¿’Lacan y Freud’ o ‘Lacan o Freud’?



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Curso de Posgrado “¿’Lacan y Freud’ o ‘Lacan o Freud’?”

Prof. Dr. Alfredo Eidelsztein

Clase No 2 – 15 de Abril, 2005
Algunas personas se comunicaron conmigo para pedirme bibliografía. Este año, por el cambio de estilo que estoy tratando de darle al seminario, no estoy trabajando con una bibliografía que yo haya preparado, aunque la presenté porque es un trámite obligatorio en la Facultad, sino que trabajo más con lo que me aparece, con lo que encuentro, con lo que tengo que leer porque el problema que estamos trabajando lleva a eso. Pero al menos sí hay un conjunto de textos que van a funcionar como referencia general de los desarrollos del curso. Algunos ya se los propuse como lectura este año, algunos fueron propuestos el año pasado. Les paso un alista rápida:


  • Jean Allouch, “Freud, y después Lacan”

  • Luis Dumont, “Ensayos sobre el individualismo”

  • Giorgio Agamben, “El lenguaje y la muerte”

  • Giorgio Agamben, “Estancias. La palabra y el fantasma en la cultura occidental”

  • Giorgio Agamben, “Homo Sacer. El poder soberano y la nuda vida”

  • Giorgio Agamben, “Infancia e historia”

  • Giorgio Agamben, “Lo que queda de Auschwitz”

  • Giorgio Agamben, “Medios sin fin”

  • Giorgio Agamben, “Estado de excepción”

Son todos los de Agamben, por si me olvidé de alguno.




  • Roberto Esposito, “Comunitas. Origen y destino de la comunidad”

Este texto para trabajar una serie muy interesante que este autor establece sobre las teorías del origen de la comunidad.




  • Roberto Esposito, “Immunitas.”

Es un desarrollo que él hace, me parece, en relación a Foucault y a Agamben, que es la inclusión directamente del cuerpo. No el cuerpo en tanto bios, sino el cuerpo también como la metáfora fundamental cuando desaparece el poder soberano para concebir la relación entre los miembros de la comunidad. Como si fuésemos un cuerpo donde el prescíndete, los legisladores serían la cabeza, etc. Es sumamente interesante, como el cuerpo que se convierte en los últimos 200 o 300 años en la metáfora de la comunidad. Es un elemento que a mí se me había escapado. Lo otro que les voy a proponer leer allí sería como un nuevo ideal para nuestra cultura. Si para nuestra cultura los ideales reinantes (lo voy a proponer como sistema) serían: autonomía, libertad o independencia, a los cuales Lacan agrega uno muy interesante que habría que ver cómo decirlo, algo así como el sacrificio del objeto; me parece que se puede desprender y eso fue el motivo máximo de mi interés por Esposito, es que se puede postular un nuevo ideal que es el de la inmunidad. Digamos, si el sujeto es confundido con un cuerpo; o sea, si el sujeto para a persona y por lo tanto el sustrato pasa a ser cuerpo, si los ideales son de independencia, autonomía y libertad, obviamente a nivel del cuerpo eso es inmunidad, ser inmune.

Efectivamente, reflexionando tan solo un poco, habrán visto cuanta gente lo tiene como un ideal, se verifica en los textos que se manifiesta un nuevo tipo de ideal, como por ejemplo en los viejos que se dice: “Porque él nunca se enfermó”. Es esa forma de hablar idealizadamente del abuelo, del padre viejo: “Tenía una salud de hierro, nunca se enfermó”. En nuestra forma de concebirlo es que es inmune a las enfermedades, a los contagios, a las bacterias, a los virus. Así que lo vamos a trabajar en esa perspectiva.


  • David Morris, “La cultura del dolor”

Este libro sigue siendo un eje para mí.




  • Pietro Barcellona, “El individualismo propietario”

Este lo vamos a leer juntos las próximas reuniones. Está agotado, pero les puede pasar una copia. Alguno puede conocer al autor, es ese juez famoso de Italia...




  • Martín Heidegger, “El ser y el tiempo”, apartado XXVI

  • Jroge Baitaille, “La experiencia interior”

Mauro Vallejo lo consiguió, afortunadamente, en castellano. Yo les había dicho que sólo lo tenía en francés. Él lo consiguió en la Facultad de Sociales..




  • Michel, Foucault, “La voluntad de saber. Libro I”, capítulo V que se llama “la voluntad de saber”

Esta es una bibliografía de referencia, vez por vez iré diciendo lo que calculo que voy a utilizar la próxima, lo que utilicé para esa. Pero en realidad no lo tengo previsto.

La vez pasada habíamos estado trabajando esta lógica:

Esquema 1

Y les advierto que uno puede reírse o no de que alguno de ellos se ponga en serie con alguno de estos (Jacques-Alain Miller o Allouch), yo les propongo que se trata de una cuestión de narcisismo. Se trata de un problema lógico que atraviesa la posición de todos. De hecho, yo les pregunto: Ustedes, ¿dónde se colocan? ¿Donde está la cruz?

Esquema 2



No creo que se animen. Si tienden a sentarse todavía del lado del auditorio, debe ser por acá, donde está esta cruz:

Esquema 3

Y están esperando lo que ellos produzcan para ver si en la lógica que proponía Allouch, si existe o no un nuevo paradigma. El problema es más concreto porque no sé cómo andan ustedes hoy, esas cosas varían mucho en décadas, pero si a ustedes les preguntan (la gente que va a vuestra consulta, si ya atienden pacientes), los pacientes principiantes les pueden preguntar: “¿Usted es freudiano o lacaniano?”. Ustedes, ¿qué contestan? En general no contestan porque son lacanianos. Tampoco sabrían, calculo yo, qué contestar. ¿Qué contestarían? Porque yo sé que a los lacanianos les encanta decir: “Lacaniano, lo que pasa es que para los lacanianos ser lacaniano es ser freudiano muchas veces”. Entonces, allí empieza la gran complicación del lacaniano de que él es lacaniano pero en realidad es freudiano. Cosa que el que escucha dice: “Bueno, evidentemente a estos tipos no se los entienden”. Pero, por otra parte, es falso porque efectivamente uno verifica la existencia de analistas muy distintos que practican bajo una lógica muy distinta como práctica efectivamente distinta, que son freudianos.

Con lo cual, observen ustedes, que es un problema muy actual que nos toma a todos en la condición particular que es cómo nos colocamos nosotros, cada uno de nosotros, dentro de este problema.

Como esta serie que propuso Allouch es francamente metonímica (si recuerdan el título del libro de Allouch es “Freud, y después Lacan”, él lo explica en la introducción que es como el analista se posiciona con su paciente para que siga hablando) uno se tienta pero le dan ganas de hacer esta otra lógica, metafórica, en donde yo ya no pondría a Melanie Klein porque me da la impresión que si bien ella desarrolla una teoría bastante novedosa con conceptos nuevos, se posiciona bien como continuadora de lo último de Freud. Ella lee eso en lo ultimo de Freud, la pulsión de muerte. Anna Freud también se posiciona como la continuadora y lee que lo último es el yo. Freud dijo ambas cosas. Pero me da la impresión de que jamás Melanie Klein se posicionó en una posición equiparable a la de Sigmund Freud y me dala impresión que podemos decir que a partir del Seminario XI o del XVII Lacan sí. Igualmente, si fuese la de sustitución metafórica, no crean que son las únicas posibles (...) Tendríamos que elegir entre una y otra. Pero, bueno, de vuelta, para ustedes depende de donde se ubiquen, si como la X del esquema 2 o como la X del esquema 3. Podría ser que para el psicoanálisis ambas fuesen imposibles. Podría ser que sea un problema de esa índole. Voy a trabajar eso en la reunión de hoy.

Para repasar n poquito algunas cosas de la vez pasada. Se acuerdan que yo les había propuesto que era muy evidente que Lacan enseña. Alguno de ustedes me dijo, “¿Y las conferencias de Freud?”. Si uno busca en los CD completos, en el CD de Lacan buscan “mi enseñanza” y/o “nuestra enseñanza” porque él usa el plural meyastático, encuentra 114 resultados positivos. Rápido: En “Instancia de la letra...”, en “Dirección de la cura...” dos veces. En el Seminario I, dos veces (dos veces quiere decir en dos clases), en el Seminario II, dos veces, en el Seminario III, en tres clases, en el Seminario IV en tres clases, en el Seminario V en una clase, en el Seminario VI en dos clases, en el Seminario VII dos clases. Desde ya les advierto que no se saltea ningún seminario. En el Seminario VIII dos clases, en el Seminario IX cinco clases, en el Seminario X en siete clases, En el Seminario Xa una sola vez pero ese dura una clase (es como lo llaman en un CD al Seminario “Los nombres del padre”). Vean como va en aumento. En el Seminario XI en nueve clases, en el Seminario XII siete veces, en el Seminario XIII once veces. En el Seminario XIV en una clase, en el Seminario XV en cuatro clases, en el Seminario XVI en ocho clases, en el Seminario XVII en cuatro clases, en el Seminario XVIII en tres clases. Es muy contundente. Lacan está posicionado como alguien que enseña. En el Seminario XIX en una clase, igual que en el XX. En el Seminario XXI en dos clases, en el Seminario XXII en cuatro clases, en el Seminario XXIII en una clase, en el Seminario XXIV en tres clases, en el Seminario XXV en una clase igual que en el Seminario XXVI que es “La topología y el tiempo”. Después, en “El Señor A”, en “La segunda carta al Foro”, en “Psicoanálisis y medicina”, en “Carta a Winnicott”, en la “Conferencia de Ginebra sobre el síntoma”, en “Breve discurso a la O.R.T.F.”, en las preguntas I y IV de “Radiofonía y televisión”, en la “Proposición del 9 de Octubre...”, en “Carta al Profesor N. Perrotti”, en “Carta a Michel Balint”, en “Acta de fundación de la Escuela Freudiana de París”, en el discurso como respuesta a la proposición, en “¿Es el psicoanálisis constituyente de una ética a la medida de nuestros tiempos?” que es una conferencia, en la conferencia “De Roma del ’53 a Roma del ‘67”. Razón de un fracaso”, en “La sesión de apertura de la jornada de la Escuela Freudiana del ‘75” y en “Conclusiones al noveno congreso de la Escuela Freudiana”. Me parece que es indiscutible que Lacan está en posición de enseñante.

Ahora, si uno busco en todos esos CD de las misma factura en Freud, cuántas veces Freud dice “mi enseñanza”, no hay ni un solo resultado. Freud ni una sola vez dijo “mi enseñanza” o “nuestra enseñanza”. Yo en el los CD que tenga ya tengo incluida mucha de su correspondencia y ni si quiera en la correspondencia dice “mi enseñanza”.

Estas estupideces cibernéticas, que son bastante estúpidas, lo reconozco, pero a veces, vieron como es, un estúpido tira una piedra al lago y tres personas inteligentes no la pueden sacar. Esto me habilitó la pregunta: ¿Y Freud, qué dice que hace? Si él no enseña, ¿qué hace? Después de hacer muchas búsquedas infructuosas encontré una que dio un resultado sorprendente que es “he descubierto” o “descubrí”. Lo dice en 55 textos, no sé si debe haber 80 o 90. No hay 1000 textos en Freud. En Freud, este CD está hecho de tal manera que cada capítulo no es un texto. Me parece que Freud está en la posición de alguien que descubrió algo, es un descubridor, mientras que Lacan es un enseñante.

Es mucho más complejo el esquema. Igualmente ya podríamos empezar a trabajar con esto pero yo quisiera complejizarlo mucho más. El asunto es qué enseña Lacan. Si dijésemos que Lacan enseña lo que Freud enseña, me parece que sería una frase bastante pobre en su lógica; o sea, me parece que el público que recibiese esa respuesta diría: “¿Y qué es eso?”. Quizás podríamos decir y me parece que es cómodo decirlo que Lacan enseñó lo que Freud descubrió.

Si algún obsesivo presente y no está dormido, a veces los obsesivos les pasa, puede estar preguntándose cuántas veces usó Lacan “he descubierto” o “descubrí”, la inversa. Ninguna. Miren que Lacan inventó hasta la exageración, la menos, por ejemplo, 800 neologismos. Jamás dijo “he descubierto”o “descubrí”. Con lo cual, me parece que tenemos ahí algo que ya nos habilita a pensar que la serie del esquema 1 está mal armada. Es como hizo Lacan, si lo recuerdan, con inhibición, síntoma y angustia. Él dice que la serie está mal armada (en línea horizontal) y que para poder leerla hay que leerla así:



¿Recuerdan esta maniobra de Lacan del Seminario X? Lo que le estoy proponiendo es que es esto mismo; que decir “Freud, y después Lacan y después yo”, diría Allouch, seguro que lo dice, .me da la impresión que tiene un problema. Quizás ambos, a pesar de ser psicoanalistas, no hacen lo mismo. Al menos ellos creen y ejercitan posiciones distintas. Me da la impresión que no alcanzaría con decir que solamente creen uno que descubre y el otro que enseña, sino que les traje (la vez pasada avanzamos un poquito) unas citas para que trabajemos.

Por ejemplo, una conferencia puede darla alguien que sabe menos que el público. Por ejemplo como un doctorando da la conferencia de la defensa de su tesis frente al jurado que se supone que, al menos en esa materia, no en ese tópico, pero en esa materia sabe más. Por qué no un joven físico, un joven matemático que presenta una investigación a sus maestros y la pone a consideración de ellos. Quiere decir que conferencia no nos da una forma estándar de vínculo entre quien da la conferencia y quien la recibe. Escuchen las acepciones de seminario:
“Perteneciente o relativo a la semilla. Perteneciente o relativo al semen. Semillero de vegetales. Seminario conciliar. Clase en que se reúne el profesor con los discípulos para realizar trabajo de investigación. Organismo docente en que, mediante el trabajo en común de maestros y discípulos, se adiestra a estos en la investigación y la práctica de alguna disciplina. Casa o lugar destinado para la educación de niños y jóvenes”:
Y seminario conciliar, que les decía antes, es:
“Casa destinada para la educación de los jóvenes que se dedican al estado eclesiástico”.
Por ejemplo ahora en el conciliábulo que están haciendo los cardenales, uno le puede dar una conferencia a todos los otros. Nadie sabe qué hacen allí adentro. Como son curas y el celibato, uno se imagina cualquier cosa, son muy viejos, pero hay tantos viejos verdes... No se sabe qué pueden estar haciendo pero uno le puede estar dando una conferencia todos los otros. Y eso no lo pone en posición de maestro ni a los otros en posición de niños. Me parece que es muy fuerte en seminario, por lo de semilla y semen, que el educando es considerado niño o algo que está en desarrollo.

En francés, que es lo más pertinente para utilizar, tiene menos acepciones que en castellano. La primera es:


“Establecimiento religioso católico donde se prepara a los jóvenes curas a recibir las órdenes”.
La otra acepción es:
“Derivada. Los maestros (en francés maestro y amo es maître) y los alumnos de un seminario”. “Lugar donde se forma a la gente joven”. “Grupo de trabajo dirigida por un profesor o un asistente en la cual los estudiantes participan activamente”.
Es un lío.
Elisa Bellman: ¿No sería una tradición de la Ecole francesa llamarlo?
Podría ser, yo no sé, nací en un pasaje perdido por la Av. General Paz, no conozco. Pero para un autor, como Lacan que inventó 800 neologismos, sostener veintisiete años ana actividad llamada seminario, me parece que si es una costumbre el la abrazó con un amor notable. Más porque él dice todo el tiempo “mi enseñanza”. Y efectivamente, mi enseñanza se la enseño a los que no la saben en un seminario. Si nunca hubiese utilizado “mi enseñanza”, podríamos tomar esta salvedad, pero como él está posicionado que él tiene una enseñanza para enseñar y transmitir.
Elisa Bellman: Yo dije eso porque me quedé pensando que en francés la primera acepción alude a lo religioso.
Establecimiento religioso católico, a donde él fue. Saben que Lacan se formó en un establecimiento religioso católico, jesuita.
Intervención: Yo pensaba cuando vos leías esa definición que Freud está formado en una religión opuesta (...).
¿Entonces?
Intervención: Pensaba si eso no se puede pensar en relación a la enseñanza de un seminario que tiene cada uno...
Pero entonces habría que reconocer que en la enseñanza de Lacan hay un fuerte resto religioso. Él que se queja de la excomunión y dice que la religión de los judíos debe ser extirpada de la sociedad de analistas porque es el desastre de la sociedad de analistas...
Intervención: [inaudible]
Sí, pero eso es ya otro problema. Como para él Dios es inconsciente, la concepción de Dios de Lacan es más amplia que una posición estrictamente religiosa, de hecho Lacan tiene una posición creacionista, no evolucionista.

Podría haber agregado en la lista de bibliografía varios libros de Stephen Jay Gould, me olvidé. Quizás uno de los trabajos más radicales de la distinción entre psicosis y neurosis, de los pocos trabajos que Lacan acepta de Freud sobre la distinción entre psicosis y neurosis es la increencia. Me da la impresión que es justamente porque la existencia de Dios, entendido como problema de la existencia, es un problema clínico neto en la distinción entre psicosis y neurosis. Así que yo ya el problema de Dios no lo tomaría como tan neto, pero con “mi enseñanza” en esta repetición hecha en el sentido de un seminario...


Intervención: [Inaudible]
Debe tener razón este tipo. Bueno, lo agregamos a la bibliografía entonces. Si Freud da conferencias y presenta escritos y comunicaciones, muy pocos libros. De hecho, la obra de Freud no se caracteriza por libros, que les advierto que el libro en el siglo XX pasó a tener mucho desprestigio en el mundo científico. Quien se detiene a escribir un libro, es porque no sigue el avance continuo de las investigaciones. Siempre se dice eso. Por ejemplo, un neurólogo que se dedicó los últimos cinco años de su vida a escribir un regio libro de neurología, los compañeros saben que perdió cinco años en la carrera de seguir los últimos papers, dejó de estudiar para escribir el libro. Con lo cual, el libro entró en un gran desprestigio en la producción científica y es el paper la modalidad. Yo creo que Freud bajo la forma del “he descubierto” o “descubrí” y este tipo de comunicabilidad científica, me parece que intenta sostenerse en un modelo científico. Lacan en su contenido enunciativo dice todo el tiempo que él quiere lograr que el psicoanálisis sea más científico pero él, habrá que ver, si lo afirmó o lo rechazó en acto dado que se dedicó a enseñarle a los psicoanalistas lo que era el psicoanálisis. De hecho, Florencia que se encargó de desgrabar la reunión anterior, cuando la terminó de desgrabar me llamó por teléfono y me preguntó si no creía yo que justamente la posición de enseñante de Lacan era uno de los motivos de la dificultad del posicionamiento de los lacanianos en relación al psicoanálisis en forma independiente de Lacan. No sé si entendí bien tu pregunta, me pareció que era eso; o sea, que quedamos todos como alumnos de Lacan. Lo que pasa es que él es un maestro. ¿Cómo aceptarlo a Lacan si uno no se dio cuenta de este problema y no es ponerse en posición de alumno? Quizás por eso tanto con Lacan nos pasa, no lo entiendo qué quiere decir (como un alumno se relaciona con un profesor, un amo, un maître que sabe más) y con Freud intentamos entender qué nos está describiendo, qué es eso que él descubrió. Me parece que efectivamente el lector se encuentra con estos problemas. Pero, les advierto que, al menos a mí me parece, que si Freud eligió un modelo científico como sostén de existencia y transmisión del psicoanálisis, en eso mismo hay problemas.

Les quería mostrar al menos dos pequeños ejemplos del problema. Son citas de la biografía de Jones. Les voy a leer un párrafo sobre el Primer Congreso Internacional de Psicoanálisis y un párrafo sobre la constitución del comité secreto de los siete anillos. De la biografía de Jones, es el volumen II, yo tengo la Edición de Salvat, con páginas 288 y 360 respectivamente. La primera dice así (Jones habla de sí en primera persona):




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