Los campos sintagmáticos de algunos substantivos españoles



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significado de los adjetivos calificativos su gran capacidad de ser emplea­dos en sentido figurado. En nuestros materiales se manifiesta esta capa­cidad ante todo en unión con alegría. Este substantivo abstracto, que por sí solo expresa una cualidad, se ve dotado de las cualidades más sorpren­dentes: la alegría puede ser blanca, roja o amarilla, viva y muerta, espesa y fluida, redonda, visible y escondida, sorda y muda, pero también ruidosa, clamorosa y tumultuosa; puede ser jocunda, jubilosa, gozosa y regocijada, pero también rabiosa, melancólica y hasta tumbal. Hay alegrías vírgenes y frivolas, inéditas y reactivas, encendidas, sangrientas, etc. etc.

A veces se transponen a la alegría cualidades de la persona que la ma­nifiesta: alegría impaciente, salvaje, cobarde, maligna, impulsiva. También casa se une algunas veces con adjetivos que designan cualidades no de la casa misma, sino de sus propietarios o habitantes: casa honrada, alegre, rica, decente. En estos casos también se emplea a los adjetivos en sentido figurado.

En unión con hombre, el empleo de adjetivos en sentido figurado es excepcional (p. ej. hombre entero, pesado). Casi todos los adjetivos que se unen con hombre son usados en su sentido literal: hombre alto, bar­budo, feo, serio, atractivo, emprendedor, grosero, alegre, joven, borracho, desnudo, enfermo, íbero, etc.

También con cosa se unen preponderantemente adjetivos empleados en sentido literal: cosa cercana, fácil, trágica, complicada, provocativa, etc. Para poder decidir si en el caso dado el sentido del adjetivo es literal o figurado se necesita consultar casi siempre el contexto más amplio, a veces rebasando incluso el marco de la oración. Se debe este hecho al significado vago de cosa. Se ha dicho en la introducción que este subs­tantivo puede expresar una serie de conceptos no sólo substantivos; también esta afirmación puede documentarse con una cantidad de ejem­plos de los estudiados en el presente capítulo. Cosa puede designar objetos sin vida (El viento arrastraba ahora por el suelo cosas crujientes, como hojas secas o papeles. MT 102; ... cajones abiertos conteniendo sólo cosas inútiles e inservibles. CA 29), ideas o pensamientos (A veces ¡se le ocurrían cosas tan extrañas! AMM 41; Julián tenía esa forma brusca, intempestiva, de manifestar las cosas más dispares. Sus opiniones caían de golpe, como mazazos secos, cortando casi el aliento. CA 35), acontecimientos (Delante de mi casa ha pasado una cosa muy chocante. ... Se ha hundido la calle de pronto ... LGL 49) o actividades (... olvidaba de la noche a la mañana las encendidas promesas de amor y los juramentos eternos para caer —cosa inconcebible— en brazos de un estudiante italiano... JGS 255), así como personas (Eras una pequeña cosa curiosa y ávida... EQ 23; La enferma es cosa santa para él... EQ 146) o animales (...has venido con todas las cosas hermosas: con las flores y golondrinas, como en los cuentos... SJA 53).

Igual que los adjetivos determinativos, también los calificativos pueden ser antepuestos o pospuestos al substantivo con que se unen, pero a dife­rencia de aquéllos prevalece en éstos la posposición (tabla 4).

Los adjetivos calificativos se anteponen en los siguientes casos:



a) Cuando cambian de significado según su colocación; se trata de un número muy reducido de adjetivos, de los que figuran en nuestros ma-

88

Tabla 4






sintagmas con adjetivo

substantivo

antepuesto

pospuesto




número

%

número

%

hombre casa
cosa alegría

28 28 40 81

7,1

22,4 16,5 42,4

342 97 202 110

92,9 77,6 83,5 57,6

total

177

19,1

751

80,9

teriales, en las dos posiciones, los adjetivos grande y nuevo: Mi padre era un gran hombre... MD 44 — A mí me encogió el corazón aquel hombre tan grande en su silla... CL 199; Al establecerse en su nueva casa, Adela empezó a sentirse sola. MD 38. Eran calles de casas nuevas y árboles jóvenes. LGL 33. Sin embargo, la diferenciación del significado no es con­secuente; también en anteposición, los adjetivos pueden conservar el significado que tienen como pospuestos: Ya de vuelta, pasó ante un bar-bodega abierto en una gran casa de pisos de reciente construcción. LG 89; ¿Encargaron, al fin, las bañeras para la nueva casa de la Plaza? MD 18. En el sintagma gran cosa ambos miembros tienen su contenido semántico considerablemente atenuado. El sintagma adquiere carácter adverbial y llega a ser equivalente al adverbio mucho, como lo muestra con especial claridad el siguiente ejemplo: Teresa proseguía su trabajo sin preocuparle gran cosa la presencia del gerente. CA. 57.

  1. Cuando expresan una cualidad inherente al concepto expresado por
    el substantivo con el cual se unen (p. ej.
    la blanca nieve, ejemplo citado
    con predilección por los gramáticos). Estos casos son relativamente escasos
    y limitados a determinados substantivos, a los que de los cuatro substan­
    tivos que son objeto de nuestro estudio pertenece sólo alegría: Amén,
    contestaban todos, y con jubilosa alegría se sentaban y lanzábanse sobre
    la sopa. MM 157.

  2. Cuando la cualidad, aunque de hecho no es inherente al concepto
    expresado por el substantivo, se presenta como tal: Jordán, enclaustrado
    en la antigua casa de la plaza, ... paseaba las habitaciones oscuras... SP
    127; ... meditan, a solas, sobre las pobres, amables, entrañables cosas que
    les llenan o les vacían la vida entera. CC 23; Él notó un tirón en el pecho.
    Como una súbita y dolorosa alegría. AMM 96. Pertenecen a este grupo
    casi todos los adjetivos antepuestos que figuran en los materiales anali­
    zados, con excepción de los casos referidos en los párrafos a) y b) y unos
    cuantos más, en los que el adjetivo se antepone por razones sintácticas.
    En los casos pertendentes a este grupo, el adjetivo tiene un valor subje­
    tivo, emotivo, frente al valor objetivo del adjetivo pospuesto. Entonces
    la colocación es resultado de la libre elección del hablante (o del autor)
    y, como tal, representa un medio estilístico ampliamente aprovechado en
    la prosa artística. Sin embargo, como muestran nuestros materiales, los

89

autores no se sirven de dicho medio con igual frecuencia en relación con todos los substantivos estudiados (tabla 4).

El número de anteposiciones, igual que el número de sintagmas sub­stantivos-atributo calificativo en general (tabla 3), guarda relación con el significado del substantivo en cuestión. Después de lo dicho en este capítulo puede sorprender el alto número de casos en los que alegría, que por sí sola expresa una cualidad, se halla calificada por un adjetivo. En cambio, no sorprende que una parte considerable de ellos esté ante­puesta. Los dos fenómenos tienen la misma explicación: Algunos abstrac­tos, a los que pertenece alegría, aunque no pueden ser llamados palabras afectivas, suelen ser empleados ante todo en pasajes caracterizados por cierta subjetividad y emoción, cuyo estilo se opone al de descripciones ob­jetivas. Es difícil imaginarse, por ejemplo, el empleo de alegría en un estudio técnico (a diferencia de los demás substantivos estudiados, que pueden figurar en cualquier clase de texto). Ahora bien, el estilo subjetivo y emotivo suele ser más rico en adjetivos calificativos que el estilo obje­tivo, con especial predilección por adjetivos antepuestos que presentan la cualidad como inherente al substantivo con el cual se unen.

El segundo en cuanto al número de sintagmas substantivos-atributo calificativo es hombre. Sin embargo, sólo una pequeña parte de los adje­tivos está antepuesta. El hombre es el tema central de toda la prosa artís­tica. Pero no el género humano en su totalidad, sino el hombre como individuo. Surge, pues, la necesidad de especificarlo, lo que se hace con frecuencia mediante adjetivos, ante todo pospuestos (recuérdese que se los llama especificativos en las gramáticas). Por la misma razón, por estar en el centro del interés, el hombre es a menudo objeto de descripción, en la cual el adjetivo también suele ser pospuesto y tener valor objetivo.

En cambio, el substantivo casa suele expresar, en la prosa artística, circunstancias frecuentes pero poco sustanciales de la acción (en el capí­tulo XI veremos su frecuente empleo como complemento circunstancial). En tal situación no suele haber necesidad de calificar el substantivo: vemos que el número de sintagmas en que se une con un adjetivo califi­cativo es no solamente el más bajo de todos, sino que hay una gran dife­rencia entre él y los números relativos a los demás substantivos analizados.

El substantivo casa representa un término medio en cuanto a la fre­cuencia con la cual es calificado, así como en cuanto al porcentaje de las anteposiciones, lo que corresponde a su rasgo semántico „general“.

Resumiendo los resultados obtenidos en el estudio del sintagma sub­stantivos-atributo, podemos señalar que los seres humanos, x-epresentados por hombre, suelen ser determinados con menos frecuencia que los otros substantivos, prestándose ante todo a la calificación objetiva. En cambio el substantivo casa, que designa un objeto concreto, se presta con más facilidad a la determinación, pero sólo rara vez a la calificación tanto objetiva como subjetiva. El substantivo cosa, de un alto grado de abstrac­ción, es el que más frecuentemente es determinado; en la calificación representa un término medio. Finalmente, los abstractos, representados por alegría, representan un término medio en la determinación, pero se prestan con mucha facilidad a la calificación, ante todo a la subjetiva.

90

III



NOMBRE-COMPLEMENTO

En el capítulo precedente hemos analizado la relación entre los subs­tantivos estudiados y los adjetivos que se unen con ellos en calidad de complemento nominal (p. ej. un hombre joven). En dichos sintagmas los substantivos son el miembro determinado del sintagma. Ahora bien, los substantivos pueden desempeñar también la otra función dentro de este sintagma, la de complemento nominal, formando el miembro determinante (p. ej. la mano del hombre).

En el carácter del complemento nominal notamos diferencias impor­tantes según sea expresado por un adjetivo o por un substantivo. El adje­tivo, llamado en esta función atributo, determina o califica al substantivo del que es complementario. La función de complemento nominal desem­peñada por un substantivo es heterogénea. Sintácticamente, el sintagma nombre-complemento expresado por un substantivo es una forma nominal condensada que es resultado de distintas relaciones sintácticas. La relación no condensada correspondiente puede ser la de sujeto y predicado verbal (la respiración del hombre el hombre respira), sujeto y predicado no­minal (la brutalidad de los hombres los hombres son brutales), sujeto y objeto (las ventanas de la casa la casa tiene ventanas), predicado verbal y objeto (anuncio de alegrías — anunciar alegrías), predicado verbal y complemento circunstancial (sucesos de la casa lo que sucede en la casa) y, finalmente, de nombre y atributo (rostros de alegría — rostros alegres). Algunas veces no es posible determinar inequívocamente la forma no condensada: generaciones de hombres, el estado de cosas, el señorito de la casa, camiones con hombres.

Según la función que el miembro determinante del sintagma tiene en la forma no condensada, pueden distinguirse cuatro tipos de relación: subjetiva, objetiva, circunstancial y atributiva.26 (Lo que nosotros llama­mos formas no condensadas corresponde, más o menos, a las „deep struc-tures“ de la gramática transformacional. En este caso particular las trans­formaciones, que en otros casos parecen un juego sin mucha utilidad, hacen posible una clasificación sintáctica más detallada que la que se puede hacer partiendo de las estructuras superficiales.)

De cierta importancia para el carácter del sintagma es la preposición que une a los dos miembros del sintagma. La más frecuente es, con mucho, la preposición de, que figura en un 94,5 % de todos los sintagmas en cuestión. Esta preposición aparece en todos los cuatro tipos arriba estable­cidos. Las demás preposiciones (en los materiales estudiados aparecen once: con, por, sin, en, hacia, a, entre, respecto a, hasta, para, sobre) no pueden figurar en los tipos subjetivo y atributivo. A diferencia de los sintagmas con de, los sintagmas con las demás preposiciones pueden tener

26 Las gramáticas españolas influenciadas por la gramática latina emplean los términos poco acertados „genitivo subjetivo“ y „genitivo objetivo“ para designar las primeras dos relaciones. Según sepamos, hasta ahora nadie se ha fijado en la existen­cia de las relaciones circunstancial y atributiva.

91

la misma preposición como la forma no condensada correspondiente, se­ñalando la preposición el carácter del sintagma: la buena voluntad entre los hombres entre los hombres hay buena voluntad; el trayecto hasta casa el trayecto lleva hasta casa; ideas sobre las cosas tener ideas sobre las cosas; el éxtasis por una alegría sentir éxtasis por una alegría. Si, además, el otro miembro del sintagma expresa una idea verbal, el sin­tagma viene a ser semánticamente equivalente al sintagma predicado-complemento circunstancial (salida de casa salir de casa), pero no puede ser identificado con él debido a la forma substantiva del otro miembro. Sintagmas de este tipo no pueden ser inequívocamente clasificados; por ello han sido incorporados en los casos marginales (capítulo XII). Sin embargo, si el otro miembro del sintagma expresa una idea verbal, pero la preposición es distinta en el sintagma y en la forma no condensada co­rrespondiente (amor por aquel hombre — amar a aquel hombre; descon­fianza hacia las cosas — desconfiar de las cosas; promesa de alegrías — prometer alegrías) se trata, a nuestro parecer, de un verdadero sintagma nombre-complemento nominal. Estos ejemplos documentan claramente las dificultades que presenta la clasificación, mencionadas en la introducción. La clasificación de todos los sintagmas nombre-complemento que fi­guran en nuestros materiales según su carácter subjetivo, objetivo, cir­cunstancial y atribuvo no carece de interés para nuestro trabajo. Pero antes de emprenderla analizaremos el sintagma desde el punto de vista cuantitativo.


Tabla 5

miembro dado

sintag­mas27

complementos

número

%


hombre casa
cosa alegría

211

263 77
60

204 262 75
59

13,6

17,5 5,0 11,8

total

611

600

12

Según el número de sintagmas en que figuran (tabla 5) los substantivos concretos presentan el siguiente orden: casa, hombre, cosa. Es decir, cuanto más general es el contenido semántico del substantivo, tanto más bajo el número de sintagmas en que figura. Para ver que este hecho no es casual tenemos que darnos cuenta de la construcción semántica de las unidades lexicales (palabras) y de su relación con la realidad extralin-güística.28 Dentro de cada unidad lexical se distinguen diferentes rasgos
27 El número de sintagmas es algo más elevado que el número de casos en los
que figuran los substantivos estudiados, debiéndose esta diferencia a los casos en
los que el substantivo se refiere a dos nombres, p. ej. la mejilla y la oreja del
hombre.

28 Sobre las relaciones entre palabras, conceptos y realidad extralingüística (de­
notados) véase, p. ej. K. Heger: „L'analyse sémantique du signe linguistique“, LF 4,
1969, pp. 44-66.

92

semánticos cuyo número varía.29 En general puede decirse que cuanto más concreto es el significado de la unidad lexical, tanto más elevado suele ser el número de rasgos semánticos. La realidad extralingüística correspondiente a la unidad lexical casa, por ejemplo, es complicadísima, siendo caracterizada por un gran número de rasgos concretos relativos a su aspecto, función, etc. Si queremos expresar estos rasgos en el discurso, nos servimos ante todo del sintagma nombre-complemento: la puerta de la casa, el interior de la casa, los tejados de la casa, etc. De los substan­tivos estudiados el más concreto, de más bajo grado de abstracción es casa. La diferencia en el grado de abstracción entre casa y hombre no es muy grande; en cambio, entre los dos substantivos por un lado y cosa por el otro hay una enorme diferencia en cuanto al grado de abstracción. De acuerdo con ello, casa aparece en el número más alto de sintagmas, pero la diferencia entre casa y hombre no es grande; en cambio, cosa figura en un número de sintagmas mucho más reducido. En cuanto al abstracto alegría, es el que más se acerca al promedio sacado de los cuatro substantivos.



Volvamos ahora a la clasificación de los sintagmas nombre-comple­mento* según su carácter subjetivo, objetivo, circunstancial y atributivo. En muchos casos, el carácter de la relación es determinado inequívoca­mente por el otro miembro del sintagma: la espalda del hombre, las ven­tanas de la casa siempre expresan relación subjetiva. En otros casos es el miembro dado el que determina la calidad de la relación: los rostros de los hombres expresa relación subjetiva, rostros de alegría relación atributiva, puesto que la alegría, a diferencia de los hombres, no tiene rostro; igualmente en el sintagma trabajos de la casa no puede tratarse de relación subjetiva, sino circunstancial: no es que la casa trabaje, sino que se trabaja en la casa. Sin embargo, hay casos en los que sólo el con­texto más amplio permite distinguir de qué tipo de relación se trata: ... ante la vista de los hombres, incluso, ganáis en consideración. CJC 79 = relación subjetiva; La vista de aquel hombre... causó en su espíritu una profunda impresión... SJA 60 = relación objetiva; Es la tierra, entregándose a la fecundación del hombre. LP 35 = relación subjetiva. Algunos casos parecen prestarse a doble interpretación: el dueño de la casa, por ejemplo, como la casa tiene dueño, pero también como el dueño tiene la casa. Opinamos empero que la interpretación correcta es la pri­mera, ya que la segunda corresponde más bien al sintagma la casa del dueño.

Finalmente hay casos, y no son pocos, en los cuales no es posible de­terminar el carácter de la relación. Pertenecen a ellos todos los sintagmas en que el otro miembro no es un substantivo (uno de los hombres, lo único de la casa, alguna de estas cosas, la más pura de las alegrías, etc.) y otros más (... me ha dado la impresión de un hombre que se hubiera acabado ya. CL 232; .. .representar el papel de hombre arruinado. LG 71; El resto de la casa no merece la pena ni describirlo... CJC 29; ... daba al dormitorio aspecto de casa de citas. GH 45; ... se reprochaba infinidad de cosas. CA 15; ...yo no soy capaz de hacer este tipo de cosas. LG 69;

29

Véase, p. ej., R. Ostrá, op. cit.



93

... ponía en ella la nota clara de su alegría. SJA 98; ... en aquellos días de alegría y de sueño. SJA 146).

Tabla 6


complemento

relación

subjetiva

objetiva

circuns­tancial

atributiva

no clasi­ficada

núm.

%

núm.

%

núm.

%

núm.

%

núm.

%


hombre

casa
cosa alegría

155 167 46
18

73,5 63,5 59,7 30,0

11

12 15 14

5,2 4,5 19,5 23,3

2

47


1

11


0,9 17,9 1,3 18,3

7

-

-



5

3,3

-

-



8,4

36 37

15 12


17,1 14,1

19,5 20,0

total

386

63,2

52

8,5

61

10

12

1,9

100

16,4

La más numerosa es la relación subjetiva (tabla 6), lo que corresponde al carácter fundamental del sintagma nombre-complemento. Entre muchos otros, expresan relación subjetiva todos los sintagmas en los cuales el otro miembro designa una parte de la realidad extralingüística designada por el miembro dado (los brazos del hombre, los balcones de las casas) o una cualidad de dicha realidad extralingüística (la brutalidad del hom­bre, el talento de los hombres, el esplendor de la casa, la fealdad de las cosas).

Las demás relaciones son mucho menos numerosas. El hecho de que la relación circunstancial sea, en total, más numerosa que la objetiva se debe a los sintagmas con cosa. En los sintagmas de relación objetiva y circunstancial, el otro miembro suele ser un substantivo que expresa una idea verbal: la redención de los hombres, la ignorancia de las cosas; el pleito de la casa, gritos de alegría. Son pocos los casos en los que el otro miembro no encierre una idea verbal: ...tienes derecho a muchas cosas... JG 12; ... donde los niños de la casa vecina jugaban... AGG 49 (= los niños que viven en la casa vecina).

Como se ha señalado más arriba, en los tipos objetivo y circunstancial pueden figurar también otras preposiciones que de: ...me pareció impo­sible seguir demostrando mi amor por aquel hombre. CL 236; A pesar de su divorcio con las cosas de los santos... AGG 29; ... dio media vuelta por el camino tan andado hacia su casa... EQ 69.

La menos numerosa es la relación atributiva. A diferencia de las demás relaciones, en la atributiva no puede figurar cualquier substantivo en función del miembro dado del sintagma, sino sólo substantivos que tengan relación semántica con una idea adjetiva. Esta relación es más obvia en el abstracto alegría, pero podemos observarla igualmente en el substantivo hombre (el concepto adjetivo se expresa, a veces, por la palabra mascu­lino). Casa está etimológicamente relacionada con el adjetivo casero, pero sincrónicamente, los significados de las dos palabras se hallan bastante

alejados el uno del otro, sobre todo gracias al significado limitado del adjetivo. El contenido semántico de cosa es incompatible con cualquier idea adjetiva. Por eso no sorprende que sólo hombre y alegría figuren en sintagmas de tipo atributivo: La chica tenía unos pantalones de hombre... RSF 14; Fíjese la cara de espanto y de alegría a la par. CK 91.

Hasta ahora hemos hablado de los cuatro tipos de modo global, sin respecto a los substantivos que forman el miembro dado del sintagma. Si volvemos a la tabla 6 vemos que hay diferencias, a veces muy grandes, dentro de cada uno de los tipos, según el substantivo que desempeñe la función del miembro dado. En el tipo subjetivo, los más numerosos son los sintagmas con hombre. En el tipo objetivo prevalecen los sintagmas con cosa y alegría, mientras que en el tipo circunstancial dominan los sintagmas con casa. Esta situación corresponde con admirable exactitud a las relaciones cuantitativas dentro de los campos sintagmáticos, tratados con detalle en el capítulo XIII: dentro de sus campos sintagmáticos res­pectivos, hombre ejerce más a menudo la función de sujeto, cosa y alegría las de objeto (sobre todo directo) y casa la de complemento circunstancial (véanse las figuras 2—5 y la tabla 46). Como se explica en dicho capítulo, así como en los dedicados a los sintagmas correspondientes (VI—XI), la frecuencia con la cual los substantivos ejercen las funciones en cuestión está relacionada con su contenido semántico. De ello resulta que también la frecuencia con la cual figuran en los distintos tipos del sintagma nombre-complemento# tiene relación con el significado de los substanti­vos estudiados.

Tabla 7


complemento número de

hombres


hombre casa

cosa alegría

145 150 57

51


total

366

El otro miembro del sintagma (tabla 7) se caracteriza por una gran variedad. Su frecuencia media es 1,67, lo que es una de las frecuencias medias más bajas (véase capítulo XIV). El nombre más frecuente es puerta, que figura en 19 sintagmas. De los 366 nombres, sólo 31 se unen con dos de los substantivos estudiados y tres nombres se unen con tres de los cuatro substantivos; no hay ni un solo nombre que se una con todos los cuatro substantivos.

La gran mayoría de los nombres son substantivos. Sólo quince de ellos, que figuran en un total de 43 sintagmas, no son substantivos, pero sin­tácticamente funcionan como tales. Son:



a) pronombres indefinidos, demostrativos, distributivos y numerales, p. ej. ...comentó otro de los hombres... FA 136; Esto de la casa me da

95

miedo. FA 41; Cada uno de estos hombres... es como una criba... DS 7; ... el gesto instintivo de dos de los hombres... MDA 21;



  1. adjetivos substantivados en forma neutra, en superlativo y, en un
    caso poco usual, en positivo. Ejemplos: Podría... hacerlo caer desde lo
    alto de cualquier casa. JF 80; ... resonando de la más pura de las alegrías.
    SJA 295; Dile a ese estúpido de hombre que te dé un hijo. GH 27;

  2. adverbios en superlativo: Lo mejor de la casa. EQ 14;

  3. el artículo determinado: /... qué les habrá pasado a los de casa! IA
    69.

En la introducción se han señalado las dificultades de una clasificación semántica del otro miembro del sintagma. Este capítulo es uno de los pocos en que ha sido posible emprender una clasificación semántica del otro miembro del sintagma. Como queda claro, no se han podido tomar en consideración los sintagmas cuyo otro miembro no es un substantivo. Más arriba en este capítulo queda dicho que sólo un número muy redu­cido de los nombres se unen con más de uno de los substantivos estu­diados; de eílo resulta que no será posible comparar los grupos semánticos con un substantivo (p. ej. con hombre) con los relacionados con otro (p. ej. con casa), aunque los nombres que figuran como el otro miembro del sintagma formen grupos con el mismo denominador (p. ej. cualidades, cantidad). Los grupos establecidos no abarcan todos los substantivos que figuran como el otro miembro del sintagma. El número de substantivos que no han podido ser clasificados en grupos varía según el substantivo que forme el miembro dado del sintagma (tabla 12). También el número de grupos que han podido ser establecidos difiere según el substantivo que figure como miembro dado del sintagma (tablas 8—11).

Tabla 8





nombre

número de

complemento






















substantivos que designan

subst.

sint.

hombre

el cuerpo humano v sus partes30

24

45




fenómenos físicos y fisiológicos

13

24




cualidades

15

15




sentimientos y sus manifestaciones

4

7




percepción

3

5




expresión y gestos

7

14

ropa y otros objetos pertenecientes al hombre

8

9




actividades

20

20




grupos, cantidad

9

11

30 Están incluidos en este grupo los substantivos alma, corazón (en sentido figu­rado) y mente, que expresan lo que podemos llamar partes no materiales del hombre.

Para ejemplificación citamos un caso de cada grupo: Sebastián se sintió izado sin su voluntad por los brazos del hombre. MDA 92; ... las sillas, sufridas y humanas de tanto conocer el sudor y el cansancio de los hom­bres... MM 167; ...hubiera ofendido el orgullo de aquellos hombres... AG 41; Adela temía especialmente la cólera de los hombres pacíficos.

96

MD 40; La mirada un poco soñolienta del hombre se hizo más concentrada. CMG 13; Tengo pinta de hombre que roba... JF 20; .. .al cortar con su navaja de hombre una rebanada de pan... LP 16; .. .lo comprobó doloro-samente en las reacciones de algunos hombres... LR 67; El pueblo lanzaba su carga de hombres hacia la montaña. IA 89.






Tabla 9







complemento

nombre

número de

substantivos que designan

subst.

sint.

casa

partes de ]a casa

cualidades



personas relacionadas con la casa objetos pertenecientes a la casa fenómenos relacionados con la casa conceptos locales

actividades y estados

grupos, cantidad


48

3 29

7

5

5



14

10


121

3

43



9

11


8

16


10

Ejemplos: Cuando subíamos la escalera de la casa... CL 71; Y en la soledad de la casa vacía... SJA 19; Soy el abogado de la casa. LR 63; En una silla, el montón informe de la ropa de casa. MM 60; Sobre el césped, las luces de la casa formaban rectángulos irregulares. GH 76; Los chiqui­llos se fueron a jugar por los alrededores de la- casa. IA 91; ... me contaba sucesos de aquella casa. CL 35; La calzada se alargaba metida entre aquella valla y una soleada hilera de casas blancas. LG 10.




Tabla 10







complemento

nombre

número de

substantivos que designan

subst.

sint.

cosa

aspecto y forma cualidades actividades grupos, cantidad

5

6
11

9


5
6
13 10

Ejemplos: A Sebastián le agradaba esta bruma que diluía los perfiles y los contornos de las cosas. MDA 17; ...aparecía increíblemente bella y blanca entre la fealdad de todas las cosas... CL 36; Era algo así como un deseo de retroceder... a su ignorancia de cosas. MT 39; ... tampoco creía que existieran en la ciudad una docena de cosas en las que valiera realmente la pena emplearse. DS 30.

97





Tabla 11







complemento

nombre

número de

substantivos que designan

subst.

sint.

alegría

manifestaciones de alegría actividades y estados conceptos temporales

18

8

3



23

11


3

1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   13


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