La rítmica dalcroze introducción y reseña biográfica



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JOSÉ L. RÁEZ PÉREZ



LA RÍTMICA DALCROZE

Introducción y reseña biográfica
Emile Jacques Dalcroze nace en Viena, el 6 de julio de (1865), su familia es de Neuchatel en Suiza muy aficionada a la música. Realizó estudios de piano en el conservatorio de Ginebra. Estuvo indeciso entre continuar con estudios de música o arte dramático. Finalmente ingresa en la universidad de Ginebra para estudiar arte dramático. Después de realizar sus estudios universitarios fue a París para estudiar música con Fauré. También estudia en Viena con Antón Bruckner, pero al cabo de un tiempo regresó a París y ese será el momento decisivo para desarrollar la Rítmica.
Fue nombrado profesor de la Academia de música de Ginebra (1892), donde comenzó su reforma de los métodos de pedagogía del solfeo. Partiendo de la formación auditiva y de la concepción de que el músico no debe ser solamente un gran intérprete en el sentido mecánico.
En 1905 inaugura en Ginebra el primer curso de Gimnasia Rítmica que consiste en el aprendizaje de la educación musical a través del ritmo y el movimiento desarrollando la coordinación simultáneamente. El método se desarrolló sobre todo a partir de la primera guerra mundial.
Dalcroze también estudió órgano y composición. Fue director de orquesta en un teatro de Argelia. Se traslado a Alemania donde trabajó e investigó para enseñar solfeo, rítmica e improvisación. Tanto donde vivió como por Europa mostró su trabajo siempre acompañado de sus alumnos.
En 1915, con 50 años, creó el Instituto Jacques Dalcroze de Ginebra. Sus enseñanzas han pasado por todo el mundo y por supuesto por España; vino a Barcelona donde quedó impresionado de la pedagogía de Juan Llongueras y en 1926, en el I Congreso de Rítmica, fue invitado por Dalcroze y presentó un trabajo llamado “La Rítmica y los Ciegos".
A los setenta años recibió el Libro de Oro que tiene las firmas de 10.000 alumnos de todo el mundo.
Con motivo de su ochenta aniversario, el Departamento de Investigación Pública de Ginebra organizó una representación de su obra coreográfica "El pequeño rey que llora".
A los 81 años muere su esposa y decae su entusiasmo agravado por su salud que le impide dar sus cursos en el Instituto. Muere en Ginebra cuatro años más tarde a sus 85 años de edad (año 1950).
Su gran trascendencia se demuestra porque en la actualidad existen varias escuelas y organismos que trabajan la rítmica Dalcroze para niños, adultos y formación de profesores de Rítmica.

Obra pedagógica de Dalcroze:




  • 164 marchas rítmicas con acompañamiento de piano.

  • Método Jaques Dalcroze.

    • Tomo 1. Gimnasia rítmica.

    • Tomo 2. Estudio del ritmo musical.

    • Tomo 3. La escala y la tonalidad.

    • Tomo 4. El intervalo y los acordes.

    • Tomo 5. La improvisación y el acompañamiento al piano-forte

  • El ritmo, la música y la educación.

El Instituto Jacques Dalcroze de Ginebra imparte estudios que podíamos agrupar de cuatro formas distintas.




  • Cursos para niños de cuatro a seis años, a través del movimiento.

  • Cursos para niños de primaria, con ritmo solfeo e improvisación.

  • Cursos para profesores de Educación Infantil.

  • Finalmente cursos de tres años académicos para profesores de música especialistas en la Rítmica Dalcroze. Donde se imparten solfeo, improvisación, armonía, piano-forte, historia, canto coral, instrumentos de percusión y expresión corporal.


La educación musical a través del movimiento y el ritmo.

El ritmo, el movimiento y la danza son elementos principales del método Dalcroze. Él lo denominó “Rítmica” o “Gimnasia Rítmica”. Considera la unión de mente y cuerpo siendo el cuerpo un mediador entre el sonido, nuestro pensamiento y nuestro sentimiento. “La música es oída por nuestros oídos pero escuchada con todo el cuerpo”.


Esta metodología es una educación por la música y para la música. A través de ella se favorece la armonización de los movimientos físicos, especialmente ritmo y la capacidad de adaptación; une el movimiento y la expresión del cuerpo (expresión corporal), el pensamiento y la expresión del alma (sensibilidad). Los ejercicios realizados en la rítmica con movimiento, expresión y sensibilidad favorecen el aprendizaje de la música.
La rítmica mediante el movimiento favorece el desarrollo de la motricidad (percepción, expresión corporal).

Fundamentos pedagógicos.
Este método tiene en común con otras metodologías de principios del siglo XX la idea de que la educación musical no fuese patrimonio exclusivamente de unos pocos virtuosos o pudientes, por lo tanto la educación musical para Dalcroze debe ser obligatoria desde infantil en la escuela. Es una maravillosa herramienta auxiliar en la educación general y por supuesto para la educación musical.
Uno de los primeros resultados consiste en que a través de los ejercicios realizados comenzamos a extraer y a desarrollar nuestras propias facultades, por lo tanto empieza a conocerse cada vez mejor. Dalcroze piensa que es un importante factor de desarrollo y equilibrio del sistema nervioso. El niño se acostumbra a conocerse mejor y se observa a sí mismo como instrumento de percusión rítmica desarrollando un gran dominio y eficiencia en acciones motrices y expresión corporal.
Dalcroze observó en los estudios musicales y en los músicos una serie de lagunas de conocimientos e intentó y consiguió suplirlas y desarrollarlas con sus estudios. En esta época faltaba un procedimiento pedagógico que desarrollase el oído y el sentido melódico formal y armónico. La música que se impartía en las escuelas de música perseguía un adiestramiento, pero no un desarrollo de las actitudes musicales. Para Dalcroze las cualidades musicales indispensables de un futuro músico deben de ser la agudeza auditiva, la sensibilidad nerviosa, el sentido técnico y la facultad de exteriorizar espontáneamente sensaciones emotivas (Dalcroze, 1909).


La Rítmica

“Es una educación del sentido rítmico-muscular del cuerpo para regular la coordinación del movimiento con el ritmo, trabajándolo simultáneamente”.


La Rítmica pone en juego tres factores.


  • La atención, porque tiene que registrar lo que oye y en su caso repetirlo.

  • La inteligencia, ya que tiene que comprender y analizar lo que ha sentido.

  • La sensibilidad, para sentir la música y penetre en el movimiento musical.

Dalcroze convierte el cuerpo en un instrumento de percusión y por supuesto de interpretación rítmica, relacionando diferentes acciones corporales y diferentes sentimientos: miedo, alegría, enfado, etc., todo ello con movimientos motrices y musculares como tensión, relajación, movimientos cerrados, abiertos, etc.


Otra finalidad importantísima es la de desarrollar el ritmo musical, los sentidos melódico, formal y armónico a través de lo que Dalcroze llamo “sexto sentido”, el muscular que se desarrollará través del movimiento.
El cuerpo también es el medio para poder representar cualquier elemento musical del ritmo, la melodía, la dinámica, la armonía y la forma.
El ritmo es la base del solfeo y no debe estudiarse como algo abstracto. Hay que experimentarlo a través del movimiento.
Para Dalcroze el esfuerzo personal fue un lema importante en toda su pedagogía.
La contracción y la relajación musculares están íntimamente relacionadas con el hecho de respirar. La Rítmica intenta instaurar el sentido de la economía del movimiento y de su posible diversificación.
Algunos de los objetivos que pretende Dalcroze tienen como consecuencia por ejemplo mediante sus ejercicios dar flexibilidad y perfeccionar los medios físicos a través del movimiento con músculos y articulaciones dando rapidez de reflejos y seguridad en la ejecución.
Desarrollar el sentido de equilibrio del cuerpo para asegurar soltura y elasticidad de movimientos.
Desarrollar el sentido intuitivo de la distancia y el movimiento del espacio de forma individual y colectiva haciendo líneas, coros, parejas, etc.

La educación del oído.
Dalcroze desarrolla la función auditiva y de análisis de los sentidos rítmico, tonal, melódico y armónico a través del ya nombrado sentido muscular. El ritmo es la base del solfeo.
Esta educación auditiva quiere crear en el alumno la audición interior, estimular la lectura a primera vista y trabajar la notación.

Algunas de las actividades propuestas por Dalcroze consisten en:



Intentar discriminar frases musicales con cadencias finales, Diferenciar tonos y semitonos. Diferenciar intervalos ascendentes y descendentes, analizar en una interpretación el número de voces, percibir cambios de tonalidad, diferenciar ritmos musicales y expresarlos con gestos, expresar corporalmente diferentes valores musicales etc.
El piano es el instrumento principal para Dalcroze ya que con el ritmo, la melodía, la armonía, el tiempo, etc. lleva todo el peso de las clases. Pero también en su metodología tenemos instrumentos musicales, flauta dulce e instrumentos de percusión (xilófonos, panderetas, triángulos, etc material para educación psicomotriz, pelotas, aros, palos, picas, cintas de colores y grabaciones musicales con diferentes tipos de músicas, danzas y pequeñas canciones u obras para piano utilizadas en sus ejercicios.

Conclusión y observaciones.
Dalcroze fue pionero de las nuevas metodologías pedagógicas musicales. A partir de la puesta en marcha e implantación de su método fue el punto de partida para todos los métodos sucesivos que hoy día conocemos (Willems, Orff, etc. A pesar de que es un método de principios del siglo XX, en nuestros días sigue vigente su enseñanza y se aplica desde Infantil hasta enseñanzas en Escuelas de Música, Universidades y Conservatorios. Esta metodología, basada en la Música y el Movimiento no se utiliza tanto hoy día durante los estudios instrumentales y de lenguaje musical.
En Ginebra, sigue teniendo una gran importancia la Rítmica como medio de la educación psicomotriz gracias al doctor Weber - Bauler y al profesor Claperede.
El número de alumnos es muy importante para este tipo de metodología siendo el grupo idóneo de 15 alumnos más o menos, además de que sea homogéneo según Dalcroze.
Las sesiones tampoco deben ser inferiores a 30 minutos y es recomendable que el sentido variado sea variado con ejercicios melódicos, de movimiento, improvisación, instrumentos intercalados entre sí y con una relajación final.
Con todo ello, el mérito de este método está en que tiende a una educación integral de la persona trabajando simultáneamente la atención, la inteligencia, la rapidez mental, la sensibilidad y el movimiento.
Bibliografía.
BACHMANN, M. L. (1988) La rítmica Jaques Dalcroze. Una educación por la música para la música, Colección Pirámide Música, Ediciones Pirámide, Madrid.
PASCUAL, P. (2002) Didáctica de la Música. Colección Didáctica. Prentice may.
ESCUDERO, Mª P (1996) Lenguaje Musical y Didáctica de la Expresión Musical I. San Pablo.
http://www.musicologie.org/Biographies/j/jaques_dalcroce.html
RODRÍGUEZ, Iramar. Apuntes de un curso. Madrid


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