La vida moderna: la dimensión francesa



Descargar 1,02 Mb.
Página6/14
Fecha de conversión31.05.2017
Tamaño1,02 Mb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   14

Vincent van Gogh, La habitación de Van Gogh en Arles, 1889

A los roces personales entre ambos subyacían visiones distintas del arte. Para Van Gogh, un cuadro recrea espontáneamente la experiencia visual de un color y un espacio perfeccionados con el fin de transmitir emoción. Paul Gauguin buscaba una visión más sintética, en la cual la memoria actuase como filtro, construyendo sentidos de una manera simbólica. La búsqueda personal de una clave «primitiva» en el arte «real» y de una sociedad «salvaje» lo llevó a Tahití en 1891. Después de un breve regreso a París, de 1893 a 1895, Gauguin volvió a los Mares del Sur para el resto de su vida, sin encontrar nunca la satisfacción duradera que buscaba.

Como Courbet y Seurat, Gauguin realizó lo que se podría considerar un cuadro-manifiesto; en realidad, un manifiesto de la condición humana. ¿De dónde venimos? ¿Qué somos? ¿Adónde vamos?, pintado en 1897, mide casi cuatro metros de largo y tiene forma de friso, a la manera de una talla de madera policromada. Esto no proporciona una guía completa de su simbolismo pero Gauguin sí dejó caer algunas pistas, incluyendo una indicación de que debía leerse a partir de la izquierda. Dijo que la anciana arrugada de la izquierda, que se «aproxima a la muerte», parece «reconciliada y abandonada a sus pensamientos», y que el extraño pájaro blanco que está a sus pies «representa la futilidad de las palabras», cosa que nos hace pensar que los significados no son evidentes. La mujer joven y guapa que mira al pájaro es de un tipo recurrente en las pinturas tahitianas de Gauguin y en su vida sexual. La diosa azul luminosa representa lo que el pintor llamaba «el más allá». La mujer escultural que se estira para coger una manzana que está en lo alto puede aludir al pecado de Eva. A la izquierda, un niño «inocente» muerde la manzana prohibida. La figura sentada (¿un hombre?) vista desde atrás podría estar inspeccionándose la axila en busca de señales de pubertad. Las dos muchachas más jóvenes, que nos observan seductoramente, componen junto con el joven más oscuro una especie de fête champêtre tahitiana. El niño dormido significa una nueva vida, pero su sueño profundo prefigura la muerte. El tono es enigmático y fatalista.



Paul Gauguin, ¿De dónde venimos? ¿Qué somos? ¿Adónde vamos?, 1897

1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   14


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal