Los campos sintagmáticos de algunos substantivos españoles



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con casa, en los cuales algunos verbos alcanzan un número muy elevado de repeticiones: ir(se) 68, estar 65, volver 46, entrar y salir 41 cada uno, llegar 34, venir 30, etc. En los sintagmas con los demás substantivos el repertorio de verbos es más variado y la frecuencia media mucho más baja. En comparación con otros sintagmas son bastante frecuentes los verbos que se unen con más de uno de los substantivos estudiados: 47 se unen con dos, 12 con tres y 9 con todos los cuatro substantivos, lo que, en conjunto, representa más del 20 % del total.

El otro miembro del sintagma, el predicado, puede ser verbal o nominal (tabla 40). Los predicados nominales (mucho menos numerosos que los verbales) pueden unirse con distintos verbos copulativos, como ya se ha observado en otras ocasiones (especialmente en los capítulos IV y VI), o el verbo copulativo puede ser elíptico: ... le gustaría ser cojo como aquel hombre... DS 59; En la casa donde vivía estaba también alojado un sargento... CJC 132; Ahora don Trinidad vivía apartado de la „cosa pública“... CC 31; ...debieron sentirse llenos de una jocunda alegría. JAZ 488; Calvo avanzó unos pasos hasta quedar pegado con el otro hom­bre ... DS 64; ... Jordán, enclaustrado en la antigua casa de la plaza... SP 127.

Las preposiciones que unen a los dos miembros del sintagma son muy variadas, como es lógico dado que no son determinadas por el régimen del verbo, sino que indican la relación existente entre los dos miembros del sintagma. En relación con ello queremos señalar el hecho de que aun las palabras gramaticales o sinsemánticas, de las que las preposiciones son un representante típico, pueden tener en distintos contextos distintos grados de contenido semántico: el contenido es más alto en los sintagmas predicado-complemento circunstancial, donde la preposición indica la re­lación entre los dos miembros (p. ej. trabajar en la casa) que en los sin­tagmas predicado-objeto preposicional, donde el único significado es el gramatical, la preposición siendo determinada por el régimen del verbo (p. ej. creer en una cosa).

Además de preposiciones propiamente dichas (de, a, sobre, con, etc.) y locuciones prepositivas (dentro de, frente a, a lo largo de, etc.), los dos miembros del sintagma pueden ser unidos por adverbios de comparación (como, igual que, más que, mejor que); de ellos el más corriente es como,

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que en los materiales estudiados figura 34 veces. En las gramáticas, las locuciones o frases prepositivas se caracterizan como combinaciones de preposiciones entre sí o de adverbios y preposiciones.55 En nuestros ma­teriales figuran, en la misma función, también locuciones formadas por un substantivo y una o dos preposiciones: camino de, por parte de, en torno a, a falta de, en medio de, a costa de y otras. De las locuciones pre­positivas formadas de preposiciones sólo dos figuran en los materiales analizados, a saber por sobre y por entre. En cambio, las formadas de adverbios y preposiciones son numerosas (p. ej. fuera de, alrededor de, junto a, a través de, delante de, detrás de) y a veces bastante complicadas (frente por frente de, por encima de, más allá de, para dentro de, etc.). La frecuencia de las locuciones prepositivas es, sin embargo, baja, figu­rando la mayoría de ellas en uno a dos sintagmas; sólo dentro de (9 sin­tagmas), fuera de (6), delante de (5) y camino de (5) son más frecuentes. En cambio, las preposiciones propiamente dichas son, en su mayoría, muy frecuentes: en figura en 382 sintagmas, a en 233, de en 135, con en 87, por en 65, para en 38, hacia en 31, entre en 21, etc. El total de preposicio­nes y frases prepositivas empleadas en los materiales analizados llega a 49.

El complemento circunstancial expresado por un substantivo se puede unir con el predicado también sin preposición alguna; en nuestros mate­riales tales casos con escasos (diez en total), siendo la unión sin preposi­ción típica ante todo para algunos tipos de la circunstancia de tiempo. En nuestros materiales hay sólo dos sintagmas con circunstancia de tiempo y, en efecto, los dos carecen de preposición: ... han aparecido a las nueve y media o cosa así... CB 118; Me lo presentó David hace cosa de año... CMG 17. En ambos casos el substantivo se halla adverbializado, con su contenido semántico considerablemente atenuado, igual que en otros cuatro casos en los cuales cosa con el adjetivo gran antepuesto equivale al adverbio mucho: Hacía demasiado frío afuera y aquel precario vestido no abrigaba gran cosa... SP 190 (véase también el capítulo II). En tres casos, los substantivos en cuestión forman parte de locuciones adverbiales : Raza que se ajusta de pueblo en pueblo, atada con aquella soga, hombre a hombre, corno nudos... AMM 65; ... se puso a recoger los montones de ropa... y colocar cosa por cosa... RSF 42; La radio sonaba a la altura de un primer piso, unas casas más abajo. CB 21. En un solo caso el subs­tantivo no está adverbializado y la yuxtaposición se debe al verbo, que puede o no unirse con el complemento mediante el adverbio como:... llegó a considerar una cosa natural que una vida costase otra vida. MD 50 ... la familia empezaba a considerarme como cosa suya. CL 126.

La categoría de complemento circunstancial puede dividirse en diferen­tes subcategorías: Gili y Gaya56 habla de las circunstancias de lugar, modo, tiempo, medio, causa e instrumento. A. Alonso y P. Henríquez Ureña57 dicen que el complemento circunstancial puede expresar tiempo, lugar, modo, cantidad, procedencia, dirección, compañía y, „en fin, todas las circunstancias concebibles“. Según este criterio podríamos establecer un

55 Véase, p. ej., R. Seco, op. cit., p. 115.

56 Op. cit., p. 70.

57 Op. cit. I, p. 79.

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gran número de subcategorías; sin embargo, para los fines de nuestro tra­bajo basta con cuatro:

  1. de lugar (que comprende también las de procedencia y dirección
    establecidas por Alonso-Henríquez Ureña): Martín pasa las noches en casa
    de su amigo... CC 100; .. .no deteniéndose ni ante las cosas más santas...
    SJA 132; Cae el sol... sobre los dos hombres... LP 10; ... doña Magda­
    lena había salido de casa... LG 86; ¿Llegasteis hasta la casa? EQ 43.

  2. de modo (incluyendo, además del modo en el sentido estricto de la
    palabra, las de medio e instrumento, origen, medida y restricción, com­
    pañía, comparación, etc.):
    Dentro de la barraca todos bebían con una
    alegría sangrienta... AMM 404; ... un hombre se definía por su casa...
    MD 16; Ve... a un niño... contagiado de la alegría de los mayores...
    LP 72; Es algo que está hecho de muchas cosas. IA 23; El cuadro, grande,
    suntuoso, no valía gran cosa. AMM 14; Andaba perturbado, entre otras
    cosas, por el asunto de los testamentos. SP 132; No iban a salir a la mar
    con nuestros hombres. EQ 51; Ni entonces supo aguantar como un hom­
    bre ... LG 70.

  3. de causa (que incluye las finales y concesivas): ... la idea de renun­
    ciar a todo por el hombre amado... CMG 82; Yo sabía que no servías
    para maldita cosa... MT 108; A pesar de la alegría inmensa que vibró
    dentro de él, Tino Costa se adelantó casi tranquilo... SJA 109.

  4. de tiempo; a este grupo pertenecen sólo los dos sintagmas citados
    más arriba.

Los límites entre las subcategorías no son siempre claros; el caso „Hija, en un hombre“, dijo Paulina, „tendrás que reconocer que es un plan un poquito desairado.“ RSF 125, por ejemplo, ha sido calificado como de restricción, pero también sería posible la interpretación condicional. A veces es difícil distinguir la circunstancia de lugar de la de modo; a nuestro parecer son de modo las siguientes: ...mil canciones que can­taba, muy seria de pronto, pasando de la alegría a un íntimo dolor. CK 126; ... en esas cosas fue siempre un reservón. EQ 19; Miraba con dis­gusto ... la extraña atracción que Teresa ejercía sobre los hombres. CA 28.

La distribución de los sintagmas según las distintos tipos de circuns­tancias muestra diferencias considerables tanto de un substantivo a otro como de un tipo a otro (tabla 41). Como era de suponer, el substantivo

Tabla 41


miembro dado



complemento circunstancial de

lugar

modo

causa

tiempo

nüm.

%

núm.

% | núm.

%

núm.

%

hombre casa

cosa alegría

25 802 28

10


31,2 97,9

22,8 7,5

46 12 59 98

57,5 1,5

48,0 73,7

9

5

34



25

11,3

0,6 27,6 18,8

-

-

2

-

-

-

1,6



-
0,2

total

865

74,9

213

18,4

75

6,5


2

142

casa casi siempre (en un 97,9 %) expresa una circunstancia de lugar; no obstante, no deja de ser capaz de expresar otras circunstancias, por ejemplo la de modo (Me pareció oler a hogar, a casa. EQ 33), causa (Estaba cansado. Cansado de mí; de aquella casa... MA 91) o fin (¿Encargaron, al fin, las bañeras para la nueva casa de la Plaza? MD 18). Alegría tam­bién acusa grandes diferencias de un tipo a otro, siendo el más frecuente el de modo, lo que corresponde a su contenido semántico. También la función de circunstancia de causa está de acuerdo con el significado de este substantivo, como se ha señalado más arriba en este capítulo. Ejem­plos: ¡Y pensar que allí habría alguno que hubiera bailado de alegría! AMM 235; ... dice el joven para pedirme perdón por su alegría de hace un momento. JF 222. En cuanto al substantivo hombre, las diferencias son menos pronunciadas, prevaleciendo, sin embargo, la circunstancia de modo gracias a los numerosos casos de comparación: ... porque había que pensar como los hombres porque había que sentir como los hombres... MM 150; ...he tenido que trabajar... igual que un hombre. LG 35. La frecuencia de este tipo de complemento circunstancial se debe al signifi­cado de este substantivo: es lógico que se comparen las acciones humanas con las de otro ser viviente (en nuestro caso, con las de un hombre). Las diferencias más pequeñas registradas entre los distintos tipos de circuns­tancias son las registradas en el substantivo cosa; es el único substantivo en el cual ninguno de los tipos alcanza una mayoría absoluta y, además, el único que figura en todos los cuatro tipos documentados en nuestros materiales. También en este caso podemos basar la explicación en el con­tenido semántico del substantivo: como se sabe, es un substantivo con un sentido muy amplio, que puede designar tanto personas como objetos inanimados, asuntos, acciones, etc., siendo, por ende, probable que figure en todos los tipos de circunstancia sin grandes diferencias de frecuencia (con la excepción de la circunstancia de tiempo, ya que, a pesar de su significado amplio, rara vez expresa un concepto temporal). La circuns­tancia relativamente más frecuente es la de modo: Con una cosa y otra, uno se olvida. AG 93; ... trabajo de cualquier cosa mientras estudio... CA 69; ... traía un cubo lleno de cosas... EQ 116.5S

Resumiendo los resultados a los que hemos llegado por el análisis del sintagma predicado-complemento circunstancial*, podemos hacer constar que, de los cuatro substantivos, el que más se presta a ejercer la función de complemento circunstancial, y casi exclusivamente el de lugar, es casa, como corresponde a su contenido semántico. También alegría es frecuente en la función de complemento circunstancial, a diferencia de los restantes dos subtantivos, que ejercen esta función en un número reducido de sintagmas. En los sintagmas con alegría y hombre prevalecen conside­rablemente las circunstancias de modo, mientras que en los sintagmas con cosa la distribución entre los distintos tipos es más equilibrada. Todos estos resultados están en armonía con los significados de los substantivos estudiados.


58 Sería interesante, dicho sea de paso, tener una estadística de la frecuencia de los distintos tipos de complementos circunstanciales, para ver si las cifras obtenidas en el substantivo cosa quedan o no cerca del promedio; pero como no la tenemos, cualquier reflexión sobre este tema no sería más que simples conjeturas.

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XII

CASOS MARGINALES Y NO SINTAGMÁTICOS



Antes de resumir los resultados del presente trabajo hay que mencionar los casos que, por distintas razones, no han podido ser sometidos a un análisis sintagmático. Son los casos marginales y los casos no sintagmá­ticos.

Tabla 42


substantivo

casos marginales

número

%

hombre casa

cosa alegría

22 26

3

-



1,5 1,7

0,2


-

total

51

1

Pertenecen a los casos marginales (tabla 42) dos tipos de sintagmas: 1) Sintagmas en los cuales la función sintáctica del substantivo estu­diado no puede ser determinada inequívocamente. Se trata ante todo de treinta sintagmas (de ellos, 25 con casa) en los que el otro miembro del sintagma es un substantivo que, sin embargo, expresa una acción o estado (Llegada, discusión, velada, etc.). Según su forma, estos sintagmas deberían ser clasificados como 'nombre-complemento*, pero semánticamente son equivalentes a los sintagmas predicado-complemento circunstancial*: ,. .la permanencia misma frente a los hombres ... AG 50; ... su interven­ción sutil en las cosas... CMG 50; ¿Te parece poco mal que pierdas tu colocación en casa del señor Sixto? MDA 13; La merienda en casa de Juan. MA 94; ... sus salidas de casa al anochecer... AG 58. Estos casos difieren no sólo semánticamente, sino también en un aspecto formal de los sintagmas nombre-complemento* con el otro miembro expresado por un substantivo verbal: en éstos, la preposición que une a los dos miembros no es la misma como en el sintagma verbal correspondiente (el hundi­miento de la casa la casa se hunde; los trabajos de la casa — trabajar en la casa; el amor hacia las cosas — amar las cosas, etc.), mientras que en los casos estudiados aquí el substantivo verbal se une siempre con la misma preposición como el verbo del cual se deriva (la cena en casa cado nominal o como complemento circunstancial: Me había acostado con muchas mujeres (¿es esto lo que nos hace hombres?)... MA 8.

Hay tres sintagmas más en los cuales no se puede determinar la función sintáctica del substantivo estudiado: en uno se trata de un anacoluto (Pero qué gran diferencia había en aquel maestro de entonces... a este hom­bre. .. MT 97); el otro puede considerarse o como predicado' nominal for­mado por una locución adjetival, o como complemento de nombre con el nombre elíptico (.. .yo no soy de esos hombres que tienen hijos. MD 39)

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y, en el último, la función de hombre puede interpretarse o como predi­cado nominal o como complemento circunstancial: Me había acostado con muchas mujeres (¿es esto lo que nos hace hombres?)... MA 8.



2) Sintagmas en los cuales los substantivos estudiados no tienen valor de substantivo. Son 17 sintagmas con hombre y uno con casa. En todos los casos el substantivo tiene valor o función de adjetivo; este carácter resalta con especial claridad en los casos, 15 en total, en que hombre está calificado por un adverbio: ...él debía mostrarse... muy consecuente y muy hombre. CA 65; Cuando me molestas te sabes más seguro, más hombre... MA 61; ... era tan hombre que completamente me dominaba y seducía. LMS 20; Poco hombre me pareces tú para lo mucho que ame­nazas. CJC 91. (Desde luego, hombre no es el único substantivo susceptible a este tipo de adjetivación, pero sí el único de los cuatro analizados.) El valor adjetivo de hombre en unión con un adverbio lo confirma implícita­mente el Dicionario de la Academia, al citar las siguientes acepciones de este substantivo: „ser uno muy hombre = ser valiente y esforzado; ser poco hombre = carecer de las cualidades necesarias para el desempeño de un oficio, cargo o comisión“.



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