La psicologia y sus multiples objetos de estudio armando navarro



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Las tendencias descritas hasta ahora se enmarcan dentro de la psicología considerada como ciencia natural. Otra orientación enfatiza en el hombre, en su condición de persona y en su calidad de ser único. Se trata de la psicología humanista, cuyos parti­darios consideran que el objeto de la psicología es el hombre como totalídad. Se ha considerado que la psicología humanística representa una tercera fuerza que se opone tanto al conductismo como al psicoanálisis. Sus antecedentes se encuentran en Brentano y Husserl, en Dilthey y Spranger, en Bühler y en la gestalt. Se cita también a James, Hall, Allport, Murray, Rogers y Maslow como antecesores y creadores de la psicología humanística-existencial. Se coincide en considerar que su desarrollo formal comienza a partir de 1950.

También se coincide en afirmar que los humanistas reaccio­nan contra el conductismo y el psicoanálisis; contra la imagen del hombre sugerida por esas escuelas; contra el reduccionismo



y el mecanicismo de la psicología ratomórfica o psicología robot, la cual, según Bugental (1967), ha reducido al hombre a una gran rata blanca o a un computador digital. Se critica el énfasis conductista en las acciones y la objetividad y su interés en demostrar que cualquier conducta humana nueva sólo es una variación de algún fenómeno simple ya conocido (Bugental, 1972; Sexton y Misiak, 1973). En contraste con el conductismo, la psicología humanística no sólo se propone describir la expe­riencia h; :nana, sino que también se plantea la cuestión relativa a cómo ampliar la experiencia, enriquecerla y hacerla significativa. La psicología humanística considera al hombre como un agente que actúa sobre su medio generando modificaciones recíprocas.

El enfoque humanístico al considerar al hombre como una entidad única en el universo se opone a las tendencias que descri­ben la experiencia y conducta, al seleccionar sus problemas de



estudio dan más ichportancia al significado que. al método en la planificación, realización e interpretación de la investigación.

En'el fondo los humanistas se proponen crear una alternativa en psicología cuyo foco sea el hombre, su naturaleza y sus carac­terísticas existenciales. Se enfatiza en la espontaneidad del hombre,

en su capacidad de control interno, en su carácter unitario y en sus problemas existenciales. Se concibe al hombre como un ser

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2.10. UN INCISO ACERCA DE LA PSICOLOGIA SOVIETICA

Una vertiente que puede considerarse como alternativa a la psicología americana tradicional es la que se ha desarrollado en la Unión Soviética, a partir de la gran revolución socialista ocurrida

en 1917. La psicología soviética como tal comienza a existir antes de la revolución socialista de octubre. Sus antecedentes se encuen­tran en figuras como Sechenov, Bechterev y Pavlov. Sin embargo, después de 1920, en coincidencia con una especie de crisis en la psicología americana, la psicología soviética inspirada en la nueva filosofía social, comienza a revisar sus postulados. De esa revisión surge un contexto teórico nuevo para la psicología: la filosofía marxista y el materialismo histórico, como se demuestra en los escritos de Blonsky (1920) y Kornilov (1923). Kornilov es el iniciador de esta línea de pensamiento para la psicología. Se asume que la psicología es relevante para el sistema de conocimientos científicos acerca del hombre y en base a esa meta se investigan procesos como sensación, percepción, atención, memoria, pensa­miento, motivación y emoción. Pero al mismo tiempo se atacan problemas prácticos de relevancia social. Entre estos aspectos destacan el incremento en la productividad, la creación de una tecnología, mejora en los procesos de producción, reformas en la educación e instrucción de las nuevas generaciones y, consecuente­mente, en la formación del hombre nuevo.

La incorporación de la filosofía marxista al marco de refe­rencia teórico de la psicología sustituye al materialismo monista, donde se considera que la mente es una propiedad especial de la materia altamente desarrollada y que por lo tanto debe abordarse con la ayuda- de métodos objetivos. Anteriormente Pavlov, Bechterev, Timiriazov y otros habían considerado a la mente como un resultado de la evolución biológica.



La nueva psicología soviética se define como el estudio de la actividad mental vista como una función del cerebro, determi­nada por las condiciones de vida, como un reflejo de la realidad objetiva y como un mecanismo que regula las relaciones entre el hombre y su ambiente (Eysenck, Meilli y Arnold, 1975).

La aceptación del materialismo dialéctico establece la unidad entre lo físico y lo mental, considerando que la .mente es insepa­rable de los procesos fisiológicos del cerebro y que la conciencia es el resultado de un prolongado desarrollo histórico donde ha jugado un papel decisivo el trabajo del hombre y la comunicación verbal (Kostyuv, 1966).

Otra característica de la psicología soviética es el estudio de los fenómenos mentales en el contexto de la actividad del

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hombre en el mundo real. Bajo esta orientación S. L. Rubinstein formuló el principio de la unidad entre mente y actividad, según el cual la conciencia se forma, se desarrolla y se manifiesta a través de la acción. Se considera que existen diferencias significa­tivas entre la conducta humana y la animal. La conducta del hombre no es sólo adaptativa. El hombre transforma activamente su contexto, lo cambia de acuerdo a objetivos conscientes y por mediación de estructuras sociales (Lomov, 1977).

Destaca también en la psicología soviética su carácter prag­mático. Los resultados de la investigación psicológica tienen con­secuencias teóricas y prácticas. El conocimiento científico de la mente constituye un componente importante para la comprensión de la naturaleza humana. Así la psicología contribuye tanto a la teoría del conocimiento como a la formulación de un punto de vista filosófico acerca del mundo (Lomov, 1977; Das, 1976; Yaroshevsky, 1979).

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3. A MANERA DE EPILOGO

Se ha tratado de hacer una presentación general de algunas corrientes teóricas en psicología. Como puede inferirse, el pano­rama es complejo. Esa complejidad ha generado críticas severas respecto a cuestiones fundamentales en psicología: su objeto, métodos, concepción del hombre y teoría. Se dice que uno de los problemas confrontados por la psicología conteporánea es la carencia de acuerdos en relación a los hechos que constituyen su objeto de estudio. Autores como McLeod (1965) y Sanford (1965) han afirmado que la unidad en psicología es aparente y que, por lo tanto, se trata de una disciplina fragmentada. La panorámica presentada en los epígrafes anteriores indican que la materia con que trata la psicología es heterogénea. Cada enfoque se interesa por hechos que difieren sustancialmente unos de otros: los conductistas enfatizan en las respuestas observables o en estas conductas más eventos mediacionales; los cognoscitivistas hablan de cogniciones y los psicoanalistas de inconsciente.

Cónsonos con la diversidad de objetos se plantean problemas relativos al modelo científico empleado y a los métodos usados para indagar el objeto. Autores como Giorgi (1970), Beshai (1971),

Finkelman (1978) y Kavale (1973) consideran que el fracaso de la psicología reside en su esfuerzo por hacer predominar el método sobre el objeto, en vez de esforzarse por establecer una interdepen­dencia en la que el método se constituya en parte integral del problema y se desarrolle en concordancia con la forma de estudiar dicho problema. Como afirman Gadlin e Ingle (1975) el método experimental ha sido paradigmático en psicología y ha llevado a considerar desde el mismo marco de 'referencia tanto al objeto como al método. '

Se critica la artificialidad del método experimental, afirmán­dose que los contextos experimentales son vacíos por no considerar los factores sociales que influyen en la selección de problemas significativos, en las mediciones realizadas y en la forma de inter­pretar los datos (Levine, 1974; Romanyshin, 1971). Se alude también al problema del control cuando los sujetos son seres

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hombre en el mundo real. Bajo esta orientación S. L. Rubinstein formuló el principio de la unidad entre mente y actividad, según el cual la conciencia se forma, se desarrolla y se manifiesta a través de la acción. Se considera que existen diferencias significa­tivas entre la conducta humana y la animal. La conducta del hombre no es sólo adaptativa. El hombre transforma activamente su contexto, lo cambia de acuerdo a objetivos conscientes y por mediación de estructuras sociales (Lomov, 1977).

Destaca también en la psicología soviética su carácter prag­mático. Los resultados de la investigación psicológica tienen con­secuencias teóricas y prácticas. El conocimiento científico de la mente constituye un componente importante para la comprensión de la naturaleza humana. Así la psicología contribuye tanto a la teoría del conocimiento como a la formulación de un punto de vista filosófico acerca del mundo (Lomov, 1977; Das, 1976; Yaroshevsky, 1979).

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3. A MANERA DE EPILOGO

Se ha tratado de hacer una presentación general de algunas corrientes teóricas en psicología. Como puede inferirse, el pano­rama es complejo. Esa complejidad ha generado críticas severas respecto a cuestiones fundamentales en psicología: su objeto, métodos, concepción del hombre y teoría. Se dice que uno de los problemas confrontados por la psicología conteporánea es la carencia de acuerdos en relación a los hechos que constituyen su objeto de estudio. Autores como McLeod (1965) y Sanford (1965) han afirmado que la unidad en psicología es aparente y que, por lo tanto, se trata de una disciplina fragmentada. La panorámica presentada en los epígrafes anteriores indican que la materia con que trata la psicología es heterogénea. Cada enfoque se interesa por hechos que difieren sustancialmente unos de otros: los conductistas enfatizan en las respuestas observables o en estas conductas más eventos mediacionales; los cognoscitivistas hablan de cogniciones y los psicoanalistas de inconsciente.

Cónsonos con la diversidad de objetos se plantean problemas relativos al modelo científico empleado y a los métodos usados para indagar el objeto. Autores como Giorgi (1970), Beshai (1971),

Finkelman (1978) y Kavale (1973) consideran que el fracaso de la psicología reside en su esfuerzo por hacer predominar el método sobre el objeto, en vez de esforzarse por establecer una interdepen­dencia en la que el método se constituya en parte integral del problema y se desarrolle en concordancia con la forma de estudiar dicho problema. Como afirman Gadlin e Ingle (1975) el método experimental ha sido paradigmático en psicología y ha llevado a considerar desde el mismo marco de 'referencia tanto al objeto como al método. '

Se critica la artificialidad del método experimental, afirmán­dose que los contextos experimentales son vacíos por no considerar los factores sociales que influyen en la selección de problemas significativos, en las mediciones realizadas y en la forma de inter­pretar los datos (Levine, 1974; Romanyshin, 1971). Se alude también al problema del control cuando los sujetos son seres

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hombre en el mundo real. Bajo esta orientación S. L. Rubinstein formuló el principio de la unidad entre mente y actividad, según el cual la conciencia se forma, se desarrolla y se manifiesta a través de la acción. Se considera que existen diferencias significa­tivas entre la conducta humana y la animal. La conducta del hombre no es sólo adaptativa. El hombre transforma activamente su contexto, lo cambia de acuerdo a objetivos conscientes y por mediación de estructuras sociales (Lomov, 1977).

Destaca también en la psicología soviética su carácter prag­mático. Los resultados de la investigación psicológica tienen con­secuencias teóricas y prácticas. El conocimiento científico de la mente constituye un componente importante para la comprensión de la naturaleza humana. Así la psicología contribuye tanto a la teoría del conocimiento como a la formulación de un punto de vista filosófico acerca del mundo (Lomov, 1977; Das, 1976; Yaroshevsky, 1979).

humanos: los experimentos pueden verse contaminados por variables no controlables como el efecto del experimentador y el efecto de sofisticación de los sujetos. Se acusa también al experimento por excluir al sujeto y al investigador de la situación experimental, limitándose el primero a emitir respuestas previamente definidas mientras que el segundo se restringe a controlar la situación y registrar datos. El experimento se convierte en una situación apersonal y atemporal que se efectúa en referencia aun ahora, sin tomar en cuenta el entonces y el después. Se duda de la validez externa de los experimentos y se destacan sus limitaciones para describir adecuadamente la realidad.

Kavale (1973) considera que el énfasis en la psicología como ciencia natural no sólo se basa en el deseo de hacerse ciencia sino que responde, además, a ciertas características de la sociedad en la que surge. Kavale toca el problema ideológico. Señala que la coincidencia entre el establecimiento de la psicología como ciencia y el desarrollo acelerado de la industrialización no es azarosa. Los rasgos de la sociedad capitalista se proyectan en la psicología a partir de dos de sus características fundamentales: predicción y control, las cuales tipifican tanto a la tecnología capita­lista como a la psicología conductista.



En el plano de la construcción teórica la situación no es menos crítica. Se considera que la psicología ha evolucionado en forma fragmentada, sin crear un sistema teórico consistente que permita integrar sus datos en una unidad. También se dice que dada la complejidad del objeto, ninguna teoría por sí sola puede proporcionar la verdad. Así mismo, en áreas básicas de la psicología como pensamiento, aprendizaje, motivación, personalidad, hay una proliferación de enfoques cuyos lenguajes tan distintos recuerdan a veces a la Torre de Babel.

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3. A MANERA DE EPILOGO

Se ha tratado de hacer una presentación general de algunas corrientes teóricas en psicología. Como puede inferirse, el pano­rama es complejo. Esa complejidad ha generado críticas severas respecto a cuestiones fundamentales en psicología: su objeto, métodos, concepción del hombre y teoría. Se dice que uno de los problemas confrontados por la psicología conteporánea es la carencia de acuerdos en relación a los hechos que constituyen su objeto de estudio. Autores como McLeod (1965) y Sanford (1965) han afirmado que la unidad en psicología es aparente y que, por lo tanto, se trata de una disciplina fragmentada. La panorámica presentada en los epígrafes anteriores indican que la materia con que trata la psicología es heterogénea. Cada enfoque se interesa por hechos que difieren sustancialmente unos de otros: los conductistas enfatizan en las respuestas observables o en estas conductas más eventos mediacionales; los cognoscitivistas hablan de cogniciones y los psicoanalistas de inconsciente.

Cónsonos con la diversidad de objetos se plantean problemas relativos al modelo científico empleado y a los métodos usados para indagar el objeto. Autores como Giorgi (1970), Beshai (1971),

Finkelman (1978) y Kavale (1973) consideran que el fracaso de la psicología reside en su esfuerzo por hacer predominar el método sobre el objeto, en vez de esforzarse por establecer una interdepen­dencia en la que el método se constituya en parte integral del problema y se desarrolle en concordancia con la forma de estudiar dicho problema. Como afirman Gadlin e Ingle (1975) el método experimental ha sido paradigmático en psicología y ha llevado a considerar desde el mismo marco de 'referencia tanto al objeto como al método. '

Se critica la artificialidad del método experimental, afirmán­dose que los contextos experimentales son vacíos por no considerar los factores sociales que influyen en la selección de problemas significativos, en las mediciones realizadas y en la forma de inter­pretar los datos (Levine, 1974; Romanyshin, 1971). Se alude también al problema del control cuando los sujetos son seres

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hombre en el mundo real. Bajo esta orientación S. L. Rubinstein formuló el principio de la unidad entre mente y actividad, según el cual la conciencia se forma, se desarrolla y se manifiesta a través de la acción. Se considera que existen diferencias significa­tivas entre la conducta humana y la animal. La conducta del hombre no es sólo adaptativa. El hombre transforma activamente su contexto, lo cambia de acuerdo a objetivos conscientes y por mediación de estructuras sociales (Lomov, 1977).

Destaca también en la psicología soviética su carácter prag­mático. Los resultados de la investigación psicológica tienen con­secuencias teóricas y prácticas. El conocimiento científico de la mente constituye un componente importante para la comprensión de la naturaleza humana. Así la psicología contribuye tanto a la teoría del conocimiento como a la formulación de un punto de vista filosófico acerca del mundo (Lomov, 1977; Das, 1976; Yaroshevsky, 1979).

humanos: los experimentos pueden verse contaminados por variables no controlables como el efecto del experimentador y el efecto de sofisticación de los sujetos. Se acusa también al experimento por excluir al sujeto y al investigador de la situación experimental, limitándose el primero a emitir respuestas previamente definidas mientras que el segundo se restringe a controlar la situación y registrar datos. El experimento se convierte en una situación apersonal y atemporal que se efectúa en referencia aun ahora, sin tomar en cuenta el entonces y el después. Se duda de la validez externa de los experimentos y se destacan sus limitaciones para describir adecuadamente la realidad.

Kavale (1973) considera que el énfasis en la psicología como ciencia natural no sólo se basa en el deseo de hacerse ciencia sino que responde, además, a ciertas características de la sociedad en la que surge. Kavale toca el problema ideológico. Señala que la coincidencia entre el establecimiento de la psicología como ciencia y el desarrollo acelerado de la industrialización no es azarosa. Los rasgos de la sociedad capitalista se proyectan en la psicología a partir de dos de sus características fundamentales: predicción y control, las cuales tipifican tanto a la tecnología capita­lista como a la psicología conductista.



En el plano de la construcción teórica la situación no es menos crítica. Se considera que la psicología ha evolucionado en forma fragmentada, sin crear un sistema teórico consistente que permita integrar sus datos en una unidad. También se dice que dada la complejidad del objeto, ninguna teoría por sí sola puede proporcionar la verdad. Así mismo, en áreas básicas de la psicología como pensamiento, aprendizaje, motivación, personalidad, hay una proliferación de enfoques cuyos lenguajes tan distintos recuerdan a veces a la Torre de Babel.

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Bandura, A. y Walters, R. Aprendizaje social y desarrollo de la personalidad. Madrid, Alianza Editorial, 1974.

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3. A MANERA DE EPILOGO

Se ha tratado de hacer una presentación general de algunas corrientes teóricas en psicología. Como puede inferirse, el pano­rama es complejo. Esa complejidad ha generado críticas severas respecto a cuestiones fundamentales en psicología: su objeto, métodos, concepción del hombre y teoría. Se dice que uno de los problemas confrontados por la psicología conteporánea es la carencia de acuerdos en relación a los hechos que constituyen su objeto de estudio. Autores como McLeod (1965) y Sanford (1965) han afirmado que la unidad en psicología es aparente y que, por lo tanto, se trata de una disciplina fragmentada. La panorámica presentada en los epígrafes anteriores indican que la materia con que trata la psicología es heterogénea. Cada enfoque se interesa por hechos que difieren sustancialmente unos de otros: los conductistas enfatizan en las respuestas observables o en estas conductas más eventos mediacionales; los cognoscitivistas hablan de cogniciones y los psicoanalistas de inconsciente.

Cónsonos con la diversidad de objetos se plantean problemas relativos al modelo científico empleado y a los métodos usados para indagar el objeto. Autores como Giorgi (1970), Beshai (1971),

Finkelman (1978) y Kavale (1973) consideran que el fracaso de la psicología reside en su esfuerzo por hacer predominar el método sobre el objeto, en vez de esforzarse por establecer una interdepen­dencia en la que el método se constituya en parte integral del problema y se desarrolle en concordancia con la forma de estudiar dicho problema. Como afirman Gadlin e Ingle (1975) el método experimental ha sido paradigmático en psicología y ha llevado a considerar desde el mismo marco de 'referencia tanto al objeto como al método. '

Se critica la artificialidad del método experimental, afirmán­dose que los contextos experimentales son vacíos por no considerar los factores sociales que influyen en la selección de problemas significativos, en las mediciones realizadas y en la forma de inter­pretar los datos (Levine, 1974; Romanyshin, 1971). Se alude también al problema del control cuando los sujetos son seres

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hombre en el mundo real. Bajo esta orientación S. L. Rubinstein formuló el principio de la unidad entre mente y actividad, según el cual la conciencia se forma, se desarrolla y se manifiesta a través de la acción. Se considera que existen diferencias significa­tivas entre la conducta humana y la animal. La conducta del hombre no es sólo adaptativa. El hombre transforma activamente su contexto, lo cambia de acuerdo a objetivos conscientes y por mediación de estructuras sociales (Lomov, 1977).

Destaca también en la psicología soviética su carácter prag­mático. Los resultados de la investigación psicológica tienen con­secuencias teóricas y prácticas. El conocimiento científico de la mente constituye un componente importante para la comprensión de la naturaleza humana. Así la psicología contribuye tanto a la teoría del conocimiento como a la formulación de un punto de vista filosófico acerca del mundo (Lomov, 1977; Das, 1976; Yaroshevsky, 1979).

humanos: los experimentos pueden verse contaminados por variables no controlables como el efecto del experimentador y el efecto de sofisticación de los sujetos. Se acusa también al experimento por excluir al sujeto y al investigador de la situación experimental, limitándose el primero a emitir respuestas previamente definidas mientras que el segundo se restringe a controlar la situación y registrar datos. El experimento se convierte en una situación apersonal y atemporal que se efectúa en referencia aun ahora, sin tomar en cuenta el entonces y el después. Se duda de la validez externa de los experimentos y se destacan sus limitaciones para describir adecuadamente la realidad.

Kavale (1973) considera que el énfasis en la psicología como ciencia natural no sólo se basa en el deseo de hacerse ciencia sino que responde, además, a ciertas características de la sociedad en la que surge. Kavale toca el problema ideológico. Señala que la coincidencia entre el establecimiento de la psicología como ciencia y el desarrollo acelerado de la industrialización no es azarosa. Los rasgos de la sociedad capitalista se proyectan en la psicología a partir de dos de sus características fundamentales: predicción y control, las cuales tipifican tanto a la tecnología capita­lista como a la psicología conductista.



En el plano de la construcción teórica la situación no es menos crítica. Se considera que la psicología ha evolucionado en forma fragmentada, sin crear un sistema teórico consistente que permita integrar sus datos en una unidad. También se dice que dada la complejidad del objeto, ninguna teoría por sí sola puede proporcionar la verdad. Así mismo, en áreas básicas de la psicología como pensamiento, aprendizaje, motivación, personalidad, hay una proliferación de enfoques cuyos lenguajes tan distintos recuerdan a veces a la Torre de Babel.

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3. A MANERA DE EPILOGO

Se ha tratado de hacer una presentación general de algunas corrientes teóricas en psicología. Como puede inferirse, el pano­rama es complejo. Esa complejidad ha generado críticas severas respecto a cuestiones fundamentales en psicología: su objeto, métodos, concepción del hombre y teoría. Se dice que uno de los problemas confrontados por la psicología conteporánea es la carencia de acuerdos en relación a los hechos que constituyen su objeto de estudio. Autores como McLeod (1965) y Sanford (1965) han afirmado que la unidad en psicología es aparente y que, por lo tanto, se trata de una disciplina fragmentada. La panorámica presentada en los epígrafes anteriores indican que la materia con que trata la psicología es heterogénea. Cada enfoque se interesa por hechos que difieren sustancialmente unos de otros: los conductistas enfatizan en las respuestas observables o en estas conductas más eventos mediacionales; los cognoscitivistas hablan de cogniciones y los psicoanalistas de inconsciente.

Cónsonos con la diversidad de objetos se plantean problemas relativos al modelo científico empleado y a los métodos usados para indagar el objeto. Autores como Giorgi (1970), Beshai (1971),

Finkelman (1978) y Kavale (1973) consideran que el fracaso de la psicología reside en su esfuerzo por hacer predominar el método sobre el objeto, en vez de esforzarse por establecer una interdepen­dencia en la que el método se constituya en parte integral del problema y se desarrolle en concordancia con la forma de estudiar dicho problema. Como afirman Gadlin e Ingle (1975) el método experimental ha sido paradigmático en psicología y ha llevado a considerar desde el mismo marco de 'referencia tanto al objeto como al método. '

Se critica la artificialidad del método experimental, afirmán­dose que los contextos experimentales son vacíos por no considerar los factores sociales que influyen en la selección de problemas significativos, en las mediciones realizadas y en la forma de inter­pretar los datos (Levine, 1974; Romanyshin, 1971). Se alude también al problema del control cuando los sujetos son seres

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hombre en el mundo real. Bajo esta orientación S. L. Rubinstein formuló el principio de la unidad entre mente y actividad, según el cual la conciencia se forma, se desarrolla y se manifiesta a través de la acción. Se considera que existen diferencias significa­tivas entre la conducta humana y la animal. La conducta del hombre no es sólo adaptativa. El hombre transforma activamente su contexto, lo cambia de acuerdo a objetivos conscientes y por mediación de estructuras sociales (Lomov, 1977).

Destaca también en la psicología soviética su carácter prag­mático. Los resultados de la investigación psicológica tienen con­secuencias teóricas y prácticas. El conocimiento científico de la mente constituye un componente importante para la comprensión de la naturaleza humana. Así la psicología contribuye tanto a la teoría del conocimiento como a la formulación de un punto de vista filosófico acerca del mundo (Lomov, 1977; Das, 1976; Yaroshevsky, 1979).

humanos: los experimentos pueden verse contaminados por variables no controlables como el efecto del experimentador y el efecto de sofisticación de los sujetos. Se acusa también al experimento por excluir al sujeto y al investigador de la situación experimental, limitándose el primero a emitir respuestas previamente definidas mientras que el segundo se restringe a controlar la situación y registrar datos. El experimento se convierte en una situación apersonal y atemporal que se efectúa en referencia aun ahora, sin tomar en cuenta el entonces y el después. Se duda de la validez externa de los experimentos y se destacan sus limitaciones para describir adecuadamente la realidad.

Kavale (1973) considera que el énfasis en la psicología como ciencia natural no sólo se basa en el deseo de hacerse ciencia sino que responde, además, a ciertas características de la sociedad en la que surge. Kavale toca el problema ideológico. Señala que la coincidencia entre el establecimiento de la psicología como ciencia y el desarrollo acelerado de la industrialización no es azarosa. Los rasgos de la sociedad capitalista se proyectan en la psicología a partir de dos de sus características fundamentales: predicción y control, las cuales tipifican tanto a la tecnología capita­lista como a la psicología conductista.



En el plano de la construcción teórica la situación no es menos crítica. Se considera que la psicología ha evolucionado en forma fragmentada, sin crear un sistema teórico consistente que permita integrar sus datos en una unidad. También se dice que dada la complejidad del objeto, ninguna teoría por sí sola puede proporcionar la verdad. Así mismo, en áreas básicas de la psicología como pensamiento, aprendizaje, motivación, personalidad, hay una proliferación de enfoques cuyos lenguajes tan distintos recuerdan a veces a la Torre de Babel.

BIBLIOGRAFIA GENERAL

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. Educational psychology: A cognitive view. Nueva York, Volt Rinehart and Wilson Inc., 1968.

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Ayer, A. J.

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