y los hombres?“ preguntó. „¿No te salen pornográficos?“ LGL 55; Durante el día, lo. casa parecía aletar­gada ... SP 143; Vivo o muerto, las cosas seguirían igual ... JGS 70; Bláz-quez y su hombre de confianza quedaron preocupados y meditabundos. JAZ 84; Los dos hombres se quedaron quietos escuchando. CB 15; De pronto, todas las cosas de su alrededor se hicieron pequeñas. MT 44; ... los hombres se vuelven más complacientes cuando nos ven así ... MD 44; Luego se hicieron falangistas y, cuando las cosas se les pusieron feas, rompieron el carné. JGS 181.

El verbo ser no solamente es el más frecuente —figura en 161 sintag­mas— sino que puede unirse con cualquier clase de predicado nominal. También parecer, que figura en nueve sintagmas, se une tanto con el predicado nominal substantivo como con el adjetivo. Estar con 35 sintag­mas es el segundo verbo más frecuente; como es sabido, no se puede unir con el predicado nominal substantivo. Los demás diez verbos son poco frecuentes, apareciendo en un total de 22 sintagmas. Por lo tanto puede ser casual el hecho de que todos aparecen sólo en unión con predicados nominales adjetivos.

Es difícil resumir los resultados del análisis del sintagma sujeto#-pre-dicado nominal puesto que se trata de un sintagma heterogéneo. Los sin­tagmas con predicados nominales substantivos son complementarios de los estudiados en el capítulo IV. Aunque su número es muy bajo, creemos que, mutatis mutandis, podemos aplicar a ellos las conclusiones sacadas en el capítulo mencionado. Los sintagmas con predicados nominales adje­tivos son semánticamente análogos al sintagma substantivo#-atributo y también algunos resultados del análisis de éste son aplicables a aquéllos :(sobre el carácter figurado y no figurado del adjetivo calificativo, por ejem­plo), con la misma reserva de que los números relativamente bajos de los sintagmas estudiados en este capítulo no excluyen la posibilidad de que algunas cifras sean casuales. El fenómeno más importante que resulta del análisis del sintagma sujeto#-predicado nominal es, sin duda alguna, la clara preponderancia de sintagmas con el sujeto hombre, preponderancia aun mucho más pronunciada en los sintagmas con predicado vefbal, ana­lizados en el capítulo siguiente.
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